*Advertencia: Mención de la 'pequeña adicción ilegal' de Holanda*

¿Ah no?

Como era de esperarse, el héroe fue solicitado.

El director Rómulo nos mando llamar lo antes que pudo a Arthur, Lukas, otro chico que creo que se llama Vash y yo, el héroe Alfred F. Jones.

-Chicos, ustedes se encargaran de cualquier hecho paranormal que pase en este respetable instituto –Decía con las manos entrelazadas- Al que se deshaga del fantasma primero le daré un punto extra sobre cualquier materia que me pida.

Todos asentimos, aunque parecía que yo era el único que lo hacía con ganas… los demás parecen algo amargados.

-Ahora repartiré las áreas en las que van a vigilar –El director movió unos papeles- Planta baja será el señor Alfred F. Jones, segunda planta Arthur Kirkland, tercera Lukas Bondevik y en los jardines estará Vash Zwingli.

Volvimos a afirmar con la cabeza, era nuestro deber como nueva 'liga de la justicia escolar' mantener la calma entre los estudiantes y salvar a Antonio de las invisibles garras del mal.

-Empiecen ahora mismo, cuanto antes termine esto mejor.

Apenas salimos de la oficina del superior y no perdí tiempo en darle animo a los otros.

-Let's go team! Good luck for everyone!

Recibí a cambio una Mirada clara de 'muérete' por parte de todos, o tal vez simplemente querían decirme 'Estamos dispuestos a seguir tus ordenes, héroe mayor' Pudo haber sido cualquiera de las dos.

Aunque la verdad me dejaron un aire de desconfianza, como si fueran de esos 'ayudantes de héroe' que no hacían bien su trabajo… tal vez le echaría una miradita después.

/

Las clases podría decirse que se suspendieron por culpa del dramita del idiota bastardo, nadie hacía nada más que hablar de lo sucedido, incluso como medida de seguridad había pasado el prefecto a decir que era recomendable permanecer en las habitaciones.

Bola de imbéciles… ¿Esque no piensan en mí? ¿Lovino Vargas? Si estoy en mi habitación es cierto que no tengo que vérmelas con el fantasma (creo) pero a cambio esta ese tenebroso tipo de Berwald.

Solo me basto entrar a la habitación para dejar mi mochila para percibir al instante el aura asesina que despedía el sueco que ni hablar bien sabe, mejor volví sobre mis pasos y di un portazo.

-Prefiero encontrarme con el fantasma –Susurre caminando por el pasillo- Es decir, ni siquiera creo que exista pero… -Me detuve- Voy a ver al bastardo, seguro que tiene un gran trauma ahora.

No es que me preocuparapor ese idiota solo que seguro que el fantasma no se metía dos veces con el y estaba seguro allí y… argh, no tengo por que darles explicaciones.

Toque la puerta de la ciento diez con los nudillos, y esta se abrió después de un rato.

-Solo vine para ver si ya te volviste loco –Me defendí al instante, pero cual fue mi sorpresa al ver que nadie en especifico había abierto la puerta- ¿B-Bastardo?

-¿Lovi? ¿Eres tú? –Escuché en la cocina.

-¿Bastardo?

-Sí, soy yo ¡Pasa, pasa!

Será estúpido ese español, me pregunto si habrá admitido que es un bastardo o el simple echo de que realmente lo es no lo deja contestar inteligentemente, probablemente sea la segunda. Aún así pase para ir a donde estaba el, no es que quisiera quedarme allí donde la puerta se había abierto fantasmagóricamente.

-¡Lovi! –El idiota me abraza como si hace siglos que no me viera.

-¡Suéltame pendejo! –Le di un empujon.

-Lovi, al principio no le di tanta importancia pero después... creí que iba a morir, ya sabes como son los fantasmas sedientos de sangre y todo eso…

-Creí que esos eran los vampiros, stupido.

-¿Me ayudas a colocar la sal?

-¿Qué sal? –Lo mire sin entender.

-¿No recibiste la circular? Es recomendable dejar una línea de sal debajo de cada puerta, para así saber cuando el espíritu pase por allí.

-Solo tú crees en esas tonterías –Confió en que Berwald lo pondrá en la habitación.

-Aún así ayúdame ¿Sí? –Me dedico su sonrisa tonta- Solo para sentirme más seguro.

-Como sea –Tome uno de los pequeños sacos de sal que me ofreció y comenzamos a poner las líneas debajo de cada puerta hasta que terminamos.

-¿Crees que el fantasma quiera apoderarse de mi cuerpo? –El baboso se rasco la mejilla- Tal vez solo quiera un tomate… o dos… aunque si son tres ya es demasiado, solo le doy tres tomates a personas que realmente me agraden, es decir, no lo he tratado aún…

-No seas idiota.

Antonio se quedo sorprendentemente callado.

-No me digas que se te desconecto el cerebro –Me burle.

-L-Lovi… no te vayas a asustar…

-¿Q-Qué cosa? –Que quede claro que yo no era un cobarde, pero con la carota que se plantaba este sujeto cualquiera dudaría de su seguridad en ese sitio.

El ibérico levanto el índice temblorosamente y yo lo seguí con la mirada, la sal de la entrada de su recamara se había corrido dejando unas huellas bastante visibles que entraban a dicha habitación.

-¿No lo hicist….?

-¡CHIGIIIIIIIIII! –Inmediatamente lo jale del brazo para que nos largáramos de ese lugar del demonio- ¡Vámonos de aquí!

-¡No hagas tanto alboroto! –Me siguió corriendo- ¡Se va a dar cuenta de que ya lo vimos!

Pero mis neuronas estaban transmitiéndome ahora otro mensaje.

-¡Esa cosa la trae contra ti! ¡No te me acerques! –Lo empuje para que se alejara.

-¡Pero Lovi no quiero quedarme solo con un espectro! –Gimoteo intentando seguirme.

-¡Vete con tu par de amigos idiotas o no sé pero no me CHIGIIII! –La macha de sal ahora se extendía saliendo de la habitación seguro el fantasma realmente se preguntaba que estaba pasando.

Sin decir una palabra más el bastardo y yo salimos corriendo de allí, el como una nenita asustada y yo como todo un hombre que huye por su vida.

/

Me había tocado estar en la tercera planta, seguramente era un puesto importante porque eso significaba defender a los idiotas de mis compañeros ya que las habitaciones estaban en este piso.

Un par de micos corriendo como locos hicieron que me volviera hacía ellos, con mi mirada inexpresiva de siempre, aunque pensando lo idiotas que eran.

Se iban acercando y me di cuenta que no eran micos, eran ese Antonio y Romano, los que siempre causaban algún alboroto en el salón.

-¡Lukas defiéndenos!

-¿Defenderlos de qué? –Dije más para conocer su grado de estupidez que para ayudarles.

-¡El fantasma nos persigue a Lovi y a mi!

-¿En serio? –Parece que quieren llamar la atención, yo soy bastante bueno detectando estas cosas paranormales, no por algo me pusieron en este cargo.

-¡Vimos sus huellas en la habitación del bastardo!

-Ya veo –Me gire observando el otro extremo del pasillo, dándoles la espalda para ignorarlos como es debido.

-¿Podemos quedarnos aquí a tu lado? –El español se acerco tanto que tuve que dar un paso al frente para no sentir su respiración de corderito asustado.

-No, me estorban y desconcentran.

-Pero esque tu tienes un arma –Murmuro el italiano mirando lo que traía en brazos.

Roma nos había repartido 'equipo caza fantasmas de cuarta' y a mi me había tocado una red de una portería de futbol y un mazo que parecía de cavernícola, cosa que me disgustaba, aunque ya le había dado un buen uso golpeando la cabeza de cierto danés.

-Si se quedan tienen que prometer que se estarán tranquilos y se sentarán en esa banca de allí –Señalé la más apartada de mi en todo el lugar.

-¡Esta bien! –Sin negociarlo Antonio fue a sentarse en el lugar indicado jalando consigo a Romano.

No pasaron ni veinte segundos cuando escuche la voz del hispano hablarme.

-¡Tengamos una palabra clave por si el fantasma aparece!

-Que tontería… -Murmure para mi mismo sin girarme a verle.

-¡Será tomate! –Anunció contento el español.

-No puede ser tomate –Escuche a Lovino murmurarle molesto- El tomate es bueno y el fantasma es malo, no compares, bastardo.

-Cierto…

Yo cubrí mi cara con la palma de mi mano.

-Entonces la palabra clave será… -Dijo pensativo Antonio.

-Patata que sea patata –Gruñó el italiano.

-¡Ya quedo, Lukas! ¡La palabra clave es patata! ¡Estate alerta! –Grito sonriente ese sujeto bobalicón.

Hubiera preferido quedarme en los jardines, por lo menos no tendría que encontrarme con nadie que fuera alumno de aquí.

/

-¡Oye! ¡Pst! ¡Oye!

Ya era la enésima vez que lo llamaba y el gruñía de vez en cuando como respuesta, comencé a pensar que estaba tratando de decirme un '¿Dígame, todopoderoso Gilbert?' así que continue.

-Hay que salir de aquí, esto es muy aburrido –Le propuse levantándome de mi cama.

-No se nos tiene permitido salir –Finalmente Van Dijk recordó como hablar.

-¿Qué pasa? –Me agache acercándome a el que estaba recostado en su cama ojeando una revista- ¿El bebé Vincent tiene miedo? –Sonreí malicioso.

-¡No te me acerques tanto! –Se levanto de golpe y pude percibir un leve… ¿Sonrojo?

Me quede allí analizándolo con la mirada, vaya, después de todo lo que Elizabeta había dicho de que le quedaban bien los hombres se lo había tomado en serio, y era de esperarse a que no pudiera resistirse a mis encantos de albino sexy, pero Vincent Van Dijk debía estar loco si creía que yo caería en sus encantos de fumador malhumorado.

-¿Yo para que quiero acercarme a ti? –Respondí finalmente cruzándome de brazos.

-Olvídalo –Se sentó en su cama al otro extremo para no tener que verme la cara.

-Eres un aburrido –Me levante de nuevo dirigiéndome a la puerta, nadie encierra a Ore-sama.

-¡Oye espérate! –El me siguió.

-No voy a esperarte, si quieres venir ven, no me importa –Abrí la puerta.

-Si alguien te ve me van a regañar a mi también.

-Mira que niño más bueno –Me reí de el burlonamente.

-Eres un idiota, bien, no saldré, y si algo para no me haré responsable.

-Seguro que tampoco te haces responsable de tus 'cosas' –Metí la mano en el bolsillo mostrándole un paquetito de plástico parecido a uno de esos sobres de té con algo como hierbas adentro.

El abrió mucho sus ojos verdes, en su cara podían leerse las palabras 'atónito' 'sorprendido' 'preocupado' y demás adjetivos.

-¿De donde sacaste eso! –Se levanto casi al instante listo para arrebatarme sus drogas.

-Digamos que… lo encontré- Y salí por la puerta dándole un portazo en la cara sintiéndome grande y poderoso, osea, como siempre, pero esta vez bastante.

El abrió la puerta casi al instante de que se la cerré en las narices y un impulso por diversión hizo que empezara a hacer gala de mis habilidades como atleta y escapista, así que eso hice, salí corriendo y riéndome a grandes carcajadas.

Vincent no dudó en seguirme en una carrera que parecía para el de supervivencia y para mi de mero goce.

-¡No sabía que tuvieras estas mañas, hahahaha! –Le grite mientras bajaba las escaleras dando saltos de varios escalones.

-¡No te metas en mis cosas! ¡No te he dicho nada por tu adicción al alcohol!

-¡Lo mío es legal y awesome!

Al saltar los últimos escalones para llegar al segundo piso calcule mal, mejor dicho, los escalones calcularon mal el increíble estiramiento de mis piernas y caí, pero sin soltar el sobrecito.

El mastodonte de Van Dijk no dudo en posicionarse encima de mi para que no escapara, pero yo no iba a cederle tan fácil su marihuana ahora que se la había quitado tan victoriosamente así que el puño con el que la apretaba no cedió tan fácilmente.

-¡Devuélvemela! ¡Esto no te incumbe! –Me espetó, su mirada estaba llena de furia.

-Hay por favor… ¡Quiero ver que intentes quitármela!- No es que yo estuviera interesado en aquel singular sobrecito de plástico pero esta era la forma más interesante para divertirme en el día.

Unos pasos desconcertados hicieron que Vincent y yo nos diéramos cuenta de que había un tercero: Arthur Kirkland.

-Les aconsejo que esa clase de actividades se hacen en privado –Al parecer el muy idiota había confundido nuestras posiciones de batalla con posiciones 'kamazutricas'.

-¡Lárgate a hacer lo que tengas que hacer! –Espetó Vincent.

El británico pareció recordar algo pues de pronto sus ojos verdes nos miraron de una manera distinta.

-Díganme que el viernes solo estuvimos viendo películas…

'Amante de los conejos' y yo nos desconcertamos con el cambio repentino de conversación.

-A menos que les guste mirar películas desnudos, sí, eso hicieron –Gruñó el neerlandés.

-Te estuviste besuqueando con Francis, bleh… ya supéralo –De las pocas cosas que el increíble yo recordaba, aquella desagradable escena era una de ellas.

Arthur se quedo helado en su sitio y el monigote que tenía encima no tardo en suponer que la conversación con el cejotas había terminado, así que volvió a intentar quitarme el paquetito.

-Me largaré de este instituto de mierda –Dijo cuando logro arrancarme la bolsita de la mano.

-Regresaras a mí llorando kesesese~

-Lo último que quiero es volverte a ver –Se incorporó no sin antes ponerme una bota en el pecho para que yo no me levantara.

-Voy a… vigilar… -Arthur se fue con todos los ánimos de un Zombie, al parecer realmente había pensado que lo de Francis y el fue un mal sueño.

-No sé porque no te creo –Le dedique una de mis awesome sonrisas a Van Dijk desde el suelo- Te gustó.

Podía asegurarlo por el sonrojo que le vi y como se comporto cuando acorté la distancia con el, no me cabía duda (es decir, soy irresistible) y me aprovecharía al máximo de esta ventaja que me había dado.

Sin embargó no me esperaba que como respuesta Vincent se estuviera riendo abiertamente, era algo inquietante observar esa actitud en su seria persona.

-¡Tú no me gustas! –Me miró furioso callando las carcajadas de pronto- ¡Te odio como no tienes una idea!

-¿Ah sí? –En un momento en que sentí que no hacía tanta presión con su pie lo tome con un brazo para apartarlo y ponerme en pie- Entonces ya veremos que pasa.

Me fui caminando por el segundo piso hasta que Vincent me perdiera de vista, llevaba puesta una de mis sonrisas de superioridad; tenía un plan, que haría que admitiera el holandés que estaba loco por mí, luego mi rechazo hacía el sería tan humillante que lamentaría el día en que se metió con Gilbert Beilschmidt, pero por supuesto no podría echarme la culpa, por que yo soy awesome y el no.

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*Notitas: Lukas Bondevik, como ya imaginaran es nuestro querido Noruego… ¿Por qué presiento que a Canadá le van a dejar un gran trauma? Jo~ Gilboy se portara malvado(¿) xD pues siento que este capitulo estuvo demasiado echo a la rápida, pero espero que les haya gustado ;) Últimamente no he tenido mucho tiempo como se habrán dado cuenta, tengo que estudiar como no tienen idea si quiero entrar a la universidad este año.

Orden: USA/ Romano/ Noruega/ Prusia

Quiero hacer un agradecimiento especial a la Inglaterra de mi foro por ayudarme en mi momento de bloqueo mental xD USA espiando a los demás es una buena opción.

¡Hetalia le pertenece a Himaruya!