"Vale, ¿Qué tal si nos pones al día de lo que ha pasado esta tarde?" Dean se detuvo en mitad de al calle. Tras el revuelo organizado por el poder recién descubierto por el cazador, habían conseguido escapar de sus perseguidores y esconderse en otro edificio.
"¿Cómo si no lo supieras? Te dedicas a ello todos los días, los periódicos no hacen más que hablar de ti. No te hagas el ignorante ahora." Sylar parecía tan convencido de sus palabras, que Dean comenzó a penar que hablaba realmente en serio sobre sus supuestos poderes. "Un momento, no lo sabes, ¿Quién eres cazador?"
"Es largo de explicar, no creo que tengamos tiempo para eso ahora. ¿Qué tal si vamos a algún lugar seguro y luego pensamos lo que podemos hacer?" Mohinder, miró a Sylar, que parecía no ver diferencia entre el Mohinder que el conocía en el futuro y el que ahora tenía delante.
"Muy bien, entonces, seguidme, se a donde podemos ir."
"No voy a ir a ningún lado, primero tengo que encontrar a mi hermano." Dean se cruzo de brazos y los otros hombres también se detuvieron. "Si tan bien me conoces, sabrás donde encontrar a Sam Winchester."
"Como si quisieras verlo, yo mismo te oí como le llamabas traidor por esconder sus habilidades, formar una familia y dejar de intentar ayudar a otra gente como nosotros en apuros."
"Sam no haría algo así." Dean no se podía creer, conocía demasiado bien a su hermano, como para pensar que pudiera agachar la cabeza y aceptar en un mundo que no le gustara. Sam no era así.
"Muy bien, entonces vamos a verlo a casa, seguro que quieres conocer a su preciosa mujer, otra traidora por cierto. Claire le convenció para dejarlo todo cuando descubrió que estaba embarazada. Nos dijo que lo hacía por el niño que venía, pero desde entonces, ninguno de los dos han sido de mucha ayuda para salvar a nadie."
"¿Estás hablando de la misma Claire Bennet, la animadora por la que se salvaría el mundo?" Mohinder y Hiro estaban totalmente alucinados, aquel no podía ser el futuro que les esperaba, las cosas no podían haber terminado tan mal para todos ellos.
"Entonces vamos a verles, quiero que Sam me diga a la cara que es un cobarde como tu dices." Dean comenzó a caminar, esperando que Sylar le siguiera y le indicara el camino hacia la casa de su hermano. No podía dejar de pensar que Sam hubiera cambiado tanto como el otro hombre decía. Algo tenía que haber ocurrido en su vida para dejar a un lado su propio instinto.
- o -
"Sam, mírame, no tienes porque hacer esto." Claire se puso delante de Sam para que no pudiera dar un paso más. La chica había visto demasiada buena gente cometer terribles errores, como para que a Sam le ocurriera lo mismo. "Seguro que hay otra forma."
"Si la hay dímela." Nada más decir aquello, se dio cuenta que acababa de ser demasiado duro con Claire, estaba descargando con ella toda su frustración de ese momento y ella no se lo merecía. "Lo siento." Contestó, cogiendo entre las suyas, las manos de Claire. "Pero si le ocurre algo a mi hermano… yo fui el que me empeñé en ir en busca de Peter, tuve un sueño, una visión y pensé que era lo mejor que podíamos hacer. Siento que todo esto es por mi culpa."
"No digas eso. No puedes sacrificarte porque las cosas no hayan salido como estaban previstas y a lo mejor tampoco tienes porque precipitarte con todo esto."
La puerta del laboratorio se abrió antes de que Sam pudiera contestar. Sabía que Claire tenía razón, que no tenía porque arriesgar su vida, tan sólo porque hubiera una poco fiable oportunidad de salvar a Dean. Podía salir mal, podía ocurrir algo que no debía, podían pasar muchas cosas y aún así, no tenía todas consigo de poder ayudar a Dean. Pero Sam era así y ni Claire, ni nadie iba a impedirle ir tras su hermano si tenía la mínima opción de dar con Dean.
"¿Por qué has huido de mi, Claire? Pensaba que te alegraría saber que estoy bien." Nathan estaba en la puerta, Claire lo miró, pero se quedó donde estaba. Algo le hacía mantenerse alejada de él, una fuerza interior le repetía que algo no iba bien en su padre, que Nathan había cambiado, aunque nos sabía de que forma.
"Lo siento, pero hay cosas que requieren mi atención ahora. Cuando todo esto haya terminado…" Dando un paso atrás, Claire pegó el cuerpo a Sam, que notando que la chica estaba asustada, rodeó su cintura con ambas manos.
"Así te has echado novio. Supongo que estar con él es más importante que saber que tu padre está vivo. Imagino que me lo merezco, por no haber estado contigo tanto como debería. Bueno, como has dicho, cuando soluciones las cosas que tienes pendientes, estaré esperándote."
Nathan se dio la vuelta y dejó el laboratorio, momento en el que Claire respiró hondo y consiguió que su cuerpo dejara de estar tan tenso. No podía remediarlo, algo en Nathan no le gustaba, algo no estaba bien, pero no estaba segura lo que era.
"Peter no puede estar tan ciego sobre Nathan." Dijo mientras se separaba de Sam, pero este puso sus manos sobre los hombros de la chica y esperó a que se diera la vuelta.
La besó en los labios delicadamente. No lo había hecho desde aquel primer beso robado por la noche, pero había deseado volver a hacerlo muchas veces. Claire le devolvió el beso, mientras dejaba de pensar en Nathan, en lo que no había visto Peter de su hermano, lo que Sam estaba a punto de hacer y como eso podía poner su vida en peligro.
Todo era demasiado complicado pero mientras estaba en los brazos de Sam, mientras el chico la besaba, no importaba nada más que sus labios, que la respiración tranquila del cazador junto a ella y la sensación de bienestar que Sam le producía siempre que estaban juntos.
"Lo vas hacer pase lo que pase ¿verdad? Vas a meterte esa droga que dijo mi padre e intentar dar con Dean, donde y cuando quiera que esté." Se abrazó a Sam y dejó que este la arropara entre sus brazos de nuevo. "Entonces tendré que ir contigo."
"No seas loca, aquí tienes a tu familia y tienes que averiguar que le ocurre a Nathan, no puedes dejar a Peter." Sam se sorprendió al estar hablando de aquella gente que tan sólo un par de días antes habían sido unos completos desconocidos para él, como si ahora fueran amigos suyos.
"Peter sabe luchar sin mi, en realidad es él quien más veces me ha salvado la vida y en cuanto a Nathan. No se porque, pero algo me dice que si encontramos a tu hermano, sabremos lo que le ocurre a Nathan."
"¿No hay nada que pueda hacer para que cambies de opinión?" La voz de Bennet, los cogió por sorpresa a los dos, pero ninguno de los dos hizo la más mínima mención de separarse del otro. Al fin y al cabo, no tenían porque esconderse, si realmente estaban bien juntos.
"Papá, ya sabes…"
"Primero fue Peter, creíste en él, hasta ser capaz de poner tu propia vida en peligro. Entonces no te equivocaste, es un gran chico y siempre lo ha demostrado. Ahora tienes a Sam. No lo conozco, pero confío en tu criterio. ¿Crees que puedes confiar en él?"
Claire asintió en silencio, por lo que Bennet supo que no tenía mucho que hacer para convencer a su hija de que no cometiera una locura. "Muy bien, entonces será mejor hacer esto cuanto antes. No quiero que Peter se entere de esto e intente disuadirte de ir con Sam."
Bennet mostró una jeringuilla al extender su mano. Sam y Claire se la quedaron mirando en completo silencio. Los dos sabían que en cuanto uno de los dos la cogiera, no habría marcha.
Sam tomó la mano de Claire se acercó a Bennet, pero antes de que pudiera coger la jeringuilla, el hombre mayor lo cogió del brazo. "Te lo advierto muchacho, quiero que la traigas de vuelta, no quiero que salga con el más mínimo rasguño y si llega a morir en algún momento…"
"¿Morir? Señor Bennet, eso sería impensable, no podría imaginarme algo tan…"
"Sam no puedo morir, bueno si que puedo morir, pero me regenero, no sería la primera vez y te sorprendería las veces que han llegado a darme por muerta. En cuanto a ti, papá, no le metas miedo, no es para tanto, soy perfectamente capaz de cuidar de mi misma. Hasta podría salvarle a él llegado el momento."
Bennet todavía mantuvo la mirada fija en el Sam un momento. Como buen padre no le hacía gracia que ningún hombre se acercara a su hija y mucho menos que ella tuviera que arriesgar su vida por él; pero Claire era una mujer adulta y había vivido mucho más que la mayoría de personas que él conocía. Su hija tenía razón, podía cuidar de si misma e incluso Sam se sorprendería de lo que era capaz de hacer.
Sam pudo coger por fin la inyección y tras respirar con fuerza un par de veces, se la inoculó en el brazo. Se la devolvió a Bennet y mirando a Claire a los ojos, esperó a que ocurriera algo.
Pero durante los primeros momentos no paso nada. Todo parecía normal en su cuerpo. Durante un instante, Sam pensó que se había quedado sin oportunidades, que su única opción para ir tras su hermano se había ido con esa inyección.
"¿Y ahora que?" Dijo él, pero antes de que Claire pudiera contestar, sintió que algo le ardía en el estómago, con tanta fuerza que tuvo que contenerse para no gritar. Un fuerte dolor en el abdomen le hizo doblarse y sin poder abstenerse, gimió.
Pero a Sam no le importaba, lo estaba pasando mal, pero también eso podía ser una buena señal de que la droga estuviera comenzando a hacer efecto en su cuerpo, por lo que estaría más cerca de dar con su hermano y poder salvarle antes de que le ocurriera nada malo.
"¿Sam que te ocurre?" Claire se volvió hacia su padre y preguntó algo que ya era demasiado obvió para la chica. "Tu sabías que esto ocurriría ¿verdad papá? Lo sabías y no has dicho nada."
"Se podría haber asustado y tiene demasiadas ganas de encontrar a su hermano."
"Cuando se pasará el dolor."
"Es variable, dependiendo la persona."
Al escuchar gritar a Sam y verlo caer de rodillas al suelo, Claire se olvidó de su padre; por mucho que quisiera echarle la bronca y gritarle, el dolor de su compañero era demasiado fuerte y ya que no podía hacer para ayudarle, al menos estaría a su lado.
