"El inicio de todo" by Tanina Potter.
Capítulo 10: HERMIONE, LA ESPÍA... ¿DESDE CUÁNDO?
"Esto está peor que antes" pensó. Se dirigió a la ventana y miró por entre las tablas que oscurecían la casa. El pueblo de Hogsmeade estaba muy tranquilo. Miró alrededor; el polvo hacía que todo apareciera con un color tostado que le llegaba hasta las narices. Sus pisadas dejaban un rastro profundo en el suelo y se desplazó hasta la única cama que allí había. Una nube de polvo se elevó cuando posó su cuerpo estrepitosamente en ella. Rió entre dientes. "Definitivamente esta casa nos pertenece" murmuró.
Pero lo que le interesaba ahora no era precisamente ordenar el cuarto en donde se encontraba, si no más bien encontrar a su ahijado y comunicarle todo lo que había sucedido durante este último tiempo. Tiempo. ¿Cuánto había pasado desde entonces¿Un mes, un año, dos? Ni idea.
Le dolía el cuerpo entero. El maldito de Minos se había aprovechado de su fuerza para dejarle una marca dolorosa en él. Pero ya estaba fuera de ese lugar... fuera del infierno. Después de encontrarse tirado en el Departamento de Misterios, Sirius desapareció del lugar en cosa de segundos. No permitiría de ningún modo que alguno de los dependientes del departamento lo viera, así que su próxima parada fue la Casa de los Gritos, en las afueras de Hogsmeade.
Pero ahora lo complicado sería cómo acercarse a Harry sin causar más estragos. "Nada de chimeneas" se dijo. Desde la última vez que se habían hablado con su ahijado la vieja horrible de Dolores Umbridge por poco y los sorprendía.
Se dirigió de nuevo a la ventana y después al otro extremo de la habitación. Si se ponía a caminar en círculos pensando terminaría haciendo un hoyo en el suelo. Quizás se si contactaba con alguno de la orden... sí, quizás.
Su aspecto entonces se transformó en un negro cánido y corrió escaleras abajo. La gente ni siquiera se dio cuenta de la presencia de Canuto.
.o.o.
¿Dónde está Ron, Harry? – le preguntó Hermione cuando éste bajó a desayunar.
-No lo sé – respondió su amigo, alzando los hombros.- Ayer no durmió en su cama y tampoco lo he visto cuando venía hacia acá.
-Lo sé... – murmuró Hermione.
¿Lo sabes¿Qué es lo que sabes? – preguntó Harry, frunciendo el ceño.
-Oh, nada... eeehhh... Ginny, Ginny me dijo que... que lo había visto dormir en la sala común – respondió Hermione, visiblemente nerviosa.
¿Qué fue lo que te dije? – preguntó Gin desde el otro lado de la mesa. – Hola Harry, me preguntaba si habías visto a Anna por alguna parte, Luna me dijo que había salido temprano del cuarto, pero...
-No, no la he visto¿tú has visto a Ron? – preguntó Harry a su vez.
La pelirroja negó con la cabeza y los demás se quedaron algo pensativos. Sobre todo Hermione, que aún no había olvidado lo ocurrido durante la noche. Ron y Anna podían estar juntos, o quizás no. No quería empezar a atormentarse por nada, pero el desayuno se le hizo especialmente pesado y no quiso seguir comiendo.
-Y díganme... ¿De qué estaban hablando? – preguntó Ginny de repente.
-Hermione preguntaba por tu hermano, pero yo le respondí que no había dormido en la habitación.- respondió Harry, tranquilamente. ¿Dónde está Luna?
-Está en la biblioteca tratando de averiguar algo más de los duendes de Cornwallis y los de cuernos arrugados, o algo así¿por qué? – respondió Ginny.
-Necesito hablar con ella... eeehhh... sobre nuestro... digo, su Patronus – dijo Harry, sonriendo nerviosamente. Se alejó de la mesa, dejando a Ginny con una rara expresión mezcla de resignación y pena, pero pronto se le pasó al ver que Hermione parecía volar bajo.
¿Y a ti que te pasa¿No habrás peleado con mi hermano de nuevo?
¿Crees que preguntaría por él si nos hubiéramos peleado? – preguntó Hermione a modo de respuesta. Ginny sonrió y negó con la cabeza.- Es sólo que... necesito preguntarle algo y... – se puso de pie de pronto.- después te explico.
Y salió también dejando a Ginny más que perpleja. ¿Y a estos dos, qué bicho les picó? Se preguntó.
Mientras, en los campos de Quidditch, Ron volaba en su escoba e intentaba hechizar algunas quaffles para practicar al arco. Anna, desde las gradas, aplaudía sus mejorados movimientos.
¡Wow, bien Ron¡Ese es un buen guardián!
Y Ron saludaba a su diminuto público, haciendo reverencias entre cada atrapada. Aquel año se había propuesto mejorar en el juego, con tal de no defraudar al resto del equipo. Cuando se cansó de atrapar pelotas, bajó rápidamente a las gradas y se dirigió hacia su amiga Anna, quien lo recibía con los brazos abiertos.
¡Estás mucho mejor que el año pasado! – exclamó mientras se colgaba de su cuello. Ron se sonrojó y sonrió.
-Antes era un verdadero fiasco... – respondió.
-Nada que ver, sólo te faltaba un poco de confianza – aseguró Anna, alejándose un poco de él y sentándose.- Toma, una banana para recuperar fuerzas.- le dijo mientras le ofrecía de la fruta que llevaba en una bolsa de papel.
-Gracias.- dijo Ron, sacándole la cáscara y dándole un mordisco.- Si te ven los de Ravenclaw, te van a linchar...
¿Por qué? – preguntó Anna, sacando otra de las frutas.- Que te apoye a ti no quiere decir que dejo de apoyar a mi equipo. Además, Gryffindor siempre ha sido mejor que Ravenclaw en el Quidditch.
-Es cierto... – repuso Ron, sonriendo.- Anna... – ésta asintió.- Yo quería preguntarte... o sea... no sé si tú...
Sentía que las mejillas le ardían hasta quemarlo y trataba de no mirar a su compañera, que esperaba paciente la pregunta de Ron. ¿Cómo decirle que sentía algo por ella y que aquello le estaba carcomiendo el corazón? Ella parecía apreciarlo también, era mucho más afectuosa con él que la misma Hermione, quien había sido su amiga desde hace mucho y eso le hacía pensar. ¿Y si ella también sentía lo mismo? Tenía que preguntarle.
¿Qué quieres saber? – dijo Anna de pronto.
-Pues... tú...
-Ah! claro, quieres saber qué pasó el otro día¿no es cierto? Lo que pasó en "Las tres escobas" – repuso Anna.
Ron no sabía qué responder. No era exactamente lo que necesitaba saber, pero sinceramente no se atrevía a preguntar.
-Sí, eso – respondió Ron, sonriendo nerviosamente.
-Pues... no es algo que me agrade demasiado. Yo creí que la profesora Delacour era más confiable y...
¿Fleur?
-Sí, ella.- respondió Anna.- Cuando nos llevó a la parte trasera de la taberna, salió por la puerta de servicio y se quedó ahí un buen rato. Yo la seguí para ver qué hacía, pero me sorprendió mucho que no estuviera sola.
¿Con quién estaba? – preguntó Ron, olvidándose casi por completo de lo anterior.
-Había una persona con una capucha negra... no le vi la cara. Le apretó el antebrazo derecho a Fleur y ésta se retorció de dolor por unos momentos. Decía que si no la soltaba iba a gritar, pero la otra persona sacó la varita y le apuntó al pecho. Cuando el chorro de luz que salió de la varita desapareció, Fleur parecía más tranquila, más dócil y asentía a todo lo que le decía.- le contó Anna, tratando de recuperar el aire perdido.
¿Otra persona? – preguntó Ron más que atónito.- Pero... por lo que me dices, Fleur podría estar bajo una maldición.
-Lo mismo creo yo – repuso Anna.- y tenemos que averiguarlo antes de que sea demasiado tarde.
Ron asintió. De pronto, un grito de mujer cortó el aire y los dos voltearon para ver quién era.
.o.o.
Un lanudo perro negro se acercaba a las gárgolas que custodiaban la entrada a Hogwarts. Las miró por unos instantes, sentado en sus patas traseras y moviendo la cola. Si tenía oportunidad, las gárgolas no lo tomarían en cuenta así convertido en cánido. Se paseó de un lado a otro, esperando alguna reacción de las gárgolas. "Sin duda, un perro les da exactamente igual" se dijo a sí mismo y ladró. Las guardianas ni se movieron.
Sólo le interesaba ver a su ahijado de nuevo, así que se arriesgó a pasar entre las monstruosidades que custodiaban el castillo y se apeó junto a unos árboles. "Bien, todo en orden" se dijo nuevamente. El castillo le quedaba a unos dos kilómetros de la entrada, por lo que era menester andar con cuidado por los terrenos.
Esperaba que esto no resultara una más de sus ideas equivocadas. Había tratado de controlar sus impulsos de guardián protector hacia Harry, pero no había podido con ellos. Se preguntó si no sería buena idea contactar primero a la orden, pero la desechó de inmediato. "Sería el primer lugar donde Voldemort buscaría"
Las cosas se veían simples. Quizás era cosa de encontrar a Harry en el patio del colegio, arrastrarlo hasta un lugar donde no pudieran verlos y decirle que estaba de vuelta. "No digas idioteces, Sirius Black"se dijo, deteniéndose a pensar. Estaba muy cerca de los campos de Quidditch, así que se metió por debajo de las gradas y comenzó a husmear el aire.
Se detuvo en seco cuando vio que un chico de cabellos pelirrojos volaba por los aires en su escoba. "Él no debe verme aún, prefiero que Harry lo haga primero" pensó y se escondió entre la estructura de una de las torres. De un momento a otro, vio bajar a Ron hacia las gradas y reunirse con una chica. No era Hermione, ni su hermana Ginny, por lo tanto debía de tener aún más cuidado.
Alguien más se movía al otro lado de las gradas. Venía sigilosamente y mirando a todos lados. "¿Quién será ahora?" pensó, mientras trataba de pasar desapercibido. Lo malo era que de todas maneras tenía que salir de aquellos campos para ver a su ahijado, y la única salida posible estaba justo detrás de esa figura. Se fijó un poco más en ella y se dio cuenta de que la conocía. "¿A quién espías?" preguntó en su interior, sonriendo levemente. Le costaba sonreír así convertido en perro, pero hacía todo lo posible. Avanzó hacia ella, quizás tampoco se diera cuenta de su presencia como pasó con las gárgolas. Se había quedado mirando a Ron y a la otra chica, fijamente y no se daba cuenta de nada. Sí, era posible burlarla. Se agachó y continuó arrastrándose por los prados. Hasta que...
"Crac"
"Maldita sea" pensó Sirius, dándose cuenta que una pequeña ramita bajo el peso de su cuerpo canino se había roto con la presión. Hermione volteó a su lado. Lo había visto.
.o.o.
Cuando salió del Gran Comedor, no sabía muy bien lo que iba a hacer. Tenía tantas ganas de toparse con Ron, de mirarlo directamente a los ojos y responder a lo que él le había dicho la noche anterior: "Te amo". Pero nada es fácil en este mundo, pensó y avanzó lentamente por los pasillos del colegio, en busca del pelirrojo chico.
En una de las esquinas cercana a la biblioteca se encontró con Luna Lovegood. Venía murmurando algo incomprensible y mirando a todos lados como si se le hubiera perdido una mosca. Se preguntó si ya había hablado con Harry, como él quería.
-Hermione, hola¿buscas a Ron? – preguntó la rubia.
-Sí... ¿Te lo dijo Harry? – respondió Hermione, frunciendo el ceño.
-Mmm... algo me ha mencionado.- dijo Luna.¿Te puedo hacer una pregunta?
Hermione asintió. Esperaba que Luna no fuera demasiado latosa, o su oportunidad de encontrar a Ron solo y sin la compañía de Anna Banana se reducirían a 0.
¿Tú... alguna vez le has jugado chueco a alguna amiga? – preguntó.
¿A qué te refieres?
-O sea... no es que yo quiera, pero... no sé cómo decírselo y me da verdadera vergüenza...
-Luna¿Te gusta Jason, el chico al que le gusta Ginny? – preguntó Hermione, ceñuda.
-No. Esto no tiene que ver con Gin... – respondió Luna.- Más bien con Anna.
-Pero a Anna le gusta...
-Sí, lo sé.- respondió Luna, bajando la cabeza.- A Anna le gusta Harry y yo había prometido ayudarla con eso... pero...
-Tranquilízate, Luna.- le dijo Hermione, poniéndole una mano en el hombro.- Te aseguro que Anna sabrá comprenderte.
-Gracias, Hermione.
-Pero tienes que decírselo antes de que sea demasiado tarde... no se lo niegues si te pregunta.- respondió sonriendo y haciendo un ademán para irse.
¡Ve por Ron, Her...¡Ese chico sí que está loco por ti! – exclamó Luna, haciendo que Hermione abriera al máximo los ojos y se pusiera colorada.
Decidió escapar rápidamente, antes de que los demás alumnos comenzaran a mirarla raro. Pero¿dónde buscarlo? Quizás... ¡Eso es¡Los campos de Quidditch! Si no estaba ahí, de seguro estaría con Hagrid en su choza. De alguna manera, las palabras de Luna no habían sido del todo malas, ya que le habían dado cierto valor para plantarse frente a Ron y decirle cuánto le quería.
Apenas llegó a los alrededores del estadio, vio como Ron había encantado unas quaffles para practicar en los aros. Sonrió. Ron estaba mejorando día a día en el juego y eso la ponía contenta. Iría y lo felicitaría por los buenos resultados que tenía, le diría lo orgullosa que se sentía de él y así comenzaría la conversación para adentrarse más en el tema. ¿O sería mejor hacerlo sin rodeos? Quizás todo se aclararía cuando lo tuviese enfrente y...
Pero de repente escuchó algo más que los rasguidos en el aire que hacía Ron con su escoba.
¡Wow, bien Ron¡Ese es un buen guardián!
Y Ron hacía reverencias para alguien más. Ese alguien por el que ahora sólo sentía molestia: Anna Banana. Ahí estaba ella, saludándolo y animándolo para que siguiera con su entrenamiento. Sus sospechas eran ciertas, ambos habían estado juntos desde la mañana. Un dolor se incrustó en su estómago y frunció el ceño. De alguna manera quería sacar su varita y hacerla volar por los aires, para dejarla junto al calamar gigante y perderla de vista.
Vio entonces como Ron bajaba hasta ella y recibía uno de sus infaltables y dichosos plátanos. "Ojalá y te atores" murmuró. ¿Por qué siempre estaba con él, si su objetivo era Harry? Se acercó un poco más y trató de escuchar lo que decían.
-Anna... – ésta asintió.- Yo quería preguntarte... o sea... no sé si tú...
¿Qué quieres saber? – dijo Anna de pronto.
-Pues... tú...
¿Qué querría preguntarle Ron a Anna? Se imaginó la respuesta: "¿Sientes algo más que amistad por mí?" Negó con la cabeza y trató de acercarse un poco más, pero si lo hacía de seguro lo notarían. Unos segundos más de plática y sintió que algo se acercaba en los alrededores. Miró rápidamente, pero no halló nada. Hasta que...
"Crac"
No podía ser. ¿Sirius?
¡Aaaaaahhhhhh!
Su grito cortó el aire y Ron y Anna voltearon a verla.
O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O
Notas de la autora: siento la tardanza. Toda yo (y eso incluye mi mente) estaba de vacaciones. Espero les guste este capítulo.
Reviews:
Gin W. Black: Gracias por las buenas vibras y disculpa la tardanza. Saludos. Tanina Potter.
Korishiteru: hola, gracias por tu review. bueno, algo podría darse entre Luna y Harry, pero nada es seguro. Lo que sí es seguro es que Anna no va por Ron. Espero te guste la actualización. Saludos. Tanina Potter.
Lil Granger: Espero que no me mates por tanta demora, pero tú sabes que durante las vacaciones uno no reacciona, está como en el aire, jejejeje... ya veremos si Ron se da cuenta de tamaña situación, pero ahora lo que importa es descubrir qué se trae Fleur y como tomará Harry la vuelta de Sirius. Cuídate mucho y espera mi carta. Saludos. Tanina Potter.
Ophelia dakker: Si quieres... pero trata de no tirar mucha sangre al piso. Saludos. Tanina Potter.
Rubén: Gracias... me sonrojaré si sigues diciendo eso. Espero que te guste este chap y sigas leyendo. Saludos. Tanina Potter.
Kika dlc: Gracias por tu review y disculpa la tardanza. Ah! y no te preocupes, esos dos pronto se darán cuenta de todo. Saludos. Tanina Potter.
Meriweasley: hola, disculpa la demora, pero aquí está el nuevo chap. Ojalá te guste. Y sí, acertaste... jejeje. ¿Cómo te diste cuenta de que a Anna le gustaba Harry? Saludos. Tanina Potter.
Josesita: Espero que tus preguntas, por lo menos la mayoría, hayan sido respondidas. Saludos. Tanina Potter.
RunWeasley: aquí va la continuación. Ojalá te agrade... saludos. Tanina Potter.
Claudix Black: bueno, aquí va la continuación, quizás no con tanto amor, pero sí con intriga. Oh Margot! Espero que esto no se ponga como teleserie. No, no lo creo... Saludos. Tanina Potter.
Vicky Potter 07: Gracias por tus comentarios. De Anna ya sabemos qué se trae entre manos, pero en el siguiente capítulo les explicaré bien de qué se trataba toda esta artimaña con Ron. Todo con la mejor intención¿eh? Y Fleur... uf! Ya veremos. Siento que la actualización no halla llegado tan rápido, pero ahora haré todo lo posible por desenredar este embrollo y terminar bien mi fic. Cuídate mucho y saludos. Tanina Potter.
Andie Diggory: Wow! Dos reviews bastante extensos, espero tener palabras suficientes para responderlos. Bueno, sobre el capítulo ocho... no sé, en ese tiempo estaba tan rayada con la "Divina Comedia" que me pareció buena idea incluir al Minotauro que castiga a las almas del infierno. Je! Ese tipo es genial, pero no me gustaría enfrentarme a él. Sobre lo de los capítulos... Mmmm... me gusta hacer las historias así, divididas en escenas. Es como estar viendo una película, por lo que necesitas quedarte con las ganas de saber qué va a pasar después de cada acto. Y lo del sueño... jejeje, te puedo asegurar que funciona eso de hablar con una persona dormida. No con todas eso sí, pero la gran mayoría da respuestas concretas y buenísimas. Inténtalo si quieres, no pierdes nada. Además, me quedé con la escena de Ron en la tercera película en donde "despierta" de su sueño con arañas, pero responde a lo que le dice Harry y se queda profundamente dormido luego. Supuse entonces que tenía un sueño tan profundo que nada lo despertaba a la primera. Bueno, sobre tu pregunta, Hermione parecía payaso el día en que se había pintado exageradamente porque pensaba que no era lo suficientemente bonita para Ron, ya que él se hallaba muy pendiente de Anna, cuando ésta tuvo uno de sus crisis cardíacas. Espero que sigas leyendo y que te vaya bien. Saludos. Tanina Potter.
HD-Maki: Gracias por el review que has dejado, de verdad me has hecho sentir muy bien. Y pues... no sé qué decir respecto al último capítulo. Creo que el Fanfic necesitaba una parte MUY romántica, así que respiré, sentí y escribí. Nada más. Espero que sigas leyendo. Saludos. Tanina Potter.
michele: relaja la vena, niña, que andaba de vacaciones. ¿En qué carrera quedaste? Espero que nos veamos en la facultad y mantengamos los contactos con las demás niñas. Acuérdate... 7 de marzo... jejeje. Se viene. Kisses y saludos. Tanina Potter.
Okey, continuará...
