Descargo de Responsabilidad. Skip Beat ni sus personajes son míos
Algunos meses atrás
Ren regresaba de lavar los platos de la cena y dejo una taza de té enfrente de Kyoko.
—Gracias, Tsuruga-san.
—Ren —dijo mientras levantaba a Yoru y lo ponía en su regazo.
—¿Mmm?
—Ren, solo llámame Ren —dijo mientras rascaba detrás de las orejas del minino.
—No podría.
—Claro que puedes, eres mi mejor amiga y me sigues llamando por mi apellido, o ¿es qué no me consideras tu amigo?, porque si es así me hieres.
—Tsuruga-san, eso no es justo me estas chantajeando.
—Por favor —dijo poniendo esa cara de cachorro, a la que no podía resistirse, y como si eso no fuera suficiente levantó al pequeño minino y lo puso al lado de su cara.
—Eso no es justo, no uses a Yoru.
—Vamos mami, dí que si —dijo Ren moviéndole la patita al animal.
—¡Hey!, no es justo, son dos contra uno. Yoru, tú tienes que estar de mi lado.
—Vamos Kyoko, no es tan difícil, ¿ya ves?, te acabo de llamar de por tu nombre y el mundo no llego a su fin.
—Eres imposible… Ren —dijo parándose para dejar la taza en la cocina.
—Ya ves, no era tan difícil —gritó desde la sala.
Si Ren hubiese mirado un segundo más, hubiese visto el color durazno que coloreaba las mejillas de Kyoko.
—Bien hecho amiguito —dijo chocando la pata de Yoru contra la palma de su mano, juntos seremos imparables, tu madre firmó su sentencia el día que apareció contigo en la puerta de mi casa.
El pequeño animal lo miró con ojos curiosos y luego de acomodarse se hecho a dormir en sus piernas.
Actualidad
Ren
Su voz asustada y rota lo cazaba, no era la voz dulce, juguetona e incluso regañona a la que se había acostumbrado con los años. Esa voz era ajena a la mujer brillante y alegre que conocía. El dolor y la angustia en su voz se le grabaron en el alma y le partieron el corazón. Ella no podía morir tenía que regresar con él y con Yoru.
Se acercó a Lory, al ver como los trabajadores de los equipos de rescate se reunían y parecían discutir sobre algo.
—¿Qué sucede? ¿Por qué no han comenzado?
—Acaban de hacer una inspección preliminar y están preocupados por la manera en que la estructura ha sufrido el colapso.
—Eso es correcto —dijo acercándose el hombre que los recibió cuando llegaron—, el colapso causado por la réplica ha afectado el equilibrio del derrumbe y cualquier movimiento en falso podría hacer más daño que bien.
—¿Qué piensan hacer?
—El especialista en estructura está trabajando en ello, buscando la forma en que podamos entrar sin afectar el equilibrio actual del derrumbe. Por el momento nos estamos asegurando que todos los servicios hayan sido cortados o descargados. ¿Han podido comunicarse con, Mogami-san?
—No después del derrumbe —respondió Ren— apretando sus puños.
—Ya veo, si logran comunicarse me lo hacen saber.
—Por supuesto.
—Señor, ¿cree que ella este viva? —preguntó Ren con la voz hecha un hilo.
—No lo sé —dijo con tono apesadumbrado—, lo que sí te puedo decir muchacho es que en toda mi carrera he sido testigo de muchos milagros, la determinación y la voluntad son claves. Algunas personas aceptan que están atrapadas y que ese es su destino. Otras siguen intentándolo.
—Ella es una luchadora, jamás se rendirá Ren, no mientras este en sus manos —dijo Lory poniéndole una mano en el hombro.
—Lo sé.
Un chico no mucho mayor que Ren se acerco.
—Señor, los niveles superiores están despejados y el especialista ha dicho que estamos listos para comenzar.
...
Los grupos empezaron a moverse, marcando zonas y la maquinaria se puso en marcha removiendo partes de la edificación colapsada.
No pudo hacer más que ver cómo trabajaban, como poco a poco, toneladas de escombro eran lentamente removidas, entre el ruido hecho por las máquinas y el polvo levantado por las mismas.
Fue una hora después cuando las máquinas se detuvieron.
De allí en adelante las maquinas tendrían que ser retiradas y el resto de las labores de búsqueda y rescate tendrían que ser realizadas de forma manual, ante el inminente peligro de que la estructura terminara de colapsar, debido a la fuerza y peso de las máquinas.
—¿Qué son esos? —preguntó Ren señalando el equipo que los rescatistas empezaban a utilizar, tratando de ocupar su mente en algo.
—Son equipos electrónicos que ayudan a encontrar sobrevivientes, algunos tienen cámaras térmicas, otros son acústicos para detectar sonidos, sensores de movimiento y también detectores de CO2.
—¿Detectores de CO2?
—Si cuando una persona está viva y respirando en un lugar cerrado los niveles CO2 tienden a ser altos, aunque cuando los niveles son muy altos pueden causar sofocamiento.
—…
—Lo siento, no fue mi intención.
La atención de ambos fue dirigida hacia los recién llegados.
—Esos chicos son de la brigada canina, son capaces de llegar a lugares que nosotros no, y son mucho más rápidos.
Ren miro los perros que se empezaban a desplegar y un recuerdo vino a su mente.
Algunas semanas atrás
Cuando entró al set todos estaban alrededor de algo o alguien.
—¿Qué sucede? —le preguntó a uno de los miembros de producción.
—Ah, Tsuruga-san, buenos días —dijo haciendo una breve reverencia—. Es que hoy, ha llegado el otro co-protagonista.
—Oh, ya veo, eso lo explica.
Efectivamente cuando llegó al lugar, encontró a todas las mujeres de producción y del elenco enamoradas del Golden retriever que interpretaría el papel del perro lazarillo de Kyoko, su fiel compañero y amigo.
El perro no dejaba a Kyoko, ni a sol ni a sombra, incluso cuando las escenas se terminaban él iba detrás de ella y se acostaba a su lado o se echaba para que le hiciera mimos, para envidia de las demás mujeres del elenco.
—Le gustas.
—¿Qué dices Ren?, lo que pasa es que él es un buen chico ¿verdad que si? —dijo hablándole al perro mientras le acariciaba la cabeza.
—Veo que el sentimiento es mutuo, no sabía que te gustarán los perros.
—Siempre quise tener uno, pero bueno tú ya sabes la historia...Y a ti Ren ¿te gustan?, ¿tuviste alguno?
—Me encantan la verdad, pero no nunca tuve uno. Con la agenda que tengo algunos días, sería muy cruel dejarlo solo y encerrado, y bueno cuando chico podrías decir que mis mascotas eran de otro tipo —dijo sobándole el lomo a Lulu, con una mano mientras con otra se rascaba la parte de atrás de la nuca.
—¿Otro tipo? ¿Cuál?
—Un pollo y tres gallinas.
—¿Un pollo?, Como el que nos comemos.
—Ese mismo.
—Oh, eso explica muchas cosas —murmuró.
—¿Dijiste algo?
—No nada —se apresuró a decir. Ella y su bocota, casi revela el secreto mejor guardo de la historia.
Actualidad
Esa es Kira, —dijo el hombre señalando a la perra que se movía entre los escombros, está a punto de jubilarse. La he visto trabajar antes y gracias a ella hemos podido salvar a muchos, que sin ella seguramente no hubiesen tenido una oportunidad.
Kuon no podía estar sentando, la angustia lo estaba consumiendo, pero sabía que cualquier cosa que hiciera podía hacer más difícil la situación, todas estas personas y animales estaban entrenados y sabían lo que hacían. Vio con intranquilidad como cada minuto moría detrás de otro. Entonces escuchó los ladridos de uno de los perros, que no mucho tiempo después se detuvieron. Cuando miró en dirección del animal, lo vio sentado en un lugar entre los escombros. Y pudo ver el rastro de pesadumbre en el rostro de los rescatistas.
—¿Qué sucede?
—…
—¿Qué sucede?, maldita sea.
—Ren, tienes que calmarte, esto no te hace bien —intervino Lory.
—¿Crees que por un segundo me preocupa lo que me pase?
Lory le dio una mirada al hombre para que respondiera.
—Lo que el perro acaba de hacer significa que ha encontrado un cuerpo.
—Entonces, ¿cuál es el problema?
El hombre tomó un respiro.
—Tsuruga-san, lo que quiero decir es que ha encontrado un cuerpo… Sin vida.
Su mundo se hizo pedazos y todo dejo de existir.
Lory, lo atrapó antes de que pudiese golpear el suelo.
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"Y en el crepúsculo yo encuentre consuelo.
Ya que en el último falso rayo de esperanza viene la agonía de la noche"*
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NA. Bueno no tomo tanto como esperaba. Un centavo por sus pensamientos.
*Fragmento tomado del poema dulce y divina muerte que por supuesto no me pertenece
