.: Capitulo nueve :.
.-¡Ahí va! -grito Kagome soltando una flecha purificada, que mato al menos diez de los centenares de youkais que los seguían-.
.-¡Eso no es suficiente! -grito Sesshomaru arrasando de un solo zarpazo a decenas de ellos-.
Kagome dio un salto hacia atrás hábilmente esquivando ataques. Los youkai pumas eran difíciles de vencer, y ella y Sesshomaru no esperaban que fuesen tantos. Accidentalmente habían pasado por sus tierras y toda una manada se había ido sobre ellos, que eran supuestos invasores. Claro que, no esperaban que fuesen tal número, y ahora ella había decidido entrar en batalla al lado de youkai.
.-¡Aahh! -Kagome cayo al suelo de un golpe, que por fortuna solo le causo unos rasguños-.
.-¡Shoto! -exclamo algo molesto Sesshomaru cuando la vio caer, mientras que con sus garras atravesaba a un youkai puma mas- Veamos que les parece esto… ¡Dok-ka-sou! -y el veneno penetrante de su una de sus garras comenzó a esparcirse, matando a varios de sus oponentes-.
Sesshomaru comenzó a pensar, que quizás no le quedaría más que adoptar su verdadera forma, la de un youkai perro, y acabar con esos molestos insectos de una buena vez.
Pero antes de que actuase de nuevo, una cegadora luz lo cubrió todo por unos instantes, entrecerró sus dorados ojos para soportar el resplandor que no duro demasiado, cuando la vista se le aclaro, simplemente se quedo de pie, estático. A su alrededor ya no había youkai alguno, fue como si todos hubiesen desaparecido. Volteo hacia un lado buscando a la miko que lo acompañaba, y la encontró en el suelo hincada, aferrándose a su arco incrustado en el suelo para no caer. Respiraba agitada, cansada, agotada. Era sin duda alguna, la que había acabado con los enemigos, aquella energía sagrada solo podía provenir de Kagome. Se acerco a ella, y como siempre sin delicadeza, la tomo de la cintura y la cargo a su lado.
….De nuevo me trata como un saco… pensó ella, divertida, pero agradecida de no tener que caminar, estaba completamente agotada. En realidad jamás pensó que liberar su energía de esa forma pudiese funcionar tan bien, y se sintió orgullosa de si misma, porque poco a poco estaba dejando de depender de los demás para cuidarse por si sola.
.-¡Apresúrate mujer! -grito molesto Inuyasha, al ver como la velocidad de Kikyou era muy poca-.
.-¡Eso intento! -dijo Kikyou en respuesta, mientras que corría muy atrás del hanyou-.
Hacia apenas unos instantes que la energía espiritual de Kagome había sido liberada de manera asombrosa. Kikyou lo sintió al instante, mientras que Inuyasha al fin podía percibir más claramente su olor. Habían comenzado a correr hacia ella, pero Kikyou era muy lenta.
.-Estos humanos y su detestable rapidez -dijo Inuyasha regresando su camino y dirigiéndose hacia la miko-.
.-¡Haa! .¡Espera! -grito ella en protesta, cuando el hanyou la tomo en brazos mientras seguía corriendo-.
Cierra el pico, no tenemos tiempo para perderlo -dijo el, aumentando su velocidad a pesar del peso de Kikyou-.
La sacerdotisa no dijo nada, lo único que le restaba era acomodarse mejor en aquellos brazos, volteo su vista hacia arriba y el rostro lleno de ansiedad y determinación del hanyou, le hicieron comprender por unos mínimos instantes, porque Kagome le quería tanto.
.-Vaya, si que es muy profundo -comento Kagome, mirando el inmenso barranco por el cual acababan de pasar-.
.-Creo que ya puedes caminar sola -replico Sesshomaru dejándola en el suelo, no muy bruscamente pero tampoco con sutileza-.
.-Si… yo también creo eso -mentira, no se sentía con ánimos de caminar después de aquel ataque, pero debía hacerlo-.
.-Andando -ordeno Sesshomaru y comenzó a caminar-
.-Como tú digas -dijo ella, comenzando a caminar también, solo que un poco fastidiada por el hecho-.
Luego de derrotar a aquellos youkais, Sesshomaru siguió con su camino como si nada hubiese pasado, con paso apresurado ¿El porque? Quien sabe. Habían llegado hasta un barranco de enorme magnitud, que al fondo tenía un río que parecía poco caudaloso. Claro que tenia un puente, que quedaba a una distancia considerable. Pero un youkai como Sesshomaru podía pasar de un limpio salto sin ningún problema, y así lo había hecho.
Ambos siguieron con el camino que marcaba el Lord youkai, que caminaba a paso rápido, momentáneamente ladeo un poco la cabeza hacia atrás, su dorada mirada se entrecerró con un pequeño gesto de molestia, para después seguir caminando, esta vez sus pies se movían con más rapidez que antes, lo que no causo la gracia de Kagome, pero tampoco su molestia.
.-Ya no hay nadie -murmuro Inuyasha, dejando bruscamente a Kikyou en el suelo, como si el tenerla cerca mas de lo necesario le molestase de sobre manera-.
.-No tiene mucho que se fueron, quizás podamos alcanzarles -dijo Kikyou, hincada mientras tocaba la tierra purificada del lugar, como examinándola-.
.-Ella… -Inuyasha enfoco su mirada hacia la nada del paisaje frente a el- ¿Hizo esto? -su voz, seria, calmada y tranquila parecía una queda melodía-.
.-Así es -asintió la miko levantándose- Ha mejorado mucho en estos días, apresurémonos o no les alcanzaremos.
.-¿Apresurarnos dices? -su voz cambio hasta sonar molesta- Por tu culpa no llegamos antes -y ahora el tono se mezclaba con el cinismo y la burla- Humana lenta.
.-Ya se que no te agrado… -comenzó Kikyou pero el hanyou la corto-.
.-Feh, no agradarme es poco -la miro desdeñosamente- Me eres absolutamente nauseabunda.
.-¡Tampoco me insultes! -se quejo la miko molesta, pero a pesar de eso su expresión seguía siendo fría y serena- Si queremos encontrarla tenemos que empezar a tratar de congeniar, se que no soy Kagome pero… -y de nuevo el hanyou la corto, tan inoportuno como siempre-.
.-Ya se que no eres Kagome, se parecen mucho pero… Kagome es más agradable…y bonita, además su aroma no es tan molesto como el tuyo -dijo Inuyasha, desviando la mirada despreocupadamente-.
Kikyou sintió algo parecido a la indignación recorrerle. Quizás no por la comparación, sino por las palabras, que hasta cierto punto, veía verdaderas.
Inuyasha decidió ignorarla, en cambio elevo su cabeza al cielo y olfateo un poco, buscando el dulce aroma de Kagome que tenia impregnado todo el lugar, pero que sin duda, debía seguir moviéndose conforme ella lo hacia. Tenía que haber un rastro.
Sesshomaru siguió caminando, sin disminuir la marcha, a su lado Kagome ya más restaurada le seguía. En su hombro su arco y sus flechas descansaban, mientras que a un lado de su cintura Tetsusaiga encontraba apoyo. La miro, como si de compañeros de viaje se tratase, ella caminaba a su lado, cuando se suponía estaba en contra de su voluntad acompañándolo.
.-¿Doushite? -pregunto Sesshomaru desviando sus dorados ojos hacia el frente-.
.-¿Nani? -pregunto Kagome, enfocándose en el, sin disminuir el paso-.
.-Tienes la oportunidad de hacerlo, entonces ¿Por qué no escapas? -dijo el, como si esas palabras no lo lastimasen, cosa que si lo hacían-.
.-No puedo -dijo ella, con un dejo de nostalgia-.
.-¿Doushite?
.-Porque… si yo me escapo, si yo regreso con Inuyasha, aun teniendo la oportunidad de hacerlo -hablo pausadamente- Tu irías por Tetsusaiga, es seguro que ambos se encuentren y peleen…. y yo no deseo eso… no quiero que ninguno de los dos salga lastimado solo por una espada… o por mi culpa -su voz se quebró con tristeza- Y si para mantenerlos a salvo de si mismos tengo que alejarme de Inuyasha… eso haré -sentencio con gran pesadez en sus palabras, y en su alma-.
El Lord youkai siguió mirando fijamente el camino, como si las palabras de la miko no lo inmutasen en lo mas mínimo, pero no era así. Durante unos momentos le miro de reojo, tan frágil, tan bondadosa, tan sacrificada. Miro después el suelo mientras caminaba, ya había tomado una decisión. Comenzó a disminuir su paso, mientras que un aroma muy conocido para el, le llegaba a través del aire. Se acercaba.
.-¡Agarrate firmemente! No quiero que cuando encontremos a Kagome se queje porque te deje morir -advirtió Inuyasha, mirando como Kikyou cruzaba el puente atrás de el-.
.-No tienes que decírmelo de esa forma -Kikyou daba pasos calmados y seguros por los tablones de madera-.
Si Kikyou aun no había estallado de enojo por la actitud tan insultante de Inuyasha, era porque podía sentir el aura divina de Kagome muy cerca, y eso le tranquilizaba.
Habían llegado a un barranco enorme, y aunque lo quisiesen de un simple salto jamás llegarían, en cambio un puente a una distancia un tanto alejada podría llevarlos al otro lado. Llegaron hasta el y ya comenzaban a cruzarlo, en realidad, si que era un gran trayecto. Y el enorme y mortal vació bajo ellos no reconfortaba ni hacia mas fácil el caminar sobre la nada.
Las caninas orejas de Inuyasha se irguieron hacia delante, una chispa apareció en sus ojos, y luego de poner cara de cachorro inseguro, se lanzo a correr sobre el inestable puente de madera con desesperación, haciendo que este se tambalease de tal forma que Kikyou cayo, sosteniéndose firmemente de las cuerdas para no caer realmente hacia el fondo. Cuando enfoco sus fríos ojos hacia el frente, Inuyasha ya se perdía a lo lejos habiendo pasado el puente, internándose entre los árboles que habían del otro lado.
¡Estaba desesperado! Estaba emocionado, estaba ansioso. Corrió entre los árboles, entre los arbustos y entre las ramas. ¡La había olido muy cerca! Demasiado, como si ella se acercase ¡Tenia que encontrarla!
Corrió un poco más, y sus desnudos pies se detuvieron al fin, se quedo estático.
Como si de un sueño se tratase, como si de una alucinación o una fantasía. Kagome caminaba despreocupadamente hacia el.
Sus ojos se enfocaron con alegría sobre Inuyasha ¡Tenia tanto tiempo de no verlo! y la expresión en el rostro del hanyou la hizo sonreír, era una sorpresa que se mezclaba con la alegría y el ansia. Podía verlo.
¡Ni un segundo más! Corrió hacia ella lo mas rápido que sus piernas le permitían, no espero explicación de su parte, no la dejo hablar, simplemente en un acto de completa desesperación y necesidad, la estrecho con firmeza entre sus brazos.
.-¡.¡Mi querida Kagome!.! .¡Estas aquí! -grito apenas la tuvo entre sus brazos, cerrando firmemente los ojos con dicha-.
La apretó aun mas a su cuerpo, colocando sus manos en su espalda firmemente, evitando herirla con sus garras. Y recargo después por unos instantes la cabeza de la chica en su hombro derecho. Kagome tan solo atino a permanecer ahí, sin decir nada, ya que comprendía cada acción, cada gesto, cada palabra que se le había dicho en aquellos instantes. Esta feliz… hacia tanto que Inuyasha no le abrazaba de ese modo. Estaba feliz… al fin estaba de regreso con quien mas amaba. Estaba feliz… se sentía correspondida al fin.
Kikyou aun intentaba pasar rápidamente el puente. Lo sentía, Kagome estaba cerca, muy cerca. Lo que quería decir que estaba bien. ¡Tenia que llegar a ella y comprobarlo por si misma!
Inuyasha soltó aquel abrazo ligeramente, para luego lentamente girar su cabeza para ver mejor el rostro de la chica que lo miraba dulcemente, como solo ella sabia mirarlo y nadie mas. ¡Cuan feliz estaba de tenerla de nuevo cerca de el! Cuanta era la felicidad de que a su lado estuviese otra vez, a salvo como siempre debió ser.
Y era hasta ahora que la sentía recuperada, cuando todas las dudas que habitaban en su ser se iban despejando, dejándole solo una dulce y clara realidad. Un caprichoso deseo lo invadió, un deseo que ya habita tenido en muchas ocasiones antes, pero que esta vez, estaba dispuesto a cumplir. Llevo su mano derecha a una de las mejillas de la chica, que extrañamente estaba tibia, la miko se había sonrojado.
Kikyou al fin llego, distinguiendo la figura roja inconfundible de Inuyasha, pero una mas le llamo la atención, una más frágil y que despedía un aura tranquilizadora.
.-Ka… Kagome…chan -murmuro la miko presa de la emoción- ¡KAGOME-CHAN! -grito cerrando los ojos-.
Inuyasha se detuvo a solo unos centímetros de sentir los labios de la chica sobre los suyos, Kikyou le había interrumpido.
Sus ojos entrecerrados se abrieron un poco más para fijarse en los de Kagome, sus mejillas sonrojadas y la expresión de ternura de su rostro le cautivaron aun más de lo que ya estaba. La soltó lentamente, sonriendo con ligereza mientras que ella le miraba con tanto cariño. ¿Cariño? Si, estaba seguro de que Kagome le quería, de eso no tenia la menor duda.
A pesar del momento cortado súbitamente, la alegría de Inuyasha no se iba, al fin tenia a Kagome de nuevo a su lado, y esta vez juraba protegerla ante todo y todos.
Sus ojos dorados tenían calma, aun cuando Kikyou había llegado hasta ellos, estrechando a la otra miko en sus brazos, Kagome se veía feliz por el reencuentro con su supuesta amiga, e incluso ahora que ella estaba presente, ya no le molestaba la presencia de la guardiana de Shikon. Ya tendría tiempo para estar solo con ella, para expresarle a Kagome y únicamente a ella, el afecto que le tenia, porque sola ella merecía ser la única que tuviese su confianza ciega y su aprecio ilimitado. Después de su madre, ella era el ser que mas había comenzado a querer.
Kagome los miro a ambos, Kikyou… aquella miko de la cual era reencarnación, que llego a odiar, ahora, diferente era al sentirse feliz de verla, la idea de enemiga o rival había quedado en el olvido. Poso entonces sus ojos en Inuyasha, tan orgulloso, tan arrogante, tan agresivo e infantil pero… tan necesario en su vida como el mismo aire que respiraba ¡Que felicidad era verlos de nuevo!
Y levantando la vista al cielo sonrió encantada, sonrió feliz y tranquila, Sesshomaru le había dejado irse.
El Lord youkai siguió caminando mientras se adentraba más en el bosque, una sonrisa vana que tenia un dejo de melancolía se había formado en sus labios, y es que se había acostumbrado a la presencia de esa humana.
.-No hay razón para odiar a toda una raza solo por unos cuantos -comento al aire mientras seguía su solitario camino- Pero si la hay razón para perdonarla por un solo ser….supongo que debo de agradecerte eso -dijo y sin más quiso ya olvidarse del tema-.
Cierto, había dejado ir a Kagome, se había olvidado de Tetsusaiga, había dejado su desprecio hacia el hanyou de su hermano, había perdonado a toda una raza. Pero principalmente, se había perdonado y salvado a si mismo, al dejar aquel odio que simplemente, día a día le consumía, le destruía.
…Gracias por todo Kagome…. pensó una ultima vez, mientras que daba por cerrado el tema de la miko.
Continuara….
CcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcC
Nota de Celen:
¡Hola! .¿Verdad que en este capitulo hubo mucha acción? Si muchos cambios de escena muy rapidos XD Neh les diré que este capitulo es uno de mis favoritos .¿Porque? Oh por Inuyasha! Neh .¿Cuantas veces no le hemos escuchado decir que el aroma de Kagome es mas desagradable que el de Kikyou, y que Kikyou es las bonita e inteligente que ella? Oh pues quise vengarme un poco y darle vuelta a la moneda .¡Y ahora Kikyou es quien recibe esos insultos! .¿Verdad que esta mejor así? n.n Wajajajaja pues para mi si!
¿Y ya vieron que Sesshomaru si puede ser bueno? Claro que puede, solo le hacia falta un empujoncito, ya era hora porque tanto odio y dolor lo iba a matar al pobre, pero al menos ya se libro de el y puede ser feliz XD
Y ahora los reviews.
Belén
Ishi-dora
Lara-chan
Aome-Kikyo
Oyuki-77
Kagome-inulove
Lodemai
Lihome chan
Ady
Hikaru Darkness
Karina-chan
Aome-Kinomoto11
Kitsune Kaori
Ana-chan12
Kaolith
Bueno ahora si he terminado, es todo por hoy, nos vemos en el siguiente capitulo, y a todas las que leen esto .¡DOMO ARIGATO!
Atte. Celen Marinaiden
