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"No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor." (Alejandro Dumas)


Con Gatomon en sus brazos la castaña comenzó a caminar entre la gran multitud de digimons que allí se habían reunido. Digimons de todos los niveles se encontraban reunidos, inclusive algunos de los que en el pasado habían luchado en el pasado junto a ellos. Andromon, Leomon u Ogremon eran algunos ejemplos.

El corazón de Kari se encogía con todos aquellos que habían acudido. No sabía como acabaría todo aquello, pero se culparía por la pérdida de muchos de ellos.

Al final de la multitud divisó algo que la lleno de ternura: un gran número de digimons bebés. Se acercó a ellos y tomó a un Botamon que la miraba maravillada.

-Hemos venido desde la Ciudad del Comienzo para ayudaros –dijo tartamudeando-. Lucharemos, nos da igual lo grandes que sean nuestros rivales, nosotros venceremos.

Un grito de todos los bebés acompañaron al de aquel Botamon. Gatomon y Kari sonrieron ante la ternura y valentía de aquellos pequeños.

-Estoy segura de que ganaremos, pero no debéis de estar aquí.

-Hemos venido y no nos iremos –afirmó un Pagumon, acompañado un grito de sus amigos.

-¿De veras? ¿Estáis seguros de que Elecmon sabe que estáis aquí? Si os descubre podría enfadarse con vosotros.

-Bueno…- Botamon intentó decir algo tímidamente.

-Tenéis que volver ahora, ¿vale? Si os necesitamos os avisaremos, no os preocupéis –Gatomon intentó convencerlos.

Una afirmación por parte de los bebés fue el resultado. Todos comenzaron a moverse. Kari y Gatomon observaron como desaparecían. Después regresaron con el resto de sus compañeros.

-Debéis saber – comenzó Andromon acercándose-, que también poseemos apoyo desde el agua, Whamon los lidera.


-¿Qué te pasa Yolei? –la voz de Ken la sobresaltó.

La pelimorada se encontraba sentada en el suelo de su habitación, observando el cielo nocturno y pensando en su amiga.

-Solo pienso.

-Sabes que ella estará bien, ¿verdad? –Cuestionó el peliazul-. Creo que a lo largo de los años muchas veces algunos han subestimado lo que es capaz de hacer.

El joven se sentó y tomó en sus brazos a la chica que lo miró a los ojos que tanto le gustaban y sonrió.

-No. Nunca la he subestimado, siempre he creído que ella es más fuerte de lo que nunca llegaré a ser yo. Antes de que nuestros digimons hicieran el ADN digievolución, la envidiaba. Era tímida, cariñosa, guapa y dulce. Lo que cualquier hombre querría. Sin embargo, después la comprendí y la conocí de verdad y aprendí que detrás de todas esas características hay un poder superior al que nadie imaginaría –Ken la miraba asombrada-. No dudo de ella, solo temo que algo pueda ocurrirla. Ella es mi mejor amiga y la quiero muchísimo.

-Yolei, no te preocupes. No le ocurrirá nada –dijo sonriendo-. Además, no olvidemos que tiene un ángel guardián.

La pelimorada no aguantó más y besó tiernamente a Ken.

-¿Cuándo contaremos lo nuestro?

-Creo que deberíamos esperar a que todo esto acabase –dijo, ante lo que Yolei asintió.


-Cada vez que escucho una de las aventuras que pasasteis me sorprendo más –afirmó Cody-. Corristeis más riesgos de los que nosotros vivimos en la segunda aventura.

-Fueron muy valientes –dijo la voz metálica de Andromon-. Gracias a ellos todo volvió la normalidad, pero más tarde volvisteis a hacer un buen trabajo.

-Es verdad, Cody, no tienes que subestimarte. Fuiste de gran ayuda para estos mundos.

-Pero no es lo mismo, T.k. Kari y tú habéis corrido grandes peligros y aquí estáis. Siempre os he admirado.

T.k se sintió algo nervioso ante la admiración de Cody y miró hacia Hikari que se encontraba sentada con Gennai lejos.

-¿Qué está intentando hacer? –preguntó Andromon.

-No lo sé. Alguna locura del viejo.

-Me voy a descansar, deberíais hacer lo mismo.

-Ahora vamos, Andromon. Buenas noches.

-Buenas noches.

El digimon los abandonó dejándolos solos. El menor observó la expresión de su gran amigo y en ella descubrió miedo.

-Todo saldrá bien, T.k. Kari es fuerte y tú estarás a su lado. Nada ocurrirá.

-Eso quiero creer, pero el enemigo es muy fuerte.

-¿Lo dices por Ang…? –Cody se vio cortado por el rubio.

-Por el daño que le causaron a Kari y tan solo era Piedmon. Estando todos nuestros enemigos temo que algo malo pueda ocurrir.

-¿Y eres el elegido de la esperanza? –preguntó irónicamente-. Si hasta este momento siempre hemos conseguido acabar con el enemigo, no sé por qué ahora lo dudas.

El silencio se hizo entre ellos. Takeru observó al menor del grupo. Aquel chico siempre había sido maduro y ahora a sus dieciséis años era un ejemplo a seguir.

-Tienes razón, todo saldrá bien.

De repente, una luz les llamó la atención. Kari estaba brillando con una gran intensidad. Preocupados ambos corrieron hacia Gennai.

-¿Qué está pasando?

-No os preocupéis, chicos. Estoy enseñándola a defenderse y no lo hace nada mal.

-¿Está luz?

-Sé que ya la has visto brillar antes, Takeru, y cómo sabes es una luz sanadora, pero si sabe utilizarla podrá emplearla para protegerse y protegeros.

La luz que emanaba Kari comenzó a debilitarse hasta que desapareció. La castaña abrió los ojos y miró a los tres hombres delante de ella, aunque, sobretodo, unos ojos azules la cautivaron.

-¡Increíble, Hikari! –exclamó Gennai-. No esperaba que la primera vez aguantaras tanto.

-¿Puedo ir a descansar? –el viejo asintió.

La Yagami se levantó. Se sentía torpe, enormemente pesada, demasiado cansada. Esa luz había conseguido consumir gran parte de sus energías. Sin embargo, encontrar una forma de proteger a sus amigos la reconfortaba.


Después de meses y meses, he vuelto. El primer año de Universidad es duro y me ha mantenido ocupada, pero la inspiración tampoco me venía para continuar la historia. De hecho, ese es el motivo de este corto capítulo.

La historia comienza a avanzar y la batalla está más cerca. Mientras Kari desarrolla más capacidades y T.k. está más preocupada por ella. Pero, aviso que la castaña todavía guarda muchas sorpresas, algunas inesperadas, espero.

Muchas gracias por quienes, después de meses, me vuelven a leer, espero que les guste el capítulo y espero subir uno pronto (aunque mejor no prometo nada). Disfruten y cuídense.

Un abrazo. :)