Disclaimer: Todo lo relacionado con Crepúsculo pertenece a Stephenie, yo me adjudico la trama, créanlo o no (?)
Marca de heroína.
Summary: Edward Masen ha consumido desde que tuvo uso de razón necesaria para tomar una aguja e inyectársela. Eso, hasta que encuentra su marca de heroína perfecta. "Estás completamente equivocado porque yo sé que eres mucho más que un adicto. Eres dulzura, eres cariño y esperanza. Eres perseverancia y fuerza de voluntad, eres… Eres amor, Edward, eres mi amor."OoC. TH. AU. Bella&Edward.
¡Gracias a Sarai GN (a.k.a. la beta malvada), de Élite Fanfiction, por el beteo de esta locura!
Capítulo 9.
.
.
.
"Nuestro amor se hizo para las pantallas de cine"
.
.
.
—Lo siento, lo siento, ¡lo siento!
Ella sonrió.
¿Por qué sonríe?
¡No debería estar sonriendo!
—Está bien.
No lo estaba.
Nada estaba bien.
—Yo no quise decir todas esas palabras… yo… yo…
Empuñé la navaja entre mi mano, dañándome en el proceso.
—Dame eso, no queremos que te hagas más daño.
Quitó la cuchilla de mi mano y se sentó junto a mí sobre el suelo. Abracé mis piernas, atrayéndolas hacia mi pecho. Me largué a llorar como un crío desconsolado. Sentí sus delgados brazos rodearme. ¿Por qué? ¿Por qué lo hacía luego de todo lo que yo había hecho? ¡Por qué! ¡Yo quería que me odiara! No, no quería que me odiara… ¡Debía odiarme! ¡Debía hacerlo! ¿Por qué me abrazaba de este modo? ¿Por qué susurraba dulces palabras de aliento junto a mi oído?
¿Cómo podía yo alejarme de ella?
—Todo está bien, amor. Te amo, siempre estaré aquí para ti.
Ódiame.
Grítame.
¡No me digas que me amas!
—No te merezco.
—No lo haces. —Mi cuerpo se tensó cuando me dio el favor—. ¿Qué es realmente merecer a alguien? No, no me mereces, como yo tampoco te merezco. Pero te amo, Edward, ¿no es el amor suficiente? Porque mi amor por ti es como las estrellas… —Tomó mi rostro entre sus manos y juntó nuestras frentes—. Infinito, y nada cambiará eso, ni siquiera tú.
También te amo.
Como un loco.
Como un obseso.
Como el adicto que soy a ti.
—Te hice daño.
—Me ayudarás a sanar, Edward.
¿Cómo podría yo ayudarla? Ella era mi fortaleza.
—¿Me ayudarás tú también, Bella? —Una dulce sonrisa se posó en sus labios. Sus ojos estaban opacos y cubiertos en lágrimas—. ¿Me ayudarás a sanar?
Asintió, guiando una de sus manos al bolsillo de su pantalón y entregándome la tarjetilla blanca que sacó de allí.
—Te ayudaré, cariño, y saldrás adelante. Por tu propia cuenta, saldrás adelante.
La tarjeta rezaba "Heaven Camp".
.
.
.
Seis meses.
Mis manos temblaban.
La ansiedad atacaba mi cuerpo.
Estaba sintiendo los mismos síntomas que con anterioridad había odiado tanto por hacerme dependiente a algo, pero esta vez era distinto. La razón. La causa. Todo en sí era distinto. Me temblaban las manos por los nervios que sentía, el suave cosquilleo que subía por mi cuerpo a causa de la expectación. Estaba ansioso porque no hallaba la hora de comenzar de nuevo.
Con todo.
Con mi vida.
Completamente desde cero.
Mi pie se movía impaciente contra el suelo.
Era como si mi cuerpo me pidiera algo, necesitara algo fervientemente.
No la droga, no esta vez, no nunca.
—¿Estás listo, Edward?
Suspiré y asentí. Mis manos sudaban, apretando firmemente la correa de la desgarbada mochila que colgaba desde mi hombro. Carlisle estaba junto a mí, Alice también, ambos me alentaban con sonrisas en sus rostros. Sonrisas de orgullo. Hice una mueca con los labios, lo único que el nerviosismo me permitió. Volví a suspirar y di un paso hacia adelante.
La libertad.
Eso era lo que mi cuerpo ansiaba.
Lo había logrado.
Seis meses.
Después de seis meses finalmente estaba limpio.
Estaba limpio y podía comenzar otra vez.
Aspiré el olor a libertad, a aire limpio, a vida nueva, a un nuevo comienzo para mí. Miré por sobre el hombro a quienes me habían ayudado dentro del centro de rehabilitación, quienes me habían sacado del pozo una y otra vez sin importarles el costo. ¿Quién iba a pensar que terminaría siendo amigo de la chica del hijo de puta que destrozó mi vida?
No, yo era el único que la había destrozado.
Alice iba por buen camino, si todo salía bien, en unas pocas semanas sería su turno.
Su turno de volver a empezar.
Su turno de dar vuelta a la página y comenzar una nueva historia.
—Gracias, Carlisle.
—Te dije que podrías hacerlo, muchacho. —El doctor Cullen sonrió—. Estoy orgulloso de ti.
Mi corazón se hinchó por sus palabras.
Yo también estaba orgulloso del camino que había recorrido, por mí mismo.
Por mí, todo lo había hecho por mí.
¡Buen día!
Les subo el capítulo ahora en la mañanita desde la no-comodidad de mi trabajo, bwahahaha. Probablemente llegaré solo a dormir a mi casa en unas horas y despierte a la hora que tengo que volver al trabajo otra vez, donde solo tengo el internet del celular... Horrible XDDD. Bueno, volviendo al tema, aquí está el noveno capítulo y penúltimo de esta historia. Este ha sido más corto que el resto, I know, pero así era (?) Uh, mañana les subiré el último y pasado el epílogo :3 Sé que algunas chicas me preguntaban por Emmett y Rose que también estaban en el centro y que aparecieron por ahí una vez, bueno, será toda la aparición que tendrán, ya que este fic no se trata de ellos principalmente y no tuvieron más participación. Eh, no sé qué más decirles, aparte de gracias por leer como siempre :3
¡Gracias a todas por sus reviews, alertas y favoritos! ¡Nos estamos leyendo!
Lamb~
