Capítulo 10
Elizabeth, Carla y Kurt estaban sentados en una mesa redonda, escuchaban murmurar a las empleadas del pequeño local pastelero. Quedaron de acuerdo con la dueña del local en pasar a degustar varios pasteles para la boda, solo que una de las empleadas, supuso de Carla y Kurt eran los futuros novios, cuando Kurt le aclaro que su novio estaba de viaje y su amiga lo acompañaba, la empleada hizo un gesto de desagrado que Elizabeth no dejo pasar por alto, ella nunca había presenciado semejante desprecio hacia su hijo, se puso de pie para decirle unas cuantas verdades a la señorita cuando Kurt le pidió que no lo hiciera. Era muy difícil hacer un pastel de bodas.
-Este es agridulce.- dijo Carla saboreando un trozo de pastel.
-Este está exquisito. Mamá deberías probarlo y...copiar la receta.- dijo Kurt con la boca llena.
-Necesitamos probar todos?.- pregunto Elizabeth. -Mi diabetes se va a ir por el cielo.
-Si.- dijo Kurt.
-Es gratis.- dijo Carla sonriendo.
Elizabeth negaba con la cabeza. Probablemente tendría que buscar recetas toda la tarde.
-Preguntemos por éste, y ese.- dijo Carla señalando unos platillos que había probado.
Una empleada les alcanzo la carta de precios de todos los que ellos eligieron.
-Mis riñones no valen eso.- dijo Kurt cuando vio los precios.
-Tu papá y yo vamos a pagarlos.- dijo Elizabeth.
-Mamá, viste ésto?.- pregunto Kurt.
-Cuantas veces pensas casarte?. Tu papá y yo vamos a pagarlos. Elije los que quieras.- dijo decidida Elizabeth.
-Gracias.-
-Ni lo digas. Ahora nos podemos ir. Tengo merengue en las uñas.- dijo Elizabeth.
Carla y Elizabeth se internaron en la cocina casi toda la semana, Kurt se dedico a probar pasteles, y trabajar en el taller. Término de rendir los exámenes finales, hablaban por teléfono todos los días con Blaine y se negó a volver a hacer vídeos llamadas, solo quedaba una semana para que volviera, aunque tendría que viajar nuevamente por su matrícula, sería solo un día. Lo extrañaba, dejó de trabajar con Leo en el estudio contable, asique tenía mucho tiempo libre. Había ciertos acontecimientos que no le había contado a Blaine, cuando se separaron y su novio no quería ni verlo, él descuido su salud y ahora estaba pagando el precio. Al principio eran dolores de cabeza, pero no presto importancia, se concentro en recuperar a Blaine pero comenzó a tener fiebre y enfermarse seguido, gripes, resfríos, se sentía cansado y sin fuerzas. Cuando volvió con su novio creyó que era solo algo psicosomático, el estrés, o algo semejante. Blaine lo obligo a ir al nutricionista y tuvo que hacerse exámenes médicos, hizo todo lo que le dijeron al pie de la letra, pero después que Blaine viajo a la universidad tuvo varios mareos y casi se cae de las escaleras en el taller mientras buscaba un repuesto, volvió a ir al médico con los exámenes y le dijo que tenía una anemia importante, le dio vitaminas y una un nuevo régimen de comida. Decidió dejar de trabajar unos días, no le contó nada a sus padres ni a Blaine para que no se preocuparan, el día que discutió con él decidió viajar porque lo extrañaba y necesitaba, se sentía mejor, mucho mejor, pero sabía que Blaine se enojaría por no haberle contado nada, tenía que volver a hacerse exámenes médicos en un par de semanas pero en su última visita al médico le dijo que aparentemente estaba recuperándose bien, solo debía alimentarse debidamente.
Había armado una lista de invitados, que revisaría luego con Blaine, su madre y Claudia decidieron buscar lo que necesitarían para la decoración de la casa, Agosto estaba terminando y con el se había volado el tiempo. Parecía ayer cuando Blaine le había pedido matrimonio y su ansiedad lo comía vivo, ahora no era muy diferente no solo estaba ansioso sino también preocupado, Blaine y él tenían mucho que hacer y poco tiempo.
Cuando se dio cuenta se había comido todo el paquete de galletas, estaba haciendo una cena especial ya que Blaine llegaría esa tarde, fue al mercado a comprar alimentos y se dedico a preparar una hermosa comida. Blaine ya había salido de la universidad así que solo tenía un par de horas.
Se había duchado y estaba buscando en su computadora algunas ideas para decorar la sala de la casa de Claudia y Paul para su boda, sintió el motor del auto de Blaine, una emoción le lleno el pecho y el estómago, se puso de pie y abrió la puerta para encontrarse de frente con su amor.
-Hola!.- dijo muy emocionado Kurt mientras abrazaba a su novio por el cuello.
-Hola amor!.- Blaine beso a Kurt y poso sus manos en su cintura acercándolo más a él.
Entraron a la sala entre besos y sonrisas.
-Como estuvo el viaje?.- preguntó Kurt.
-Bien. Que grande se ve la casa, de verdad la veo más grande.- dijo Blaine mirando a su alrededor.
-Es porque estuviste en esa habitación mucho tiempo.-
Blaine se sentó en el sofá y Kurt a su lado, lo abrazo por la cintura apoyando su rostro en su hombro mientras Blaine juntaba sus manos.
-Te extrañe tanto. No exagero, de verdad te extrañe.- dijo Kurt.
-Yo también te extrañe.- Blaine tomo el rostro de su novio y lo beso tiernamente.
-Querés ducharte?. Hice una comida muy especial para ti.- dijo Kurt mirándolo con mucho amor.
-De verdad? Ves porque te amo tanto.- dijo emocionado Blaine.
Kurt sonreía mientras Diego caminaba hacia el baño.
-Mi ducha!.- grito Blaine de emoción.
Kurt dio una carcajada y salió afuera de su casa, saco el bolso de Blaine del auto y lo todo lo que había en el asiento trasero.
Obviamente la ducha fue la más larga de la historia ya que Blaine estaba disfrutando como nunca. De todo lo que extraño, evidentemente darse una ducha en su casa estaba en primer lugar.
Comenzó a preparar la mesa cuando sintió los brazos de Blaine rodeándolo por la cintura, y el rostro de su novio hundiéndose en su cuello. Una sonrisa se dibujo en su rostro, extrañaba tanto eso, era uno de sus momentos preferidos, cuando Blaine lo abrazaba y lo hacía sentir seguro, amado, e importante.
-Te extrañe tanto.- dijo Blaine en su oído.
-Yo te extrañe más.-
-Podemos cenar así? Abrazados?.- pregunto Blaine.
-Seria incomodo. Pero te prometo que después de cenar no voy a soltarte.-
Se sentaron y cenaron con tranquilidad, Blaine le contó todos los detalles de su viaje, incluyendo el hecho que ayudo a un muchacho al que al se le había detenido el auto en la ruta. Se comprometió con Alex y con Javier de encontrarse nuevamente en un par de semanas, también de invitarlos a su boda.
Estaba agotado, pero quería aprovechar ese tiempo con Kurt, al día siguiente tenía que ir al taller temprano, revisarían unos papeles con Burt. También comenzaba las clases en el instituto y la boda estaba pisándole los talones. Faltaba tan poco para su boda, en algunos meses seria el esposo de Kurt, estaba emocionado, muy feliz. Desde niños cada vez que se imaginaba su futuro, Kurt estaba en el, jugando en el mismo equipo, estudiando juntos, trabajando en el taller, siempre en su vida no podía faltar su mejor amigo, su hermano, su compañero. En el momento en el que se dio cuenta que sentía algo diferente a un amor fraternal por él, su vida cambio, pero no el anhelo de un futuro con Kurt, de ser feliz junto a él, formar una familia, y llegar a viejos juntos. Y ahora estaba tan cerca de dar el paso más importante de su vida, con la persona que siempre lo acompaño y lo amaba de la misma manera. Atrás quedaron los momentos amargos, sabía que tendrían dificultades, pero no volvería a dudar del amor de Kurt.
-En que estas pensando?.- pregunto Kurt sonriendo.
-En lo afortunado que soy.- dijo Blaine acercándose a él y besándolo con ternura.
-Estas muy cansado?.- pregunto Kurt con picardía.
-No, para nada.- respondió Blaine con entusiasmo.
-Entonces, porque no hacemos esto, mientras termino de limpiar, me esperas en la cama.- dijo Kurt cerca del rostro de su novio.
-Me parece genial.- Blaine lo beso y salió caminando hacia su habitación.
Varios minutos después Kurt entro a la habitación y se encontró con Blaine desnudo y profundamente dormido, una sonrisa salió de sus labios mientras se acercaba y lo cubría con una manta, se quitó la ropa, y se recostó junto a él abrazándolo. Volver a dormir en los brazos de Blaine era incomparable, lo observo hasta que sus ojos se cerraron, y con una sonrisa descanso sintiéndose feliz de tener al amor de su vida a su lado.
