A/N: El pasado de Ino y Gaara será dividido en dos capítulos. Este y el que viene. Estos dos capítulos reflejaran más el cómo… se notaron el uno al otro. En un capitulo futuro, escribiré sobre la interferencia de Otome.
Ha pasado un año desde que Sasuke Uchiha murió. Ha pasado un año desde que la cuarta Gran Guerra Ninja terminó. Era primavera, y las flores estaban en su máxima floración, a menos que claro, vivieras en el desierto. Gaara observó el alto sol asentado en el cielo desde su escritorio. Su atención volviendo pronto al papeleo en frente de él.
Realmente necesitaba hacer algo sobre la falta de médicos ninja. Las enfermedades se extendían como un torrente. Y muchos volvían de las misiones heridos. Con la falta de personal médico, todos tenían que trabajar el doble para ellos.
Gaara rogaba que Tsunade le enviara algo de apoyo, solo mientras que ponía en marcha el programa de adiestramiento médico, de alguna manera u otra. Esperaba que una cualificada ninja medico como Sakura fuera asignada a esta misión, de esa manera podría enseñarle algunas habilidades a unas cuantas kunoichis en la aldea– que estuvieran interesadas en ninjutsu médico.
Un claro golpe en la puerta pudo oírse.
"Adelante," dijo Gaara con calma mientras tomaba un sorbo de su té verde. Estaba frío como hielo, ya que lo había dejado olvidado. Gaara hizo una mueca. Odiaba el té frio.
La puerta se abrió con un fuerte chirrido, revelando una mujer de cabello rubio, un poco familiar. Yamanaka Ino entró en la oficina de Gaara, un abrigo marrón arrojado sobre sus hombros para poder viajar a través de los vientos del desierto.
"Wow," Ino meditó, "realmente usas gafas."
Una ceja no existente de Gaara se crispó mientras inconscientemente empujaba las gafas sobre el puente de su nariz.
"Cambiando el tema," Gaara tosió, "¿Supongo que eres la ninja médico que la Hokage ha enviado en mi petición?"
Ino asintió, "Así es, yo soy, No puedo esperar para trabajar aquí."
Gaara escortó él mismo a Ino al hospital, dejando la oficina al cuidado de su secretaria. En el camino, le explicó algunas cosas que debería saber, dándole también un tour por la villa, para que supiera como moverse. Además le indicó que era bienvenida a quedarse en el cuarto de huéspedes de su casa, ya que siempre estaba vacío de todos modos.
Ino escuchó con atención, haciendo preguntas y agradeciéndole mientras él le explicaba todo. Cuando finalmente llegaron al hospital, Gaara la presentó a las enfermeras, así como a algunas médicos ninjas que la estarían asistiendo en su estadía aquí. Todas eras muy agradables y acogedoras. Casi instantáneamente se sintió como en casa.
"¿Estás sola?" preguntó Kensei, uno de los ninja médicos masculinos. Ino asintió.
"Si," Ino replicó, "¿Es eso un problema?"
Gaara respondió antes que Kensei pudiera siquiera abrir la boca, "La Hokage me ha enviado una carta, diciendo que ha reclutado a alguien de la Tierra de los Girasoles también. Una médico experta dijo."
Kensei asintió, "¿Debería llegar mañana, presumo?"
Gaara asintió en respuesta, luego se despidió y se marchó. Ino miró a Gaara desaparecer fuera en la villa. Una vez se fue, recordó donde estaba y observó el espacio donde antes él estuvo de pie.
Kensei se aclaró la garganta, "¿Ino-sama?"
Ino salió bruscamente de su ensueño y se volteó hacia Kensei , "Oh, discúlpeme..."
Kensei se rio entre dientes, "La mayoría de las mujeres actúan así cuando ven al Kazekage. Incluso mi esposa lo encuentra de ensueño."
Ino no pudo evitar el sonrojarse por su comentario.
Kensei se ofreció para mostrarle a Ino el hospital. Mientras le presentaban todos los distintos lugares, trataba de hacerse un mapa mental. El hospital era mucho más diferente que el de Konoha. Para empezar era más pequeño, y no tan elegante. Aunque entendía porque, Sunagakure no estaba tan económicamente avanzada como Konoha.
Después de que Ino tuvo su tour por el hospital, fue invitada a tomar el té en la sala del personal. Ella amablemente accedió, ya que estaba bastante sedienta en ese momento. Kensei solo se reía cuando se quejaba del aire seco y el calor intenso.
Ino fue recibida con los brazos abiertos en el hogar de Gaara. Cuando dejó el hospital, completamente preparada para comenzar una misión de 'excursión hacia la mansión del Kazekage' ya que no tenía ni idea de cómo llegar allí, se sorprendió de ver a Gaara ya esperándola. Los dos caminaron hacia casa en silencio. Algunas miradas fueron enviadas en su dirección, así como agradecimientos que Gaara devolvió. Ino se limitó a seguirlo, quedándose en perfecto silencio mientras contemplaba a la gente inclinarse en respeto hacia Gaara.
Ino estaba asombrada. Desde que se convirtió en Kazekage, sabía que él no era la misma persona que conoció por primera vez, pero… verlo ser tan admirado y respetado era increíble. No pudo evitar el pensar que era un poco atractivo mientras lo miraba desde atrás.
Finalmente llegaron a casa. Ino se quedó estupefacta al ver la gran mansión enfrente de ella. Sabía que sería grande.
Pero, no así de GRANDE! Se quedó boquiabierta ante el edificio, causando que Gaara la viera divertido.
"¿No era lo que esperabas?" preguntó. Ino sacudió su cabeza. Gaara sonrió y la dejó pasar. Ino fue recibida por Temari, quien la colocó en un apretado abrazo. Ino fue sorprendida fuera de guardia.
"Que bueno verte a ti también, Temari-san," Ino rio al recordar el paquete que se le fue dado por cierta persona justo antes de dejar Konoha, "Tengo algo para ti de alguien."
Temari pareció confusa al separarse de Ino, pero rápidamente lo captó y sonrió, señalándole que se lo diera después. Ino asintió mientras Temari la guiaba por las escaleras hacia su habitación. Ino no pudo evitar el mirar a Gaara mientras subía por las escaleras.
Sus ojos estaban pegados en ella.
El desayuno en la mañana fue un evento bastante animado. Temari estaba sirviendo tocino y huevos, algo que aparentemente raramente cocinaba, según Kankuro. Kankuro estaba deleitado ya que no había consumido una comida decente en días. Cuando Ino preguntó porque, simplemente se encogió de hombros y luego miró a Temari, quien le dio una sonrisa angelical.
Gaara se quedó en silencio la mayoría del tiempo, sus ojos enfocados en el periódico en frente de él. Ino se encontró a si misma fascinada por sus ojos color espuma. A Ino usualmente no le atraían los hombres que usaban gafas, pero, Gaara sabia como verse sexi con ellas.
"Así que," Temari rápidamente se ganó la atención de Ino, "¿Qué planeas hacer hoy?"
Ino reflexionó sobre la pregunta algunos segundos, "Probablemente reorganizar las reservas. ¿Han visto las salas medicas de abastecimiento? Te puedo decir que están horribles."
Temari se rio, "Si, Sakura dijo lo mismo."
Ino sonrió, "Por supuesto que lo hizo."
"¿Qué hay sobre los reclutas?" Kankuro preguntó con su boca llena. Temari lo golpeó en la cabeza y le envió una advertencia con los ojos. Él se encogió, pero rápidamente se tragó la comida y repitió la pregunta.
Ino sonrió, "Bueno, estaba esperando que la médico de la Tierra de los Girasoles me diera algunas ideas. De esa manera, no me apresuro a hacer algo."
Temari asintió, "Esa es una idea brillante. Además no queremos que te estreses a ti misma."
Ino se rio nerviosamente, "Créeme, no llego ni cerca del estrés. Tengo una hermana de siete años, ella sí que significa estrés."
Temari sonrió, "Claro, los niños de siete años son tan exaltados."
Las dos kunoichis se rieron, dejando al pobre Kankuro confundido y solo, ya que Gaara no estaba prestándole atención a la conversación.
Era medio día cuando Gaara llegó al hospital. Ino fue llamada de su puesto donde estaba clasificando las salas de abastecimiento hacia vestíbulo. Ino se excusó a sí misma y rápidamente se dirigió a este, donde estaba segura que Gaara la esperaba.
La médico de la Tierra de los Girasoles probablemente había llegado.
Cuando Ino alcanzó a Gaara lo saludó brevemente, luego alzó la mirada, solamente para descubrir que estaba solo. No había ninguna medico con él. Ino frunció el ceño, ¿Podría la médico estar atrasada? ¿O tal vez se atascó en algún lugar y no pudo llegar en el tiempo programado? Gaara notó su inquietud, así que apuntó detrás de ella. Ino frunció el ceño y se volteó, sus ojos azules posándose en una mujer. Una mujer alta, pelirroja, con el cabello tan largo, que casi alcanzaba sus tobillos. Sus ojos era de un azul impactante, parecidos a los de Naruto, y en su frente habían dos puntos rojos persas.
"Ino," Gaara de repente la despertó de su ensoñación, "esta es Minami, de la Tierra de los Girasoles."
Minami se inclinó. Ino hizo lo mismo.
"Encantada de conocerte," Ino sonrió, "bienvenida, aunque estoy segura que Gaara ya te lo ha dicho."
Minami sonrió, "Gracias."
Ino miró a Gaara, la misma sensación cálida y difusa que había ido sintiendo desde que llego aumento al darse cuenta que él la estaba mirando con algo parecido a una sonrisa en la cara.
Gaara se excusó a sí mismo, dejando que las dos mujeres se pudieran conocer. Ino le hizo señas a Minami para que la siguiera y juntas las dos se dirigieron donde Ino había estado trabajando toda la mañana. Ino no podía evitar sentirse un poco perdida al lado de la pelirroja.
Minami era hermosa. Y no a lo supermodelo de hermosa. Tenía un aura misteriosa en ella que te hacía sentir feliz con el solo hecho de estar en su presencia. Su cabello rojo era como un fuego iluminador que se mantenía ardiendo para dar calor. Sus ojos azules te atraían, invitándote a presentarte. Ino se sentía pequeña al lado de tan brillante figura.
El resto del equipo médico amaba a Minami. Ella rápidamente se apretó a si misma dentro de sus vidas, elogiándolos y haciéndolos sentir como en casa, a pesar de ser ella la extraña que necesitaba sentirse bienvenida. Ino tenía que admitirlo, la mujer poseía unas sorprendentes habilidades sociales.
Minami era también muy organizada, rápidamente recogió las piezas dispersas que fueron dejadas para que las dos médicos extranjeras arreglaran, teniendo además sus propias ideas formándose en su cabeza. A menudo se volteaba hacia Ino y juntas discutían las cosas, asegurando que hacían las mejores elecciones.
Cuando el día finalmente terminó, las dos kunoichis extranjeras salieron del hospital. Fueron recibidas por Gaara, que inmediatamente se puso a conversar con Minami mientras caminaban a casa. Ino sintió su corazón apretarse al ver a los dos en frente de ella. Se sentía tan apartada, tan… poco importante. Ino suspiró.
Extrañaba a Sai.
Han pasado dos meses desde que Ino y Minami comenzaron a trabajar juntas en el hospital de Sunagakure. Ambas mujeres accedieron a quedarse más tiempo para finalizar las cosas, así como para entrenar un pequeño grupo de ninjas para que cuando se fueran, su trabajo no sirviera para nada.
Ino trabajó duro y diligentemente. A menudo se encontraba atraída a Gaara. La manera en que sus ojos la miraban instantáneamente cuando hablaba, la manera en que comentaba sus sugerencias, los círculos oscuros alrededor de sus ojos, el Kanji en su frente, su cabello rojo y su alto y atlético cuerpo. Su atracción sexual hacia él la estaba frustrando hasta un punto en que no podía enfocarse correctamente con él en la misma habitación.
Y para hacer las cosas peores, tenía un novio. Un novio que la amaba demasiado, no podía soportar la idea de estar teniendo fantasías sexuales sobre alguien más.
"¿Cómo van las cosas en el hospital?" Temari le preguntó cuando entró en la cocina. Ino alzó la mirada de donde estaba trabajando en algunos sándwiches para desayunar.
Ino suspiró, "En procedimiento."
Temari arqueó una ceja, "¿Te ves deprimida?"
Ino sonrió falsamente, "¿Temari... alguna vez te has sentido sexualmente atraída hacia un hombre que no es… bueno… tuyo?"
Temari se rio mientras se servía un poco de café, "¡Por supuesto! Una vez me atrajo un… tipo que trabajaba en una pequeña tienda en el mercado. Muy atractivo, con piel oscura. Me sentía tan culpable… después de todo, se supone que tendría que estar pensando en Shikamaru – no en el!"
Ino se sentó en la mesa y suspiró, "Aún así me preocupa."
Temari notó la expresión apenada de Ino y se sentó a su lado, "Okay, ¿Quién es este tipo de tus fantasías sexuales?"
"No creo que quieras saberlo," Ino dijo sin expresión.
"Oh Dios," Temari gritó, "¿No es Kankuro o si?"
Ino miró boquiabierta a Temari, "¡Por supuesto que no!"
Temari suspiró en alivio, "Te puedo decir esto ahora, él no es de tu tipo."
"Lo sé," Ino confesó, "Me gustan los melancólicos."
Temari se rio, "Ah, si, Sasuke y Sai. Tipicol. Así que, ¿Quién es el afortunado chico melancólico de Suna?"
Ino le dio a Temari una mirada de 'aun-no-te-das-cuenta'? Temari arqueó una ceja. Un extraño silencio cayó entre las dos kunoichis, seguido por el repentino entendimiento de Temari. En su rostro se formó una 'o' mientras encajaba las piezas del puzle.
"Oh," Temari respiró, "oh."
Ino sonrió sarcásticamente, pero no se atrevió a decir una palabra.
Temari sonrió, "Al menos tienes gusto."
Él la besó, una y otra vez. Sus besos eran profundos, apasionados, tan llenos de anhelo, amor y lujuria que ahogaba a Ino bajo sus toques. Sus dedos acariciaban suavemente sus mejillas, luego se hundían en su cabello rubio. Sus labios se arrastraron hacia abajo, sobre su clavícula y su cuello donde sintió sus dientes hundirse en su piel. Se retorció bajo sus ligeros toques. Se mordió las mejillas para evitar cualquier quejido escapar de sus labios. La empujó sobre su escritorio.
Y luego Ino abrió sus ojos y dio un salto. Estaba en la cama. No había ningún escritorio. No había tal oficina de Gaara… y no había tal Gaara a punto de tener sexo con ella. Miró a su lado, esperando ver el lado de su cama vacío.
No lo estaba. A su lado, con la espalda hacia ella estaba Sai. Sus ojos se ampliaron. Ni siquiera lo había notado entrar.
¿Cuándo llegó a Suna de todas formas? Su corazón que había estado anhelando al pelirrojo los últimos meses de pronto se hincho cuando sus ojos se posaron en el hombre de piel pálida y cabello oscuro. Se recostó acurrucándose cerca de él, una sonrisa adornando su rostro al apretarse contra su cuerpo. Él se movió, se dio la vuelta y envolvió sus brazos alrededor de ella. Se encontró a si misma suspirando felizmente cuando sus labios se presionaron contra su frente.
Aun así, cuando vino el sueño, también el Gaara de sus sueños.
Cuando Ino tuvo que ir a reportarle a Gaara su progreso, Sai insistió en acompañarla. Los dos caminaron a través de las polvorientas calles de Suna en silencio, de la mano. No hablaron, no se miraron el uno al otro como muchas parejas impulsadas por el amor hacían. Simplemente caminaron.
Ino llamó a la puerta de la oficina de Gaara. No hubo respuesta. Frunció el ceño. ¿Aún no estaba adentro? No, eso era imposible. Gaara no estuvo presente en el desayuno esa mañana y eso claramente significaba que trabajó hasta tarde o se fue más temprano. Decidió llamar de nuevo.
Aun sin respuesta. Ino no podía pensar en ningún lugar posible en el que él pudiera estar. Le asustaba, pero en los dos meses que había pasado aquí, se había vuelto tan acostumbrada a la programación de Gaara que sabía casi exactamente qué es lo que estaba haciendo y cuando. Miró a Sai por el rabillo del ojo, esperando ser distraída con el odio a si misma que hervía dentro de ella.
No servía. Cuando miraba a Sai, sonreía, pero su corazón no se agitaba. Su corazón no se hinchaba como usualmente lo hacía cuando lo veía. No sentía la felicidad que habia sentido la noche anterior con él. Maldición, ni siquiera sentió algo cuando tuvieron sexo.
Había algo definitivamente mal con ella.
"Adelante," La voz de Gaara de pronto vino desde adentro. Ino fue sacada de su reflexión. Rápidamente entro. Al minuto que sus ojos se posaron en Minami, casualmente sentada en el escritorio de Gaara, empeoró su estado de ánimo diez veces. Los ojos de Gaara contemplaron la mano de Ino y rápidamente apartó su brazo de Sai, para su sorpresa. Mentalmente se abofeteó a sí misma.
¿Qué es lo que estaba haciendo? Ino miró a Minami, que parecía no estar en las mejores circunstancias. Su cabello era un caos absoluto. Había bolsas bajo sus ojos y su sonrisa era fingida. Ino no pudo evitar el pensar que tal vez Minami y Gaara hacían más de lo que imaginaba cuando las puertas estaban cerradas.
"Vengo a dejar mi reporte," Ino indicó. Gaara asintió y tomó el rollo de papel de Ino. Le agradeció. Asintió con la cabeza en la dirección de Sai y luego miró a Minami. Los puños de Ino se apretaron al darse cuenta que los dos estaban teniendo algo sobre la línea de una conversación en silencio.
"Te veré en el hospital," Ino le dijo a Minami y luego salió apresurada de la oficina. La misma que siempre veía en sus sueños ilícitos. La misma oficina en que se encontró sintiéndose atraída hacia Gaara.
La misma oficina donde se dio cuenta que estaba enamorada de él.
Ino no se molestó en ponerse al día con Sai que estaba caminando un poco más adelante que ella. La cabeza de la rubia agachada mientras sus ojos miraban a sus pies que se arrastraban en la arena. Su cabello rubio estaba sucio, su cuerpo cansado y su mente se sentía violada.
Ino se tambaleó hacia atrás cuando chocó con Sai, que se había detenido para encarar a Ino.
"¿Qué ocurre?" preguntó al darse cuenta que él la estaba mirando con dolor. Sai no era de los que mostraban emociones, ahora que lo hacía, le preocupaba. Se acercó para tocarlo, pero fue detenida por su fría mano alejándola. Frunció el ceño.
"No te presiones a ti misma," dijo calmadamente. Ino lo miró, sorprendida.
"¿A qué te refieres?" Ino preguntó.
"Sé que no tenemos lo que solíamos tener," Sai confesó. Ino se congeló. La sangre se le heló. Dio un paso atrás, lagrimas amenazando con fluir por sus mejillas mientras observaba a Sai, horriblemente se acercó a ella y acaricio su hombro.
"Ino," dio un respiro, "Te amo. Te amo tanto, y por eso es que te estoy dejando ir."
Ino lo miró. Abrió su boca para decir algo, pero sus palabras se habían esfumado.
Esta era la primera vez que le decía que la amaba. Las lágrimas brotaron de sus ojos al observarlo con horror. ¿Cómo pudo hacerle esto a él?
¿Cómo pudo?
Terminándolo muuuy tarde, me tomo mucho más de lo que esperaba! Soy yo o los capítulos se están haciendo más largos? O.o
Bueno, tengo sueño asi que lo hare corto, muchas gracias por los comentarios, follows, favs!
Hacen mi dia! Nos vemos mañana para la actualización de Mira quien Habla :3
BYE!
Pd: pobre bebe Sai, no me gusta para Ino… pero pobre :(
