Capitulo 10: "¿Sólo un Beso?"
Sus dedos de pronto comenzaron a acariciar la mejilla de la chica casi de forma inconciente, en cuanto ella se ruborizó y lo miró asustada, Inuyasha retiró la mano rápidamente. Su vista se desvió al océano otra vez ¿pero qué estaba haciendo? No era la primera vez que se quedaba así de esa forma, como hipnotizado ante su mirada.
- ¿Entonces cual es tu verdadero nombre?- Preguntó ella luego de una larga pausa, intentando retomar la confianza que de pronto había nacido entre ellos y rompiendo el incómodo silencio. Él sonrió y ladeó el rostro.
- Inuyasha Taisho. Mucho gusto- Estiró su mano sonriendo y Kagome también sonrió, sólo que a ella le iluminaba el rostro. Finalmente la chica acercó su mano y la juntó con la suya.
- Kagome Higurashi.
Ambos rieron y la joven quiso retirar su mano pero él se la retuvo y ella dejó de reír. Otra vez su mirada se clavaba en sus ojos y le daba un vuelco en el corazón, creyó que le costaba respirar ¿porqué hacía eso? Se supone que le había dejado muy en claro su poco interés en ella ¿porqué la miraba así?... ¿Por qué la hacía sentir tan… avergonzada? Tal vez se había dado cuenta de sus sentimientos por él, bueno, cómo esconderlo, siendo una fan debía ser más que obvio… volvió a forcejear más fuerte esta vez y él la soltó.
- Lo siento- Susurró el cantante de pronto desviando la vista otra vez hacia el océano. Kagome lo observó un momento, negándose a creer que el "ídolo" actuaba movido por alguna clase de sentimiento por ella. No, era absurdo. Se levantó de súbito y él la miró de inmediato, la chica intentó sonreír.
- Oye, hace algo de frío… mejor me voy al hotel.
Inuyasha asintió débilmente y Kagome se volteó alejándose de él con rapidez. Vaya, cualquiera diría que estaba escapando. El muchacho sonrió más… ¿escapando?... ¿de él? Qué absurdo. La brisa marina le dio lleno en el rostro y el joven cerró los ojos aspirando el aroma del mar, sonrió ampliamente al sentirse tan tranquilo, tan libre. Y pensar que sólo horas antes dudaba de las intenciones de ella… ahora… ahora quería confiar, una chica como ella jamás había conocido. Frunció el ceño. No, nunca ¿era demasiada su suerte? Se levantó de la arena sonriendo otra vez. No iba a dejar escapar esta oportunidad.
Corrió intentando alcanzarla pero Kagome ya estaba fuera de su vista. Entró al hotel y ni siquiera reparó en el recepcionista quien iba a darle el "reporte" de que nada nuevo había pasado, siguiendo la línea del pasillo y luego subiendo las escaleras de a dos peldaños. No ¿por qué tenía que dejar escapar esta oportunidad? Había conocido a alguien que realmente valía la pena, se lo decía el corazón, no podía estar equivocado… y bueno, si lo estuviera… ¡¡al diablo!! Sonrió malvadamente y llegó al segundo piso en donde ambos tenían sus habitaciones. La divisó en el momento en que la chica iba a ingresar a la suya, entonces corrió y su mano sostuvo la mano de ella que iba hacia la perilla de la puerta, la volteó y la acorraló contra la pared. La muchacha abrió los ojos desmesuradamente sin comprender qué estaba pasando, cuando él posó su otra mano en la cintura y se acercó, Kagome entró en pánico y deseó deshacerse de aquella prisión que le había impuesto. Inuyasha sonrió abiertamente y acercó el rostro a ella, al comprender sus intenciones ella volteó la cara, sintiendo que el corazón era una bomba dentro de su pecho y temblando horrorosamente. Lo escuchó susurrar.
- Yo sé que quieres que te bese…
Su aliento chocó contra su sien y Kagome gimió pero de rabia intentando soltarse.
- ¡Ahhh estas equivocado! – Mintió. Sintió dolor en la muñeca que él sostenía fuertemente, hizo una mueca y luego lo miró a los ojos- Suéltame- Demandó con la voz temblorosa de miedo, pero el chico sólo aflojó un poco el agarre y sonrió otra vez.
- Dices que ya no eres mi fan… pero tu mirada dice otra cosa… anda… sólo un beso… - Suplicó otra vez acercando el rostro a ella.
- Suéltame- Gimió y luego lo miró con rencor- Eres tan arrogante… - Volvió a forcejear sintiendo que las fuerzas se le iban ¿pero porqué estaba haciendo eso? Tal vez porque creía que podía tenerla a su antojo- No eres la clase de persona que siempre imaginé… - Reclamó desviando nuevamente la vista y sabiendo que los latidos de su asustado corazón él se los podía sentir. Inuyasha dejó de sonreír y la soltó lentamente. Ella lo miró con rencor. - ¿Porqué lo haces? Dijiste que yo no te interesaba… me lo dejaste bien claro.
Inuyasha entreabrió los labios como si aquello fuera sacado de otro mundo ¿él había dicho eso? Levantó ambas cejas pensando ¿en qué momento se lo había dicho?
- ¿Yo dije eso?- Murmuró pensativo. Kagome lo miró con rencor y luego abrió la puerta.
- ¡Adiós!- Se despidió cerrándola casi en sus narices, justo cuando él iba a decir que había sido una mentira. Rió traviesamente y luego meneó la cabeza. Esto se estaba poniendo muy interesante.
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Una copa más de manhattan y ya, podía sentirse en las nubes.
- Escucha… amigo… - Dijo al barman del hotel que levantó ambas cejas, esperando-… con la fama… - Estaba completamente ebrio después de tres miserables copas, el hombre meneó la cabeza-… es obvio…- Esa palabra la recalcó-… que tienes a todas las mujeres que quieres… ¿verdad?
- Ehhh… supongo que sí, señor- Respondió el hombre quitándole la copa vacía del frente. Inuyasha tambaleó en la silla y luego lo miró serio.
- Claro… eso pasa… entonces… ¿cómo uno va a saber si lo quieren por lo que es… o por la fama?
- Porque se nota, señor… - Respondió el hombre con calma mientras limpiaba el mesón-… si esa persona lo quiere a usted entonces huirá de los medios… o no intentará opacarlo apareciendo en ellos…
- Exacto.- Apuntó con su dedo índice como si fuera un revolver. – He encontrado a una chica así…
- ¿Ah si?
- Jajaja- Se rió y se pasó la mano por el cabello-Bueno… eso creo… no la conozco mucho… pero… si fuera otra ¡ya me hubiera delatado!- Dijo asombrado. La verdad es que sí, era bien poco lo que la conocía pero la forma de ser de ella, sumado a lo completamente "leal" que había sido a pesar de lo muy mal que se había portado con la chica… ¿no era para ilusionarse?
- Puede ser, señor…- Respondió el hombre con su habitual e innata calma. Inuyasha recostó la cabeza en el mesón, ya hablando solo.
- Siii… ella es distinta a las demás… lo sé… lo siento… no puedo equivocarme… y la tendré… - Murmuró entrecerrando sus ojos. El hombre dio un resignado suspiro y se acercó a mirarlo. Dormido, completamente dormido.
Estaba en su habitación sin aun entender lo que él había intentado hacer. Besarla. El sólo pensamiento la hizo gemir y se cubrió la cabeza con un almohadón. ¡Por Kami! Si sus amigas se enteraban de que había rechazado ahora un beso del "ídolo"…. Noo, no tendría salvación… pero es que… ¿cómo aceptarlo así como así? Era tan engreído y orgulloso, tal vez creyó que ella caería rendida a sus pies como todas sus fans… cielos… y después de haber pasado una tarde tan bonita ¿porqué echarlo a perder de esa manera? Ni siquiera la conocía ¿cómo iba a recibir su beso sabiendo lo que le había dicho?... ¿O acaso había cambiado de opinión así tan rápido?... ¿y si lo hubiera aceptado?... ¿no haría así realidad su más grande sueño? Aquello la hizo estremecer… qué confusión… en esos momentos se sintió demasiado tonta… si lo hubiera aceptado… suspiró pesadamente sentándose en la cama… pero… un beso, para ella eso era demasiado importante, aquello iba acompañado con un sentimiento de amor y pasión que no podría corresponder si esa persona no sentía lo mismo que ella ¿qué sería después de eso? Enrojeció al recordar la reputación que el cantante tenía, luego hizo una mueca, bueno, no con ella, le había dejado muy claro que no le importaba con esas intenciones. Bajó la cabeza derrotada… era como para sentirse horrible en realidad… sí¿quién era ella? sólo una chica común y corriente… nunca podría compararse con las otras chicas que habían estado a su lado… en realidad… ¿en qué estaba pensando? Se levantó de la cama hastiada. Seguro que él solo quería jugar, mientras estaban ahí… luego, cuando cada uno volviera a su vida, sería historia… sí, seguro eso iba a pasar… con suerte se acordaría de su rostro.
- No… no dejaré que me lastimen ni jueguen conmigo… tengo dignidad- Se dijo orgullosa. En ese momento su estómago gruñó de hambre y la chica hizo una mueca llevándose las manos a la barriga. – ¡Cielos! Por haberse pasado el tiempo al lado de él… aparte del algodón de azúcar… y ahora que lo recordaba… ¡no había comido nada!!- ¡Tonta, Kagome Tonta!- Se pegó en la cabeza- ¿Cómo puedo olvidarme hasta de comer?!... ¡Esto de ser tan distraída empeora por estar al lado de tu ídolo!- Se dijo consternada.
A lo lejos se escuchó un perro ladrar rompiendo el silencio en la desolada noche. Ella caminó por el largo pasillo buscando el comedor que estaba segura haber visto durante la mañana. Miró de salón en salón, sintiendo que a cada momento le dolía más el estómago de hambre. Escuchó la suave música ambiental de un iluminado salón y entonces se acercó asomando la cabeza en la entrada. Su corazón latió con fuerza y Kagome arrugó el ceño ¿Inuyasha?, se preguntó contrariada. Pues era evidente que era él, su inconfundible porte, la cabellera larga y negra y obviamente usando la misma ropa en que lo había visto la última vez, con la cabeza tendida en el mesón, completamente dormido. Ella caminó lentamente y el barman que no estaba lejos se acercó y movió la cabeza.
- No hay caso señorita… lo he intentado despertar pero es casi imposible…
Kagome se acercó al chico y le tocó el hombro con cautela, él se movió un poco y pronunció unas palabras que no logró entender, el aroma a licor llegó a sus narices y entonces pestañeó rápidamente mirando al barman sorprendida.
- Esta… ¿esta ebrio?
El hombre asintió levemente.
- No sé cómo, sólo bebió tres manhattan… no era para emborracharse de esa forma.
Kagome hizo una mueca y volvió a mirarlo. Ahh, qué parecía ahí, despeinado, dormido, oliendo a licor… entonces quiso reír. Vaya… no eran tan perfecto como ella creía, sólo era un chico como todos los demás. Acercó su mano dándole pequeños golpecitos en el hombro mientras le hablaba divertida.
- Inuyasha… Inuyasha…
El ídolo ladeó un poco la cabeza y entreabrió sus ojos. Kagome sintió que el corazón se le encogía al tener la mirada dorada, más brillante que nunca y tan… tan… parecía un cachorrito sufriendo. La sonrisa que él le dio luego la hizo tragar con fuerza, el muchacho se movió y le tomó una mano.
- Ahhh, Kagome… Kagome… estas aquí…
Ella entornó los ojos, el aliento claramente pasado a alcohol y la forma en que había hablado le dejaba claramente que estaba ebrio.
- Oye… - Le dijo más bajito-… creo que es mejor que vayas a tu habitación…
El chico levantó la cabeza sin comprender y entonces miró a su alrededor, como si no recordara donde estaba, luego suspiró y ladeó el rostro para mirarla a ella.
- Estas ebrio- Dijo Kagome poniéndose ambas manos en la cintura y adoptando una actitud de reproche- Deberían verte tus fans ahora, luces un desastre.
El muchacho ladeó el rostro y sonrió poniendo una mano en el hombro de ella.
- Ahhh… pero a mí no me importan las otras fans…
- ¿A si?- Respondió ella levantando una ceja.
- Sí… sólo tú- Sonrió nuevamente intentado ponerse de pie pero tambaleó. Kagome se acercó con rapidez y lo obligó a pasar una mano por su hombro. Vaya, ahora tendría que llevárselo ¿en donde se había metido el barman para que la ayudara?
- Sí, claro…- Respondió sin mucho ánimos. Era pesado y sentía que se iba a hundir en el piso con la fuerza del brazo en su hombro, intentó dar un paso, luego otro- Ven… creo que te falta dormir…
- Eres muy buena… - Rió el chico ladeando el rostro y Kagome tragó fuertemente desviando la mirada-… ¿vas a ir a dejarme?
- No me queda de otra… - Murmuró, sorprendiéndose cuando subían las escaleras que ya no pesaba tanto. -… es el colmo Inuyasha… ¿porqué te emborrachaste?
Lo sintió suspirar pesadamente.
- No sé… se supone que bebí muy poquito…- Dijo haciendo un gesto con la mano-… fue muy poquito…
Kagome pensó que tal como lo decía el barman, él había bebido muy poco como para quedar en esas condiciones.
- Tal vez tenías el estómago vacío… - Murmuró ella abriendo la puerta de la habitación de él con algo de torpeza y no extrañándole si aquello fuera de verdad, seguro era aficionado a las dietas como todas las estrellas.
Lo guió hasta la cama y lo intentó recostar, lo escuchó reír suavemente y aquello le dio escalofríos, ni siquiera se atrevía a mirarlo a la cara. En cuanto lo recostó levantándole las piernas para que las dejara descansar sobre la cama, Inuyasha sujetó su brazo y con un movimiento rápido la acercó a él y posó sus labios en los de ella. Kagome pegó un brinco abriendo desmesuradamente los ojos e intentó separarse pero el cantante se apoderó de su nuca sin permitirle alejarse, ella vio que él tenía los ojos cerrados y parecía que toda la torpeza que antes había demostrado se había ido… malvado ¿estuvo fingiendo todo el rato? Forcejeó pero Inuyasha atrapó sus labios con los suyos y entonces la chica suspiró sintiendo el calor de su boca junto con el suave y dulce sabor a licor. Kagome tembló intentando nuevamente forcejear para separarse pero los labios de él se entreabrieron y la lengua se adueñó de su boca dejándola sin aliento. Se quedó quieta, inmóvil, casi sin respirar, finalmente la chica cerró los ojos dándose por vencida y le correspondió tímidamente, creyendo que comenzaba a marearse y a sentir que estaba en las nubes, sin embargo el temblor en sus piernas le develó que debía volver a tierra, sintió que el agarre de su brazo se había hecho suave y también el muchacho había aflojado la mano de la nuca, porque había introducido su mano entre la trenza que llevaba y deshecho sus cabellos completamente. Entonces se separó de él y lo miró consternada y con las mejillas encendidas. Inuyasha, que estaba sentado sobre la cama sólo sonrió y ella tragó sin saber qué diablos decirle. Volteó con rapidez y salió de la habitación y el "ídolo" sonrió más mientras se recostaba en la cama sintiendo aun el sabor de su beso. Respiró profundamente y volvió a sonreír mientras pasaba sus dedos por los labios, recordando el roce que pocos segundos antes había compartido con los labios de ella. Había creído que con un beso se quedaría tranquilo, satisfecho, pero había sido demasiado bueno, demasiado… supremo… no, no quería sólo un beso ya… necesitaba probarla otra vez, otra vez.
Continuará…
N/A: Bueno, a la sugerencia de porqué no hago los cap. más largo, pues siempre he tenido una política. Prefiero que lean y se queden con deseos para el siguiente cap. en vez de que lean algo largo y terminen aburriendose. Además, si hiciera los cap. más extensos entonces ya no actualizaría cada dos días ¿no? (tengo más cosas que hacer en el día, apenas tengo para hacer esto u.u)
Cambiando de tema, feliz cumple Yesmari y María, de todo corazón espero que sea de lo mejor.
Gracias por los reviews a todas las que se tomaron la molestia de dejármelo y gracias por leer.
Lady Sakura Lee.-
