Holaa mis Nekoistas, ya llegó su Neko (?)
Estudios comprueban que la mayoría de ustedes se saltaran las notas de autor porque ya quieren leer el lemon y pues aquí está, no se va a ir.
Debo aclarar que no es mi fuerte, me cuesta un poquito escribirlo porque no sé lo que un hombre siente en esos momentos y pues ya saben…
Advertencias: Contiene escenas sexuales, no tan explicitas según yo.
Disclaimer: Shingeki no kyojin no me pertenece.
Su cuerpo ardía en llamas por tal acto insignificante, Eren se mantenía cerca de Levi sosteniendo su cadera, acariciándola con los dedos pulgares mientras el ojiolivo jadeaba.
—Sin compromisos —susurró Eren en voz ronca. Levi le respondió con un jadeo.
Eren acerco más a Levi hacia su cuerpo y comenzó a oler el dulce aroma que desprendía su piel, era un fragancia exótica, dulce y exquisita. Eren no podía más con los preliminares y con rapidez paso su lengua delicadamente por el cuello de Levi recibiendo como recompensa un gemido. El sabor salado de su piel más el dulce aroma del pelinegro fueron detonantes para que el poco autocontrol de Eren Jaeger se fuera al carajo.
El castaño tomó a Levi con fuerza y lo aventó a la cama para después empezar a frotar su cuerpo con el de Levi sobre la ropa.
—No te frotes así contra mí —gruñó Levi cerrando fuertemente los ojos.
Eren lo ignoró y comenzó a desabrocharle la camisa a Levi, el aroma dulce aumentaba e incluso ya hasta se podía sentir en la lengua de Eren.
Levi intentaba mantener la compostura, no quería ser un muerde almohadas llorón como los otros y además quería demostrarle a Eren que no era como ellos.
Las respiraciones de ambos estaban fuera de control, el sudor comenzaba a bañarles la cara y los gruñidos y jadeos no se hacían esperar.
Eren comenzó a frotar los pezones del pelinegro haciéndolo emitir un jadeo.
—De-detente se siente raro —gimió retorciéndose en la cama.
—Pero te gusta —le susurró el castaño y lamió, succionó y mordisqueó uno de los rojizos y erectos botones.
Levi gritó y tomó una sábana con fuerza apretándola debajo de él. Su cuerpo estaba temblando solo por esa simple acción.
Eren observo el rostro de Levi, en ese momento recordó otra escena de aquella noche de copas. El chico sonrió para sus adentros y comenzó a darle atenciones al otro pezón para después recorrer con sus labios el torso de su compañero hasta llegar a 'ese' lugar en donde ese delicioso aroma dulce se acumulaba más. Sin mucho cuidado Eren mordió esa zona haciendo que Levi se estremeciera y un escalofrió recorriera su espina dorsal echando la cabeza hacia atrás. De pronto Eren dejó de morder ese lugar para así bajarle los pantalones a Levi dejándolo completamente a su merced.
—Tu cuerpo huele delicioso —dijo Eren logrando que su enemigo se sonrojara.
Levi estaba a punto de objetarle algo a Eren cuando para su sorpresa comenzó a sentir un peso tibio sobre su erección. Eren ya estaba desnudo y recargaba su miembro sobre el de Levi creando una sensación tortuosa pero placentera.
Eren comenzó a frotarse de nuevo contra Levi juntando sus sexos con lentitud logrando que el pelinegro gimiera por la frustración.
—¿P-por qué no la pone-es dentro y ya? —dijo Levi jadeando y gruñendo. Estaba tan excitado que dolía.
—Porque te ves adorable cuando te torturo así —contestó Eren con una sonrisa burlona.
Levi comenzó a removerse incomodo mientras su cuerpo sudado temblaba. Eren también comenzaba a sentirse desesperado por meterla ya, así que rápidamente acerco su miembro al rostro de Levi.
—Ya sabes lo que tienes que hacer —dijo Eren en una voz tan ronca que sorprendió a su compañero.
Levi sin pensarlo mucho, tomó ese pedazo de carne y se lo metió a la boca humedeciéndolo lo más que podía, aunque no hacia tanta falta ya que los fluidos de Eren comenzaban a salir. Acto seguido Levi abrió sus piernas tomando su miembro húmedo mientras seguía con el trabajo oral, podía oír a Eren gimiendo cosas que al parecer eran en otro idioma.
Eren gruñó algo inentendible tomando a Levi del cabello.
—¿Qué? —preguntó el pelinegro en un susurro intentando no gemir.
—N-nada —contestó el castaño con voz entrecortada.
Levi iba a seguir chupando esa zona pero Eren lo detuvo. Levi gimoteó y miró a Eren fijamente a los ojos.
—Me-métela ya, m-me duele aquí —lloriqueó Levi tomando su miembro empezando a acariciarse con vehemencia.
Esa escena; Levi sonrojado, sudado, tocándose, temblando a la espera de un orgasmo, con ese olor tan delicioso escapando de sus poros fue suficiente como para que Eren se desequilibrara más.
—¿Te duele Levi? ¿Quieres que te quite ese dolor? —preguntó con una sonrisa burlona en el rostro.
Levi le gruñó para después limitarse a asentir ya que en esos momentos la voz no le salía por más que tratara.
—Está bien, te daré lo que quieres —susurró el castaño y se colocó en la entrada de Levi poniendo las piernas del ojiolivo en cada uno de sus hombros.
Levi apretó su miembro y gritó por el dolor que le causo el pene de Eren entrando a él. Su cuerpo se abría forzadamente dándole la bienvenida a ese enorme huésped, su cuerpo temblaba por el esfuerzo que hacía por mantenerse callado y sin gemir, las lágrimas brotaron casi inmediatamente.
Eren por su parte sentía la estrechez y el agobiante calor que había dentro del pelinegro, era simplemente exquisito sentir las paredes de Levi succionándolo.
Cuando Eren llego hasta el fondo volvió a echarse a atrás dejando solo la punta adentro y de un movimiento fuerte y rápido volvió a entrar haciendo que la vista de Levi se nublara. Eren repitió aquel movimiento una y otra vez acelerando poco a poco.
Levi se masturbaba para sentir más placer y Eren se ocupaba de satisfacerse a sí mismo embistiendo a Levi en un especie de frenesí que se le antojaba muy difícil de parar.
Levi pudo ver muchos puntos de colores en el techo cuando Eren llegó a su próstata.
—¡Ahí! —gritó Levi y Eren volvió a tocar ese mismo punto.
Levi estaba tan cerca, podía sentirlo, su cuerpo temblaba cada vez peor, un hormigueo recorría su cuerpo para detenerse en sus testículos. Eren comenzaba a sentir algo parecido.
—¡E-estoy tan cerca! —dijo Eren entrecortadamente golpeando esa zona que hacía a Levi gritar.
—Y-yo también —respondió su compañero frotándose más violentamente.
—Levi ¡ahg! Ya casi…
—N-no te corras dentro.
—Lo… lo siento p-pero lo haré… ngh.
—T-te odio ¡ahh!
Los corazones de ambos golpeaban fuertemente contra sus pechos, estaban tan cerca de tocar el cielo a pesar de que se sentían en una caída libre.
Levi fue el primero en llegar a su orgasmo viendo varias luces de colores explotando en su cara. La estrechez que causo fue suficiente para que Eren comenzara a temblar y segundos después se viniera dentro del cuerpo de su enemigo.
Después de varios segundos de recuperación, Eren salió de Levi logrando que el semen saliera de su cuerpo como si hubieran quitado un tapón.
—Te dije que no te vinieras dentro —gruñó Levi indignado y cruzado de brazos.
—Lo siento, no pude evitarlo.
Levi intento ponerse de pie para darse una ducha pero un pinchazo en su espalda baja muy conocido para él hizo acto de presencia obligándolo a acostarse de nuevo.
—Idiota, ¿Qué diré mañana cuando me vean así? —preguntó sobándose la espalda.
—Diles que te caíste —respondió su compañero poniéndose de pie y tomando sus bóxer.
—Isabel responderá alguna estupidez como "te caíste pero en un pene" —respondió recordando lo que la chica le había dicho anteriormente.
—¿Acaso no es cierto?
Levi lo miró con cara de pocos amigos y chasqueó la lengua para después taparse con aquellas cobijas que se le hacían muy sucias en ese momento.
—Me volveré a dormir desnudo y en sabanas que apestan a sexo, genial —ironizó el ojiolivo.
—Bueno, puedes dormirte en el suelo y yo dormiré en la cama —contestó Eren poniéndose su pantalón de la pijama, quedándose sin camisa.
—Sigue soñando.
Eren sonrió y comenzó a hacer su cama improvisada en el suelo para después acostarse en ella y sumirse en un profundo sueño.
Al día siguiente la familia Jaeger platicaba tranquilamente con los Ackerman de cosas triviales. Era la hora del desayuno, y como de costumbre Levi era el que tenía el montón de comida consigo.
—…Y así fue como Fredo Godofredo* abandonó el fandom de SNK y volvió con Hetalia, además de que jamás terminó el fic de Improbable como todas queríamos —terminaba de contar su relato la pelirroja—. Estúpido final abierto, yo quería más shota x shota.
—Eso suena triste —comentó Carla mientras comía.
—Sí, aún no lo supero —contestó Isabel—. La amo y la odio, incluso todas sus fans nos juntamos para obligarla a subir otro capítulo con mas lemon… Pero no, ella nunca subió nada. Recapacita Fredo… recapacita —susurró la chica mirando hacia la nada.
—Tu vida sí que ha sido difícil —dijo Grisha completamente sorprendido por la triste historia de Isabel.
—Sí. Supe que mi vida sería así de difícil cuando mi frijolito en la primaria no germinó.
—Isabel, creo que es tarde para decírtelo pero no era un frijol, era una piedra —dijo Levi recibiendo una mirada de melancolía por parte de su hermana.
—Oh miren que drama —dijo Kenny sin darle importancia al estúpido tema de conversación, mirando a todos lados esperando a que ningún policía lo fuera a ver.
La chica chasqueó la lengua se metió un trozo de pan a la boca.
—Levi pareces adolorido hoy ¿Qué te pasa? —preguntó Carla mirando los gestos de dolor que hacia el chico intentando erguirse.
—Yo sé lo que pasó. Cuando Levi se bañaba con Eren se le cayó el jabón y pues… ya saben lo que pasa cuando te agachas y un gay seme macho pecho peludo está detrás de ti —dijo Isabel recibiendo miradas amenazantes de parte de todos—. Ok, mejor me callo.
—Yo no tengo pelo en pecho —renegó Eren en voz baja.
—La verdad es que de camino a mi cuarto me caí —contestó Levi dándole un sorbo a su café americano.
La pelirroja sonrió pervertida y se metió otro trozo de pan a la boca.
—Tengo una idea —dijo Carla con una sonrisa—. Por aquí hay una zona de masajes, ambos deberían ir.
Los dos hombres voltearon a ver a Carla con cara de pocos amigos.
—¿Por qué no va él solo? No creo que le pase nada malo, y si es así recordemos que con su magia de controlador podrá con quien sea —dijo Eren con una sonrisa burlona.
—¿Magia de controlador? ¿Acaso los esteroides anabólicos* ya jodieron tu cerebro? —replicó Levi.
—Yo no tomo esteroides anabólicos.
—Claro que sí, eres un adicto y esa adicción terminara arruinando tu vida.
Eren río secamente.
—Si hablamos de adicciones, creo que la tuya de comer pasta dental a cada rato terminara por quemarte el estómago.
—No puedo evitarlo, a este bebé se le antoja todo.
—Oigan lamento interrumpir su plática pero… ¿Qué son los esteroides anabólicos? —preguntó Isabel.
Ambos hombres se gruñeron con rabia y se levantaron de la mesa muy molestos.
—¡Recuerden que duermen juntos! —gritó Grisha logrando que ambos regresaran a sus lugares y volvieran a gruñir.
—No me importa ninguna de sus quejas, ambos irán a esos masajes porque yo lo digo —respondió la señora Jaeger con tranquilidad.
Ambos chicos bufaron y asintieron a la vez.
—Quiero que por favor uno de ustedes se recueste y el otro comience a masajear su espalda lentamente —ordenaba la instructora a todas las parejas que se encontraban ahí.
Cuando Carla dijo que ambos irían a darse un masaje jamás pensaron que esos masajes se daban en pareja y eran del tipo 'erótico'. Todas las parejas emitían pequeños gemidos de complacencia, excepto Eren y Levi quienes se negaban a tocarse a pesar de lo sucedido en la noche anterior.
—Ustedes dos deben hacerlo también —dijo la instructora de acento ruso mirándolos expectante.
—Creo que estamos mejor viendo —respondió Eren recibiendo un golpe en la cabeza por parte de la mujer rusa.
—Deben hacerlo o le diré a la mujer que me pidió que los obligara que no quieren obedecer.
—Colócate boca abajo, Levi —dijo Eren dándose por vencido.
Levi titubeo pero al final termino obedeciendo.
Las manos de Eren eran increíbles, masajeaban el cuerpo de Levi con tanta delicadeza que logró que el pelinegro emitiera gemidos de vez en cuando.
—Ahora por favor, uno de ustedes sobara los hombros del otro y el otro le acariciara los lóbulos de la oreja —dijo la mujer y ambos chicos obedecieron a regañadientes hasta que se dieron cuenta de que aquel masaje no era tan malo.
—Levi, ya que estamos tranquilos hay que hablar —dijo Eren intentando romper el silencio que era incómodo para él.
—¿De qué quieres hablar? —contestó Ackerman completamente extasiado.
—¿Por qué tus amigos te llaman Heichou?
—No lo sé, creo que es porque me ven como un líder o algo así pero la verdad no me interesa, dilo que verdaderamente quieres preguntar.
Eren bufó y fue directamente al grano.
—Sobre lo de lo que sucedió anoche… yo… no sabía lo que hacía —dijo Eren intentando ocultar su sonrojo.
—Descuida, iba a sufrir una combustión espontánea* si no me desahogaba con alguien así que no hay problema.
—¿Lo repetiremos de nuevo?
Levi se quedó callado como si meditara la pregunta y al final respondió.
—Sí, aunque te odie debo admitir que te mueves muy bien ¿Estarías de acuerdo en volverlo a hacer?
—Sí… pero sin compromisos más allá de los que ya tenemos.
—Esa idea me agrada —respondió Levi.
Eren gruñó haciendo que las demás parejas voltearan a verlo asustadas.
—¿Y ahora que mierda te sucede? —preguntó Levi en un susurro.
—Estas oliendo dulce otra vez —dijo Eren en voz ronca.
Levi se quedó tieso un segundo para caer en la cuenta de que le estaba excitando aquel masaje.
—Lo siento, intentaré controlar mi celo cuando estemos en público.
—Ese no es el olor a celo, Levi. Hueles incluso mejor que cuando entrabas en celo en el instituto, no sé lo que es pero aunque lo intentes controlar me dan ganas de follarte como un conejo, justo ahora podría follarte si no tuviera tanto autocontrol.
Ambos se quedaron callados al darse cuenta de que giro había tomado aquella charla. Decidieron no hablar más en ese momento.
El masaje termino y ambos chicos salieron de allí con el rostro de un color escarlata y el cabello alborotado.
Los dos llegaron a su habitación ya que estaban tan relajados que solo querían dormir. Eren estaba a punto de hacer su cama cuando Levi le habló.
—Puedes dormir conmigo.
Eren lo miró impactado durante unos segundos y asintió recostándose a un lado del pelinegro.
—Hueles delicioso otra vez, por favor contrólate o te violaré —dijo Eren abrazando a Levi por detrás frotando su erección en la espalda de Levi sobre la ropa.
Levi gimió al sentir aquello y comenzó a acercarse más a Eren queriendo sentir más de él.
—Eren —gimoteó Levi dándose la vuelta para quedar frente a él y así iniciar una de tantas noches de sexo sin compromiso más allá del embarazo.
En esa ocasión Levi se dio cuenta de que nunca debía apostar contra Hanji Zoe.
Fin del capítulo.
Les juro que intente hacer bien este lemon pero no logré mucho *Se tira al suelo y llora*
De todos modos como se odian tenía que ser algo corto el lemon pero no os preocupéis, mientras más avance en la historia habrán más posiciones sexuales, más lugares en donde lo harán, más energía y más de mis locas fantasías sexuales que no puedo hacer con Eren porque no existe…
—Eso es asqueroso, no te salgas del contexto.
Vale lo siento.
Fredo Godofredo* La diosa del Ereri. Es una de mis escritoras favoritas.
Esteroides anabólicos* Son sustancias relacionadas a las hormonas sexuales masculinas. Promueve el crecimiento de musculo esquelético y el desarrollo de características sexuales masculinas.
Combustión espontanea* Es cuando una persona se incinera viva sin una fuente externa de ignición aparente.
He aquí la pregunta más importante de todas:
¿Alguna duda, queja o sugerencia?
Playlist:
Wicked Game — Gemma Hayes (cover)
