La Paz sea con ustedes mis lectores.

Hola, me alegro de volver a tenerlos aquí…

¡EL CAPITULO 10!, ¡A celebrar!... ¡Oye Marcos, trae la Pizza, tu pagas!

-¿Y porque tengo que ser yo? –Pregunto molesto y confundido.

Muy simple…Porque TÚ te hiciste pasar por mí hace un tiempo y por eso me estoy vengando en estos momentos…boludo.

-¿Qué? –Se oye un disparo-¡MIS BOLAS!

Para los que no sepan quién es Marcos, es un putito que se izo pasar por mí en los comentarios de la historia de Sebastián.

Bueno dejando de lado todo… comencemos.

Capitulo 10: Un Día con el Enemigo.

El navío comenzó a incendiarse, debido a la explosión causada por los Omegas, las llamas arribaron hasta el punto más alto de la enorme nave, la cual lentamente empezó a hundirse. William Sebastián y Arno no tuvieron más opción que abandonar el barco, entre las grandes explosiones que los rodeaban, los Omegas saltaron por la borda directo al agua, a 3 segundos de esta acción el barco finalmente estallo en mil pedazos, haciendo que partes de madera volaran por los aires en todas las direcciones.

Una vez que el barco fue destruido, los tres Omegas sacaron sus cabezas del agua y miraron en todas las direcciones, buscando algún rastro del barco enemigo o de El Morrigan, el cual se dirigía a ellos para finalmente rescatarlos.

-Bueno…creo que ahora si es una misión cumplida-Comento William aun en el agua.

-Después de esto, iré al Bar y tomare Ron que jode-Dijo Sebastián, mirando como el Morrigan se acercaba a ellos-¿Alguien me acompaña? -

-Cuenta conmigo, como siempre digo: Algo de alcohol nunca está de más, sobre todo después de lo que paso- Dijo Arno recordando cómo se le escapo Dimitri, justo cuando lo iba a acabar.

-¿Quién quiere ir por zorras?…yo invito – Agrego.

William y Arno lo miraron con el seño fruncido.

-¿Qué? –

Hubo un momento de silencio, solo para después ser remplazados por las carcajadas de parte de los tres

-Nunca cambias, ¿Verdad? –Dijo Arno entre risas.

El Morrigan ya estaba al lado de ellos, Jack se asomo por la baranda y miro a los tres Omegas riéndose de los comentarios ridículos que se hacían entre sí, ignorando la presencia del enorme barco que estaba al lado de ellos. Jack rio ante esta escena, pues no era muy común ver a su hermano con ese sentido del humor.

-¿Necesitas ayuda hermanito? – Pregunto irónico Jack, observando la escena.

-Tú cállate y lánzanos la escalera- Dijo Sebastián sin dejar de reírse, Jack negó con la cabeza, mientras sonreía y se fue a buscar la escalera.

-¿Cómo en los viejos tiempos chicos?... –Pregunto William.

-Como en los viejos tiempos…- Dijeron al mismo tiempo.

Jack vino le lanzo la escalera, los Omegas nadaron hacia ella y subieron al barco, se secaron con algunas toallas. Todo se podría decir que iba bien, pero de repente algo izo "Click" en sus cabezas, algo importante, o más bien, alguien…

-¡HUMPHRYE! –…

Mientras tanto…

En un área lejos de la posición del Morrigan, mas bien, en un rio violento donde las partes del enorme barco de los Alphas era arrastrada por la fuerte corriente, junto con los cuerpos destrozados de los lobos que alguna vez lucharon para la Orden que seguían, todos parecían estar muertos, pero no era así…

Humphrey emergió del agua, aferrándose al tronco que alguna vez fue el mástil de un barco, tratando de recuperar el aliento, pues había estado sumergido por varios minutos, miro a su alrededor tratando de orientarse y de hallar posiblemente algún rastro de sus amigos, pero no tuvo éxito, al contrario, logro divisar a la distancia a su oponente, Kate, la cual se estaba manteniendo a flote con un gran pedazo de madera. Sus miradas se conectaron por un momento, los dos encontraron desafío, esto no había terminado.

La Alpha se termino de subir al pedazo de manera, solo para después saltar a otro que tenia a la cercanía, manteniendo el equilibrio y teniendo cuidado de no caer, lo mismo izo con otro que tenía cerca, hasta que llego a un parte que era lo suficientemente grande para los dos, inmediatamente ella le izo una seña a su oponente para que viniera, al parecer quería continuar la pelea. Humphrey desde luego entendió el mensaje y se monto en su tronco, solo para después impulsarse y saltar de escombro en escombro hasta llegar a la "balsa" junto a su enemiga.

-Veo que aun sigues viva- Comento Humphrey mirando a su rival, la cual sonrió, luego miro su capa que aun seguía en el cuello de Kate – ¿Ahora si me puedes devolver mi capa?-

-Lo siento guapo, pero tendrás que quitármela- Dijo en tono de reto, mientras sacaba su única espada.

-Esperaba que dijeras eso- Dijo con una sonrisa, mientras desenfundaba su Daga.

-¿Bailamos? – Pregunto en tono de reto.

-Las damas primero- Hablo Humphrey con el mismo tono.

Dicho esto, Kate ataco a Humphrey con su espada con cuidado de no salirse de la zona de la balsa, pues el área de combate era limitado y sus movimientos tenía que ser muy serrados y disminuidos para poder ganarle y eso iba a ser un problema para ella. Pero Humphrey era otra historia, el había sido entrenado para combates en áreas angostas, pues así sus enemigos se sentirían atrapados y sin ventaja, aun con el arma más pequeña el tenia la ventaja en ese momento.

Kate luchaba ferozmente, dando fuertes y agiles estocadas con su espada a su enemigo, pero Humphrey de todas maneras los bloqueaba o los esquivaba fluidamente, teniendo cuidado de no ser acorralado en ninguna parte, la mejilla del Omega aun sangraba por la pelea que no terminaron en el enorme barco, Kate también tenía una herida profunda en su espalda, pero eso no era el problema, aun tenían las fuerzas suficiente para poder seguir combatiendo por un buen rato.

Humphrey era muy ágil esquivando los feroces ataques de su enemiga, podía sentir la furia y el sentimiento en cada choque de metal, en cada ráfaga de acero que cortaba el aire en dos con cada corte, esa mirada, ese deseo, un deseo insaciable de acabarse mutuamente, esos sentimientos que los hacían tan iguales, pero a la vez tan diferentes, esa sed de sangre que en muchas ocasiones nublaba su juicio y los hacían monstruos salvajes, Humphrey conocía perfectamente esa sensación y nunca pensó que otra persona las tuviera…hasta hoy.

Ambos estaban parejos, seguían proporcionando y esquivando los ataques del otro, esta pelea nunca parecía terminar. Kate dio una ataque rápido, pero el Omega se agacho y le atrapa la pata, evitando que el filo le llegue a la cara, el cual estaba a tan solo unos centímetros de llegar a su objetivo, rápidamente con su Daga trata de encestarle otro fuerte ataque a su oponente, pero ella reacciona rápido y le toma la muñeca, evitando que la punta del filo le atraviese el vientre.

Otra vez, en ese mismo estado, cara a cara, forcejeando, tratando de ponerle fin a todo esto con una muerte, la muerte de alguno, pero ninguno cedía… ¿Cómo era posible que tuvieran la misma fuerza?, no lo sabían, el destino los volvía a tener cara a cara, literalmente.

Azul y Ámbar se conectaron mutuamente, las miradas de los dos reflejaban el mismo deseo, esos ojos intensos que tenían los dos solo podían reflejar. Dejaron de forcejear para poder mirarse mutuamente y por alguna extraña razón…eso les gustaba, era como su una fuerza invisible generara esa atracción mutua que sentía en esos momentos.

El duelo físico pasó a ser un duelo de miradas, no había movimiento, solo silencio entre ambos, ni siquiera el enorme ruido que generaba la enorme cascada que tenían al frente…

-Espera… ¿Qué? –Preguntaron ambos, volviendo a la realidad.

Efectivamente, había una enorme cascada en frente de ellos, la cual tenía unos 100 metros de caída libre, ambos se despegaron para mirar el enorme obstáculo que tenían en frente, al cual se acercaban rápidamente y sin detenerse.

-Sera mejor que te sujetes, Kate, esto se pondrá rudo- Advirtió Humphrey, mirando el enorme abismo al cual se aproximaban.

Kate no perdió tiempo y se sujeto lo más que pudo a la una saliente de madera que tenía al frente.

Finalmente, la pequeña balsa fue tragada junto con los escombros del braco por la enorme cascada, sufriendo una enorme e increíble caída de más de cien metros, la cual llevaba a un lugar desconocido para ambos.

·········································································

En los pies la enorme cascada se podían apreciar los escombros de madera, los cuales habían arribado y terminado a la orilla de un pequeño lugar apartado de todo el lago, la tierra de la orilla más bien parecía una de playa, de color blanco puro, junto con algunas grandes rocas, seguido de un césped verdoso y grandes árboles que llevaban a un bosque desconocido.

En la orilla se podía apreciar a cierto lobo con túnica negra, estaba tirado con la mitad del cuerpo aun metido en el agua, al parecer estaba inconsciente debido a la enorme caída que experimento hace un rato, en esos momentos, ¿Un cangrejo?, pasaba en frente del Omega, lo miro un momento, parpadeo un par de veces y se acerco a su rostro, alzo una de sus pinzas y la acerco a su nariz, estuvo a punto de tocarla. Humphrey despertó de golpe, haciendo que el pobre molusco se asustara y corriera hacia lo más profundo de un agujero.

Humphrey estaba sobresaltado, su respiración era agitada, miro a todas las direcciones, tratando de ubicarse, pero no sabía en donde estaba, no lograba reconocer la zona o el territorio y eso era raro, ya que él había estudiado todos los ángulos del parque de Jasper y aun así no lograba entender en donde estaba, inclusive la cascada no estaba en el mapa. Luego recordó la pelea que tuvo hace un momento con Kate, ella al parecer también había caído con él, pero no lograba detectarla con la vista.

El Omega se levanto y salió del rio para así tener una mejor visión del lugar en donde estaba, se sorprendió al ver que el ambiente era muy tranquilo y pacifico, en la orilla solo había algunos pedazos de madera quemados, nada raro, sin señales de Kate. Un brillo entre la arena llamo su atención, se acerco a él y se dio cuenta de que era un de las espadas de Kate, al parecer no estaba muy lejos, ya que ella la tenía cuando cayó.

-Bueno, ¿Ahora como la encuentro? –Se pregunto a sí mismo, no tenía ni las remota idea de donde comenzar a buscar y necesitaba encontrarla rápido, ya que estaba oscureciendo- ¡Ya se!-

Humphrey se concentro e inmediatamente, su vista de águila fue activada, utilizo su técnica para hallar a su oponente, mirando a todas partes, tratando de localizar su aura.

-Te encontré…- Murmuro, teniendo en frente un destello dorado, por un momento pensó que era puro, pero juro que había visto varios destellos negros entre los dorados- Que raro-

Esto era descomunal cuando se trataba de ver las auras, pero decidió ignorarlo y dirigirse a la posición en donde estaba su adversaria, tomo la espada y la guardo, solo para luego tomar camino. Cuando llego al sitio, el cual estaba rodeado de rocas enormes, pudo ver a Kate que al parecer estaba inconsciente, tirada en la arena blanca.

-Ow…se ve tan tierna cuando no trata de matarme- Dijo en tono burlesco, mientras miraba a su enemiga fuera de combate, se acerco a ella y le arrebato la capa del cuello, solo para después acomodársela y ponérsela –Ja, perdiste…-

·······················································································

La noche había caído, la luna se posiciono en lo más alto del firmamento estelar, junto con miles de millones de estrellas, brindándole Luz a todo el parque. En un área boscosa, se podía apreciar a cierta loba de pelaje dorado con una armadura del mismo color.

Kate abrió lentamente los ojos, tratando de adaptarse a la luz, bueno la poca luz que emitía una fogata que estaba frente a ella, trato de moverse pero no tuvo éxito, al parecer estaba atada de las patas delanteras, recargad de tan solo un árbol, izo un esfuerzo rápido por zafarse de sus ataduras, pero no tuvo éxito alguno.

-Veo que por fin has despertado dormilona- Hablo alguien en frente de ella.

Kate inmediatamente reconoció la voz, era de él, de su enemigo, su rival, Antialphas. La Alpha alzo la más la mirada, encontrándose con el lobo encapuchado, el cual a pesar de tener los ojos oscurecidos, sabía que la estaba mirando.

-Muy gracioso- Dijo de mala gana Kate, solo para luego mirarlo de manera seria- Muy bien, ¿Qué estas esperando? libérame-

Humphrey se puso la pata en la barbilla y comenzó a mirar para arriba, mientras murmuraba como si estuviera pensando…

-Mmmm, te ves más bonita así sentadita y tranquila, así que no me meto…- Dijo con una sonrisa, mientras se ponía sus patas atrás de la cabeza y se acurrucaba, Kate gruño ante el comentario.

-No seas payaso y desátame- Murmuro esta vez con más seriedad.

-Convénceme…-

-Prometo no atacarte –Dijo con una sonrisa forzosa, Humphrey la miro un momento antes de volver a su pose.

-Buen intento…pero tendrás que esforzarte aun mas- Kate solo dio un suspiro ahogado mientras rodaba los ojos.

-Ok...Juro no volver a atacarte- Dijo de mala manera, Humphrey la volvió a mirar solo para dar una carcajada.

-No me convences- Murmuro, haciendo que la Alpha se moleste aun mas- Sabes, existe una palabra que sirve esta clase de situaciones-

Kate murmuro un par de maldiciones en voz baja que Humphrey de todas maneras escucho, pero que le parecieron divertidas. La loba respiro hondo antes de decir:

-Por favor…- Dijo Kate finalmente en tono de derrota, Humphrey sonrió al ver que había ganado, se contrajo y volvió a su pose de pensamiento.

-Mmmm…No- Dicho esto vivió a recostarse, un tic nervioso pasó por el ojo de Kate, apretó los dientes con furia, pues estaba de verdad enojada- 3, 2…1-

-¡SUELTMANE DE UNA PUTA VES, MIERDA! – Grito haciendo que los animales que estaban alrededor corrieran asustados, pero Humphrey aun seguía tranquilo.

-Mmmm…Ok, ¿Porque no lo dijiste antes? – Dijo tranquilamente, luego saco su Daga y se acerco a ella, solo para después cortarle la cuerda que la mantenía atada –List…-

No pudo terminar la frase, ya que Kate se abalanzo furiosamente sobre el…

Minutos después…

Kate se encontraba acostada al otro lado de la fogata, finalmente se había calmado, aunque tenía un rostro que representaba evidente molestia, no solo por lo de hace un momento, sino también por el hecho de que había sido "salvada" por su enemigo, ya que al parecer sus heridas habían sido curadas y tratadas por el mismo. Para suerte de ella, Humphrey no estaba a las cercanías, dijo algo sobre ir a pescar, así que no tenia de que preocuparse…por ahora.

Ella también se preguntaba cual era esa sensación que tuvo momentos antes de que el barco explotara y antes de caer por la cascada, la cual tampoco estuvo enterada de su existencia, esa sensación, cuando su corazón comenzó a latir erráticamente y su sangre se congelaba por ese momento, cuando lo miro a los ojos…se sentía…bien, muy bien de hecho, nunca antes había experimentado semejantes efectos cuando estaba en una pelea. Entre esas dudas también surgió la siguiente pregunta: ¿Por qué la había ayudado? ¿Por qué no la mato cuando tuvo la oportunidad?, esas y muchas otras preguntas surgieron.

Antialphas salió de entre los arbustos con un par de pescados colgando de su asico, noto que su enemiga se hallaba muy pensativa, así que disidió ignorarla. Agarro los pescados y los atravesó con una vara, solo para ponerlos encima del fuego mientras eran sostenidos por un par de soportes clavados en el piso.

Kate noto la presencia de Humphrey, lo miro discretamente, pero no pudo ver mucho ya que su capucha le impedía verlo directamente a la cara. Aprovecho estos momentos de silencio para entablar una conversación.

-¿Por qué? –Pregunto Kate, rompiendo el silencio, el Omega la miro confundido.

-¿Por qué, que? –Relanzo la pregunta, Kate se puso seria.

-¿Por qué me ayudaste y porque lo sigues haciendo?...Digo, pudiste haberme matado y ya, conmigo fuera del juego tú y tu orden hubieran tenido una enorme ventaja en esta Guerra- Hablo Kate, prestándole atención a la respuesta de Antialphas.

-Mmmm… ¿Quieres una respuesta sincera?, pues no lo sé- Dijo como si nada volviéndose a recostar, la Alpha lo miro molesta.

-¿A qué te refieres con que no lo sabes? –Pregunto severamente.

-Pues….No lo sé, así de simple…solo lo hice, de hecho aun trato de de encontrar una razón lógica que explique por qué lo estoy haciendo- Dijo Humphrey, pero esta vez con un tono de voz más elevado- Creo que fue por el simple hecho de que eres la única que me ah dado verdadera pelea y esto sería muy aburrido sin ti a los alrededores-

Kate lo miro con una ceja alzada.

-Además, si te voy a matar, prefiero que estés consiente y que todo el mundo me vea cuando te arranque la cabeza frente a los Alphas, solo para ver sus rostros y esperanzas desmoronarse contigo Jajá- Dijo en tono de broma, pero ella se sorprendió por el sádico sentido del humor que tenía su enemigo-Ahora te pregunto yo: ¿Por qué no me mataste hace unos momentos? –

Kate se quedo en silencio, no tenia respuesta, hace unos momento tuvo la oportunidad de matarlo, pero no pudo, no porque fallo en algo, sino porque se distrajo con algo. El nerviosismo comenzó a apoderarse de su cuerpo, no quería mostrar debilidad ante su adversario, así que decidió cambiar de tema.

-A…Bueno es que… ¡¿Cómo está la cena?! –Pregunto rápidamente, seguida de una risilla nerviosa.

Humphrey miro los dos pescados y noto que ya estaban listos.

-Espero que te guste el pescado asado- Dijo agarrando los palillos y pasándole uno a Kate.

-¿Por qué no cazaste algo más grande? ¿Acaso tienes miedo de lidiar con presas enormes? – Pregunto en tono burlesco.

-Muy graciosa, pero date cuenta de que tu ahuyentaste a los animales, debido al enorme grito que hiciste hace rato- Explico, haciendo que su enemiga se callara- Ja, eso pensé-

Ambos decidieron dejar de hablar y comenzaron a comer en silencio, no hubo palabras, ni comentarios, solo el sonido de sus mordiscos y de los huesos rompiéndose de su cena. Cuando terminaron de comer, se acostaron en áreas separadas del otro, pero sin alejarse mucho del fuego.

-Buenas noches…-Dijo Humphrey burlonamente.

-Púdrete…-Esa fue la respuesta de Kate.

-Si yo también te quiero-Nótese el sarcasmo.

Dicho esto, ambos, serraron los ojos, dando el final de su jornada por este día…

Fin del capítulo 10.

-Se podían ver a ANTIALPHAS H sentado en una mesa junto con William y Sebastián, los tres estaban comiendo Pizza, en la caja se podía leer: "Freddy's Fazbear Pizza"

-Oye, esta Pizza está muy buena- Dijo William, tomando otra rebanada.

-Es cierto cabron- Le dio la razón Sebastián.

Se los dije chicos, no hay nada mejor que Pizza de FNaF traída por Mike, pero bueno no hablemos de eso… ¡Un brindis por el Capitulo numero 10 de esta historia!

-Los tres agarran unas copas llenas de Vodka comunista y las alzan, solo para luego bebérselas-

Y todo pagado gracias a Marcos.

-Puto…-Se escucho a la lejanía.

¡Oigan Zero and Xero! Si quieren venir yo les invito…con la billetera de Marcos.

-ANTIALPHAS H pone la canción "La Posada de los Muertos" de "Mago de Oz"

Bueno chicos, me despido en este lunes de mierda, tal vez no me crean, pero me lesione la mano haciendo Parkour de noche y bueno…me caí y mi mano amortiguo la caída así que la parte final de este capítulo está escrita con una sola mano.

Los invito a leer, "Todo es una ilusión" un One-Shop hecho por mi e inspirado en esta misma saga.

Adiós.