La intrusa.

Los últimos días en la mansión Tao se habían vuelto una locura, Tamao y Ren no encontraban ningún momento para estar juntos, siempre eran interrumpidos por la nueva prometida Jeanne, la cual provocaba que las inseguridades de Tamao salieran a flote, Jeanne era hermosa, su cabello largo y plateado, siempre usando ropa cara que le quedaba como pintada en el cuerpo y tenía un rostro muy maduro y lindo, pero su actitud era un asco, era de esas mujeres a las cuales no les puedes decir que no, las que consiguen lo que quieren de la forma más sucia, si no interrumpía algún momento de Ren y Tamao, estaba persiguiendo a Ren por toda la casa o insinuándosele, Tamao cada vez se sentía más deprimida, miraba Jeanne y luego se miraba a sí misma en comparación. Llevaba horas mirando al techo de su habitación, pensando siempre en la misma cosa, "soy mucho menos bonita que Jeanne, No tengo su cuerpo, realmente me da miedo perder a Ren." Llevaba ya varios días sin poder dormir a causa de pasar las noches en su habitación mirando al techo o girando en la cama y solo pensar en el miedo que tenia de perder a Ren, cansada y harta de esto se levanto con pesadez y se dirigió a la habitación de Ren, al estar enfrente de la gran puerta cerrada, se quedo meditando en si golpear la puerta o no. Era tarde, posiblemente Ren se encontraba dormido, y entonces lo pensó "tocare una vez, si no abre, vuelvo a mi habitación." Y así lo hizo, toco una vez, con delicadeza, no quería despertar a toda la mansión, espero parada varios segundos y se decidió a mejor irse a su cuarto, pero antes de poder hacerlo la gran puerta se abrió, y dio paso a un Ren medio dormido sin camisa. Ren la miro extrañado y como si le estuviera preguntando en silencio el porqué de su visita.

-N-no podía dormir…lo siento…- Tamao bajo la cabeza sonrojada tratando de no mirarlo-

-Ren sonrió y la miro ya un poco mas despierto, tamao tenía puesta una pijama de borreguitos, y su cabello un poco despeinado, mas su cara sonrojada, parecía una niña chiquita que necesitaba protección de sus pesadillas, se movió un poco dejando un espacio para que ella entrara – entra –

Tamao lo miro sorprendida y obedeció – Gracias Ren.-

-Ren entro detrás de ella y cerró la puerta, se dirigió de nuevo a su cama y se recostó de forma en que le daba la espalda a Tamao – Buenas noches-

-Tamao se recostó de nuevo mirando al techo, y otra vez todos esos pensamientos atacaban su cabeza, se estaba volviendo loca, miro a la espalda de Ren, se veía tan calmado, sin ninguna preocupación, pero ella sentía que las dudas se la estaban comiendo viva…-Ren…- Su dulce voz se escucho como un pequeño susurro solo audible para Ren.

-Hm?- Hizo ademan de estarla escuchando aun dándole la espalda-

-Te gusta?- Tamao tenía tanto miedo de esa respuesta, pero seguía mirando temerosa la espalda de Ren.

-¿Me gusta? ¿Quién? – Ren seguía dándole la espalda, pensando en su pregunta, la cual no alcanzaba a comprender muy bien.-

-Jeanne, ¿Te gusta? – Tamao se giro de forma que quedo de frente a la espalda de Ren-

-Ren se giro en automático de forma en que quedo frente a frente a tamao, sus ojos dorados brillaban en la oscuridad, y Ren miraba a tamao con una expresión seria, no alcanzando a comprender el porqué de sus preguntas. – No… ¿Por qué la pregunta?-

-Tamao ignoro la pregunta de Ren, y lo seguía mirando directo a los ojos…se sentía incomoda preguntándole todo esto, pero tenía una necesidad mucho más grande por saber todas esas respuestas- ¿Te gusto yo? – Sus ojos eran unos que expresaban curiosidad, y preocupación, miedo.

-Ren noto todas las dudas de tamao acumulándose, sabía leerla, y sabia que ella no solia ser tan insegura. – No…- Los ojos de tamao se notaron dolidos – Yo te amo…- Ren se sonrojo y noto como Tamao también sentía un alivio y se sonrojaba un poco al verlo tan seguro diciéndolo.

-Aun y cuando no sea tan perfecta y use ropa tan bonita como Jeanne? –

-Ren sonrió y miro a tamao todavía más seguro – A mi me encantas así como eres, no ocupas ser como Jeanne, me darías miedo.

-¿Seguro? - Tamao lo miro un poco más tranquila, aun sonrojada por la respuesta de Ren.

-Ren la atrajo hacia su pecho y la abrazo dándole un beso en la cabeza – Estoy mucho más que seguro, Buenas noches Tamao.-

-Buenas noches Ren.- Tamao acomodo su cabeza en el pecho y poco apoco empezó a sentir como su cuerpo lograba descansar.-

A la mañana siguiente Tamao despertó y se dio cuenta de que Ren no estaba en la cama, se levanto de golpe buscándolo con la mirada, para su sorpresa este salió del baño ya vestido y la miro con una sonrisa.

-Buenos días bonita – Ren cogió su saco y se lo puso dirigiéndose a la puerta – Sera mejor que te arregles.

-S-si Ren – Tamao se sonrojo por completo y se levanto de la cama dirigiéndose a la salida para ir a su habitación a vestirse.

Ambos salieron de la habitación y caminaron por el pasillo en silencio para su sorpresa se toparon a una Jeanne en toalla la cual se le puso enfrente a Ren y aparento estar perdida.

-oh Querido, que bueno que te veo, es que creo que no sale agua caliente de mi baño – Jeanne opto por una cara inocente y de damisela en peligro para ver si Ren caía en su red.

-Pues dile al plomero, yo tengo cosas que hacer – Antes de alejarse Ren le dio un pequeño beso en la mejilla a tamao y trato de seguir caminando, pero Jeanne se le puso enfrente y dejo caer su toalla. – Que demonios?

-Hay…perdón… -Su cara indefensa realmente era lo peor del mundo, no sabía fingir y todos sabían que lo hacía apropósito.

-agh…por favor tapate – Ren la miro con disgusto y siguió su camino sin siquiera tocarla.

-huy, a mi prometido no le gusto la vista…- Jeanne hizo una sonrisa malvada y hablaba alto para que tamao la escuchara y luego le dirigió una mirada de superioridad.

-Es despreciable lo que haces, y de mal gusto – Tamao la miro molesta y dicho esto comenzó a caminar a su cuarto.-

-¿Que sabes tú de mal gusto? El es mi prometido, no tuyo, igual la que se terminara casando con el seré yo, Ren caerá a mis pies. – Jeanne recogió su toalla y siguió su camino a su habitación con una sonrisa malvada y una risa.

-Ugh… me da miedo – Tamao camino a su habitación a cambiarse y bañarse, después de un rato se dirigió a la cocina en donde se topo a Jun la cual leía el periódico. – Hola Jun…

-Hola Cuñadita, pasa algo? – Jun dejo el periódico para dedicarle una mirada a tamao la cual se notaba que estaba decaída.

-Jeanne eso pasa, me tiene cansada que siempre este encima de Ren…-Se dejo caer en la silla y puso su cabeza en la mesa con pesadez. – Y lo peor de todo es que siempre me dice lo mismo, que ella será la que se case con Ren…

-Si bueno, pero eso tampoco lo tiene seguro ella, Ren es muy listo encontrara un arreglo. –Jun recargo su cabeza en su mano mirando a tamao deprimida en la mesa – Pero, no es eso lo que te preocupa ¿verdad?-

-Suspiro con pesadez – Me conoces bien…-

-Le brindo una sonrisa materna – Sabes que puedes confiar en mí-

-y si se enamora de Jeanne?...no podre contra ese cuerpazo…-Tamao miraba a Jun, como si le estuviera suplicando que terminara con su dolor.

-tamao, mi hermano paso 4 años, en su oficina buscando una salida solo para poder ir tras de ti, créeme, no se fijara en ella – Jun volvió a tomar su taza de té-

-Si…pero igual siento que solo hay una persona en el mundo que podría quitar a Jeanne del camino – Tamao volvió a mirar a Jun-

-Un asesino serial?-

-no…estaba pensando en Yho y Hao…en especial Hao...- tamao se quedo callada unos segundos como si estuviera pensando algo – Los extraño mucho…

-Porque no les llamas?, me supongo es difícil para ti enfrentar toda esta situación sin tu familia cerca – Jun volvió a mirar a tamao con interés-

-Me parece una buena idea, quizá debería ir a comentársela a Ren…- levanto su cabeza de la mesa un poco más animada-

-Esa, es una muy buena idea- Jun sonrió con satisfacción al ver como tamao volvía a tener esa mirada viva- Ren está en el estudio ¿Por qué no vas?

-Si claro!- Tamao se levanto de su asiento y empezó a correr hacia la oficina de Ren, las puertas estaban cerradas por lo cual pensó en si tocar o no, pero luego se animo a entrar – Ren tengo…- al abrir sus ojos se encontró con la imagen de Jeanne en lencería fina, con los brazos en el cuello de Ren acorralándolo en el escritorio, pero lo peor era que Ren tenía varios botones de su camisa desabrochada y estaba tomando la cintura de Jeanne…

-Ups, nos descubrieron cariño- Jeanne soltó una sonrisa picara

-Ta-tamao no es lo que piensas! – Los ojos dorados de Ren, destellaban de terror al encontrarse en esa situación

-y-yo…l-lo siento…-sus ojos se llenaron de lagrimas, sentía su corazón dejando de latir, salió corriendo de la oficina, atravesó la cocina sin siquiera mirar a Jun. Solo corrió hasta donde estuviera segura.

-Tamao! – El grito de Ren se escucho hasta la cocina en donde Jun se quedo paralizada, algo no estaba bien, se levanto y se dirigió a la oficina de Ren donde vio como Ren trataba de quitarse a la resbalosa de encima-

-TE DIJE QUE TE QUITARAS!, MIRA LO QUE PROBOCAS AGH! – Ren golpeo la pared y casi hace un hoyo en ella, salió de su oficina a paso rápido tratando de alcanzar a tamao-

-huy…que delicado- Jeanne soltó una sonrisa victoriosa y perversa, todo lo habia planeado, y todo le habia salido bien. Al ver como se iba Ren, cambio su cara se sentía humillada, ningún hombre nunca la habia rechazado tanto en su vida- Ugh, esa idiota, la tengo que quitar de mi camino como sea…estúpido Ren como es que prefiere a esa idiota en lugar de a mi?-

-Es triste lo que haces ¿sabes?, entrar así vestida, como una…cualquiera para intentar seducir a alguien que jamás te pondrá atención…- Jun entro sigilosamente a la oficina de Ren, mirando con desprecio a Jeanne. – Casi siento pena por ti, pero no es algo que no pueda soportar – Jun se acerco completamente a Jeanne y le tomo uno de los listones que colgaban de su atuendo y la miro con sumo odio – Por cierto, esa "Idiota, como tú la llamas…es la prometida de Ren y la que lograra casarse con él, y solo te advierto…- Jun la tomo de la barbilla y se acerco a su rostro – Si tu le haces algo a esa pequeña, yo misma me encargo de que no veas la luz del sol- Soltó su barbilla casi como si le asqueara verla y camino tranquilamente hasta la puerta de la oficina para su gran salida triunfal – Por cierto Jeanne, "querida", te recomiendo que dejes de usar ese tipo de ropa, no vaya a ser que, no se, pesques un resfriado.- Jun sonrió con malicia y salió de la oficina cerrando la puerta tras de si.

-Jeanne, se sostuvo del escritorio y se sentó en el suelo, esas palabras habían sido un gran shock para ella. – es…tupida…- soltó un par de lagrimas, sintiéndose derrotada.

Tamao llego a otra sala en el otro extremo de la mansión en donde se soltó a llorar sin piedad, enserio necesitaba a su familia a su lado, encontró el teléfono de la sala y marco a su casa tratando de no sonar tan llorosa, tomo un gran bocado de aire, y se limpio un poco las lagrimas, pero no podía disimular que sus manos temblaban.

-Bueno?-

-Yho…es tamao-

-Tamita! Qué bueno oír de ti…como esta todo? A que no sabes quien vino a visitarnos!- Yho como siempre tenía su buen humor y se escuchaba la vos tan tranquila que siempre le daba fuerza-

-Bien, todo esta bien, ¿Quién fue a visitarlos?

-Ah pues Hao, esta aquí jugando con Hana, hacia mucho que no venia, hay tamita, ojala estuvieras aquí, extraño tus deliciosas comidas!-

-¿Enserio?, ¿esta Hao ahí?...yo también los extraño muchísimo Yho…-Tamao se habia recargado en la pared mirando el suelo escuchando la voz de yho, trataba de aguantar las lagrimas que querían salir de sus ojos.

¿Paro algo malo?-

-no, nada en particular… – Miro hacia el techo tratando de contener sus lagrimas – ¿Puedo…puedo hablar con hao?

-Si claro! – Tamao escucho como yho le hablaba a Hao y le pasaba el teléfono. – ¿Bueno? ¿Tamao?

-Hao!, ¿como estas?, mucho tiempo sin saber de ti…-Tamao sonrió sinceramente, llevaba meses sin escuchar la voz de su amigo, su casi hermano Hao.

-Yo estoy muy bien pequeña, pero aquí el problema no es ese ¿verdad?-

-No entiendo…-

-Tamao, ¿paso algo?-

-N-no, ¿por qué la pregunta?-

-Porque te escucho como si tuvieras ganas de llorar…-

-No paso nada, solo los extraño muchísimo…-

-Nosotros también te extrañamos…Tamao…-

-¿sí?-

¿Sabes que me puedes contar lo que sea, y que cualquier problema que tengas, yo e Yho vamos a intentar ayudarte con el…?- Tamao empezó a quebrarse, ya no sabía si era mejor contarle o dejarlo con la sensación de que todo estaba bien, sinceramente, lo que más quería es que ellos estuvieran ahí para poder abrazarlos.

-Ren…Tiene otra prometida…-

-¿Qué?-

-la dinastía de Ren, le tendió una trampa y le dio una prometida a la fuerza…y Ren está buscando como zafarse…-

-Pero eso no es lo que te tiene así… ¿Cierto?- Tamao empezó a resbalarse por la pared hasta quedar sentada y soltar unas cuantas lagrimas, pegándose más el teléfono a la oreja-

-No…-

-¿Paso algo más?- la voz de hao era realmente una de preocupación, y tamao escuchaba la voz de yho detrás de él diciéndole "¿Que es lo que pasa?, déjame hablar con ella"-

-Esa…prometida está viviendo con nosotros….y…hoy la encontré encima de Ren…- las lagrimas empezaron a caer por su mejilla.-

-¿Qué demonios?-

-Hao…los necesito, a ti y a Yho aquí, conmigo, ya no puedo hacer esto, tengo miedo…- sus lagrimas estaban cayendo por sus mejillas y su voz se estaba entre cortando-

-Espera- Hao se quito el teléfono del oído y lo alejo un poco mirando a yho – Ella….nos necesita en china…-

-si eso lo escuche- yho lo miro algo serio.

-que crees que deberíamos hacer…- Hao miro a yho algo preocupado-

-Creo…que deberíamos ir…- Yho miro a hao todavía más serio – Algo no está bien y necesitamos averiguar que es…y también ayudar a Ren, no estuvimos 4 años tratando de levantar los ánimos de Tamao, para que al final le vuelvan a romper el corazón…-

-En eso tienes razón…-Hao se quedo meditando un poco hasta que Yho le quito el teléfono de las manos y se lo puso en el oído. - ¿Tamao?-

-¿Si?-

-¿Tendrán donde darnos alojo?-

-Si…la mansión es muy grande…-

-Entonces nos veremos pronto…-

Ren corría por toda la mansión tratando de alcanzar a tamao, iba maldiciendo en chino casi todo lo que veía, solo se arrepentía de una cosa, y era el haber aceptado el "Te" que Jeanne le habia dejado en su escritorio.

-Flashback-

Ren se encontraba en su oficina leyendo una montaña de libros y papeles, traba de encontrar clausulas y puntos que nadie conociera en la ley o el truco de la dinastía Tao, necesitaba anular ese matrimonio fuera como fuera, cansado de leer tanto dejo el libro sobre el escritorio y froto sus ojos con una mano, estaba exhausto y no habia logrado encontrar nada, su concentración fue interrumpida cuando escucho como alguien abría la puerta, levanto la mirada esperando que fuera su hermosa tamao, que para su sorpresa no era.

-Te traje un poco de té…- Jeanne lucia una lencería de encaje, color azul cielo y cargaba una bandeja con una tasa de te.-

-No debiste…no lo necesito puedes irte…- Ren quito los ojos de la puerta y volvió a sus asuntos con los libros y papeles-

-Jeanne se acerco hasta el escritorio de Ren en donde puso la taza de té con un poco de cuidado y al terminar se recargo en la mesa mirando a Ren de frente – No seas tan amargado, y toma un poco…-

-Ya te dije que no lo ocupo- Ren ni siquiera le brindo una mirada y siguió con sus cosas-

-A vamos Ren – Jeanne se movió un poco tumbo la taza de té que estaba en el escritorio la cual le cayó a Ren en la camisa-ups..

-AGGHH! – Ren se levanto de golpe y se movió –Esta caliente maldita sea!-

-ay! Ren lo siento – Jeanne se acerco a él y lo abrazo por el cuello – Yo te ayudare a calmarte-

-Jeanne quítate – Ren no estaba pensando bien, le quemaba, la tomo de la cintura tratando de alejarla y en eso vio como la puerta se abría de golpe-

-fin del flashback-

Ren seguía corriendo, hasta que encontró a tamao, en una pared llorando, se quedo parado mirándola, para luego acercarse a ella lentamente…- Tamao…-

-Tamao dio un respingón al escuchar la voz de Ren- aléjate…-

-Tamao no es lo que piensas lo juro…- Ren trato de acercarse más a ella-

-Aléjate!- Tamao se levanto de golpe y trato de huir, pero la mano de Ren fue más rápida y la retuvo, la jalo hacia si mismo y la abrazo con fuerza-

-No te vayas…por favor, no me dejes- Ren la abrazo con fuerza recargando su frente en la cabeza de tamao-

-¿Por qué Ren?... ¿porque ella?- Tamao soltaba lagrimas abrazándolo fuertemente-

-No es lo que piensas te lo juro!...ella me ataco, tengo la camisa llena de té…- Tamao se dio cuenta de que en realidad la camisa de Ren si estaba llena de té, levanto la mirada hacia él, con los ojos llenos de lagrimas…-

-L-lo siento…yo creí que….-

-Yo se...yo también hubiera pensado lo peor…pero no es así…- Ren todo el rostro de tamao en sus manos y lo levanto delicadamente, limpio todo rastro de las lagrimas de tamao y se acerco hasta poder fundir sus labios-

-Te amo Ren – Tamao lo abrazo con fuerza-

-Yo a ti preciosa- Ren volvió a recargar su barbilla en la de cabeza tamao, con una sonrisa, le encantaba esa mujer-

Continuara…

Bueno chicas aquí les traigo otro capítulo, :3 pondré un poco de relleno para explicar lo que sigue, por ejemplo la llegada de Hao e Yho y los líos que se vienen a continuación, Muchísimas gracias por sus comentarios C: me hacen muy feliz. Las quiero!.