Iona te agradezco mucho tus palabras, debo decir que estoy un poco triste porque tu fuiste el único review que me mandaron para el capítulo pasado, pero el saber que por lo menos una persona me leé es suficiente.

Cada uno de sus reviews es una palmada en la espalda de apoyo, en verdad agradezco a todos por su amabilidad. Todos me han dado ánimos para seguir y eso es lo que haré.

Las cosas se están complicando ¿no, de verdad? Pues sí, si pensaban que las únicas parejas que iba a haber son legolas/haldir y elrond/thranduil, están muuuuuy lejos de la verdad, esta es una historia en la que todos tienen sus amores secretos y algunos no tan secretos, aún faltan varias parejas por salir, pero eso será más adelante, les prometo darles pistas de vez en cuando así que no se me frustren ok?

Que piensan? que Thranduil perdonará a Elrond y que Celeborn lo hará con Glorfindel? ¿Qué es lo que esta tramando Elratir? ¿Haldir estará dispuesto a sacrificar todo por Legolas?

Esas y más incógnitas tendrán su respuesta en este capítulo, sólo para que vean que tan cargada de energía ando.

Para ustedes mis amigos anónimos:

CAPITULO 9

CONFRONTACIONES

La mañana había pasado relativamente tranquila después de los numerosos encuentros entre los elfos de Lothlorien y los de Imlandris.

Celeborn trataba de evitar lo más posible a Glorfindel, mientras trataba de reforzar las condiciones de seguridad ante un probable ataque de Elratir.

Haldir seguía junto a Legolas velando su sueño para que no tuviera pesadillas.

Elrond de vez en cuando se acercaba al Talan donde se encontraba Legolas para saber como se encontraba pero sólo a eso se atrevía.

Así estaban las cosas y el día continuaba avanzando sin noticias de Thranduil, había llegado la hora de la comida, pero nadie quería reunirse en el gran salón, todos por diferentes motivos, así que Orophin y Rumil decidieron llevar algo de comer a su hermano Haldir, quien desde que Legolas había caído bajo el hechizo de Galadriel se había quedado a su lado sin moverse, tomando al Príncipe de la mano.

Cuando Orophin y Rumil entraron a la habitación se encontraron con un cuadro de lo más enternecedor, Haldir se había quedado dormido con la mitad del cuerpo sentado en una silla y la otra mitad del cuerpo recostado sobre el pecho de Legolas quien seguía durmiendo tranquilamente, ambas manos entrelazadas en un silencioso acuerdo.

-Creo, sin temor a equivocarme hermano mío que Haldir ha encontrado en Legolas algo más que un simple encargo.

-Tienes razón Rumil, creo que Haldir esta enamorado del Príncipe, y creo también mi querido hermano que el Príncipe no es indiferente ante las atenciones de nuestro hermano mayor.

-Sólo espero que puedan ser felices, parece que el futuro de Legolas no es muy tentador. Vamos dejemos a los dos tortolos descansar.

Mientras tanto.....

En una obscura cueva, no muy lejos de los límites del bosque de Lothlorien, Elratir contemplaba la misma escena en un espejo mágico, sus manos formaban dos crispados puños y de entre sus dedos corría sangre.

Como se atreve ese maldito elfo siquiera a pensar en Lasgaden de esa manera, aaaaaaaaagggghhhh, como lo odio, su mano enlazada con la de mi amante es un puñal de fuego en mi corazón, esto no lo tolerare, sentirá mi venganza, Lasgaden es mío y solamente mío!.

-Mi señor, estamos listos para entrar a Lothlorien

Dijo un deforme orco desde la entrada.

Elratir pareció despertar de su ensoñación y contesto:

-No es necesario, puedo sentir como los demás están viajando hacia Lothlorien, seguramente partirán en búsqueda del otro anillo, durante el viaje es cuando atacaremos, di a tus hombres que se preparen, en cuanto sepa que ruta tomaran nos adelantaremos para sorprenderlos y recuerda, nadie hará daño al Príncipe Legolas, deberá ser traído a mi presencia vivo.

-Y los demás mi señor?

-Con los demás pueden hacer lo que quieran no me importa..... espera, con ellos viajara un elfo de lothlorien llamado Haldir, quiero que lo traigan a mi presencia también.

-Si mi señor.

Cuando el orco se retiró, Elratir volvió su mirada al espejo, en el podía ver como Thranduil llegaba por fin a Lothlorien.

-El rey Thranduil ha llegado Celeborn.

Dijo suavemente Galadriel a su pensativo esposo.

-Lo sé, la hora de las confrontaciones ha llegado.

Celeborn le pidió a uno de sus servidores que avisara a los demás del arribo del Rey de Mirkwood.

Thranduil, seguido por su sequito había entrado por fin a la ciudad elfica, el viaje había sido agotador pues no habían parado ni un momento pero el sólo ver Lothlorien después de tantos años valía la pena.

El Rey Thranduil desmontó de su fiel caballo y vio como Celeborn y Galadriel se acercaban a darle la bienvenida formal.

-Bienvenido Rey Thranduil – dijo Celeborn.

-Gracias Milord, Milady, contesto Thranduil con una elegante reverencia.

-Esperábamos tu llegada, los demás ya están aquí.

-Los demás? Quienes son los demás?

Cuando Galadriel iba a contestar llegaron Elrond y Glorfindel para dar la bienvenida al recién llegado, los ojos de Elrond y Thranduil se encontraron inmediatamente y comenzó la batalla.

-Qué hace él aquí? Preguntó indignado Thranduil a los gobernantes de Lothlorien.

-Tú sabes bien lo que hago aquí Thranduil- contesto rápidamente Elrond.

-Ya te lo he dicho, no tienes ningún derecho.

-Thranduil, Elrond! Este no es un buen momento.

Dijo interviniendo Celeborn.

-Donde esta mi hijo Celeborn? Preguntó Thranduil dándole la espalda a Elrond.

-Legolas esta descansando en el Talán de Haldir, quien esta comisionado para protegerlo junto con sus hermanos Orophin y Rumil, Galadriel tuvo que ponerlo a dormir pues hacía varios días que tiene terribles pesadillas.

Los ojos de Thranduil se entornaron ante la sospecha.

- Es obra de Elratir?

-Puede ser, aún no estamos seguros, debes saber Thranduil que Elratir ya atacó, y trato de apoderarse de Legolas.

-Queee?! Porque nadie me aviso?, Llevame inmediatamente a donde esta el!

-Legolas esta bien Thranduil, siento mucho decirte que tu visita debe ser breve, se ha convocado un concilio para hoy mismo en la noche, concilio en el cual todos estarán presentes, incluyendo a Elrond pues la seguridad de Imlandris también se encuentra en peligro.

Elrond miro con agradecimiento a Celeborn.

La mirada que dirigió el Rey de Thranduil a Celeborn, fue menos amistosa pero breve.

-Uno de mis ayudantes te llevara al Talán de Haldir.

Después de decir esto, Celeborn dio por terminada la bienvenida y se retiro junto con Galadriel, sin siquiera mirar por un momento a Glorfindel, quien miraba alejarse a la pareja.

Uno de los ayudante se presentó ante el Rey Thranduil pidiéndole que lo siguiera, el rey fue tras él sin despedirse de Glorfindel o Elrond.

-En verdad comienzo a sospechar que nuestra presencia aquí no es grata Elrond.

-La animosidad entre Thranduil y yo, la puedo entender, pero que es lo que pasa entre tu y Celeborn, Glorfindel?

Glorfindel suspiró aún viendo a lo lejos a su amado Celeborn.

-Es una vieja, muy vieja historia Elrond, quizás algún día te la cuente pero por el momento desearía que permaneciera en secreto.

-Respetare tus deseos amigo mío, ya casi es el ocaso, debemos ir a avisar a los gemelos del concilio creo que esta será un noche larga.

Los dos elfos se retiraron caminando entre los altos árboles de lorien.

En el Talan de Haldir:

Orophin y Rumil se sobresaltaron un poco al ver como su puerta era abierta tan intempestivamente para dar paso a un muy impulsivo elfo.

-Donde esta Legotas? Pregunto sin siquiera saludar a los habitantes del lugar.

-El Príncipe Legolas esta descansando, podríamos saber quien entra a nuestro hogar mostrando una total falta de educación.

Contesto Haldir, desde la parte superior de las escaleras.

El sirviente de Celeborn apareció inmediatamente de detrás del ofuscado Rey y se dirigió a Haldir.

-Mi capitán Haldir, permítame presentarle al Rey Thranduil de Mirkwood.

Inmediatamente Haldir bajo y se arrodillo junto con sus hermanos ante el divertido rey.

-Lo sentimos Milord, no sabíamos quien era Usted, sólo tratamos de proteger al Príncipe.

-Si en verdad quisieran protegerlo, deberían estar al pie de cada una de las puertas sin dormir ni comer –replico el Rey, un tanto divertido ante la palidez que poco a poco descendía en los rostros de los más jóvenes y admirándose ante la templanza del mayor.

-Padre! Deja de estar bromeando con ellos, no están acostumbrados al humor real de Mirkwood.

Exclamo Legolas quien ante el alboroto había despertado, corriendo inmediatamente a los abiertos brazos de su padre.

-Lo siento Ionin fue demasiada la tentación, debo disculparme jóvenes guardianes no fue mi intención asustarlos.

Los tres hermanos se vieron unos a otros tratando de interpretar lo acontecido y la risa que se oía de los dos elfos del bosque.

-Mi padre es un poco, como poder decirlo, un poco bromista, aunque son pocas las ocasiones que tenemos para divertirnos en nuestro reino, el siempre tendrá una broma para levantar el ánimo, siento mucho si los ha espantado, padre, permíteme presentarte a mis guardianes, Rumil y Orophin son los más jóvenes y Haldir es el Capitán de los Galadhrim. Todos son hermanos y este es su hogar.

-Mucho gusto Rumil, Orophin.

-Haldir debo decirte que estoy muy impresionado, normalmente todos tienen la reacción de tus hermanos, sin embargo tu no te amilanaste ni un momento, en verdad debo agradecer a Celeborn por distraer a elfos tan excepcionales de sus obligaciones para cuidar a mi pequeño Hoja Verde.

-Padre! En verdad ya no soy tan pequeño!

Dijo un tanto avergonzado Legolas.

-Al contrario su majestad, es todo un honor haber sido encomendados para cuidar al Príncipe, permítame asegurarle que mis hermanos aún cuando son jóvenes cuenta con la experiencia que puede dar el guardar y proteger los límites de Lothlorien.

-No necesitas decírmelo Haldir, se bien que los Galadhrim son uno de los más selectos y mejores grupos, claro esta después de la Guardia Real de Mirkwood, de quienes el capitán es el mismo Legolas.

-Padre por favor...

-Si el Príncipe Legolas entrena personalmente a los Guardias Reales, los Galadhrim debemos cuidar entonces nuestra fama milord.

Contestó Haldir, mirando fijamente a Legolas, quien no pudo evitar enrojecer un poco, intercambio que no escapo a los ojos atentos del Rey.

-Ahora los dejaremos solos, deben de tener mucho de que hablar, estaremos afuera en caso de que necesiten algo.

Los tres hermanos salieron del Talan junto con el Sirviente, dejando solos a Padre e hijo.

-¿Cómo estas hijo mío?

-Asustado padre.

Legolas sabía que podía confiarle cualquier cosa a su padre, siempre había existido esa confianza entre ellos desde que su madre muriera.

-Lo sé hijo querido, pero debes ser fuerte, hoy en el Concilio discutiremos esto y encontraremos una solución, ahora háblame de tus sueños.

Legolas le contó todo a Thranduil, de alguna manera el contárselo a alguien hacía la carga menos pesada.

-Qué significan esos sueños padre?

Thranduil suspiro y contesto:

-Son recuerdos Legolas, debes saber algo antes del Concilio, algo que quizás no creas al principio pero que es verdad.

Así fue como Thranduil contó a Legolas la historia de Lasgaden, los ojos del Príncipe se habrían de asombro ante la crueldad de Elratir.

-Pero que tienen que ver ellos conmigo?

-Tu eres la reencarnación de Lasgaden Legolas, Elratir lo sabe y quiere apoderarse de ti para buscar el segundo anillo.

-Pero yo no se donde esta ese segundo anillo!

-Pero Lasgaden sí hijo mío.

Por un momento padre e hijo guardaron silencio.

-Debo recordar, no es así?

Pregunto Legolas, aún sabiendo la respuesta.

-Así es, para encontrar el segundo anillo necesitamos que recuerdes la vida de Lasgaden.

Legolas comenzó a comprender que no sólo recordaría la ubicación del anillo, sino todo lo que había pasado en la vida de su tío. Los momentos que había pasado junto a Elratir, momentos como los de sus sueños, y ese solo pensamiento lo aterrorizaba.

-Legolas, se que esto es muy duro y confuso para ti, pero espero que sepas que no estas sólo.

-Lo sé padre, y se también, que esta es la única manera de detener a Elratir. Esta bien, dime que debo hacer para recordar?

Thranduil no pudo menos que sentirse orgulloso de la valentía que exhibía su hijo, y no pudo evitar abrazarlo.

-Esta noche en el Concilio, los recuerdos de Lasgaden serán convocados por Celeborn.

-Por Celeborn, pensé que Lady Galadriel lo haría

-Lo que te contaré a continuación es un secreto sabido por muy pocos Legolas, aún cuando Galadriel es poseedora del anillo Nenya, el verdadero poder que protege y guarda Lothlorien siempre ha residido en Celeborn.

Legolas siempre había pensado en Celeborn como el "esposo" de Lady Galadriel, el tratar de visualizarlo como uno de los elfos más poderosos en verdad se le dificultaba.

-Porque lo ocultan?

-Porque la Leyenda que siempre ha rodeado a Galadriel le ha ayudado a Celeborn para seguir trabajando por su adorada Lorien sin que nadie lo interrumpiera o importunara.

-Y el espejo?

-Le pertenece a Galadriel, pero sin Nenya no sería capaz de ver nada.

-Cómo recordaré todo padre?

-Eso aún no lo se hijo mío, pero yo estaré a tu lado, es muy importante que recuerdes que hay mucha gente que te ama y que moriríamos sin ti.

-Lo sé padre, te prometo que pase lo que pase, regresaré a ti.

-Esa es una promesa que espero que cumplas ionin.