Lo sé, lo siento por no actualizar antes pero tuve una semana difícil pero ahora que estoy en vacas prometo subir más pronto capítulos nuevos ok. Agradezco a todos los que leen mis cosas cursis, aprecio sus comentarios y opiniones, yo publico para conseguir retroalimentación, entonces me he dado cuenta que son varia s los que me dicen que no le entienden a veces a mi forma de redacción, por lo tanto les pido que si en alguna parte se pierden no tenga miedo, dejen un comentario mencionando eso, checo todo, les explico en el sig. Y si de plano fui muy pendeja lo re escribo todo el capítulo, por eso GRACIAS, me dan ánimos de seguir escribiendo y mejorar esta actividad que siempre ha sido mi sueño serlo, ok ya basta, muy cursi, jajajajaja. Que tengan un BUEN FIN DE SEMANA
¿Cuál es la diferencia entre el dolor y el sufrimiento? El dolor es físico, el sufrimiento es emocional, tengo una mejor idea, dejar de compararlos, entender, son la misma chingadera; es algo presente en todos, la pregunta inteligente sería: ¿Dónde es que duele? O mejor dicho ¿si cuento sobre mi dolor alguien me va entender? Podría dar una y mil explicaciones, aún así nadie comprendería, es cosa ajena y a veces entre parejas. El sangrar es lo único que nos mantiene conscientes de nuestra naturaleza humana; los sueños y la vida son tan crueles, nos esconden dentro de una maravillosa ilusión, para luego golpearnos en la fría realidad, así es la miseria emocional, te corroe y carcome poco a poco, sin misericordia, nunca se puede esconder del dolor ni mentirle, nos rastrea como un depredador a su presa. Solo esa persona que haya tenido al dolor como compañero te podrá compadecer, te dirá: He estado allí, me he perdido, ninguno estuvo sensato para entender y yo no quiero que tú sufras esto solo, si esa persona te lo dice, tal vez has encontrado al amor, con pedazos rotos de dos corazones se puede crear algo nuevo ¿no creen?
Las palabras de mi padre retumbaban en mis oídos; me contó todo lo que Blaine estaba pasando, durante todo el tiempo contuve la respiración, no me imaginaba a un Blaine perdido, yo sé lo que es perder a una madre pero que te arrebaten a esos dos seres dadores de vida, no se puede describir.
Transcurrieron unas horas desde que mi padre me relato todo; era una misión interna rasguñando absolutamente mis entrañas, una fuerza mayor a mi poder interno, me obligaba a querer buscar a Blaine y guardarlo entre mis brazos hasta que el dolor haya desaparecido, extrañaba su esencia, su voz, a él, lo admito, estar con él me ponía en estado de paz, seguridad y en el sentimiento de hogar, el que hace muchos años había perdido.
No tengo alusión a qué hora quede noqueado por el cansancio, solo pensaba y cavilaba en Blaine, siempre Blaine, ¿estará bien? ¿Alguien lo ayuda con el dolor?, cuestiones, dudas y preguntas fueron mis compañeros de sueños, exacto, esa es la aclaración, yo nunca sueño a menos que algo me preocupe y en definitiva Blaine era una de mis grandes consternaciones. Desperté con la luz de la mañana en mi rostro, no quería levantarme pero pensar en Blaine me extrajo inmediatamente de mi lecho; me aliste más rápido de lo usual, ciego o no aún sabía combinar mi ropa, algo lindo sería perfecto, impresiona… Alto, voy a ayudar, no a conseguir novio.
Mientras desayunaba escuchaba los comentarios de mi familia, yo me mantenía en silencio debatiendo pensamientos dentro de mi cabeza, no sabía si ir a ver a Blaine sería lo más prudente, apenas nos conocíamos y la pérdida de alguien nunca es sencilla, aunque por dentro tenía la necesidad darle a entender a Blaine que lo comprendía, yo sé lo que el dolor una perdida produce, lo conozco mi bien, la muerte y yo ya somos viejos amigos; creo, las batallas internas en mi cabeza solo me dejan con más dudas de las que responden y sin mencionar la desatención puesta a mi alrededor, no es hasta el grito de mi nombre, regreso al mundo consciente.
-Kurt- Grito Finn
-Finn no es necesario tu alarido, estoy a menos de un metro de distancia tuyo- Aclaré
-Y me lo dice quien lleva más de 20 minutos agitando la cuchara en un café ya frío, Kurt hace más de cinco minutos que intento llamar tu atención y tú estás perdido en tus pensamientos- Podía notar un tono de preocupación en su voz.
-Lo siento, tengo mucho en mente y…- Me interrumpió
-Kurt todo está bien, ahora termina el desayuno, es tarde y debemos irnos- Anunció con tono feliz.
-¿Irnos? ¿A dónde? – Pregunté extrañado
-Burt tuvo que ir a junta de emergencia y me pidió de favor que te llevará a ver a tu amigo Gleen, Blake- Intentaba recordar.
-Blaine- Pronuncie –Su nombre es Blaine Finn- Simplemente pronunciar su nombre me hacía sonreír.
-Bueno tu amigo, ¿quieres ir o no?- Pregunto divertido
-Sí- Se pudo escuchar mi afirmación con un tono más arriba de lo normal- Sí quiero ir- Dije más tranquilo pero con un sonrojo en mi rostro.
-Bueno entonces que esperas Kurt, se hace tarde- Anuncio aún más divertido Finn, pues conocía muy bien mi nerviosismo.
Ni termine mi desayuno, en realidad el nudo en mi estómago negaba la entrada de alimento; me apresure a cepillarme los dientes y tomar mi abrigo y bufanda, aún en abril el clima es un poco frío. Finn me estaba esperando en el recibidor, de ahí me condujo hasta el auto, odio depender de la gente pero en ese momento solo pensaba que pronto vería de nuevo a Blaine. Yo iba en el asiento de atrás, Finn manejando y lo podía percibir, uno de mis guardaespaldas de copiloto, me molestaba la paranoia de mi padre y yo tenía que ir con niñera a todas partes.
-Finn si tú estás aquí no es necesario traer niñera- Bufé mi respuesta.
-Lo siento Kurt, ordenes de Burt desde tu última escapada, acepta las condiciones o no podrás ver a Blaine- Determino mi hermano, odiaba ser vigilado, odiaba ser un inútil y no poder cuidarme por mi mismo pero odiaba más no conocer el rostro de Blaine.
Me recargue en el asiento, divague dentro de mis locuras pensadas, sueños rotos y promesas no cumplidas; mi regreso al mundo natural fue cuando salte al tacto de Finn en mi hombro.
-Soy Finn Kurt, ya llegamos, pero si te sientes mal podemos regresar n…- ¿Llegamos? Más cerca de Blaine estaba.
-No- Dije impaciente –Estoy bien- Necesitaba admitirlo –Solo… Necesito ver a Blaine ok- Díganme patético si así lo desean pero no podía mentir, pareciera que la esencia a canela de Blaine era el bálsamo correcto para ir cicatrizando mis viejas heridas, él era esa cucharada de medicina necesaria para sanarme.
Finn no dijo más, me tomó del brazo para guiarme, podía escuchar claramente los cuchicheos de la gente mientras pasábamos entre ellos, "es ciego, qué hará aquí, será un estudiante nuevo", tan acostumbrado estoy de las habladurías que no preste atención.
No tardamos más de 10 minutos en llegar hasta una puerta donde Finn tocó, alguien atendió al llamado y preguntó por nuestra presencia, fue mi hermano quien explicó todo, era un hombre quien abrió, se presentó como Nick, nos permitió entrar y fue ahí cuando las voces se hicieron presentes, era Blaine y otras personas.
-Wes para qué me trajiste, no tengo inspiración no…- Alguien lo interrumpió
-Basta Blaine, inspiración o no debes entregar tu cuadro para mañana o repruebas la materia- Blaine protesto
-Pero Wes, no tengo modelo, ¿qué piensas que voy hacer?- Dijo Blaine
-No importa, Sofía dijo que vendría, no desesperes- Parecía tratar de un duelo de tenis, uno sacaba y el otro respondía, aún ciego podía ver (figurativamente claro) que Wes era alguien importante para Blaine, el enojo en mi estómago y la formulación de probables asesinatos se formaban en mi cabeza, no sé lo que era todo ese conjunto de reacción, mi cerebro obviamente gritaba "celos" pero yo me negaba a aceptarlo.
La obviedad de mi hermano no podía llegar a tantos extremos.
-Kurt, hay un enorme variedad de pinturas de colores, tu amigo es pintor- Dijo asombrado.
-Realmente lo piensas, no lo creí posible, más estando aquí en área de arte en la Universidad- Conteste sarcásticamente, iba a continuar la burla a mi hermano cuando el aroma de esa persona se hizo presente, nunca me iba a cansar de estar cerca de ese olor, casi como un gemido pronuncie despacio.
-Blaine- Pronuncie sin pensarlo y la instante tenía unos brazos rodeándome; sí, el sentimiento de estar a salvo volvía a mí, parecía que alguien me hubiera guardado en el cielo.
-Kurt- Se escucho mi nombre con su bella voz. Nos separamos después de lo que pareció un micro segundo.
-¿Qué haces aquí Kurt? No que me moleste pero wow, realmente me alegra verte-Sentenció con tono feliz.
-Bueno quería verte y con un poco de ayuda pude encontrarte y- Fui interrumpido por la voz de esa persona poco agradable para mí.
-Blaine no vas a presentarnos a tu novio- Risitas se escuchaban a nuestro alrededor, había más gente, mi falta de vista y no saber quién estaba cerca me ponía nervioso.
-Wes, no es mi novio- Respondió apresuradamente Blaine
-Y entonces por qué estás sonrojado Blainers- Dijo ese sujeto con voz divertida.
-No es ciert...- Empecé a hiperventilar, nunca me siento bien alrededor de mucha gente.
Finn me sacudía y me preguntaba si estaba bien, yo solo podía pronunciar una y otra vez, voces, muchas voces. Podría jurar que me iba a desmayar, cuando de nuevo fui tomado entre los brazos de Blaine, inhalar su esencia me traía paz, recuperaraba el aliento.
-Volvamos a casa- Dijo Finn mientras me trataba de alejar de Blaine.
-No- Grite cuando recuperé mi voz, acuñe con fuerza entre mis manos tela de la ropa de Blaine, lo sujetaba con tanto fervor como si de eso dependiera mi vida. Blaine susurraba la melodía de una canción, no la reconocí pero el sonido me relajaba y poco a poco mi respiración fue regresando a la normal.
-¿Te encuentras mejor Kurt?- Cuestiono preocupado Finn.
-Sí, gracias- Respondía casi insonoro.
Blaine frotaba círculos en mi espalda para tranquilizarme, tenía razón, él era ese pegamento para pegar todas mis piezas esas que son mí ser.
-Será mejor irnos a casa y llamar a Burt- Anuncio Finn
-No- Volví a pronunciar desesperado. –Estoy bien, solamente que hay muchas voces y no sé quiénes son y- Dije inquieto.
-Perdóname Kurt- Expreso Blaine; me hablaba al oído y el sentir el aire caliente de su boca sobre mi oreja me hacía estremecer.
-Permíteme presentarte a todos- Lo dijo separándose de mí y ahora mi cuerpo extrañaba el calor del suyo.
-Hola, soy David, amigo de Blaine- El joven se presento mientras sujetaba mi mano para saludarme.
Cuando me soltó otra mano la sujeto de nuevo. – Hola yo soy Wes- Mi mueca no se hizo esperar. –Soy el novio de David- Dijo Wes, eso facilita las cosas pensé. Sonreí a ese pensamiento.
-Yo soy Jeff- Se escucho otra voz. –Ya conoces a mi novio Nick, él fue quien los dejo entrar-Me apenaba un poco presentarme, Finn lo notó y él tomó la iniciativa.
-Mucho gusto a todos, mi nombre es Finn, soy el hermano de Kurt-
-Un placer conocerlos- Dije despacio, el sonido del celular de Finn interrumpió el ambiente, se disculpo para salir y tomar la llamada.
De pronto alguien me sujeto de la mano y me tensé pero al instante de percibir que era Blaine me relaje, me dirigió hasta un sillón y ahí nos sentamos los dos; me preguntó sobre mi día, cómo había estado las últimas semanas, David, Wes, Jeff y Nick se unieron a nuestra platica, hubo algunas risas, muecas de parte mía y aun así bajo esa fachada de felicidad podía notar con cada palabra pronunciada de Blaine, detrás guardaba ese sentimiento de dolor. Yo solo quería que Blaine tuviera la suficiente confianza para tirar ese disfraz y decirme que estaba mal, que todo su ser dolía.
La conversación sobre todo y nada continuaba, cuando Finn llegó traía malas noticas.
-Kurt tenemos que irnos, Rachel me necesita para algunas cosas del nuevo departamento y- Lo detuve.
-No puedes irte y luego regresar, por favor, acabamos de llegar- Le pedí.
-Kurt, Burt pidió estrictamente que no te dejara solo así que- Blaine fue ahora quien lo detuvo en seco.
-¿Y por qué no lo llevo yo? Sé donde vive, puedo llevarlo en un rato más, no hay necesidad de preocuparse- Expresó tranquilamente Blaine.
-Ves, todo solucionado- Dije esperanzado.
-No lo sé Kurt tal vez si se queda Rob contigo y- Quiero estar con Blaine y un niñero no sería lo más adecuado.
-Por favor Finn, sin Rob, Blaine puede ayudarme en todo y regresarme a casa- Imploré, aún sin ver podía imaginarme la cara de duelo interno de mi hermanastro.
-Está bien, Kurt, sin Rob, pero Blaine debe estar contigo todo el tiempo y tú debes de traer el celular siempre encendido, ¿correcto?- Cuando finalizo, en mi cabeza baile 5 segundos.
-Gracias Finn- Manifesté emocionado. Se acerco a despedirme dándome un fuerte abrazo, Finn desde el primer momento que se convirtió en mi hermanastro, también se volvió ese amigo incondicional y un pilar más cuando todo se derrumbaba.
-Cuídate mucho Kurt, cualquier cosa que necesites puedes llamarme, Blaine cuídalo mucho por favor- Enuncio en forma de mandato y confianza. Al mismo tiempo Blaine y yo respondimos con un sí.
A la despedida de Finn estaba feliz, podía estar más tiempo junto a Blaine sin la incomodidad de mi hermano vigilando cada uno de mis movimientos.
Nuestra antigua conversación inicio de nuevo, yo solo hablaba cuando era necesario y reía con los comentarios de los amigos de Blaine, era un sentimiento extraño, nunca había conversado así entre amigos, siempre fui reservado, con pocos amigos, aun cuando conocí a Jessie era igual. La plática detenida por el sonido de un celular, Wes se escuchaba discutiendo con alguien por el teléfono, al despedirse se escucho un decepcionado adiós, ¿algo malo habrá pasado? Cuestionaba en mis adentros.
-Perdón por eso chicos, Blaine era Sofía, no puede venir, hubo un gran accidente y no dejaron salir a ningún residente del hospital- Decía apenado.
-Ves Wes, dime, de donde voy a sacar un ángel ahorita, y realmente no creo que caiga del cielo- Dijo decepcionado y enojado Blaine.
Mis siguientes palabras iban a definir un punto en nuestra relación, la decisión acertada unos puede decir o la elección idiota porque volvía a caer en el amor.
-Yo puedo ser tu modelo- Y el lugar se quedo en total silencio.
Comentarios bienvenidos :-D
