Jellow, miren quien apareció *se esconde para que no la crucien* no tengo perdón de nadie I know :cc he estado tan ocupada y tan falta de inspiración. Pero regreso con este pequeño capitulo producto de mi arranque de ideas. Gracias si siguen aquí leyendo esta historia ._./ esto es para ustedes que si son fieles.


Hacia más de una semana que Fred no sabía nada de Hermione. Había intentado verla en el trabajo, pero siempre que llegaba ella ya se había ido, y si llegaba temprano según estaba en una reunión, si esperaba resultaba que ya se había ido o que se fue por la via flu. Casi parecía que la chica lo estaba evitando, la cuestión era ¿Por qué?

Las cosas habían cambiado repentinamente, de pasar una tarde juntos, caminando por las calles muggles de Londres, riendo, mirando a los niños jugar en el parque y las parejas de ancianos en las bancas, habían pasado a ser completos desconocidos. Hermione no le respondía el teléfono y por alguna extraña razón, Fred no podía aparecerse en su apartamento como acostumbraba.

Pero no había querido comentar nada a nadie, ni siquiera a George, temía un poco haberse vuelto controlador, pero cuando Ginny le pregunto por la castaña se dio cuenta de que la situación estaba extraña.

– ¿Cómo no la has visto tampoco? –Pregunto a su hermana menor, la pelirroja junto las cejas.

– Se supone que tú eres su pretendiente, no yo –respondió.

Entonces se preocupo en serio.

xXx

– Fred Weasley está de nuevo aquí, esperándole, señorita Granger.

Hermione bufo, era la cuarta vez esa semana que iba hasta su oficina y acorralaba a la inocente secretaria. Pero en algún momento tenían que encontrarse, solo que no estaba lista, pero viendo la cara ilusionada de Lisa Turpin finalmente cedió.

– Dice que no piensa irse hasta que hable con usted –añadió Lisa, había cerrado la puerta y tenia las manos entrelazadas, sonreía esperanzada, queriendo recibir la orden de "hazlo pasar".

– De acuerdo, de acuerdo, dile que entre –Dijo Hermione, después de un largo suspiro, Lisa casi salta de la emoción.

Hermione la comprendía, conocía la historia que la castaña le había contado, Lisa adoraba las historias de amor y creía fuertemente en que su jefa y Fred Weasley estarían juntos por toda la eternidad.

Fred entro pretendiendo parecer normal, cerrando la puerta detrás de él, Hermione fingió arreglar unos papeles en el cajón para evitar encontrarse con la mirada del pelirrojo; Fred, viéndose ignorado se aclaro la garganta, entonces ella ya no pudo fingir más.

– ¿Qué? –pregunto, tal vez con demasiada agresividad.

Esa no era la reacción que Fred había esperado.

– ¿Cómo estas? –pregunto–. Puedo… –señalo la silla frente a Hermione y ella se recargo en su asiento, moviendo afirmativamente la cabeza, pero sin responder a la pregunta de Fred–. No te he visto hace tiempo.

– Me sorprende que hayas notado mi ausencia –replico Hermione. Fred continuo sin entender.

– ¿De que hablas? Por Merlín, no he dejado de notar tu ausencia desde hace días, no respondes el teléfono, no respondes mis cartas, nunca te encuentro cuando vengo, no puedo aparecerme en tu casa, no puedo comunicarme contigo de ningún modo ¿Cómo carajos crees que no voy a notar que no estás? No he dejado de pensar en ti desde la última vez que te vi.

Hermione solto una risa sarcástica y eso dejo al pelirrojo mas confuso.

– ¿Esperas que crea eso viniendo de alguien que sale con Angelina Johnson?

Lo había dicho, y había sonado a un reclamo, pero siendo francos, no tenia que enojarse, él no le había prometido nada, se supone que eran simplemente amigos ¿No es así? Pero entonces ¿Por qué dolia tanto haber dicho esas palabras en voz alta? Ah sí, porque ella lo amaba.

Fred se quedo con la boca abierta, ¿Así que eso era?

– ¿De donde sacaste eso?

– ¿Entonces es cierto? –pregunto ella, en un susurro.

– ¿Qué? Claro que no, ¿Quién te dijo? ¿Cómo puedes creer eso? ¿No te ha quedado claro que a la única que quiero eres tú?

Hermione sintió su corazón saltar al escuchar la ultima frase, pero las pruebas existían, asi que abrió uno de los cajones de su escritorio y saco la revista, tendiéndosela a Fred. El pelirrojo pareció quedarse en Shock y se la arrevato de las manos.

– Esto no es verdad –aseguro mirándola. Ella no dijo nada–. Hermione, no es cierto.

– ¿No?

– Debe ser una imagen manipulada.

– Es real.

– No.

– Vi el video también.

– ¿Video?

– Dreams no publica historias falsas, lo sabes, todas las fotos y videos que llegan son analizados por expertos, no fue manipulado, es un video real ¿Por qué sigues negándolo? Simplemente di que estas con ella y que ya no sientes nada por mi, no tienes que seguir mintiendo.

Fred paso sus manos por el cabello, desesperado. Era él, el de la foto era él, pero no había hecho eso, no saldría nuevamente con Angelina y mucho menos la besaría, algo ahí estaba mal, ¿Pero qué? Y no era eso lo que le desesperaba mas, sino el hecho de que Hermione creyera mas a un video que a él.

– Alguien hizo esto –dijo Fred con firmeza golpeando la revista con sus dedos, Hermione se cruzo de brazos –Pero te juro que no soy yo. Tienes que confiar en mí.

– No puedo. ¿Cómo esperas que lo haga después de que jugaste conmigo?

– Por favor.

– Lo siento Fred, pero creo que debes irte. Ya has hecho demasiado.

No tenia caso, se dijo Fred, Hermione no cambiara de opinión hasta que viera que nada era cierto, que todo era montado, que él no era el Fred que besaba a Angelina. Iba a descubrir la verdad y a recuperar a Hermione.

Tenía que volver ante las cámaras.

Iba a recuperar a Hermione, y si para ello tenia que destruir la reputación de Dreams, iba a hacerlo, pero nadie iba a alejarlo de su chica y hacer artículos falsos para lograrlo.