"Nanoha" Alicia llamó por tercera vez a la terca Nanoha que intentaba por todos los medios concentrase en lo que hacia, por algún motivo había percibido una cierta aura de irritación que acompañaba a la chica desde hace horas ¿Cómo lo sabia? Pues parecía que quisiera romper el teclado por cada palabra que escribía en su computadora, casi sentía lastimas por las teclas.

La aludida volteó como si un rayo la sacudiera. "¿Qué?" Preguntó de mala gana y si la mirada matase Alicia hubiera jurado que ya estaría unos cuantos metros bajo tierra.

Pero de todos modos tentó su suerte y se atrevió a preguntar "¿Ocurre algo malo?".

"No" Contestó tajante.

"¿Te duele algo?" Volvió a intentar tratando de dar en el clavo.

"No".

La rubia rodó los ojos "¿Estás en tu periodo?" Lanzó como si estuviese en un tipo de juego de adivinanzas. Nanoha le dedicó una advertencia con la mirada y otra ladeó el rostro aún caprichosa por encontrar el dilema.

Como si algo le hubiese iluminado, el puño de Alicia chocó con su palma en una clara señal de que probablemente ya sabia el por que de la angustia de la castaña, por su parte esta solo mostró una escéptica expresión incapaz de concebir la idea de que pudiera comprenderla.

"¿Desde hace cuanto que estas aquí?".

"Alrededor de seis meses" La ojiroja sonrió picara dejándola aún mas perdida de lo que estaba.

"Nanoha, Nanoha, la frustración sexual puede ser algo muy duro de afrontar pero para eso existe la mastur…".

"¡Cállate!" Chilló claramente avergonzada tirándole lo primero que encontró su mano.

¡PLUM!.

Después de algunos segundos de silencio Nanoha abrió los ojos y encontró a la joven de tez más blanca tirada en el piso justo detrás de su escritorio y es que sin darse cuenta le había lanzado el libro de cuentas cuyo volumen competía con una enciclopedia de gran tamaño "¡Oh por dios, la he matado!".

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"¡Por que me perteneces!"

Capitulo X

"Tsukimura"


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"¡Ya te dije que lo sentía!" La agredida volteó el rostro despreciando los vanos intentos de la morena para remediar lo ocurrido. "Vamos, vamos, pudo haber sido peor".

Para tal comentario abrió los ojos y la observó indignada "¿Peor? ¡Pero si me dejaste tumbada en el piso! ¡Hasta tengo este horrible vendaje en la cabeza! ¿Qué pasaría si me dejas una cicatriz?"

"¿Te diría Alicia Potter?" Bromeó aún sintiendo algo de lastima por ella.

"¡Muy graciosa!" Masculló sintiendo una punzada dolorosa en su frente. "¡Ouch! Es la cuarta vez que me tiras algo…".

"Y es la primera vez que acierto" Completo. Ambas quedaron en silencio siendo solo el ruido que hacían al tomar café lo único que se escuchaba.

"Esta bien, te disculpo" Se dignó a torcer el brazo para alegría de Nanoha "Por cierto ¿Sabias que Fate…" Ella paró lo que estaba diciendo al notar como la cara de la chica se contraía de enfado, de casualidad había dado en el clavo y su honesta expresión se había cerciorado de respaldarle su hipótesis. "¿Y ahora que pasa?".

"Nada" Volteó sus orbes azules fingiendo ignorancia.

"Nanoha, si te dejo tirarme cosas y a pesar de que casi me dejas en coma te perdoné es por que en verdad siento que te he llegado a apreciar como una amiga valiosa y eso no se lo digo a cualquier persona, ¿Capish?". La susodicha asintió entre conmovida y confundida por sus palabras, Alicia era muy sincera o muy tenaz en conseguir lo que queria. "Ahora ¿que es lo que 'la-que-no-debe-ser-nombrada' hizo para ponerte así?".

Ambas rieron suavemente un rato al seguir el juego del libro de la famosa escritora británica pero a medida que la sonrisa iba muriendo el rostro de ambas se tornaron más serios, para Nanoha contarle esto justamente a ella podría ser un arma de doble filo pues Alicia podía ayudarle o bien podía arruinarlo todo.

"Esto es un poco complicado" Advirtió

"Pruébame"

¿Qué podía perder?

Ella relató lo ocurrido tratando de ser lo más concisa posible, a medida que proseguía podía notar como ciertamente Alicia se tensaba, jugaba insistentemente con la tasa que tenia entre manos y miraba con apagada sonrisa un punto en la mesa, se pregunto ¿Qué estaría pasando por la cabeza de la rubia en esos instantes? Fuera cual fuera la respuesta no podría ser algo que le trajera felicidad.

Nanoha no sabia como interpretar su expresión, era como si se estuviera debatiendo mentalmente sobre el asunto, no obstante a pesar de todo cuando se terminó la historia trató de mostrar una sonrisa.

"Pero eso no fue lo que me molestó" La mirada borgoña se fijo en ella con más interés.

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Y ahí se encontraba nuevamente en aquella lujosa limosina que marchaba impregnando de elegancia a cualquier calle en la que iba, la última vez que Nanoha se la pasó en ese vehiculo se había dedicado a mirar por la ventanilla tratando de ignorar a su rubia opresora, no obstante, las cosas habían cambiado un poco en estos meses, ahora en lugar de mirar el urbano paisaje solo se dedicó una buena parte de su tiempo analizando lo que tenia en frente, un televisor de pantalla plana, un minibar y otras cosas que nunca logró descifrar por más empeño que puso.

A comparación de la última vez, ahora ella se encontraba entre amabas hermanas, la mayor no dejaba de observar hacia fuera, como si su mente se encontrara perdida o como si estuviera esperanzada en encontrar algo interesante con que entretenerse, mientras que la otra se hallaba leyendo un libro. Ella suspiró levemente, amabas eran completamente diferentes y aún así no entendía como en muchas ocasiones las personas podían confundirlas, Alicia era una persona más extrovertida que su hermana, amaba la buena diversión y las fiestas, además de parecer no se muy reservada en la intimidad, aunque claro estaba, siempre había sabido muy bien escoger, era como si en su mente hubiera un tablero de ajedrez, siempre se encontraba planeando algo o quizás hasta maquinando, nadie podría entenderla fácilmente por que hacia cosas que uno nunca se esperaría.

En cambio Fate era, era también muy difícil de comprender, no por que poseyera una mente compleja sino por que nunca demostraba sus sentimientos, entrar en su cabeza era como tratar de derribar un enorme muro, habitualmente era ella la voz de la razón entre ambas por su temple, al contrario de su gemela le gustaba las cosas más tranquilas, como la lectura, el arte, la hora del té o simplemente el trabajo, si, ella era una adicta al trabajo, sin embargo, no era como si fuese de piedra, claro que no, Nanoha sabia muy bien que entre ambas, ella podría ser la más fácil de lastimar.

Ella se acomodó más en su asiento, las cosas se estaban saliendo de control, principalmente por que ella era la victima aquí, era ella a la que habían secuestrado, a la que habían obligado a hacer cosas que no quería y en que muchas ocasiones habían maltratado y en estos momentos sentía como si no hubieres pasado nada, aunque no quería se estaba acostumbrando a la vida que estaba llevando y para colmo de los males se había enamorado de su captora, de su dueña como algunos sirvientes, que ya sabían de su situación, decían. Lo más difícil de todo era que desde que se había dado cuenta de sus sentimientos cada vez se hallaba más sola.

Soledad, eso era lo que sentía cuando la rubia la ignoraba, se desaparecía o le hablaba como si nada hubiese pasado, como si ella no fuese importante. Nanoha se encontraba cada vez más frustrada, no por sus sentimientos, no, ella ya sabia claramente que sentía pero el dilema era ¿qué podía hacer con aquello que sentía?, lo planeado anteriormente era sencillamente saldar su deuda e irse, mas pensar en ello actualmente le producía una agónica amargura.

No quería dejarla, no quería pretender que era fácil olvidarla.

Demonios, hasta se había encariñado con Alicia, cosa que al principio parecía casi absurdo.

Nanoha parpadeó unos instantes antes de percatarse que Fate la había estado observando hace un buen rato. "¿Qué pasa?" Preguntó sintiéndose extraña ante su mirada.

La mencionada mostró una torcida sonrisa y volvió a su lectura, aunque era más que obvio que no era por que quisiera leer el contenido. "No…no es nada, solo que…estabas haciendo unas caras graciosas".

En las mejillas de la castaña se concentró más color, bajó la cabeza y su curiosidad renació al ver la extraña invitación que hace poco le había llegado, no era extraño que a las gemelas las invitaran a reuniones sociales pero… era la primera vez que alguien la invitaba a ella, más bien pensándolo mejor, nadie se suponía que supiera de su existencia.

"Tsukimura Suzuka" Leyó en el respaldo de la carta el nombre de la anfitriona.

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Al cabo de tres cuartos de hora el vehiculo se detuvo, Nanoha miró por la ventanilla y advirtió que se encontraban cruzando un enorme portón, había guardias en los dos extremos que la miraron un poco extrañados, seguramente por la expresión de asombro que reflejaba al ver dicha entrada, al continuar la ojiazul se esperaba una gran mansión como la de los Testarossa, mas no encontró ninguna infraestructura a la vista, parecía como si estuvieran atravesando un bosque, uno enorme.

"¡Que hermoso!" Exclamó ella cuando atravesaban un campo de orquídeas, sin pensarlo sus manos se apoyaron en el vidrio para obtener mayor visión de la majestuosa colección de colores, parecía una exótica alfombra que se expandía hacia el horizonte.

De improvisto las ruedas se toparon con un montículo de tierra haciendo que el auto rebotara y que ella perdiera un poco el equilibrio aterrizando forzosamente en el pecho de Alicia, esta la sostuvo para que pudiera reponerse aún sin ponerle mucha importancia al poco espacio que entre sus rostros se encontraban. Nanoha sonrió avergonzada y regresó a su asiento mientras la expresión de la otra por primera en todo el viaje pareció haberse relajado.

Dicha escena hizo que a Fate se le revolviera un poco el estomago, frunció la entre ceja y prácticamente casi mete la cabeza dentro del libro que estaba leyendo con la esperanza de así no poder notar que hacia las dos personas a su costado.

Casi había pasado 30 minutos desde que atravesaron la entrada y Nanoha ya con ciertas partes de su cuerpo entumecidas se removía fastidiada en su asiento hasta que advirtió que la velocidad del vehiculo iba disminuyendo, posó sus orbes hacia el exterior y notó como se iban estacionando frente a una lujosa residencia.

Frente a la puerta se encontraban varios automóviles igual de lujosos que los que poseían la adinerada familia de las rubias. Tragó saliva sonoramente. ¿Acaso había más personas?

"Buenas tardes" Saludó cordialmente una joven alta de cabello violeta claro, ella la miró detenidamente y dedujo que se trataba de alguna sirviente puesto que llevaba el normal uniforme. "La señorita las espera" Continuó cuando las escoltaba hasta llegar al jardín, mas lo único que se encontró fue a la conocida, Buggins Arisa zarandeando sin parar a un pobre señor que no parecía tener menos de 50 años. "Oh Dios… ¿Pasa algo señorita?"

Ella paró enseguida y con clara consternación en el rostro nos miro a todas.

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"¿Crees que la encuentren?"

"Solo ella seria tan descuidada de perderse en su propia casa" Replicó Alicia tomando una taza de té y observando como la servidumbre corría de un lado a otro buscando a la señorita del lugar. "Bueno…" Se acomodo en su asiento mientras se estiraba perezosamente "Nanoha ha ido en su búsqueda también, supongo que no van a tardar mucho, después de todo ¿que tan lejos podría ir una ciega?"

Fate sorbió un poco más de la bebida y dedicó una regida mirada su hermana "No seas tan grosera"

"Lo siento, Lo siento" Fingió un poco de culpa.

"¡Testarossa!" Ambas voltearon la cabeza casi al mismo tiempo, una mujer un poco más alta se dirigió a ellas, poseía un cabello largo y bien cuidado, de color rosa oscuro, que amarrado le llegaba hasta la cintura, de apariencia firme y atlética que impartía respeto pero que a la misma vez por sus sutiles movimientos emanaba refinamiento.

"¡Signum! ¿Qué haces aquí?" Preguntaron en unísono.

La nombrada alzó la ceja un poco desconcertada "Testarossa uno ¿Verdad?" Apuntó a Alicia y si su gemela no la conociera podría haber jurado que por la falta de cortesía esta estaba a punto de morderle el dedo, así que trató de tranquilizarla poniéndole la mano en el hombro.

"Seria más sencillo si nos llamaras por nuestros nombres" Aludió Fate.

La más alta simplemente encogió los hombros "Suena mejor Testarossa, es la costumbre"

"Pues acaba con esa costumbre tuya, es desagradable ponerle números a las personas solo por que sus apellidos sean iguales" Refunfuño la mayor.

"Es una grata coincidencia encontrarte aquí, no te había visto desde nuestro último partido en Kobe, espero que estés animada a una revancha" Dijo Signum ignorando el anterior comentario, Fate rodó la mirada hacia el otro extremo de la mesa recordando que esa chica podría ser muy mala perdedora, quizás de todas las personas que conocía era la pelirosada la única que podía darle tanta batalla en los deportes, pensándolo mejor aquella ocasión solo había ganado por un punto, abrió un poco más los ojos al aparecerle el recuerdo del juego que perdió contra Nanoha.

"Ahora se como se siente" Recapacitó "Esta bien, pero ¿no te gustaría intentarlo con alguien mucho mejor?"

La susodicha sonrió muy interesada "Yo estaría más encantada en poder ganarte, pero conocer a alguien a quien dices es mejor que tú también atrae mi atención" Estiró el cuello y trato de buscar a la persona que le habían mencionado "¿Dónde esta?"

"También me gustaría saberlo"

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Chrono Harlaown apoyó su frente sobre la ventana que apuntaba hacia el jardín posterior y miró a la servidumbre buscando frenéticamente como hormigas quienes pierden a su reina, rió un poco para si mismo sintiendo una pizca de compasión por la servidumbre y posó sus orbes en las chicas que estaban en el primer piso.

"Yagami Signum-San…" Ciertamente toda familia a pesar de que aparentemente pueda estar en perfecta armonía siempre había uno que otro escándalo detrás de toda perfección, el caso de la familia Yagami no era la excepción, Signum había sido resultado de una aventura mientras que Hayate solo fue producto de un matrimonio arreglado "Fue todo un escándalo…" Pero al fin y al cabo ambas habían podido entablar una buena relación a pesar de las dificultades y complicaciones que ponía su familia.

"No me extraña que Fate y ella se lleven bien" Sonrió más ampliamente mientras las miraban charlando, sus ojos cambiaron de objetivo y al fijar la atención a la tercera persona que se hallaba con ellas se sorprendió al ver a Alicia observándolo fijamente desde la posición en que estaba, Chrono no sabia como interpretar esa mirada, ¿ tristeza? ¿Preocupación? Quizás una mezcla de ambas.

Retrocedió un paso.

Flash Back

"Aquí esta todo lo que encontré" El chico deposito en su escritorio una carpeta con varios documentos, Alicia tomó los papeles y por unos momentos el joven de cabellos oscuros observó una destellante emoción en su rostro. "¿Hace tiempo que no te veo tan interesada por algo?" Inquirió.

Una media sonrisa se plasmó en el rostro de la rubia "Me sirve" Exclamó volviendo a verificar los datos, Chrono hinchó el pecho, obviamente orgulloso de su habilidad para recopilar cualquier información que se le antojara "Pero…" Ella la miró aún insatisfecha "Necesito saber un poco más…"

"¿Más?" Con esto su curiosidad aumentó.

"Horarios, rutinas, personas cercanas, en su trabajo, en su casa…" Al escucharla sintió deseos de reír, la chica curvó la ceja sin saber que era lo gracioso.

"Lo siento, lo siento" Se disculpó aún tratando de cesar la carcajada. "¿Qué pasa Alicia? Parece que vas a extorsionar a alguien" Harlaown cambió de expresión al percatarse de la seriedad de la faz de la otra, no obstante al instante Alicia sonrió como si todo se tratase de algo sumamente tonto.

"¿Eres idiota?" Preguntó en el humor de siempre. "Lo que pasa es que ese individuo nos debe mucho dinero y se me ha estado resbalando entre los dedos desde hace un buen tiempo"

Chrono sintió un poco más de tranquilidad. "Oh, ya veo, sin embargo es inusual que vengas a mi pidiéndome este tipo de favores"

La fémina desvió los orbes rojizos "Prometo que no pasara en el futuro, lamento si te he infortunado" Dijo lo más serena posible, cerró los ojos y respiró hondo, el peliazul se inclinó para mirarle fijamente, en verdad era muy extraño, esa chica había procurado ignorarlo desde hacia ya varios años y su relación en esos momentos era bastante deplorable.

Pero ella había venido a pedirle ayuda con algo.

De todas las personas vino hacia él.

A pesar de todo lo ocurrido…

¿Qué era tan importante para hacer a un lado su orgullo?

Le interesaba saberlo.

"Déjame ayudarte" Pidió.

Los ojos rojos de ella se abrieron de par en par por tal proposición y mostrando una débil sonrisa movió el rostro de izquierda a derecha declinando gentilmente, más el chico no iba a ceder tan fácilmente. "Ya has hecho bastante"

"No sé en lo que estas metida, pero…no me trago ese cuento"

Alicia lo miró suspicazmente y luego alzo los hombros "No se de que me hablas, creo que te has vuelto paranoico con la edad" Sonrío despreocupada.

"ja-ja-ja" Fingió una risa "Puedo ser bastante útil, lo lamento, pero has causado mi curiosidad, no se te será tan fácil librarte de mi"

"No te inmiscuyas en mis asuntos Harlaown o podrás arrepentirte de esto" Advirtió más seriamente y con esto él ya no tenia más dudas.

"No me pidas que me mantenga al margen, si tienes problemas obviamente tendré que ayudarte" Ella frunció el ceño un poco confundida por la afirmación, Chrono apenas pudo brindarle una sonrisa aunque más que felicidad estaba cargada de pesar. "Después de todo…si Fate y yo nos casamos seremos familia…y la familia se ayuda entre si ¿verdad?"

"Ella no va ha aceptar" Replicó.

Él la vio interrogante "¿Por qué estas tan segura?"

"No tengo por que contestar tus preguntas y en cuanto a tu proposición, puedes hacer lo que quieras solo no me estorbes"

"Como digas, cuñada" Se despidió tratando de mostrar simpatía.

"Chrono" Alicia paró antes de salir y ambos se encontraron con la mirada, era tan fría que el peliazul sentía como estacas de hielo clavándose en su alma. "Si me vuelves a llamar cuñada te romperé el cuello" Advirtió para luego cerrar la puerta con tal fuerza que se escuchó en todo el despacho.

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Harlaown se pasó la mano por el rostro, por unos segundos se sintió mareado, en verdad nunca sospecho de las verdaderas intensiones de esa joven y aunque tuviera sus motivos, nada justificaba acecinar a otra persona.

Y él la había ayudado.

¡Sin saberlo se había hecho cómplice!

De cualquier forma las cosas ya estaban echas y echarse para atrás era algo que no se iba a permitir.

A estas alturas no la podía dejar sola.

"Eh, Chrono"

El joven despertó de su trance hasta que recibió una palmada en la espalda "Verossa…" Murmuró el nombre de su amigo aún algo aturdido, el mencionado lo vio interrogante. "No es nada, solo estaba meditando"

"Hay varias chicas hermosas en el jardín ¿y tú andas encerrado en una habitación meditando?" Preguntó poniéndose la mano en el pecho en forma consternada como si fuese algún tipo de pecado pero basto para que los ánimos entraran de nuevo en el cuerpo del peliazul.

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La castaña de ojos azules caminaba lentamente por los alrededores hasta que las voces de los sirvientes de aquella mansión se escucharon cada vez más lejanas, alzó los hombros mostrando indiferencia, después de todo nunca creyó que se encontraría tan lejos.

Lo que si la sorprendida era la enormidad de aquel terreno, por lo menos era 10 veces más que la casa de Fate, pensándolo bien, aquella mansión también era grande, se encontraba en la parte superior de un edificio de al menos veinte pisos, una pequeña risilla irónica nación de sus labios, lo que a ella le parecía totalmente extravagante y lujoso seguramente para ese tipo de personas no deberían significar la gran cosa.

Nanoha repasó su ruta y cuando no pudo divisar otra cosa que no fuera naturaleza se sentó a la espalda de un árbol "¿Qué hago? Ni siquiera se como es el rostro de la persona que estoy buscando" Se regañó por lo impulsiva que había sido.

No obstante había algo en todo esto que la estaba perturbando, era como si quisiera recordar algo que se le era muy borroso, estaba en la punta de la lengua, casi podía saborearlo. Nanoha se pasó la mano por el mentón tratando de hacer memoria y al cabo de un rato de meditación llegó a la conclusión que quizás todo se trataba de una jugarreta de su propia imaginación.

Pero aún así, la sensación de que necesitaba recordar algo se mantenía tan latente en su cabeza que acabó por ponerla más nerviosa.

Abrió los ojos al sentir las ramas alborotarse al su alrededor, volteó con cautela pero cuando puso sus ojos en el punto donde había aparecido dicho sonido no percibió absolutamente nada. "Que raro…" Si no supiera que no había nada ahí hubiera jurado ver a una persona escurrirse entre tanta maleza.

Nanoha sonrió algo confundida y volvió a ponerse de pie.

Reconociendo que una búsqueda sin saber el rostro del objetivo tan solo era una perdida de tiempo ella se dispuso a regresar, pero paró rápidamente al sentir el sonido de agua. "¿Qué será?" Guiada tan solo por su curiosidad camino un poco más hasta llegar al fin del frondoso bosque.

Poco después diviso un lago, Nanoha parpadeó varias veces, lo último que se hubiera esperado es que también hubiera algo así por los alrededores.

Agudizó un poco más sus sentidos para percibir dicho sonido que creyó haber escuchado.

No se escuchó absolutamente nada más que el viento al pasar por tus oídos.

Un poco decepcionada echó un suspiro "Quizás ya estoy empezando a alucinar".

Elevó su rostro hacia el cielo despejado y su cuerpo se relajó tan solo con sentir la frescura del día y los rayos del abrasador sol, era un bonito día después de todo ¿Verdad?

Después de haber estado trabajando como loca y prácticamente encerrada su cuerpo se sentía como una carcacha vieja, esa Alicia realmente peor que Fate, la castaña recordó mientras se estiraba perezosamente que ella le había prometido trabajar 8 horas al día, sin embargo realmente se la pasaba más tiempo del que debería metida en esa oficina…quizás 3 o hasta 4 horas más usualmente.

Debería reclamarle un aumento.

O al menos más salidas como la ultima, obviamente la otra pagaría todos los gastos, es lo menos que podría hacer por ella.

"¿Uh?" Sus orbes se centraron en una figura a lo lejos, un poco escéptica se acercó cada vez más hasta que la borrosa silueta se convirtió en una hermosa jovencita de cabellos violeta que brillaban con el sol, observó sus facciones dulces y delicadas, como si fuera una especia de muñeca de porcelana echa por el mejor de los artistas, esta vestía un kimono de exquisito diseño y en su cabeza resplandecía una peineta de oro con piedras preciosas de igual color de su cabellera. "Esto…disculpa…" Quiso llamar su atención.

"Oh, te estaba esperando…Nanoha-Chan" Pronunció con dulce melodía su nombre haciendo que esta se sacudiera por dentro aún más confundida de lo que estaba.

"¿Co-Como?"

La chica que mantenía los ojos cerrados frunció un poco el ceño e hizo un mohín, Nanoha se preguntó que habría dicho para que se molestara pero guardo silencio ¿Acaso ella la conocía? ¿Cómo es que sabía su nombre? Era la primera vez que se veían. "¿No te acuerdas de mi?" Insistió con esperanza en su voz.

La castaña negó con la cabeza "No" y escuchó un lamento salir de sus labios.

"Esto es decepcionante" Se quejó pero a la misma vez sabia que no estaba molesta pues una pequeña sonrisa apareció en su rostro de porcelana. "Mi nombre es Tsukimura Suzuka"

"¿Tsukimura?" ¡Ese era el apellido de la persona que estaba buscando, vaya suerte que había tenido! "Yo te he estado…"

"¿Buscando?" Terminó la chica la frase entre risillas "Muchas gracias, te he estado esperando aquí todo el tiempo, Nanoha-Chan"

La morena pareció más despistada que en un principio "¿Sabrías que vendría?"

"Uh-hu" Afirmó alegre "De todas las personas que me estas buscando deseaba más que nada que fuera tú la que me encontrase, tenia muchas ganas de verte"

"No lo entiendo… ¿Nos conocemos de algún lado?"

"Si, pero si no lo recuerdas esta bien, después de todo ha pasado mucho tiempo" Nanoha contrajo el rostro tratando de recordar ¿Cómo era posible que aquella chica pudiera recordarla y ella no? Seguramente en estos momentos pensaría que era una descortés. "Creo que es tiempo de irnos, seguramente estarán preocupados" expuso sosteniéndose del brazo de la otra.

No lo había notado hasta ese entonces pero la chica mantenía sus parpados cerrados "Tus ojos…" No pudo evitar señalar.

Suzuka mostró una sonrisa tímida "Sufrí una enfermedad cuando era una niña, no puedo ver"

"Lo-Lo siento" Se disculpó apenada por haber sido tan ruda.

"No hay problema, Nanoha-Chan, perdí la vista pero a cambio de eso gané mucho más"

"¿Ganaste más?" Todo aquello simplemente se volvía más extraño y misterioso a medida que pasaba el tiempo, pero al parecer la otra joven se encontraba bastante entretenida causando tanto enigma en sus conversaciones.

"Puedo ver, sentir y percibir lo que otros no pueden, observo en ocasiones el futuro de las personas y en otras imágenes del pasado" Explicó con serenidad mientras emprendían el camino. "Aunque todavía admito que me falta mucho por mejorar".

"wow eso es algo genial ¿no crees?".

La mencionada rió apenada "A veces, no siempre las visiones son agradables, pero me ayudan para sentir seguridad, hay muchas personas de las que me debo cuidar"

Quizás Suzuka no podía ver, pero como explicó anteriormente era sensible a percibir y eso incluía emociones humanas, por algún motivo podía sentir la pesadumbre de la chica que yacía a su costado, más no podía saber que cruzaba por su cabeza.

"Esta clase de vida apesta" Soltó por fin.

"¿Apesta?" Inquirió desconcertada.

"Ustedes tienen de todo pero a la misma vez son las personas más miserables que he conocido"

Tsukimura no pudo evitar echar a reír, esa risa no era de burla más bien era la ironía que le había plantado Nanoha lo que le causaba tanta gracia "Eres tan honesta como siempre, tienes razón, esta clase de vida puede resultar muy vacía y solitaria"

Ambas pararon de repente "¿Me puedes decir de donde nos conocemos?" Trató de saciar su curiosidad, mas la sonriente joven tan solo negó con la cabeza.

"Estoy segura que lo recordaras aunque no te lo diga"

"Eres una chica bastante misteriosa ¿lo sabias?" Reprochó la castaña haciendo un puchero (para la gracia de la otra) y emprendiendo una vez más la ruta.

"Hahaha, ya me lo habían dicho" Expuso esta y suavemente sostuvo la mano de Nanoha para colocarle algo en ella, esta miro confundida y examino el curioso anillo que tenia incrustado una piedra en el centro.

"¿Qué es esto?"

"Un regalo de agradecimiento por haberte tomado la molestia de venir a buscarme"

Ella observó a la muchacha y después al obsequio, que por cierto aunque pareciera una pieza de lo mas extravagante podía apostar que seguramente era realmente valiosa "No puedo aceptarlo"

"No seas tímida, a demás no lo uso, quizás a ti se te pueda ser de mayor utilidad" Habló con mayor misterio aún.

"Como casi todo lo que has dicho hasta ahora….'no te entiendo'" ¿Cómo un anillo caro podría serle de utilidad? Quizás podía venderlo y así obtener 200 000 000 de yenes, era en lo único que podía pensar, aunque se vería mal vender un regalo.

"Veras, ese anillo es especial ¿alguna vez has visto en la televisión aquellos aros que cambian de color de acuerdo al humor de la persona quien lo use?"

Nanoha recordó aquel juguete que se puso de moda algunos años atrás.

"Bien…" Prosiguió Suzuka "Pues este funciona algo parecido"

"Esto no se ve como un juguete como los otros anillos"

"No lo es, te lo seguro" Alegó "Según las historias que me han contado, ese anillo lo usaba mi bisabuela para saber cuando su marido la engañaba con otra mujer"

"¿Cómo pudo saber eso?"

"Pues es fácil…" echo una pequeña carcajada que intento cubrir con la maga de cesa de su vestido "Cuando le hacia una pregunta que pudiera delatar su infidelidad usualmente la piedra se ponía gris, por los nervios que sentía a la posibilidad de ser descubierto"

"¿Estas segura que me quieres dar algo tan valioso? Es decir…ha estado en tu familia por generaciones"

"Como te dije, no creo que me pueda ser de utilidad" Señaló sus ojos "Pensé entonces que a otra persona le beneficiar más"

"Gracias, cuidare bien de el" Ella miró el anillo y de pronto fue como si su cabeza hubiera hecho un 'click', sus ojos le brillaron maliciosamente y sin darse cuenta en su rostro se formó una casi sombría sonrisa que se extendía de oreja a oreja.

Ya sabía que haría.

Mientras tanto Suzuka sonrió para ella misma prediciendo los divertidos y emocionante momentos que pasaría ella y sus invitados. No podía negarlo, desde que era pequeña siempre le había gustado ser…traviesa.

Continuara…

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N/A: Lamento la tardanza aunque ya ustedes deben estar acostumbrados a ella, ¿verdad? XD, siempre me suelo distraer haciendo otras cosas y realmente para ponerme a escribir me debo sentar media hora frente a la pantalla y mirar el Word, éste capitulo es más una nueva apertura hacia otro suceso en la vida de Nanoha, algunos me dirán, 'ya, si se besaron en el capitulo anterior ¿por qué retroceder?', eso es muy fácil, por que así me dura más el fic jojo. En verdad creo que será más divertido el próximo capitulo por la entrada del dichoso anillo, que es 'algo' parecido al que todos conocemos, ya, eso se me ocurrió un día mientras veía el Word por media hora, ¿ven que vale la pena?.

Por cierto, le había comentado a Kida Luna, a la cual ya me acostumbre a mencionar siempre al final, que le traería algo. Bueno…tras después de aburrirme mirando mi pantalla se me ocurrió la idea de editar un doujin, no creo que este en español así que creo que muchos lo encontraran bueno, esta es la primera vez que hago de editora de manga así que espero el trabajo sea aceptable. Para descárgalo vayan a mi profile.

PD: No es que le quiera hacer la competencia a BPHaru.

Finalmente, agradezco como de costumbre a los que se toman su tiempo para leer mi fic, ya saben las sugerencias siempre serán bienvenidas y voy a querer mucho más al que me regale mi review numero 100, es que ve, nunca he llegado hasta esa cantidad, se me va a salir la lagrima en cualquier momento, a esa persona le voy a tener que responder el comentario XD.