Capítulo nueve
Alice POV
Llevaba dos días pensando en como decirle a mi padre sobre mi relación con Jasper, la bebé y lo que hice con ella. La verdad es que no sé si me atreveré a contar toda la verdad, hay muchas cosas que mi familia no sabe y no me agrada mucho la idea de contar la historia de mi vida. Sin lugar a dudas fue una mala idea venir a esta ciudad: me he metido en más problemas de los que quiero y mi vida personal ha decidido emprender un viaje cuesta abajo.
Siempre quise saber que había pasado con mi hija después de que la dejé en el orfanato, pero nunca me imaginé que Jasper la encontraría y que volvería a verla en algún momento. En el fondo esperaba que la hubiese adoptado una familia bien constituida, quiero decir, mi familia se rompió cuando yo tenía 10 años y sé lo que duele vivir sin uno de tus padres. El tener que escoger entre mamá o papá fue terriblemente doloroso y de igual forma trajo consecuencias terribles para mi vida: yo no quería que mi hija tuviera que verse enfrentada a esa decisión en el momento en que Jasper y yo decidiéramos dejar nuestra relación. No quería obligar a mi niña a elegir entre sus padres principalmente porque se iba a repetir mi historia de vida y eso no es precisamente miel sobre hojuelas.
Debería concentrarme en mi trabajo, quiero decir, es lo más importante ahora, ya que, lo que le dije a Jasper sobre quitarle a la niña no es cierto: no voy a pelear por la tuición de la niña porque seamos realistas, no puedo hacerme cargo de Cathy. Jazz ha hecho un trabajo increíble cuidando de nuestra niña y no voy a hacerle daño quitándosela. Se lo dije porque estaba enfadada y porque quería ser hiriente con él, pero sé que no voy a ser una buena madre para mi hija y no voy a alejarla de la única persona que la ha querido de forma incondicional incluso desde antes de nacer. Lo único que sé hacer bien, lo único en lo que destaco es siendo una bailarina y aunque Jasper tenga razón en que esto no durará por mucho tiempo, debo esforzarme en que pueda brillar durante el mayor tiempo posible... no sé que haré después de que se terminé mi carrera como bailarina, supongo que viajar y ayudar a mi hija con su propia carrera.
Llego a la compañía de ballet donde veo a Irina, la coreógrafa, dirigiendo al cuerpo de la compañía. La mujer, extrañada, se acerca a mí con un rostro lleno de cansancio.
-Alice ¿qué haces aquí?- me pregunta- Tus ensayos comienzan la próxima semana.
-Lo sé- respondí con una sonrisa-, pero es que no logro entender por completo a Julieta... Me he pasado las noches viendo la obra de su año de estreno y es tan complejo: no logro comprenderla del todo.
-Cranko, quien coreografió esta obra, era muy minucioso: dibujaba los pasos antes de enseñárselos a sus bailarines y a su musa inspiradora, quien protagonizó muchas de sus obras- me miró con severidad antes de continuar-... Tú eres una bailarina muy dedicada, tu técnica es envidiable y además eres muy bonita, pero ¿sabes por qué te está costando tanto ser Julieta? Porque es un desafío.
-Todos los papeles son un desafío.
-Sí, pero Julieta es especial porque necesito que en los dos primeros actos hagas lo que tu ya sabes hacer bien: ser una bailarina asombrosa, pero en el tercer acto tienes que olvidarte de las poses rígidas del ballet: tienes que ser una actriz más que una bailarina y eso es lo más difícil... ¿Quieres empezar los ensayos hoy mismo?
-Sí, por favor- dije de inmediato-... mi vida personal es un desastre así que prefiero concentrarme en esto.
-Ve a la sala 2B, iré a ayudarte en un rato...
Durante todo el ensayo no pude dejar de pensar en lo que le había dicho a Jasper, no sé si seré capaz de quedarme tranquila si es que no me deja ver a mi hija. No voy a iniciar un juicio por la tuición de la niña, pero si la situación persiste creo que intentaré obligar a Jasper por la vía legal para que yo pueda ejercer mis derechos de madre: ¡Hay tantas cosas que quiero mostrarle a Cathy! Quiero llevarla de viaje, acompañarla a comprar sus primeras zapatillas de punta y todas las cosas que necesite para el ballet, quiero que conozca a mi papá e ir de compras juntas... incluso quiero que se quede a dormir conmigo un día y que confíe en mí y me quiera por sobre todas las cosas.
-Ensaya una vez más, ya es tarde... mañana podemos continuar.
-Sí...
Irina salió de la sala de ensayos dejándome completamente sola, ya era de noche y estoy segura que no quedaba nadie más en la compañía porque la música de mi ensayo era el único ruido que había escuchado desde hace horas. No me gusta el silencio, pero supongo que ahora solo debo acostumbrarme. No quiero irme de aquí hasta estar muy cansada: es la única forma en que puedo dormir sin pesadillas y cosas por el estilo. Desde que me fui a vivir con mi mamá he tenido muchos problemas para conciliar el sueño y desde que abandoné a mi bebé todo empeoró: siempre antes o durante el sueño recordaba mis últimas horas con ella. Es terrible vivir con la culpa, el remordimiento y los recuerdos.
Decidí llamar a Emmett para que me viniera a buscar, eran casi las 11 de la noche y me da un poco de miedo regresar sola. Necesito encontrar un medio de transporte pronto, pero no tengo mucho tiempo para aprender a conducir una moto o un auto, de hecho viajo demasiado y es un poco complejo viajar con un automóvil... es menos divertido porque normalmente prefiero pedir aventones en las carreteras: así logro conocer gente y tener más amigos.
-Pulguita, casi no estás en casa- murmuró mi hermano mientras estábamos en el auto-... pensé que tomarías estos días libres.
-Me quedaré por casi tres meses, ya sabes que no me gusta mucho estar en un solo lugar por mucho tiempo: me aburre y pasarme horas en la casa me hace sentir encerrada.
-Hazlo por papá- dijo mirándome de reojo-, no te ve casi nunca y aunque me cueste decirlo, también te extraño. Eres mi hermanita y no estamos juntos ni siquiera para Navidad... tienes que venir un poco más seguido, pequeña...
-Tengo que hablar con ustedes y no creo que después de eso quieran volver a verme...
-¿Qué pasa? ¿Te haz metido en problemas? ¿A quien hay que golpear?
-A nadie- respondí con una pequeña sonrisa-, pero tengo algo que contarles y no sé si querrán saber de mí después de eso...
Emmett me miró preocupado porque estoy segura que no se imagina la verdad que estoy a punto de rebelar. Sé que saben que no soy virgen básicamente porque he viajado bastante y supongo que deducen que he tenido varias parejas... de todas formas nunca les hablé de Jasper porque esa era una herida que nunca se curó del todo y porque hablar de él significaba contar la historia completa y yo solo quería olvidar que tuve una hija. Por eso los viajes, el alcohol y el ballet: son cosas que me ayudaban a mantener la mente ocupada y a fingir que nada diferente había pasado.
Comencé a viajar cuando terminé el instituto: el último día de clases tomé mis cosas y le dije adiós a mi madre y a todo el dolor que había vivido junto a ella. Conocer lugares nuevos me ayuda a no pensar en cosas desagradables y por experiencia puedo decir que da mejores resultados que hablar con psicólogos o tomar mil pastillas.
Llegar a la casa y cenar fue bastante difícil. Tenía el estómago apretado y me dolía la cabeza: contar la verdad era algo que nunca antes me había planteado. Siempre me dije que me llevaría un montón de cosas a la tumba y la existencia de mi hija era una de esas cosas. No quería destruir la imagen que mi papá tenía de mí, para él siempre fui una niña buena que es incapaz de dañar a otros, supongo que jamás se imaginó algunas cosas que pasaron en mi vida... cosas que tendré que revelar.
-Papá...
-¿Qué pasa, cariño?
Estábamos en el salón comiendo el postre, yo no había comido demasiado, ya que estaba temblando. No sabía muy bien como comenzar, solo sabía que si no le decía la verdad ahora, entonces no lo haría nunca porque me dedicaría a mentir y fingir por el resto de mi vida.
-¿Te acuerdas la primera vez que fui a Francia?- pregunté con un hilo de voz- Fue como hace 10 años... te envíe algunas fotos, no sé si lo recuerdas.
-Un poco... creo que dijiste que estabas trabajando en una cafetería o algo por el estilo... no enviaste muchas fotos ni hablamos tanto durante ese tiempo...
-Sí, es cierto- murmuré-... también tenía novio...
-¡Oh, bueno!...- exclamó Emmett riendo- al menos sabemos por qué estabas tan ocupada...
-Tengo una hija- le interrumpí mientras evitaba el contacto visual con cualquiera de ellos-, tiene ocho años y nació cuando yo estaba en Francia...
-¡¿De qué estás hablando?!- preguntó papá mirándome alarmado- ¿Es una broma de mal gusto o algo por el estilo? Alice, eso no es gracioso.
-¡No estoy jugando!- me atreví a mirarle a los ojos un tanto preocupada- ¡De verdad tengo una hija! Se llama Catherine Hale, nació los primeros días de septiembre, tiene ocho años y... y la abandoné en un orfanato de Italia...- mis hermanos me miraron en silencio esperando a que yo continuara con mi historia- El papá de la niña la encontró y la crío durante todos estos años; es una niña preciosa y vive en esta ciudad... me gustaría mucho que la conocieran.
-¿La abandonaste...?- papá se puso de pie mientras yo le miraba preocupada- ¡¿Por qué hiciste algo así?! ¡¿En qué estabas pensando?!
-No podía cuidarla, papá- le expliqué entre sollozos-... Yo no podía darle todo lo que la bebé necesitaba... yo quería que mi hija fuera feliz y tuviera todo lo que no podía darle.
-¡¿Qué no podías darle?!- me gritó Edward visiblemente enfadado- ¡¿Alguna vez te falto comida, ropa o tus estúpidas zapatillas de ballet?! ¡¿Cuando te faltó algo si siempre haz tenido una vida de princesa?!
-¡No hablo de dinero, Edward!- respondí- ¡Hablo de amor, de cariño y cuidados! Yo... yo sólo sé cuidarme a mí misma, no podía cuidar de una niña... no podía hacerle daño.
-¡Pero es tu hija!- exclamó papá sin poder creérselo- ¡¿Cómo puedes ser tan cruel como para abandonar a tu bebé, Alice?! ¡¿Acaso no tienes corazón?!
-¡Yo no quería tener hijos!... ¡Catherine es un accidente que de haber podido evitar lo habría hecho! - papá me miró horrorizado, pero yo ya estaba cabreada con que todo el mundo me reproche el haber abandonado a mi hija- ¡No me mires así! ¡No valgo menos como mujer por haber abandonado a mi hija! Sé que fue un error, pero no había otra solución, papá y si te lo estoy contando es porque quiero que... quiero que Catherine forme parte de mi vida y quiero hacer todas las cosas que hacen las madres.
-Eres igual que Esme- cerré los ojos un segundo porque el que me comparara con mi madre me dolía. Yo no soy como ella, siempre busqué ser diferente y un poco mejor que ella, pero creo que de verdad fallé en el intento-, igual de mala, igual de fría... ¿Por qué, Alice?
-¡No sé!- mentí sintiéndome terrible. No puedo contar toda la verdad, no puedo hacerle eso a mamá ahora... tal vez cuando mi padre y mis hermanos acepten lo que hice entonces podré hablar de todo lo demás, pero por ahora es mejor guardar silencio...- Yo solo... solo soy así y ya.
Papá se acercó a mí, alzó su mano y me pegó una bofetada en la cara. Nunca antes me había pegado, al menos no que yo lo recuerde... pero no me quejé, porque en el fondo sé que me lo merecía. Sin embargo, todo fue realmente confuso en el momento en que me abrazó: sin poderlo evitar comencé a llorar y él me acarició el cabello mientras sentía que todo volvería a estar bien...
Jasper POV
Me senté junto a la señora Esme en una cafetería, aún no era capaz de reaccionar después de lo que ella me había dicho. Intentaba buscar en Alice alguna señal, ya sea palabra o gesto que me indicaran que ella había sido violada, pero solo puedo recordar las pocas veces en que parecía un poco más lejana y me pedía un poco de espacio. Normalmente la pena le duraba un par de horas, después volvía a besarme y a estar feliz... ella era muy alegre, dulce y divertida: siempre me dije que su mente iba mucho más rápido de lo normal, ya que cada día con ella era un día con una actividad nueva o un lugar diferente para comer o pasar la noche.
-Alice nunca me habló de eso...- murmuré mientras encendía un cigarrillo- nunca me habló de una violación... no sé de qué me está hablando. Ella jamás habló sobre algo así y puedo decir que conversábamos bastante; sé que ella confiaba en mí, pero nunca dijo que la habían violado.
-No te lo dijo porque siente vergüenza- Esme bebió un poco de café antes de continuar hablando-, la verdad es que solo Bella, Alice y yo sabemos lo que pasó... no es algo que mi hija acepte y comparta fácilmente: es bastante doloroso para ambas y tampoco me siento muy orgullosa de todo lo que le hice a mi hija.
-No lo entiendo- respondí-, no sé de que me está hablando.
-Te lo voy a contar, para que puedas comprender un poco mejor a mi hija... no te pido que la perdones porque Alice hizo algo muy cruel con la bebé y contigo, pero espero que saber esto te ayude a no juzgarla tan duramente...
"Me casé bastante joven con Carlisle y tuvimos tres hijos maravillosos. Yo nunca supe ser una buena madre, quiero decir, era bastante irresponsable, no ponía mucha atención a las necesidades de mis hijos. De hecho, cuando Alice era una recién nacida muchas veces me olvidaba de darle pecho y de cambiarle los pañales... Era bastante distraída y sin mi marido creo que mis hijos no habrían sobrevivido mucho tiempo, no pienses que no los quería, yo siempre amé a mis pequeños con todo mi corazón, pero estaba estudiando psicología en la universidad y no podía estar muy al pendiente.
Antes de cumplir 14 años de matrimonio, Carlisle y yo decidimos divorciarnos, discutíamos bastante por un montón de estupideces y yo ya había dejado de sentirme enamorada. Él aún me quería, pero yo no podía seguir compartiendo la cama con un hombre que ya no me causaba nada: era un excelente padre y un hombre muy bueno, pero cuando el amor se termina no hay muchas cosas que se puedan hacer, así que decidí que lo mejor era pedirle el divorcio. Yo había conseguido un trabajo con la Unidad de Abuso Sexual de la policía en Mississippi, por lo que una vez divorciada empezaría a vivir en una nueva ciudad y un nuevo Estado.
A mi no me importaba si mis hijos se quedaban a vivir con su padre, de hecho, ya había aceptado que podría venir a verlos una vez al mes o algo por el estilo, pero no quería que un juez determinara el asunto y la custodia: los jueces siempre le dan la custodia de los niños a la madre, normalmente se prefiere a la mujer antes que al hombre en estos casos, lo que a mi juicio es una postura demasiado conservadora y que no siempre termina siendo lo mejor para los niños... Para evitarnos un juicio, Carlisle y yo pensamos que lo mejor sería que los niños eligieran con quien vivir: fue una decisión estúpida, porque nadie debería elegir entre sus padres, pero pensamos que de esa forma sería menos doloroso para nuestros hijos el ver como su familia se desarmaba.
Nunca pensé que Alice querría vivir conmigo, porque al ser la única niña su padre la adoraba. Tengo que reconocer que cuando ella nació me sentí un poco celosa de que Carlisle le prestara más atención o la quisiera más que a mí... era una niña pequeñita, pero no podía soportar que mi marido y mis hijos le prestaran más atención que a mí; quiero decir, hasta que Alice nació yo fui la única mujer en una familia de hombres y todo el amor, la ternura y las atenciones eran para mí, después me vi desplazada a un segundo plano porque tanto mi marido como mis hijos solo tenían ojos para ella... Sé que es estúpido sentir celos de tu propia hija, pero no podía evitarlo y creo que incluso era algo inconsciente.
Alice y yo comenzamos a vivir juntas, pero la verdad es que no me porté bien con ella: era una niña de unos nueve o diez años que había perdido de la noche a la mañana a su padre y a sus hermanos. Había pasado de vivir en una familia bien constituida a vivir con una madre irresponsable que trabajaba hasta altas horas de la noche. Muchas veces me olvidaba de dejarle comida o de decirle que iba a llegar más tarde de lo normal: a veces llegaba a la casa y me la encontraba con sus manitos llenas de cortes por intentar usar el cuchillo. Muchas veces se quemó por usar la plancha, pero cuando ya tenía 11 años sabía cocinar, lavar, planchar y podía hacerse cargo sola de la casa.
Ella fue siempre muy independiente y me sentía orgullosa de eso, quiero decir, la críe siempre pensando en que mi hija no dependiera de ningún hombre, siempre le dije que si le gustaba bailar se dedicara a eso y que si se dedicaba a hacer lo que le gusta será feliz siempre...
El problema es... yo comencé a tener una relación con un policía del trabajo, James Witherdale, y al cabo de unos meses lo dejé entrar a mi casa. Jamás se me ocurrió pensar que él pudiera hacerle algo a Alice: se veía como un buen hombre y mi hija era demasiado pequeña... Cuando estábamos juntos los tres parecíamos una familia feliz, pero cuando Ali cumplió 13 supongo que James comenzó a pensar en ella de forma diferente. No pienses que busco justificarlo, porque no hay motivos que valgan, pero ella era demasiado bonita y una chica bonita resulta demasiado atractiva para un depredador sexual.
Trabajé en Delitos Sexuales y James no encaja en el tipo de los que acechan a la víctima... es el violador que cree que su víctima se lo buscó ya sea por la ropa, la bebida o porque lo incitó de alguna manera: suelen creer que a sus víctimas si les gustó tener sexo con ellos. Eso no lo hace menos culpable, pero tal vez menos peligroso: la noche en que a Alice la violaron por primera vez yo no estaba en casa, James dijo que podía cuidarla porque ella quería ir a una fiesta y yo no quería darle permiso... no sé como ocurrió ni... muchos detalles, solo sé lo que Alice me dijo a la mañana siguiente.
-Mamá... James se metió a mi cuarto anoche y ... ¡Juro que yo no quería!- ella estaba llorando completamente desesperada, pero yo solo podía pensar que era mentira- ¡Yo solo estaba en mi cuarto, pero él...!... ¡James me obligó, mami!... ¡Él me tocó y... y me dolió mucho!...
-Estás mintiendo...- susurré enfadada con ella- quieres que termine mi relación con James y por eso inventas algo tan terrible...
-¡No lo estoy inventando!- gritó mirándome con profundo miedo- Mamá...¡¿Por qué no me crees?! ¡Soy Alice, tu hija!
-No voy a caer en tu juego...- recuerdo la calma en mi voz y como la miré con profunda desconfianza- quieres manipularme y estás mintiendo porque quieres llamar la atención: me atrevo a decir que incluso inventas esto para irte a vivir con tu fantástico padre...pero te conozco, Alice y no caeré en esto.
-¡Mamá, no estoy jugando!- me gritó totalmente enfadada. Solo había ira y un profundo dolor en sus ojos, por un segundo creí que iba a golpearme y que arrojó un florero y algunos platos al suelo- ¡¿Qué tengo que decirte para que me creas?! ¡¿Quieres que te diga cuantos centímetro le mide la puta erección?!...
Le pegué una bofetada con tanta fuerza que le empezó a salir sangre de la nariz. No sé si le salió sangre por el golpe o porque ella estaba furiosa conmigo y fue una reacción nerviosa. Solo sé que me miró, se sentó y no hizo ademán de limpiarse la sangre... solo lloraba y me miraba como si quisiera matarme.
-¡Tu a mi me respetas, Alice!... No soy tu amiga: recuerda que soy tu mamá.
-¡Tú no eres mi mamá! ¡Desde este momento yo no tengo mamá!
Por mi culpa Alice tuvo que soportar que James la atacara en más de una ocasión... nunca vi las señales o mejor dicho, preferí no hacer caso: solo sé que la noche en que lo descubrí vi a mi hija ser violada por él en la cocina. Fue una escena terrible y no he podido borrarme esa imagen por mucho que pasen los años... Recuerdo que ella sacó un cuchillo de un cajón mientras James seguía encima de ella y se lo enterró en la cara, formando una herida que debió dejarle algún tipo de cicatriz.
-¡Eres una maldita zorra, Alice!- le gritó cuando ella lo hirió- ¡Me lo pagarás caro, puta de mierda!...
Él pasó por mi lado como si nada y se fue después de que lo amenacé con denunciarlo a sus superiores. En ese momento yo solo podía pensar en todo lo que sufriría Alice después: trabajé en Delitos Sexuales y sabía que le harían preguntas terribles, algunos detectives le preguntarían si ella consintió o sintió placer en algún momento de la penetración, incluso en el momento de constatar lesiones tomarían fotografías. No pude evitar pensar en la comprobación: normalmente se introduce primero una cámara con forma de tubo en la boca, la vagina y el ano de la víctima... es un proceso terrible que busca lesiones y luego se extrae una muestra de mucosa de los tres orificios... es un procedimiento realmente humillante y, como comprenderás, yo no estaba segura si quería que mi hija pasara por algo así.
-Alice, cariño...- susurré mientras la abrazaba y ella lloraba- perdóname hija, yo... yo lo siento mucho... fui una idiota, sé que no puedo arreglrlo, pero por favor perdóname.
-Yo... yo no quería, mamá... te juro que no quería... Me obligó a hacer cosas tan horribles, tan asquerosas... ¡Me doy asco, mamá! ¡¿Por qué dejaste que me hiciera esto?!
-Cariño, ya no volverá a pasar- afirmé completamente segura-... todo estará bien de ahora en adelante..."
-¿James fue a la cárcel?- pregunté después de que Esme guardó unos minutos de silencio- ¿Cuántos años de condena le dieron por lo que hizo a Ali?
-Nunca fue a la cárcel...- me miró a los ojos con tanta frialdad que sentí un leve escalofrío en la espalda- Jasper, yo nunca entablé cargos contra James... nunca dejé que se hiciera justicia por lo que le pasó a Alice...
-¿Por qué?...
-Porque si dejaba que la justicia supiera que la habían violado en mi casa y que yo no le había creído, me iban a quitar su tuición e iban a prohibirme visitar a mis otros dos hijos... No podía dejar que nadie se enterara, no podía dejar que me separaran de mis hijos... no por algo que yo no había hecho.
-Usted no quiere a su hija...- dije después de un momento mientras sentía lágrimas acumularse de pronto en mis ojos- Nunca quiso a Alice porque permitió que le hicieran tanto daño...
-Tal vez nunca la quise como se merecía...- respondió como si nada-, pero evité que sufriera con los exámenes y las preguntas de los detectives... digamos que la salvé de algo peor que una violación.
-¡Usted hizo eso por interés personal y no porque Alice le importase realmente! ...
-Tienes razón... tal vez nunca me importó realmente, pero si estoy aquí es para que entiendas que tal vez Ali rechazó a su hija durante el embarazo, pero yo rechacé a la mía cuando más me necesitaba... Alice abandonó a su hija porque no quería que sufriera lo mismo que ella: quieras o no entenderlo Alice abandonó a su hija para no hacerle daño...
