Capítulo 10 – Recuerdos. Decisiones… Vuelta a la realidad

Draco solo lo miraba y aun no podía creer todo el tiempo que había pasado. Un mes, un mes largo y doloroso en el que aun trataba de entender y asumir todo lo que estaba viviendo él y Harry mientras recordaba cada una de las cosas vividas con él. Flash Back

-Las nueve, aquí me tienes – un rubio con su mejor traje negro que lo miraba desde una banca cerca de la entrada de las Tres escobas. -Hola…- dijo el moreno un poco cohibido por la visión del rubio así tan… atractivo -Veo que tienes problemas con reloj – dijo el ojiplata mirando su muñeca – me hiciste esperar durante media hora, si no fuera por Zabini que tenía una cita hubiese estado solo -Perdona, tuve un pequeño contratiempo, ¿pasemos? – el moreno lo invito a pasar a lo que el rubio solo lo miro y asintió. Ambos chicos entraron al lugar donde Madam Rosmerta los miro de forma extraña al verlos juntos y sentarse juntos -¿Qué quieres tomar? – pregunto el moreno hacia Draco que lo miraba con una sonrisa -Una cerveza de mantequilla -¿Nada más fuerte? – pregunto el moreno sin dejar de verlo a los ojos -Nada más fuerte, necesito estar sobrio para escuchar todo lo que me tienes que decir – respondió el rubio con una sonrisa coqueta -… - Harry lo miro sorprendido por esa sonrisa y ese despliegue de coquetería del rubio – aún no te convences que estas enfrente de mí sin matarnos y con todo lo que te dije en el callejón Diagon – dijo el moreno pidiendo a un mozo las dos cervezas de mantequilla que tomarían -Es raro, es todo – dijo el rubio mientras daba pequeños sorbos a su cerveza -Si lo reconozco – afirmo el moreno – pero aprendí a conocerte – dijo sin apartar su vista el moreno -Soy un Malfoy, sabes eso ¿verdad? – pregunto el rubio -Claro que lo sé, eres Draco Malfoy el chico que conocí en las túnicas de Madam Malkin, el que me ofreció su amistad en las escaleras de Hogwarts en primer año, al que perseguí como un poseso durante un año enteró, al que salve del fuego maldito y con el que pelee codo a codo en uno de los pasillos de Hogwarts. ¿Quieres que te diga algo más? ¿O prefieres que me calle?– el moreno lo miro y le sonrió – te conozco y me gustas. Durante la reconstrucción me di cuenta de muchas cosas y una de esas es que no somos muy distintos y sigues teniendo tu carácter algo extraño – dijo el moreno divertido por la expresión de molestia del rubio y su ceja levantada – pero descubrí que bajo toda esa capa de maldad que querías ponerte, tu ropa negra y por supuesto tu marcada vena Slytherin, existe alguien bueno y por supuesto muy atractivo – dijo el moreno mientras daba un pequeño sorbo a su cerveza. -Muy elocuente Potter… debo reconocer que durante la reconstrucción pasaron muchas cosas y nos dimos cuenta de muchas también con Blaise y Theo. Y no te preocupes que no te culpare por enamorarte de mí es inevitable – el rubio con una sonrisa en su rostro – pero esto es raro tienes que reconocerlo nos odiamos a muerte uno más que otro. Sé que estando contigo me traerá muchos problemas más de los que soy capaz de soportar Potter pero no te

negar que me pasan cosas contigo desde mucho antes – el ojiplata no le quitaba los ojos de encima el chico frente a él menos cuando le dijo esto, el moreno solo lo miro y le sonrió de costado.

Después de esta primera salida los chicos tuvieran muchas más, salidas a comer a tomar y en muchas ocasiones se encontraron para diversas cosas pero en cada una de ellas ambos terminaban su día con gusto a poco, ambos querían acercarse mas no eran novios pero tampoco pasaban como amigos, Draco celaba al moreno cuando este salía con una chica o hablaba con un chico y en más de una ocasión el ojiverde le robo un beso al rubio que quedaba en eso, en solo un beso, situación que a Draco le estaba cansando, ya sentía como una necesidad poder tocar más al moreno o por lo menos hacerle ver lo que estaba sintiendo, lo quería y de alguna forma se lo haría ver.

-¿Esperaste mucho? – pregunto agitado el moreno al acercarse al otro chico -No, acabo de llegar – dijo el rubio mientras le apartaba un mecho de cabello de la cara a Harry -Harry le sonrió algo avergonzado por este acto – ¿y Blaise no venía contigo? -Sí, fue a encontrarse con tu amiguito y a buscar a Theo -Hoo… este… viene Neville ¿no te molesta? – pregunto el moreno -No para nada, mientras más gente mejor - dijo le rubio con una sonrisa extraña -¿Qué planeas Draco? – pregunto el moreno desconfiado -Nada, vamos Blaise nos busca luego – Draco comenzó a caminar mientras era seguido por un moreno aun sin entender la sonrisa que había visto, pero encantado por la presencia del chico, hace días no lo veía y de verdad que lo extrañaba Cuando entraron al lugar elegido por Draco, Harry se dio cuenta que estaba en una de las tantas discotecas mágicas a las cuales ya habían asistido y Draco ya estaba instalado en una de las mesas esperándolo -Veo que te quedo gustando este lugar – dijo el moreno -Es divertido – dijo el rubio restándole importancia al asunto -¿Qué quieres tomar? -Un FireWisky estaría bien – dijo el rubio dedicándole una sonrisa -Te quieres emborrachar parece, te lo traigo enseguida, busca una mesa – dijo el ojiverde antes de comenzar a caminar a la barra

-Dos FireWisky por favor – pidió el moreno al barman que servía las bebidas frente a él -Para mí también – dijo un chico a su lado -El moreno dio la vuela y vio a su pelirrojo amigo sonriéndole - ¡Ron llegaste! -Hola… - el ojiazul sonrió avergonzado mientras sus mejillas se coloreaban levemente -¿Nev llego contigo no? -Sí, está junto a Blaise, Malfoy y ese chico Nott – respondió el chico mientras mirando a la mesa donde el castaño reía con Draco -Harry y Ron recibieron sus bebidas y comenzaron a caminar esquivando a quienes bailaban en medio de la pista – Veo que es en serio – dijo el moreno con una sonrisa picara -Ho ya cállate – el pelirrojo se sonrojó ante las palabras de su amigo – somos amigos -Sí claro, yo y Draco también – dijo el ojiverde entre risas -Nosotros si somos amigos, no como tú y el hurón no compares a Blaise con esa cosa

-¿Qué, tiene tres brazos? Te recuerdo que es un Slytherin igual que Draco – dijo el moreno divertido por la cara de horror del otro chico -No me lo recuerdes – dijo bajito el pelirrojo – pero… -Vamos reconoce que te gusta – dijo el moreno mientras lo miraba -… -Ven, vamos hermano ya veremos qué pasa, ¿no? – dijo el moreno mientras caminaba con el otro chico detrás de él

Ambos chicos llegaron a la mesa donde entregaron las bebidas a sus respectivos acompañantes y para dar los saludos correspondientes. Cuando los ánimos de todos ya estaban un poco más elevados no solo por el alcohol sino que también por la hora el rubio se puso de pie para ir frente al moreno y tomarlo de la mano y sacarlo a bailar

-¿Qué te pasa? –pregunto Harry al ver al rubio posar sus manos suavemente en su cintura y atraerlo hacia su cuerpo -Quiero bailar - dijo el chico a la altura del oído lo que hizo que todo el bello del cuerpo del moreno se erizara – contigo – término diciendo mientras dejaba un beso bajo su oreja

Ambos chicos se movían al compás de la música que no era una música que ambos disfrutaran pero que muy bien ambos chicos supieron acoplar a sus cuerpos que se movían al mismo tiempo, un vaivén lento, acompasado, un movimiento de caderas que a ambos chicos a los tenia al borde del éxtasis. Harry se separó un poco de su acompañante y lo miro un buen rato para luego tomarlo suavemente con un brazo de la cintura y con el otro de la espalda y besarlo, suavemente al principio para luego pasar a ser un beso apasionado, necesitado de más contacto de entre ellos.

-Vámonos – dijo el rubio apartando sus labios levemente de los del moreno – vámonos de aquí -Harry lo miro divertido por la reacción - ¿estás seguro? – pregunto el chico -Sí, pero así como estoy dudo poder aparecerme, lo más seguro es que me escinda -Bien, ven – el moreno lo tomo de la mano y lo saco a toda prisa del lugar sin soltarle la mano – este, no creo poder entrar a la Mansión así que… -Grimmauld Place estará bien – dijo el rubio mientras se acerca al moreno y pasaba una mano por su cintura quedando frente a él -Ok – dijo nervioso el moreno

Cuando llegaron el rubio se dio cuenta que Harry los había aparecido directo en la habitación -¿Tu habitación? – pregunto Draco -Sí, ¿te molesta? -Para nada – dijo el rubio con una sonrisa coqueta mientras se acercaba peligrosamente al moreno. Draco tomo las manos de Harry y lo llevo hasta la cama donde hizo que se sentara para luego el sentarse a horcajadas sobre él y comenzar a besarlo de forma suave y poco casta

-Harry… — murmuró Draco empujándolo sobre la cama, Harry se sentó más adentro de la cama aún con Draco encima de él, este aún con las piernas entre sus caderas siguió

besándolo mientras Harry peleaba contra los botones de la camisa de Draco. — deberías usar ropa con menos botones… ¿sabes?— dijo divertido el moreno -Lo pensare para la próxima – gimió el rubio entre risas y pequeños gemidos

Draco se separó un poco del cuerpo de Harry para sacar la ropa del moreno, para luego volver a besar el cuello y el pecho de Harry, con una de sus manos lo hizo quedar completamente acostado, sus besos siguieron bajando hasta la cintura del pantalón, pasó sus manos sobre la entrepierna de Harry notando el bulto que revelaba su excitación, Harry jadeó y se arqueó suavemente, mientras abría el cinturón y el pantalón.

Harry peleó con sus zapatos tratando de sacárselos lo más a prisa posible mientras sentía como sus pantalones, junto con su ropa interior bajaban por sus piernas, finalmente Draco termino también de desprenderse de su ropa quedando completamente desnudo y dejando completamente desnudo al moreno frente a él. Draco se dio el tiempo necesario para admirar el cuerpo de Harry, pensando que era realmente perfecto, el sonrojo en sus mejillas, el brillo de sus ojos, los labios rojos, los músculos ligeramente desarrollados del pecho y los brazos, ese abdomen, las piernas… todo era perfecto, no había otra palabra más para describirlo, se dejó caer sobre Harry, que lo miraba expectante, lo abrazó con fuerza y aspiró el aroma de sus cabellos antes de empezar a besarlo nuevamente, esta vez de manera más lenta, sus dedos subían y bajaban por la cadera de Harry mientras éste se pegaba más a su cuerpo, ambas erecciones se rozaban muy suavemente, sin obtener ningún tipo de fricción, sin embargo eso era suficiente para arrancarles pequeños gemidos y jadeos.

-Draco se frotó un par de veces más contra Harry antes de detenerse y levantarse un poco, escuchó un pequeño gruñido de desaprobación de Harry y sonrió — Esto te va gustar… — dijo dándole un beso en la frente, en el medio de la cicatriz —Te lo prometo… Harry asintió mientras miraba como Draco invocaba su varita y la dejaba sobre la cama, antes de volver a besarlo y acariciarle, Harry gimió cuando una de las manos de Draco empezó a masturbarlo, casi ni siquiera notó cuando Draco le separaba las piernas y se colocaba entre ellas, cerró los ojos y se sujetó con fuerza de las sábanas mientras empujaba sus caderas contra la mano de Draco.

—Ho… Draco… más…— pidió entre jadeos, pero la mano de Draco se detuvo, iba a protestar cuando sintió como la mano era ahora reemplazada por una caliente y húmeda boca — ¡Joder! … Draco— gimió mientras levantaba la cara un poco para ver a Draco entre sus piernas, con una de sus manos le acarició el cabello y se dejó caer nuevamente.

Draco sabía que era el momento, Harry estaba demasiado excitado ya, extendió la mano tomo la varita he hizo el hechizo lubricante y de protección mientras seguía lamiendo y chupando el miembro de Harry, dirigió sus dedos hacia la entrada de Harry, no hubo ninguna reacción mientras hacía pequeños círculos alrededor, un poco más seguro introdujo uno de ellos suavemente, solo un poco, ninguna protesta, solo se escuchaban los pequeños gemidos de Harry, empujó un poco más y entonces si el cuerpo de Harry se tensó un poco, pero no se detuvo, su boca se movió con mayor velocidad de arriba a abajo del miembro de Harry mientras ese dedo entraba y salía lentamente, cada vez con mayor facilidad.

Draco se sacó el miembro de la boca y dio un par de largas lamidas más mientras también sacaba sus dedos del interior de Harry, quien emitió un pequeño gruñido de frustración, con su lengua recorrió la unión de la cadera con la pierna, y Harry se arqueó nuevamente, se levantó un poco más para ver a Harry, con los ojos cerrados y respirando agitadamente.

-Draco… — exhaló Harry sabiendo que era lo que seguía, una caricia en su mejilla le hizo abrir los ojos, para ver a Draco mirándolo con los ojos oscurecidos por el deseo, pasó sus manos por el cuello y lo jaló para besarlo, con fuerza, mordiéndolo y haciéndolo gemir. -Harry… — gimió Draco apartándose un poco del cuerpo del moreno, se arrodilló entre sus piernas y se las hizo doblar un poco hacia el pecho, le dio una mirada más antes de volver a besarlo - Harry… ya no puedo esperar…

-Ni yo…— respondió Harry mientras separaba un poco más sus piernas, sin apartar la vista del miembro de Draco, que brillaba por el hechizo, por un momento cruzó por su cabeza la idea de que eso era demasiado grande o grueso para entrar en su interior, su corazón latió con más fuerza, tomó una bocanada de aire, tratando de relajarse y levantó la vista hasta los ojos de Draco a la vez que sentía la resbalosa punta rozar con su entrada. Draco le dio una suave caricia en una de las piernas antes de empujarse un poco dentro de él, sintiendo como el cuerpo de Harry empezaba a tensarse, y como el interior, demasiado estrecho parecía negarse a dejarlo entrar.

Draco se empujó poco a poco, Harry era tan estrecho que hasta le causaba cierto dolor, se retiró un poco y empujó nuevamente con más fuerza, logrando esta vez entrar un poco más. -Un quejido escapó de los labios de Harry — ¿Quieres que… me detenga? -No… — contestó Harry en voz baja, seguro de que si se detenían ahora sería más difícil continuarlo luego, tomó otra bocanada más de aire tratando de alejar el dolor de su mente. Se deslizo hacia fuera un poco y empujó una vez más, logrando estar completamente dentro de él, con la respiración entrecortada se dejó caer sobre el cuerpo de Harry, que había dejado caer sus piernas a los lados, clavando los talones en la cama. -Oh… joder, Harry, estas tan… tan estrecho…. Tan caliente— empezó a murmurar mientras empezaba a darle pequeños besos alrededor del cuello, con una mano lo hizo girar el rostro, para ver sus ojos cerrados y el ceño fruncido —¿Duele mucho?— pudo preguntar entre cortadamente, sintiéndose mal por causarle dolor o incomodidad al moreno. -Algo… pero nada que no pueda soportar, recuerda que no soy de cristal, no me rompo— murmuró con diversión el ojiverde. -Lo siento… te prometo que pasara luego— murmuró lo más suavemente que pudo, usando toda la fuerza de voluntad del mundo para no moverse, Harry sorprendido por lo atento que Draco estaba siendo en ese momento sonrió y asintió. El rubio volvio a besar el rostro de Harry, y luego se entretuvo en su boca, besando, lamiendo, mordiendo, mientras una de sus manos bajaba hasta la erección de Harry, que había disminuido considerablemente, lentamente empezó a masturbarlo, su mano se movía de arriba a abajo, sentía las manos de Harry aferrándose con más fuerza a su espalda mientras poco a poco la erección recuperaba su tamaño. -El dolor iba desapareciendo, dejando una simple molestia, la mano de Draco sobre su erección, la forma como sus labios eran mordidos, las caricias, la sensación de su piel contra la piel caliente y sudorosa de Draco, todo se iba tornando cada vez menos doloroso, decidió tentar un poco y empujó su cadera un poco, el dolor seguía allí, solo que menos

fuerte que al principio, probó una vez más mientras sentía la respiración de Draco agitarse sobre sus labios — Creo… creo que puedes… -Draco lo volvió a besar con fuerza en los labios antes de apartarse solo un poco de él y con una mano temblorosa le acarició suavemente la mejilla antes de empezar a entrar y salir muy lentamente, —Harry…— empezó a murmurar sin dejar de mirar el rostro de Harry. -Mmm…— gimió Harry mientras giraba el rostro a un lado, y se volvía a morder los labios, la fricción que provocaba Draco cada vez que entraba y salía aún seguía doliendo demasiado. Draco observaba el rostro de Harry con atención, no se veía ni siquiera ligeramente cómodo, hizo un pequeño círculo con sus caderas y Harry gruñó nuevamente, se levantó un poco y empujó una vez más, buscando la forma de dejar de lado su propio placer hasta poder encontrar el de Harry. Harry levantó uno de los brazos que aun sujetaba la espalda de Draco y se cubrió los ojos, tratando de convencerse de que aquella humedad en sus ojos solo era sudor, gruñó una vez más por el dolor, casi estaba decidido a pedirle que se detuvieran, cuando Draco volvió a empujarse en él una vez más y algo cambió -Oh por Merlín— gimió tan alto que estuvo seguro que en las afueras de la casa lo escucharían, aun había dolor, pero ahora había otra sensación más allí una que lo hizo arquear la espalda y aferrarse con fuerza a las sábanas. Draco sonrió y se empujó una vez en el mismo ángulo, el cuerpo de Harry volvió a culebrear sobre las sábanas mientras emitía los gemidos más fuertes que jamás le había escuchado — ¿Allí… allí se siente bien?— preguntó agitado mientras empujaba sus caderas una vez más. Harry asintió varias veces a prisa mientras emitía un nuevo gemido —Si… hazlo… de nuevo…— pidió entre jadeos. Draco sonrió y se empujó nuevamente, y otra más, mientras el cuerpo de Harry se agitaba debajo de él y seguía emitiendo aquellos gemidos, que lo estaban llevando rápidamente al límite. Harry dejó caer el rostro a un lado con los ojos cerrados, gimiendo y sintiendo como cada embestida lo llevaba cada vez más cerca, sus piernas subieron y se abrazaron a las caderas de Draco, haciéndolo ir cada vez más rápido. Una de las manos de Draco giró el rostro de Harry —Mírame… Harry… mírame— pidió Draco mientras empezaba a embestir con más fuerza. – no dejes de hacerlo Harry -Draco…Te quiero… pequeña Dragón — dijo Harry mirándolo a los ojos, mientras una de sus manos se hacía camino hacia su propia erección y se empezaba a acariciar con fuerza, igualando casi la misma velocidad que las caderas de Draco -Draco solo lo miro sorprendido por las palabras del moreno mientras se acercaba él y acariciaba su rostro – yo… yo también te quiero ya no solo me gustas…por eso se mi novio ¿si? – dijo el rubio mirando al otro chico mientras este le sonreía -por supuesto que si – respondió el moreno aun agitado

Las sensaciones eran demasiadas, él nunca pensó que su cuerpo tuviera y su corazón tuvieran la capacidad de sentir tantas cosas, su espalda se arqueaba por voluntad propia cada vez que Draco empujaba contra él, mientras su mano ponía mayor velocidad aun, a su alrededor miles de pequeñas luces bailaban —Draco…— casi gritó cuando sintió algo cálido que lo inundaba en el interior, a la vez que sus músculos se contraían y daban paso a su propio orgasmo.

Draco se agitó con fuerza, envuelto en un espiral de sensaciones y sonidos, los jadeos y gemidos de Harry, la forma como sus cuerpos se podían acoplar hasta convertirse en uno solo, la forma como los músculos de Harry se apretaban a su alrededor. -Harry… si…. Oh si...— lloriqueó mientras se dejaba caer pesadamente sobre el cuerpo de Harry respirando entrecortadamente, con el corazón latiéndole a mil por hora, con un nudo en la garganta, había demasiadas emociones enredadas en su pecho pero aun así se sentía seguro al lado del moreno que tenía al lado, Harry se abrazó con fuerza a Draco, mientras trataba de controlar sus propias respiraciones -Vaya… eso ha sido genial…— murmuró entrecortadamente, un beso en su cuello le hizo algo de cosquillas. -Tú has sido genial — murmuró Draco antes de levantar un poco el rostro y darle un suave beso en los labios, las manos de Harry se apretaron más a su espalda, se apartó un poco y sonrió al ver que Harry también sonreía, le dio un beso mucho más corto y salió lo más despacio que pudo de su interior, para luego dejarse caer a un lado, con uno de sus brazos lo jaló un poco más para tenerlo cerca y abrazarlo – creo que por esta decisión de ser novio mi padre sí me matara -Harry lo miro con el ceño fruncido para luego dejar un beso en su pecho – ¿Qué no sería una relación con Draco Malfoy sin Lucius cabreado? – dijo el moreno divertido, mientras hacía círculos con sus dedos en el pecho blanquecino del rubio -Tienes razón, pero la disfrutaremos ¿no? – así pasaron la noche, juntos su primera noche, para luego darse cuenta que se querían más de lo que ellos creían. Se amaban.

Fin Flash Back

-Harry – el rubio tenía con ambas manos tomada una de las de Harry, mientras silenciosas lagrimas caían por sus mejillas – te extraño tanto, mi amor – para Draco había sido duro ese mes no solo porque ya se cumplían 5 meses de su embarazo si no porque, no solo con su madre se encontró en los pasillos del hospital mágico, su padre también se apareció por ahí y la charla que tuvieron no fue tan grata como él hubiese querido, el patriarca de los Malfoy entre todas las cosas que dijo le dio a entender que el moreno se merecía todo lo que le estaba pasando y que él también era culpable de ello, por otro lado el estar en la espera de saber si su novio despertara o no lo estaba matando. Un mes sentado junto a su cama sin tener ninguna mejora no era bueno para el menos sabiendo que en solo un mes más todo tendría que acabar. -Draco – Theodore estaba de pie junto a la puerta de la sala mientras veía a su amigo, como cada día hundirse en esa silla y en esa tristeza. Si bien se turnaban junto a Blaise para ir a buscarlo a él no le gustaba mucho hacerlo, no le gustaba verlo así – amigo vamos -¿Ya es hora? -Si Draco, la hora de visita acaba de terminar, recién se fueron los Weasley y Nev se acaba de ir junto con Blaise y Ron – -Bien – Draco se puso de pie y miro al moreno en la camilla -¿Draco? – llamo el castaño -¿Qué pasa? – pregunto el rubio mirando al ojiazul -¿Qué harás? Ha pasado un mes Draco y si bien Potter no despierta… supongo que no te quedaras de brazos cruzados haciendo lo que tu padre te dice y menos arriesgando a tu hijo

-… No lo sé Theo, me da miedo pensar en mi padre cerca de Scorpius o de Harry, aún o se lo que hare -Draco sería estúpido que continuaras con esto después de lo que te dijo el otro día, aquí en San Mungo – rebatió el castaño cada vez más molesto con el rubio que estaba frente a él -Tengo que protegerlos Theo – dijo Draco sin mirarlo y con una los puños cerrados -¡Claro! ¡Y para eso te da lo mismo entregarle a tu hijo a esa malnacida de Astoria! – dijo ya molesto y exaltado el ojiazul que aún no podía creer lo que escuchaba de labios de su amigo -¡No se trata de eso! – se defendió el rubio -¡¿De qué se trata entonces Draco!? – pregunto el castaño -Esto nunca debió haber pasado, yo y Harry – cuando dijo eso Draco miro al moreno y cerró los ojos sintiendo todo el dolor que en todo ese mes se le ha estado acumulando en su pecho -¿Te arrepientes? – Preguntó con los ojos entrecerrados viendo la expresión del rubio – eres un cobarde Draco. Si no hubiese sido por ustedes dos Scorpius no estaría formándose, ¡¿te arrepientes de eso también?! -Jamás me arrepentiría de eso!, es mi hijo -Entonces no hables estupideces -No quiero perderlos, no quiero levantarme y que me digan que ya no está. No soy capaz de enfrentarme a mi padre, lo conozco y no quiero que la próxima vez mate a Harry no resistiría una cosa así. Y si para evitar eso tengo que tomar a nuestro hijo e irme de aquí y casarme, lo hare. Quiero a Harry vivo no muerto por mi culpa – dijo el rubio antes de acercarse a la camilla y depositar un suave beso en sus labios para luego salir de la habitación seguido por un anonadado castaño. Si ambos hubiesen visto una vez más el rostro del moreno en esa camilla hubiesen visto la solitaria lágrima que caía por el rostro del chico que ahí estaba.

Blaise y Ron estaban apoyados en un árbol frente al lago de la escuela, Ron se encontraba en el pecho del castaño mientras este acariciaba su cabeza y enredaba sus dedos en esas hebras pelirrojas que a él le encantaban.

-¿Cómo estas amor? – pregunto el castaño -Bien – respondió desganado el pelirrojo -¿De veras? -Extraño a mi amigo – confeso el chico apoyando más su cabeza en el pecho del castaño -Lo se amor, pero ya pasara – el castaño lo estrecho más entre sus brazos y dejo un beso en su cabeza para luego mirarlo a los ojos – oye el otro día te escuche entrar rápido al baño ¿estás bien? -Si – respondió extrañado el pelirrojo por lo preguntado -Te lo pregunto porque luego te escuche vomitar Ron y me preocupe -Sí, estoy bien he estado algo mal del estómago pero nada mas -¿Y fuiste a ver a Madam Pomfrey? -No porque ya se paso -Ten cuidado, por favor que si te hacen algo sabes que soy capaz de matar a la persona que lo haga – dijo el castaño mirando a su novio

-Tranquilo no pasa nada, no lo mismo de Harry por lo menos – dijo el chico mientras se arrodillaba para quedar frente a su novio y mirarlo -Cuídate Ron, que no sé lo que haría si te pasara algo, o peor si te perdiera -Nada, tienes que seguir viviendo – el pelirrojo se sentó a horcajadas sobre el castaño para luego tomar su rostro con ambas manos y retenerlo para mirarlo a los ojos -Sabes que no podría – respondió Blaise a su compañero -… - Ron miro sus ojos ámbar, fue un beso delicado, donde le transmitía cada uno de las sensaciones y sentimientos que en ese minuto estaban pasando por su corazón y su alma. Un vaivén de labios, un roce de sus alientos y de las sensaciones que eran únicas para ellos -Te amo – dijo el castaño sobre los labios de su novio -Yo también te amo Blaise – respondió el ojiazul antes de abrazarlo

-Llegaste – Neville estaba en una mesa en las tres escobas, ese fin de semana había quedado con Theo para almorzar ahí, no lo había visto en la mañana, bueno la verdad es que no lo había visto desde ayer en la noche desde que se fue de San Mungo con Ron y Zabini -Hola cariño – Theo se acercó a Neville y dejo un pequeño beso en sus labios -Ya pedí el almuerzo, lo mismo de siempre… - Neville se sentó y miro al castaño frente a él, el chico se veía algo abatido hasta un poco cansado y hastiado. -Gracias… -¿Qué pasa Theo? No te vi anoche después de que llegue – el castaño ya se estaba preocupado por el chico frente a él, era normal en él su silencio pero no que estuviera tan abatido -Me demore, estuve un rato discutiendo con Draco en la habitación de Potter – dijo el ojiazul mientras tomaba de la cerveza de mantequilla que ya tenía servida -¿Con Draco?... ¿Cómo está? – pregunto intrigado el castaño -Mal… me está fastidiando la existencia con sus ideas estúpidas -No me digas que a pesar de todo, igual seguirá con las ideas de su padre – pregunto el Neville -Es un idiota, y me fastidia – Theo miro a Neville y tomo su mano – y no sé qué hacer -No puedes hacer nada Theo – Neville se soltó de Theo y lo miro molesto -Es mi hermano Neville ¿Cómo quieres que no haga nada? – el castaño aun no creía lo que escuchaba de su novio -Theo, es su decisión qué harías tú si fueras él -Si fuera él no te dejaría, esperaría, mantendría la esperanza de que despertaras pero jamás me iría con otro, menos si hay un hijo de por medio – dijo el castaño mientras volvía a tomar la mano de su novio -Neville sorprendido extendió la mano y toco una de las mejillas de Theodore el cual lo miro con una sonrisa - ¿Qué haces? -Solo tenía ganas de acariciarte -Tú puedes acariciarme cuando quieras – dijo el castaño con una sonrisa -Theo nunca dejes de mirarme así – pidió el castaño a su novio sin quitar la vista de sus ojos -¿Cómo te miro Neville? – pregunto el castaño divertido -Con esos ojos que destilan amor

-Te amo Neville y siempre te voy a mirar así – dijo el castaño antes de levantarse y besar a su novio por encima de la mesa, se separaron solo cuando llego el mesero con su orden de almuerzo

Ya habían pasado sus días desde la última visita a San Mungo y se encontraba tan abatido, ya no sabía qué hacer, si se quedaba en su habitación los recuerdos se agolpaban y lo volvían loco, con su sala común era igual, recordaba una y otra vez las palabras de Astoria y lo que había pasado con la chica, no se arrepentía, la odiaba al igual que a su padre y aun no entendía que mierda lograría con todo esto. Lo extrañaba, lo extrañaba tanto que dolía el pensar que en cualquier momento se podría ir o simplemente pasar un mes más y él tendría que inevitablemente, irse de ahí, lo mataba.

-… - El rubio caminaba cerca del lago mientras veía a los demás estudiantes molestar al calamar gigante del lago y como este los mojaba, se sentó en el césped aún con la vista en el los estudiantes, recordando las veces que había estado ahí con sus amigos haciendo lo mismo que esos chicos quedando igual de mojados que ellos -… -Hola Draco – Blaise lo saludo mientras se sentaba al lado de su amigo -Hola… - el rubio lo miro y luego lo saludo de vuelta -¿Qué haces aquí? Pensé que estarías adentro -Ya no puedo estar adentro, esa habitación me está volviendo loco, si no son los recuerdos de Astoria, son los de Harry -Blaise miro al rubio al lado de él y subió una de sus manos para acariciar su cabello – Escuche que la vinieron a buscar, se fue hoy junto a su hermana Daphne -Draco lo miro con interés, no había sabido de la chica desde su encuentro el día en que Harry se fue a San Mungo. El y Theo no fueron muy delicados con ella – ¿Estaba muy mal? -Al parecer aún continuaban con dolor en el cuerpo y las marcas de su brazo aun sangraban mucho, Ron me conto que su padre estaba furioso porque ella no quiso decir quien fue -Y no podrá hacerlo jamás – dijo el rubio con desprecio y frialdad en la voz mientras volvía su mirada al lago -Draco, lo que hicieron tú y Theo fue muy arriesgado – reprendió el castaño -No fue nada de otro mundo Blaise y fue lo justo para lo que ella le hizo a Harry y la venganza por Theo. Simplemente le hicimos lo mismo que ella nos hizo, aparte esa herida algún día sanara. Nadie, y escúchame bien, nadie la mando a hechizar a Harry para que tomara esa cantidad de poción, así que déjame en paz que si hubieras sido tú, lo que yo y Theo hicimos no hubiese sido nada así que no me des clases de moral y buenas costumbres ¿quieres? – dijo el rubio al recordar a la chica y la hecho por ella

Blaise solo lo miro tratando de entender su forma de pensar y de actuar, algunas veces se estaba tan tranquilo y otras tan furioso como ahora. Cuando Theo le conto lo que había pasado, por un lado lo sintió por no haber estado con ellos y participar pero por otros sintió miedo, conocía a Lucius y un mal presentimiento tenia de todo, patriarca de los Malfoy no se quedaría de brazos cruzados menos ahora que la chica estaba fuera de Hogwarts y Draco furioso como estaba.

-¿Y se supone que viniste aquí a refrescar tu cabeza? –pregunto el de ojos ámbar mirando la melancolía contenida en los ojos de su rubio amigo -Se supone -¿Y aquí? Mala elección Draco ¿No crees? – aquí pasamos las tardes con Theo, Potter, Longbottom y Ron -Lo se… pero necesitaba respirar y este lugar es tranquilo en comparación al castillo, necesitaba pensar Blaise – Draco lo miro y ahí el castaño pudo recién percatarse de sus ojos brillosos de grises tempestuosos cargados de lágrimas sin derramar -Draco… - Blaise al ver sus ojos se acercó a él y lo abrazo y así estuvieron un buen rato, el castaño sostenía en sus brazos a su amigo, su llanto sus emociones todo lo que hasta ese momento el rubio no se había dado el lujo de mostrarle a nadie, todo. -Lo necesito tanto Blaise y tengo tanto miedo de perderlo, no sé qué hacer -Lo se Draco, lo se…

Después de un buen rato de estar así… el rubio en brazos de su amigo. Ambos se sentaron juntos, hombro con hombro -¿Qué viniste a pensar? – pregunto de repente el castaño -Draco lo miro – En lo que haré, aún no sé qué pasara con Harry, no sé si despertara, si estará así un mes más, o sí simplemente nada – el rubio miro al cielo para luego bajar la vista a Blaise que lo miraba intrigado por sus palabras – no se quehacer Blaise, ahora me doy cuenta de lo importante de que era que Harry supiera sobre Scorpius, fui un idiota – decía el rubio mientras tocaba su vientre -Eso Theo y yo, ya lo sabíamos – dijo el castaño con una sonrisa -Draco lo miro y le sonrió, la primera sonrisa que Blaise veía en el rubio en todo ese mes – Quizá debería tomar propuesta la propuesta de mi madre -Veo que te hizo eco lo que dijo Theo el otro día – dijo el castaño aliviado por las palabras de su amigo -No es que me hayan hecho eco, pero amo a Harry y no quiero perderlo – el rubio solo lo miro y le dio una sonrisa triste. El castaño lo miro y le sonrió viendo en sus ojos esa sinceridad que caracterizaba a Draco, ahora solo quedaba esperar y que Merlín estuviera del lado de ellos -Ojala tu madre pueda hacer ayudar -Ya verás que si -¡Blaise! ¡Draco! – Ron venia corriendo hacia ellos a duras penas -¿Mi amor?… - Blaise al ver a su novio así de agitado se preocupó era raro en él siendo que era deportista, jugador de Quidditch pero deportista al fin. Se levantó enseguida junto a Draco para ir donde el pelirrojo -Es Harry Blaise -¿Qué pasa con él? – pregunto el rubio enseguida al acercarse y escuchar su nombre

-Harry despertó