CAPITULO 10
Sonomi Nakazawa, estaba aún en shock después de haber visto a su padre después de tantos años, volvieron aquellos días de dolor y de rabia que había pasado ,junto con recuerdos que había decidido enterrar en lo más profundo de su corazón, pero ahora habían vuelto sin ni siquiera planearlo "por qué …. Por qué… a que ha vuelto…. Después de tantos años se aparece como si nada hubiese sucedido, y quiere que lo perdone...por qué Kami-sama! Por qué…-pensaba Sonomi llevándose su mano al pecho como si presintiera algo malo. "Kami-sama! Por favor protege a mi familia, ¿porque siento que algo malo va a suceder?, será mejor no decirles nada a Hikaru y Sanae no quiero que se angustien por causa de ese señor.
Al día siguiente la Sra Nakazawa continuo como si no hubiese pasado nada hoy sería un día muy especial para su hija y aunque la pequeña Sanae no se lo dijera ella se había dado cuenta, hace tiempo del cariño que le había nacido a Sanae, por su querido Tsubasa, pues festejarían del Décimo tercer cumpleaños de Tsubasa, además de ser el hijo de su mejor amiga, Natsuko y nada, ni nadie empañaría ese día tan especial.
Mientras tanto en alguna parte de la ciudad de Nankatsu, para ser más específicos en la playa Yukari, Tekekawa y Sanae estaban trabajando en el proyecto escolar, Takekawa tomaba fotos a Sanae como fondo el mar, el chico admiraba la belleza de la castaña, mientras Yukari se divertía de lo lindo a gastarle bromas al chico con respecto a la joven manager del nankatsu.
-Te gusta lo que ves Takekawa-kun-dijo Yukari divertida
-Nishimoto no bromees, esto no es un juego estamos trabajando en el proyecto-dijo Takekawa serio.
-Uyyy que genio! Takekawa, no soportas ni una sola bromita, pero en fin tienes razón, pero tienes que admitir que nuestra modelo está haciendo un buen trabajo-dijo Yukari
-Por eso te dije, que la quería para modelo, desde que la vi note ese aura tan especial, no sé cómo explicarlo, pero en cuanto la vi supe que ella , tenía que ser nuestra modelo-dijo Takekawa sonriendo.
-Es verdad Sanae, tiene algo mágico que hace que las personas le quieran tanto, yo en cuanto la conocí me encariñe con ella, es mi mejor amiga y le aprecio mucho-dijo la joven observando a lo lejos a Sanae quien corría atravez de las olas del mar.
Mientras tanto en el complejo Yazamaki en Tokio, Jumpei Yamazaki se encontraba en su privado recostado en el sofá de su oficina estaba muy pensativo, había decidido regresar a Tokio para continuar con su planes para recuperar a su hija y a su nieta, pero sabía que tenía que hacer las cosas y dejar pasar unos días para que Sonomi se tranquilizara, aun podía recordar esa mirada de odio en los ojos de su hija y le dolía como si un puñal le atravesara el corazón, tomo un portarretrato de su mesita , era el con su esposa y su hija cuando era una niña, la niña yacía en los brazos de su padre sonriente, de nuevo las lágrimas le sobre vinieron.
-Como quisiera regresar a esos días… cuando aún éramos una familia feliz…. mi querida Natsuki, si no te hubiera perdido en ese accidente, las cosas entre Sonomi y yo serian diferentes, tal vez estaríamos aquí los dos conviviendo con nuestra hija y nuestras nietas, si yo no hubiese sido tan malo con ella yo formaría parte de su vida-pensó el Sr Yamazaki. Sus pensamientos fueron interrumpidos.
-Sr Yamazaki, disculpe que lo moleste pero quisiera recordarle que tiene una comida a las 3:00 p.m. con la gente del Grupo Jeong para la firma de contratos Señor-dijo su asistente personal Okabe
-De acuerdo Okabe, por cierto, ya hiciste lo que te pedí-dijo Yamazaki
-Ya señor, pero perdone que me meta en lo que no me incumbe usted cree que está bien lo que va hacer… cree que su hija lo tome a mal!-dijo Okabe
-No sé cómo lo tome mi hija, pero de algún modo necesito y quiero recompensarle todo el daño que le hice y si está en mis manos poder hacerlo lo hare, aunque conociéndole no creo que lo tome a bien por eso te pedí que fueras discreto, ella no tiene por qué enterarse de nada de acuerdo-dijo Yamazaki poniéndose de pie y mirando fijamente hacia la ventana.
Mientras tanto Tsubasa se alistaba para salir a pasear con Sanae como habían quedado, le emocionaba la idea de pasar la tarde con ella, que mejor regalo que en compañía de la chica que quería,suponía que su madre le felicitara por su cumpleaños, pero la Sra Ozora actuaba con normalidad solo le deseo buena suerte en su paseo con Sanae.
"Sera que mi mama olvido que es mi cumpleaños, pero qué más da lo único que me importa es que Sanae y yo vamos a estar juntos"-pensó el chico mientras se dirigía a la plaza donde habían quedado.
Sanae por su parte esperaba a Tsubasa en la plaza sentada en una banca miraba a su alrededor y veía a la gente pasar pero nada de Tsubasa miro el reloj de la torre principal y marcaban las 12:00 del día, "vaya habrá olvidado que hoy saldríamos"-pensó la joven quien lucía muy bonita, pues la situación lo ameritaba, su semblante cambio por el de una sonrisa cuando vio a Tsubasa acercarse a ella.
-Sanae… espero no haberte hecho esperar mucho-dijo el chico llevándose la mano sobre su cabeza
-Tsubasa-kun debes saber que no es cortes dejar a una chica esperando 15 minutos-dijo Sanae
-Lo lamento es que se me hizo un poco tarde, pero lo importante es que ya estoy aquí… y dime adonde, me piensas llevar a pasear-dijo Tsubasa curioso.
-Pues es una sorpresa… nos vamos-dijo Sanae brindándole una hermosa sonrisa
-Sera un placer-correspondió el chico de igual modo y de manera instintiva le tomo de la mano a la joven quien solo le dedico una mirada dulce, los jóvenes se retiraron del lugar para comenzar su paseo.
"Espero que todo salga bien…. Mientras yo distraigo a Tsubasa, su mama y los demás estarán preparando su fiesta de bienvenida, será lindo pasar un rato agradable con él"-pensó la joven.
Mientras en la casa Ozora, se ultimaban los últimos detalles para la fiesta de cumpelaños de Tsubasa, la casa estaba llena de amigos de Tsubasa quienes se ofrecieron a ayudar a la Sra Ozora con la decoración de la casa, mientras Natsuko terminaba de preparar la comida , estaba muy feliz de ver que su hijo era querido y que tenía muchos amigos que le tenían realmente aprecio, recordó aquellos días en Tokio cuando solo jugaba con su balón y no tenía con quien más jugar "esos días sí que fueron los más tristes para mi"-pensó la Sra. Ozora, pero ahora al ver como su hijo tenía amigos, su felicidad era completa.
-Natsuko debes estar contenta de que Tsubasa cumpla años-dijo Sonomi quien cargaba unas bolsas de botanas.
-Si es la primera vez en mucho tiempo que Tsubasa tendrá un festejo, pero lo que más me anima es que estará acompañado por sus amigos, la verdad es que estoy feliz de ver como mi hijo tiene amigos, era muy triste verle solo con el balón de futbol, además debo agradecer que haya conocido a tu hija Sanae, de no ser por ella mi hijo no tendría cabeza más que para el soccer-rio divertida.
-Lo sé , lo se …. Creo que entre ese par hay algo más que amistad, no lo crees amiga… jaja, solo de imaginarme que haría Hikaru si se enterase de esto, casi te puedo asegurar que se infarta-dijo Sonomi pero de pronto su semblante cambio.
-Aun estas preocupada por lo de tu padre-expreso Natsuko
-No es eso… aunque admito que me causó sorpresa verle de nuevo, por un momento sentí un poquito de Alegría, pero los recuerdos volvieron a mi cabeza y mi odio me cegó, el me causo mucho dolor, pero….
-Pero! –afirmo Natsuko
-Debo confesarte que desde que mi padre apareció no he dejado de tener un mal presentimiento, no sé cómo explicarlo, es una sensación que me oprime el pecho, tengo miedo de que algo malo ocurra –dijo Sonomi.
-No pienses en esas cosas te aseguro que nada malo pasara, solo es que estas nerviosa por lo de tu padre solo es eso, tu tranquila-le animo Natsuko.
-Tal vez tengas razón pero… quiero pedirte algo Natsuko, prométeme que lo harás-dijo Sonomi
-No me asustes mujer, te lo prometo, pero que es-dijo Natsuko curiosa.
-Prométeme que si algo malo me llegara ocurrirme a mí o a Hikaru, Cuidaras de mi Sanae, júramelo por favor, no permitirás que mi padre se acerque a ella ni que le haga daño.-dijo Sonomi
-No digas eso Sonomi todo estará bien, pero te prometo algo que si llegara a ocurrir algo no dudes ni por un segundo, yo cuidare de Sanae como mi propia hija, y la defenderé de cualquiera que quiera hacerle daño, es una promesa.-dijo Natsuko tomando las manos de su amiga.
-Gracias, Natsuko eres una hermana para mí-dijo Sonomi abrazando a su amiga.
Mientras en un lugar muy pero muy apartado de la ciudad Sanae y Tsubasa disfrutaban de un bello paseo por el parque Nikaricaoka, aún permanecían tomados de la mano contemplando aquel hermoso lugar, los jóvenes permanecían en silencio, pero Sanae decidió romper el hielo entre los dos.
-Tsubasa-kun, te agrada este lugar-comento la chica
-Si la verdad es que es muy bonito, no conocía este parque es la primera vez que vengo-dijo el chico
-Si es un lugar mágico, yo he venido un par de veces con mi mama y mi papa, y me encanto, por eso te traje aquí pensé que también te agradaría el lugar-dijo la chica.
-Sanae… yo… quisiera preguntarte algo-dijo Tsubasa nervioso
-Que es Tsubasa-kun?-respondió Sanae curiosa
-Bueno es que es un poco difícil de preguntar, pero bueno yo quisiera saber ¿hay alguien que te guste?-pregunto Tsubasa sonrojado
-Pues… este yo… bueno…Tsubasa-kun si hay alguien que me gusta desde hace tiempo, pero el aún no lo sabe y no sé si me corresponde-respondió la castaña nerviosa y también ruborizada, pero porque me lo has preguntado así de repente.
Tsubasa no contesto, permaneció callado por un momento, no supo que decirle, solo divagaba en las palabras que le había dicho Sanae, sobre en la persona que le gustaba a la chica, no dejaba de pensar que tal vez había alguien que ocupara su corazón y esa persona tal vez no era el…su rostro se ensombreció por un instante.
-Solo por curiosidad-respondió secamente
Sanae no podía descifrar el rostro del joven porque de un momento a otro había cambiado de humor primero estaba contento y de repente cambio estaba enojado,quería preguntarle que era lo que la había puesto asi pero no tenia el valor de hacerlo, pero se armo de valor y le pregunto
-Tsubasa-kun he dicho o hecho algo, que te moleste si es asi perdóname-dijo derramando algunas lagrimas-, yo no quise hacer o decir algo que te pudo haber…., pero ya continuo por que Tsubasa la abrazo con mucha fuerza.
-Disculpame no quise ser grosero contigo, por favor perdóname, me duele hacerte llorar, por favor no llores…por favor…. No quiero verte llorar nunca por mi causa soy un idiota…tienes todo el derecho del mundo a querer a quien tú quieras es solo que me da rabia pensar que quieras a alguien mas-dijo el chico manteniendo el abrazo.
Mientras la cabeza de la chica permanecía en el pecho del joven, no entendía nada de lo que Tsubasa estaba diciendo, por qué pensaría el que ella querría a alguien más si desde el momento en que lo conoció su corazón le perteneció por derecho al joven futbolista.
-La sola idea de verte con alguien más me enferma, me vuelve loco porque yo… porque tú me…-dijo Tsubasa
-Tsubasa!
-Si!-dijo el chico
-Guarda ya silencio! Y bésame!-pidió la chica
El joven sin dudarlo la acerco más a él y la beso tiernamente solo dejándose llevar por el momento que disfrutaban le encantaba versar esos labios dulces y suaves de la joven el sentir el contacto con su piel hacia que su corazón le latiera con fuerza y su cuerpo se estremeciera ante tal contacto, Sanae también disfrutaba del momento lo quería y ahora estaba más segura que nada en el mundo que jamás podría desprenderse de él, de ese amor que había nacido desde lo más profundo de su ser y de una cosa estaba segura su corazón jamás le sería devuelto por que Tsubasa Ozora se lo había robado y jamás se lo regresaría. Terminaron ese largooo y hermoso beso y ambos se miraban a los ojos.
-Tsubasa Ozora…. Tu me gustas!…. Te quiero!… Espero que con esto te quede claro lo que siento por ti-dijo la chica ruborizada y divertida al ver el gesto de Tsubasa de sorpresa!
-Sane Nakazawa, me has hecho el chico más feliz de la tierra!-dijo el chico, porque tú también me gustas, te quiero, sé que te he querido desde que te vi por primera vez y aunque trate de negármelo a mí mismo no pude hacerlo te quiero! te quiero!-dijo el chico tomando en brazos a la joven y levantándola.
-Bajame Tsubasa-kun!, por favor! No seas niño-dijo la chica divertida
-Este es el mejor regalo de cumpleaños que nadie pudo hacerme dado gracias Sanae-dijo el chico volviéndola a besar.
-Tsubasa-kun Feliz Cumpleaños, te quiero!-dijo la chica feliz devolviéndole el beso a Tsubasa., siento romper este momento pero creo que ya es un poco tarde-dijo la chica mirando su reloj.
-Tienes razón! Pero la verdad no quiero que este día termine nunca-dijo el chico, vayamos a casa quiero contarle a mi madre que soy el chico más feliz de la tierra y tomo la mano de Sanae y la entrelazo con la suya, no sin antes darle un último vistazo al lugar… ese sería su lugar… siempre lo recordaría con cariño.
Minutos más tarde Sane y Tsubasa entraron la casa, al chico se le hizo raro no ver encendidas las luces del exterior pues ya era un poco tarde, saco la llave de su bolsillo y abrió la puerta, y no estaban las luces encendidas, cerró la puerta y de pronto!
"SORPRESA…. FELIZ CUMPLEAÑOS TSUBASA"-gritaron sus amigos cuando se encendieron las luces.
Tsubasa se quedó inmóvil no se esperaba que le preparasen una fiesta sorpresa, estaba realmente feliz, ahí estaban todos sus amigos del equipo junto con el entrenador Furuoya, Yukari, la madre de Sanae y su mama.
-Por tu cara creo que no te lo esperabas verdad, ven aquí felicidades hijo feliz cumpleaños!, pensaste que no me acordaría de este día tan especial-dijo su madre abrazando a su muchacho.
-Gracias Mama me has dado un fantástico regalo-dijo Tsubasa tratando de no llorar
-Agradécele a todos, porque sin ellos no hubiera sido posible, también a Sanae quien nos ayudó a distraerte-dijo la mama de tsubasa pícaramente, espero que hayas disfrutado el día con ella.
-Sí y te lo agradezco jamás olvidare este día gracias a todos!
-Bueno pues que empiece la fiesta-dijo Natsuko
Mientras tanto Hikaru Nakazawa regresaba de Tokio, se le había hecho tarde para llegar a la fiesta de cumpleaños de Tsubasa, pues había ido a Tokio a dar una conferencia en la universidad, últimamente y de manera extraña, se comunicaban con él , para solicitarle su presencia en varias universidades del país para pedirle que diera conferencias sobre psicología pues esa es la especialidad que desempaña el padre de Sanae, pero con todo lo ocurrido hace trece años con el padre de Sonomi, muchas puertas se le habían cerrado, pero ahora de la nada esas puertas nuevamente se le abrían, era como si el destino quisiera compensarle por todo lo que había pasado, ya había llegado a Shizuoka, pero de repente se vino una fuerte tormenta que el obligo a refugiarse en la estación del expreso.
-Caramba solo esto me faltaba ahora no poder llegar a tiempo, cogió su móvil y comenzó a marcar!-Sonomi hola cariño…. Te hablo para decirte que tardare más tiempo en llegar, estoy en la estación del expreso en Shizuoka, está lloviendo a cantaros…. Tomare un taxi y tratare de llegar lo más pronto posible, no mujer no seas terca, yo llego en taxi, no quiero que salgas con este clima, esta mojado, está bien…cuanto tiempo llegas… en 20 minutos está bien pero por favor Sonomi conduce con cuidado si cuídate aquí te veo y colgó.
Veinte minutos después…Sonomi Nakazawa había llegado al expreso bajo del carro con una sombrilla cruzo la calle para ir al expreso a buscar a su marido, lo busco con la mirada y no le veía por ninguna parte, de pronto entro a una cafetería que estaba abierta y ahí se encontraba su esposo sentado en una mesa tomando un capuchino.
-Mujer! Sí que eres terca te dije que cogería un taxi! Mira como está el cielo parece que se cayera en pedazos-dijo Hikaru dándole un beso asu esposa.
-Hikaru no me regañes es solo que quería estar tranquila de que llegaras bien a casa, últimamente siento que algo malo pasara y no quería que te fueras en Taxi… lo siento.-dijo la mujer
-Bueno será mejor que nos vayamos o no llegaremos a la fiesta, mira que tengo unas ganas tremendas de ver a mi princesa, le compre un regalo a Tsubasa, espero que le guste-dijo el Sr Nakazawa.
Salieron del lugar y se dirigieron al auto, Sonomi arranco el carro y partieron rumbo a Nankatsu…el camino estaba completamente mojado y apenas si se podía ver por la poca visibilidad que había en esos momentos, lo que representaba un peligro para los carros que pasaban por la carretera, Sonomi conducía a baja velocidad, mientras su esposo le platicaba sobre su conferencia y el éxito que tuvo en la universidad, lo fascinado que estaba y contento pues una editorial se había acercado a el para proponerle la publicación de su libro.
-No tienes idea de lo feliz que me hace pensar que pronto publicaran mi libro-dijo Hiakru orgulloso
-Qué bueno mi amor estoy feliz por ti, sé que a Sanae estará orgullosa de tener un papa tan talentoso como tú-dijo Sonomi, nuestra hija ha crecido mucho y cada día me siento orgullosa de ella,
-Yo también mi pequeña, es un ángel gracias Sonomi por darme una hija tan bella como mi Sanae-dijo Hikaru tomando la mano de su esposa. Te amo y siempre te amare.
-Y yo a ti corazón pase lo que pase, tú y Sanae son mi vida-susurro Sonomi.
Un auto negro convertible conducía del otro lado del carril, venía a alta velocidad y se escuchaban los chillidos de las llantas, el conductor rebasaba a diestra y siniestra a los automóviles que circulaban por la carretera, de pronto con la alta velocidad en la que iba perdió el control del auto y con la fuerza que llevaba salio completamente del carril dirigiéndose al carril contrario justo en esos momentos circulaba el auto de los Nakazawa.
-Sonomi cuidado!-grito Hikaru al ver como el carro negro se impactaba con el suyo, Sonomi trato de mantener el control del carro pero con la fuerza con la que fueron impactados no pudo y el carro salio rodando una y otra vez hasta caer en el abismo.
CONTINUARA! Uffff ..aleluya por fin lo subi! lo prometido es deuda espero que les haya gustado y si los deje picados no se preocupen nos leemos en el siguiente capítulo gracias por sus cometarios :3
