CAPITULO 10 TERCER MES I


A veces la vida tiene maneras extrañas de acomodar las piezas de agradecer, la vida es tan compleja sí, pero se imaginan entonces que tan compleja y difícil puede ser la mente de una sola persona, nunca sabemos que es lo que piensa la persona de al lado o que es lo que realmente pasa por su mente, lo único que se puede saber o que importar es solamente que muchas veces no debes ser confiado de gente que te lastima, que no debes dar segundas oportunidades porque a veces en ocasiones la gente no sabe aprovechar la buena voluntad de las personas.

El ser madre me ha enseñado a que en ocasiones se puede ser malvado por llamarlo de una forma por defender a lo que mas amas, por defender aquello que has amado durante toda tu vida, lo que es el motivo para ti, para despertar cada dia, tu motor, tu aliento, tu todo, entonces ¿Qué malo tiene si eres un poquito malo al no querer confiar o creer en la gente? Realmente no tiene nada de malo y menos cuando estas defendiendo lo tuyo…lo que amas en esta vida.

H.G.P


Lila solo sonrió maliciosamente al ver a Helga parada frente a ellos, Arnold solo atino a empujarla suavemente para alejarla de su cuerpo, la rubia solo miraba molesta la escena pero no dijo mas y salió de la habitación seguida del rubio.

-¡Arnold espera!

-¡Cállate Lila, no quiero que te vuelvas a acercar a mi o a Helga!

La rubia daba zancadas grandes hacia el departamento, su hogar, donde vivía con su esposo, el cual acaba de encontrar besándose con su exnovia, aquello era horrible, aquello estaba mal, ¿Cómo era posible que ella misma hubiera propiciado a que Lila viviera en el mismo lugar que ellos? Realmente fue muy estúpida.

-Helga… -Murmuro apenas audible su nombre, de inmediato la rubia le lanzo una mirada que si mataran el ya estaría muerto.

-¡No quiero escuchar tus estúpidas excusas Arnoldo!

-Por favor, Lila no significa nada para mí y lo sabes

-Mira Arnoldo no quiero hablar ahora…lo único que sé es que ella te estaba besando y tú no hiciste nada por quitártela de encima….

-¡La empuje, Helga!

-¡Después de besarla! ¡Algo si te digo Arnoldo, si continuas haciéndolo te olvidas de mi y de mi hijo, hablo enserio! –Después de decir ingreso a la habitación y se encerró

Arnold no sabía que decir o hacer pero decidió dejarlo por aquella noche, salió de la habitación y se dirigió hacia el estudio de sus padres para poder hablar sobre lo ocurrido y más que nada pedir un consejo con respecto a Lila.

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Habían pasado ya unos días desde aquel incidente, Arnold y Helga continuaban disgustados y más la rubia pues desde aquella noche Arnold se quedaba dormido en la pequeña sala que tenían, ella esperaba que lo buscara pero no lo hizo, el no mostraba molestia más bien parecía darle su espacio pero los celos siempre son malos consejeros.

-Hay Helga estoy tan feliz, debes estarlo más tu que yo eso es obvio, debemos comenzar a planear lo de tu baby shower y también hay que pensar en el futuro de ese bebe, sé que no me corresponde pero creo que para él o ella, ya que será bueno escuchar discos que le ayuden a motivar su lado intelectual y así… -Phoebe se dio cuenta en ese momento que Helga no le hacia el menor caso, ella miraba hacia al otro lado donde se encontraba pasando Arnold con Gerald -¿Helga estas escuchándome?

La rubia no respondió.

-¿Helga? –Nada -¡Helga!

-¡Demonios Phoebe no me grites! ¡Quieres matarnos de un susto! –Dijo colocando una mano en su pecho y otra en automático en su pequeño vientre, últimamente estaba más consiente que había una persona creciendo en su interior y que debía protegerlo y cuidarlo de todo, aquello era realmente extraño pues ella nunca fue de proteger y amar tanto a alguien que no fuera Arnoldo claro, ni siquiera lo llego a hacer con ella misma, lo cual había estado mal pero tal vez habían sido las terapias con la doctora Bliss, la que había hecho que cambiara un poco en su manera de ser. -¿Qué es lo que ocurre? ¿Dónde está el incendio hermana? –Dijo sarcásticamente pero a la vez molesta

-Lo lamento pero es que no me hacías nada de caso Helga –Volvió a mirar como la mirada de la rubia se perdía al pasar al momento en que Gerald y Arnold llegaron a su mesa donde estaban sentadas

-Hola chicas –Saludo el moreno -¿Cómo estas hermosa? –Dijo besando a su novia

-Bien amor –Contesto sonriéndole y dejando a un lado lo de Helga, pero pudo notar que de nuevo Arnold solo se dirigía a su esposa cordialmente pero parecían distantes uno del otro aquello no era buena señal.

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Al llegar a la casa de huéspedes la recibió con el asqueroso aroma a pescado, las náuseas que no habían sido presentes en los últimos días volvieron, aquello era una mala señal, tuvo que salir volando a la cocina a regresar lo poco que tenía en el estómago.

-¿Helga? –El rubio se acercó al baño para ver si su esposa estaba bien pero la rubia no respondió, solo escucho el ruido que hacia al vomitar esta.

-De verdad lo lamento mucho –Dijo la pelirroja –Solo quería hacerles una pequeña comida especial para los dos y asi que me perdonaran

-Largo Lila

-Arnold…

En aquel momento la puerta se abrió y de esta salió una pálida Helga pero molesta al ver a Lila nuevamente cerca de su esposo.

-¿Estas bien, Helga? –Arnold se acero de inmediatamente a ella pero la joven le dio un pequeño empujón alejándolo

-Eso no te importa Arnoldo, quédate con Lila –Se disponía a ir cuando la pelirroja la detuvo

-Helga, espera…

-¡Déjame en paz, Lila, eres realmente una mala persona! Te recuerdo que gracias a mi es que estas aquí y así me pagas –Exploto la rubia molesta

La pelirroja molesta trato de ocultar su molestia y enojo que ocasionaba cada una de las palabras de la rubia, como ella nunca había pasado por lo que ella paso y por lo que termino en aquellos lugares de mala muerte pero no iba a dejar de hacerle el mayor daño posible porque ella le había quitado todo y por su culpa también perdió a su familia.

-Mira –Respiro hondo –Yo quería prepararles una comida para que se reconciliaran y me perdonaran, Helga sé que lo que hice no tiene perdón, pero en verdad, Arnold no tiene nada que ver, él siempre está evitándome y rechazándome pero no…no podía admitirlo –Sus ojos se llenaron de lágrimas mientras hablaba lo que hizo que la joven ablandara un poco su semblante –Perdóname pero debes entender que yo también lo ame, lo ame tal vez tu pienses que no es así pero es verdad –Verde contra azul chocaron al mirarse –En verdad ya no volverá a pasar, he comprendido que no es para mí y cuál es mi lugar…y si ustedes pueden perdonarme…me gustaría ser amiga de ambos.

-No sé si creerte –Murmuro la joven mirándole con rencor y celos

-Si no quieres no lo hagas pero ya…ya no tortures más a Arnold, él no fue el culpable fui yo

Arnold estaba tan sorprendido por el cambio repentino de Lila, por un lado la escuchaba tan sincera que comenzaba a dudar si realmente era tan mala como creía pero estaba decidido a no meterse y dejar que Helga decidiera pues no deseaba más problemas, observo como la rubia hacia un gran esfuerzo por serenarse –Como sea –Dio media vuelta y se fue, las náuseas volvían a hacerse presente y no deseaba otra visita al baño.

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La rubia se encontraba en la habitación aún seguía molesta, tal vez se debía a los cambios que su cuerpo estaba sufriendo debido al embarazo no tenía ni la más remota idea pero solo sabía que algo no andaba bien, pues comenzaba a sentir molestias en su cuerpo pero creía que en algún momento se quitaría.

"Tal vez sea el estrés" pensó al sujetarse por segunda vez el vientre cuando sintió otra punzada parecida a los cólicos.

Arnold ingreso a la habitación después de noches de no hacerlo o al menos de no acercarse a ella, se sentó en la esquina de la cama, mientras la observaba, la rubia se molestaba cuando la miraba tanto, pero ahora prefería ignorarlo no se sentía tan bien.

-Sé que estas molesta conmigo pero…no la quería besar

-Pero paso…

-Porque me obligo, Helga quiero que entiendas que no tengo ojos para nadie más que seas tú –El rubio le sujeto de la mano –No quiero a otra mujer a mi lado más que a ti amor, vamos a tener un bebe, nuestro bebe y no quiero perderlos por nada en el mundo, ustedes son mi familia y lo que yo más amo en este mundo, daría mi vida por ustedes

La rubia se sonrojo, siempre él lograba derretirla con simples palabras eso le molestaba, le volvía vulnerable y podía dejar de estar molesto con él en un instante.

-Pero…

-Mira Helga no quiero decirte esto pero te lo dije, Lila no es de confiar, no me gustaba para nada la idea de ayudarla después de lo que paso pero tu insististe

-Todos merecen una segunda oportunidad ¿No?

-No todos amor, aunque Lila ya se disculpó, yo ya había hablado con mis padres para que ellos se encargaran de…bueno de que se fuera, mi abuelo dijo que hay un departamento que renta la señora Vitello y pues tendrá que irse pero solo tomare en cuenta tu decisión

-¿Mi decisión?

-Si…si no deseas que se vaya lo respetare y hare todo de mi parte para que ella no vuelva a acercarse a mí, pero deseo tu tranquilidad y seamos honestos Helga mientras ella este aquí no podremos estar tranquilos y en paz, debido a lo que paso

-Yo… -De pronto sintió ganas de vomitar, no quería decidir sobre la suerte de otra persona eso no le ponía nada bien, si Lila…seria su culpa ¿No? Pero estaba de por medio su matrimonio y…su pequeño bebe -¡¿Por qué yo, porque no la corres tú, no quieres hacerlo para que no se enoje contigo verdad?! ¡Claro seguro ya le conseguiste algo como dices y será tu amante, que estúpida soy, pero….! ¡Aaah!

-¡Helga!

La rubia sentía un atroz dolor en su vientre, comenzó a sentir verdadero miedo, solo podía pensar en su bebe, el rubio estaba igual de aterrado que ella y más por no saber como ayudarla.

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-¡Phoebe te buscan!

-¡Ya bajo mama!

La oriental estaba a punto de ir a la casa de huéspedes pues estaba realmente preocupada por su amiga, cuando llego aquella inesperada visita, no sabía quién podría ser pero al darse cuenta la sangre se le fue del cuerpo.

-¡¿Tu?! –Grito molesta al rubio de ojos verdes que le miraban, ella no podía entender ¿con que cara la buscaba? Era increíble después de todo lo que ocasiono presentarse en su casa.

-¡Por favor no me corras como ellos, necesito decirles algo! –Suplico mientras miraba a la oriental –Helga está en peligro

-¿Qué?

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En el hospital de Hillwood se encontraba un muy preocupado Arnold, junto a sus padres quienes lo habían alcanzado al enterarse de que la rubia había tenido que ser llevada de urgencias al hospital.

-Familiares de la señora Shortman

Arnold se acercó de inmediato –Soy su esposo, ¿Cómo están? ¡Dígame por favor! –No quería gritar y sonar como loco histérico, pero era inevitable y no ayudaba la mirada de susto del doctor, al parecer algo no andaba bien o al menos eso pensaba.

-Está estable ya, podrán llevársela a casa en unos minutos pero debo platicar con ambos, acompáñeme por favor

-¿Qué quiere decir? ¿Qué es lo que pasa? ¿Si está bien o me está mintiendo?

-Arnold vamos con el doctor, mientras tanto Stella puede ayudar a Helga –Comento Miles tratando de que su hijo no se desesperara más de lo que ya estaba.

-Bien

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-¿Peligro de aborto? –Pregunto Stella

La rubia solo asintió –Eso dijo el doctor, pero… -Toco su vientre –Por suerte no paso y…el bebe –Suspiro más relajada –Esta bien…pero…

-¿Qué ocurrió cariño, que fue lo que paso?

-Señora Shortman…

-Stella, Helga por favor

-Bien Stella, lo que paso fue que…bueno –Sus ojos se anegaron de lágrimas –Siento que…miedo a que Arnold este con Lila –Soltó mientras las lágrimas caían por sus mejillas sonrojadas

-¡¿Qué?!

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En la oficina del doctor Parker.

-Pero ¿Él bebe y ella estarán bien verdad?

-Si pero…no debe tener preocupaciones, ni tampoco podrá ir a la escuela por ahora, deberá tener reposo absoluto, por estos primeros meses, el primer embarazo siempre es de alto riesgo, claro no siempre es así pero en este caso si, por lo que ella no podrá estar haciendo lo que acostumbra a realizar, ya se lo he comunicado a ella y sobretodo la importancia ya que si ella tiene otro episodio como este…tal vez él bebe no se salve nuevamente –Dijo seriamente

El rubio sintió que el corazón se le partía de solo pensar en ello –No se preocupe, la cuidare

-Bien y por favor nada de enojos por parte de la señora Shortman –Miro suspicazmente al rubio, pues Helga no había dejado de insultarlo mientras la revisaba.

El rubio asintió y se retiró con su padre del consultorio.

-¿Qué paso Arnold?

-Bueno…

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Caminaba por las calles de Hillwood esperaba haber hecho lo correcto al comentarle todo aquello a la oriental, esperaba que ella pudiera decírselo a los rubios, ya que le había costado tanto decidir que era verdad, que todo lo que Arnold siempre tenía, él lo deseaba con toda su alma pero solamente era porque nunca había tenido aquello que el sí tuvo y eso provoco que hiciera todo a la fuerza, es decir que obligara a que la gente le diera su amor cuando…no había necesidad eso había aprendido con aquella joven con la que había pasado aquellos pocos días, platicando, caminando a su lado, experimentando por primera vez lo que era la amistad e incluso el amor, aunque no sabía si algún día quizás…

-¿En qué piensas, Arnie?

-En nada –La rubia le miro intensamente y soltó un suspiro resignado –No puedo ocultarte nada ¿cierto?

La joven rio por lo bajo y le tomo su mano suavemente, caricia la cual hizo que el rubio sintiera que estaba en el paraíso –No y espero que jamás lo hagas nuevamente

-¿Aun lo malo?

-Si Arnie, además yo ya se todo de ti ¿No?

El joven miro incomodo a aquellos ojos verdes intensos que le escaneaban su semblante, realmente lo ponía de nervios, era una sensación diferente a cualquiera que pudo sentir anteriormente sonrió ante el pensamiento –De aquel lugar no quiero hablar

-Bien entonces dime ¿Hiciste lo que te dije?

Suspiro –Si Nadine le dije todo…todo a Phoebe como me aconsejaste

Ella sonrió dulcemente –Me alegra mucho que hayas podido mejorar como persona, Arnie

El rubio miro hacia otro lado –Aun así no cambia nada –Dijo molesto y a la vez dolido

-¿Qué quieres decir?

-Que…

-¡Vaya, vaya que sorpresa! Nunca pensé que te quedarías con un delincuente mi querida Nadine –Dijo el pelirrojo mirando con astucia a los jóvenes y a la vez burlonamente –Pero no puedo culpar a Arnie, eres de muy buen ver –Dijo mirándola descaradamente

-¿Qué quieres? Ya te dije que no…

-Eso no fue lo que pensé que dirías

-¡No me conoces! –Coloco a Nadine detrás de el en modo de protección ahora sentía lo que Arnold sintió, hasta que sintió que lo único que en verdad era suyo y le importaba realmente que no le lastimara nada estaba en peligro, pudo entender el dolor que había provocado al hacer sufrir a su primo con amenazar lastimarla, no quería imaginarse el dolor que sintió cuando al fin lo hizo.

-La respuesta fue incorrecta, Arnie y como me has fallado, tendré que darte una lección –Dijo sise ante –Traje unos amigos conmigo que me ayudaran a enseñarte quien soy yo.

-¡No! –Trato de sujetar a Nadine pero esta fue tomada por aquellos hombres de negro que parecían guardaespaldas del pelirrojo -¡Déjala!

-Bien Arnie Shortman si no quieres que le pase algo a tu novia, más te vale que hagas lo que te diga y escucha bien, si no quieres sufrir el mismo infierno que sufrieron Arnold y Helga con lo que tú les hiciste más te vale que hagas lo que te diga o…ya sabes –Se acercó a Nadine –Me divertiré mucho con esta preciosa

-¡Maldito!

-¡Arnie no le hagas caso! –Grito Nadine mirándole con coraje, con valor, parecía no tener miedo a lo que le esperaba, solo no quería que aquel joven que por fin enmendaba su camino cayera nuevamente en el abismo negro del que tanto le ha estado costando trabajo salir –Por favor r

-Si no lo haces Arnie –Saco una pistola y la coloco en la frente de la rubia quien quedo helada al sentirla –La mato

Arnie sudaba frio, aquello no podía estar pasando ¿Qué diablos haría ahora? No deseaba perder a su único motivo, a su motor de que siguiera en esta vida cruel, no deseaba que su todo, su único motivo de existir y respirar desapareciera, sabía que había hecho mal en su pasado y lo había pagado ya con creces pero no…no deseaba perder lo único que tenía y sobretodo que era inocente y lo aceptaba tal cual era. –Bien –Susurro con lágrimas en los ojos


Hola queridos lectores

bien aqui tienen un nuevo capitulo de mi fic espero les guste y por fis por favor no me maten :(

espero en verdad que les guste ;D

gracias a tods por sus hermosos reviews :D

saludos