- CAPÍTULO 10 -

***POV. BELLA***

Habían pasado dos meses desde la pelea que tuve con Edward. Cada vez que lo miraba sentía un escalofrío recorriéndome de pies a cabeza, pero sin embargo no recordaba nada de él.

Las cosas con Derek iban muy bien, pero demasiado deprisa. Siempre era cariñoso conmigo, atento y simpático, pero notaba una chispa de violencia en su mirada que a veces me asustaba.

Con los chicos todo iba de maravilla; bueno, cuando no se venía Derek conmigo.

Alice seguía adicta a las compras y jugando a Barbie-Bella conmigo cada vez que podía. Jasper me estaba ayudando a recordar anécdotas de todos nosotros en algunas salidas o vacaciones que habíamos pasado juntos. Rosalie era la más distanciada del grupo y nadie sabía por qué, simplemente hubo un día en el que la vimos llegar a la cafetería pálida como una hoja de papel y sin dar explicaciones. Emmett seguía siendo mi oso favorito, como mi hermano mayor, al igual que Jasper. Entre los dos cuidaban muy bien de mi, pero notaba algo raro entre ellos, Edward y Derek. Seguro que eran mis imaginaciones.

Había tardes en las que me iba con mi camioneta a la mansión de los Cullen, para pasar una agradable tarde en el jardín con Esme ,mientras hablábamos de trivialidades y así cuando Carlisle viniera, él podría revisar el golpe de la cabeza y verificar que todo estaba perfectamente, solo necesitaba algo más de tiempo para terminar de recuperar la memoria.

Recordaba a mis padres y el accidente, a los veranos que pasábamos en la playa con la abuela Marie cuando era pequeña, o cuando íbamos a las montañas a pasar el fin de semana acampando.

Recordaba mi llegada a Forks y lo poco que me gustaba este pueblo alienígena, pero no tenía otro sitio a donde ir.

Recordaba las tardes de compras con Alice y Rose en el centro comercial, con Emmett y Jasper sujetando las bolsas y sudando. Las tardes con Esme en su cocina preparando pasteles de chocolate o galletas con virutas de coco, o las largas charlas con Carlisle en su despacho. Las noches de pijamadas con las chicas. Las pelis de miedo con Emm y Jass…

Sin embargo, Edward seguía teniendo un interrogante. No sabía nada de él, es como si fuera un completo extraño para mi. Todos me decían que tenía que tener paciencia, per ya no puedo más. He intentado hablar con él, que me cuente cosas sobre nosotros; cualquier tontería o dato insignificante que me pueda ayudar, pero ahora, cada vez que intentaba acercarme a él o querer hablarle, Edward volteaba la cabeza y se marchaba apretando la mandíbula.

Eso me ponía muy triste. No sabía lo que había echo mal; lo que había cambiado.

Todos me decían que no pasaba nada, que ya se le pasará el enfado, pero cada vez que él me veía, parecía que este aumentaba su tamaño.

- Bella, ¿ocurre algo? -me sacó de mis pensamiento la voz de Derek, mi novio.

- No, claro que no. ¿Por qué lo dices?

- Llevo un rato intentando que me prestaras atención, pero estabas con los ojos en blanco, como si estuvieras en otro mundo. -me dijo acercándose más a mi y cogíendome por la parte de atrás del muslo derecho para ponerlo encima de sus piernas. Estábamos sentados en el sofá viendo una película, así que esa postura no era muy incómoda. Derek quería llegar a más. Los besos han pasado de ser dulces y lentos, a ser pasionales y duros. Sus caricias en la mejlla han pasado a ser al costado de mis pechos y a la parte MUY baja de mi espalda. Sus palabras cariñosas y llenas de amor, ahora eran con un toque pícaro e incluso erótico, y tenía que aceptar que todo eso me gustaba. Todos esos cambios le han convertido en un chico aún más atractivo y deseable, y yo quería más.

- No tranquilo, estoy bien. Solo estaba pensando en todo lo que ha ocurrido en estos meses.

- ¿Sólo pensabas en eso? -dijo con toque pícaro, acerándose a mi cuello y dándome besos húmedos a lo largo de este, acaricíandome la pierna que tenía encima de él. Aparté la cabeza hacia atrás para darle más acceso a mi cuello. Sus besos fueron bajando desde el lóbulo de la oreja hacia el escote de mi camiseta.

Me costaba respirar y las palabras se me trababan en la garganta; no podía ni pensar en algo racional ahora mismo.

- Bueno…también pensaba en ti, en cuanto te quiero y te deseo. -¿yo había dicho eso?

Derek paró sus besos de repente y me miró con los ojos brillantes y llenos de lujuria. Esto era lo que él quería desde hacía ya un par de meses, pero ¿también lo quería yo? Sabía que era virgen por el simple echo de que nunca había tenido novio, pero ¿estaba preparada? ¿era Derek con quien quería perder mi virginidad? Las preguntas se agolparon de repente en mi cabeza, pero no les hice caso cuando Derek me puso a horcajadas encima suya y empezó a devorarme la boca impaciente.

Yo le correspondí a ese beso ardiente, pidiéndo permiso con mi lengua para entrar en su boca, a lo cual él cedió gustosamente.

Los dos gemíamos de vez en cuando en busca de aire, pero no estábamos dispuestos a parar. Al menos no yo.

Él me cogió en una coleta el pelo suelto con su mano derecha para que no molestara.

Respirando costosamente, nos separamos y nos miramos a los ojos. Todo lo que veía era pasión, erotismo y lujuria.

- Vamos a tu habitación nena. -me dijo Derek soltándome el pelo y cogiendome por la parte baja de los muslos para sostenerme.

No sé como pudo subir las escaleras teniéndome a mi abrazada a él como un koala, pero llegamos sanos y a salvo.

Cuando entramos, cerró la puerta con un portazo y me dejó en el suelo lentamente. Nos volvimos a mirar con las caras muy juntas y jadeando. Derek se quitó la chaqueta de cuero que se había puesto esa noche para venir en la moto a mi casa.

Me estampó contra el armario y continuó besándome en el cuello mientras yo soltaba de vez en cuando algún que otro gemido.

Puse mis brazos detrás de su nuca, estirando de su pelo y acercándolo a mi boca para volver a besarle. Él puso sus manos en mi cintura arañando los costados, llenándome de placer.

Ahora era yo la que fue directa a su cuello, embriagándome de su olor, dando pequeños lametazos y besos a lo largo del trayecto. Decidí subir un poco más la temperatura, y justo debajo de su lóbulo, succioné tan fuerte como pude haciéndole un chupetón que en cuestión de segundos pasó a ser de color claro a un rojo-violáceo. Eso me gustaba.

Derek cogió el borde de mi camiseta estirándo suavemente hacia arriba, mientras yo subía mis brazos por encima de mi cabeza y así dejar que él me la quitara de una vez por todas.

La pasión que sentíamos ahora mismo entre nosotros se podría cortar con un cuchillo.

Mi novio contempló todo mi cuerpo durante unos segundos. Como la camiseta de los Rolling Stones me llegaba por encima de la rodilla, no me había puesto pantalones, por lo que ahora estaba solamente con mi conjunto de ropa interior rosa pálido. Nunca creí tener buena figura, pero la cara de placer y lujuria que tenñia ahora mismo Derek, era algo increíble; él me deseaba.

Me volvió a coger en volandas hasta llegar a mi cama y soltarme para que él se pusiera encima devorándome de nuevo.

Estiré de su camiseta, quitándosela y tirándola a no se que parte de mi habitación. Él se desabrochó con lentitud el cinturón, mirándome directamente a los ojos y restregándose contra mi cuerpo. Me acarició mi vientre con el cinturón de cuero frió, provocando así que arqueara mi espalda, pegándo mi pecho al suyo.

Derek volvió a besarme, mientras intenaba desabrocharse los pantalones, cuando…

*** FLASH BACK***

- Edward ¿ocurre algo? Te noto nervioso. -le dije andando lentamente hacia él.

Era Navidad y todos estábamos celebrando en la mansión de los Cullen. Íbamos todos muy guapos. Los chicos con traje y corbata y las chicas con vestidos.

Alice me había convencido para ponerme un vestido por la rodilla de manga media de lentejuelas plateadas y negras con unos taconazos de infarto negros y un precioso recogido; la verdad es que me encantaba el conjunto, pero nunca lo diría en voz alta.

A mi lado estaba Edward, con un traje gris oscuro, camisa blanca y corbata y zapatos negros con su típico y adorable pelo desordenado.

Me había llamado para hablar conmigo, según él de algo muy importante.

Me agarró de la mano y nos pusimos uno enfrente del otro.

- La verdad es que no te he llamado para hablar contigo, sino para hacer algo que deseaba hacer desde que te conocí. -me contestó mirándome con esos hermosos ojos verdes.

- Está bien pues que…

No me dejó acabar la frase. Me cogió por los hombros y me acercó rápidamente a él uniendo nuestros labios en un beso lentro y sincronizado lleno de amor al cual correspondí alegremente. Yo también llevaba tiempo queriendo hacer esto.

Cuando nos separamos, nos miramos y nos sonreimos mutuamente. Edward alzó la mirada al techo y puso una mirada picarona. Alcé yo también la vista hacia arriba y me sorprendió ver el muérdago colgando de la parte alta de la puerta de la mansión. ¿Estaba ahí cuando entramos?

- Feliz Navidad, Bella. -me dijo mi mejor amigo mirándome con amor.

- Feliz Naviadad a ti también, Edward. -le contesté sonriéndole.

***FIN DEL FLASH BACK***

Me sacó de ese extraño recuerdo las manos de Derek recorriendo todo mi cuerpo, y en ese instante sentí asco de estar así con él.

Lo aparté suavemente mirándole a los ojos y le dije:

- Derek espera.

Él me miró confundido.

- ¿Qué pasa nena?

- Es que aún no estoy preparada para hacer esto.

- ¿QUÉ? ¿Cómo puedes decirme eso justo AHORA? -se levantó de la cama furioso y mirándome con asco. Me decepcionó mucho esa actitud; pensé que lo entendería.

- Verás Derk esque no quiero hacerlo, no por ahora. Por favor espera un par de meses más. -le supliqué volviendo a ponerme la camiseta que estaba en los pies de mi cama.

Derek terminó de vestirse por completo, me miró y se acercó a mi con pasos sigilosos y muy lentos.

Me acarició la mejilla izquierda y me dijo intentando calmarse y respirando profundamente:

- Está bien nena, esperaré. Pero cuando lo hagamos, te aseguro que será una esperiencia que nunca olvidarás.

Me dio un casto beso en el los labios y salió disparado de mi habitación.

Cuando escuché la puerta principal cerrarse con un portazo respiré profundamente reteniendo por segundos el aire y luego expulsándolo.

Me aparté algunos mechones del pelo de la cara y me giré hacia la ventana llevándome una no muy agradabla sorpresa.

Las cortinas estaban abiertas de par en par dejando ver por completo mi habitación, y justo en frente de mi, pude ver a un Edward furioso con la vista puesta en mi y de brazos cruzados. No podía creer que nos estaba viendo a mi y a Derek todo este tiempo que habiamos estado. Que vergüenza señor.

Con un suspiro muy poco femenino, me acerqué a la ventana, cerrando las cortinas para que no pudiera verme.

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Después de una agradable ducha, me puse mi pijama y me metí a la cama pensando en todo lo sucedido esta noche.

Tenía curiosidad por saber si la visión que había tenido de Edward y yo, había sido algún recuerdo de antes de mi accidente, o si mi mente estaba jugando conmigo imaginando cosas que no eran reales.

Apagué la lamparita y en cuestión de dos minutos, me quedé profundamente dormida, alejando de mi todos los problemas o pensamientos.


Lo siento, lo siento, lo sieno, lo siento, lo siento! plis perdonarmeee por haber tardado meses en actualizar, pero es que mi ordenador se rompió y me ha costado mucho convencer a mis padres para que me compraran otro!

Espero que os guste el capi, las cosas se ponen más calientes! ejje

Quiero agradecer los reviews de los capis anteriores, sin ellos no seguria escribiendo. Me alegra saber que hay personas a las que les gusta como escribo :)

Reviews=Lov3=Actualización.

By: Andrea 14 de Cullen.