LA CITA DE HANS E ISABELA
Hans llega a casa de Isabela con el auto de los pingüinos. Baja del auto y toca el timbre. Espera en la puerta unos 20 segundos hasta que le abre el mayordomo.
-¿si señor?.- Le pregunta el mayordomo a Hans.
-buenas noches, busco a Isabela.
-si señor, adelante pase.- Hans entra a la casa y espera a Isabela en la sala.
-voy a llamar a la señorita Isabela.- Terminando de decir esto, el mayordomo subió las escaleras y toco a la puerta del cuarto de Isabela.
-¿Quién?.- preguntan del otro lado de la puerta.
-su fiel mayordomo señorita.
-adelante, pase.- El mayordomo entra al cuarto de Isabela y la encuentra sentada delante de su luna arreglándose, acompañada de Amanda, ayudándole con algunos retoques.- ¿Qué pasa?
-El señor Hans la está esperando en la sala.
-¿ya llego Hans? ¡Ay no!.- Isabela comienza a alarmarse y Amanda solo intenta tranquilizarla.
-Isabela tranquilízate.- Amanda la agarra del brazo y la mira de frente.- ahora baja, recíbelo y disfruta esta cita.
-sí, si tienes razón… bajen ustedes yo, bajare en seguida-Amanda y el mayordomo fueron los primeros en bajar hacia la sala, donde vieron a Hans sentado en el sillón esperando a Isabela.
-buenas noches.- saluda Hans a la pingüina.
-buenas noches, mi hermana no tarda en bajar.- le dice Amanda nerviosa al frailecillo. Pasaron 5 segundos, hasta que Isabela sale a la vista de Hans, el frailecillo al verla deja de respirar y se queda como estatua, Isabela se veía hermosa, con un vestido azul, usando una estola y maquillada a la perfección.
-(pero que hermosa es, jamás creí poder estar enamorado como ahora… yo… no merezco a alguien como ella, como deseo poder besarla pero… tengo una misión que cumplir).- pensaba el frailecillo, cuando termino de pensar sus sentimientos Isabela ya terminaba de bajar las escaleras.
-hola Hans.- saluda la pingüina con una sonrisa coquetona.
-hola, te ves hermosa.- no pudo evitar el frailecillo decirle eso a la pingüina.
-gracias.- le agradece Isabela algo sonrojada.
-bueno, ¿nos vamos?.- le pregunta Isabela impaciente al frailecillo. Hans afirma con la cabeza y la pareja sale de la casa, se suben al auto y se van. Kowalski llega al habitad de la nutria y la ve sentada cenando pescado. El pingüino sin hacer ruido enreda sus aletas sobre su cintura y la besa en la mejilla.
-Hola amor.- lo saluda la nutria.
-hola Marlene, lamento no poder verte antes, pero ahora Hans es nuestro nuevo líder.
-¿Hans?, Hans es el frailecillo de Dinamarca ¿no?, el enemigo de skipper, que por su culpa skipper no pudo regresar a Dinamarca?.
-sí, el mismo, Hans ahora es nuestro nuevo líder y no nos permite salir del cuartel, hoy si pude salir, ya que el salió a no sé donde, pero traía un traje muy elegante.
-¿crees que tenga una cita?
-no lo sé pero y si fuera así… ¿con quién?.- Kowalski ahora tenía esa inquietud, el saber con quién Hans se estaba relacionando, Marlene vio pensativo al genio, y decidió cambiar de tema.
-bueno, sea como sea, a nosotros que nos importa, mejor aprovechemos este momento para estar juntos.- le dice la nutria dándole un cálido beso en el pico.
-tienes razón.- Kowalski comienza a besar a la nutria y esta para el beso para poder hablar con el pingüino.
-Kowalski, si no es mucho pedir, quisiera que me enseñaras a tocar la guitarra española.
-claro que si amor.- Kowalski toma la guitarra de Marlene, era la misma con la que skipper le canto la canción de amor a Marlene, y ella aun llevaba los recuerdos amorosos en su corazón. Kowalski la noto pensativa y decidió preguntar el por qué.
-¿en qué piensas Marlene?.
-en nada.- Marlene se coloca de espaldas delante de kowalski, el pingüino le mostro como debía de sostener la guitarra y como debía de tocarla, los dos comenzaron a tocar la guitarra y a componer nuevas canciones, Kowalski recuerda la promesa de Cabo de hoy romper con Marlene.
Marlene, tengo que decirte algo importante, que Talves esto también arruine nuestra amistad.- le dice el científico con un tono triste.
-shuuu.- la nutria lo calla poniéndole su pata en su pico.- no digas nada solo quédate conmigo.- la nutria besa apasionadamente al científico y este se pregunta y dice en su mente: ¿cómo terminar con ella?, si me ha enamorado por completo, se que prometí no enamorarme de ella, pero eso fue imposible… ¡TE AMO MARLENE!.
Mientras que Hans, llevo a Isabela a un restaurante abandonado Isabela observa como es el restaurante por fuera, lleno de polvo, telarañas y uno que otros rayones. Hans abrió la puerta de la entrada principal del restaurante, Isabela comenzó a caminar hacia la entrada del restaurante y al entrar, fue donde se llevo la verdadera sorpresa, vio el interior del restaurante limpio y con un agradable aroma. Más al fondo encontró una mesa con un candelabro y dos platos.
-how.- fue lo único que pudo decir la pingüina al ver el interior del restaurante.
-¿te sorprende verdad?, no creerías que invitaría a cenar a una pingüina hermosa y elegante como tú, a un restaurante horrendo y repulsivo como este ¿o sí?
- la verdad sí, me sorprendí.- contesta la pingüina algo sonrojada por el por el comentario del frailecillo.
-jajajaja, toma asiento Isabela.- Hans arrima la silla, esperando que la pingüina se sentara.
-gracias Hans.- Isabela se sienta en la silla y Hans se sienta también, en el plato se encontraba como platillo pescados y almejas.
-Antes que nada, quiero agradecerte por esta gran cena.
-no hay nada que agradecer Isabela.- Isabela comienza a comer el pescado delicadamente y en eso Hans decide empezar una plática.- Isabela, tu padre me ha ayudado mucho en mi decisión de poder ser el líder de este comando, pero quiero saber, si tengo tu completa confianza de poder llevar este comando?.
-claro que si, Hans.- Isabela toma de las aletas a Hans.- si tienes mi completa confianza, Hans se acerca lentamente a Isabela hasta besarla, Isabela por primera vez pudo experimentar el pico del frailecillo que al igual que a Hans, pudo saber a que sabían ese pico de aquella pingüina que poco a poco y sin darse cuenta, iba a conquistar el corazón de aquel frailecillo. Paso, el tiempo, Hans salía más a menudo con Isabela y ambos tenían citas aun mas románticas, Antonio se encelaba de Hans, al ver que su pequeña pingüina "que ya no era tan pequeña", salir a citas con Hans, Kowalski también salía con Marlene a citas y en cada una de ellas, el no podía evitar besarla, ya no le daba asco, en ocasiones recordaba la promesa de cabo, terminar con ella para acabar con su venganza, pero él no podía ya que la amaba de verdad y no estaba decidido a perderla. Amanda también salía con rico por las noches a mirar las estrellas y uno que otro momento para explotar dinamita o fuegos artificiales. Hans cito a Isabela al parque para darle una sorpresa e Isabela acepto encantada la sorpresa de Hans y fue al parque con él.
-Isabela hemos salido mucho en los últimos días y creo que ya es hora de pedirte algo que Talves te emocione o no te emocione.
-de que se trata Hans?
-Isabela, antes que nada quiero que sepas que yo te amo, y estoy más que decidido a pedírtelo.- el frailecillo se arrodilla ante Isabela y saca una cajita, la abre y se ve un anillo de oro.- Isabela ¿´te quieres casar conmigo?.- Isabela se queda impactada por la petición del frailecillo que aun no sabía que contestar, aunque ya tenía la respuesta desde hace mucho tiempo.
Una disculpa por no actualizar pronto, pero tenía que escribir el capitulo en mi libreta, y pasarlo, tenia tareas, otros días mi mama no me deja usar el internet… en fin un montón de cosas. Dejen reviews XD
