P.D: Inuyasha no me pertenece, si haci hubiera sido Kagura estaría viva!.
Un largo silencio quedó tendido en el campo de batalla. ¿Qué se supone que estaba sucediendo? Kagura viva, y además Naraku ni siquiera lo tenía contemplado.
-Vaya esto sí que no me la esperaba, ¿Qué tendrá planeado hacer Naraku?- Byakuya observaba todo el panorama desde una distancia segura.
-¡Suéltame, Hakudoshi!-
-Naraku desea verte y por como lo vi, estaba bastante furioso- El niño albino tomó a la sacerdotisa pelirroja quien trataba huir rápidamente del combate. La arrastró hasta su campo de protección y se la llevó consigo.
-"Maldición. Naraku me va a matar"- Pensaba atemorizada la mujer.
Se detiene Hakudoshi. –Ya dime que planeas, Ikari. Tal vez pueda ayudarte.- Se volteó hacia ella y profundizó su mirada.
-Yo…-
-A estas alturas no te quedan opciones. Oh me dices de una vez o te llevo al matadero… Tú eliges-
-Yo… necesitaba librarme de una carga que llevaba en mi interior…-
-Ve al grano- Arrogante.
-Necesitaba deshacerme de Ming-rha, Naraku me ofreció el libro de los espíritus a cambio de mi ayuda, yo… yo no podía reusarme así que me alié con él- Desesperada.
-¿Qué tiene que ver Kagura en todo esto?-
-Cierto Youkai tuvo la culpa de que yo terminara así-
-¿Te refieres a Sesshomaru?-
-No, a su padre, Inu no Taisho- Irritada.
-¡Hmmm!- Suspira –Así que de eso se trata: Venganza.-
-Lo ve despectivamente.-
-¿Qué tan fuerte es?... ¿Logrará derrotar a Naraku?- Sin mostrar emoción.
-¡Qué!-
-No te hagas la tonta. No es mera venganza hacia Sesshomaru. Eso fue solo el incentivo. Depositaste a Ming-rha en Kagura para poderla manipular a tu antojo y que peleara contra Naraku para desaparecerlo por siempre. Tú no fuiste capaz de utilizarlo a tu favor por tu condición humana, sin embargo, Kagura es un demonio, en teoría sería más fácil para ella ¿No es así?- Dio en el clavo.
-Yo solo quiero librarme de él. ¿Acaso tú no deseas lo mismo?-
Hakudoshi muestra una sonrisa maliciosa.
-Efectivamente.- Reanudan su camino. –Veamos que tan resistente es Kagura con.. Su nuevo cuerpo.-
-"Esa Kagura… No importa la mandaré de regreso a la tumba…"- Naraku pensó y rugió con su voz profunda, más aún la manipuladora de los vientos no volteaba, lo ignoraba.
La castaña comienza atacar al grupo en especial al híbrido, quien trata efusivamente de esquivar los golpes que para ser una mujer, eran bastante potentes.
-"Hmmm… Creo que podre divertirme por unos instantes…"- Pensaba Naraku. Dando una leve sonrisa.
-"Maldición aún no logro recuperar toda mi fuerza"- Rocas un polvo emergían de la tierra a medida que Kagura continuaba lanzando sus golpes con su danza de las cuchillas, por su parte Inuyasha seguía evadiéndola:
–"Si logra golpearme me noqueará"- Pensaba.
-Si acaso estas planeando usarla en mi contra no te funcionará… ¡La acabaré de todos modos!- El híbrido trata de ponerse en batalla.
-¡Hmmm!-
Por fin logra levantar su espada en defensa, pero la Youkai del viento le propina un puñetazo a la hoja de acero mandándola lejos con todo y su dueño.
-¡KIAAAAAA!- Se estrella en el suelo.
-¡INUYASHA!- Despavorida corre la chica moderna hacia el semidemonio, quien se encontraba inconsciente.
-Pero que tonto eres Inuyasha, ¿Crees que yo el gran Naraku, tuve algo que ver con el regreso de "esta"? Una vez tirada la basura ya no regresa…- Vociferó Naraku.
-¡Qué fue lo que dijo!- Exclama Kagome.
-¡HIRAITKOTSU!- La Castaña le devuelve el boomerang a su dueña noqueandola.
-¡Sango…!- Vocifera consternado el Monje mientras se pone en medio de sus compañeros y Kagura quien no mostraba ninguna expresión.
-¡Pergaminos…!- Lanza una docena de esos papeles que no surten efecto…Toma una decisión:
-¡AGUJERO NEGRO!- Su mano derecha comienza a devorar todo: árboles, ramas, tierra, pero no a la castaña hincada sobre una rodilla entierra su arma en el suelo a modo de sostén.
-Mujer…- Sin voltear a ver. –Tú fuiste la causante de esta abrupta interrupción. ¡Arréglalo!- Ordenó el demonio a la pelirroja miko.
De su kimono sacerdotal saca su más preciado tesoro. Y para sorpresa de Naraku lanza un conjuro en contra del híbrido, quien aún sostenía su batalla con la manipuladora de los vientos.
-"Chi, chi. Iwayuru akuma no chi. (Sangre, sangre. El llamado de sangre del demonio.)"-
-Grrrrraaaaah! ¿Qué me sucede?- Exaltado el hibrido comienza a sujetarse la cabeza, en desesperación:
-¡INUYASHA! ¡DETENTE! ¡NO DEJES QUE TE CONTROLE!- Kagome gritaba con angustia al ver como el híbrido se estaba transformando, su sangre cambiaba, un semidemonio que pasó a ser una bestia indomable con sed por matar y sentir el hedor de la sangre fresca en sus garras a medida que destrozaba las criaturas de Naraku.
-¿Qué te pasa Inuyasha no eres capaz de controlarte?... ¡Ja! qué lástima pensé que ibas a poder entretenernos más tiempo…pero no importa, verte en ese estado decadente me resulta más divertido- Vocifero Goshinki burlándose del estado del híbrido que luchaba con todas sus fuerzas por no ser devorado por su propia sangre.
-Ikari…continúa con el hechizo, quiero ver a Inuyasha aniquilado por su propio origen- Ordenó Hakudoshi.
–"Hmm…un estorbo menos"- Pensó Naraku para sí mismo.
-¡AGUJERO NEGRO!- Miroku trataba de absorber a los monstruos que los estaban atacando, protegiendo a sus compañeros.
-¡HIRAITKOTSU!- Lanzando su boomerang. La exterminadora destruyó unas cuantas criaturas, pero eran demasiadas, así como destruían aparecían más y más.
La sacerdotisa Ikari sostenía el libro de los espíritus abierto a medida que seguía con el conjuro el híbrido seguía destrozando monstruos con sus garras.
-¡Excelencia, insectos!-
Un enjambre de insectos venenosos aparecieron se abalanzaron contra Inuyasha cubriéndolo de la cintura hasta su cara, clavando sus aguijones. Inuyasha no podía ni siquiera sentir el dolor de los piquetes ya que en sus venas corría la sangre caliente de un demonio puro, inyectando adrenalina en su organismo. Por fin logra destruirlos pero el veneno parece no hacer efecto.
-"¿Qué hago parece que colmillo de acero no está funcionando, no está sellando la sangre de Inuyasha, Qué está pasando?..."- Kagome sostenía su arco, hasta que…
-Kagome… ¡Mira!- La interrumpe el pequeño zorro.
-Aquella sacerdotisa… Algo murmura, es como si estuviera lanzando un conjuro contra Inuyasha- Apuntando el zorro.
-"Es verdad…Si logró romper su hechizo, tal vez pueda liberar a Inuyasha…"- ¡Shippo Apártate!-
Kagome toma una de sus flechas la coloca en su arco, se prepara para disparar apuntando justo a la sacerdotisa quien seguía enfocada en su hechizo.
-¡Tengo que lograrlo!-
-¡A ella!- La flecha se va directo a la sacerdotisa acompañada de un halo de luz espiritual. Hakudoshi aparece una barrera a modo de protección, sin embargo, es atravesado el campo de energía que protegía a la mujer. Ikari levanta libro a modo de escudo, pero la flecha atraviesa el libro haciéndolo polvo.
Goshinki ruge y se deja ir contra Kagome, mostrando sus colmillos y garras filosamente armadas:
-¡AHHH!- Fue todo lo que alcanzó a gritar.
-¡AGUJERO NEGRO!-
-¡NOOOO PUEDE SER... ARRGGHHH!- El agujero abismal del monje dio fin al demonio Goshinki.
-¡INUYASHA!- La chica corre hacia el híbrido quien colapsó contra el suelo tras ya no ser controlado, pero al ya no sentir la sangre de un demonio completo el veneno de esos insectos comenzó a hacer efecto, provocándole un terrible dolor. La cantidad de veneno que le inyectaron, incluso para un mitad bestia como él, pudieron provocarle daño, más no la muerte.
-¡QUE! ¡No puede ser! Como es que esta mujer, haya podido destruir el libro…no hay nadie más poderoso en este mundo que yo.- La sacerdotisa se queda pasmada, incrédula a lo que sus ojos habían visto.
-¿Quién diablos eres tú?- Cuestionó Ikari.
-Mi nombre es Kagome, recuérdalo para cuando quieras volver atacar a Inuyasha lo pienses dos veces antes de si quiera pensarlo.- Seria y segura.
-Jajajaja….vaya vaya, Ikari si que fuiste muy descuidada mira que dejar que una flecha de Kagome casi te mate... Jajajaja, eres patética- Byakuya vociferó burlándose de ella mientras la mujer rabiaba de coraje e indignación.
-¡Cállate!... "Esto no se ha terminado aún, todavía sigo tengo un as bajo la manga"- Con una sonrisa sarcástica.
-"Kagura…. Es increíblemente fuerte, pero… ¿Qué fue lo que le sucedió? Supimos de su muerte."- Se cuestionaba el monje.
-¡Khe! Sabía que no podrían con ella… Jamás lo conseguirán- Ikari murmuraba ante su victoria adelantada.
Naraku solo la observaba de reojo y miraba la escena de batalla. Deleitaba a una Kagura poderosa, pero obviamente esa fuerza no era de ella. Solo se limitaba a observar:
-¡Kagura mata a Inuyasha!- Ordenó la sacerdotisa.
-Inuyasha detente no sigas luchando, no podrás vencerla- El monje trataba de detenerlo pero le era imposible.
-¡Hazte a un lado, esa maldita mujer… no le voy a dar el gusto de acabar conmigo tan fácil!- Vociferaba el híbrido tratando de mantenerse en pie.
La manipuladora de los vientos tomó su espada, saltó varios metros al aire, al tiempo que lanzaba poderosos tornados de viento al suelo levantando bloques enormes de piedras, dejando aberturas profundas, el grupo de Inuyasha con dificultades logran salvarse de ese ataque. Inuyasha por su parte coloca su espada en forma de escudo pero que le resulta imposible contener, retrocede el híbrido varios metros atrás finalizando el ataque.
-¡VIENTO CORTANTE!- Kagura esquiva el viento de Inuyasha con una rapidez impresionante.
-¡MALDICION! ¡Deja de moverte que así no te puedo matar!-
-¡BAKURYU-HA!- Antes de que los remolinos de acero llegaran a su objetivo:
-¡BAKUSAIGA!-
-¡KABOOM!- El choque de los ataques provocó que el híbrido saliera volando.
Sesshomaru había hecho su aparición sin previo aviso como solo él lo sabe hacer, detuvo el ataque de Inuyasha hacia Kagura no porque quisiera proteger a su medio hermano de ella, si no porque al ver a ésta última bajo posesión de la pelirroja mujer y la tremenda fuerza que mostraba deseaba verla libre, pero por su mano. Ella siempre fue un oponente difícil pero no imposible y ahora había pasado los límites:
-¡Sesshomaru… ¿Pero qué mierda te pasa, por qué me agredes?- Levantándose el semibestia, observa furioso a su medio hermano.
-¡Apártate imbécil! Esto no te concierne- El gran Sesshomaru lanza una seria amenaza a su medio hermano para que éste se alejara o se atuviera a las consecuencias. Pero sin dejar de ver a Kagura, quien no hacia ningún gesto, solo estaba parada, esperando órdenes, ¡Vaya títere!
-¡AAAAHH CALLATE! No te llevarás todo el crédito- Trata de dirigirse a su rival a vencer, pero siente una mano en su hombro:
-¡No lo hagas Inuyasha!- Advierte el monje.
-No te metas Miroku- Le quita la mano bruscamente.
-¿Qué no te has dado cuenta?... Ella tu enemigo, Kagura- Apuntándola.
-¡Qué! ¡Eso ya lo sé! Se supone que está muerta- Inuyasha, necio.
-Se supone, pero está aquí, viva y más fuerte que nunca… Deja que Sesshomaru se haga cargo de esto- Aconseja el monje.
Ambos Youkais se encontraban parados frente a frente:
-¡MATALO!- Una voz resuena en el interior de la youkai de los vientos.
Se abanica contra el Inugami usando su espada como arma, Sesshomaru le responde utilizando a Bakusaiga, deteniendo el golpe de Kagura quien seguía combatiendo. Al ver el rechazo de sus ataques retrocede en el aire para lanzar sus poderosas cuchillas contra el Youkai quien las bloquea con su colmillo.
-¡BAKUSAIGA!- El ataque va directo a Kagura quien lo logra esquivar sin daños, pero no pueden decir lo mismo los cientos demonios que recibieron el golpe, siendo destruidos en segundos, cientos y cientos destruidos.
La Youkai de los vientos seguía suspendida en el aire con el rostro en dirección a Sesshomaru quien no dejaba de verla, serio, frío y con ansias por respuestas. El viento soplaba con ferocidad, ondeando las cabelleras de los amantes combatientes. Esta vez el Inugami se lanza a ella tratando de cortarla. Ella ya no era Kagura, su Kagura, era solo un títere muerto-viviente que tenía una fuerza incontenible. La castaña lo detiene con su katana. Al estar forcejeando Sesshomaru lanza su horda destructora hacia la mujer directamente, pero ella justo en ese instante lanza su "Danza de Remolinos", chocando violentamente creando una burbuja inmensa de luz entre verde y plateada que estaba a punto de explotar.
Naraku e Ikari miraban la escena, para Naraku era entretenido ver que por fin alguien le daba guerra a Sesshomaru y no le vendría mal si lo mataran en ese momento, ya que él si representaba un serio peligro para su victoria final. Ikari satisfecha por su logro, intuyó que después de terminada la muerte del Youkai, dirigiría su creación hacia Naraku:
-Vaya Ikari, me resultaste más útil de lo que creía.- Sarcástico.
-Musita la pelirroja.-
El aura de luz termina por explotar, provocando que todo se agitara, la explosión había dejando un gigantesco agujero en el piso.
El Youkai del Oeste hace un movimiento veloz, mucho antes de que la luz de la mega explosión se disipara, se dirige contra la manipuladora, empuña sus garras venenosas para clavarlas justo en el pecho de la mujer, la reacción de ella: Lanzó su espada a un lado y con ambas manos detiene las garras del demonio platinado. Todos los presentes se quedan atónitos al ver a través de la densa capa de polvo, como el golpe del Youkai había sido detenido:
-Detuvo el golpe de Sesshomaru…- Exclama el zorrito.
-Si él no logra detenerla, no veo que más podamos hacer- Vocifera el monje.
Sin previo aviso la confrontación de los Youkais se ve interrumpida cuando una flecha sagrada cae cerca de la manipuladora, provocándole algunas quemaduras en su vestimenta, por su parte el Youkai logra hacerse a un lado justo segundos antes de que pasara la flecha de su lado.
-¡MUJER ME FASTIDIAS CON TUS INTROMISIONES!- La antigua sacerdotisa lanza de su mano un rayo de luz rojizo.
Justo en ese momento el monje Miroku utiliza su báculo sagrado para proteger a su grupo.
Inuyasha logra recobrar un poco su fuerza:
-INUYASHA…- Voltea el híbrido hacia su hermano mayor.
-Golpéame con el ataque más poderoso que tengas… Y sin piedad- Habló el Youkai sereno sin quitar su vista del enemigo.
-"¿Qué estará planeando Sesshomaru?"- Incrédulo.
-¡Qué esperas!-
-¡Esta bien, pero si te mato no me eches la culpa!-
-¡Hmm!-
-¡BA…KU…RYU-HA!- Dado a la inmensa aura demoniaca que despedía Sesshomaru los remolinos cortantes de acero brotaron con una tremenda carga de energía dirigida hacia el Youkai, quien en un segundo:
-¡BAKUSAIGA!-
-¡QUE!-
-¡KIAAAAAAA!-
Habilidosamente Sesshomaru justo en el instante que el ataque de Inuyasha lo iba a golpear utilizó su arma para desviar los remolinos y junto con su onda masiva destructora, directo hacia el enemigo principal: Naraku. Ikari quien se encontraba en el camino terminó convirtiéndose en nada, mientras que el poderoso ataque combinado de ambos hermanos seguía destruyendo todo a su paso, incluyendo las encarnaciones restantes del demonio Naraku, quedando solamente él y una porción de su cuerpo:
-¡CRASH!- El rosario que colgaba del cuello de la manipuladora desapareció. Devolviéndole su mirada rojiza y su consciencia.
-"¡Qué! ¿Dónde estoy?"- Pensó la castaña. Cuando por fin logra enfocar bien:
-¡Sessho…maru!-
¡Hellooooou de nuez!
Les dejo la continuación de la batalla de Sesshomaru contra Kagura Jejeje debo decir que me agradó como quedó este capitulo me inspiré mucho ya que en estos momentos me encuentro viendo a Metallica en vivo desde Rio de Janeiro y eso me inspiró! FUAAAAA!
Bueno ya saben espero sus comentarios y ya estamos a nada de terminar esto (*-*) Lagrimas nooooo! Esperen a ver el final va ser algo diferente pero emotivo en fin.
Gracias y Sayonara.
