Perdonen por la tardanza, se que he dicho eso muchas veces pero como ya sabrán algunos perdí todos los datos de mi disco duro, incluidos dos capítulos

Perdonen por la tardanza, se que he dicho eso muchas veces pero como ya sabrán algunos perdí todos los datos de mi disco duro, incluidos dos capítulos. Pero les aseguro que este es mejor, se que tal vez la espera no valió mucho la pena y que puede que este un poco aburrido pero así es esto XD. En este capitulo decidí cambiar el formato, díganme cual les gusta mas, si este o el antiguo. Aunque no se por que el texto cambia de orden al subirlo a la pagina. También decidí usar los sufijos japoneses de ves en cuando pero solo en el caso de Hinata porque creo que el "Naruto-kun" Ya forma parte de su tímida personalidad. Solo lo usare de esta forma porque en realidad no se mucho de ellos ya que soy latinoamericano y nuestra versión no los tiene, además que Hinata casi no tartamudea y Naruto siempre dice ¡de veras! todo el tiempo en ves del clásico ¡dattebayo! : D pero eso ya es otra cosa.

Muchos se preguntaran ¿Qué paso con Kiba? no estaba Kiba en el fic? Bueno, no me explico como borre esa parte, seguramente lo borre accidentalmente y no me di cuenta. Se supone que Kiba al ver a Shino aparentemente muerto se lanza contra el primero que ve, en este caso Kisame el cual lo mando a bolar con un ataque simple y luego Kiba dice un par de palabra. Pero descuiden no se perdieron de mucho. La verdad no se como se me paso así que pido disculpas.

De veras lamento haber tardado tanto, es que no tenia tiempo ¡de veras! yo siempre he dicho que 24 horas son muy poco. Uno debería dormir cada dos semanas o algo así XD.

Ya se acerca el final, no diré cuantos capítulos restan pero puede que el próximo sea el ultimo (tal vez) no quiero apresurar las cosas pero esto es un compromiso mas y no me gusta dejar esperando a nadie.

Sin más rodeos los dejo con el fic y no estaría mal que me endulzaran el ego de ves en cuando XD es broma, solo me interesa que me den su opinión sincera sobre esto.

Capitulo X: Sueño: La calidez de los brazos de la bestia

- Lee, nunca pude imaginar que era eso que te hacia sufrir tanto. Nunca pude darme cuenta por mi mismo que era eso que te daba fuerzas y al mismo tiempo te las quitaba. - Gai se encontraba sumergido en sus pensamientos. Se había dado cuenta de muchas cosas en los últimos minutos. Cada vez que dirigía una mirada a su pupilo no podía dejar de pensar en el hermoso futuro del mundo Ninja con personas como el, y del mundo en si. Personas que lo dan todo por sus seres amados, por sus amigos, Personas que restan valor a sus propias vidas para defender a otras. Un niño de 13 años le había dado a entender sin palabras lo que era su camino Ninja, el camino que debería recorrer cada persona.

FlashBack

Conversaba el alumno con su maestro, una tarde, después de un día pesado de entrenamiento arduo y sin descanso. El

Entrenamiento habitual para el, pero algo que dejaría fuera de combate a cualquier persona con menos fuerza de voluntad que cierto cejudo.

- Y si te gusta tanto, Lee, porque no se lo dices? – aludía el maestro a su alumno, intentando darle ánimos haciendo sus típicos gestos.

- No es solo que me guste, Gai-sensei, es más que eso… Además no es tan sencillo – respondió el alumno con un semblante depresivo muy inusual en el.

Gai - no puede haber algo mas sencillo en la vida que declarar tu amor por alguien, Lee.

Fin FlashBack

- Ahora entiendo, Lee. "Es mas que eso" ahora entiendo el significado de esas palabras. El amor que sientes por Sakura, es mas de lo que yo o cualquier persona pueda imaginar, solo tu puedes saber lo que sientes… y lo que se siente que ella no sienta lo mismo por ti. Pero aun pienso que… tal vez algún día te ganes su corazón, y cuando llegue ese día no sentiré sorpresa porque se de lo que eres capaz, mi querido amigo, Se de lo que es capaz un corazón como el tuyo.

Mi mente y corazón no lograban entender por que tanta obsesión por esa chica, pero finalmente lo entiendo y lamento no haberlo hecho antes y poder ayudarte e intentar decirte las palabras necesarias para darte ánimos. Creo que ese sentimiento fue mejor maestro que yo… creo que eso te hizo mas fuerte que todos estos años de entrenamiento. Deberías estar muerto, Lee. Tu cuerpo no debería resistir tanto, pero después de todo eso, aun estas aquí. Aun sigues amando y… quien sabe, puede que eso no te deje morir nunca.

Una vez te dije que no podía haber algo más sencillo en la vida que expresar tu amor por alguien. Ahora entiendo que me equivoque, no es algo que se pueda dibujar, cantar o escribir. Solo puede ser transmitido de un corazón a otro, esa es la única forma de poder entenderlo. Eso es lo que haz hecho hoy, haz demostrado que… no hay amor mas grande que el dar la vida por un amigo, no hay amor mas grande que el dar la vida por quien uno ama. Demostraste que mas duro que la piedra y el hierro son la carne y el hueso.

Siempre decías que yo era el mejor de todos, siempre me hiciste saber que yo era tu ejemplo a seguir, querías ser como yo. Ahora soy yo quien te mira y me siento orgulloso de ser tu maestro. Espero… espero algún día llegar a tener un corazón como el tuyo.

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- Que paso con Naruto, Como esta?. – pregunto una preocupada Sakura, la cual permanecía recostada.

- No te preocupes, Sakura. Estan cuidando de el ahora – respondió su amigo cejudo sosteniéndola en brazos.- el estará bien, se esta recuperando muy rápido. El es sorprendente, es la llama de la juventud que arde en su corazon! – dijo esto ultimo intentando reflejar la energía y alegría que lo caracteriza pero sin lograr un buen resultado.

- Si. Es la llama… la llama de la juventud. – Sakura intentaba incorporarse pero se sentía cada vez mas agotada. No quería preocupar a los demás pero sentía como si toda su energía se fuera poco a poco. Aun así, le brindo una calida sonrisa a Lee haciéndole creer que todo estaba bien. – Lee, sabes… me siento muy mal por mi actitud hacia Naruto. Ahora imagino todo lo que debió haber sufrido, el solo, sin padres, nadie que le diera palabras de esperanza. Todos lo herian con sus palabras y su desprecio y sin embargo nunca lo he visto profesar odio hacia ninguna persona.

- Si. Así es nuestro Naruto. Nos ha cambiado la vida a muchos – respondió el chico de cabello negro, mirando hacia donde se encontraba Hinata la cual tenia a Naruto recostado sobre sus piernas. Como una madre que duerme tiernamente a su hijo, contándole cuentos para que pueda conciliar el sueño.

- Y pensar que… alguna vez yo lo desprecie de la misma forma. – la chica hablaba con dificultad, como si le faltara el aire. Sus ojos color perla se humedecieron al pensar que tal vez ella había contribuido a la miseria en la que había vivido su joven amigo.

- No vale la pena lamentarse, solo descansa, intenta dormirte saldremos a Konoha de inmediato. Veras que todo se pondrán bien… tu también te recuperaras. – dijo el chico al darse cuenta del estado de Sakura.

- Sabes que paso con Sakuke? - Mantenía un semblante triste.

- Sinceramente no se. Pero estoy seguro que Kakashi-sensei lo traerá de vuelta. No te preocupes por nada Sakura. – mantenía su vista fija en los ojos de Sakura. No desperdiciaría otro momento de su vida ignorando las historias que encerraban esos hermosos ojos color jade, no había luchado contra la muerte para perder a la persona que mas ama.

- Que tal tu, Lee? No dejas de sorprendernos, acabaste tu solo con ese tipo. Era realmente fuerte y tú lo derrotaste de un solo golpe ¿Cómo es eso? – la chica preguntaba muy angustiada temiendo la respuesta de su amigo. Ella sabia que el había abierto las puertas celestiales y por lo que conocía de esa técnica es que las posibilidades de sobrevivir eran pocas al llegar a un nivel tan alto como el lo había hecho. – te vez débil. No debiste sacrificarte de esa forma – comento tristemente la palirosada.

- Ningún sacrificio es demasiado por mis amigos, Sakura. Además, imagina que hubiera pasado con Naruto si no hubiera actuado. Puede que la historia fuera otra, el poder del zorro de nueve colas esta fuera de nuestro alcance, pertenece a otra dimensión. Por mi no te preocupes yo estaré bien…

La chica aun yacía en los brazos de Lee. El no podía negar que le encantaba la idea de que ella se quedara dormida en sus brazos, seria un sueño hecho realidad. Lo que el no sabia es que poco a poco ese sueño se materializaba mientras la pelirrosada se quedaba dormida en sus brazos, acogida por el calor del lastimado y magullado cuerpo de Lee. El casi podía sentir los latidos de sus corazones formando un ritmo hipnótico… un ritmo para dormir a la bestia verde de Konoha y la doncella en sus brazos, "La bella y la bestia"

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Dos siluetas yacían sobre los árboles bañados por el sol naciente de ese día tan soleado. Una de ellas miraba fijamente el horizonte esperando encontrar algo. Tal vez una respuesta o algo que le mostrara el camino.

- Se ha ido, Sasuke. No conseguirás nada con estar aquí parado, el no regresara mágicamente. Además, sabes que no estas listo para enfrentarte a el, seria inútil y no conseguirías tu venganza. Ese es tu sueño no? No permitas que los impulsos o la ira guíen tus actos. – Kakashi intentaba convencer a su alumno de regresar con el.

- No me hable de ira! Usted no sabe lo que es eso! Usted no sabe lo que es perderlo todo! Y he prometido matar a mi único hermano, lo único que queda de mi familia. La única persona que me hace recordar… recordar aquellos tiempos en que yo era feliz, si… yo era feliz y el me lo quito todo. De mi feliz pasado solo queda el y he prometido matarlo. Ese es mi camino Ninja. – con cada palabras dejaba ver la ira que albergaba en si y a la vez la frustración que sentía al haber desaprovechado su gran oportunidad.

- Te equivocas, Sasuke. Te comprendo más de lo que imaginas. – al decir esto cerro su único ojo visible, como recordando viejos tiempos. – volvamos Sasuke. Debes hacerte mas fuerte, aun no estas listo.

- Es cierto. – Kakashi quedo sorprendido con estas ultimas palabras de su alumno, no podía creer que admitía ser inferior a alguien. – aun no estoy listo, aun no tengo unos ojos como los suyos… cuando los tenga, iré a el…

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Parecía como si el tiempo no pasara. Todo lo acontecido, desde la palea hasta la situación actual había pasado en pocos minutos y ahora todo estaba mas tranquilo.

Abrió lentamente sus ojos tras sus oscuras gafas, encontrándose con los ojos carmesí de su sensei. Primero veía borroso, no podía distinguir mucho pero lentamente se reincorporaba.

- Que paso? Lo último que recuerdo es que… nos sorprendió uno de ellos y luego Tenten y yo… creo que estuve inconciente. – Decía un confundido Shino.- dígame que paso?

- Cálmate Shino, todo acabo. Llegamos a tiempo. Tenten esta con Neji, el aun se encuentra débil – respondió calmadamente la kunoichi. – en cambio tu, usaste demasiado tu chakra. Será mejor que no hagas mucho esfuerzo por ahora.

- Pero… que paso mientras estuve inconciente? – resoplo mirando la destrucción a su alrededor. Parece como si hubiera azotado un huracán.

- Algo así… luego te explico. Ahora debemos ir a Konoha. Sakura, Lee y Naruto necesitan atención medica. – señalaba con la mirada hacia donde se encontraba Lee junto a Sakura. - Además tú y Neji se encuentran muy débiles, no podemos perder más tiempo.

- Lee… intente encontrarlo pero no pude llegar a el, ni siquiera sabia donde estaba. – dirigió su vista hacia Neji. – ni siquiera el pudo verlo con el Byakugan. Que paso con esos Ninja que nos atacaron?

- Lee derroto a uno de ellos, el otro era Uchiha Itachi y desapareció después de ser atacado por Naruto.

- Uchiha Itachi… no entiendo que querian de nosotros. – pensaba el Shino. - Como esta Lee? – pregunto.

- No… no sabría decirte, pero físicamente se ve en muy mal estado y aun así no veo que corra algún peligro.

- Lee abrió las…

- Lo se. – dijo la sensei adivinando lo que diría Shino.

- Y… Tenten, como se encuentra ella? – pregunto el domador de insectos. Intentaba no poner mucho entusiasmo en la pregunta para no revelar su verdadera intención ni interés por la respuesta.

- Ella esta bien, al menos mejor que ustedes. No te preocupes. – esa fue la sencilla respuesta de Kurenai, la cual fue suficiente para Shino.

- Voy a ver como esta Kiba. Puedes levantarte? – Shino no respondió a la pregunta e intento ponerse de pie. Primero retrocedió un poco al darse cuenta de lo débil que estaba, pero poco a poco se reponía.

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Hinata se encontraba con su chaqueta completamente cubierta de sangre por tener en brazos a Naruto. Sus heridas ya casi habían sanado por completo.

Pocos o nadie entendía como Hinata pudo penetrar en la mente de Naruto y hacer retroceder el Bijuu de nueve colas, el más grande de todos. Un demonio capas de acabar con cualquier persona con solo un soplido y Hinata lo había detenido solo acercándose a el y demostrándole a su querido amigo ese lugar tan especial que ocupa en su interior.

- Naruto-kun… - era todo lo que pasaba por la mente de Hinata cada vez que recordaba como después del despertar de una pesadilla cada segundo que había vivido hace minutos atrás. Pero aun así, estaba segura de que por más dolorosa que fue la escena para ella, para su amigo debió ser mucho peor.

Mi espíritu se alimenta de recuerdos. Recuerda y ríe, recuerda y llora y muere. No te olvidare, no quiero. Me elevare y sentiré el calor quemar mis alas.

- No… no lo permitiré. Mientras yo viva jamás volverás a sentir ese dolor, jamás! Yo me haré más fuerte y te protegeré. Me haré mas fuerte, este es mi camino Ninja!. – La ojiblanco estaba sumergida en sus pensamientos y a la vez con su mirada pérdida en un rostro herido, no por una batalla, si no por el sufriendo de toda una vida. Un camino que le habían encomendado desde su primer día de vida. Desde entonces su vida había sida infeliz. – Pero no volverá a suceder mientras yo este aquí, Naruto-kun…

Ahora su mirada dejaba ver una chispa de esperanza y determinación al pensar en todo el camino que le quedaba por delante y aunque tal vez el chico no supiera claramente los sentimientos de Hinata ella seguiría apoyándolo pero no en el silencio como hasta ahora, si no siendo la mejor amiga para el, una compañera en el camino.

De un momento a otro una mano se poso en su hombro sacándola de sus pensamientos.

- Estas bien, Hinata? – pregunto el chico de mejillas tatuadas junto a su perro. – déjame vendarte ese brazo.

- Gracias, Kiba. – fue la sencilla respuesta de la chica mientras su compañero tomaba su brazo con suma delicadeza.

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- Tenten, que paso con Lee? – pregunto con voz cansada el portador del Byakugan a su compañera Tenten.

- Lee… la verdad no se, pero se que estará bien. Por ahora solo descansa. – respondió la muchacha.

- Gai, no podemos esperar a Kakashi, tenemos muchas vidas a cargo. Tampoco sabemos que tiene Sakura, esto podría ser grabe. Creo conocer este conjuro – dijo, tendiéndole el trozo de papel que había desprendido de la aguja que penetro el pecho se Sakura. – por lo que se de el, Sakura podría estar en peligro, aunque veo que no ha causado efecto, tal vez no llego a penetras la profundidad requerida. Eso debió matarla al instante, aun así no debemos arriesgarnos y ni hablar de Lee, es sorprendente que siga vivo. A su edad esa técnica seria mortal y tú lo sabes mejor que nadie. – Kurenai evitaba ser escuchada por los demás, no quería empeorar la situación que Vivian actualmente, ya había demasiada presión sobre ellos. – además, solo mira a Naruto. Es lo más increíble que he visto, a pesar de perder tanta sangre sigue vivo y se recupera a una velocidad sorprendente.

- Naruto o Sakura no son los que me preocupan ahora, Kurenai. No me mal entiendas, me interesa la seguridad de los demás pero ellos ya están fuera de peligro. Lee es la persona que tiene pocas probabilidades de sobrevivir, por lo que dijo Hinata, no creo que le quede mucho tiempo.

- Es cierto. Cuando lo vio a lo lejos, dijo que parecía Lee pero había algo diferente en el, que estaba cambiando. – dijo la mujer muy intrigada. – no se a que se refería.

- Hablaremos de eso cuando al llegar a Konoha. Por ahora es mejor que partamos a paso doble. Ya hemos descansado bastante así que llegaremos en poco tiempo, tal vez en un día o menos. Kakashi nos alcanzara.

- Tienes razón. Andando…

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Mientras tanto, nuestro amigo soñaba con su amada en brazos. Soñaba con sus sueños, soñaba en sueños, deseando nunca despertar y quedarse por siempre arrastrando sus pies sobre las nubes de ese dulce sueño.

Las hojas eran largas, la hierba era verde, las umbelas de los abetos altas y hermosas y en el claro se vio una luz de estrellas en el cielo centelleante.

Sakura bailaba allí, a la música de una flauta invisible, con una luz de estrellas en los cabellos y en las vestiduras brillantes.

Allí llegue desde los montes fríos y anduve extraviado entre las hojas y los cerezos y donde rodaba el río de mi amada, Iba afligido a solas. Espié entre las hojas del abeto y vi maravillado unas flores de oro sobre el manto y las mangas de la joven, y el cabello la seguía como una sombra.

El encantamiento reanimó mis pies condenados a errar por las colinas y me precipite, vigoroso y rápido, a alcanzar los rayos de la luna. Entre los bosques del país de los ellos ella huyó levemente con pies que bailaban y dejándome a solas errando todavía, escuchando en la floresta callada.

Allí escuchó a menudo el sonido volante de los pies tan ligeros como hojas de tilo o la música que fluye bajo tierra y gorjea en huecos ocultos. Ahora yacen marchitas las hojas del abeto y una por una suspirando caen las hojas de las hayas oscilando en el bosque de invierno.

La seguí por siempre, caminando muy lejos; las hojas de los años eran una alfombra espesa, a la luz de la luna y a los rayos de las estrellas que temblaban en los cielos helados. El manto de la joven brillaba a la luz de la luna mientras allá muy lejos en la cima ella bailaba, llevando alrededor de los pies una bruma de plata estremecida.

Cuando el invierno hubo pasado, ella volvió, y como una alondra que sube y una lluvia que cae y un agua que se funde en burbujas su canto liberó la repentina primavera. Vi brotar las flores y los árboles de cerezos a los pies de la joven, y aliviado otra vez espere que ella bailara y cantara sobre los prados de hierbas.

Ella se volvió a mirarme, corrí velozmente ¡Sakura¡ Sakura! y ella se detuvo entonces, escuchando. Se quedó allí un instante y mi voz fue como un encantamiento, y centelleando se abandonó a mis brazos.

Mientras la miraba a los ojos entre las sombras de sus cabellos rosas pude ver brillar allí como en un espejo la luz temblorosa de las estrellas.

Sakura… Flor de Konoha.

Lo envolvió con una iluminada cabellera y brazos de plata resplandeciente.

Larga fue la ruta que les trazó la vida sobre montañas pedregosas, grises y frías, por habitaciones de hierro y puertas de sombra y florestas nocturnas sin mañana. Los mares que separan se extendieron entre ellos y sin embargo al fin de nuevo se encontraron y en el bosque cantando sin tristeza desaparecieron hace ya muchos años…

(Cuento de J.R.R. Tolkien adaptado a esta historia)

Continuara…

Notas del Autor.

Ahí estuvo el capitulo X, espero haber cumplido sus expectativas. Perdón por la mala gramática, espero eso no haya sido un problema y que hayan entendido todo perfectamente. Recuerden decirme si continuo o no con este formato. Personalmente creo que este es más simple y fácil de leer.

El próximo capitulo será mas movidito (en caso de que no sea el final) Cuídense y no olviden dejar su opinión sobre el capitulo.

Chaito! De veras!