El recorrido de nuestros héroes hacia Ciudad Yantra, finalmente había terminado. Sin embargo, las sorpresas no se hicieron esperar, al encontrarse con Korrina, la Líder de Gimnasio de lucha, les reveló que a las afueras de la torre un niño misterioso apareció días atrás.
-Así que las nubes… Cloud… -le dice entonces, aseverando su nombramiento, Bonnie.
-Cloud… -repitió y enseguida le sonrió agradecido.
-¿Todo bien por aquí? -mete la cabeza Ash por la puerta.
-Perdón por la intromisión, -entra tras de él Serena.
-Piiikaaapi -y tras de ella Pikachu.
Quien llevaba aferrada en una de sus manos una piedra trueno, cuyo propósito permanecía escondido dentro de su memoria.
Parado al otro lado del camino que cruza entre el pueblo y la torre, el Ash encapuchado los observa sin esconderse más.
-Tráemela… -le ordena a su Pokémon acompañante.
-Rai…rai… -levanta el rostro, mostrando la cicatriz en su ojo y al mover la cola, se observa otra de la misma magnitud en esta.
POKÉMON
XYZ AND THE HALL OF FAME
Capítulo 10 "Rhyhorn"
-Mira Clemont-sama una pulsera, -llama su atención Tesla, al tomar la maquinaria vieja en forma circular y metérsela en el brazo.
-¡Sí! Es muy bonita, -le sonríe divertido el líder de gimnasio, por lo que Ash y Serena sonríen también para luego mirarse entre sí y voltear nuevamente a ellos en un intento de disimular como sus dedos se rozaban entre sí, estando parados uno junto al otro, hasta que Ash tomó uno de ella entre los suyos, para que el juego de rozarse terminara en ella pegándole suave en la mano para que la soltara.
-Me duele… -decía la castaña sin poder bajar la sonrisa, que aquel acercamiento le propiciaba.
-¿En verdad? -la soltó al instante. -Lo siento mucho, la miró apenado el entrenador.
-Estoy jugando, -le sonrió al mismo tiempo que cerraba los ojos. Mientras Pikachu que se encontraba a los pies de su entrenador percibió una onda eléctrica en la zona. Por lo que levantó más el rostro buscando de dónde provenía.
-¿Sucede algo Pikachu? -bajó la mirada hacia él.
-Pika… -Parecía no poder prestar atención a la voz de Ash mientras buscaba con la mirada de un lugar a otro. -Pi… Pi…
-¿Pikachu?... -se agachó junto a él Serena.
-¡Pikapi! -gritó finalmente volteándose hacia su amigo.
-¡Neneneiii! -saltó de la bolsa también Dedenne y corrió con todas sus fuerzas hacia donde se encontraba la pareja de entrenadores.
-100,000 volteos… -Dirigió desde su posición el entrenador del futuro.
-…Raiii…Chuuu…. -hizo estremecer la atmósfera completa de los alrededores junto a la explosión del horno de emergencias.
Fue… de un momento a otro, un segundo que deriva en desesperación, cuando la ve perdida de su mirada inquieta por volver a enfocarla frente a él.
Apenas y puede abrir los ojos en sesiones de parpadeos que parecían interminables. ¿Qué había ocurrido? Los macarrones aún crudos estaban desperdigados por toda la grama frente a sus ojos castaños.
-¡Pikachu! ¡Serenaaa! -empezó a reincorporarse, apoyando las manos contra el suelo, No podía moverse con la libertad que quisiera al sentir el cuerpo entumecido. -¿Estoy… paralizado?...
-¡Ash! ¡Es! Un… campo eléctrico residual… -trata de explicar el científico, que se encontraba un poco más atrás, en una situación idéntica.
-¡Clemont! -reconoce la voz y al buscarlo con la mirada lo encuentra. Pero su prioridad es cambiada al escuchar los gritos de resistencia de la voz dulce de la reina.
-¡Nooo!
-¡Serenaaa! -se levanta como puede y corre con torpeza no muy lejos, hasta alcanzarla, lo mismo que intentan los demás, a excepción de Bonnie, Cloud y Mairin que no pueden levantarse aún.
-Me quitó… Me quitó algo… -trata de explicar, mientras lo mira con los azules llenos de impotencia, al no poder moverse como deseara. Pero empieza a revisarse despacio y es cuando identifica el objeto faltante. Las lágrimas acudieron a sus ojos al instante. -Delfox… ¡Se llevó a Delfox! -se levantó entre temblores y a pasos débiles pero decididos corrió con todas las fuerzas que logró reunir, tras aquel Pokémon que aún a la distancia se observaba en camino de huida.
-¡Serena Noo! -Se escuchó preocupada la voz de Korrina. - ¡No puedes cruzar el camino del mar ahora! -No había terminado de advertir cuando la reina cayó desmayada a varios pasos tras cruzar el portal de entrada a la torre de batalla.
-El poder de la electricidad estática se intensifica con la presencia del agua… -Habla para sus adentros Clemont y corre tras sus amigos.
Ash que había sufrido los mismos efectos, yacía a mitad del recorrido hacia la torre, mientras Korrina mantenía recluidos tras el lumbral a todos los demás.
-¡Demonios! ¡Déjame pasar! -trataba de abrirse paso Kalm pero ni la líder ni Lucario estaban dispuestos a arriesgarlos.
-No puedo hacerlo… ¿De qué serviría que todos termináramos así? Lo mejor es observar la situación por unos momentos… -dijo seria pero sin poder respaldar con la preocupación estampada en el rostro.
Se sentía completamente adormecida, por lo que apenas y podía permanecer consciente, sintiendo el calor de la arena bajo su mejilla y el agua humedeciéndole poco a poco las ropas. Aún así, las lágrimas no dejaban de brotarle, quería a su amiga de vuelta…
Los pasos poco a poco se hicieron más conscientes para ella, a medida que su sensopercepción le indicaba que alguien veía acercándose, los talones que se hundían en la arena a esas alturas ya húmeda.
Aquella sensación en medio de su pronta inconsciencia le parecía cálida y familiar…
-¿Ash?... -preguntó al ver el rostro de aquel hombre, borroso ante su mirada.
Sin embargo, la acción que aquella persona realizó entonces, le indicó que estaba equivocada, porque él nunca se lo quitaría… sabía lo importante que era para ella. Aquel lacito azul que llevaba en todo momento adornando sus ropas, las que fuera que utilizaba y no dejaba jamás.
Los ojos del entrenador de Paleta, que ya había recuperado un poco el control de su cuerpo tras caer por la reacción del agua, miró horrorizado lo que estaba sucediendo. Un hombre recogía a Serena de la playa, mientras él estaba sólo mirando… Pero no pudo más y poniéndose de pie, notó la presencia de Pikachu que se había reunido con él. Mientras la otra persona lanzaba una Pokébola negra al aire y de ella apareció tras un leve brillo un Charizard negro.
Las facciones y expresiones de ese Pokémon le parecieron familiares, pero no detuvo su camino al ver que con lo que parecía una montura para Pokémon lo abordó, llevándose a Serena con él. -¡Suéltalaaaa!
-¡Pikapii! -Pikachu corre a cuatro patas de la manera más rápida que puede, pero es dejado atrás por Talonflame, quien fue llamado por Ash para partir en la búsqueda.
Atrás, en la entrada de la torre, Alain observa la situación y enseguida llama a su propio Charizard.
-Lo siento Korrina, pero esto es demasiado… -¡Vamos! -ordena entonces y el dragón de fuego ruge, mientras emprende vuelo con su entrenador como pasajero.
El cielo se tornó en campo de batalla entonces. Con los dos Pokémon voladores tratando de hacer caer al tercero.
-¡Serenaaa! -Aunque gritara con todo lo que le daba la garganta, no podía hacerle llegar su voz, la velocidad era muy elevada, al igual que las ráfagas de viento. -¡Trata de ubicarte arriba del Charizard! -le indicó a su Pokémon ave, que enseguida planeó dejándose llevar por la corriente hacia arriba.
Al ver lo que hacían, El Charizard de Alain se colocó por abajo. -¡Responde a mi corazón! ¡Atraviesa más allá de la evolución! ¡Megaevolucionaaa! -gritó y al instante la Charizardita que llevaba su Pokémon y su piedra llave resonaron en una sola, para traslucirlo en un hermoso dragón negro de llamas azules. -¡Puño Trueno! -ordenó y con esto, un golpe inminente fue propiciado en el pecho del Charizard negro que volaba por encima suyo, haciéndolo tambalear.
-¡Ahora! -gritó comandando la acción el entrenador legendario, saltando al mismo tiempo que Talonflame se hizo a un lado para dejarlo caer en el lomo del Charizard negro, asestándole un puñetazo en la mejilla al raptor.
-¡Regrésalaaas! -extendió la mano hacia él. -¡A Serena y a Delfox!
El hombre lo miró de pies a cabeza y sonrió por lo bajo mientras se limpiaba la sangre de su labio reventado.
-No tienes idea de lo que estás haciendo… ¡Esto no es por nadie más que por ella…! -se le fue encima, alcanzando a tomarlo por el cuello de la camisa que poco a poco apretó contra su garganta, mientras lo aprisionaba entre su peso y el lomo desnudo de Charizard.
-Agghh… ¡Ahhg!
Poco a poco los sentidos iban volviendo a ella, pero se aceleraron al momento de escuchar los gritos ahogados de su amado, a tan sólo unos centímetros de ella.
-¿Ash?... ¡Ash! -se reincorporó y enseguida trató de quitar al hombre de encima de él, quien había logrado meter sus dedos bajo las manos de él para evitar que lo asfixiara pero no duraría mucho más.
-¡Charizard! ¡Infiernooo! -gritó de manera inesperada el entrenador del Charizard negro, provocando que ardiera al instante, haciendo descender un poco a Alain por la ráfaga de fuego que lo envolvió, mientras Serena no tuvo más remedio que soltar al sujeto, pero no se detuvo en su cometido, buscó en sus ropas hasta encontrar una Pokébola.
-¡Vamos Ampharos! ¡Por favor, comparte tu amor conmigo! ¡Megaevoluciona!
-Mega… Ampharos… -lo miró Ash derrumbado, pero recordando aquel momento en que ella mencionó la megapiedra de la que era dueña. -Vamos… Serena… -abrió los ojos admirado al ver al Pokémon desplegando la majestuosa corona espumosa que apareció sobre su cabeza.
-Perdóname… -le dijo al Pokémon la reina, lo que él entendió al instante y asintió con decisión. -¡Voltio cruel!
-¡Ammmpharoooos! -gritó el eléctrico mientras una descarga inmensa se extendió al instante por todo el Pokémon fuego-volador en el que se conducían. Provocando la liberación de Ash por el tambaleo y la inminente caída en picada del Charizard, tras la cual Serena llamó de vuelta a su Pokémon, pero sin poder conservar su propio equilibrio, cayó del lomo del volador, seguida de Ash, que enseguida se tiró tras ella.
Alain que vio lo ocurrido intentó volar tras ellos, pero la sorpresa que se llevó fue al ver como el Charizard adversario no solo se recuperaba sino que había adquirido una megaevolución de tipo Y. Que enseguida se puso en su camino.
-¡¿Cómo?! Gritó frustrado. -¡Asshhh! -sus ojos se abrieron grandes y sorprendidos al ver cómo fueron alcanzados por Talonflame, sin embargo, el peso parecía exceder su límite, por lo que no alcanzó a mantener el vuelo a flote aunque tratara de frenarse a sí mismo, empezó a caer de tal modo que seguro acabaría por estrellarse. -¡Rayoos! ¡Garra de Dragón! -gritó molesto, dándole continuidad a la batalla de los dos Charizard megaevolucionados.
-Alain… -rio soberbio el hombre. -Jirachi… -habló suave y con esto, otra de sus Pokébolas negras se activó, dejando salir tras un pequeño destello, al Pokémon mencionado, pero de igual forma que todos los demás que poseía, de colores opacos y grises. -Fuerza lunar. -Comandó sin mayor mediación y de una forma tan rápida que Alain sólo pudo ver venir el ataque.
-¡Anillo Igneo! -gritó para contraatacar y ambos poderes chocaron entre sí, pero la fuerza lunar se sobrepuso, llegando a alcanzarlo.
Meirin miró horrorizada desde lejos, como el Charizard de Alain perdía la Megaevolución y caía al vacío con su entrenador a cuestas.
-¡Alaaaiinnn! -corrió hasta el camino que para esos momentos estaba bañado de agua, seguida de Kalm, que preocupado por el mismo destino de Serena y Ash, había mandado a Meowstic para ayudarlos con su levitación, pero había fallado en el intento al no encontrarlos por ninguna parte.
El Mega charizard que aún agitaba sus alas en el aire, se dio la vuelta y cual se difuminara en el aire desapareció.
-Clemont… -apenas y pudo articular palabra Bonnie, tenía los ojos tan abiertos de la impresión, que parecía colapsarse en cualquier instante, por lo que su hermano le puso la mano en el hombro.
-Vamos a buscarlos… no deben estar demasiado lejos… -trató de alentarla aunque frente a sus ojos vio como todos cayeron derrumbados de los cielos.
Cloud miraba la escena con una expresión de decepción que ni él mismo comprendía, mientras Tesla miraba sus manos con ojos temblorosos en culpabilidad.
No habían terminado de procesar lo ocurrido, cuando observaron como un grupo de personas, caminaban diligentemente por el camino del mar que estaba por desaparecer, hasta ellos. Vestidos completamente de blanco y gafas oscuras que no dejaban apreciar sus miradas.
-¿Podemos ayudarlos en algo? -preguntó extrañada Korrina.
-A decir verdad, sí… -miran a todos los presentes uno por uno. -¿Quién de ustedes es Ash Ketchum?...
Ante la pregunta, Clemont y Bonnie se miraron entre sí.
Al mismo tiempo, el entrenador encapuchado, volaba sobre el lomo de su Charizard que había regresado a su forma original. -Lo evitamos… -sonríe a la Pokébola que lleva en la mano, la única clara en toda su colección. -Delfox…
Mientras tanto, abajo, las aguas del mar habían arrastrado al par de figuras emblemáticas de la región, el Campeón Pokémon y la Reina de Kalos, estaban prácticamente escupidos por el agua hacia las orillas, mientras un Rhyhorn que pasaba ambulante por el pequeño centro bejucoso, se detuvo al observar a la castaña, sus ojos de corazón lo decían todo, había caído preso de sus encantos y caminó hasta ella, para mover su hocico contra su rostro intentando despertarla.
Esta historia continuará…
Pokémon XYZ and The Hall of Fame, Capítulo 11 "Zigarde"
¡Hola! Jojo vengo planeando una escena un poco más fuerte del Amour desde hace bastante, ¡Por fin ha llegado el momento!
GRACIAS A TODOS POR LEER!
Saludos especiales a: Virginia Vir, dlandini
ARIGATO MINNA-SAN
JA NEE!
