Hola a todos nuevo capi, espero que lo disfruten, gracias por los reviews del capitulo anterior


Cap. 10 El partido

Bella POV

Estos días habían sido de los más difíciles de mi vida, además de tener que controlarme por el exquisito aroma que desprendía aquel muchacho de

ojos verdes, había llegado al punto de enloquecer, quería saber en ¿dónde estaba? ¿qué hacia? absolutamente todo de la vida de Edward. Sabia

que trabajaba con aquel tipo tan desagradable Mike creo que se llamaba en un taller, que no tenia novia, eso lo escuche de casualidad un día que

Jessica hablaba con una tal Ángela de cómo lograr que Edward le hiciera caso, a mi solo me daban celos (eso ya lo había admitido desde hace

mucho, por que cada vez que una persona se acercaba a el sentía una rabia indescriptible, al mismo tiempo que me daba envidia) no soportaba

que nadie se le acercara.

Me la pasaba prácticamente todas las noches en su cuarto, viéndolo dormir cómodamente. Mis hermanos siempre me preguntaban que si en

donde me la pasaba, mi justificación era que me encantaba ver las estrellas en aquel claro que había descubierto apenas hace unos días, aunque

no les decía en donde se encontraba. Y ellos aunque podían encontrarlo rápidamente, siempre respetaban mi privacidad, claro que no me la

pasaba absolutamente toda la noche velando los sueños de Edward no porque no quisiera si no porque yo también necesitaba dormir, solo por

eso tenía que regresar a mi casa (para qué no sospecharan).

El martes ocurrió un desagradable encuentro con Mike, este chico no se cansaba de invitarme al cine, como si fuera el ser mas perfecto jajaja si

solo de mirarlo me causaba repulsión, la gota que derramo el vaso fue cuando me tapo el camino y puso sus asquerosas manos a los costados de

los casilleros, evitando que me escapara, lo primero en que pensé fue en empujarlo era tan fácil para mi, que quedara mal herido al otro extremo

del pasillo, pero claro tenia que tratar de ser un poco humana, así que hice algo de lo que Rosalie me había aconsejado, si como adivinaron le

pegue en su parte sensible, el solo cayo al piso totalmente adolorido. Los que estaban ahí se empezaron a reír. Yo solo lo mire con una pequeña

sonrisa, encogí los brazos y me dirigí al comedor.

Cuando me senté en la mesa en donde ya se encontraban mis hermanos, me dedique a escuchar las pláticas de mis hermanos, Rosalie como

siempre hablando de piezas de autos y Emmet mirándola con tanta devoción; por otro lado estaba Alice hablando de la Ropa que le compraría hoy

a Jasper. Pero en eso se empezó a escuchar un alboroto y tuve que voltear a ver Mike se peleaba con otro de mis dolores de cabeza Tyler.

Edward logro ponerlos en pie, no sin antes tomar su lugar de capitán y gritarles unas cuantas cosas a los dos. Se veía tan guapo enojado con su

ceño ligeramente fruncido. Cuando llegue al estacionamiento use todo el autocontrol para no aventar a Jessica que se despedía de Edward, pero

por poco no aguantaba, si no hubiera sido porque Rosalie llego justo a tiempo para impedir que saltara sobre aquella zorra.

En la tarde no me pude escapar de Alice, prácticamente me arrastro al centro comercial, compro lo último de la moda, Jasper y Emmet como

siempre iban cargando las bolsas, cuando llegamos al estacionamiento, metimos todas las bolsas en el jeep y ahí se fueron lo chicos, mientras que

Rose y Alice se disponían a subir al convertible yo las mire con una sonrisa y les dije.

–Oigan chicas necesito ir a la librería, ya saben a buscar algunos libros.

-Eso lo hubieras dicho antes Bella, si quieres te acompañamos-se apresuro a decir Alice

-No, no se preocupen solo me retrasare un poco, además no pueden dejar a los chicos solos- las mire haciendo un ligero puchero.

-Ay Bella, bueno supongo que no hay problema, creo que sabes como defenderte sola, nada más no llegues tan tarde a la casa, porque o sino no

podremos aguantar los regaños de Charlie. Ante eso sonreí aun más y asentí. Aunque no fueran libros lo que yo quería buscar en realidad, pero

supongo que podría pasar de manera rápida a la librería para después ir al taller en donde trabajaba Edward. Compre la colección de Austen ya

que la mía estaba muy desgastada de tanto leerla.

Cuando estaba cerca del taller, estacione el auto en un lugar un poco alejado y camine hasta llegar ahí, el estaba trabajando acostado en el suelo

componiendo el auto de una chica, que se quedaba contemplándolo con toda la atención del mundo, cuando termino con el auto se levantó

rápidamente (se veía tan sexy manchado todo de grasa y sus pantalones sucios), subió las escaleras y en unos minutos bajo arreglado, lo seguí

con mi auto sin que se el se percatase, cuando me di cuenta hacia donde se dirigía, mi expresión fue de desconcierto, no tenia ningún problema en

cruzar los limites del tratado de los Quileutes ya que yo aparentaba ser una chica común y corriente. Pero me preguntaba porque es que se dirigía

ahí, no lo pensé ni dos veces, cuando seguí el rumbo que tomaba ahora, entro a una casa de madera y después salió con una chica debo decir

que muy bonita, claro que desde mi escondite no me verían pero yo estaba que echaba humo, lo vi caminar junto a ella, decidí irme antes de que

mi autocontrol fracasara.

Arranque el auto que había dejado cerca y me dirigir a mi casa, hice como si nada, me bañe, salí a cazar un poco para poder ir a verlo en la noche.

Entre por la ventana el ya estaba dormido, me quede contemplándolo no se cuanto tiempo, hasta que se movió un poco y luego abrió ligeramente

los ojos en un principio me asuste y pensé que se había despertado pero después murmuro las palabras que hicieron que mi corazón saltara

latiera apresuradamente cortándome la respiración - Hasta en mis sueños eres tan hermosa Mi Bella- dijo con su voz aterciopelada, no pude

evitarlo más y me acerque hasta quedar sentada en su cama le sonreí de manera traviesa, después me deleite con el olor de su cuello, la sed ya

no me golpeaba como la primera vez pero aun así era una gran tentación, pero sentí un enorme deseo de hacerle saber que el también era mío y

susurre en su oído - Tu también eres mío, así como yo soy tuya- cuando dije esto bese su cuello y succione un poco, dejando una marca para que

todas esas chicas resbalosas supieran que el ya tenia dueña. Y antes de que pudiera despertarse realmente Sali por la ventana.

Al otro día en clase de Biología hubo una que no entendió el mensaje o mas bien no se dio cuenta porque Edward para cubrírselo se subió el

cuello de su camisa, de manera que quedara oculto, me molesto tanto eso, y el hecho que ella le haya dicho que se veía tan guapo. Cuando se

sentó me saludo pero yo solo seguí molesta. Aun así el se despidió con una sonrisa de mi, salí del salón rápido, esa noche fui más atrevida aún y

me acosté en su cama, pero el antes de que me fuera se acurruco en el lugar en donde yo había estado e inhalo el arome que deje impregnado,

solo sonreí y me fui a mi casa a dormir en una cama que no seria lo mismo mientras que el no estuviera a mi lado.

Otro día más. Hoy era el gran partido jugaba los Lobos contra los Cuervos el equipo de Basquetbol de la escuela, no estaba realmente interesada

en ese juego pero a todo juego se le haya un motivo para verlo y el mío era Edward el capitán, todavía no empezaban a jugar y yo ya me lo

imaginaba sudando en medio de la cancha armando una y otra jugada para poder ganar el juego de hoy. Mis hermanos también se emocionaban

con esto Alice incluso mando a hacer gorras y playeras para apoyar al equipo. Cuando salieron los chicos el gimnasio se lleno de vitoreos y

chiflidos. Veía pasar el balón de un lado a otro, aunque realmente no estaba muy concentrada en esa pelota, pero por lo visto estábamos

dándole con todo a los Lobos, Edward se la pasaba de una lado a otro gritando jugadas, quitándole el balón al equipo contrario, y encestando

canasta de tres puntos, los chicos estaba dando lo mejor de ellos. Escuchaba a los diversos miembros de equipos de ligas mayores hablando de

los cuervos. Desde aquí podía ver al grupo de porristas comandada por esa chica que tenia ganas de golpear desde hace mucho tiempo Jessica,

sus faldas eran tan cortas que no dejaban nada a la imaginación. Después de que el silbato finalizará con el juego, vi como la zorra de Jessica se

lanzaba a los brazos de Edward y no alcance a ver muy bien pero creo que le había dado un beso, grrrr esa loca me las tenia que pagar no solo

porque se le había aventado a Edward sino porque el la miraba con horror, solo la aparto delicadamente y se fue a celebrar con el resto del

equipo.

En ese momento tome la decisión de seguir a Jessica a los vestidores, claro que antes tuve que inventarles unas cuantas cosas a mis hermanos

para que no se dieran cuenta de donde iba, aunque no se me da muy bien mentir; después de esto creo que tendría que dar muchas

explicaciones, principalmente a Jasper que sentía todos los cambios de emociones que había experimentado desde que había conocido a Edward,

un punto a mi favor era que Emm no parecía percatarse mis sentimientos hacia Edward , estaba mas relajado al pensar que solo era el llamado de

su sangre que me había tenido así y que ya se me había pasado, que equivocado estaba. Abrí la puerta de los vestidores lentamente, espere que

casi todas se fueran y por fortuna Jessica se retraso componiéndose su pelo, quedando solo yo y ella. Me pare justo detrás de ella y le llame.

-Jessica ¿verdad?-le dije

-mmm, si se te ofrece algo-dijo girándose y mirándome medio extrañada

-Claro, quiere que tomes en cuenta esta advertencia, alejate de Edward sino quieres tener problemas conmigo-le adverti

-Y quien te crees tu para amenazarme, acaso eres su novia o algo por el estilo- me di cuenta que no tenia ningún motivo para que se alejase de él

pero aún asi no me iba a quedar callada.

-No nada de eso, pero el esta fuera de tu alcance, aléjate por que el es mío, ¿entiendes? y ni se te ocurra decirle a alguien de esta conversación

por que nadie te creerá entendido- le respondi

-jajaja, tu no eres nadie para amenazarme, además yo soy la capitana de porristas y Edward el capitán del equipo, asi que eso te hace inferior-la

agarre del brazo y ella solo agacho la cabeza del miedo.

-Eso me lo hubieras dicho antes, si asi son las reglas todo eso puede cambiar ok

-¿A que-e te-tee refieres?- dijo con la voz temblorosa

-Para que te quede claro, estaré muy complacida de hacer la prueba, para quitarte el puesto- dije sonriendo

-No eso no lo puedes hacer, además nadie puede superarme-dijo con la boca ligeramente abierta –

- ¿A si? y tu quien eres para impedírmelo, en menos de lo que crees estarás fuera del equipo de porristas-le amenace, ni siquiera dijo nada, solo

se quedo ahí con los ojos muy abiertos – si me permites, no puedo perder más tiempo contigo, nos vemos Jessica, y recuerda no le digas de esto

a nadie-me despedi y sali con una sonrisa del vestidor de porristas, esto habia sido un poco complicado, ahora tenia que hacer esa dichosa

prueba de porristas, decirles a mis hermanos, nada más de pensarlo me daba miedo Emmet y Jasper seguro no me dejaría, aunque si convencía a

Rosalie y Alice que me apoyaran seria mas sencillo.


¿Qué les pareció? bien o mal?, dejen sus opiniones en un reviews saben que asi me alientan a seguir escribiendo, cuidense y hasta pronto

Atte. Yerapotter Alecullen