CAP. 10!

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Preludio a la contienda.

Se acercó lentamente a su rostro para robar sus labios nuevamente pero la chica ladeó su cabeza, cortando toda intención del azabache que se molestó un poco por su acción, pero al final dio un suspiro de derrota. Le acababa de decir a Sakura que la esperaría, y sus acciones decían otra cosa. La alejó de él un poco, soltándose de sus brazos en su cuello. A pesar de que ella misma lo había alejado, involuntariamente, Sakura quedó desconcertada, ¿se había enojado acaso? La pelirrosa agachó su mirada, momentos después fue testigo de cómo el pelinegro abandonaba el agua, probablemente la dejaría sola.

—Hmp, búscala, — fue lo que escuchó por su parte, Sakura no comprendió, pero el azabache se dio cuenta de ello — la toalla.

—¡Ah!, sí, la buscaré — y se sumergió por ella, esperaba encontrarla, si no las cosas se pondrían muy mal, y lo peor se lo llevaría ella, ¿cómo podría salir desnuda ante Sasuke?

Sus rezos fueron escuchados, pudo ver la toalla atorada en unas ramas, a pesar de que la corriente era un poco fuerte pudo nadar hasta llegar a la orilla, se puso la toalla mojada antes de salir y se dirigió a Sasuke. El Uchiha estaba mirando muy pensativo hacia otra dirección, parecía más bien concentrado, era difícil descubrir lo que pasaba por la cabeza de Sasuke, todo él era un misterio, siempre fue así.

—Sasuke-kun, yo… Gracias por cuidar de mí, a pesar de que sé que me has llevado contigo sin mi aprobación, siento que puedo confiar en ti, — Sasuke no volteó a verla, no le dijo nada, aún estaba serio – creeré en tus palabras, porque yo te…

—Cierra la boca — la pelirrosa se asustó por un momento, luego le molestó la actitud de Sasuke, siempre tenía que decir algo que la lastimaba, habría sido un error confesarse de nuevo.

—¡Estúpido Uchi…!

—Shhh... — Y tapó su boca con una de sus manos para impedir que gritara, con la otra la acercó a él — hay alguien, creo que…

—¡Sasuke-kun! — Sasuke cayó de rodillas por el dolor, una serpiente lo había mordido en su pierna derecha, cerca del tobillo. Sakura se arrodilló a su lado — Sasuke-kun, ¿estás bien?

—Cuánto tiempo — los dos chicos voltearon e inmediatamente pudieron reconocerlo, Kabuto Yakushi sonreía con cara tranquila, ese idiota se divertía.

—¡No, Sasuke-kun! — El pelinegro terminó por desplomarse sobre los brazos de Sakura y Kabuto no hizo más que observarlos con burla, le parecía divertida la situación, pero lo más interesante fue encontrarla a ella, Sakura Haruno, la chica que había estado buscando.

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—No puede ser — el pelinegro se tocó la pierna, un sentimiento extraño lo invadió, se despertó de un salto apenas abrió los ojos, podía recordar el dolor que había sentido cuando lo mordió esa cosa. Sus recuerdos del sueño se centraba sólo en eso, nada más, pero aun así le había interesado, ¿por qué podía incluso sentir la sensación de los colmillos? Sacudió su cabeza y terminó por salir de la cama.

—Sasuke, apresúrate o llegarás tarde — le habló su madre tras la puerta.

—Ya estoy despierto — le dijo para que no entrara — espero no sea una especie de videncia, no quiero que me muerda una serpiente — y con esas palabras se dirigió a su armario.

Bajó al comedor pensativo, Sakura estaría de nuevo en la escuela, sonrió, no le dejaría las cosas tan sencillas a Gaara, ese idiota quería meterse, pues entonces él tampoco se daría por vencido. Sasuke casi aseguraba que Sakura estaba interesada en él, desde ese momento en la biblioteca pudo ver interés en sus ojos, tal vez le había mentido respecto a los poemas, pero bien podía hacer que Sakura viera más allá en él, sus cualidades.

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—Naruto, ¿por qué diablos no contestabas mis llamadas? — el rubio se mordió el labio, sabía que le preguntaría eso. Sasuke lo observó mientras caminaban rumbo a la escuela, generalmente su amigo corría a avisarle si algo le pasaba, pero esta vez era diferente, ¿por qué le ocultaba lo que había pasado? — ¿Qué no piensas hablar?

—No es nada, no me atreví, eso es todo — dijo caminando un poco más aprisa, ya casi llegaban y Naruto no quería seguir con el interrogatorio.

—Espera — y lo tomó del cuello de su camisa antes de que le diera por correr — tú de aquí no te mueves — y lo regresó, como si se tratara de un muñeco — ¿que fue lo que pasó?

—Ya te dije, siempre pasa lo mismo, no se porque preguntas teme. Nunca puedo acercarme lo suficiente — no le creía, Naruto estaba muy sonriente, como nervioso, y cuando fallaba siempre se deprimía, todo lo contrario a lo que pasaba ahora.

—¿Qué hiciste esta vez? ¿No me digas que Neji iba con ella? — Naruto comenzó a llorar, era verdad, Neji lo había descubierto lo suficientemente cerca de su prima — ¿cómo fue?

—Hinata estaba sola, o eso creí, iba a saludarla pero Neji me cortó el paso, dijo que estaba harto de decirme cuales eran mis obligaciones, y que la número uno no la estaba cumpliendo, acercarme a Hinata está prohibido para mí.

—Menos mal que las cosas no se fueron a mayores — el rubio negó con la cabeza. Sasuke se puso serio.

—Me retó en su club… — dijo al fin Naruto, sin mirar a Sasuke a la cara.

—¡Ese cabrón!, se aprovecha, tú ni siquiera sabes artes marciales, y él es miembro en esta escuela, espero que no hayas cometido una idiotez, — Naruto se rascó la cabeza en toda señal de nerviosismo. Sasuke tuvo que apretar sus dientes y cerrar sus puños para no ir a golpear él mismo al rubio — idiota, Neji te hará polvo, ¿por qué no te das cuenta primero de la situación?

—No quería verme como un gallina, ¡tú no escuchaste todas las cosas que me dijo, dattebayo! — Grito Naruto exaltado — Sasuke, ¿crees que no soy lo suficientemente bueno para Hinata? Ya sé que me meto en problemas todo el tiempo, que soy un tonto y que nunca hago nada bien, pero en verdad me gusta Hinata — sus últimas palabras fueron perdiendo fuerza, se mezclaron con la tristeza, no quería perder.

—Yo te ayudaré — le dijo serio, ahí estaba de nuevo, Sasuke siendo amable, metiéndose en problemas por él, pero esta vez no lo dejaría.

—No te molestes, Neji dijo que si le ganaba podía salir con Hinata, pero debo hacerlo solo — Sasuke se relajó un poco, Naruto estaba perdido — confía en mí Teme, no seas pesimista, además tengo tiempo antes de que la pelea se lleve acabo.

—Naruto, no es que no confíe en ti, pero… ¡un idiota miembro del club de lectura no puede hacer nada contra Neji Hyuga! — como ya estaban por llegar muchos de los estudiantes se les quedaron viendo, Sasuke Uchiha no solía perder los estribos.

—Justo eso le dije a Uzumaki — Neji apareció tras Sasuke, con los brazos cruzados, el golpe había desaparecido por completo de su rostro — pero creo que aceptó demasiado pronto, sin pensar en las consecuencias.

—Naruto no está en condiciones Neji, no es como tú y yo — Neji lo sabía, Naruto había sido obligado a entrar al club de lectura por Kakashi sensei, pues los maestros y la misma Tsunade pensaban que así quizás el rubio progresaría, pero la mayor parte del tiempo dormía.

—Eso debió pensarlo, ahora escúchame bien Uchiha, Uzumaki debe hacer esto solo, si veo que lo ayudas me declararé ganador antes de empezar el juego — sonrió y se marchó entrando a la escuela. Sasuke y Naruto caminaron hasta llegar a su salón, ninguno de los dos dijo nada.

Entraron al aula, varios estudiantes ya se encontraban, algunos conversando, otros discutiendo y otro par gritando. Entre ellos estaba Sakura, platicaba con Hinata Hyuga, al parecer ya había hecho amigas. Debía saludarla, jaló a Naruto y ambos se acercaron, el rubio enmudeció al instante al saber frente a quien se encontraba. Hinata enrojeció y Sakura se sorprendió de ver a Sasuke de nuevo, sabía que estaba en su clase, pero aun así…

—Sakura, hola, me da gusto verte — dijo medio sonriendo.

—Emm… sí, hola – Sakura vio a Hinata, ella parecía entre nerviosa y extrañada al mismo tiempo, seguro que por la presencia de Sasuke, pero no entendía el porqué de su inquietud.

Estaba rara, Sasuke pudo sentir que Sakura no estaba tan comunicativa como antes, incluso evadía su mirada, ¿Gaara le habría dicho algo? Pensaba decir cualquier cosa pero a los segundos apareció Kakashi sensei, seguido de Ino y Tenten, el pelinegro no tuvo más remedio que sentarse, Naruto lo siguió sin decir nada aún. Mientras la clase avanzaba Sasuke no ponía la más mínima atención, estaba concentrado en Sakura, algo había pasado para que ella estuviera tan fría.

Discretamente cortó un pedazo de hoja de su cuaderno y escribió "Necesito hablar contigo. Atte. Sasuke" y se la pasó a un compañero diciendo que se lo diera a Sakura, la cual estaba un banco más alejada. La pelirrosa abrió el papelito, la bella caligrafía de Sasuke la dejó sorprendida, pero más aún saber que quería hablar con ella, ¿por qué no esperó al terminar la clase para decírselo él mismo? Escribió ahora ella en el mismo papel, sabía que no era correcto hacer eso, pero había algo en Sasuke que la hacía actuar así. Siendo tan acatada a las reglas estudiantiles, pasar un papel en clase sería su falta más grave en toda su vida. Se mordió el labio y pasó el papel ante la atenta mirada del azabache, que abrió el pedazo de hoja apenas lo recibió.

"¿De qué se trata?" fue su respuesta, el pelinegro sonrió, miró a la chica, la cual parecía querer concentrarse sin éxito. Tomó el lápiz y escribió de nuevo, al llegar el papel en las manos de la ojijade lo abrió, por una parte ansiosa, ni ella misma entendió por qué. "Si pasas conmigo la hora del almuerzo te lo diré" Sakura se sonrojó levemente, dobló el papel y trató de nueva cuenta poner atención. En el transcurso de un par de horas escucharon que alguna persona tocaba la puerta, para desgracia de Sasuke la conocía bien. El prefecto Ebisu, pero si recordaba bien no había hecho nada en el tiempo que llevaba…

—Uchiha Sasuke, acompáñame, la Directora quiere hablar contigo — nadie dijo nada, ningún estudiante intercambió miradas, todos estaban acostumbrados a que pasara eso, siempre era Sasuke.

Sakura no pudo evitar sentirse preocupada, ¿qué había hecho Sasuke?, ¿por qué se lo llevaban? Había estado trabajando e incluso participó resolviendo algunos ejercicios, la pelirrosa no entendía qué es lo que el pelinegro pudo haber ocasionado para ser llamado hasta la dirección, era demasiado extraño. El Uchiha se levantó, observó a Naruto, el cual parecía igual de extrañado que la ojijade, luego miró a Sakura, comprendió que estaba preocupada. Salió del salón rumbo a la dirección. Una vez que estaba dentro Tsunade lo hizo pasar y sentarse, como todos los días en la escuela.

—Sasuke, no me gusta que se me desobedezca, se suponía que tendrías que hacer servicios al colegio por tiempo indefinido — así que se trataba de eso, Sasuke pareció más relajado. No recordaba que se había ido sin importarle el mandato de Tsunade — era algo sencillo ¡sencillo! — gritó perdiendo el control, el pelinegro seguía con expresión serena.

—Lo olvide — eso enfureció más a la rubia.

—¡No es excusa! — y se levantó de la silla, apoyando sus manos en su escritorio, mirando severamente al pelinegro.

—Usted quería que viniera los sábados, ¿lo recuerda? Dijo que el viernes debía hacer los servicios, también al día siguiente, no pienso venir los sábados a gastar mi tiempo en esta escuela — una de las cosas que admiraba de Uchiha Sasuke era su valor para responderle a pesar de ser la autoridad del colegio. La rubia sonrió y se sentó de nuevo, se había tranquilizado.

—Esta bien, si ese es el problema puedes pagar tus faltas de lunes a viernes, comenzando hoy, no quiero que se vuelva a repetir — le advirtió — tendrás dos horas para concretarlas, alguien te vigilará y procurará que hagas bien tu trabajo. Puedes regresar a clases.

El pelinegro se retiró, odiaba lo que Tsunade le había impuesto, quedarse horas extra no era bueno para él y de seguro tendría a Shizune vigilándolo durante ese tiempo, o peor aún, a Ebisu, el idiota del prefecto. Apenas entró al salón se escuchó el timbre de salida, ahora los estudiantes tendrían tiempo para almorzar y platicar un rato. Sasuke buscó a Sakura con la mirada mientras sus compañeros pasaban a un lado de él, pues aún se encontraba en la puerta. Naruto fue al encuentro con Sasuke enseguida.

—¿Qué paso? — preguntó de inmediato, que su amigo tuviera un nuevo reporte lo mortificaba mucho, esta vez Sasuke no había hecho nada, o eso creía.

—Nada, Tsunade-sama quería recordarme una cosa, no es nada — no quiso darle detalles, le interesaba más hablar con Sakura — Naruto, te veo luego, debo hacer una cosa.

—Ni se te ocurra meterte en líos teme, o regresarás a darle las buenas tardes a la abuela Tsunade. Estaré en la cafetería con Shikamaru y los otros, si quieres unirte adelante — y se fue dejando al pelinegro en el mismo sitio.

Sakura observó de reojo a Sasuke, ella guardaba algunas cosas en su mochila. Sus amigas, Ino, Hinata y Tenten aún continuaban en el salón, parecía hablar animadamente mientras la esperaban. La pelirrosa tomó aire y les habló a sus amigas, había estado pensando ¿sería buena idea decirles de Sasuke? Tenten es quien le había dicho que el azabache no era una buena persona, ¿debía creerle?

—Eh… chicas, debo hacer algunas cosas, así que las alcanzo en un momento más — mentir no era lo suyo, pero esperaba que se escuchara creíble.

—Podemos esperarte — sugirió Hinata, las demás chicas asintieron, pero la pelirrosa de inmediato negó.

—No, vayan, quizás me tarde un poco, debo ver a mi tía – las demás parecieron pensarlo esta vez.

—Entonces te vemos luego — habló Ino, luego salió junto con Hinata, seguida de Tenten, la última vio a Uchiha con sospecha, pues ahora él entraba al salón después de haberse quedado unos minutos parado en el mismo sitio. La castaña sonrió y se fue.

El pelinegro se acercó, Sakura de nuevo mostraba esa actitud seria, ¿acaso le tenía miedo? Era absurdo pues habían platicado buen rato el domingo, debía ser algo más. Estuvieron sin decir nada por todo un minuto, Sasuke trataba de descifrar en Sakura algo que pudiera contestar a sus preguntas, ¿qué le pasaba? Se acercó aún más y con una de sus manos la tomó de la barbilla, el acto tomó por sorpresa a la pelirrosa, que aunque no se quejó, sus ojos estaban más que abiertos.

La miró, cada parte de su rostro, de su mirada verde jade y de sus rosados labios… sus labios, cuanto deseaba tocarlos, amarrarlos a los suyos, a su vida. Sin querer fue acariciando su mejilla, provocando que la chica cerrara los ojos ante el contacto delicado y placentero. Sasuke se fue acercando, completamente seguro de lo que quería, un beso de Sakura, su Sakura, pues no permitiría que nadie interfiriera, Sakura decidiría, y él se encargaría de ser el único en la lista.

—¿De qué querías hablarme? — lo interrumpió la voz de la pelirrosa, un tanto nerviosa. El azabache no tuvo más remedio que apartar su mano. ¿Decirle que sólo quería estar con ella era apropiado?

—Sólo quería saber por qué estuviste tan callada esta mañana — dijo, en parte era cierto, necesitaba saberlo. La ojijade no lo miró, de nuevo su actitud seria.

—No lo sé, había estado pensando si es buena idea que tú y yo nos hablemos, ser amigos — respondió, el azabache estuvo atento a sus palabras, ¿acaso no quería serlo?

—Pensé que lo éramos, hemos hablado algunas veces, creí que te caía bien…

—¡No es eso! — agregó de inmediato antes de que Sasuke la malinterpretara — es sólo que… Tenten me dijo algunas cosas de ti, y hoy comprobé que es cierto, te metes constantemente en problemas, no respetas las reglas — así que era por eso, ella igual lo juzgaba.

—Es verdad, soy un irresponsable que siempre está provocando algún incidente, hago cosas que no están permitidas y causo que todos me teman, ya lo sé — Sakura lo escuchó con pena, se sentía extraña al oírlo hablar así, parecía que le daba lo mismo quebrantar las reglas.

—Yo me críe en una familia recta, mis padres son doctores, mi tía es la directora de esta escuela y siempre me he esforzado por ser una chica de la cuales se sientan orgullosos, es por eso que he odiado a las personas que no son capaces de seguir las normas, no sólo de la institución, de la sociedad en general — contó sin mirarlo. Sasuke no se molestó, sólo la escuchaba — yo… trato de no mezclarme con esas personas.

Sus palabras, lo que decía le daba a entender que no quería seguir relacionándose con él, lo estaba juzgando igual que el resto de las personas y no le daba una oportunidad de mostrarle como en verdad era, porque sólo hacía eso por ayudar a Naruto, por sentirse apoyado, porque de alguna manera al hacer ese tipo de cosas recibía atención de su madre, de Tsunade, de Naruto e incluso de Itachi, pero su padre… no, de él nada podía esperar.

—¿Me odias? — le preguntó, la pregunta tomó desprevenida a Sakura, ¿lo odiaba realmente? No, no lo hacía, era todo lo contrario, ella comenzaba a darse cuenta, a sentir y ver a Sasuke incluso como algo más, pero… Gaara, ella quería a Gaara, estaba confundida, en tan poco tiempo Sasuke había logrado hacerla dudar respecto a sus sentimientos por el pelirrojo — Sakura, ¿me odias? — repitió al no escuchar una respuesta.

—Es una sensación extraña, pero no creo que pueda odiarte — sus palabras hicieron revuelo en el corazón de Sasuke, tanto que sonrió sin notarlo.

—Habría que descubrir que es lo extraño — se acercó de nuevo pero dejando ver sus intenciones a la chica, Sakura no se apartó, de cierto modo deseaba que lo hiciera, un beso respondería tantas dudas que estaba dispuesta a dejarlo.

La tomó de la cintura de una manera delicada, sin perder contacto visual. Ella posó sus manos en su pecho, descubriendo que su corazón palpitaba con prisa, como si en cualquier momento fuera a estallar. Descendió hasta sus labios, Sasuke probaba por primera vez lo que tanto había deseado, los rosados y perfecto labios de Sakura se movían junto con los suyos, como una lenta y placentera balada, como complementados. Se sentía tan bien, había soñado tantas veces con Sakura y él en circunstancias parecidas que esto ahora se consideraba algo glorioso, único. Se separaron apenas unos centímetros, pero sus cuerpos parecían no querer alejarse lo suficiente. Sasuke sonrió para darle confianza, ella correspondió con pena.

—¿Lo has descifrado? — la joven negó con la cabeza, estaba sin palabras, en ese momento le era imposible decir algo. El azabache sonrió pícaramente y la besó de nuevo, esta vez fue más duradero — ¿y ahora?

—Creo… no, Sasuke, por favor no me confundas más, necesito tiempo para asimilar lo que está pasando, — dijo separándose por completo — no quiero apresurar las cosas, además… — por un momento pensó en Gaara, no, no hablaría sobre él por el momento — no nos conocemos lo suficiente, no digo que seas mala persona, no pienso eso, es sólo que preferiría que nos conociéramos mejor, ¿podrías esperarme?

—Sakura, créeme, no suelo salir mucho con chicas, la mayoría huye de mí, y es algo que agradezco, pero contigo es diferente. No soy muy paciente, pero puedo esperar por ti — sus palabras lo hicieron recordar, o al menos lo intentó, creía que ya las había pronunciado antes o al menos sentido que quiso dar a entender eso, no lo sabía.

—Gracias Sasuke — y le dio un beso en la mejilla.

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—¿Y ahora que es lo que te pasa? — Neji seguía a Gaara, el pelirrojo buscaba a Sakura desde el comienzo del receso, necesitaba hablar con ella, pasar tiempo con Sakura para después quizás decirle que aún la quería, pero sabía que a la ojijade no le gustaba ir tan aprisa, a pesar de que ellos ya habían sido novios, el tiempo podía cambiar las cosas y eso era lo que le preocupaba.

—Debo ver a Sakura — respondió sin mirarlo y concentrado en su búsqueda. Neji bostezó, no era algo que le importara mucho.

—Ya aparecerá, tal vez fue al comedor, como todos los estudiantes — sugirió, no quería seguir dando vueltas inútiles por la escuela.

—Ya estuve ahí, Sakura no se encontraba — y lo siguió ignorando.

—Gaara. Tampoco Tenten, Hinata y esa loca de Ino estaban, seguro que ahora sí. Ven — y lo jaló del brazo antes de que a Gaara se le ocurriera salir a buscarla fuera — tú hablarás con Sakura.

—Y tú podrás pelear con Tenten un rato, lo sé — Neji sonrió, hacer enojar a Tenten era divertido.

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Las clases habían concluido, Sakura había pasado todo el receso hablando con Sasuke en el aula, incluso Hinata y el resto de sus amigas quedaron sorprendidas al ver a los dos chicos sentados en sus respectivos asientos justo antes de comenzar las clases. Sakura agradecía por primera vez no estar en el mismo grupo que Gaara, pues de cierto modo le hubiera preocupado lo que pensaría al respecto al enterarse que se había quedado sola con un chico que apenas conocía.

—Sasuke, vámonos — le dijo Naruto, pero el pelinegro no se movió — ¿y ahora que pasa? dattebayo, no me digas que piensas acompañar a Sakura-chan a su casa — era una posibilidad, Naruto pensaba que con tantas locuras de Sasuke últimamente podría esperar lo que fuera.

—No idiota, pienso quedarme porque la directora me lo ha pedido. — le recordó — Vete, me quedaré bastante tiempo, a menos que quieras ayudarme — amenazó sonriente, pero Naruto había desaparecido.

Estuvo alrededor de una hora y media, y ni rastros de Shizune, tal vez lo había olvidado. Estaba tentado a irse, pero si lo descubrían le podía ir peor, media hora más no valía la pena. Terminaba de sacudir el escritorio cuando escuchó la puerta abrirse, una cabellera rosada se asomó discretamente y el azabache no pudo evitar sonreír, Sakura aún continuaba en la escuela, seguro esperaba a su tía. Pasó por completo al aula y se quedó recargada en la pared, lo miró sonrojada sin saber que decir.

—Necesito una mano — le dijo Sasuke para romper el incómodo silencio.

—Quien se metió en problemas fue otro, hazlo tú — le respondió con una sonrisa, Sasuke rió ante el comentario. Sakura era la persona que lo hacía reír aparte de Naruto, definitivamente ella le gustaba, era la indicada en su vida.

—Creo que tu actitud me dice que quieres ganarte un castigo — le dijo jugando, Sakura se alarmó de inmediato, la sonrisa del pelinegro no ayudaba mucho a sus nervios. Cuando menos lo pensó Sasuke la tomó de las manos y la jaló hasta voltearla y abrazarla por la espalda — soy el torturador de cosquillas — le susurró en el oído, en ese preciso momento la pelirrosa sintió una sensación extraña en su estómago y corazón, Sasuke… ella cerró los ojos.

—Sakura, ¿así que es por él que no estuviste con nosotros en la cafetería? — Gaara hizo acto de presencia, aún seguía en la escuela, tenía los brazos cruzados como de costumbre y el ceño ligeramente fruncido, había sido testigo del último encuentro entre Sasuke y Sakura y no le gustaba para nada como ella lo miraba, a ese Uchiha que sabía no la merecía. Desde ese momento, por la cabeza de ambos chicos sólo pasaba una cosa, declaración de guerra eran las palabras adecuadas, la contienda daba comienzo justo ahora.

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Hola. Ok, Sasuke ya está comenzando a acercarse a Sakura. También Sasuke es quien se lo toma más como una guerra por Sakura, pero realmente Gaara no es así. Más adelante sabrán de las reacciones de Gaara ante esto.

En el siguiente más sobre lo que pasó con Sasuke ninja. Odio a Kabuto con toda mi alma, siempre y por siempre mmm... pero menos mal que no existe, jeje! Veamos, recordemos que la historia cambia al momento que Sasuke duerme (desmayos, pérdida de consciencia, o diversos factores), en cualquiera de los dos, así que no hay que confundirse. Quizás se estén preguntando qué pasa en Konoha, también informaremos sobre Naruto y el resto, pero no aun.

Rairaku: Gracias por tus palabras, todas me ayudaron y se los agradezco mucho. Mi hermano no quería en un principio porque él no suele escribir fics, después de "Consecuencia llamada hijo" le insistí tanto para escribir juntos que creo que lo harté xD

¡Gracias por el apoyo! En unos días más el siguiente cap. ¡Cuídense, bye!