Bajo el Muérdago

GaaIno

Para Akime Maxwell

— Todos los Kages necesitan una esposa, Gaara, ¡especialmente en Navidad, 'ttebayo!— comentó Naruto tan pronto lo vio. Gaara suspiró internamente, no de nuevo. Desde que su amigo se había casado con la heredera Hyuuga, no le había dejado de insistir con el tema. No es que él no hubiese intentado encontrar a alguien, simplemente no se había dado.

—Es bueno verte, Naruto — le gustaba pasar las fiestas de fin de año en Konoha. El Hokage organizaba una fiesta anual de Navidad a la que él siempre asistía.

—Tengo a la mujer perfecta para ti Gaara — continuó alegremente. Oh no, pensó con pesadez. Naruto era el peor 'casamentero' que podía existir. Todas las citas en las que lo metía acababan siendo desastres. —No me veas así, ésta vez funcionará. A ella le gustas.

Esto pareció capturar la atención del pelirrojo, haciendo que Naruto ensanchara su sonrisa. Este año sería el año que su amigo encontraría verdadero amor, lo presentía.

—¿Quién es? — preguntó monótonamente, pero Naruto no se dejaría engañar, lo conocía muy bien como para saber que había una nota de curiosidad en sus palabras.

—Tendrás que esperar a la medianoche, ella estará bajo el muérdago— y sin decir más se fue a saludar a otro de sus invitados. Sus ojos aguamarina leyeron la hora en el reloj de pared, 10:35pm. Sería una noche larga.

§§§

Ino se recostó de la pared, pronto marcarían las 12, anunciando la llegada de Navidad. Miró sus uñas con aburrimiento, ni siquiera sabía por qué había escuchado a Naruto y ahora esperaba debajo del muérdago por un misterioso enamorado. Supuso que le dio una oportunidad ya que era Navidad, y quién no quiere encontrar amor en esa fecha. Juraba que sí esto era una broma, mataría al Hokage.

Las personas en la fiesta se comenzaron a abrazar, 'feliz navidad' decían, pero nadie se acercaba a la base de las escaleras donde ella esperaba. Ok, estaba decidido… mataría a Naruto. Terminó su ron ponche de un solo trago cuando alguien entró en su campo visual.

—¿Kazekage-sama?

—Te he dicho que me llames Gaara — sabía que ella solo lo llamaba así para antagonizarlo.

—¿Qué haces aquí, Gaara? — los últimos meses había hecho varios viajes a Suna para supervisar un proyecto de un invernadero de plantas medicinales, y solía pasar su tiempo libre con el líder del país en sus visitas.

Gaara estaba confundido, ¿acaso era la escandalosa rubia la chica de la que Naruto le había hablado? ¿Ino gustaba de él? No sabía como comportarse y deseó haber leído esos libros que Kankuro le prestó. Él disfrutaba la presencia de la kunoichi de Konoha, pero nunca contempló que ella se sintiese atraída a él.

Ino no podía creerlo, ¿Gaara el chico que gustaba de ella?. Naruto no había mentido cuando dijo que era un buen partido. Pero el Kazekage siempre era tan serio alrededor suyo. Bueno, ¿cuándo la iba a besar?. Subió su mirada al pequeño racimo encima de ellos. El pelirrojo pareció dudar, así que ella tomó la iniciativa y cerró la distancia entre sus cuerpos.

Su beso fue corto y supo a Navidad. Mentalmente ambos jóvenes agradecieron al Hokage.

—Soy el mejor cupido que existe — murmuró Naruto desde el otro lado de la habitación.


Akime, hiciste la primera sugerencia, gracias por tu paciencia. Espero que te haya gustado y que la pareja también haya sido de tu gusto.

Más adelante subiré la petición GaaIno de Blacklady Hyuuga.