Jasper POV

Necesitaba cazar. En realidad tenía muchísima sed. Todo aquel revuelo me causó ansiedad. Ahora anhelaba sangre fresca escurriendo por mis colmillos hasta que la sed mermara.

Atravesé varios kilómetros en segundos hasta cuando olí un venado cerca. Lo aceché desde un árbol y me dispuse a torcer su cuello sin darle chance siquiera a saber que ya no estaba vivo. Me gustaba ser piadoso con todos los seres vivos. Quizá no había sido mi culpa que la sangre fuera mi único sustento pero por lo menos podía hacerlo todo un poco ms agradable. SI no había dolor no pasaba nada.

Había estado bebiendo de el por alrededor de unos cinco minutos cuando sentí la presencia de alguien muy cerca. Quizá estaba incluso viéndome. Me sorprendió no haberlo notado antes. Las emociones son algo que no puedes apagar nunca. Si alguien me estaba acosando sabía realmente lo que estaba haciendo, no habían sentimientos de por medio.

Me di la vuelta esperando que alguien apareciese pero solo encontré el viento y un búho. Seguí alimentándome con la impresión de estar siendo acechado hasta que no lo resistí más y grité: -¡quien quiera que sea, eres un maldito cobarde!

Durante veinte segundos mal contados no sucedió nada y me sentí como un idiota, hasta que de la nada salió la figura humana que tanto me había costado aceptar.

-Hola- dije en voz baja mientras que Bella Swan se acomodaba los tennis.

-Hola, oí que me llamaste cobarde y pensé demostrarte lo contrario y aparecer con los cordones desatados- comentó sonriendo. En realidad hacia tanto que no la veía que esta persona enfrente mío podría haber sido cualquier otra.

Sonreí.

-No era mi intención… pensé que quizá era alguno de mis hermanos.- dije disculpándome.

-Está bien… te disculpo- recalcó aquella última palabra con gracia. Había algo en ella tan diferente al resto de los vampiros que había conocido. Como si quedara todavía algo de inocencia en su mirada. Como si haberse convertido en vampiro no hubiese dañado su alma.

-¿Estas cazando también?- pregunté de manera casual, notando que me encontraba algo nervioso. ¿Qué decirle a una persona que crees conocer pero que en realidad no te recuerda?

-Naa… sólo salí de la casa cuando escuché a Mario decir que el odioso de Edward Cullen había llegado a disculparse.- dijo con un tono casual. –Corrí hasta Washington, hice algunas cuantas compras y estaba de regreso cuando olí la sangre. Son mis favoritos.

Señaló el venado muerto. Me pareció de repente todo tan extraño estar hablando de animales favoritos de matar con una Bella Swan que no sabía que era Bella Swan.

-Sí, a mí también me gustan mucho.- dije para retomar la conversación en dirección a mi hermano.- Hey, lo siento que mi hermano te haya incomodado, es sólo que…

-¿Es un maleducado que nos obligó a empacar de nuevo e irnos?

-No, creo que si vuelves a casa sabrás que ya nuestro padre, Carlisle, se disculpó y pidió a Graziella que se quedara cuanto tiempo guste.- corregí con apremio.

Ella suspiró y se agarró el cabello.

-Es un alivio que su líder sea inteligente- volvió a decir.

-En realidad todos lo somos, sólo que lastimosamente tu hermana tiene un rostro peculiarmente familiar para mi hermano…

-Eso no le da derecho para ir atacando a la gente así como así, alguien debe enseñarle unos cuantos modales.- dijo con el ceño fruncido.

-¿Alguien como tu?- pregunté. Quizá después de todo sí estaban destinados a estar juntos ese par. Había visto muchas veces ese tipo de odio que Bella emanaba por él convertirse en amor puro y sólido.

Bella me miró y se echó a reír.

-¿Estas de broma? Soy el ser más torpe de este lado del universo- reconoció francamente entre carcajadas- sin embargo, mi hermana Valerie, es una patea-traseros certificada.

Entonces todavía seguía siendo torpe. Curioso. Pero esta vez se reía de sí misma y no se tomaba en serio. Era agradable.

-Sí, eso pude ver en ella- comenté haciendo alusión al hecho de que sin mayores esfuerzos, la pelirroja había pateado el trasero de mi hermano cuando este tenía una clara ventaja. En seguida oleadas de cariño salieron de ella. Su hermana, era, muy obviamente el centro gravitacional de su universo, lo cual era bastante curioso si pensábamos en el hecho de que era Victoria de quien hablábamos.

-No te lo creerías. Sin embargo es bastante Clint Eastwood. Nunca dice más de veinte palabras en una misma frase. Es bastante reservada y nunca se mete en los asuntos de nadie. Por eso me pareció tan ridículamente fuera de lugar tu hermano... Quisiera ser más fuerte y valiente para ponerlo en su lugar yo misma- dijo con fastidio, nuevamente. Era hora de cambiar el tema.

-Lo entiendo. Sin embargo déjame decirte que presiento que detrás de esa torpeza que dices tener se esconde un poder tremendo- dije tratando de que me contara sobre el escudo que sentía Edward y que yo mismo alcanzaba a detectar. Sus emociones no me llegaban como las de todo el mundo, eran más bien como destellos luminosos que iban y venían.

-Ahh si… es "la pared" como le decimos de cariño. Soy yo.

-¿Tú bloqueas los poderes de otros?- pregunté genuinamente maravillado. Aquel ser extraño, confuso y adolescente que era Bella Swan se había convertido en toda una revelación.

-Sí… innatamente sólo pasa conmigo, sin embargo he aprendido en todos estos años a pasarlo también a los otros para que sean igual de invulnerables como yo- contestó de forma casi infantil.

Yo seguía enviando sentimientos agradables manipulándola un poco para que no se fuera y me diera cuanta información pudiese. Sabía que eso volvería a morderme el trasero algún día si esos sentimientos totalmente inocentes pero coquetos se transformaban en alguna otra cosa.

-¿Cuánto tiempo tienes con Grazziella, Mario y Valerie?- pregunté.

Bella me miró salvajemente, como si aquella pregunta tocara alguna fibra dentro de ella. Oleadas aún más fuertes de confort y tranquilidad fueron enviadas. Bella Swan caía.

-Pues creo que desde siempre… ellos me salvaron de morir quemada en un bosque. Me transformaron y aquí estoy.- dijo vagamente. Había algo que no me decía.

-¿y tu hermana?- pregunté.

-Sucedió igual sólo que al parecer ella ya era un vampiro cuando la encontraron muriendo.- miró el reloj y me miró a los ojos.-Creo que debo irme… Muy agradable hablar contigo…

Estaba buscando en su cabeza mi nombre.

-Jasper- dije teniendo la mano.

-Anabelle- sentenció dándome la mano fuertemente pero amigable. Una sensación de calor recorrió mi cuerpo lo cual era increíblemente extraño puesto que nuestro cuerpo no sufre de cambios de temperatura. Somos fríos o más fríos.

Me sacudí pensando que debía ser alguna secuela de su vida pasada.

-Supongo que nos veremos en la escuela- agregó sonriendo antes de encaramarse a un árbol.

-Sí, eso espero, cuídate.

Pasé todo el resto de mi cacería pensando en cómo le describiría este encuentro a Edward.

Edward's POV

Creí que Carlisle averiguaría más acerca de lo que había ocurrido con Bella. Creí que traería al menos una explicación que diera pie a conjeturas. Nada de nada. Decir que se encontraron con Bella muriendo en el bosque era como decir que el agua era incolora. Ahora, ¿Cómo entraba Victoria en la ecuación? ¿La habían encontrado muriendo en el incendio en mismo lugar que Bella o simplemente en los alrededores? Si no estaban cerca, ¿era una coincidencia?, si estaban juntas ¿Qué estaba haciendo Victoria?

No podía dejar de pensar en ella. Victoria era la clave de todo aquel enredo y que estuviese "amnésica" (de lo cual todavía sospechaba) era increíblemente irritante.

Hubiese querido sacarle algo más. Cualquier cosa, sin embargo algo me decía que aquella chica sería muy, pero muy difícil. No entendía como todos en la familia parecían haber sido engañados por ella. Era obvio que algo ocultaba. Y sin embargo, pareció sincera durante los cinco minutos que estuvimos cerca.

Me estaba matando la cabeza todo aquello. También lo que Jasper había dicho sobre Bella. Que a ella le había agradado. ¡Por supuesto que le había agradado! ¡Si no había quedado como el impulsivo y violento de la familia!

Diablos, me molestaba toda aquella situación. Quería saber más de todo y sin embargo sabía que había matado todas mis posibilidades de acercarme cuando ataqué a la pelirroja. Sentía ganas de gritar y golpear algo muy fuerte.

Me senté en el piano y dejé que mis dedos comenzaran a tocar el "Para Eliza" mientras despejaba mi mente e intentaba maquinar algo. No podía dejar que Jasper lo hiciese todo, ni que fuese el único en contacto con los DeLuca. ¿Pero qué podía hacer yo?

Era obvio que Bella me odiaba y que el resto de la familia estaba prevenida contra mí. Sin embargo debía haber otra forma. Mis dedos pasaban suavemente por las teclas del piano mientras la melodía se transformaba en otra canción sumamente diferente.

Mi mente trabajaba a millón hasta que de la nada se me ocurrió.

Si Victoria era la clave, por ella debía comenzar. No había parecido molesta ni alterada cuando fui a disculparme. Solamente increíblemente silenciosa y aburrida. Podría trabajar con ella. Podría fingir ser su amigo. Si algo tramaba eventualmente algo me revelaría. Si era verdad que no recordaba, podría, por lo menos, sacar un poco más de información de las circunstancias bajos las cuales había llegado hasta aquel incendio.

-Hola, hermano.- dijo Jasper, repentinamente desde la ventana, interrumpiendo mis pensamientos.

¿Es que acaso ya no servían las puertas?

Lo saludé brevemente mientras seguía tocando una melodía inédita.

-Hola… ¿Cómo ha ido la cacería?- pregunté.

-Pues mucho mejor de lo que esperaba… adivina con quién me encontré.- dijo en tono infantil.

-Escúpelo- comenté distraído todavía pensando en mis dedos y el piano.

-Tu amada Bella.- enseguida mis manos se detuvieron. Vaya sorpresa.

-¿Y? ¿Qué sucedió?- pregunté inmediatamente. Era injusto, Jasper siempre conseguía que las cosas le pasaran por que sí. No como otros como yo que teníamos que hacer que las cosas sucedieran.

-Pues nada. Simplemente venía de Washington, estaba haciendo compras, y el olor del venado la llamó- dijo en tono casual. ¡Y Tu puta madre que aquello era casual!

-¿Y?

-Bueno, simplemente me saludó…- dejó las palabras guindadas como esperando una reacción de mi parte. No la encontraría. En realidad no me perturbaba demasiado.

-Muy bien, te felicito- dije, mientras seguía con mi melodía.

-Edward, está bien que te molestes y sientas frustración y rabia. No tienes por qué ocultármelo. Es Bella Swan, yo entiendo lo que esa chica significaba para ti- volvió a decir en su tono de psicólogo barato. A veces me molestaba que creyese que sabía lo que me pasaba.

-La palabra clave es "significaba". Ya no más. Está en el pasado.- respondí fríamente.

-Lo sé, lo he sentido. Pero sé que estas curioso y te sientes con derecho de ser quién se acerque a ella y le hable. Es normal.

Tenía razón. Yo quería ser el líder de aquella situación y sin embargo lo único que se me obligaba a hacer era quedarme atrás y esperar que las cosas se dieran. ¡Era increíble!

-Bueno ¿y qué sucedió? ¿Te comentó algo?- pregunté inquieto de nuevo

-Pues sí, la chica sigue siendo ella misma, bastante amigable… como suponíamos es ella quién bloquea nuestros poderes y quién protege a su familia.-dijo Jasper. Suspiré. Obvio que esa era ella.

-¿hablo de mí?- pregunté casi sin querer saber la respuesta.

La cara de mi hermano lo dijo todo. La respuesta era sí y no muy bien.

-Te odia.- dijo sin rodeos. Me lo esperé.- Protege mucho a su familia, sobre todo a su hermana.

-Eso noté- dije claramente distraído.

-Sin embargo creo que hay algo que puedes hacer- comentó de nuevo, con una sonrisa maliciosa en el rostro.

-¿Qué?- pregunté.

-Creo que Victoria es una buena forma de llegar a ella. Si le demuestras a su hermana que estás sinceramente arrepentido con lo que sucedió creo que ella podría hablarle bien de ti y tendrías un poco de ventaja.

Ahí estaba mi hermano apoyando la idea que había tenido hacia pocos segundos. Aquello debía ser bueno, ¿no?

-Creo que ya lo había pensado. A Victoria hay que tenerla cerca y vigilada, sobre todo si ejerce tanta influencia sobre Bella.

-No si va con esa actitud- refutó Jasper- hermano, con Victoria debes hacer las cosas bien. Nada de actitudes altivas ni esperando que se convierta en la asesina que era cuando matamos a su pareja. Si quieres que esto salga bien debes mostrarte humilde y sincero. La chica, al parecer es bastante reservada y te llevará tiempo.

-Eso pude ver. No dijo más de diez palabras cuando me disculpé.

-Sí, eso dijo Bella, es bastante callada.- comentó Jasper.

-Muy bien, seguiré tu consejo. Me acercaré a ella con bastante cautela pero "amigable"- hice las comillas con los dedos mientras Jasper ponía los ojos en blanco, de nuevo.

-¿Por qué no puedes simplemente comportante como una persona normal y hacer las paces en realidad con ella? La chica no tiene idea de lo que sucedió, déjalo ir…

-Cuando nos tenga a todos por el cuello intentando cobrar venganza por lo que pasó con su pareja, entonces te daré un gran "TE LO DIJE".-comenté desesperado en ser el único que veía la posibilidad de que la pelirroja estuviese en realidad forjando un plan.

-Eres un idiota- dijo Jasper con voz cansina.- me voy a leer. Mañana será otro día. Supongo que las veremos en la escuela.

Y con eso se fue de mi habitación.