Holaaaaa mis amados lectores, sorry por la demora, me había quedado sin inspiración, pero luego leí un nuevo review de un anónimo o una anónima y me subió los ánimos diciéndome que soy su escritora favoritas :3 Espero que la historia sea de su agrado y empezamos…

Love with blood

Chapter 10

Vampiros


PUNTO DE VISTA DE ROBIN

Me desperté adolorido y cansado en la habitación de Star. Las cortinas estaban corridas dejando que la luz del amanecer se refleje en mi rostro dándome la sensación de calor. Disfruté ese momento mirando el mar por la ventana, una brisa suave entro de esta dejando un ambiente cálido y fresco. Recordé lo que había pasado con toda claridad. Ella se había alimentado de mí, pero logró controlarse. Recordé su suave boca en mi cuello. Recordé cuando trato de intimidarme pero solo logro que me quede hechizado por su presencia. Recordé su cabello como fuego. Recordé cuando se coloco encima de mí y comenzó a beber de mí, como anhelaba que algo así pasara. Parecía un sueño, pero tenía pruebas de que eso pasó, dos pequeñas heridas gemelas en mi cuello palpitando y ardiendo aunque fuesen pequeñas. Sonreí, solo yo le podía dar eso a ella, solo yo le podía otorgar lo que necesitaba a ella para vivir, solo yo tenía ese lazo especial con ella. Me sentí orgulloso, era algo que Dimitri no le podía dar pero yo sí. Sonreí y me acurruque grabando en mi memoria el aroma de su cama, la textura de sus sábanas, lo suave de su almohada. Se sentía tan bien estar allí en su cuarto, todo se sentía tan pacífico, tan dulce tan relajante… Escuche que la puerta se abría, por reacción me quede quieto esperando que fuera…

-Sigue dormido, ¿lo abre lastimado?- dijo una voz dulce.

Yo sonreí al reconocer esa angelical voz, esa voz tan maravillosa, esa voz que lograba conmoverme, esa voz tan inocente… la voz de Starfire.

-Robin… ¿Qué sería de mí sin ti?- dijo, yo no pude no evitar no emocionarme.

Fingí estar dormido más rato para escuchar más.

-Porqué te ofreciste, te pude haber hecho daño…- dijo su voz triste ahora.

Sentí como alguien se sentaba en la cama.

-Pude haberte matado si no me controlaba…- dijo en susurros Starfire.

Ella se echó en la cama abrazándome por la espalda haciendo que empiece a temblar.

-Porque te sacrificaste por mí…- se pregunto en voz bajita.

Con una mano acarició mi cabello y la otra la utilizo para abrazarme. Yo simplemente estaba demasiado feliz, ella estaba allí conmigo. Por esto haría que tome mi sangre más seguido.

-Te quiero mucho Robin.- dijo ella.

Yo no evite más me sentía muy feliz.

-Y yo te quiero mucho Star.- dije entre susurros.

Ella se sobresaltó, pero luego me abrazó con más fuerza ocultando su cabeza en mi espalda sollozando.

-lo lamento.- dijo ella.

-¿Porqué?- pregunte yo confundido.

-Pude haberte matado y demoraste en despertar, te aseguro que te sientes cansado y te arde el cuello.- me dijo llorando.

-Si es cierto todo eso, pero estoy feliz.- dije dándome la vuelta y enfrentándola.

-¿Cómo? ¿No te duele?- preguntó ella confundida.

-Sí me duele, pero no te perdí.- dije haciendo que me mire a los ojos con sus intrigantes ojos esmeraldas.

Ella sonrió y me abrazó con fuerza, yo la abracé también. Quería sentir esa alegría, quería sentirla cerca, quería sentir que la podía proteger. Me quedé dormido después de unos minutos acariciando su bella cabellera roja. Paz, eso sentía, porque ella no me iba a dejar… no aún.

PUNTO DE VISTA DE STARFIRE

El se quedó dormido, yo me controlé mucho para no hacerle daño. Salí de mi habitación sin despertarlo, no sin antes acomodarlo en mi recamara para que duerma mejor. Le quite el cinturón, las botas y la capa. Lo tape con mis sábanas y le acomodé mi almohada. Cuando salí una terrible sensación vino a mí. Otra vez no, tenía sed. Sed de sangre. Y no podía beber de Robin otra vez, lo podría matar. Yo no quería matar a nadie, simplemente no podía. Las ganas de beber sangre crecían. Mis oídos captaron los latidos de Robin arrullándome con su ritmo. Con lo que me quedaba de voluntad corrí hasta que me encontré con Raven que me miró preocupada.

-¿Starfire qué tienes?- dijo.

-Yo… necesito irme… ¡Aléjate de mí!- dije tratando de resistir la tentación de matarla.

-Star!- grito aterrada.

Yo me alejé corriendo, la cabeza me daba vueltas y se enfocaba en el corazón de Raven que venía corriendo detrás de mí, su corazón se agitaba por perseguirme haciendo que se vuelva irresistible. No podía matar a mi mejor amiga! Corrí más rápido confiándome en mis habilidades de vampiro alejándome de ella. Solo para encontrarme con Chico Bestía su corazón frenético por sus transformaciones me llamaba invitándome a matarlo.

-Star…- dijo acercándose a mí.

-NO!- le grite alejándome de él.

Corrí lo más rápido pero vacilante en mis actos hasta que llegué a la azotea. Los corazones de mis amigos resonaban en mis oídos haciendo que no pueda controlar mis pensamientos. Me tapé los oídos con fuerza tratando que el sonido no me enloquezca. Alguien me abrazo en forma protectora. Pude identificar su aroma, y su tacto él era…

-Shhhh… tranquila todo va a salir bien…- dijo Dimitri abrazándome.

-Has que pare, por favor!- le imploré.

-Quiero que te enfoques, concéntrate en mí.- dijo.

Yo traté de obedecerle pero el sonido de los corazones de mis amigos me arrullaba con su ritmo. El aroma de su sangre se volvía mi perdición. Yo rugí como si fuera salvaje. Más ganas de matar sentía con cada segundo que pasaba.

-Starfire, concéntrate en mí, en mi aroma, en mi corazón frio sin vida, en mi voz, en mi presencia…- dijo Dimitri.

Yo tardé un poco en poder hacerle caso a su petición pero al final cedí a su orden. Me concentre en su aroma, olía a tierra, hojas secas, pero tenía un aroma dulce que me embriagaba. Luego me concentre en su corazón, no lo escuchaba porque estaba muerto.

-Mucho mejor.- dijo haciendo que escuche solo su voz, aquella angelical voz que es mortal.

Su ser en sí era frio, yo supuse que al ser vampiro sería igual de fría que él pero… yo seguía igual de tibia que siempre.

-Soy diferente.- pensé en voz alta.

-¿Qué?- pregunto Dimitri.

-Me refiero que tú eres frío pero yo soy tibia como una mortal…- dije con la mirada perdida.

-Creo que… porque eres de otro lugar no eres un vampiro común…- dijo él pensativo.

-Eso es malo?- pregunte asustada.

-La verdad… no lo sé, eres el primer caso de un vampiro Tamaraniano.- dijo él seriamente.

Yo desvié la mirada, me había olvidado por completo en mis poderes y en mi planeta. Nunca volvería a ver a mi familia, nunca jamás. Mis poderes. Si no tengo poderes de Tamaraniana… tendré poderes de vampira. Miré pensativamente el lugar donde terminaba la azotea. El día estaba nublado y yo no tenía ni idea como sería si me caería sol, me refiero, será como los típicos vampiros que se vuelven cenizas?

-Una pregunta, Dimitri.- dije.- ¿Qué pasa si el sol se refleja en mí?

-Buena pregunta, lo que pasaría sería que perderías energía, tus poderes de vampiro te fallan y podrías morir.

-Cuales son las formas de matar a un vampiro?- pregunte curiosa.

-Estaca al corazón, balas de madera y hay una planta que nos debilita y nos puede matar, se llama verbena.

Yo pensé nuevamente en esas formas de morir, no era indestructible, me podían matar, solo hay que tener cuidado…

Mire nuevamente el borde de la azotea… una idea cruzó por mi cabeza. Sonreí traviesamente.

-Bien, te digo las formas de morir y tú sonríes.- Dijo sarcásticamente Dimitri.

-No es eso, es que tengo una idea, a ver si me sigues.- le dije con una sonrisa.

-¿Qué tienes en mente?- dijo con una sonrisa.

-Trata de seguirme…- dije juguetonamente.

Corrí hasta el borde de la azotea y salte lo más largo posible. Libre. Así me sentía. Sentía como el viento revolvía mis cabellos, podía ver todo con claridad, cada partícula de humedad, cada cosa que estaba a mi alrededor lo veía como si estuviera a suma calidad de vista. Sonreí. Esto es ser libre. Grité de emoción. La caída comenzó. Mire el césped y aterrice con delicadeza y elegancia. Mire hacia arriba encontrándome con la sonrisa de satisfacción de Dimitri.

PUNTO DE VISTA DE DIMITRI

Que mujer! Si que sabe como disfrutar de la vida. No me equivoque al convertirla, ella era definitivamente la mujer de mis sueños, nadie me la quitaría de mi lado ni nadie le hará daño. Solo falta que le guste tomar sangre, que disfrute estar de cacería y ella sería perfecta. Ella pronto amará ser de las sombras, pronto amara ser mía…

PUNTO DE VISTA DE STARFIRE

Dimitri se lanzó al vacío disfrutando de la caída y se encontró conmigo con una sonrisa traviesa. Yo sonreí ampliamente como una niña pequeña que quiere jugar.

-A que no me atrapas…- dije divertida.

Una sonrisa juguetona se formo en el rostro de Dimitri. Yo me fui corriendo de aquella isla. Corrí tan rápido que pude correr sobre el agua. Yo disfrutando de la sensación fría y refrescante de empaparme las piernas y un poco más arriba de la cadera. Llegue a la zona de la playa del otro lado mire atrás y Dimitri estaba corriendo detrás de mí. Yo grite como una pequeña y me introduje en el bosque para que el juego sea más difícil. Corrí, escale montañas, trepe arboles, la adrenalina no paraba, sentía que nada era imposible para mí. Estaba realmente emocionada. Esto no era del todo malo. Me encantaba este lado de ser vampira. Me detuve en el árbol más alto que tenía vista a toda la ciudad y tenía vista a la torre de los Titanes. Disfrute la brisa. Dimitri me alcanzó y me abrazo por la espalda.

-Cuando llegue a esta ciudad me trepe exactamente a este árbol y contemple la vista desde aquí.- dijo con un suspiro.

-La vista es realmente hermosa…- dije soñadora.

-Sí lo es.- dijo él pero me percaté que en realidad me miraba a mí.

Yo me sonroje ante el cumplido.

PUNTO DE VISTA DE DIMITRI

Amo cuando se sonroja… Un momento ¿Se sonroja? Ella esta muerta, solo los mortales pueden sonrojarse, no los vampiros. Fruncí el ceño, debe ser por sus genes tamaranianos otra vez… ¿En qué otras cosas sería ella diferente?

PUNTO DE VISTA DE STARFIRE

El momento era mágico. Así de simple. Pero todo se acabo cuando escuché un pequeño e inofensivo corazón latiente cerca. Mis oídos se agudizaron, mi boca se hizo agua, mis ojos buscaron la fuente y mi olfato trato de captar su aroma…

-Ahora enfócate de esa criatura…- dijo la voz de Dimitri.

Yo no lo podía evitar tenía sed.

-No quiero lastimar a nadie.- dije con poco de voluntad.

-Aun no te alimentaras de humanos… solo de animales, igual los comías cuando eras mortal…- dijo él.

Tenía un punto pero igual me daba pena esa indefensa criatura… pero la sed de sangre dominaba cada vez más mi ser.

-Ubica donde esta ese animal y aliméntate de él…- dijo Dimitri.

Mis oídos captaron el sonido de unos pasos. Me gire en esa dirección y comencé la carrera hasta aquel ser vivo. Era un lobo, me acerque más pero me detuve al ver a sus crías. La imagen me enterneció y me quito el instinto asesino que tenía en esos momentos. Me aleje varios pasos hasta que los perdí de vista. Dimitri me miró con decepción.

-Lo lamento pero no puedo, no soy capaz de quitarle la vida a alguien que no me ha hecho daño…- dije mirando al suelo evitando su mirada.

-Entiendo… en todo caso tengo otro plan.- dijo Dimitri con una sonrisa.- Quiero que regreses a la torre, te veré más tarde.- dijo al tiempo que me daba un beso en la frente.

Yo le hice caso y me fui corriendo hacia la torre pensando en el misterioso plan de Dimitri.

Llegué a la torre y entre corriendo hasta mi habitación para no encontrarme con los demás olvidando a quién había dejado dormido en mi cama.

-¿Dónde estabas?- dijo Robin echado en mi cama mirando mi ropa mojada por correr sobre el agua.

-En el bosque- le respondí.

-¿Con quién?- dijo nervioso pero molesto.

-Con Dimitri.- dije desafiante ante su actitud.

Él frunció el ceño.

-¿Qué hicieron?- dijo él.

-Corrí, trepe arboles, escale montañas y…- dije quedándome callada al recordar la loba con sus crías.

-¿Y?- preguntó el temiendo lo peor.

-Y vi a una loba con sus cría y me reusé a matarlas.- dije con una sonrisa orgullosa.

-¿Enserio?- dijo él cambiando su expresión y su tono de voz a uno sorpresivo y emocionado.

-Si… fue difícil, pero lo logré…- dije.

-Eso es bueno verdad? Pero… qué hiciste con Dimitri?- dijo sospechoso.

-Robin, ¿Estas celoso?- pregunte con una sonrisa divertida.

-Yo? Celoso? De ese chupasangre?- dijo el nervioso y sonrojado.

-Yo solo preguntaba… ¿Cómo te sientes?- pregunte preocupándome por sus heridas.

-Mucho mejor, por?- preguntó él.

-Bueno, es tarde y te la has pasado todo un día en cama…- dije sintiéndome culpable.

-Star… tú sabes que prefiero esto que a perderte.- dijo él.

-No sé cómo no me tienes miedo…- dije confundida creyéndome una abominación.

-Es porque te quiero y sé que no eres cómo él.- dijo Robin.

-Dimitri no es malo… solo es…

-Un asesino, un vampiro maldito asesino chupasangre.- concluyo Robin.

-ROBIN! Yo también soy una vampira, tomé de tu sangre y casi te mato, y en algún otro momento tendré que tomar sangre otra vez, no de ti pero si de alguien más!- dije enfurecida.

-No era mi intención insultarte, ¿Star?- pregunto él al ver una lágrima rodar por mi mejilla.

-Solo sal de mi cuarto, necesito estar sola.- dije ofendida.

-Star lo lamento soy un tonto.- dijo el arrepentido.

-¡Vete!- grite llorando.

-¡No, por favor lo lamento!- rogo él a punto de llorar también.

-¡Déjame sola!- grite más fuerte aún.

Pude ver su cara de suma tristeza a la hora de abandonar la habitación. Me rompía el corazón verlo así. No podía estar así con él. Pero me ofendió lo que me dijo. Prácticamente me dijo monstruo, chupasangre, asesina, maldita… me dolía porque a mí me afectaba el hecho de ser vampira. Cerré la puerta y me lancé a mi cama llorando. Pero luego me percate que mis sábanas olían a él, ese olor a café y a lavanda me envolvía. Me encantaba ese aroma. Aspire profundamente su olor grabándolo en mi memoria. Ahora que soy inmortal no siempre estaré con él.

Me quedé echada en mi cama pensando en mi futuro, no me percate el pasar de las horas. Tocaron a mi puerta. Yo no respondí. La puerta se abrió. Su aroma lo delataba era Dimitri.

-Te traje una sorpresa...- dijo él emocionado.

Yo voltee y pude ver un cooler en sus manos (un cooler en como una mini refrigeradora) La curiosidad abundo.

-¿Qué hay adentro?- pregunte.

El depósito su regalo entre mi tocador y la ventana.

-Lo que necesitas hasta que puedas cazar sin sentir remordimiento.- dijo orgulloso de su idea.

Yo abrí cuidadosamente la tapa del aparato y observe minuciosamente su interior llena de curiosidad. Un montón de bolsas de sangre que usan en los hospitales.

-Wow es un montón de sangre…- dije.

-Así es, con esta idea no matarás a nadie hasta que estés preparada.- dijo.

Yo agarré una de las bolsas y agarré aquel tubo transparente que tenía.

-Adelante prueba.- me incitó Dimitri.

Yo acerque la cañita de la bolsa a mis labios y comencé a beber de la sangre. El exquisito sabor sobrepasó mis ansias, comencé a beber con ferocidad. Disfrute el exquisito sabor hasta que se acabo. Yo abrí mis ojos por la decepción. Dimitri sujetaba otra bolsa en su mano con una sonrisa. Yo se la quite e hice lo mismo acabándome la bolsita. Se repitió el proceso hasta que satisfice mi sed.

PUNTO DE VISTA DE DIMITRI

Ella era voraz, se notaba en su apetito. Yo sonreí, no tardaría mucho en ser como yo…

PUNTO DE VISTA DE ROBIN

La culpa me comía vivo, sus palabras se repetían una y otra vez en mi mente… su mirada llena de tristeza y lágrimas no dejaba de aparecer por donde sea que miraba, el sonido se su llanto me mataba, ella tenía el corazón roto.

Estúpido! No podías controlar por un momento tu bocota?! ERES UN IMBECIL! Me insulté una y otra vez, ahora fácil ella me odiaba, fácil no me quería ver la cara, fácil quería irse con el maldito de Dimitri y fácil me dejaría aquí solito. Le tenía miedo a la soledad. Aunque hubiera estado con ella un largo tiempo debo decir que no me gustaría estar solo otra vez. Solo espero que me perdone y que no me deje, porque yo sin ella no soy nada…

PUNTO DE VISTA DE STARFIRE

Dimitri salió de la torre de casería. Trato de llevarme con él pero yo me resistí. Yo ya no tenía sed así que salí de mi habitación. Podía controlarme mejor ahora que ya me había alimentado. Me encontré con Raven que me miro preocupad por mi antigua reacción cuando me la encontré y le explique lo que sucedía. Ella sonrió, me comprendió y siguió su camino, lo mismo sucedió con chico Bestia. El ahora me temía. No se acercaba tanto a mí como antes, supongo que su instinto animal le decía que conmigo corría peligro… supongo que es mejor así. Pasee por los pasillos hasta que me encontré frente a la habitación de Robin. Agaché mi cabeza al recordar lo que pensaba de mí.

PUNTO DE VISTA DE ROBIN

Unos pasos se escucharon en mi puerta Y se detuvieron frente a ella. Puedo jurar que es ella, no sé como lo sé pero lo siento dentro de mí. Me paré. Me dirigí a la puerta y la abrí encontrándome con ella. Su mirada estaba triste. Ella tiene el corazón hecho pedacitos. Lo sé porque nunca la había visto tan destrozada… lo peor de todo es que es mi culpa. Yo no me contuve, no me importaba si ella me mataba. Solo quería sentirla cerca. La abracé como si no hubiera mañana. La abrace como si ella fuera a desaparecer. Ella no se contuvo y me abrazó también llorando.

-Lo lamento.- le dije yo entre sollozos.

-No, yo lo lamento, es que es difícil ¿Sabes? Me duele ser así, no quiero ser un monstruo!- dijo ella con la voz fallándole por el llanto.

-Te quiero mucho Star, no me importa lo que seas, o como seas, siempre serás tu misma, te quiero demasiado.- dije yo sonrojado y llorando.

-Robin yo también te quiero mucho!- dijo ella feliz y llorando.

Aquel hermoso momento duro un montón, ninguno de los dos quería separarse, ninguno de los dos quería romper ese lazo especial que teníamos. De allí me di cuenta que yo la necesito.

La necesito como a ninguna otra persona, porque ella es mi ángel, ella es mi amor, aunque ella no lo sepa yo la amo más que a mi vida propia…


Holaaaaa mis lectoreeees lo lamento mucho por la demora! Pero como se los dije yo nunca los voy a abandonar! Los quiero mucho cuídense!