¡Hola! Siento mucho no haber actualizado antes D: Estaba bastante ocupada -.-U
Muchas gracias a todas las personas que leen este fic, sobre todo a Okami Laevatein, Antares-Lycoris y kirara213 por comentar n.n
Magi no me pertenece.
NOTA: No sé si lo sabréis pero la tercera temporada de Magi sale ya mismo (o eso me han dicho, a ver si es verdad xD) el 28 de este mes si mal no me equivoco. No lo sé seguro, a lo mejor me han trolleado :P tendré que investigar un poco
Soy la idiota más idiota de todo el universo/mundo anime/lo que sea. Vamos, ¿¡A QUIEN SE LE OCURRE QUEDARSE DORMIDA EN UNA MALDITA ALFOMBRA VOLADORA CON EL ANTAGONISTA PRINCIPAL AL LADO?! A MI Y SOLO A MI.
…Uf… Tranquilizate Eliza…
En fin… cuando me quise dar cuenta estaba en una habitación… de quien sabe donde. Tal vez el palacio del Imperio Kou. Tal vez en algún otro lugar. No lo sabía y no lo pude saber porque estaba encerrada. Con llave.
¿Miedo? Oh sí, claro que sí. Y más cuando se suponía que estaba en el Imperio Kou. En resumen, Imperio Kou igual a Al Thamen. Al Thamen igual a vieja loca que domina el rukh negro. Que también era la madre de Hakuryuu. O lo que sea. No me daba buenas vibraciones aquel lugar.
Me senté en la cama y me abracé las piernas. Tenía miedo y no sabía que demonios iban a hacerme o que mierda querían. Ni que era eso de los Tyd. A lo mejor no tenían nada que ver conmigo. Hay gente que tienen los mismos apellidos y no son familia. Tal vez era todo una asquerosa coincidencia.
¿Feliz por encontrar a Judal? No mucho. No después de ver por mis propios ojos el miedo que podía dar. Una cosa es verlo desde una pantalla y otra muy diferente en persona. Ahí podías darte cuenta de que podía eliminarte de un plumazo. Y eso… bueno… no era como para abrazarle hasta la muerte en plan Ally con Sinbad.
Ahhh en aquel momento podría haber estado haciendo algo con mi móvil… de no ser porque había muerto en el momento en el que puse un pie en aquel mundo. Que casualidad. Maldigo las baterías y su poca duración.
Estuve allí encerrada un buen rato. Cabe decir que cuando Judal me ''secuestró'' era de noche, y en aquel momento por el sol parecía ser medio día. Me desesperaba bastante. Incluso aporreé la puerta, pero nadie me contestó. La ventana tampoco era una opción, tenía rejas y lo poco que dejaba ver era algo así como una sabana.
─Aghhhh… ¡ESTOY HARTA DE ESPERAR! ─grité, enfadada, avanzando hasta la puerta. ─¡SI NO VAIS A ABRIR YA ABRO YO!
Eché el puño hacia atrás, concentré mi fuerza y…
…me dejé los nudillos en la puerta.
Ahogué un grito y me agaché soplándome la mano ¿¡DE QUE MIERDA ESTABA HECHA AQUELLA PUERTA?!
Y para colmo la muy maldita se abrió. Pero no por mi puñetazo, eso habría sido bastante épico y cómico…
El hombre se me quedó mirando con una gotita en la cabeza desde el umbral de la puerta.
─Ehhhh… sígame señorita Tyd… ─me dijo un tanto confundido, sin ayudarme a levantarme ni nada. Cosa que me parecía bien. Me levanté y lo seguí, como me dijo.
─¿A dónde me lleva?
─Primero… tengo un mensaje del rey. ─entonces sacó un papel algo arrugado de su bolsillo, lo desplegó delante suya y se aclaró la voz. ─''Bienvenida a el Imperio Kou, señorita Eliza Tyd. Soy el rey de este imperio, como le habrán dicho. Se nos ha encomendado su protección durante algún tiempo así que espero su colaboración ante todo. Saludos.''
¿En serio? Vaya rey. No dije nada y solo alzé una ceja. El hombre me miró nerviosamente y siguió la marcha.
─E-eh, bueno, me han ordenado que la lleve a un lugar en concreto…
─¿Y ese lugar eeees? A todo esto, ¿No se supone que aquí hay más Tyd? ¿Dónde están?
─Lo siento señorita, no sé nada de sus familiares… en cuanto hacia donde vamos…
El tío siguió hablando y hablando. Yo me abstraí de todo y me metí en mi pequeño mundo. Echaba de menos a Kai… y a la loca de Ally… y a Aladdin y Alibaba… y por supuesto a Morgiana-chan. Estaba completamente sola en un reino que no conocía en absoluto.
─Ehhhh ¿Señorita Tyd? ─me llamó el hombre, sacándome de mis pensamientos.
─¿S-sí?
─Hemos llegado. ─anunció, abriendo la puerta ante mí. ─Me retiro.
Yo asentí y lo perdí de vista rápidamente. Me preparé para todo: mi familia, Judal otra vez, el rey… lo que fuese. Aunque la habitación era demasiado sencilla para ser la del rey.
Era muy parecida a la que compartía con Ally en Sindria, los mismos muebles, en distintos lugares y algunas cosas extras, como un escritorio o una estantería.
─Em, ¿Hola? ─llamé, entrando lentamente. Miré a mi alrededor, pero no encontré a nadie. Sospechoso. ¿Y-y si e-era Ju-Judal…? Mi cuerpo comenzó a temblar un poco.
Entonces, alguien me tapó los ojos.
Grité.
─¡UAAAAAAAAAAAAAAAAAH! ─gritó… ¿una mujer? Cuando le hice una llave y la lancé por los aires.
─¿¡QU-QUIEN ERES?!
─¡ERES UNA BURRA ELI! ─me protestó la figura, lanzándome un… tenedor. Lo esquivé a duras penas. ¿¡DE DONDE HABÍA SACADO ESO?! Espera, espera, ¿Un tenedor? Abrí los ojos desmesuradamente.
Aquel pelo rojo.
Aquellos ojos anaranjados.
ERA RIZE
─¿Ri-Rize?
─NO, SOY ALIBABA DISFRAZADO DE MORGIANA… Anda, eso molaría verlo, ¿Me lo dibujas Eli? ─y hablaba tan normal, como si aquello pasase todos los días.
─¡RIZEEEEEEEEEEEEEEE! ─grité, lanzándome encima suya.
─Me vas a borrar el nombr-¡ARRGGGGGG!
¡Era ella! ¡Era la loca! ¡ERA RIZE! La abracé como si no hubiese un mañana. Ella se puso blanca y después azul, pero no la solté.
─E….LI….E….HO….GAS…. ─murmuró, intentando soltarme. La ignoré.
─¿¡Que haces aquí?! ¿¡Por qué no nos has buscado?! ¡¿Dónde caíste?! ¿¡No te asustaste?! ¡DIME ALGO!
Ella me dio una patada y me mandó contra la pared, quitándome de encima suyo.
─Auch…
─ESO DEBERÍA DECIRLO YO, BAKAELI
─¡Eh! ¡No imites a Allen!
─¡No lo hago! ¡Él llama a Kanda ''Bakanda''! ¡YO TE LLAMO BAKAELI!
─¡ENCIMA QUE TE HE ENCONTRADO!
─¿¡HUH!? ¿¡Quien crees que a ordenado que te trajeran aquí idiota!? ─yo papadeé, confusa. Wtf
─¿Eh? ¿En serio? ¿Tú le has dicho a Judal que me traiga al Imper-?
─No. Le he pedido al tío que te ha traído que lo hiciera. ─me explicó, lentamente, como quien habla con un tonto. Yo la fulminé con la mirada. Nosotras éramos así, sin lágrimas ni nada. Que se le iba a hacer. Rize no era de esas de muchas lágrimas y abrazos. Y yo lo entendía. Aunque no podía evitar que se me saltasen las lágrimas. Ella parpadeó, sorprendida, y miró para otro lado, avergonzada.
─N-no llores bakaeli. ─refunfuño, y yo me reí.
─E-es que es muy raro pretender que todo es normal ¿sabes? ─reí, limpiándome las lágrimas.
─Hm…
─¿Y como has llegado aquí? ─pregunté con curiosidad, observando como se levantaba del suelo y se sentaba en la cama. Obviamente la imité.
─No es muy interesante. No es como si hubiera estado vagando sola demasiado tiempo. Tal vez dos días o menos. ─dijo sin interés.
─Ya en serio, cuéntame como has llegado aquí, señorita superviviente.
─Hmmmm…Eso me a recordado al opening de bobobo* ─dijo riéndose de repente.
─¿El de ''baka surviver'' o algo así? Te estás insultando tu sola.
─Tch.
─¿Me lo vas a contar o qué? ─pregunté, alzando una ceja con impaciencia. Ella me miró con molestia. Luego suspiró.
─No sé como lo hice pero parpadeé y ¡puf! me encontré en medio del desierto. Después de varios ataques de nervios y demás pasé dos días sin moverme del sitio, pensé que a lo mejor me encontrabais así, pero no. ─me fulminó con la mirada y yo le regalé una sonrisa nerviosa. Mierda. ─En fin… después de esos dos días me encontraron y me trajeron aquí.
¿La llevaron al imperio Kou? ¿Quién podría querer eso? No entendía nada y mi cara lo reflejaba.
─¿Quién?
─Me quedé de piedra cuando los ví. ─ah, que no fue una persona solo. Eso me dio más curiosidad.
─¿¡Quiénes?!
─…Mis padres…
¿Qué…?
─¿Có-cómo? ¿Qué hacían tus padres all-?
─No solo ellos. ─me cortó y me miró seriamente. ─También tu madre.
Me quedé de piedra.
─Imposible. ─negué. ─M-mi madre ahora mismo está…
─¿De viaje por trabajo? Lo sé. Su trabajo es usar sus poderes para el Imperio Kou. La presciencia.
─Es-espera… ya sabía que había algunos Tyd aquí… pero… ¿Mi madre? ─no me lo creía. Rize solo asintió.
─Mi reacción fue la misma. Parece ser que nuestros padres sabían de este lugar desde mucho antes de que naciéramos…
─Pe-pero ¿Cómo? ¿Por qué? ─balbuceé. Ella suspiró, cansada.
─Ya le dije yo a Alena-san que no sabría explicarlo… ─dijo ella, pensando en voz alta. ─Bueno, te vas a esperar que vuelva tu madre de sabe dios donde y te lo explique ¿ok? ─me dijo, con toda la tranquilidad del mundo. Yo abrí y cerré la boca como un pez y luego me quedé paralizada. Demasiada información para procesarla a la vez. Rize se me quedó mirando y pasó una mano cerca de mis ojos.
─Holaaaaa. Tierra llamando a Eli.
─¿Eh?
─¿Tan shockeada estás?
─Bu-bueno, no todos los días te enteras de que tu madre está también metida en un anime…
─Míralo por otro lado, puedes ver a Judal todos lo días. ─me dijo con una media sonrisa. Me recorrió un escalofrío por la espalda en cuanto mencionó el nombre. Ella alzó una ceja. ─¿No te alegras?
─N-no mucho…
─No jodas, ¿Te da miedo Judal, Eliza-chaaaan~? ─me dijo burlonamente. Yo me sonrojé y miré a otro lado avergonzada.
─¿Y-y que quieres que le haga? El chico da miedo… ¿N-no te acuerdas lo que hizo con Alibaba y Kassim?
─Bueeeno, realmente no lo provocó él ''o sí''Y eso que te encantaba Judal.
─Agh, cállate.
Tenía un poco de razón, se suponía que era fangirl del magi oscuro… Pero ¡¿Qué le iba a hacer?! ¡Me asustaba! ¡PODIA MATARME EN CUALQUIER MOMENTO! O podría hacerme cualquier cosa si estaba aburrido.
─Bueno, no te culpo. Judal irradia malas vibraciones. ─dijo suspirando. Lo dicho, Rize es bipolar.
─Hm… Ah, ¿Te he dicho que me encontré a Ally? ─pregunté. Ella me miró con una sonrisa pícara.
─Me has cambiado el tema ¿eh? Y nop. ¿Cómo está la enana?
─Está viajando con Morgiana-chan y los chicos.
─Tch… así que ya ha visto a Alibaba-kun eh… ─ups, olvidé que a Rize le encantaba Alibaba
─Ehhhhh…. Sí… y yo también… ─me lanzó una mirada asesina y yo tragué saliva. Estaba muerta… si no medio.
─Te lo perdono solo porque acabas de llegar. ─refunfuñó, cruzándose de brazos. ─Ahora vete. ─dijo de repente, señalando la puerta.
─¿Ein?
─Que te vayas. Por si no lo sabías estaba durmiendo cuando me informaron de que habías llegado. Tengo sueño. FU-E-RA.
─Bueno, pues vale. Adiós. ─me despedí, saliendo y cerrando la puerta. Al cabo de unos segundos escuché sus ronquidos. Típico de ella. Se notaba que Rize era muy amable conmigo eh.
Suspiré y empecé a caminar por el pasillo desierto. Podría encontrarme a algún príncipe… o a Hakuei, la hermana de Hakuryuu. Quien sabe. O tal vez a… ejem, no sabía.
Empecé a pensar en algo. ¿A dónde me dirigía? No le había prestado atención al camino cuando me habían llevado al cuarto de Rize. Maldije por lo bajo pero no me paré. Tenía que haber una señal o algo. O a lo mejor si pasaba algún criado podía preguntarle…
Lo de mi madre me había impactado bastante. ¿Qué hacía mi madre allí? ¿Y por qué sabía donde estaba Rize? Tal vez por ese ''poder'' del que tanto hablaban. Cosa que nunca había visto. ¿Mi padre sabría de todo esto? Rize no lo había mencionado a él... estaba bastante liada. Entonces, todos nuestros padres estaban allí -bueno, menos mi padre, o eso creía-. Elena-san, Meena-san -la madre de Rize-, Kiryl-san -el padre- y mi madre, Alena. ¿Que era lo próximo? ¿Mi padre y los hermanos de Ally? Uf, era todo demasiado extraño.
Pensando en aquello, anduve un buen rato, hasta que llegué a un enorme jardín. Era precioso. Muy bien cuidado, flores por todas partes y un gran césped.
Caminé por el camino de piedra, admirándolo todo.
''Podría hacer un buen dibujo de esto'' pensé, con una gran sonrisa. Me saqué del bolsillo una pequeña libreta y mi lápiz, que siempre llevaba conmigo. Eran mis talismanes, había infinidades de dibujos en el bloc. Paisajes, anime, todo.
Busqué una página en blanco -increíblemente quedaban- y me senté en el césped. Acto seguido me concentré en dibujar. Amaba dibujar, era mi pasatiempo favorito. De hecho estaba estudiando bellas artes. Era mi sueño y me esforzaba por cumplirlo.
─Dibujas bien.
─¡HUAH! ─grité, asustada. Detrás de mi estaba… Judal… mirándome con una sonrisa burlona. ─¡N-no me asustes así, por favor!
─¿Huh? ¿Y por qué no? Es divertido. ─me dijo, apoyando la barbilla en una mano.
─¡No lo es! ─le dije, algo enfadada. Y asustada. Miento si digo que no temblaba un poco. Encima le había hecho un tachón al dibujo. ''Mierda''
─Por lo visto eres la hija de la vidente ¿es cierto? ─me preguntó, tan tranquilo, tumbándose en el césped. Yo me puse nerviosa.
─S-sí…
─Entonces sabrás magia ¿no?
─Bueno… he estado practicando… ─empecé a decir. Él resopló.
─¿Sabes o no? ─preguntó, alzando una ceja.
─S-sí. ─contesté, no muy segura de mi misma. Sabía que esto no iba a acabar bien. Como si lo hubiera invocado, Judal sonrió. Pero no fue una sonrisa cordial. Daba miedo.
─¡Entonces tengamos un duelo, niña! ─dijo, levantándose de un salto. Yo parpadeé.
─¿Qu-qué? ¿Ahora? ¿Aquí? ─pregunté, con confusión. What. Osea, un magi me estaba retando. Y encima era Judal. ¿¡Es que era una broma?!
─¿Porque no? estoy aburrido ─resopló.
─Pe-pero no tengo mi bastón… ─Judal chasqueó la lengua, hastiado.
─Siendo una maga deberías llevarla siempre encima. ─me dijo, despectivo.
─No es culpa mía. No me diste tiempo para cogerla en Sindria. ─protesté, cruzándome de brazos. El magi me sonrió con burla.
─No soy yo quien se olvida sus cosas. ─iba a protestarle cuando me lanzó algo. La cogí con torpeza y la observé. Era una varita exactamente igual a la de Judal, solo que la piedra no era morada, si no negra.
─¿Eh?
─Es mi varita de repuesto, ¡Venga ya, niña! ¡Prepárate! ─me dijo, poniéndose en guardia. Yo hice lo mismo, con algo de torpeza. La madre que...
Esto iba a acabar mal seguro.
Y apareció la loca de Rize xD
Sé que es pronto para preguntarlo pero, ¿hago bien a Judal o me sale un poco -o muy- Ooc? Es que no sé, Judal no es muy predecible que digamos .-.
¿Echáis de menos a Aladdin y los demás? ¿Por qué creéis que los padres de mis protas están allí ewe? ¿Rize es muy borde? Contestad si os apetece en los comentarios y dejadme un review con vuestra opinión :3
¡Sayonara!
-Blue
