El fin del cuento 2/2
Las doce preguntas.
Cuando no pueda dormir
Me haría muy feliz si pudieras suavemente sostener mi mano
Por favor silenciosamente dime que la mañana llegará
Incluso si es una mentira
Mi sueño aún no se cumple.
Esta noche he tomado las constelaciones conmigo
Y he desaparecido completamente
Ya es imposible para mí volver
En esta noche sin final, solo tengo un deseo:
"Que se haga la luz brillante en el cielo sin estrellas"
Incluso una estrella demasiado distante para ser vista claramente
Irradiara e iluminara mañana.
Shion miro con nostalgia el cuento en sus manos. Desde hace dos semanas venía releyendo el mismo; luego con total desilusión observo el cielo sin estrellas que lo dejaba sumido en la oscuridad, hacía ya casi dos años desde que Nezumi se marcho después de haber salido con existo del centro penitenciario, a decir verdad recordaba muy poco o nada de cómo escaparon y ciertamente él aún no se resignaba a perderlo, pero siendo sincero, no sabía en dónde buscarlo o como encontrar al cantor del bloque Oeste que se esfumo de su vida como el viento.
Lo amaba, lo amaba más de lo que llego a imaginar que significaría esa palabra, en los libros describían ese sentimiento como algo grandioso y maravilloso sin embargo, esa definición se quedaba corta pues su pecho se henchía con algo tibio que le desbordaba y también era terriblemente doloroso al grado de que en noches como esta simplemente no podía evitar soltarse a llorar amargamente por la ausencia de quien creyó permanecería por siempre a su lado.
—Nezumi. —Susurro como tanas otras veces, rezando por que el motivo por el cual se marchó no le obligara a permanecer lejos. —Vuelve a mí.
El sol salió temprano, como todos los días, como de costumbre iluminando a la anteriormente llamada No.6, y Shion como todos los días dio un bostezo profundo signo inequívoco de lo poco que había podido dormir, seguramente hoy también tendría que lidiar con…
—Mira Shion. —Casi grito Karan desde la sala, mientras le mostraba por lo menos unas quince cartas. —No puedo creer que diariamente te inviten a comer, a cenar, al cine, incluso hay alguno que te dice que escojas el lugar sin importar el precio y tú no respondas ninguna.
—¿Mamá has estado revisando otra vez mi correspondencia?
—Shion, sé que Safu era muy importante para ti, que Nezumi irremplazable, pero no creo que ninguno vuelva y no quiero que te quedes esperando algo que no llegara. Shion la vida sigue y yo no soy eterna, no quiero dejarte solo. —Karan lloro en silencio, ella lo hacía cada noche al sentirse impotente ante el sufrimiento y lágrimas de su hijo.
—Mamá. —Le abrazo con ternura y amor, ella muy a su pesar tenía razón. —Voy a darles una oportunidad.
—¿De verdad? —Lo miro esperanzada.
—Sí, voy a contestar a todas y cada una de las propuestas con lo siguiente; a cada pretendiente voy a hacerle doce preguntas y tendrán tres oportunidades para contestarlas, quien acierte a por lo menos a nueve, gana.
—Pero…
—Mamá, creo que es la única manera en que podre estar con alguien
—Sera como tú quieras Shion.
[…]
Shion miro por la ventana, ya casi eran doce meces desde que empezó con aquel estúpido concurso, porque lo admitía, era estúpido escoger una pareja en base a doce preguntas empero, no es que realmente tuviera contemplado el dejar ganar a cualquiera, de hecho las preguntas estaban planteadas de tal forma que solo existía una persona capaz de responderlas correctamente.
—Aún estoy esperando.
Cuatro meses más, si las cosas marchaban como hasta ahora pronto se cumplirían cuatro años, cuatro años como aquella vez, pronto cumpliría veinte años y había crecido solo cinco centímetros más manteniendo la complexión delgada, seguro Nezumi se burlaría de él nuevamente.
Los concursantes ya no eran tan numerosos como en el principio, aun así seguían llegando, ya no tanto por quererlo a él sino mas bien porque el rumor del reto llego a otras ciudades y no faltaba el curioso, el aventurero, el oportunista o el "no pierdo nada"
Otros dos meces más a la lista.
Casi tembló cuando lo vio entrar, los ojos violetas del joven rubio le hicieron estremecerse de pies a cabeza, se notaba la decisión escrita en sus facciones. Una a una fue contestando las preguntas, y Shion de vez en vez fruncía el ceño al darse cuenta que había acertado ocho y errado tres y faltaba una.
Los dos se miraron, uno escudriñando hasta en lo más profundo de su memoria evitando que hasta el dato más pequeño se le escapara, un número, una palabra, un nombre, cualquier cosa podría significar ganar o perder, de hecho sabía que era el único pretendiente con posibilidades, estaba a una pregunta de quedarse con el salvador de No.6, con el científico más reconocido de todo el planeta.
La máxima creación de Shion, el creador del árbol de la vida, dio a conocer al joven como prodigio, un genio que le devolvió la vida a un mundo desahuciado, además de su inteligencia debían reconocer su hermoso carácter, humilde, carismático y para no ser tacaño el chico irradiaba belleza tanto así que cualquier elogio a su persona seria poco.
Shion por su parte rebuscaba, no podía perder, no quería pertenecerle a ese joven, que aunque guapo, galante, e incluso, se notaba, caballero no amaba.
Y la pregunta final fue lanzada.
—¿Y qué paso? —Pregunto Karan algo apenada al ver salir al chico rubio con rostro triste.
—Contesto ocho. —Dijo Shion restándole importancia.
—Cuales fallo. —Ella sabía que cada que sonaba el timbre de la puerta Shion vibraba de emoción pensando en la posibilidad de que fuera cierto roedor escurridizo.
—Las más importantes. —Karan lo miro asombrada, preguntas simples y difíciles a la vez.
Los cuatro años por fin se cumplieron y Shion festejó su cumpleaños número veinte.
Esa noche como hace ocho años diluvio, los truenos surcaron el cielo y el viento embravecido exclamaba entre las copas de los árboles, y como hace ocho años, abrió la ventana de par en par, y comenzó a gritar, esta vez no solo exclamaba sino que clamaba por alguien.
—Neeeeeeeeezuuuuuuuuuuuumiiiiiiiiiiiiii, Neeeeeeeezumiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, Nezuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuumiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii. —Lo llamaría hasta que no tuviera fuerzas, hasta estar satisfecho.
Se dejo caer en medio de la habitación chorreando agua y mirando al techo, distante y herido.
—Sigue sorprendiéndome tu capacidad para atraerme.
Shion levanto medio cuerpo de golpe, su respiración errática se aceleró aún mas, tenía que ser una visión, una alucinación debido al cansancio y al deseo, incluso tal vez se enfermó por la lluvia y ahora estaba en cama desvariando.
—Eso de abrir la ventana y gritar como si me llamaras, bueno hoy al menos si fue mí nombre. —Nezumi camino los pocos pasos que lo separaban del albino y sin restricciones se acuclillo para tocar la mejilla mojada y blanca, seguía siendo tan suave como la recordaba y mantenía esa cicatriz rosa que le parecía encantadora y sexy. —He escuchado por ahí que tienes cierto cuestionario de doce preguntas que ni el más sabio puede responder. —Shio dio un brinquito exaltado, Nezumi rio. —Bien majestad, aquí está su caballero listo para rescatarlo de la soledad contestando su pequeño test.
Shion abrió la boca y la volvió a cerrar.
—Shion, estoy esperando o ¿acaso no me considera digno de pretenderle majestad?
—Uno ¿Cuál es la definición exacta de supernova?
—En Astronomía se llama Supernova a la estrella en explosión que libera una enorme cantidad de energía, haciéndose visiblemente nítida en el espacio donde no se había detectado nada en particular. En un comienzo, a este tipo de fenómeno se lo llamó estrellas nuevas o simplemente nuevas, sin embargo, con el correr del tiempo se decidió hacer una nueva distinción entre los fenómenos de este tipo pero que presentan una luminosidad diferente. Entonces, a los menos luminosos se los continuó denominando nuevas o novas y a los extremadamente luminosos se les anexó el prefijo súper, supernovas
—Dos, explica el proceso de fotosíntesis.
—Ya veo porque ninguna persona pasó este cuestionario, que preguntas tan piradas. Pero en fin, siguiente.
—Tres, menciona cuatro tragedias Shakespearianas
—Hamlet, Otelo, el rey Lear
—Cuatro ¿Cuál es el valor exacto de un numero cualquiera cuando PI tiende a cero en una ecuación variable de función fija que se aplica en el plano cartesiano con cuadrante negativo y… —Nezumi negó con la cabeza haciéndole señas para que para y saltara a la otra.
En ese punto muchos simplemente se levantaban y se iban, rememoro tristemente, de hecho las primeras cinco preguntas eran para desalentar, pues con cuatro errores ya era imposible aprobar el examen.
—Cinco ¿Describe tres manías que tengo?
Nezumi rio antes de contestar. —Limpiar, ser curioso en los momento menos oportunos y pensar en voz alta
—Seis ¿Quién es Elyurias?
—La Deidad del pueblo Maou, la responsable del derrumbe del muro de No.6 y la causante de mis desgracias
—Siete ¿Cuál es el nombre de mis cuatro mejores amigos?
—Safu, Hamlet, Tsukiyo, Cravat y no sé si incluir a Inukashi.
—Ocho ¿Cuál es mi pasatiempo?
—Siendo usted majestad y si no ha cambiado, entonces, mirar una fotografía mía que no quiero saber como consiguió y masturbarse cuando no está su madre en casa. —La carcajada salió estruendosa al darse cuenta que en gran parte había acertado.
—Nueve ¿Cuál es el día más especial del año?
—Nueve de septiembre
—Diez ¿Mi animal favorito?
—El ratón
—Once ¿Cuál es mi bebida favorita?
—El chocolate caliente
—Doce ¿Cuál es mi postre favorito?
—El pay de cereza, el mismo que comí el día que te conocí y el mismo que comimos un día antes de entrar al centro penitenciario.
Shion asintió antes de decir. —Diez de doce.
—No sé porque nadie pudo ganar, las preguntas eran muy fáciles.
—Son fáciles para quien me conoce, y porque ese cuestionario fue hecho para ti.
—Bien entonces, ¿en dónde está mi premio?
—Está justo delante de ti. Bienvenido a casa Nezumi. —Shion ya no lo soporto más y se lanzó a abrazarlo como si la vida se le fuera en ello, deseaba sentirlo con todo su ser.
—Se ha vuelto algo descardo majestad, mire que ofrecerse así, sin reservas.
—Lo hago porque eres tú. —ambos se miraban igual que aquella noche de hace ocho años. —¿Nezumi has crecido otra vez?
—Yo si me alimento adecuadamente no como usted, eso sí, espero que esta vez no se niegue a quitarse la ropa cuando le pida sexo.
—¡Ehhhh!
—Shion, han pasado cuatro años, cuatro años y aun deseas un amor de manitas sudadas, eres un rosa cursi. Aunque mira que utilizar un cuento de hadas para seleccionar a tu pareja, es tan, tan… SHION
—Yo, Nezumi, yo no…
—Silencio majestad, de aquí en adelante yo le enseñare lo que le falte y le aseguro que son cosas que no encontrara en un libro, bueno, al menos no en uno infantil y los que ha leído del tema no le podrán describir ni la mitad de lo que yo puedo hacerlo sentir.
—Nezumi
—Si
—Canta.
—Después, ahora tengo más urgencia en estrenar mi premio.
Nuestro milagroso encuentro en el polvo estelar
Será borrado otra vez por la multitud de gente.
Me despido de mi pasado sin retorno y
De las noches de llanto
Para que mañana al fin sea capaz de brillar
A pesar de que solo sea una pequeña constelación
Te doy las gracias por haberme encontrado
En esta noche sin fin, solo tengo un deseo;
"Que brille la luz en el cielo sin estrellas"
Incluso las cosas que tire en lugares sin retorno,
Eventualmente irradiaran e iluminaran el mañana
Fui capaz de conocerte entre el polvo de estrellas
Hubiera sido genial si mis sentimientos hubiesen permanecido intactos
Llore por mi pasado sin retorno
Pero mis lágrimas finalmente
Irradiaran e iluminaran el mañana para ti
Fin
Solo queda un epilogo y nos despediremos de esta antología de cuentos. Espero de todo corazón que hayan disfrutado con ellos tanto como yo escribiéndolos.
Atte: Ciel Phantomhive.
Posdata. Posiblemente y solo posiblemente haga una segunda parte, pero eso depende de los comentarios y de alguna que otra sugerencia que quieran dejarme.
