Disclaimer: Dragón Ball Z no me pertenece ni los personajes mencionados en esta Fanfic.

Los pensamientos están en cursiva.


Le frotaba la espalda con brusquedad mientras la rabia interior lo consumía, solo quería sacarle todas las esencias que se habían pegado a su cuerpo.

¿En dónde había estado ella? No permitiría que ella recorra el palacio y se haga amiga e incluso comenté que él aun no la había tomado, si hacia eso lo metería en problemas a él por no apreciar el regalo del Rey y por no engendrar un heredero aun como se lo exigía su madre.

Además dañaría más la reputación del príncipe, ahora no solo le dirían loco sino también desviado. Y él no quería eso, estaba cansado de que su padre lo juzgase por todo lo que se decía de él.

Auch me duele – se quejó ella pues él se había pasado al tallarle la espalda.

Sopórtalo, no quiero que ningún olor este por tu cuerpo, te bañaras correctamente antes de salir a vagar por el palacio y después de llegar de tu "paseo" – expresó él.

¿Quién crees que soy, una cerda? Yo creo que simplemente te estas aprovechando, usas la excusa de bañarme para tocar mi hermoso cuerpo – dijo ella notando que Vegeta ahora estaba de un cierto buen humor y no actuaria violento con ella como suele ser a veces.

Si yo quiero tocarte no te tocaría de esta manera, simplemente te lanzaría a la cama me colaría entre tus piernas y me apoderaría de lo que me pertenece – respondió él bajando sus manos con la talladora a las nalgas de Bulma.

Pero ella lo detuvo.

Creo que esta zona puedo higienizarme yo sola – expresó ella – gracias – dijo dándole un beso en la mejilla.

No supo ni porqué lo hizo, fue un beso lleno de ternura e inocencia como el que lo hacen las niñas y eso hizo que Vegeta se sonroje, no había recibido de esos besos desde que dejó de ser un niño, recordaba que de pequeño su madre lo acariciaba y lo mimaba demasiado. Con vergüenza se fue del baño a sentarse en la cama.

Bueno quizá la razón por la cual lo hizo fue que Vegeta estaba empezando a caerle un poco, de hecho quería hacer la fiesta en paz y cuando él estaba tranquilo sin ningún ataque de "locura" quizá sea una buena persona.

Una vez terminó de bañarse salió del cuarto de baño con una blusa que dejaba su ombligo a la vista y un short bastante pequeño, ya acostumbrada se acostó en el lado izquierdo de la cama, observando a Vegeta quien se deshacía de su ropa para ser él ahora quien tome un baño, cuando creyó que Vegeta se quedaría totalmente desnudo dejando ver su cuerpo, se tapó los ojos pero luego se dio cuenta que él ya se había ido al baño.

El espectral silencio y el sonido del agua cayendo hizo que ella se sintiera incomoda, examinó su situación, hace más de un mes que estaba allí, para su buena suerte nadie la había tratado tan mal, a excepción de Vegeta sin embargo sentía que él no era en realidad tan malo solo que tenía demasiada presión al ser el príncipe, pero habían momentos que para su mala suerte él la atemorizaba bastante, como cuando la golpeó de esa manera tan horrible.

Era irónico, dormía todos los días con un hombre de doble filo.


De nuevo en la habitación real, la bella y digna reina conversaba con el Rey, era importante hablar sobre el futuro del reino y de su heredero.

Pepers, tú crees que Vegeta este apreciando mi regalo, tu sabes que estoy viejo y para que Vegeta se convierta en Rey necesita antes concebir un heredero, como sabes él ya estaba en edad de reproducirse cuando cumplió 14 pero como ninguna saiyajin quería acercársele por su fama de loco tuvimos que recurrir a una hembra de otro planeta, estoy seguro en que la mezcla de razas no hará que nuestro nieto no tenga un gran poder porque trae sangre real y nada cambiará su poder pero necesito saber si Vegeta tu sabes… mantiene relaciones con la mujer – expresó el Rey Vegeta, en verdad tenía ganas de retirarse ya del trono, no estaba orgulloso del comportamiento de sus herederos ya que uno era débil y otro esta demente, pero nada le importaba en caso de Vegeta pues rendía bien en las batallas.

Solo que sabía que su "locura" le causaría problemas.

Él me dijo que gozaba de la muchacha, además según lo que he oído ella es joven y fértil, además yo la vi dormida, es bella muy bella – comentó la Reina al Rey.

De igual manera deberías ir a cerciorarte – ordenó él.

Ella salió de la cama desnuda y se puso un traje spandex y salió de la habitación rumbo a la habitación de su hijo.


Vegeta estaba saliendo del baño, desnudo y eso escandalizo a Bulma quien se cubría los ojos sin embargo él no le hizo caso y fue con intención de vestirse pero su scooter pitó, era Nappa.

Mi príncipe, la Reina se dirige a su habitación – informó el soldado.

Bien – respondió Vegeta cortando la comunicación.

Maldición – gruñó mientras se fijaba en su scooter buscando la presencia de su madre hasta que lo notó muy cerca.

Él sabía a qué venia su madre, sin que Bulma se diera cuenta, se metió a la cama sin ropa y se subió sobre ella para luego taparse completamente con la sabana.

¿Qué, qué haces? – preguntó ella pero Vegeta estaba muy cerca y ella sentía DEMASIADO BIEN su cercanía en incluso partes que no quería sentir.

Escúchame, quiero que gimas, grita, suspira y muévete, sé que mi madre abrirá esa puerta, ella quiere que te tomé todos los días, si ella descubre eso te tomaré aunque no quieras, así que finge o tendrás que gritar verdaderamente – indicó él.

La Reina caminó hasta la habitación de su hijo y como siempre ella tenía total acceso, pero al abrir la puerta se encontró con algo grato y lo observó sin pudor alguno.

Su hijo se movía bajo las sabanas sobre su mujer haciéndola gritar de placer, era todo un espectáculo, algo le decía que pronto tendría un nieto.

Más, más, más mi príncipe – gemía ella mientras él se movía "penetrándola" y aunque él estaba desnudo ella no lo estaba.

Pero aun así a veces las piernas desnudas o el abdomen de ella sentían lo caliente de ese miembro que por los roces estaba orgullosamente erecto, y aunque los jadeos de ella eran falsos los de Vegeta no pues estaba sintiendo un extraño placer por tan solo el roce.

Oh si – ella fingía gemir dulcemente.

Mmmm – gruñía Vegeta, complacido.

La reina sentía que ya no debía estar ahí, así que fue a informarle al Rey sobre lo que había visto para sí tranquilizarlo.

Una vez sintieron que la puerta se cerró, siguieron con su juego hasta que ya no oyeron pasos significando eso a que la Reina ya se había alejado.

Cuando la Reina se fue, pararon el movimiento y aun Vegeta sobre Bulma, se miraron y empezaron a reír como cómplices.

Pero cuando ambos empezaron a sentirse incomodos por la situación, ella bajo él y él sobre ella decidieron volver cada uno al lugar que les correspondía en la cama pero algo viscoso en el vientre de Bulma se hizo notar, Vegeta había eyacula sobre ella por aquel roce.

Él ardía de vergüenza.

¿Cómo su cuerpo pudo humillarlo de esa manera cuando eso era simplemente un juego?


Espero les haya gustado. gracias por leer.