Todo lo que aquí aparece pertenece a su respectivo dueño, JK,WB XD
No veré cuanto tiempo me tardé XD jejeje lo importante es que está el capi, no?, por supuesto jajajajaja un lindo capi, disfrutenlo ;D
Caminaba lentamente por los pasillos de ese tétrico castillo, algo le impedía tenerle miedo a las sombras que se deformaban mientras se acercaba. Profesores haciendo una ronda le pasaban no muy lejos, su pequeña estatura le permitía pasar inadvertido, ni siquiera los cuadros colgados en las paredes lo miraban pues no todos dormían, algunos se divertían en la lujosa fiesta que daban unas gemelas. Siguió caminando, su mirada vacía fija al frente, casi no respiraba, sus pasos lentos y cortos lo llevaron al jardín del colegio, un basto prado cubierto por blanca nieve. Se hundió casi hasta el pecho, apenas podía caminar pero seguía avanzando, a pesar de llevar manga corta y solo ropa interior no tenía frío, los copos de nieve que empezaban a caer le cubrían poco a poco su rojiza cabeza. El bosque prohibido estaba cada vez más cerca.
Se escuchó un grito desgarrador que pareció cruzar la delgada línea que separa el pasado del futuro, dos mujeres se sentaron en su cama al mismo tiempo, respiraban agitadas, sudaban abundantemente, corrieron a la ventana intentando buscar algo entre la oscuridad.
--Mi niño, ayuda a mi niño --susurró Fáthima, parecía haber envejecido diez años, su rostro demacrado solo podía reflejar enfermedad y la proximidad de un desenlace fatal. Remus entró apresurado y corrió hacia ella al verla desvanecerse --Jos… --susurró antes de perder el sentido
--Beby por favor despierta --murmuró preocupado. Fáthima apenas respiraba y estaba seguro de que ese no era un desmayo común, parecía estar en… -coma, está en coma- ni siquiera logró hacer que el sonido saliera de su boca, solo movió los labios, no podía creerlo.
Fathy golpeaba con toda su fuerza la puerta de la habitación de Silver mientras llamaba a gritos, unos segundos después abrieron la puerta, ni siquiera saludó o se disculpó ante la dormida cara de Silver, solo corrió hacia la cama, se mordió el labio inferior al verla vacía. Recorría con la vista el lugar pero no encontraba nada y su desesperación aumentaba, un gran peso caía sobre su corazón que parecía dejar de latir, las lágrimas comenzaron a salir sin control. Furiosa se giró hacia Silver que dormía recargado en la puerta, se acercó a grandes zancadas y lo despertó de un puñetazo en la mejilla.
-- ¡DÓNDE ESTÁ JOS! --gritó desesperada, Silver la miró recargado en la pared intentando aminorar el dolor de su mejilla, tanta había sido su sorpresa que ni siquiera lograba reclamar por tan brutal golpe -- ¡JOS, DÓNDE RAYOS ESTÁ! --le señaló la cama, Fathy cerró los ojos y gritó sintiendo que su garganta se lastimaba. Se sujetó la cabeza y cayó de rodillas.
Los chicos llegaban curiosos, Padfoot se acercó a su novia al verla en el piso, miró a Silver pero éste solo negó sin comprender.
--Tranquila cariño…
--No- no- no puedo… Jos… no sé lo que le pasa, Jos no está… siento que me muero Sirius, estoy muriendo, no siento mi corazón…
Silver se giró hacia la cama, sus ojos se abrieron enormes al verla vacía. Se barrió junto a ella y miró debajo, solo la escoba de Jos. Corrió al baño y tampoco había nadie.
--Fathy por favor, dime que pasa… --volvió con ella y se acuclilló junto, la abrazó y acarició intentando tranquilizarla pero la chica había entrado en shock. Sabía lo que era… se había desconectado, y él no entendía nada.
Escuchó que Harry llegaba con una lechuza pero no le puso atención, estaba demasiado ocupado intentando saber dónde podría estar su hijo. Solo tenía 3 años y le daba miedo la oscuridad y ese castillo, no podría ir a ninguna parte solo siendo de noche. Miró a los chicos con la esperanza de que le dijeran que lo habían encontrado en una de sus habitaciones pero ellos negaron, acababan de revisar exhaustivamente y ni siquiera habían encontrado rastro de que Jos hubiera pasado por ahí.
Harry se acercó preocupado y le dio un sobre, Silver lo miró extrañado, el chico solo insistió en que leyera la nota. Lo rodearon mientras leía, intentaban leer algo por sobre su hombro pero no podían distinguir más de una o dos letras. Lily empezaba a preocuparse al ver como la mirada de Silver se ensombrecía, como sus labios se fruncían en una mueca de coraje y como lo abandonaba el color. El trozo de pergamino se resbaló de su mano un par de minutos después, fijó la mirada en la pared junto a Harry, negaba ensimismado y por más que preguntaron no abrió la boca. Su cerebro trabajaba a marchas forzadas, más rápido de lo que lo había hecho alguna vez, nunca había necesitado pensar en algo tan importante como esa vez, ni siquiera cuando necesitaba salvarse de un súper castigo por una súper broma… nunca había tenido la vida de dos seres en sus manos… de su hijo y de su ahijado al que quería como a un hijo.
--Ni siquiera lo pienses --susurró un rato después. Ya todos se habían pasado la nota, había reaccionado cuando el papel estaba en manos de Harry.
--Pero Sirius si yo…
-- ¡Tú nada! --gritó poniéndose de pie de un brinco --no vas a arriesgar la vida…
--...Jos
--Vamos a traerlo de vuelta y tú no saldrás del castillo
--Pero…
--Pero nada Harry --lo interrumpió intentando zanjar la discusión, miró a cada uno antes de ir a la puerta, ya afuera se giró hacia Harry --por una vez en tu vida, vas a obedecer una orden --murmuró lentamente mirando fijo a los ojos del chico quien le mantenía la mirada soportando tener que tragarse lo que quería gritar --no vas a salir de esta torre y ustedes no se van a separar de él --indicó señalando a los demás que se apresuraron a asentir, Harry se mordía un labio y después el otro --no me obligues a hacer algo que no quiero Harry y tampoco quiero enterrar a dos hijos --lo último dejó helados a todos, la mirada de Harry cambió de forma extraña, ni siquiera él supo lo que sintió al escuchar a su padrino.
Cerró la puerta y corrió por las escaleras.
En cuanto calculó que salía por el retrato de la dama gorda, Harry fue hacia la puerta dispuesto a salvar a Jos.
--Harry, Sirius dijo que…
--Sé lo que dijo Lily, pero quiero a Jos como a un hermano y no voy a permitir que…
--...pero dijo que no fueras, que te quedaras aquí --Harry se giró incrédulo, ¿era James el que decía eso?
--Jimmy tiene razón, mejor esperemos, quizá no sea tan grave y solo fue a jugar --dijo Padfoot abrazado a su novia. La boca de Harry no podía abrirse más, estaba más que sorprendido, eso lo habría esperado de Remus, Lily o Hermione, pero de esos dos jamás.
--No me digas así --masculló James mirando con ojos entrecerrados a su amigo.
--Oigan, no saben por lo que he pasado y no creo que lo imaginen siquiera, así que por favor no me digan nada, yo iré quieran o no, sinceramente no espero que me acompañen
--No irás --dijo James acercándose de un brinco.
Harry miró a sus amigos pero ellos retrocedieron un paso, después volvió la vista a James que se miraba serio, raramente serio y nada dispuesto a dejarlo acercarse a la puerta.
--James apártate por favor, sé que Sirius me matará literalmente cuando se entere de que salí pero no me importa, solo quiero…
--No dejaré que vayas
--Eres tan testarudo…
--Igual que cierta persona que insiste en salir y sabe que no debe --murmuró Lily mirándolo, Harry la ignoró completamente.
--Iré
--No dejaré que salgas --insistió James con la mano en su pantalón dispuesto a sacar su varita de ser necesario.
--Oye, irás a ser mi padre dentro de mucho tiempo y por eso te respeté cuando te portabas como un patán, por eso no te partí la cara, pero no te creas mucho ese papel porque por ahora solo eres un adolescente un año mayor que yo, ¿sí?, te considero mi amigo pero de ahí a que te obedezca…
-- ¿Sabes?, tienes razón --admitió James sonriendo, los merodeadores lo miraron, esa sonrisa no auguraba nada bueno. Se acercó un par de pasos y sacó su varita --soy mayor un año y por ello sé más hechizos y te podría detener
--Pero no tienes la experiencia que yo, he salido de peores y te aseguro que saldré de esta habitación.
Harry sacó su varita y la apuntó hacia James. Pero un rayo desde atrás les arrebató las varitas, al mismo tiempo se giraron dispuestos a reclamarle a Padfoot. James retrocedió al mirar a Fathy se pie, su mirada daba miedo, ella tenía las dos varitas en la mano. Harry se acercó pidiendo la suya, James se quedó donde estaba.
--No permitiré un absurdo duelo entre padre e hijo… ¡me importa un comino la edad que tengan! --se adelantó molesta al ver a Harry abrir la boca
--Bien Fathy, no pelearé con James, solo dame mi varita.
Para sorpresa de todos, Fathy regresó las varitas a sus dueños.
--Quiero ir también --murmuró mirando a Harry, el chico asintió.
Se encaminaron a la puerta, pero James se volvía a interponer y esta vez la varita de Fathy volaba hasta la mano del chico.
--No
-- ¡Oye, no te creas mi padre que aún no lo eres!
-- ¡Pero soy tu amigo y no dejaré que arriesgues tu vida!
-- ¡Es mi vida, yo decido! --gritó Harry molestándose cada vez más
Empezaron a discutir y Fathy terminó yendo a la cama donde se sentó sobre sus piernas, se dejó abrazar por Padfoot y enterró la cabeza en su pecho. Los demás se juntaron para hablar e intentar olvidar que algo malo estaba por suceder. Los minutos pasaban con lentitud logrando la impresión de que Harry y James discutían por horas.
-- ¡SIRIUS YA ENTERRÓ A TUS PADRES!, ¿QUIERES QUE TE ENTIERRE A TI TAMBIÉN PERDIENDO ASÍ LO QUE LO DEJÓ CONTINUAR SIN NOSOTROS?
Después del grito de James un silencio espeluznante los bañó, los merodeadores miraban boquiabiertos a su amigo, los chicos del futuro miraban aterrados y las chicas no procesaban lo que acababan de escuchar. Mientras tanto Harry miraba con el rostro desencajado a James quien respiraba agitado, incluso lloraba con una furia que jamás le habían visto. La impotencia que lo ahogaba era mayor a su fobia a que lo vieran llorar.
Los merodeadores saltaron inmediatamente sobre James, querían que les respondiera sobre lo que había gritado, el chico solo sonreía y decía que no había sido su intención gritar.
--Desde… --después de largos minutos fue lo único que Harry pudo articular
James lo miró unos segundos, después con la mirada baja fue hacia la ventana. Se perdió entre la oscuridad del exterior, una oscuridad tan parecida a la que le deparaba el futuro que no podía hacer más que dibujar una triste sonrisa. Harry sentía que se derrumbaba, que un virus carnívoro entraba en su sistema y empezaba a devorarlo lentamente haciéndolo sentir un dolor increíble, un dolor que ansiaba apagar desde hacía mucho tiempo y que ahora la única forma de hacerlo que se le ocurría era tirarse por la ventana y caer al vacío.
-- ¿Desde cuando lo sé? --preguntó James sin dejar de ver por la ventana, Hermione, Ron y Meital asintieron inconscientemente, Harry solo siguió mirándolo. --un par de días después de que me enteré de que eras mi hijo.
Harry sintió que todo le daba vuelta y cayó de rodillas al piso, se recargó en sus pies y siguió mirando a su joven padre. No entendía nada, ¿Por qué no le había dicho nada si ya sabía?.
--Fueron muchas cosas… no conocías prácticamente nada de nosotros, te hacía preguntas con doble intención… --dio un largo suspiro y se giró hacia el chico --empecé a sospechar cuando me disculpé contigo, me mirabas de forma extraña, pude saber exactamente como lo hacías cuando comparé la primera vez que miré a Silver y como nos miraba él con tu mirada y caí en cuenta cuando nos enteramos de que venían del futuro, hasta entonces solo sospechaba pero ese día lo confirmé… no te asustes Harry y tampoco te culpes, sé que no debíamos enterarnos, no te delataste solo, nadie se daría cuenta pero yo tengo muchos años mirando esos ojos verdes y descifrándolos, fue sencillo saber lo que te pasaba… y sinceramente no era mi intención gritarlo, es más, ni siquiera pensaba decirlo --Harry siguió mirándolo, no podía apartar la vista de James. Lily se acercó al muchacho en el piso y lo abrazó pero él no pudo corresponder al abrazo, seguía ido --no quiero ver a mi amigo peor de cómo ya está, lo miré cuando estabas inconsciente en la enfermería y aún no me perdono por eso… no dejaré que salgas, no me importa lo que tenga que hacer.
Poco a poco, Harry bajó la mirada hasta clavarla en sus dedos que se aferraban a su pantalón.
-- ¿Sabes… sabes por qué murieron? --ante el tono de Harry ni siquiera Hermione intentó evitar que les dijera todo, era, si existía, algo más que dolor.
--Por que soy un tonto que siempre confiará ciegamente --contestó James con una sonrisa triste. Harry levantó rápidamente la mirada, estaba más que sorprendido y cada vez entendía menos
--Entonces vas a…
--No sé, ¿crees que deba? --Harry sintió ganas de llorar no supo en realidad la razón pero tenía ganas de llorar y lo peor de todo que no sabía que contestar.
Hermione había perdido por completo el color y la humedad de la boca, tenía ya algún rato con la boca abierta. Para Sirius y Remus, James hablaba en clave porque lo único que entendían era que sus amigos morirían y esos chiquillos futuristas no habían querido decir nada.
--Sí, tengo algún tiempo preguntándomelo y sigo sin la respuesta… debo ir al baño --el cambio de tema era característico de James, siempre lo hacía cuando una conversación iba a estancarse, sonrió, le guiñó un ojo a Harry y fue a la puerta --pero tú no sales de la habitación --agregó con una mano en la perrilla, la giró y tiró… nada pasó, volvió a girar y tirar… la puerta no se abría. Pocos segundos después pateaba la puerta con ganas, como si no supiera que iba a morir dentro de algunos años. -- Sirius --mascullaba golpeando la puerta.
Silver había llegado al claro del bosque que indicaba la carta. No había aceptado la ayuda del profesor Dumbledore, eso solo le correspondía a él.
Se puso en guardia al sentir una sombra que se deslizaba a unos metros de él, seguro una rata, miró como la sombra aumentaba de tamaño. Sintió que el estomago le daba una voltereta al escuchar un sollozo, él conocía ese sollozo. Ahora podía respirar tranquilo, su hijo estaba bien.
-- ¡Papi tengo frío! --Jos había gritado en cuanto había visto a su padre. Pettigrew lo mostraba como un trofeo. Sirius podía ver las piernas de su hijo casi azules, sin pantalón, solo él podía tener a un niño así. Deseó matar a Pettigrew y olvidar el atraparlo para demostrar su inocencia, eso ya no le importaba. Solo pensaba en tener de nuevo a su niño. Sin pensarlo y con un fugaz movimiento levantó la mano, de su varita un rayo verde salio sin que hubiera movido la boca, había dejado de respirar, su mirada destilaba odio.
El tiempo se detuvo cuando Peter levantaba a Jos y se cubría con él.
En la torre de grifindor, James tenía cerca de quince minutos con un extraño baile, por más que había rogado Lily no lo había dejado orinar por la ventana o en una esquinita y ya sentía que la vejiga le iba a explotar, porque además, no lo dejaba explotar la puerta. Harry seguía pensando en lo que James acababa de gritar, no podía creer que estuviera tan quitado de la pena, tan feliz sabiendo que moriría pronto, en unos años, porque debía haber sacado cuentas, debía haber calculado cuanto tiempo le quedaba.
-- ¡No! --Fathy se había puesto de pie de un brinco con las manos en el pecho, sentía que le explotaría, sentía la presión creciendo dentro, sentía que ya no cabía, que iba a salir. James corrió hacia ella y la abrazó, estaba por explotar y con ellos encerrados sería muy peligroso. La chica cerraba los ojos con fuerza, la presión dentro de ella se mezclaba con una tremenda sensación de vacío. Se tambaleó, una imagen le había llenado la cabeza, una imagen que incluso la hizo vomitar… un rayo verde, Jos, todo negro y el grito de Silver. No pudo más y perdió el conocimiento.
Padfoot sin pensarlo dos veces mandó un rayo hacia la puerta intentando abrirla o por lo menos explotarla pero la puerta absorbió el hechizo. Se maldijo en voz alta y miró a su novia. Fathy perdía el color y su temperatura bajaba rápidamente.
Unos años en el futuro, Remus se paseaba como león enjaulado fuera de la habitación en la que estaba Fáthima, Tonks lo miraba sentada en una silla. El profesor Dumbledore acababa de salir, el licántropo lo miró rápidamente con la esperanza de una buena noticia pero la expresión del anciano le cayó como una tonelada en el estómago. Fathy moría, lo sabía y no podía hacer mucho, mejor dicho, no podía hacer nada. Si algo le pasaba no se lo perdonaría, no podría vivir con eso y… Sirius, su amigo moriría también si se enteraba de que la única mujer a la que pudo amar desde niños moría. Sonrió tristemente al recordar el primer encuentro de esos dos, James se lo había contado en una ocasión. Desde niños se habían llevado… pues…detuvo se paseo y miró fijamente la puerta, una triste sonrisa se asomó en su rostro… Sirius y Fáthima habían adquirido una especie de rivalidad desde que se habían conocido en aquel parque y concursado por quien se terminaba más rápido un helado doble con galleta.
--Terminaron al mismo tiempo --susurró respirando hondo. Cerró los ojos, no podía permitir que su amiga muriera.
Los medimagos decían que nada había que hacer, él ya lo había comprobado al casi no sentir el pulso de Fathy cuando la llevaba a San Mungo. La televisión mundial perdería a su figura principal y ellos… la televisión, si conocía a Fathy y sí que la conocía, estaba encerrada dentro de ella misma, siempre lo hacía cuando los problemas sobrepasaban su poder, estaba protegiéndose y según ella protegiendo a los demás… fue con el sanador a decirle la idea que se le había ocurrido, pero el medimago tiró el castillo que empezaba a formar en el aire… -Fáthima Potter vive porque la tenemos conectada- un murmullo de vergüenza había salido del sanador, Remus había sentido que el corazón se le detenía, Fathy continuaba con vida solo porque tenía el dinero suficiente como para tenerla conectada a cientos de pociones y aparatos extraños que jamás había visto, eso sin contar con los sanadores que aplicaban hechizos cada cinco minutos… se dejó caer, encogió las piernas y las rodeó con sus brazos. No lograba entenderlo, solo era cuestión de que sacara un poco de magia, solo eso, ¿Por qué no lo había hecho?, ¿Por qué se dejaba morir teniendo un hijo?... ¿Por qué?... cerró los ojos con furia ante la impotencia de no poder hacer nada, y lo peor, tenía en sus manos la vida de su amiga, sin Sirius ahí, él tendría que decidir si la desconectaba y la dejaba descansar o continuaba obligándola a vivir. No sabía si podría soportarlo.
En Hogwarts, casi veinte años en el pasado, amanecía y los chicos seguían encerrados en la habitación que Silver ocupaba. No tenían noticia alguna, Fathy había despertado pero permanecido muy seria, Remus y Padfoot no habían podido dormir al igual que Harry, el chico seguía perturbado y su desconcierto aumentaba con cada segundo que miraba a James tan tranquilo, ni siquiera Lily lo entendía. Hermione, Ron y Meital medio habían dormitado, solo James había podido dormir tranquilamente toda la noche y continuaba dormido.
-- ¡Ya estuvo bien! --Harry se ponía de pie de un brinco, iba hasta James que dormía despatarrado en el piso y le daba una fuerte patada. Padfoot se acercó al chico creyendo que el encierro lo había vuelto loco.
-- ¿Qué te pasa?, soñaba con una candente rub… --James abrió los ojos lentamente, despertó por completo al ver a Lily con el entrecejo fruncido --rugby, con un candente juego de rugby que estaba por ganar, ¡me arrebataste el triunfo y la copa! --reclamó sentándose aparentemente molesto, Lily rodó los ojos. En cambio, Harry ni siquiera sonrió, apresuró a James a levantarse, lo tomó de un brazo y lo jaló al closet.
--Es salir del closet, no entrar Sirius --murmuró Remus sentado en un rincón, Padfoot se giró y le sonrió mientras con una seña de su mano los invitaba a acercarse, algo que los primeros en hacer, para sorpresa de Lily, fueron los amigos futuristas de Harry. Así, todos se pegaron a la delgada puerta del closet.
--Nada --masculló Padfoot molesto, no se escuchaba ni un susurro.
En cuanto había cerrado la puerta, Harry había echado un hechizo para que no pudieran escuchar, estaba seguro de que intentarían hacerlo. Su mirada apenas iluminada por la débil esfera de luz que brillaba en la punta de su varita reflejaba un desconcierto que le parecía divertido a James y a Harry esa sonrisa lo desconcertaba más por no decir que lo desquiciaba. Miraba a su futuro padre con la esperanza de que lo atrajera hacía él tomándolo del cuello y le susurrara un elaborado plan para evitar que eso pasara sin que nadie sospechara pero James esperaba a que el chico hablara y le explicara la razón por la que lo tenía ahí encerrado y más importante aún, por la que lo había interrumpido de su sueño con esa candente ru… copa de rugby.
--Sabes que vas a morir, sabes porque y… con lo que te he conocido en este tiempo y lo que me han dicho Sirius y Remus en el futuro… me parece increíble que estés tan tranquilo y no pienses hacer nada…
--Morimos protegiéndote, ¿cierto? --preguntó James con un tono de saberlo todo, con el mismo tono con el que Hermione explicaba algo que ella ya había arreglado de antemano y eso le dio un esperanza. Asintió con toda la atención en James, éste dibujó una sonrisa de lado --si nosotros no morimos cuando tú tienes…
--Un año --murmuró Harry sombríamente, James lo señaló con el dedo asintiendo. Harry lo miró con ojos entrecerrados, eso se ponía más raro aún.
--Bien, tenías un año… según escuché de tu conversación con Sirius si nosotros no damos nuestras vidas entonces, Voldemort no desaparecería por algún tiempo y morirían cientos de miles de personas --Harry asentía, pero no sabía a donde iba esa extraña conversación sin sentido, por lo menos para él no lo tenía, y menos sabiendo lo impulsivo que era James Potter. --es obvio que yo no evitaría todo eso
--Pero…
--Mas sin embargo, --siguió hablando como si Harry no hubiera abierto la boca --eso no significa que me haya quedado con los brazos cruzados
--Quieres decir… que ya hiciste algo
--No exactamente
--No te entiendo
--Eso tienen los padres… --sonrió pícaramente, su mirada se iluminó peligrosamente --no son fáciles de entender --guiñó un ojo y abrió la puerta
--Aún no eres mi padre --murmuró Harry frustrado por no haber entendido nada
--Pero lo seré mi querido Harry, en algunos años lo seré --rió ante la cara que tenía Padfoot. Fue directamente con Lily, la tomó de la cintura y la besó como si no fuera a poder hacerlo de nuevo.
--Sé que prácticamente tienen mi edad pero aún así no es agradable mirarlos hacer eso --masculló Harry cerrando la puerta.
--Hay que practicar para que salgas tan guapo --dijo Lily guiñándole un ojo, le mandó un beso y volvió a besar a James. Harry la miró boquiabierto.
Silver corría lo más rápido que podía, no miraba sus huellas en la nieve, su vista estaba clavada en el cuerpo que llevaba en brazos. Él iba casi desnudo, había envuelto a Jos en su túnica y su camisa… lloraba sin vergüenza, no le importaba hacerlo, la última vez que había llorado en esa forma había sido cuando había visto el cuerpo sin vida de su amigo, ahora no podía evitar llorar aunque quisiera…
--flash back--
El rayo verde salido de su varita iba directo a la cabeza de Pettigrew quien con la patada que Jos le había dado en la pierna se había descuidado. Lo mataría y su inocencia se iría al caño para siempre pero eso no importaba, lo único con importancia era recuperar sano y salvo a su hijo. Pero Peter alcanzó a ver el brillo verde acercándosele y con un rápido movimiento tomó al niño y lo puso delante de él.
Silver gritó aterrado, deseó detener el rayo, corrió para bloquearlo, para que le diera a él y no a su hijo, no a Jos, solo tenía tres años… pero por más que corriera jamás podría alcanzarlo, el tiempo se detuvo y él corría. Era demasiada nieve y a penas si podía decir que corría o que se movía.
Cayó de rodillas cuando el rayo impactaba, sintió que su corazón se detenía mientras el avada Kedabra provocaba una increíble explosión. La magia se expandió como pequeñas partículas brillosas que caían en un radio de no más 5 metros donde la nieve estaba derretida. Cerró los ojos y con furia golpeó la nieve, se hundió casi por completo. Gritaba y lloraba furioso, había matado a su hijo, era un asesino. Moriría, debía morir, no podía soportar el haber hecho eso, no su bebé, esa rata debía morir, no su pequeño.
Escuchó pasos cerca de él. Con el rostro desfigurado por la ira se irguió en un brinco dispuesto a enmendar su error, mataría a Pettigrew.
--Papi… tengo frío y todo da vuelta…
Sin creerlo miró a Jos tambalearse, el pequeño estaba cubierto por una especie de esfera que amenazaba con explotar. Se arrodilló, volvía a llorar pero ahora de alegría. Se quitó la túnica y envolvió al niño que perdía el conocimiento, también lo envolvió con su camisa y lo aferró a su pecho con toda su fuerza. Lentamente y sin dejar de ver al niño que adquiría una tonalidad entre azul y morada, se puso de pie, lo apretó un poco más y miró donde había estado Peter.
--Jos… Jos ¿me escuchas? --se lo acercó al oído y le susurró, el pequeño asintió débilmente --el sujeto que te tenía Jos, ¿dónde está?
--Gritó muy despacito… y… se fue… cuando se iba… seguía gritando… fue una luz… como… cuando… Dadím y mí llegamos a la tienda cuando no taba mamá --dijo casi en un susurro. Empezaba a castañetear los dientes y su temperatura disminuía con grave rapidez.
--fin flash-back.--
Llegó a la enfermería y acostó a su hijo en una de las camas. La enfermera no tardó en atenderlo e intentar sacar a Silver de ahí, algo que por supuesto no pudo lograr.
--Vaya a descansar profesor, el niño se pondrá bien una vez que recupere su temperatura normal, no se preocupe, dormirá lo que queda de noche y parte de la mañana, despertará cerca de medio día
--Pero…
--Si no va a darse un baño caliente se resfriará y el que estará en cama aquí será usted y no creo que quiera que su hijo lo vea tan indefenso… anda ve a dormir que tengo experiencia cuidándote a ti y sé como manejar esto --sonrió la mujer empujando a Silver a la puerta, él se giró y le plantó un gran beso en la mejilla
-- ¡Eres la mejor!
--No lo digas muy fuerte que la señorita Potter podría molestarse --semi gritó la enfermera cuando el hombre corría por uno de los pasillos.
Ya se sentía mejor, un poco por lo menos, su hijo es pondría bien y Peter había regresado a su época. Sabía que el peligro aún no pasaba pero tenían un problema menos, no sabía si Pettigrew estaba con vida o no y por lo pronto no le importaba.
Se desvió recordando que debía avisarle al profesor Dumbledore y así aprovecharía para dejar una nota diciendo lo de Peter, nada perdía con eso y quizá ganaría mucho.
Con el sol bastante alto, aunque no en mediodía, Silver llegó a su habitación y abrió la puerta.
-- ¡Buenos días! ¿Qué tal la pasaron? --preguntó con una enorme sonrisa
-- ¿Dónde está Jos? --Fathy casi había volado hasta él y sujetado del cuello. Él la tranquilizó diciéndole que estaba bien y en la enfermería. No pudo detenerla cuando le pasaba por un lado a toda velocidad. Sonrió al ver a Padfoot correr tras ella.
-- Y… ¿Qué tal la noche?
-- ¡Me la vas a pagar! --gritó James atropellándolo en su desesperada salida, seguía sin ir al baño…
--Cerraste --murmuró Harry sentado en la cama. Silver solo le sonrió -- ¿todo bien?
--Sí, no te preocupes… Pe… el espía volvió al futuro…
-- ¿Qué espía? --preguntó James que llegaba con clara cara de haber descansado de su tortura
--No te incumbe --contestó Silver divertido
--Sirius… --llamó Harry mordiéndose el labio superior, Silver lo miró --lo saben todo
-- ¿Qué todo?
--Que James y Lily mueren a manos de ese mago que no hace mucho se levantó y siembra el terror entre todos --contestó Remus muy serio. Silver miró asustado a Lily y James.
--Y lo del traidor también --acotó Mía.
La mirada de Silver hizo temer a todos, más aún a Harry que se escondió tras Lily y se apresuró a asegurar que él nada había tenido que ver.
--Así es… mi gran inteligencia lo dedujo todo --dijo James sonriente. Silver lo miró incrédulo, ¿Por qué sonreía en esa forma?
--Eso y la capa de invisibilidad seguro --balbuceó mirando a su amigo, James solo amplió su sonrisa. Silver no podía creer en esa aparente tranquilidad de James.
--No te preocupes, dejaremos que el tiempo siga su curso --dijo James yendo con su novia, la abrazó y le dio un leve beso. Después, con la misma sonrisa, se giró hacia Silver que se miraba pensativo, demasiado pensativo.
Lo conocía demasiado bien como para confiarse en esa forma, seguro ya tenía un plan definido y por más que lo presionara, torturara, chantajeara o sobornara no lograría que le dijera algo que desmintiera esa tranquilidad. Sí, esa amplia sonrisa y ese brillo en los ojos lo delataba y si era sincero, no haría preguntas o se entrometería, James era lo suficientemente listo como para saber que si no morían esa noche ocasionarían una hecatombe de terribles magnitudes. Por eso aseguraba que no haría nada pero… eso de: "dejaremos que el tiempo siga su curso" sonaba extraño y conociendo a James, eso debía sonar peligrosamente extraño.
Creían que mataría a Jos?? jejeje fue tentador, pero a ese niño lo protegen algunas amenazas de peligrosos lectores O.O y aprecio mi vida bastante jajajajaja
SION
P.D.Espero señales de vida...
