Capitulo 10.- Juramento Hipocrático.

Su paciencia nunca había sido mucha y justamente ahora estaba en el límite de ella. Se encontraba dando vueltas por la habitación como si de un león enjaulado se tratara; Shizune quién no le quitaba la vista de encima ya se estaba desesperando, sabía muy bien que el carácter de la alumna era en extremo parecido al de la maestra y el tenerlas a ambas molestas no era algo muy agradable. Miró hacia la puerta del despacho de su también maestra y rogó al cielo que se abriera pronto.

Sakura había recibido el informe de que la hokage quería verla a primera hora de la mañana, pero ya llevaba ahí más de tres horas esperando y aún no había señales de que pudiera pasar a su despacho.

A unos cuantos metros de ella se encontraba el idiota sentado observándola y resoplando de vez en cuando, por lo visto Tsunade-sama también necesitaba de la presencia del Uchiha.

"¿Podrías quedarte quieta?" preguntó un visiblemente irritado Sasuke. La kunoichi no respondió, sólo le mandó la peor de sus miradas asesinas.

Shizune ya estaba empezando a ponerse nerviosa, ¿Qué tanto estaba haciendo Tsunade ahí dentro? Cómo respondiendo a sus dudas y plegarias, la puerta de la oficina de la Godaime se abrió revelando a la persona culpable de tal demora en la agenda: Kakashi.

"Tsunade-sama desea verte, Sakura" le dijo con una sonrisa algo nerviosa. Tuvo que tragar saliva en cuanto vio que el rostro de su ex-alumna no era para nada amigable. Un golpe suyo y no la contaba.

La Haruno atravesó en tres zancadas la distancia que la separaba de la puerta de su maestra y la cerró detrás de sí. Al entrar puso ver e semblante serio de su mentora.

"Es extraño que mandara por mí"

"Las cosas ya no son como antes, eso lo sé muy bien. Pero recuerda que eres una kunoichi de Konoha y por tanto hay misiones que debes de cumplir" La Godaime la miraba con algo de nostalgia. Ciertamente la relación con Sakura ya no era la misma; desde la muerte del Uzumaki el trato se había enfriado y una barrera invisible, pero tangente se alzo entre ambas. Resentimiento por parte de la Haruno y culpabilidad por parte de ella. Sin embargo, muy a pesar de todo, la Hokage estaba dispuesta a todo con tal de salvaguardar a su alumna y era justamente por eso que ahora haría un movimiento que posiblemente provocaría aún más rencor hacia ella por parte de la pelirrosa. "Me han solicitado tus servicios como médico. Partirás inmediatamente" La reacción fue la que esperaba.

"¿Disculpe?" Sakura le devolvía una mirada llena de incredulidad y desconfianza a su mentora.

"Lo que has escuchado. Un señor feudal no pidió que nuestro mejor médico escoltara a su hijo de regreso a su tierra. El joven es muy enfermizo y necesita atención especializada." La mirada que ahora tenía sobre ella era insondable, Sakura la observaba con semblante serio.

"¿Cuánto tiempo tengo para preparar mi equipo?"

"Dos horas…"

"¿Dónde me encontraré con los contratistas?"

"En el pergamino tienes todas las indicaciones" le extendió tal cosa.

"Usted es la Hokage…" dijo con cierta amargura, se dio media vuelta y salió de la oficina sin decir nada más. Tsunade de pronto sentía como si sus hombros pesaran cincuenta kilos más cada uno; no obstante no tenía tiempo para eso. Levantó el rostro en cuanto escuchó que Shizune le indicaba a Sasuke que ya podía entrar.

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La habitación se encontraba por completo oscura, al igual que lo habían estado los pasillos. Sai sostuvo la respiración, sabía que no podía fiarse de aquella oscuridad, debía de actuar lo más rápido posible y sin levantar sospechas. Ese territorio ya no era su hogar, ahora era la representación de todos sus errores y debilidades.

Abrió el cajón del escritorio que se encontraba justo al frente y trató de encontrar lo que buscaba muy a pesar de la falta de luz. Si no mal recordaba se encontraba ahí… al menos así fue la última vez que observó a Danzou hacer los preparativos para el contrato.

"¿Arreglando mi oficina?" escuchó una voz detrás de él. Sintió cómo todo su cuerpo se tensaba. Había cometido un error muy grave, y lo peor de todo es que no lograba ver en que momento ocurrió. Trató de mostrarse lo más natural posibles, aunque sabía que el hecho de estar revisando los cajones a escondidas no le ayudaba demasiado.

"Danzou-sama"

"¿Cómo se encuentra el nuevo perro de la hokage?" preguntó al mismo tiempo que lo abofeteaba. El shinobi trastabilló un poco antes de poder apoyarse sobre el escritorio. "¿Entonces es así como me pagas? Te saqué de tu maldita miseria, yo te creé… ¿y es así cómo me pagas?" se acercó a él de manera amenazadora "Muy bien, veamos que es lo que tienes que contarme" Lo tenía tan cerca de sí, que podía sentir su aliento y cómo contenía las ganas de matarlo en ese preciso instante, pero Sai sabía que Danzou no lo mataría, muy por contrario, trataría la buscar la forma de usar las circunstancias a su favor.

Lo habían descubierto, pero enfrentarlo no era la mejor opción. Un ataque directo sólo provocaría que los planes de la cabeza de la RAIZ se apresuraran y entonces todo estaría perdido. Confiaba en que Yamato se diera cuenta de su tardanza; en que Sakura sospechara al no verlo esa misma tarde para pasarle el reporte de la operación a escondidas de Tsunade; en que alguien en esa aldea, se diera cuenta que él no estaba cumpliendo con sus labores.

Por primera vez en su vida, Sai estaba confiando ciegamente en que alguien lo fuera a ayudar.

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Debía de admitirlo, su maestra era demasiado astuta.

Esa misión alteraba sus planes; ya no podría verse con Sai, ya no sabría que era lo que estaba ocurriendo.

Desde hacía días que había notado un sutil movimiento en cuanto a los escuadrones ANBU; primero había sido Neji, quién repentinamente había sido mandado a una misión en solitario que duró dos días; después Yamato, de pronto fue removido a un trabajo meramente administrativo; y de pronto le enviaron un pergamino oficial en donde se decía que Hinata debía de partir en misión con sus antiguos compañeros de equipo. Los aldeanos comunes y corrientes podían ver eso como algo rutinario, pero ella no era una simple aldeana, ella era Haruno Sakura, capitana de escuadrón ANBU y antigua aprendiz de la Hokage. A ella no podían engañarla con aquellos movimientos tan normales en apariencia.

"si cumplo este juramento y no lo quebranto, que los frutos de la vida y el arte sean míos, que sea siempre honrado por todos los hombres y que lo contrario me ocurra si lo quebranto y soy perjuro."

Sakura recordaba a la perfección ese párrafo del juramento Hipocrático. "Quebrantar y perjurar" en este preciso momento el contenido de eso texto perdía por completo valor. Ya no le importaba nada de eso, ya no era su deber, ahora había hecho otro juramento; un juramento mucho más fuerte y verdadero para ella: vengarse. Ese hombre se arrepentiría del momento en el cual puso uno de sus sucios pies sobre la entrada de su aldea, se arrepentiría del momento en el cual posó una de sus asquerosas manos sobre sus padres, el instante preciso en el que atacó a Naruto. Ese sujeto se llevaría el nombre de Haruno Sakura hasta mismísimo infierno y aún ahí le haría sufrir más dolor que el que le pudiera provocar el demonio.

Por eso era que no le dolía en lo más mínimo faltar a la misión que Tsunade le había encomendado, ¿velar por el hijo de un noble? ¡Por amor de Dios! Si no detenían a Segawa, no habría nada por lo cual velar.

"Llevaré adelante ese régimen, el cual de acuerdo con mi poder y discernimiento será en beneficio de los enfermos y les apartará del perjuicio y el terror."

No estaba faltando para nada a ese otro párrafo… ella estaba segura que Segawa se encontraba por completo enfermo. No hay otra forma de justificar sus actos, él estaba enfermo de odio y venganza y al llegar a la aldea lo único que hizo fue contagiarla… debía de ponerle fin al vector de esa enfermedad tan dolorosa e insufrible.

"A nadie daré una droga mortal aún cuando me sea solicitada, ni daré consejo con este fin."

Y ciertamente, no le iba a dar ninguna droga mortal… a menos que sus puños sean considerados una droga mortal.

"No operaré a nadie por cálculos, dejando el camino a los que trabajan en esa práctica."

Esa parte, por otro lado, sí que la estaba rompiendo, pero no dejaría que otros se congracien a causa de un trabajo que por derecho le correspondía a ella. Ella y nadie más que ella sería la que le pondría fin a todo esto.

Ya había matado antes, pero esta sería la primera vez que lo haría por placer propio. Le daría la muerte más lenta y dolorosa posible… lo haría y absolutamente nadie se lo impediría.

Con esto en mente se dio media vuelta y comenzó a caminar en sentido opuesto al que lo venía haciendo desde hacía medio día. Mientras caminaba dos partes se estaban peleando dentro de ella, la que deseaba cumplir con su misión como médico y la que sostenía que en este momento había cosas más importantes. No permitiría que Tsunade-sama la apartara del camino.

Sin embargo se detuvo y sintió como el hastío la embargaba por completo… ya decía ella que no sería cosa fácil.

"Sal de una vez por todas…"

"Esta yendo por el lado equivocado capitana" Hinata hizo acto de presencia. Se situó justo frente a la Haruno con la katana lista para ser desenvainada de ser necesario.

"¿Cumpliendo con tu misión?" Preguntó Sakura con sorna.

"Tsunade-sama no pensó que fueras a dejar de lado tu deber, pero Jiraiya-sama la convenció de mandar a alguien por si acaso" se acercó dos pasos a su capitana "y veo que no se equivocaba" lo ultimo lo dijo con aire triunfal.

"¿Ya se están moviendo verdad?" como única respuesta la Hyuuga empuño con más fuerza el mango de su katana "era todo lo que necesitaba saber, ahora, hazte a un lado"

"No"

"Es una orden" le dijo tranquilamente aunque no tenía tiempo que perder y Hinata ya comenzaba a fastidiarla.

"Tengo el poder de relevarte de tu cargo en dado caso de que vayas en contra de las ordenes de Hokage-sama" Hinata por su parte no retrocedió ni un ápice.

"No deseas pelear contra mí… ¿es que acaso dejarás de lado la razón por la entraste a la ANBU? Tu objetivo es el mismo que el mío… déjame pasar"

"No te atrevas a compararme con tigo" La Hyuuga tenía un semblante frío, pero sus palabras salieron hirientes "no dejaré que avances un solo paso amenos que sea en dirección contraria. Por más que lo deseemos, la batalla que está por comenzar no nos corresponde ni a ti, ni a mí…"

¿Qué has dicho? Muy bien, hasta aquí llegaba su paciencia "¿A quién más si no a nosotras?" de un rápido movimiento arremetió contra su subordinada y presionó el filo de su katana sobre el blanco cuello de la Hyuuga "¡Dímelo!" le ordenó con toda la fuerza de sus pulmones. Hinata no pareció sorprenderse, no se movió ni se agitó, sólo examinó a Sakura son sus ojos aperlados.

"Uchiha Sasuke…" fue lo que alcanzó a decir antes de que un golpe por parte de la pelirrosa la mandará a chocar en contra de los árboles que flanqueaban el camino de terrecería por el que habían estado transitando.

"¿Uchiha? ¿Has dicho Uchiha?" la molestia de Sakura subió hasta niveles poco saludables "¡Me vale un rábano si Segawa al que busca es al último de ese clan de sádicos!" se acercó unos pasos hasta donde la joven ANBU con máscara de mono trataba de levantarse "Escúchame bien" la sujetó por el chaleco gris "Voy a ir hacia ese lugar… el cual tú me dirás donde es… iré y haré lo que mi razón me viene gritando que haga desde hace cuatro meses ya. Tú no lo viste Hinata, tú no lo sostuviste, tú no escuchaste como salía su último aliento, tú no lo has visto morir en tus brazos todas las noches…ahora, dame una buena razón para no sacarte la información a golpes e ir" la sujetó con más fuerza y la acercó hacia su cara.

"500 kilómetros al noroeste de la villa" dijo la ANBU en un susurro. Sakura se sorprendió al no necesitar medidas drásticas. "… pero Sakura, no llegarás a tiempo."

"Observa mientras lo hago" la soltó de golpe y se metió hacia el bosque, ya sabía hacia donde ir, sólo era cuestión de correr como nunca en su vida lo había hecho.

No corrió mucho antes de que un fuerte sonido proveniente de unos metros delante de su posición la detuviera de golpe. Se subió al más alto de los árboles que tenía cerca y se quedó en silencio mientras su cerebro asimilaba lo que estaba viendo: Un sapo enorme se erguía por sobre el bosque y justo sobre él, Jiraiya.

"¿Quieres llegar a tiempo?" el antiguo maestro de Naruto le sonreía de oreja a oreja con satisfacción.

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Disculpen de nuevo la tardanza, pero los exámenes al fin terminaron y justo hasta ahora es que pude sentarme y terminar de armar este capitulo. Sé que no tengo perdón de Dios por haberlos dejado colgados tanto tiempo, pero es aquí en donde debo de hacerles una petición: yo soy estudiante foráneo, ¿qué es eso? Bueno, pues que yo no soy originaria de la ciudad en donde estudio, de hecho yo soy de un estado vecino. Así que estas fechas viajo para encontrarme con la familia y poder pasar tiempo de calidad con ellos… por tal motivo dudo mucho poder subir un nuevo capitulo hasta que las clases comiencen de nuevo y de hecho va a ser aún más tardado porque justo entrando de vacaciones empiezan los exámenes ordinarios jejeje (esta es la parte donde corro porque comienzan a llover los tomates y lechugas) lo siento, de verdad, ¿Qué más quisiera yo que entregarles los capítulos a tiempo? Pero no podré en un buen rato, aunque si me molesto, es posible que pueda subirles el 11 por ahí del 4 o 5 de enero.

Sin más que decirles… sólo FELIZ NAVIDAD Y PROXIMO AÑO NUEVO!!!!!!!!!!!!

Que se la pasen con sus seres queridos y que aprovechen estas fechas para hacerles saber lo mucho que los aman, no esperan a no tenerlos con ustedes.

Ahh sí, se me olvidada… REVIEWS, REVIEWS, REVIEWS, REVIEWS, REVIEWS, REVIEWS, REVIEWS, QUE NADA LES CUESTA Y MUCHO SE LES AGRADECE.