Capítulo 10: ¿En qué piensas?
No quería levantarse, jamás pensó sentirse tan vago como Kagami. Con esfuerzo apagó el despertador del móvil.
-Jamás pongas tu canción favorita como despertador –dijo Kise con rabia tirando el móvil encima de la cama y tapándose con la almohada.
Kagami solo hizo un ruido casi inaudible y siguió roncando.
-Vamos levántate… Es lunes.
Se oyó una pequeña risa al otro lado de la cama.
-Mi día favorito –ironizó el pelirrojo bajó las sábanas.
Aunque fuese lunes, Kise se sentía tan cansado como si se tratase de un viernes por la tarde. Estiró su cuerpo alzando los brazos y dando un pequeño gemido de placer ante el movimiento. Kagami caminaba a su lado cargando la mochila y mirando hacia el frente, como si estuviese sumido en sus pensamientos.
El tiempo amenazaba lluvia y para ser las ocho de la mañana el cielo lucía bastante oscuro tras los nubarrones negros que rugían contra el viento iluminándose a lo lejos con varios relámpagos.
-¿Has traído paraguas? –preguntó Kagami dirigiéndose a su compañero, que para decir verdad no tenía muy buena cara.
-Sí, miré el tiempo esta mañana en el móvil y no me quise arriesgar –respondió sin más.
Kagami no dijo nada al respecto, pero sabía que algo le sucedía a Kise desde ayer. Quiso reservárselo hasta que estuviese del todo consiente aunque ya fuese más que obvio. No había nada más que ver la mirada perdida del rubio, que vagaba por cada rincón hasta perderse a lo lejos.
-Que palo de día –murmuró Kise tras un bostezo.
Hoy a la tarde habían quedado en el gimnasio junto a Kasamatsu, para aclarar los horarios y demás. Supuso que también para presentarse a los otros jugadores. Se removió por dentro al recordar a Aomine, no estaba seguro de que hacer si le veía, tal vez hasta se sentiría observado jugando en el mismo equipo que él.
Cuando por fin llegaron, tanto Kise como Kagami se despidieron y se marcharon a sus respectivas clases, que para decir verdad no quedaban muy lejos la una de la otra.
La mañana paso pesada y lenta, como si el reloj se hubiese parado una hora entera y arrastraba las almas moribundas de los adolescentes que se dormían con cada cosa nueva explicada.
Ya era última hora y a la siguiente se marcharían a casa para comer que era justamente lo que más deseaba en ese momento, como un perro hambriento. En el instituto de Teiko las clases finalizaban a las dos y media. Suficiente como para ya estar muriéndose de hambre si no habías desayunado bien.
Comenzó a llover sin más y Kise deslizó sus dedos por la fría ventana que resultaba empañada con el calor interior de la clase. Perdió su vista en ella dibujando cosas sin sentido hasta que por pura inercia le salió un pequeño corazón. Se había quedado pasmado mirándolo hasta que un trueno le sorprendió haciendo que pegase un leve respingo en la silla. Para su suerte se sentaba al final de la clase, así que no llamó mucho la atención.
Cuando el timbre sonó todos se levantaron, tirando las sillas hacia atrás haciendo ruidos molestos. Todos comenzaron a hablar y a gritar entre risas. Por más que quisiera no entendía nada, hoy estaba perdido y con un poco de suerte no se toparía con Aomine por el camino.
Muchas personas, muchas caminaban y hablaban entre ellas haciendo barrullo en los pasillos. Ryota caminaba como si no supiese hacia dónde ir, solo tenía ganas de irse a casa y comer.
Kise estaba con la antena parabólica bien puesta y con un escudo al frente. No quería encontrarse a cierta persona.
El sonido de una voz, llamándole, diciendo su nombre hizo que se voltease con una pizca de alegría ; se trataba de Kagami que venía con su mejor sonrisa.
-¡Me muero de hambre! –exclamó aguantándose el estomago.
El rubio solo sonrió y asintió. Ambos se marcharon a casa dando una animada charla durante el camino tapándose con el paraguas, ya que la lluvia caía como filos de espada.
-¿A qué hora hay que ir al gimnasio? –fue Kagami quien preguntó.
-Kasamatsu senpai me envió un mensaje por móvil diciendo que aproximadamente sobre las cinco y cuarto –aclaró.
-Que ganas tengo de conocer al equipo y sobretodo de jugar –Taiga estaba más que entusiasmado. Desde hace mucho que no jugaba un buen partido.
Kise soló soltó un sonido de aceptación, con total sinceridad no sabía si el acompañaba el mismo pensamiento que el pelirrojo, pero se dejó llevar. Algún día tendría que dar la cara y ese raro sentimiento ya se iría cuando coja confianza con los demás del grupo.
-A todo esto ¿No lo cancelará por la lluvia verdad?
Por más inmaduro que sonara en esos momentos Kise deseaba que así fuese, pero era mejor no ilusionarse y afrontar las cosas cuanto antes.
-No creo, de ser así me avisaría por móvil –acabó diciendo.
Se sentía culpable por sus jugadas en baloncesto, así que decidió practicar más para sorprender a los nuevos integrantes, en especial a uno.
-Kurokochin ¿Quieres tomar un descanso? –preguntó su compañero.
Así era, Kuroko no estaba practicando solo, sino con la ayuda de un amigo de la clase de al lado llamado Murasakibara, quien también pertenecía al equipo de Teiko.
-No, está bien, juguemos un poco más. Luego te invitaré a un helado.
El chico de pelo alilado sonrió como un niño pequeño dulce e inocentemente dándole las gracias a Tetsuya. Cada día que pasaba se notaba el esfuerzo y el progreso del pequeño peliazul, quien lo daba todo por su equipo, porque para él lo más importante no era ganar solo, sino ganar en equipo.
Habría que decir que su altura a veces le acomplejaba bastante y más al estar al lado de Murasakibara, ya que sus dos metros y pico no se hacían faltar, llamaba bastante la atención su forma atlética y su altura era demasiado impresionante. Era el más alto de todo el instituto y eso Kuroko apreciaba mucho, sin olvidar de envidiarle. Como desearía Tetsuya quitarle unos cuantos centímetros para otorgárselos a él mismo.
Finalmente, después de tanto sudar y ser guiado por un buen jugador, Kuroko cayó exhausto y no tuvo otra opción que dejarlo por ese día.
-Venga, vayamos a por ese helado que te prometí –Dijo Kuroko- En una hora y media hay que volver al gimnasio, hay reunión con los nuevos integrantes.
-Bien –respondió su amigo, que para decir verdad sonaba a vagancia, pero él era así. Por dentro estaba más que entusiasmado.
Una vez comprado el dulce helado Murasakibara decidió hablar primero.
-Oye Kurokochin. Quería preguntarte esto a ti porque eres el mejor amigo de Aominechin –habló el de gran altura.
-¿De qué se trata? –preguntó el pequeño lamiendo su helado de fresa.
-Aominechin ha estado raro últimamente ¿Acaso no lo has notado esta mañana en la hora del descanso?
Después de que Atsushi preguntara eso con preocupación, Kuroko cayó en la cuenta de que tenía razón pero estaba tan distraído esta mañana que no se había pasmado del asunto. Calló un momento frunciendo el ceño. Se sentía algo decepcionado consigo mismo, quizás Aomine no estaba en sus mejores, pero recordó cuando se quedó a dormir a su casa y estaba tan normal como siempre ¿Cómo pudo darle un bajón así de golpe?
-Pues… No tengo idea, tendré que hablar con él.
-Bueno, no es mucho de qué preocuparse, no estaba triste ni nada, tan solo reía tontamente ante cualquier cosa que le dijésemos y miraba a su alrededor como si se tratara del fin del mundo –habló lentamente Murasakibara devorando su helado- Aunque, parece ser que tu también estas en otro planeta.
-Ah… Lo sien… -calló siendo interrumpido por Murasakibara quien de repente puso cara de sorpresa mirando hacia la nada- ¿Q-que pasa?
-Chocolate.
-¿Qué? –Kuroko pestañeo.
-Me apetece chocolate –dijo volviendo a poner cara relajada.
Kuroko sintió como si una piedra enorme cayera sobre su cabecita. Atsushi era impredecible.
-En cambio tú siempre lo estás –acabó diciendo el peliazul con una risita.
N/A: Espero que hayáis disfrutado del capi : ) Sé que en este no pasa mucha cosa interesante, pero espero recompensaron en el siguiente! Gracias por leer, bye byeee
AlexOkami: Uhh, para la acción falta xDDDDD Pero espero que te guste cuando llegué jajaj, Muchas gracias por leerme! (L
rinachi: Son muy cabezotas los dos, pero bueno, apenas se conocen, a ver que pasa luego :'' ) arigato por leerme y dear tu huellita 3
Yoko-chan: Mucho! xDD Thanks por leer! ^^
conejato: Pobrecito, solo se sentía solo (? Yey! las parejas van ir apareciendo poco a poco : D gracias por leer!
