Antes de nada decir que los personajes de Glee no me pertenecen. Aleena es invención mia pero todos los demás son obra de los genios que conocemos como Ryan Murphy, Brad Falchuck y Ian Brennan. No gano nada con esta publicación a excepción de dejar suelta un poco de mi loca imaginación.
Bueno, aquí estoy con un capítulo mas de esta bonita y entrañable historia. Aquí viene un capítulo interesante que quizás no tenga tanta "marcha" como los demás pero pienso que es muy importante. Aquí se aclaran muchas cosas y además se explican cosas esenciales para el futuro de la historia. Se habla de mucho personajes que saldrán mas adelante. Y para los que echabais de menos a Jul, en el siguiente cap conocerá a Nick. Lo que será muy divertido.
Aver, que mas... ha si! Gracias a las personitas que me escribis los reviews. Realmente me ayudáis a continuar con esto cada día. ^^
Adam no sale en este capítulo, pero es porque esta cogiendo fuerzas para atacar como buen malvado que es. Beth, Andreas, Gran Jonny y Danikka son personajes que irán apareciendo progresivamente en la historia. Son buena gente y espero que os caigan bien. También apareceran Josh, Stev y Fallon. Tres hijos de p**a amigos de Adam que no os van a caer bien. He presentado así a los equipos que estaran en cada bando. Y ya no adelanto mas que me pierden las manos.
Disfrutad!
Capítulo 9. El por qué mas doloroso.
- Creo que estoy algo mareado. -Le confesó Nick minutos después.
- Joder, no deberíamos haber hecho esto en tu estado, has perdido mucha sangre. -Nick trepó por su cuerpo hasta juntar sus labios.
- No cambiaría nada de lo que ha pasado aquí. -Le besó de nuevo.- Te quiero.
- Y yo.
Jeff se levantó anunciando que iba a preparar algo para comer. Nick necesitaba proteínas para regenerar la cantidad de sangre que había perdido. Sentados en la mesa y con el estómago lleno, las cabezas se fueron llenando de pensamientos. Nick recuperó la presencia de la realidad y el peso de lo que había hecho le cayó encima. Visto de fuera, después de haber estado en los brazos de Jeff una vez, se dio cuenta que quizás (solo quizás) todo lo del intento de suicidio había sido precipitado.
Quizás había una opción.
- ¿Que piensas? -le preguntó Jeff al ver que tenía la mirada perdida.
- En todo, en nada. En si salvarme había sido lo correcto. -Jeff le acarició la cara.
- Ha sido lo correcto. Nunca lo dudes. -aproximó la silla a el.- Nick, que ocurre. Creo que llegados a este punto podemos ser sinceros el uno con el otro. ¿Que esta ocurriendo?
- Si has visto los informes creo que no tengo mucho mas que decir. -Bajó la mirada. No quería que Jeff le juzgara, el había resistido como había podido.
- Nick... confía en mi.
Jeff se acercó un poco mas pasando su brazo por detrás de los hombros de su amado. Nick tenía ganas de llorar y estaba apunto de hacer. Las emociones habían sido demasiadas y estaba muy vulnerable en ese momento. Alzó los ojos y observó al rubio.
Aquel era definitivamente el lugar donde debía estar. Donde debería haber estado toda su vida. Se recostó en el y apoyó la cabeza en su hombro, dispuesto a responder a las preguntas que veía escritas en sus ojos.
- ¿Que quieres saber?
OoOoOoOoOoOoO
Las primeras preguntas fueron sencillas, típicas. ¿Cuanto tiempo había aguantado el maltrato? ¿Al principio como era? ¿Porque no se había marchado o denunciado si quiera? Nick le contó que las cosas en un principio no habían sido así. Adam había llegado en un mal momento y le había dado el empujón que necesitaba cuando mas negro veía su futuro. Al poco tiempo habían comenzado los celos y después los golpes. Después el infierno había caído con todo su peso y la vida se había convertido en sobrevivir un día mas. Le contó, con lágrimas en los ojos, que había incluso atacado a David cuando se enteró que era un buen amigo suyo.
Jeff tuvo ganas de buscar a Adam y golpearlo conforme las palabras salían de los perfectos (aunque algo magullados) labios de Nick. Las repuestas importantes comenzaron a llegar cuando Jeff le preguntó porqué no se divorciaba si la vida con aquel monstruo era tan horrible.
- No me puedo divorciar Jeff. -El rubio sintió que su corazón se resquebrajaba, Nick parecía completamente derrotado, resignado a seguir viviendo aquella tortura.- No porque no quiera, hay un contrato. -Jeff se extraño, había esperado que fuera por cualquier cosa menos por algo burocrático.
- No entiendo nada. Quieres dejarle, te maltrata. Estas en tu jodido derecho, cualquier abogado te respaldará. -Le sonrió.- De echo conozco dos, o tres abogados (si la leyenda que corre sobre Hunter es cierta) que estarían dispuestos a representarte sin ningún problema.
El moreno se sacudió un poco. Miraba a todas partes menos menos a los ojos de Jeff. Había mucho mas. Mas que no estaba diciendo. A los minutos, al parecer, se decidió.
- No es tan fácil. -Nick suspiró.- Yo no tenía dinero y el... -Jeff le sujetó la mano al ver que se detenía.
- Confía en mi.
Nick explotó, al parecer no podía aguantar mas el secreto que le estaba comiendo por dentro. Giró la cara dejando que las lágrimas formaran surcos en sus mejillas. Había llegado el momento y Jeff sentía el corazón en un puño. Estaba apunto de descubrir el misterio que para el significaba aquel triste y melancólico Nick Duval.
- Tiene un contrato firmado. Yo estaba mal de dinero y el me ayudó prestándome el que necesitaba para evitar que les desahuciaran. -Tomó aire antes de continuar.- Es el dueño de la casa de mis padres. -Aquello no le gustaba para nada a Jeff, no tenía buena pinta.- Me ha amenazado Jeff, si me marcho, si le dejo ,ellos se quedan en la calle. Y mi hermana...
- ¿Que ocurre con Elisabeth? -Beth era la hermana pequeña de Nick, tenía once años menos que el. Sus padres decían que era un regalo. Ella con imbatible humor, que era una invitada accidentada de última hora. Una niña adorable que soñaba con que Jeff también fuera uno de sus hermanos.
- Me ha amenazado, -una lágrima cayó sobre su mejilla.- si yo me voy, irá a por ella. ¿Lo comprendes ahora?
Jeff no podía hablar. Ir contra una persona y amenazarla era una cosa. Que amenazara a su familia entrañaba otro tipo de mal. Una crueldad insondable que Jeff no era capaz de soportar. Había visto cosas muy oscuras a lo largo de su vida, Jeff también había vivido malos momentos y tristemente sabía cosas que harían que muchas personas no pudieran dormir. Pero aquella, ese tipo de acoso, de maldad era algo que no podía tolerar. Debía acabar.
- Nick, has de denunciarlo.
- No puedo, da igual que consiguiera el dinero para pagar la casa de mis padres y alejara a mi hermana. Da igual que encontrara los cojones para ir a la policía con los informes y denunciarle -Volvió a dudar pero esa vez tardó mucho menos en contestar.- Hay cosas de Adam que aún no te he contado, el se mueve con gente muy... con gente mala. Gente que no sabe de ley o de justicia.
Jeff comprendió a que se refería. Jeff entendió en ese momento el verdadero miedo de Nick. Las palabras de Gran Jonny vinieron a su cabeza "Reconocerás el miedo Jefrey, la gente que está jodida por las grandes familias se cree débil a pesar de que son muy fuertes. Es miedo en esta puro, ellos temen. Pero no simplemente, tienen pánico de la vida porque saben que no pueden escapar.". Es el modo en el que estaba mirándole Nick, con miedo a vivir.
- ¿Mafiosos? -le preguntó.- ¿Es ese el tipo de gente en la que se mueve? -Nick asintió.
- Es gente horrible, yo conozco a unos cuantos y te aseguro que no quiero conocer al resto. Da igual donde esté, no estaré a salvo de ellos nunca.
- Nick. -Alzó los ojos enturbiados.- Tranquilo.
Se levantó de la silla y comenzó a dar vueltas por la cocina. Tras un par de minutos se apoyó en la encimera sin mirarle. Sus hombros se hundieron.
- No puedo volver Jeff. No ahora que se como es ser feliz. -Le miró por encima del hombro.- No quier alejarme de ti pero si no lo hago. Ya sabes lo que ocurrirá.
- Nick. -El rubio se levantó y le abrazó por la espalda.- Has de tranquilizarte. Puedo ayudarte con lo de tus padres...
- No es cuestión de dinero Jeff, yo podría pedirselo a alguien, confío en mis amigos aún. Es cuestión de lo que son capaces de hacer si dejo a Adam.
- ¿Son?
- Los padres de Adam. Su padre es bastante importante en la Familia. Su madre es un zorra de bastante cuidado. -Una duda le inundó.
- ¿Cual es el verdadero apellido de Adam?
- Kornovsky. Adam Nicolai Kornovsky.
Jeff conocía a los Kornovsky, ellos eran los que había acusado a Andrea de violación cuando los Benedetti se habían negado a venderles armas. Gente bastante antipática. Jeff afianzó su agarre en la cintura de Nick. Las cosas estaban bastante mejor de lo que había previsto. De otras familias mafiosas no podría protegerle, pero justamente los Kornovsky eran los enemigos naturales de los suyos. Suspiró antes de hablar. Nick le había abierto las puertas de su corazón, no había escatimado en detalles sobre su desastrosa vida y de alguna manera Jeff quería corresponderle. El tenía varios secretos que era hora que alguien mas que Sebastian supiera.
- Nick, puedo ayudarte con ellos. -El moreno se dio la vuelta en sus brazos, apoyando la frente en su pecho.
- Son peligrosos.
- Tengo amigos poderosos que no les tendrán miedo. -El moreno alzó la cabeza. Los ojos confundidos y asustados le observaron.- Nunca planee que ocurriera, pero así fue.
Se separó de el y sujetó el dobladillo de su camiseta, tiró de ella y se la quitó por la cabeza. La dejo en la mesa y fijo sus ojos en Nick. Estaba apunto de contarle su mayor secreto. Se dio la vuelta mientras comenzaba a hablar.
- Fue hace cuatro años.
- Jeff... tu espalda. -Jeff sintió como pasaba los dedos por su tatuaje. El que le señalaba como miembro de La Familia.
- Es el símbolo de los Benedetti. Una Gran Familia Italiana. Son buena gente a pesar de estar metidos en asuntos sucios.
- ¿Eres uno de ellos? -Le preguntó.
Nick se giró y le sujetó las manos, había comenzado a temblar y por nada del mundo quería que le comparara con Adam. El seguía siendo Jeff en el fondo. El mismo chico al que le gustaba hacer gamberradas los días de lluvia.
- Nick. Mírame. -Los ojos verdes encontraron los azules.- No soy como el, no se que habrás visto pero Los Benedetti son realmente buena gente. Han tenido problemas en la vida y por eso trabajan en lo que trabajan, pero estan tratando de hacer las cosas legalmente. Poco a poco.
- ¿También se dedican a la droga? -Le preguntó aún nervioso.
- No, ellos trafican con pasaportes y falsificaciones. A gran escala, pero eso en esencia. -No quería mentirle así que puso todas las cartas sobre la mesa.- Han sido traficantes de armas en el pasado, pero era demasiado peligroso y los tratos no salían nunca bien.
- ¿Falsificaciones? -Se encogió de hombros.
- Te ofrecería un bolso de Prada pero creo que a ti no te va eso.
Nick trató de evitarlo. Cerró la mandíbula y contrajo los músculos maseteros para que no le venciera su subconsciente, pero aún así no lo consiguió. La carcajada salió natural y con un efecto mágico. La tensión se evaporó y Jeff finalmente pudo respirar tranquilo. Nick podría con aquello, no le juzgaría, no al menos severamente.
- Y tu... ¿Que eres? ¿su recadero? -Esa vez fue Jeff quien sonrió.
- No. Soy un amigo de la familia. Les ayudé cuando lo estaban pasando mal. El hijo de Gran Jonny, Andreas fue acusado de violación. El chaval era gay y solo su padre y yo lo sabíamos. El muchacho no estaba preparado para salir del armario y yo les presenté al mejor abogado que conocía. Sebastian le sacó inmediatamente de la cárcel. Ganamos el juicio y ellos jamás lo olvidaron.
- Pobre muchacho. -Nick se sentó en la mesa de nuevo y el rubio no tardó en hacerle compañía.- Debió de ser horrible.
- Si, fue un proceso algo largo, peor nadie se enteró de su condición. Nos sorprendió mucho cuando la misma noche que celebrábamos su libertad, se levantó en medio de la cena y les dijo a todos que era Gay. -Rió al recordarlo.- La Familia le miró y su abuela Isabella le dijo "pequeño, yo ya lo sabía desde que cuando tenías cuatro años te pille andando con mis tacones". -Jeff se levantó cuando el olor a café le indicó que estaba hecho.- Ahora está felizmente comprometido con un Puerto Riqueño adorable nacido en Hell's Kitchen. Un buen chaval unos años mayor que nosotros. -Sirvió dos tazas.
- ¿Como les conociste?
- Estaba cenando en un restaurante con Jul, mi ayudante cuando... -Nick cambió el gesto. De curiosidad a sorpresa.
- ¿Ayudante? Dios mio Señor Starling, ¿En que trabaja usted?
- Soy promotor musical. -El moreno se atragantó con el café.
- ¿Que?
- Ya ves, la de vueltas que da la vida. -Le dio un trago a su café solo sin azúcar. Amargo, como mas le gustaba.- Mis padres querían que estudiara algo raro y acabé en el mundo de la música. ¿Quien lo iba a decir? -Le sujetó la mano por encima de la mesa.
- Me alegro por ti Jeffy.
- Ya, bueno. No es para tanto.
- ¡Si que lo es! -Alzó la mano que no tenía ocupada.- Tienes veintiocho años. Eres promotor musical. ¡Es alucinante!
- Mi despacho si que es alucinante. Mas te vale venir el lunes conmigo a verlo, ehhh.
- Si me invitas no podré decir que no. -Jeff se inclinó sobre la mesa y beso los labios de su amante tiernamente.- Bueno, te he interrumpido, dime. ¿Como conociste a Andreas?
- Por su hermana. Jul y yo fuimos a cenar a un restaurante que no habíamos visto hasta el momento. Allí había una dulce chica que estaba cantando. Tenía una voz increíble pero su torpeza y sus nervios le impedían hacer la actuación que yo sabía que era capaz. Cuando acabó me acerqué a ella y le dije que trabajaba en una firma discográfica. En ese momento yo acababa de estrenarme como promotor y estaba buscando ese algo. La persona que te lanza. -le dio otro trago al café.- Le di mi tarjeta a la muchacha y le dije que se pasara por la oficina. -Jeff se levantó y le enseñó una pequeña cicatriz en la cadera.- No me visitó la chica, sino sus tres hermanos. Andreas, Steffano y Pollo. Trataron de intimidarme diciendo que su hermano no era la putita de nadie. Me acuchillaron y yo fui a buscarlos una semana después.
- Te acuchillaron y tu fuiste a buscarles... tienes pelotas Jeff. -El rubio sonrió.
- Bastante grandes si. -le contestó con sorna.- En fin, llegué allí con un contrato y le solté en la cara a Gron Jonny que yo no quería nada con su hija, pero que su hijo me había parecido atractivo. -Ambos rieron.- No se porque pero confiaron en mi. Cuidé de ella y la ayudé a eliminar el miedo escénico de la misma manera que Wes nos enseñó a nosotros. Tres meses después la chica estaba entre los números uno -dio una palmada.- y puff yo me había convertido en otro hijo mas para Gran Jonny.
- Vaya... es... suena cálido.
- Son buena gente, te lo he dicho y si no me equivoco tienen problemas con los Kornovsky. Estarán dispuestos a ayudar.
- No Jeff.. -negó con la cabeza.- No quiero que te metas en deudas con la mafia por mi culpa.
- ¿Deudas? Ellos tienen una de vida conmigo. Un poco de ayuda no les importará. -Le sujetó las manos.- Es mas, agradecerán una buena pelea. No te lo he dicho yo, pero Gran Jonny esta echando tripa.
OoOoOoOoOoOoO
Jeff se quitó la camiseta para no marcharsela. Nick se había ofrecido a ser el quien recogiera y fregara los platos de la comida, pero el rubio, cabezota como el solo se había negado en redondo a que hiciera cualquier tipo de esfuerzo. Y así se encontraba, tumbado cuan largo era, con un cojín bajo la cabeza. Desde su posición en el sofá de la sala podía observar con claridad el tatuaje que la Familia a la que pertenecía le había "sugerido" que se hiciera. Era una espada siendo envuelta por dos alas, justo entre los omóplatos. Precioso y a la vez terrorífico, justo como el mundo de la mafia era.
Observó los acompasados movimiento y tuvo ganas de gritar. Jeff era un ángel y el definitivamente había caído en el cielo. Inlcuso había tenido la delicadeza de rescatar su maleta de casa de Rick para que tuviera algo que ponerse cuadno despertara. Su consideración creaba un pequeño calorcito en su pecho cada vez que sus ojos se reflejaban en los azules de Jeff. Se levantó y ando los pocos pasos que le separaban. Los pisos construidos de esa forma tan moderna eran todo columnas por lo que podía ver la cocina desde el salón. Se acercó y acarició las formas de la espada. El dibujo era perfecto.
- Si sigues haciendo eso no podré concentrarme.
- ¿Quien ha dicho que quiera que te concentres? -Jeff giró la cabeza y buscó sus labios, tenía las manos llenas de espuma.
Se besaron durante unos segundos. Jeff se dio completamente la vuelta y apoyó los brazos en los hombros de Nick, siempre con cuidado de no mancharle la ropa de jabón y detergente. Nick le acarició los costados y subió hasta reposar las manos en el pecho de Jeff. Se separó pero no rompió el contacto. Sentirlo era lo único que le mantenía anclado al suelo.
- ¿Crees de verdad que podremos hacerlo? -bajó la mirada evitando de ese modo que las lágrimas salieran.- ¿Crees que podré finalmente dejarle?
- Si pequeño. -Le beso la coronilla.- mientras estemos juntos podremos con todos. Te quiero.
- Y yo.
- Entonces ¿Estamos bien? Tu y yo me refiero. -Alzó la vista y centró sus ojos en los azules que tanto amaba.- Con lo que ha pasado. Lo de anoche.
- Siempre hemos estado bien. -le sonrió Nick.- Hemos tardado en reconocerlo, pero esto... -dijo señalándolos.- es lo único que siempre se ha sentido bien.
Y hasta aquí el capítulo de hoy. En fin, como os advertí arriba es mas un capítulo de explicación que de acción, pero es muy necesario. A partir de aquí las cosas se vuelven diferentes hasta lo que hemos tenido hasta ahora. Jeff esta con Nick y ambos se van a dar cuenta que son mucho mas fuertes de lo que creen. Nick... ains... mejor que lo leaís en este avance. Os pongo en antecedentes. Adam a llamado y Nick...
- Mas te vale estar mitiendome Nick, porque si es cierto, si estas con ese hijo de...
- Atrevete Adam. Insultale y te juro que te reviento el cráneo.
- ¿Perdón?
- ¿Sorprendido Adam? ¿Sorprendido de que tu mascota sepa morder? Ten una cosa bien clara, quiero que recuerdes algo despues de esta conversación. -Nick respiró hondo.- Se ha acabado, tu mierda sobre mi. No te tengo miedo... ya no.
- ¿No? pues quizás tenga que hacer una visita a tu amigo Starling para demostrarte quien sigo siendo.
- Tócale un pelo Adam. Solo uno y te juro que llorarás pidiéndome clemencia. Tenía miedo y había olvidado quien era, pero Nicholas Duval no es un perro, nunca mas. Si golpeas yo lo haré mas fuerte. Ahora en que debería tener miedo eres tu.
¿Como se os queda el cuerpo?
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