¡Inspiración! Muchos capítulos seguidos ¿No? Espero no les importe (Inner Blacky: ¡Claro que no! ¡Nula!) Muchos besos y cariños, espero les guste
M'S
Capítulo 9: Ajedrez mágico, Romeo y Julieta.
Había pasado, la mayor parte del día; descanzando en la habitación. Con el brazo vendado, no podía sostener nada y; todo se le caía con gran facilidad. Los libros le hacían daño cada vez que, los tomaba y; no podía hacer más prácticas de pociones.
Agradecía, haber traído consigo libros para su entretención. Colocó sobre la cama uno de sus favoritos "Romeo y Julieta" y; comenzó a leerlo. Ya lo había leído varias veces, pero le encantaba imaginarse en una situación similar. Bastante tonto, pero efectivo algunas veces.
Snape, había pasado la mayor parte del tiempo con; un resfrío. Los fuertes vientos, habían desencadenado en él; una alergía terrible. Hermione no sabía, si él podía ponerse peor. Parecía, que cada día que pasaba; era un suplicio para él.
Lo había ayudado a comer. Aún no habían olvidado el impase pasado; pero ella debía cumplir con su deber. ¿Por qué le había ayudado? Bueno, simplemente por que; estornudaba tanto que no podía sostener los cubiertos.
Remus y Sirius, seguían saliendo; cada vez más y más. A Hermione, le dio la impresión; de que tenía mucho que ver con los "supuestos dolores" que Snape sufría en uno de sus brazos. cada vez, se hacía más regular; más fuerte. ¿La marca tenebrosa? Seguramente.
Sonrió, cuando días atrás, apenas dos; recibió nuevas cartas. Las vacaciones, serían ya la próxima semana y ellos; ya estaba haciendo planes. Ron quería que ella, visitara la madriguera; pero sabía que eso no sería posible. No por los momentos.
¡Tenían nuevo profesor de defensa! ¡Una persona que no conocían! Parecía, responder al nombre de; " Fronsac algo" No le dio mucha importancia, ella pasaría la materia estuviese quien fuese.
¡Gryffindor había ganado el segundo partido de la temporada! ¡Oh dios, cómo quería verlo! Bueno, la carta de dos pergaminos de Harry; seguramente no obviaba detalle alguno.
Apartó las cartas, y las introdujo en un pequeño compartimiento del libro. Pasó las páginas con rapidez, y se dirigió al capítulo que le gustaba en demasía. Allí tendió suavemente; la carta de Ron.
"Es muy tonto Hermione" "Al final de cuentas, ambos mueren"
Mientras leía dicho capítulo, le pareció escuchar un leve ruído en el salón. Parecía que Remus y Sirius se irían nuevamente. Emitió un resoplido de frustración ¿Qué iba a hacer en todo el día?
En efecto, al bajar las escaleras; notó que ya no estaban. Si tan sólo, ella pudiera ir con ellos. Pero, ella no formaba parte de la orden, y Snape no podía quedarse a sus anchas.
No, luego de lo sucedido. ¿Y si trataba de besarla otra vez? Por un momento, mientras dormía, la noche anterior; llegó a pensar que fue apropósito. era un sádico. Se divertía, con el sufrimiento ajeno.
Se sentó en el sofá y se dedicó nuevamente a la lectura. Duró apenas, unas pocas horas, ya sabía casi; ese libro de memoria.
Aburrida, lo lanzó al sofá y dio una vuelta alrededor del enorme salón. Podría leer otra cosa, pero seguramente; terminaría como Snape. Estaban llenos de polvo, algunos enmohecidos y descoloridos.
Entonces, mientras revisaba; encontró un tablero de ajedrez. Lo odiaba, no sabía jugarlo muy bien; todas esas piezas matándose. Eso le causaba un gran escozor.
Pero, ¿Qué más podía hacer? Practicar sus habilidades en, un insulso juego; sonaba muy tentador. Lo sustrajo, y lo sopló para retirarle un poco de polvo acumulado. Acercó una pequeña mesa hacia el sofá y lo desplegó sobre ella.
Empezaban las blancas, así que le indicó a uno de sus peones que se moviese. Jugar contra ella misma, no tenía el mismo valor; pero así comenzaban los principiantes.
"Muy bien Hermione, te toca mover" "Hermione, estate atenta a su movimiento"
Había jugado por unos minutos, tan sólo observaba las piezas que se movían; no sabía lo que hacía. Sintió que, moriría de aburrimiento; sólo faltaba eso. Escuchó suaves pasos, que se acercaban. Se imaginó lo que, debía de venir; Snape estaba saliendo y seguramente la molestaría. Gran novedad en su vida.
Se detuvo al final de la escalera, y miró a su alrededor. Estaban solos nuevamente. Soltó una especie de gruñido, y se encontró con los acaramelados ojos de Hermione.
Observó lo que hacía y, compuso una suave sonrisa. Ante eso, Hermione volvió a mirar su juego y trató; de mantenerse impávida ante sus; reacciones.
Se acercó gradualmente, y se detuvo frente a ella mientras ésta; jugaba. Trató inútilmente de concentrarse, pero le era imposible bajo su vista. Alzó la cabeza y, justo cuando iba a preguntar qué sucedía; Snape se le adelantó.
- El caballo no va allí- le indicó, señalándole una pieza negra.
- No sé jugar, tan sólo estoy "ensayando" No me gusta este juego.
- Pues, si supiera al menos donde está ubicada; le gustaría.
Hermione le observó de reojo. Ya había dicho que no sabía nada de ese juego, que no le gustaba. No entendía los "intrincados" tableros donde; la idea era atacar al otro.
Snape se sentó frente a ella y se mantuvo mirando el tablero. Estaba aburrida, lo sabía puesto que; él también. Si bien, no se rebajaba a esos placeres mundanos; un juego no les haría daño.
- Regréselas a su lugar; yo jugaré con usted.
Atónita, Hermione hizo lo que él le pedía. Luego de acomodarlas en su sitio; levantó la vista y se mantuvo expectante. Le tocaba mover, por tener las blancas de su lado.
- Peón uno, izquierda.
Ambos observaron como el peón, suavemente se posaba sobre el cuadrillo frente a él. Snape alzó la vista y observó a su alrededor.
- Parece que, estamos nuevamente solos. Creo que Remus, saca a pasear a Sirius; lo necesita.
- Sirius no es- pero se detuvo, claro que lo era. Era un animago.
- Le toca Granger- contestó, triunfante.
El peón negro, en la última esquina de su derecha; obedeció su orden. No sabía jugar, Snape iba a ganarle fácilmente. Su primer ataque se sucitó con el clásico "peón se come a otro peón" Parecía, querer observar su juego. ¿Se la estaba colocando fácil?
- Supongo que, se puso muy emotiva cuando llegó el correo. Sus amigos, deben extrañarla tanto.
- Bueno, al menos, le importo a alguien- refirió ella, sin pensarlo. Luego supo lo que había dicho, cuando Snape se mantuvo en silencio por un lapso más o menos largo de tiempo- Lo lamento.
- Le toca.
Su caballo, se iba con el alfíl de Snape. Se había movido mal, y había sido el blanco perfecto de este último. Al quitarle esa pieza, Snape sonrió suavemente.
- Para que mejore su juego, haré una pequeña apuesta con usted. Por cada pieza que pierda, deberé decir algo de mi.
- ¿Y si sucede lo contrario?
Snape se mantuvo en silencio, meditando. No le interesaba mucho, saber de ella; pero eso podría servir.
- Yo sabré algo de usted.
Y así fue acordado; empezando un nuevo partido. Snape perdió en una jugada; uno de sus peones. Alzó la cabeza y, le mantuvo la vista fija a Hermione para que; le preguntara lo que quisiera.
- A ver, ¿Por qué es profesor?- fue lo primero que se le ocurrió. Snape esbozó una sonrisa y bajó la vista hacia el juego.
- Bueno, sólo diré que; Dumbledore necesitaba que cumpliese con una misión.
- ¿Una misión?
- Es sólo una jugada, Granger; utilice bien su cerebro.
Frustrada, por quedarse a medias; siguió jugando. Snape le hizo perder su caballo y ella tuvo que hablarle sobre una vergonzosa experiencia de su pasado. Le había preguntado, el por qué amaba estudiar. Y la respuesta simple era, "Se burlaron de mí en la escuela; por que no supe multiplicar"
Las fichas iban y venían. Por supuesto; Hermione estaba en desventaja. Se quedaba con una torre, un alfíl, el rey y; un caballo. Snape mantenía casi todas sus piesas.
- Ha perdido el caballo- indicó, tumbándolo del tablero- Ahora, responda.
Lo observó meditar y, tan sólopudo aferrarse al asiento; nerviosa. ¿Qué iba a preguntarle ahora? Ya le había preguntado sobre sus estudios, sobre su familia; ¿qué seguía?
- ¿Está enamorada de Weasly?
Aquello se lo esperaba, estaba sucediendo lo que más temía. Se mordió el labio, y empezaron a sudarle las manos. ¿Para qué querría saber algo así? ¿Para mofarse de ella? sin saber que hacer, rehuyó de sus ojos y tartamudeó las palabras; soltándolas todas a la vez.
- Yo creo que, creo que, creo que un poco- dijo, al final. Un intenso rubor subió hasta su rostro.
- Le toca Granger.
¿Qué ni un comentario sarcástico? ¿Ni una burla? ¿Qué estaba haciendo la fiebre en él? Sin saber que decir, tan sólo musitó débilmente el nombre de su pieza a mover. Se había comido un alfíl de Snape. con su torre.
- ¿Por qué odia a los Gryffindors?- lanzó Hermione, una duda que le carcomía. Snape hizo un gesto de desdén.
- Allí se reunen la mayoría de los idiotas del universo. Ellos y Hupplepuff. Pero, en realidad; Potter tiene mucho que ver.
- ¿Harry? pero él no.
Snape no le hizo caso, movió una de sus torres; comiéndose el último alfíl de Hermione.
- ¿Qué le gusta de Weasly?
¿Qué rayos? ¿Qué significaba eso? Estaba preguntándole que le gustaba ¡Por dios! ¿Qué iba a responder a ello?
"Hermione, piensa rápido" "Nada comprometedor, por favor; no digas una estupidéz"
- Me, me agrada su personalidad- suspiró, nerviosa. Snape sólo asintió, indicándole que ella seguía.
Apenas y tuvo suerte para; poder comerse una de sus torres. Su pregunta, se había conformado hacía unos segundos
- ¿Se ha enamorado alguna vez?
- Sí.
- Pero ¿de quién?
- Me toca- le cortó Snape- Y me parece, que le queda una sóla pieza. Jaque mate
Hermione observó su solitario rey y temió cuando este cayó. ¿Cual sería su última pregunta? ¿Si se había acostado con Ron o con Harry? seguramente algo de ese estilo. Le observó, mantenerle la vista fija por un corto instante.
- ¿Alguna vez se ha enamorado de verdad Granger?
No lo entendía, ya había dicho que lo estaba de Ron o ¿era que no le creía? Quizás, pensaba que lo suyo con Ron era sólo un capricho. Pero, ¿Qué podía saber él? ¿cómo se atrevía?
- Yo sí, no; yo no.
Sin decir más, ni dejarle terminar se levantó. Antes de irse; observó el libro que reposaba sobre el sofá y lo tomó. Hermione quiso quitárselo, dentro estaba la carta de Ron.
- Un libro Muggle- fue lo único que dijo- ¿Una historia romántica?
- Pues son muy buenas, aunque no le parezca- comentó Hermione, volviéndose a verlo.
- Lo sé, conocí a alguien a quién le gustaba este mismo libro- Dijo, con lo que pareció una voz suave. Hermione se mantuvo en tensión. Snape se había enamorado una vez. ¿De quién?
- ¿De quién está hablando?
- Bueno, tendría que jugar nuevamente; y ganarme. Pero como siempre, necesita práctica.
Snape extrajo la carta de Ron y observó el capítulo donde; estaba colocada. A ella, también le había gustado ese trozo del libro. Él no lo entendía, pero si a ella le gustaba; él no se oponía.
- "Querida Hermione"- dijo, leyendo el reverso de la carta- Muy enternecedor-meditó por unos instantes- ¿Le importa si tomo este libro?
TBC.
Y me fui, otra vez. Espero que les guste, besos y saludos; se les quiere.
