X: Haciendo cosas imposibles
Kagome no podía creer todas las mentiras que fue capaz de decirle a Inuyasha, pero debía protegerlo, él era la persona más importante que había conocido en ese tiempo, le había enseñado a sentir tantas cosas, pero no se podía dar el lujo de disfrutar de eso…amor…a caso era algo que estaba completamente prohibido para ella?? Pero si era por impedir su muerte, lo haría. Sacrificaría todo sentimiento.
Ese día Kagome se había quedado de juntar con Sango en su casa, había caminado con lentitud, sabía que ella le haría tantas preguntas, las cuales no estaba para nada interesada en contestar. Finalmente llegó a la casa de Sango, pero tuvo que mirar dos veces para estar segura de que había llegado al lugar correcto. Estaba lleno de margaritas, un hombre se encontraba tocando la puerta de la casa de su amiga, y por muy extraño que sonara, llevaba un pony. Kagome no entendía nada, comenzó a avanzar para averiguar que es lo que ocurría, pero comenzaron a caer cerdos del cielo. La chica tuvo que correr rápidamente para que ningún cerdo la matara. Cuando finalmente llegó a la puerta de su amiga.
-Me puede decir qué diablos sucede??- preguntó una enfadada Kagome.
-Nos ordenaron tirar cerdos desde una altura prudente, para que no salgan tan dañados, traer un pony y…- No pudo terminar la frase, porque Sango abrió la puerta y la terminó por él.
-Mil margaritas- Dijo mirando asombrada todo lo que estaba ocurriendo.
-Exacto Srta. Son mil margaritas. Ahora, necesito que firme aquí, no puedo retirarme sin certificar que ud. recibió todo- Y el hombre le entregó una hoja la cual debía firmar.
Sango le firmó al hombre, amarró al pony a un árbol e hizo entrar a Kagome, cual de las dos chicas estaba más confundida. Kagome no entendía nada. Quién había sido el demente que había mandado todo eso?? No podía ser Miroku, era cierto que estaba enamorado, pero nunca tanto. Sango no podía creer que Miroku hubiese hecho todo eso por ella. Si le dijo todo eso era porque consideraba que era algo imposible de realizar! De pronto sonó el teléfono, era Miroku.
-Siento no poder volver a nacer, pero fuera de eso, cumplí con todo lo que exigiste preciosa- le dijo Miroku.
-No era necesario…- Sango todavía no asimilaba la situación.
-Me pediste que te demostrara que lo que siento es verdadero y quiero que estés conciente de que te lo demostraré- Y le cortó.
-No me digas que fue Miroku quién mando todo esto!-
-Lo hizo porque yo se lo dije- Kagome la miraba con la cara llena de confusión, así que Sango tuvo que explicar- Yo le dije que para creer que iba en serio conmigo debía volver a nacer, debían caer cerdos del cielo, llenar mi casa con mil margaritas y traerme un pony-
-Y te llamó para asegurarse de que los de entrega no se habían equivocado de persona??-
-Sí, y para disculparse por no poder volver a nacer- Y ante esto, se tiró en el sillón- Nunca pensé que lo haría.
-Te quiere de verdad, deberías aprovechar la posibilidad que tienes de estar con él- Le dijo cabizbaja Kagome.
-Lo mismo podría decirte a ti- le dijo severamente su amiga- Me puedes explicar qué sucedió con Inyusha?-
-Simplemente era algo que jamás podría ser- Le dijo con pesar.
-El de verdad estaba ilusionado- Le dijo su amiga.
-Da igual lo que creímos creer- Le dijo con lágrimas en los ojos- Las cosas simplemente no podían ser, sólo adelante el final-
-Kag…- Pero se vio interrumpida por su amiga.
-Yo sólo quería asegurarte que estaba bien- le sonrió- Y aconsejarte que si yo estuviera en tu lugar, tomaría esa oportunidad- Y se fue del lugar.
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Lloró todo el camino a su casa, como si de su vida dependiera eso. Lloró por todo lo que le estaba ocurriendo, lloró por no poder ser una chica normal, lloró por no poder estar con el chico que quería. Lloró porque su padre no estaba con ella. Lloró porque creía que su madre estaba siendo manipulada y ya no podía confiar en nadie. Lloró por romperle el corazón a Inuyasha. Lloró por ella…
Llegó a la escalera del templo que la llevaba a su hogar, sin ánimos de nada, estaba cansada de todo lo que le estaba ocurriendo. Por qué justo ella, de todas las chicas del mundo, debía ser la que tuviera en su interior a esa maldita sacerdotisa?!
En fin, mientras se alejara de Inuyasha se suponía que todo estaría bien, así que no debía temer, que equivocada estaba…
Al ver su casa se quedó helada. En el mismísimo momento en el que puso un pie en el último peldaño de la enorme escalera su casa se vio completamente en llamas. Comenzó a gritar pidiendo ayuda y a llamar a sus familiares.
-Souta!- Gritaba desesperada- Mamá! Dónde están?- Gritaba mientras iba por cubetas con agua- Que no hayan estado en casa- pensaba- Que no hayan estado en casa.
Mientras apagaba el fuego vio un cuerpo, y lo peor se le vino encima, era su madre. Corrió hacía ella, se encontraba algo lejos del incendio, pero se notaba lastimada.
-Mamá!- Le gritó mientras se acercaba a ella- Estás bien?- le dijo mientras las lágrimas caían.
-Mi pequeña- le sonrió con esfuerzo- Lamento mucho no haberte protegido- le dijo.
-Tranquila- le sonrió para tratar de tranquilizarla- Ya estarás bien- E iba a intentar levantarla, pero su madre la detuvo.
-No, ya es tarde para mi- Y le sonrió- Cariño, me encontraba dormida, en una oscuridad infinita-
-Mamá, no digas eso- le dijo llorando- Yo te salvaré.
-Escúchame Kagome-le dijo seria- Se llevaron a tu hermano, debes reunirte con el consejo y encontrar a Souta, hazlo por mi-
-Mamá…- le dijo con un hilo de voz.
-Mi pequeña, lo siento tanto- le dijo con lágrimas- Sólo hazlo por mi- Le dijo antes de cerrar los ojos para siempre.
Y lo último que se escuchó en ese templo fue el grito desgarrador de Kagome.
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Inuyasha se encontraba encerrado en su habitación, sólo había aceptado la visita de Miroku. Sabía que su amigo había estado con él en todas y esta no sería la excepción.
Lo malo es que ninguno sabía que decir. Miroku podría contarlo sobre lo bien que le fue con Sango, pero sabía que no correspondía restregarle su felicidad después de todo lo que ocurría y a Inuyasha le pasaba algo parecido. Sabía que Miroku estaba feliz por todo lo que le estaba ocurriendo con Sango y no era justo para él que por sus problemas le amargara el día.
De pronto Miroku se levantó alterado, mirando por la ventana, no podía creer lo que estaba viendo.
-Inuyasha, hacía qué dirección vive Kagome?- la pregunta sorprendió al chico. No se suponía que estaban ahí para tratar de olvidar a esa chica?- Es por la ventana que estás viendo, hay un templo, así que no es muy difícil no distinguirla, por qué?- le preguntó como si no le importara.
-Creo…- le dijo con un hilo de voz- Creo…- No podía ser… tal vez estaba equivocado e iba a asustar a Inuyasha sin ninguna razón.
-Qué diablos crees?- Le dijo perdiendo la paciencia y con eso levantándose para ver lo que se suponía que tenía a su amigo tan alterado y no esperaba encontrarse con esa imagen.
Un gran incendio, el cual provenía del templo. No podía ser.
-Kagome…- dijo antes de salir disparado para asegurarse de que la chica estuviera bien.
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La chica comenzó a correr en contra de todos los curioso y los bomberos que se acercaban. Había dejado el cuerpo de su madre a pies del templo, así lo verían al llegar. Debía encontrar a su hermano. Su sueño! Recordó el sueño donde su hermano moría. No podía ser eso! Se había alejado de Inuyasha! Eso no debería suceder!
Corrió como jamás en la vida creyó que podría correr, debía encontrar a alguien, quien fuera que la llevara al maldito escondite del consejo. Espera un momento… Se suponía que Ayame la vigilaba, la seguía a todos lados.
-Ayame!- Gritó girando sobre si misma- Ayame! Sé que debes estar ahí- y de pronto la chica apareció.
-Aquí estoy-
-Viste todo lo que ocurrió y no me ayudaste?- la increpó.
-No había nada que hacer- le dijo con serenidad- En cuanto vi la casa así llamé a los bomberos- Y Kagome recordó que ella no lo había hecho- Y cuándo encontraste a tu madre supuse que no le quedaba mucho aunque me hubiese acercado a ayudarte, así que les di privacidad mientras le informaba a Mioga los sucesos-
-Supongo que no escuchaste cuando mi madre me informaba que se habían llevado a mi hermano- le soltó.
-Si lo escuché y se lo informé a Mioga- le dijo seria.
-Pues necesito que me lleves inmediatamente ante Mioga- le ordenó- Debo encontrar a mi hermano.
-Pero eso es exactamente lo que quieren que hagas- le dijo Ayame- Que vayas tras él, no te das cuenta qué es una trampa?
-Trampa o no- le dijo más seria de lo normal- Debo salvarlo, se lo prometí a mi madre.
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Inuyasha llegó al templo desesperado, de pronto vio como una chica muy similar a Kagome corría en dirección contraría al incendio.
-Inuyasha!- Lo llamó una voz conocida- Miroku!- Era sango.
-Sango, sabes qué ocurrió?- Preguntó Miroku, mientras Inuyasha le seguía la pista a la chica con la mirada.
-No mucho, creo que deberíamos sub…- pero se vio interrumpida al ver como su amigo corría en dirección contraria al incendio.
-Debemos seguirlo- Le dijo Miroku preocupado por Inuyasha.
Los dos le seguían la pista a Inuyasha sin mayor dificultad, ya que los tres contaban con una excelente condición física, de pronto vieron como Inuyasha se escondía y obligaba a la pareja a hacer lo mismo.
-Se puede saber por qué hacemos esto?- Preguntó Sango en un susurro.
-Silencio- le dijo Inuyasha y les indicó que miraran al frente. Ahí se encontraba Kagome con otra chica.
-Esta bien- Dijo Miroku sonriéndole a su amigo.
Mientras escuchaban se enteraron de que la madre de Kagome había muerto y que se habían llevado a su pequeño hermano Souta, y de pronto vieron como la chica obligaba a la otra un poco mayor que la llevara a una especie de consejo. Las siguieron.
Kagome y Ayame habían llegado a una casona abandonada en las afueras de la ciudad. A simple vista parecía deshabitada, pero al entrar uno se podía percatar de que no era así. Inuyasha y los demás también los habían seguido.
-Aquí es- le dijo Ayame.
-Dónde está Mioga?- preguntó.
-Aquí estoy- anunció- No puedes ir tras tu hermano- ordenó.
-Pues lo siento mucho, porque se lo prometí a mi madre- le dijo con frialdad- y sin tu ayuda eso tardará más de lo esperado.
-Entiende Kagome, tu vida...- pero la chica lo interrumpió.
-Mi vida ya la manejaron demasiado- le dijo, manteniendo un tono de seriedad bastante inusual- Y ahora debo salvar a mi hermano, no me importa lo que se supone que tendría que pasar. Mi madre está muerta y lo único que me queda es él, así que comprenderá que no hay nada que pueda decirme para que cambie de parecer- y le sonrió con suficiencia- Me va a decir dónde los puedo encontrar?-
-Quiero que entiendas que no hay nada que puedas hacer, se llevaron a tu hermano para que llegaras a ellos, ni siquiera sabemos si está con vida-
-Me da igual lo que creas- le dijo con furia- Sólo quiero encontrarlo.
Y al ver la decisión en sus ojos, se pudo percatar que no podía hacer nada para convencerla. Así le dijo todo lo que necesitaba saber de ellos, donde se encontraban e iba a comenzar a darle tácticas de distracción, pero para eso necesitaban ayuda.
-No voy a involucrar a nadie más en esto- no podía permitir que más personas salieran dañadas por su culpa.
-Comprende que sola no podrás lograr nada- le dijo Ayame bastante molesta.
-Pues encontraré la forma, no aceptaré que alguien más vaya conmigo- y le clavó su mirada- Además quiero ir ahora, y acá sólo nos encontramos tres personas y no creo que Mioga se encuentre en condiciones para ir.
-Pero si hubiese más gente, aceptarías?- Le preguntó con suspicacia.
-No me quedaría otra- Y de pronto.
-Nosotros te ayudaremos- Dijo Inuyasha.
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Siento mucho el tiempo que los dejé sin leer la historia... me pasaron muchas cosas, me sentaba al pc y no sabía que escribir... a veces ni siquiera tenía ganas... luego me vinieron de nuevo las ganas, pero no sabía como continuarla... y fue cuando me concentré en otra historia... pero ayer en la tarde, al ver la cantidad de reviews, me di cuenta que mi historia había gustado... y cuando me puse a revisar las tantas historias que he seguido y que en algunos casos las escritoras tampoco los han terminado y me dio algo de rabia, y me puse en el lugar de uts. Además que no me gusta dejar las cosas inconclusas. De verdad lo siento mucho! Les informo que esta historia está por terminar, así que el final será en unos dos o tres capítulos, los cuales subiré en unos 10 días o un mes... pero no pasará de eso.
Gracias por la comprensión n.n! Disfruten del capítulo.
