—Mirad, el restaurante es este —señala Galia.
—Oh! Mira que romántico... —susurra Bélgica al verlo, con terror.
—Oui, ¡es muy bonito! —ella tira de Bélgica hacia dentro. Escocia aprieta los ojos al verlo y se ríe un poco de sí mismo.
Bélgica sigue mirando a Escocia agradeciendo no ser ella la que lo trajo aquí.
—Cielos, estoy seguro de que Alba en su vida ha entrado a un sitio como este —asegura Gales con media sonrisa.
—Vine una vez con France —se inventa solo para fastidiarle, apagando el puro antes de entrar.
Gales levanta las cejas y abraza un poco a Galia pidiendo la mesa. Bélgica aprovecha para acercarse un poco a Escocia que le sonríe.
—Al menos esta vez no es culpa mía —se ríe ella.
—No estoy seguro, ahora que sois tan amiguitas.
—Cállate, que no quiero esa fama. Ya me dijeron que como se entere tu madre...
—Uuuh y a escondidas de ella, además.
—Shut up! —protesta ella riendo—, no es como que... A ver, me ha dicho que quiere hablar de los derechos de las mujeres y el feminismo...
—¿Estás intentando ganártela a través de Galia? No es una mala idea.
—En realidad... No. Pero si dices que no es mala idea me empeñaré en ello... Aunque... ¿No que me iba a odiar?
—Depende... si te has acercado a ella solo porque ha dicho que le va el rollo bollo y te apetece probar...
—El rollo... Bo-bollo? —Bélgica parpadea.
—Ya sabes... chicas con chicas.
Abre la boca impresionada y mira a Galia... Y se sonroja, sí.
—¡Callateeeee!
—¡Te gusta! —exclama notándolo, sonriendo.
—No me... ¡Claro que no me gusta! —le tapa la boca porque no, es decir, no le disgusta pero... ¡Es que ni había pensado en ello!
Escocia se ríe tomándola de la cintura.
—Claro que sí, porque es muy bonita... voy a estar imaginándoos a las dos toda la cena.
—Es una CHICA. No... Ugh... No es como que requiera cuestionarme mi sexualidad con la novia de tu hermano y mejor amiga de tu madre.
—Segunda madre para mí... —añade.
—Es bonita y ya quisiera yo tener su cuerpo, pero... ¡No nos imagines! —sonríe un poco apretando los ojos.
—Nah, tú tienes mejores tetas —asegura sonrojándose un poco. Ella se sonroja más con eso, aunque sonríe.
—Y un novio mucho más sexy.
—Germany estará contento de que digas esas cosas, haces bien porque tal vez lo de Galia le cae un poco mal.
Bélgica se ríe porque es un idiota.
—Deja a Allemagne en santa paz por favor... Hablo de ti, ¡TÚ eres mi novio!
—Pensaba que él era el novio y yo el amante porque así él nos mantenía a los dos... ¿no era ese el trato?
—¡Ah! Es verdad —aprieta los ojos y se sonroja—. Pues tú eres más sexy que él y... ¿Para qué me molesto en decirte todo esto? —se ríe
—I don't know —se ríe también.
—Ya está la mesa —anuncia Gales justo cuando Bélgica se acerca al escocés para darle un beso.
Es vilmente ignorado por unos segundos.
Bélgica se recreeeeea porque no había podido besarle bien desde que le dijo que lo intentarían y a Escocia le tiemblan las rodillas.
Así como se acerca de rápido termina por separarse, sonriendo sonrojada mientras le limpia el labial de los labios, el escocés se ríe tontamente.
—I love you...
—I love you too... —susurra sin darse cuenta de que Gales está ahí, viéndola solo a ella.
—Awww... Qué lindos. ¿Van a entrar? —pregunta Gales con sorna.
Escocia se sonroja de muerte volviendo a la realidad de golpe, soltando a Bélgica.
Gales se ríe un poquito y Bélgica se sonroja a juego de Escocia carraspeando un poco y pasando delante de él. Torpitos que son.
Gales se ríe bajito y le susurra a Galia que la quiere, solo para convencerse de que a él no le da vergüenza.
Escocia... decide ir al baño antes para el odiecito de Bélgica porque la deja ahí, pero bueno, se gana que Gales le ayude con su abrigo y le retire la silla a ella también.
Mira que mono y caballeroso.
Gales siempre es muy mono y educado. Bélgica decía que no estaba segura de que Galia pueda aprender realmente a que Gales no le abra la puerta.
—Mon amour... Belgium estaba contándome antes que tal vez te preocupaba que fuéramos amigas.
—¿A mí? ¿Por qué iba a preocuparme que fueran amigas? —pregunta curioso mirando a Bélgica e inclinando la cabeza.
—No... No exactamente, Galia me dijo que le interesaban los temas del feminismo y la equidad de género —explica Bélgica.
—Son cosas muy complicadas —asiente ella.
—Oh, interesante tema, no sabía que gustaba —asegura Gales tomándole la mano a Galia.
—Lo que le comentaba a Galia era que... Sin ofender, aparentemente, ustedes tienen cada uno un rol muy... Especifico.
—Rol —repite Gales—. ¿A qué te refieres?
—Masculino y femenino. Son... Como una pareja de los veintes.
—Pero... —Galia no muy segura, escuchándoles. Gales levanta las cejas con eso y la verdad no le desagrada del todo. Los veintes le gustan.
—Mmm... ¿Te refieres a Galia en el rol de mujer abnegada y yo el rol de... Macho?
Gales mira a Galia de reojo mientras dice eso. Le da un beso en los nudillos. Ella le sonríe.
—No tan así... —responde Bélgica porque puesto así suena fatal.
—¿Sientes que te someto, Galia? —le pregunta Gales divertido.
—Non, claro que no —se ríe ella.
—¡No tergiverses mis palabras! ¡Yo no dije que la sometieras!
—Ya, ya lo sé, pero suena mucho más sensual este asunto de someterla en el lecho, que lo que dices —apunta Gales y le acaricia la mano—. Que creo que entiendo que es, Galia es toda una mujer.
—Tal como yo lo veo, ningún hombre es capaz de someter realmente a una mujer, solo por el simple hecho de que, pobres, están en unas pésimas condiciones de lograrlo. La mujer es quien tiene todas las armas —asegura Galia muy convencida
—¿Ves las cosas que dice, Belgium? Ella tiene todas las armas y todo el poder, no estoy seguro de que puedas darle unas grandes lecciones de feminismo... Si hago exactamente lo que quiere cuando quiere —explica Gales afectuosamente y con tranquilidad.
—Aun así, hay ciertas cosas que haces... Como abrirle la puerta, esto de acomodar la silla, quitar el abrigo...
—¿Eso es algo malo? —pregunta Galia desconsolada.
—No, pero es algo que tú no haces de vuelta... Tú no le detienes la silla o le abres la puerta de coche.
Galia mira a Gales sin entender muy bien.
—A mí me gusta ser caballeroso —Gales se encoge de hombros—. Y si a ella le gusta, no veo el problema.
—No, no es un problema... Solo encajan unos roles.
—¿Y qué tendría que hacer? —pregunta Galia
—Abrirte tú la puerta del coche y bajarte tú sola quizás... Aunque es verdad que sí les gusta, no tiene nada de malo —aclara Bélgica.
—No! —protesta un poco Gales apretando los ojos—. No tienes que abrirte tú la puerta de ningún sitio mientras yo esté ahí para hacerlo.
Galia les mira a los dos sin entender. Bélgica se ríe un poco y mira a Galia.
—Por eso mismo decía yo que quizás a él no le encantaba la idea de hablar sobre el feminismo... —le "susurra" cubriéndose la boca a un tono en que Gales oye.
—Es que si ti te gusta que te abra la puerta y a mí me gusta abrirla para ti... —explica Gales mirando a Galia.
—¿Pero... entonces es... solo eso? —mira a Bélgica cuando Escocia vuelve y se sienta como si nada.
—No... No. Hay otras muchas cosas, como igualdad de responsabilidades, no tener el rol de madre sino un rol de pareja en circunstancias iguales, no ser responsable por él y no... Esperar tampoco que él te cuide si se te pincha una llanta, pero... Es que ustedes dos... —Bélgica mira a Escocia—. ¿Qué piensas tú de ellos dos en relación a la igualdad de género? Galia quiere aprender del feminismo.
—¿Eh? —Escocia les mira a los tres, a Gales solo un instante.
—Les hablaba de la igualdad... Y los problemas con la caballerosidad. Pero ellos dos no encajan en eso, no los veo...
—Mmm... ¿Para qué quiere Galia saber más del feminismo si está claro que ella es la que lleva los pantalones? —bromea Escocia.
—Eso mismo intento explicarle yo a Belgium —sonríe el muy cínico Gales.
—Cielos con los dos —protesta Bélgica y Escocia se ríe.
—Galia, ¿qué tienes tú que decir a esto? —pregunta Bélgica.
—Que aun no entiendo muy bien...
—Yo creo, my love, que el feminismo es más bien una forma de ver las cosas que en si una serie de reglas como impedirle a tu abnegado novio abrirte la puerta... Tú has conseguido incluso que limpie mi casa y que me porte un poco mejor... Y es verdad lo que dices, tú tienes el control de todo.
—Es muy fácil, Nanny —explica Escocia como si fuera su madre—. Significa que te respetes a ti misma. Es decir, por ejemplo, estás comprometida con Cymru porque quiere formar una familia con él, ¿no? Pues entonces respeta esa idea y deja de acotarte con el capullo y el atontao y... mum... y todo el bloody mundo. Pero no porque esté mal visto o porque es lo que quiere Cymru. Porque lo que TÚ quieres es formar una familia y esa es la única forma.
—Oh... —Galia levanta las cejas y mira a Escocia un poco desconsolada, porque siempre es tan duro... Gales abre los ojos desmedidamente y mira a Escocia como si hubiera dicho... Lo que ha dicho. Se sonroja y revuelve en su asiento.
—En esencia eso es lo que significa: amar, trabajar y defender tus sueños y deseos sin esperar que nadie venga a hacerlo por ti.
Galia baja la cabeza, regañada y traga saliva. Gales cree ha perdido la capacidad de hablar. Mira a Galia de reojo así tan... Frágil.
—Merci, mon chou —susurra ella asintiendo un poco a Escocia, sin mirarle.
—E-Es una... Transición... No es algo que se hace de un día a otro —murmura Gales. Ella mira a Gales de reojo y asiente un poquito, agradeciendo sus palabras más amables.
—Pero sin duda es por lo que trabajamos... Juntos. Porque también hay sueños que van juntos —sigue Gales mirándola a ella—. Uno de ellos es formar una familia. Espero.
Ella le toma la mano bajo la mesa, él se la aprieta un poco acariciándole con suavidad.
—Aun así... Me parece muy bien que hables con Belgium de estas cosas y te explique sus puntos de vista, aunque a veces no sean aplicables para nosotros… O sí, eso es algo que podemos hablar —sigue Gales, ella asiente—. Ahora... Alba, ¿que es bueno aquí tú que ya has venido? —pregunta sonriendo un poco para el con sonrisita cáustica, porque aunque agradece que le diga esas cosas a Galia... Se ha puesto nervioso.
Escocia que está poniendo los ojos en blanco con el drama y mirando a Bélgica para saber si ha sido demasiado duro.
Bélgica carraspea un poco y le da unas palmaditas en la pierna porque le parece muy bien que le haya dicho eso aunque sí que le parece duro... Especialmente con ella. Pero él la considera una segunda madre y cosas semejantes le ha oído decir a su madre.
—Todo, es un restaurante francés, Cymru.
—Pues luego hay que andarse con cuidado en estos lugares... —ya, claro, tú que comes piedras. Abraza a Galia y le pregunta que qué va a pedir ella, aún preocupado por si está bien.
Bélgica le sonríe a Escocia y se le echa un poco encima igualmente, decidiendo que ella va a elegir el vino... Le bromea un poco sobre lo bonita que se ve la velita en el centro de la mesa y le pregunta si no ve un violinista que pueda tocarles algo al fondo mientras cenan.
Galia mira a Gales de reojo mientras lee, hace un gesto para indicar que no se preocupe, aunque está más taciturna y menos sonriente de lo normal.
Escocia le susurra a Bélgica que... ya entiende que le guste que le hagan eso mientras come y que no quiere molestarlo, pero venga, estando ahí su hermano, si tanto quiere que alguien la toque ya lo hace él, no hace falta pedirle al violinista. Mano en el muslo acariciándola hacia el lugar concreto.
Bélgica no puede más que reírse del tonto de Escocia poniéndose súper nerviosa cuando mueve la mano hacia allá, pero le deja hacer haciéndose como que lee la carta... Qué tiene al revés.
Le susurra además que ni se ilusione con que sea una chica la violinista y no un chico... Qué así seguro la deja.
Gales nota casi de inmediato que las palabras de Escocia tuvieron efecto en Galia, asumiendo que en lo que está pensando es en si realmente quiere una familia con él por la cual dejar su vida como hasta ahora... Se revuelve con los posibles resultados de ese pensamiento y termina por abrazarla más posesivamente.
Escocia se pone más nervioso al ver que no lo detiene porque era... bueno, claramente una broma, pero... él no es un hombre cobarde, así que ahí va la mano, un poco temblorosa y bestiecita, sí, pero ahí va.
—Shhh... —susurra Galia para calmarlo, abrazándole de vuelta y acariciándole la cara.
Bélgica traga saliva sin poderse creer que no se detenga. Se sonroja más y le mira de reojo hundiendo la nariz en el menú. Sonríe.
Escocia mira el suyo, que sujeta solo con una mano, concentrado en acariciarla por encima del pantalón suavemente, con un par de dedos, solo arriba y abajo, arriba y abajo, sin más.
—No era mi intención que esto pareciera un "o ellos o yo" —indica Gales y se deja acariciar mirándole a los ojos.
—No te preocupes, estoy trabajando en ello —le asegura antes de darle un beso suave en los labios.
Y en sí, el roce de Escocia no era tanto ni la fricción... Pero si la intención y la cercanía así que ella se sonroja aún más. Le mira de reojo sin saber si pedirle que siga o que pare.
Él carraspea sin ser capaz de mirarla, pero sin parar.
—Yo lo sé. Tomate tu tiempo... Todo el que quieras. Solo no termines por elegirles a ellos —pide Gales en un susurrito.
—A-Ahora me dirás que... ¿Imaginas lo que dijiste? —pregunta Bélgica pensando en lo de Galia queriendo rollo.
—Mais non, mon amour —sonríe Galia intentando calmarle aunque con el corazón un poco acelerado. Gales se calla con eso, creyendo lo que dice. Se tranquiliza un poquito.
—¿Q-Qué dije? —perdónalo, Escocia concentración cero cuando tiene las manos donde las tiene.
—De tu..., tú... Gustó insano por los rollos de chicas.
—C-creo que... hacerlo yo mismo es lo único que supera eso... —no es capaz de mirarla.
—A-Aquí e-en medio de todos.
—Da bastante morbo —se humedece los labios—. ¿Crees que lo hayan notado?
—¡M-Más vale que no!
Presiona un poco más y sube el ritmo
—Oh.. Dioses. A-Alba, van a enterarse... —sisea pero... No le para. Porque a ella también le da morbo. Es muy sexy y atrevido... y ahí es cuando llega el camarero.
