Autor: Kami-cute

Autor: Kami-cute

Summary: Él adoraba esa canción. Era una pequeña obsesión que tenía. De a poco, lo corrompía. Y ella no lo supo nunca. Fue tarde cuando se enteró. Lo que quedaba de él, no tenía ni una pizca de razón. Universo Alterno.

Advertencias: Es un fic gore. GO-RE. Asesinatos, gente descuartizada, vasos de sangre con el desayuno. No creo que sea nada normal. Pero bien. El capítulo de hoy puede ser algo... trágico. Si son de llorar por nada, tengan un pañuelo cerca. Arigato.

Declaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen. Son de Kishimoto-san, no míos. Ya les he dicho que mis gatitos negros no son prueba. Y que me digan 'La Itachi de la nueva era' tampoco. Es tonto. Ojalá Naruto me perteneciera. Podría decir que yo inventé a Itachi, y no que Itachi me creó a mí.

Notas de autor: No, no me había olvidado de este fic. La cosa es que... Me fui de vacaciones. Nada lejos, solamente a la capital de Argentina. La gran Buenos Aires. Y la he pasado de maravilla. A tan solo unas tres cuadras de el hotel donde me hospedaba, ha sucedido un asesinato. Encontraron el cadáver de un hombre, descuatizado, entre las bolsas de residuos. Y aún no capturaron al causante. Oh, ¡lo he pasado tan bien! Podía oler el olor salado de la sangre en el aire. Me sentí bien. Y me he encontrado con un muchacho agradable, llamado Noel. Es divertido, a su manera. Me ha regalado un bello cuchillito color rojo. Creo que le llamaré Noel, para no olvidarlo. O le pondré Skarlet, como me recomendó Rouce-chan. Sea cual sea, lo usaré. Me agradó :) Bien, en éste capítulo Itachi será muuuuy inocente. Muchachas, que mate no significa que no sea inocente. Piensen que estuvo en un horfanato de monjas. Ya entenderán porqué.

Carito-fox: Siento que he sido muy cruel contigo. ¿A que no? No es nada malo vivir en Costa Rica. Me gustaría ir algún día y conocerte. Jáh, siempre que no sea molestia. Debería darte un listado de las canciones más sádicas del mundo. Pero temo corromperte demasiado. Eres como la niña más inocente entre el rebaño de muchachas que leen mis fics. Y me alegra saber que te encanta el mío. ;) Prometo no defraudarte...

x.kTa.x: Lo sé, fue precipitado matar a todos. Pero no me arrepiento. Se lo merecían, por decirle a Itachi raro. Nah, estoy de broma xD. Y no, Naruto no estaba ahí. Digamos que fue 'adoptado'. Aún no lo tengo claro. Mira, sigues con eso de sacar conclusiones y me encanta. ¿Crees que tendrás esta etapa durante toda tu vida? ¿Durante la etapa en que puedas leer mis fics sin aburrirte? ¿O se terminará pronto? Me encanta que saques conjeturas e ideas. Pese a que a veces te equivoques. Mira, si Sakura huye, de seguro encontrará algún medio de escape. No sé, pero creo que yo, siendo ella, no volvería al hogar ni loca. Y con eso de homicidio/suicidio. Dios, es Itachi. Nunca le haría daño a Sakura. Y nunca llegaría a suicidarse, porque es impuro. Bah, en realidad no sé. Y no, no lo creo capáz de dejarla sola. Y me alegra de que te guste mi forma de trabajar. La idea es esa, no dejar que la gente saque conjeturas correctas. Lo hace emocionante. Así que la ansiedad te mata... Pff, tonta ansiedad. Está tomando mi trabajo ¬¬ ¡Esperaré tu review!

z.mari: ¿Perdida? ¡Desaparecida! ¿Cuánto tiempo puedes cuidar de tus primitos? ¿Meses? Um, es injusto. Y dejas pendientes tus asuntos... Si quieres hago una oferta y los desaparezco por nada. xD Estoy de broma. No me des importancia. Desde cien no... Me dolerían los deditos. Así que conformate. Nos leemos.

Krencita-seijun: Pobre Sai. Eso le pasa por mirar a la gente equivocada. Si hubiera mirado a Ino... Bue, pero ten seguro que ahora están en el cielo, juntos. Ó.o Creo. Espero que este capi tu guste. No tuve mucha preparación. Solo... salió. Hoy explicaré todo. De pricipio a fin. Suerte con la comprensión, niña.

Ame-sempai: ¿Ha parecido de relleno? Que mala impresión te he dado. A decir verdad, estaba planeado. El hecho es que quedaban un asesinato difícil. Y pues, ahora no queda. Así que supongo me esforzaré por hacer algo con eso. Me alegro que algo hayas rescatado del capítulo. Me hubiera sentido fatal si me hubieras dicho que el capítulo era una basura. Espero que este te guste. Aún no sé bien qué hacer...

SakUra-UchIHa-UzuMakI: Todo bien, espero que disfrutes o hayas disfrutado tu viaje. Gracias por el alago. Y sí, el destino no quiere que esten juntos. Luego verás. Y bien, eres otra de las que creyó estaba loca cuando maté a todo el horfanato. No. Fue una idea que decidí cumplir. Una amiga lo pidió. Bien, como iba diciendo. Itachi aún es inocente. Siempre, cualquier persona, por más de matar doscientos seres humanos, puede tener inocencia. Él es inocente. Pues, espero estes conforme con este capi. Saludos.

Hikari-chan: ¡Vamos! Tu idea de accidente estuvo genial. Sí, quizás fue algo... raro el accidente. Pero fue genial. Y estoy completamente segura de que puedes hacer gore. La idea es esa. ¿Nunca has visto una novela? ¿O leído un libro sin final? Pues, siempre dejan el final abierto para continuación, insinuando algo malo. Para que la gente vuelva a leerlo. Pero yo lo hago para mantener las esperanzas de que el fic aún no termina ;). Oye, a lo mala no me referí mala de maldad. Sino mala a lo Itachi. Ah, por la chica del plagio. Bien, no me creerás esto, pero la muy desgraciada vino a mi casa el otro día para hablar. A todo esto, yo estaba jugando con un tenedor. Sí, estuve tentada, pero no le hice nada. Me pidió disculpas y borró ante mis ojos el posteo con mi fic. Aún me siento abrumada. Creo que amenazarla sirvió un poco. Bien, Itachi va a sufrir. Mucho. Te advierto, para que luego no digas que soy mala. ¡Suerte!

Krawkley: ¡Kami nyoro! Jajajaja xD Es divertido hacer eso. Estoy bien, gemelito malo. ¿Cómo andas vos? De seguro, leyendo. Y leyendo. Y preparándote para tu bautismo. Tengo que ir, ¿no cierto? Yo voy, pero no te aseguro nada. Tu nombre es raro, ya te dije, ¿no? Contratos de asesinatos. Eso es bajo. No tienen que pagarte, lo tenés que hacer por vocación. Porque vos querés matar y nada más que por eso. Por cierto, ¬¬ me di cuenta de que no haces nada si no te digo. Niichan baka. Y hay que salir a matar... Hace mucho que no salimos. Los colmillos ya no me sirven de mucho y las garras tampoco. Quiero sentir sangre en mis manos. Vamos un día, ¿si? Mi salud está perfecta ¬¬ no toques esos temas. Que vaya al médico no tiene nada que ver, yo me siento bien. Mis historias son cuidadas, siempre las lustro y las plastifico xD Y el shurinken, está bajo cuidado. Le saqué filo y todo. Y perdón por decite baka, pero es que... no se me va la costumbre.

Karu-chan: Niña, no te disculpes. Uno hace las cosas siempre que puede. Mirame a mí xD Eso de ser sempai, somos pares. No soy más tu sempai. Igual, gracias por el alago. De ahora en más, soy igual que tu. ;) Quedate tranquila. Y gracias por decirme eso. Me hizo sentir bien. Jaja, pocos creen eso. Arigato, Karu-chan. ¿Así que te ha gustado más que el resto? Pff, me alegro. Eres una de las pocas. Pero me alegro. ¡Arigato!

Rouce-chan: ¿Un... lemmon? No soy muy buena en esas cosas o.o Además, hay gente que lee este fic que a veces cierra su imaginación -.- Pero de acuerdo, creo que lo haré. Sobre eso de la cazería... Cuando quieras. Puedo presentarme ahora mismo si se trata de eso xD. Eres de más de agradable. Me has vuelto a sorprender. Planeas en el momento, como se dé la situación. O tomando fotografías. Jajaja, lo contrario a mí. Yo me siento frente a la ventana, viendo la luna, y planeo todo con minucioso cuidado. Me gusta tener una pista agradable de lo que pueda llegar a suceder. Pero el factor sorpresa de la víctima siempre ayuda. ¿Así que las matanzas al por mayor no te gustan? Oh, qué lástima. A mi sí, siempre y cuando haya sangre y gritos. Pero buee, la idea del otro capítulo era de una amiga. Y le debía una. Así que le cumplí su deseo xD. Pero de todas formas, arigato por leerlo

POorterZziita: Gracias por leer mis fics. La verdad, no he visto tus comentarios nunca. Supongo que es la primera vez. Bienvenida, entonces. Y por eso de que mis fics sea chidos, pues... gracias. Nunca los habían calificado así. Supongo que eres la primera. Y, por favor, entiendo que te gusten pero... No me pongas 'mis respetos'. Me haces sentir mucho mayor a lo que soy º Tan solo tengo 15 años, espera hasta que tenga 17 por lo menos. Jaja, estoy de broma xD ¡Arigato por leer!

AoiMio: Gracias por el '¡wow!'. Apenas leí tu review, creí que eras una de las muchachas que me atosiga diciendome que es desagradable hacer fics como estos. Pero luego, cuando leí la continuación, me di cuenta de que no. ¿De verdad crees que está bien logrado? Pues, gracias. Y me siento orgullosa de haber hecho que volvieras a 'creer' en esta pareja. Es uno de los logros más grandes que he tenido. Gracias por darme la noticia. ¡Arigato por leer!

Saki-chan: Jajaja, me alegro de que te haya gustado tanto 'La imprudencia de sentir amor' como el anterior capítulo. No ha sido nada. Pero creo que tu mente es lo suficientemente abierta como para imaginar con lujo de detalles las cosas, ¿a que no? Y estoy un tanto de acuerdo con tu Angel Negro. Para volverte así, como Itachi (me siento orgullosa de que soy yo), necesitas un interior bastante negro. Quizás ella ayude. Lo que me lleva a... ¿porqué se pelean tanto? Es inútil. Saki-chan, vive dentro tuyo... no podrás quitártela de encima. Y Angel Negro... bueno, entiendo que a veces la gente puede llega a molestar, pues el misantropísmo es muy básico en ti, como en mi. Pero es tu dueña, debes hacerte cargo. Y, por cierto, si puedes ser graciosa. ¿Has oído hablar del humor negro? Es muy común, yo lo uso mucho. Sigamos. Saki-chan, me alegra tanto que seas tan imaginativa. ¿A que has sentido una calidez extraña dentro tuyo? Yo me he sentido de maravilla escribiéndolo. Si, lo sé, no tengo mucha empatía con los cadáveres, pero me agradan. Son buena compañía. Y entiendo tu 'deseo' de ver correr sangre. Es bastante deseable. Pero bueno... Los padres y los principios lo impiden. Te puedo asegurar que el reformatorio es horrible. ¿Has visto las cárceles? Son muy similares, solo que para niños. Brrr, me da escalosfríos. Detesto encerrarme... No sé si te he dicho, pero soy lo bastante 'instintiva' como para sentirme un animal salvaje. Soy capaz de cualquier cosa en esos instantes. Y bien, lo de la ropa... No estoy muy segura. Adoraría vestirte, pero tengo la manía de cambiar mi guardaropas seguido. Nunca tengo un gusto base. Y gracias por creerme 'apta'. No sé bien a qué se referían las dos con eso, pero me sentí... alagada, en cierta forma. Y, Angel Negro, he de decir que los ignorantes son una raza civil bastate avanzada. No desaparecerán de la noche a la mañana. Pero tu 'ama' (por así decirlo) no lo es. Es decir, es bastante inteligente y va por nuestro camino. Lo creo más estable que un ignorante. Y sonreír, puedes hacerlo. Depende el tipo de sonrisa. No puedes ir por el mundo con cara de perro... xD Perdona la expresión. Pero sonreír... Yo lo hago de forma retorcida. Me gusta sonreír mostrando los colmillos (que son bastantes grandes y afilados) o de una forma prepotente. Además, me gusta actuar. Es decir, finjo ante la sociedad. Me ven normal, no lo dudes, pero soy todo lo contrario. Por lo pronto, sé que tengo el escudo de matar y que nadie lo sepa. ¿Has oído hablar de Tsukuyomi? Es la ilusión que hace Itachi cuando quiere castigar a sus víctimas. Les hace ver la imagen más trumante de su vida, una y otra vez. Bien, creo que deberías aprenderla. Yo la sé hacer, claro, pero de una forma... diferente. Un día explicaré bien cómo. Así que, Saki-chan, cuídate de tu inner. Una pregunta: ¿qué sería el fin de los tiempos? Me aterra la idea de ser vieja, aviso. Por eso, quiero saber bien cómo será la cosa. Y, Saki-chan, sinceramente me disculpaba por el hecho de que... había intentado romper una promesa. Prácticamente, en nosotras, quienes dan el comienzo de nuestra forma de ser instintiva son los padres. Así que comprendo tus 'reacciones'. Y, no interesa cuando escribas el review. La verdad, solo interesa que lo escribas. Me gusta saber de ustedes dos, chicas. Es agradable. Y, por cierto, si tuve un inner. Pero creo que está enterrado en mi subconciente. No era chica, eso es lo malo. Era un muchacho. Pero buee, no es nada importante. Gracias por confiar en mi, niñas. Confío en ustedes. Les enviaré el MP en cuanto me digan cuál es el inconveniente general xD ¡Nos leemos!

KannaUchiha: Es un honor el que hayas pasado a leer. La verdad, no creí que lo hicieras jamás. Arigato. Y por lo de la frase inicial, pido mil disculpas. Me he olvidado de ponerle tu nombre al lado. Fue como haberte quitado o, mejor dicho, plagiado la frase. Así que te pido disculpas. Y espero sepas disculparme. Arigato por leer. Espero que lo hayas disfrutado.

Bongio: ¿Puedo hacerte una simple y pequeña pregunta? Quién eres. Sólo respondeme eso. Me has puesto... 10 u 11 palabras. Me han gustado, sí. Pero me gusta conocer a las chicas/chicos que escriben los reviews. Arigato.

Bien, muchas de mis lectoras especiales no han firmado la última vez. Las vacaciones hace estragos en mi. Pero quiero que sepan que las espero pacientemente. Porque son mis inspiradoras y mis seguidoras a muertes, ¿a que no? Jajaja xD

Cari!: Sí, sé que te gusta el fic. O por lo menos fingís que te gusta. Bueno, ya que sos antiamor y la cosa más baja que te pude hacer pasar era que este fic tuviera amor... Bien, decidí recompensarte. El asesinato de hoy es especial, porque no cuenta como perrito. Pero es sólo para vos :) Y si, lamentablemente el fic tiene lemmon (XXX). ¿Vas a poder aguantar o no lo vas a leer? xD Mejor no me respondas. Espero te guste. Atte: ¡La castigadora!

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x... La última sensación de vivir ...x

La oscuridad reinaba sobre la baja parte del bosque donde se situaba la cabaña. Sakura yacía dentro, descansando. E Itachi estaba sentado en la puerta de la cabaña corrompida por los años, desde el lado de afuera. Viendo esa misma oscuridad que se reflejaba en su mirada. Sintió como el vientro frío acariciaba su cuerpo, entumeciéndolo. Y pensó. ¿Qué harían de ahora en adelante? Debían ir a algún lugar donde no pudieran reconocerlos. Establecerse. Armar una vida. No, era imposible. Quizás era más seguro que se mantuvieran allí, a la salida del pueblo. Se levantó de su lugar y miró hacia la cabaña. Era temprano, de seguro dormiría lo suficiente como para dejarlo trabajar. Avanzó hasta la espesura del bosque. Como una alimaña en su medio de vida, no tuvo temor...

x...x

Itachi estaba sobre un árbol. Observando el camino debajo de él, que atravesaba todo el bosque. Sonrió. Tenía entendido que siempre pasaban mercaderes, con comida y cosas por el estilo. Vendedores ambulantes, ¿no? Sí. Esos seres avariciosos se arriesgaban lo suficiente como para poder vender algo al orfanato. Y las hermanas nunca compraban nada. Jáh, que manera de creer en Dios. Dirigió sus ojos al comienzo del camino. Sí, tal y como esperaba, un vendedor de comida. Observó atentamente el carro donde llevaba los alimentos. Sí, había un cuchillo en uno de los lados. Sería fácil. Esperó hasta que lo tuve lo suficientemente cerca y de un salto descendió del árbol. El vendedor se quedó quieto al verlo descender.

Itachi para sus adentros sonreía. Podía ver el rostro, crispado en una mueca de horror. Pudo ver, como de forma muda, ese señor decía algo. Nosferatu. Itachi pestañeó y dio una sonrisa cínica. ¿Nosferatu? ¿Acaso lo creía un vampiro? Jáh, se veía tan gracioso. Itachi, el vampiro. De piel blanca, ojos negros, cabellos azabaches y una postura elegante... Confundirlo con un vampiro, tsk. No, él era un enviado del cielo. Un castigador de impuros. Y ese hombre era impuro. Avaricioso, envidioso y encima, confundía lo celestial con hechos del infierno. Debía pagar.

Caminó tranquilo hacia el carro, viendo como el hombre retrocedía intimidado. Sonrió con delicadeza, como si se tratara de Sakura. Pudo oír como tartamudeaba, repitiendo la misma palabra: Nosferatu. Itachi bufó, visiblemente enojado. Recorrió con sus dedos el mango del enorme cuchillo que se situaba a un lado del carro. Se sentía tan ansioso e impaciente. Tan... deseado de matar. Quería matar. Sacudió la cabeza, sintiendose mal por tener esos instintos de nuevo. Suspiró. Quizás, desde un principió tenía razón. La poca luz que tenía, la había eliminando cuidando de Sakura. Pero no le importaba. Cuidaba de ella. Ella estaba bien. Era lo que importaba.

Se acercó rápidamente al hombre, tomándolo del cuello. Lo estrangulaba. O eso intentaba hacer. La mirada aterrada de ese vendedor se clavaba en él, como si rogara. ¿Rogar? Itachi sonrió. Rogar es de débiles. Cuando vio que su víctima comenzaba a tomar un color azul pálido, la soltó. Inmóvil, ante él, observó como tosía e inhalaba grandes cantidades de aire. Sonrió con suficiencia. Con su mano derecha tomó el cuchillo y con su izquierda, tomó al vendedor de la nuca. Lo azotó de cara contra un árbol, oyendo los quejidos y gritos de dolor. Itachi se rió. ¿Por qué siempre encontraba gracioso hacer esas cosas? No lo sabía. Pero le gustaba. Tomó con fuerza el cuchillo, acercándolo a las piernas del hombre. Éste, horrorizado, pedía que lo soltara. Itachi ni se limitó a contestar. Se detuvo en los talones, cortándo con fuerza el talón derecho. El vendedor empezó a gritar, desesperado. Itachi cerró los ojos, regocijándose. ¿Cuántas personas podían gritar así? Y por su causa. Ah, era tan hermoso. Sin detenerse a pensar mucho, cortó de igual manera el otro talón. Y escuchó los gritos horrorizados. Sí, eso era vida.

Soltó al vendedor, para ver como éste caía al suelo. Jáh, ¡y claro! Ya no podía mantenerse en pie. Qué inteligente. Camió hascia él y lo miró a los ojos. El vendedor se sintió intimidado... Nunca había visto una mirada así. Itachi se acuclilló a su lado, mirándolo. Con el cuchillo en su mano derecha y sintiendo como la desesperación y el temor aumentaba. Se sentía en el aire. Sonrió, cálidamente, para luego elevar el cuchillo en posición vertical. Lo hizo estrellar contra la mano derecha del hombre, haciendo que profiriera un grito desgarrador.

- No soy un vampiro... –dijo simplemente, aún sonriendo.

- ¿Qué eres? ¿Qué quieres? –dijo el vendedor ambulante, con una voz de desdicha inigulable.

- Soy un enviado del cielo... Y castigo impuros

No dejó que preguntará más. Arrancó el cuchillo de su mano y lo observó, como por la hoja y el filo caía la sangre. Podía oír los chilldos de horror y dolor, mezclados con los sollozos. Luego, desvió la mirada hacia el hombre. La mano repleta de sangre. Bajo los talones, un charco enorme de ese líquido rojo. Y él se sentía un niño con juguete nuevo. Sus ojos negros brillaban de una forma sinigual. Trasmitían pánico y sadismo. Eso a Itachi le gustaba, ya que sus ojos eran especiales. No como los de Sakura, pero sí a su manera. Como los de un muñeco. Que pinta de inocente, pero realmente no es así. Es malo. Un muñeco muy malo. Sonrió. No era tan malo, quizás.

Limpió la sangre del cuchillo sobre la cara del vendedor. Éste chillaba horrorizado. Itachi frunció el seño, molesto por los gritos del vededor. ¿Por qué debía gritar tanto? Puso el filo sobre la cara avejentada de ese rostro e hizo un corte no muy profundo. La sangre comenzó a salir y el hombre empezó a sollozar de nuevo. Pudo sentir el miedo, como si fuera propio. Pero de una foma tan gloriosa... Se sentía divino. Acercó el filo del mismo cuchillo al estómago del hombre. Y sonrió al ver su rostro deformado por el miedo. Ah, se sentía bien. Hizo un corte profundo, dejándole ver las entrañas. Palpitaban, tenían vida. El hombre gimoteó de dolor. Itachi mostró ese brillo inusual en sus ojos y se aventuró al interior de ese cuerpo avejentado. Con una mano, arrancó las víceras de su lugar, oyendo como gimoteaba y lloraba su víctima. Sus manos se llenaron de sangre al mismo momento en que decidió jugar. Apretar las víceras, arrancarlas. Sintió como la respiración se hacía lenta y el hombre moría desangrado. Itachi sonrió, recordando los gritos. Luego miró sus manos. No era un vampiro. Era un enviado.

Limpió sus manos contra la ropa del vendedor ambulante, para luego ir por el carro. Había comida de sobra. Podrían sobrevivir. Comenzó a arrastrar el carro, sin preocuparse por ocultar el cadáver. En ese bosque había lobos. Lo comerían antes de que lograran advertir su desaparición. Y tendría la suerte de que los lobos no intentarían atacar la cabaña. Caminó a paso seguro hacia la cabaña, llevando consigo el carro ambulante. No se dio vuelta para observar.

x...x

Llegó a la cabaña, e introdujo el carrito. Sakura ya estaba despierta, por lo que lo observaba asombrada. Le sonrió, mientras caminaba hasta situarse a su lado. Ella devolvió la sonrisa. Observó el carrito, con comestibles, para luego darse media vuelta y besar a Itachi. Éste rodeó la diminuta cintura con sus brazos, sintiendo el ligero temblor de Sakura. Frunció el seño. ¿Sakura temblorosa? ¿Acaso tenía miedo? se separó del beso, para ver como Sakura se acurrucaba sobre su pecho.

- ¿Qué sucede?

- Nada... sólo... –y lo volvió a besar.

Itachi se sintió con miedo. Sakura jamás actuaba de esa forma con él. Era más... diferente. De repente, las manos temblorosas de Sakura tocaron su abdomen por debajo de la camisa blanca manchada que llevaba puesta. Sintió como su corazón se aceleraba. No, de seguro no estaba bien. Pero... ¿porqué se sentía todo lo contrario? Comenzó a corresponderle a Sakura el beso, para luego pasar directamente a su cuello. Sentía el olor a cerezo que desprendía la piel de ella. Sentía como las caricias de ella le despojaban de la camisa. No sabía bien que pasaba... pero le gustaba. Suspiró en el cuello de ella al mismo momento que ésta tocaba la parte baja de su abdomen. Tuvo una sensación placentera. Y gruñó cuando Sakura comenzó a juguetear con el borde de su pantalón.

- ¿Qué es lo que intentas hacer? –dijo Itachi, sin despegar su rostro del cuello de Sakura.

- No estoy muy... segura...

Y siguió lamiendo el pecho de Itachi. Éste cada vez sentía más nerviosismo. Si lo sentía tan bien, ¿por qué pensaba que no debía pasar? Retrocedió un paso, resbalando y cayendo de espaldas al suelo. Itachi pestañeó confundido, diciendo en un susurro inaudible por la falta de ire: 'kuso'. Sakura rió aniñadamente, arrodillándose a su lado. Le quitó los cabellos negros de la frente con una suave caricia. Itachi, por primera vez, pudo sentir sus mejillas sonrojadas. Sakura quitó su delicada mano de la frente del ojinegro, para luego acostarse a su lado, cerrando los ojos. Itachi miraba sin entender.

- ¿Qué es lo que intentabas hacer? –dijo Itachi, un poco frustrado. Era un enviado del cielo, no debía estar nervioso ante nada. Menos, impacible.

- No lo sé... –dijo Sakura, sin abrir los ojos-. Solo... quería sentirte más...

- ¿De dónde sacaste esa idea? –dijo Itachi, mirandola fijamente con sus ojos negros.

- ¿Recuerdas a Tenten? Bien... Ella era más grande y... Me había contado muchas cosas...

Itachi miró el techo. Tenten... Tenten... ¿Acaso se refería a la niña castaña que siempre estaba con el muchacho de mirada rara? Sí, debía ser ella. Eran los únicos que más o menos intercambiaban palabras con Sakura y él. Sobre todo el muchacho. Apretó la mandíbula, sin saber muy bien porqué. Quizás por estar recordando las teorías de 'hombre y mujer' que tenía Neji. Una de las pocas veces que habló con él. ¿Acaso Tenten había hablado de lo mismo que ellos? Si era eso, entonces... Si mal no recordaba, Neji le había contado sobre un juego de adultos. Pero había olvidado por completo eso, hasta ese día. Y las 'reglas' caían dentro de su cabeza y se repetían. Miró a Sakura con duda. Y sonrió. No le vendría mal jugar un juego diferente un rato...

x...x

Profirió un gruñido con fuerza. Sakura apretó con más fuerza las piernas contra su cintura e Itachi volvió a gruñir. Abrió sus ojos azabaches, sin poder descubrir en qué momento realmente los había cerrado. Observó el delicado cuerpo bajo él. Ese rostro femenino, levemente sudado. Los labios entreabiertos. Las mejillas sonrojadas. Y los ojos jades opacos. Acercó el rostro y besó los labios con la misma pasión que minutos antes. Se estaba volviendo loco...

Dio un empuje con fuerza, haciedo que Sakura gimiera. No entendía porqué, pero le gustaba. No eran los conocidos gemidos de dolor y muerte que retumbaban en su cerebro. Eran un tipo nuevo. Y le gustaba. Comenzó a acariciar el contorno del cuerpo de Sakura, como si se tratara de una muñeca de porcelana. Nunca había sido tan delicado. Oyó los suspiros de Sakura, en una especie de aprobación. Sonrió. Bajó su rostro hasta el hueco entre el cuello de Sakura y su clavícula, comenzando a morder y lamer. La respiración entrecortada de Sakura era una buena señal, ¿no?

Dio una nueva embestida, sintiendo unas cosquillas en su vientre. Se sentía bien. Sakura clavó las uñas en Itachi cuando él profirió un mordisco en su cuello. Era raro pero... pese a hacerla gritar o gemir, no la hería. Y eso le fascinaba. Descendió lentamente, lamiendo y besando, hasta llegar a los pechos. Sakura paró de respirar. Levantó la vista unos segundos, para ver como los jades ojos de ella se volvían cada vez más opacos. ¿Llegarían a negros, como los de él? Lamió, chupó y mordisqueó los rosados pezones de ella. Oía los gemidos de fondo, acompasados. En el proceso, no dejaba de penetrar. Sonrió con sinceridad, entre los pechos de Sakura. Sí, le gustaba. Y más, si era con Sakura.

Dio una nueva embestida en el interior de Sakura y sintió como su cuerpo se contraía. El de Sakura hacía lo mismo. Cada vez, se sentía más estrecho. Gruñió, para luego echar un gemido al aire. Se estaba volviendo loco. Se estaba volviendo loco. Y era conciente de hacerlo. podía escuchar los jadeos de Sakura entre cada embiste de él. Le gustaba, tanto como a él. Lo sabía. Volvió a embestir y sintió nuevamente las contracciones de Sakura y las suyas. En esos pocos segundos, había llegado a la conclusión de que esto era perfecto y que estaba llegando a terminarse. Itachi tomó las caderas de Sakura y dio un último embiste, para venirse dentro de ella. Itachi tomó nota mental de la cantidad de colores que se abría ante sus ojos luego de eso. Se derrumbó sobre Sakura, quién lo abrazó con fuerza. Respiraba agitado y no podía controlar las palpitaciones erróneas de su corazón. El de Sakura latía aún más desbocado que el suyo. Cerró sus ojos, viendo que de repente se sentía cansado.

- I... Itachi-kun... –dijo Sakura, con la voz aún entrecortada.

- ¿Mmmh? –no podía decir más que eso, el sueño le estaba ganado de antemano.

- Te... amo... –dijo, apretándolo más contra sí. Itachi sonrió.

- Y yo más, Sakura-chan... Yo... más –y se durmió.

x...x

Despertó al otro día, abrazado a Sakura. Y se tomó la libertad de obsevarla. Esos hermosos ojos verdes ahora cerrados. Su respiración acompasada. Y su tersa piel blanquecina. Le gusta. Sakura le gustaba. Se sentó a un lado de ella y la miró. Seguramente podría decir que quería vivir toda su vida al lado de ella... Podría, pero no quería. Podía atraer una catástrofe, el error de su vida al decirlo. Sakura abrió sus ojos y observó a su lado al muchacho de cabello azabache que la miraba fijo. Sonrió de una manera tierna. Itachi acercó su mano derecha y comenzó a acariciar los cabellos rosas de ella. Se sentían tan suaves al tacto. Sonrió, sin darse cuenta que lo hacía.

- ...Quisiera pasar toda mi vida a tu lado.

- Entonces hazlo –dijo Sakura, inocentemente.

Itachi rozó con cuidado el rostro de Sakura, mientras esta tiritaba al contacto frío de su fría mano derecha y de la cálida mejilla izquierda de ella. Atrapó un mechon de cabello rosa entre sus dedos y lo observó, quitando la vista de los ojos verdes que tanto lo atraían. Sonrió. Sí, ojalá pudiera hacerlo cierto. Pero lamentablemente algo dentro de él le decía que era imposible. Que algo se lo impediría. Y... debía soportarlo.

Se levantó de su lugar, para ir hasta otro punto de la cabaña y volver con algo de comida. Sakura se sentó, tapándose con la sábana y tomó lo que Itachi le ofrecía. Sonrió. En un plazo de segundos, sintió los labios de él sobre los suyos. Y sonrió más ampliamente. Observó como él se sentaba a su lado. Recostó su cabeza sobre el hombro de él. Itachi suspiró.

- ¿Sabes, Itachi-kun? Debo decirte algo... –Itachi observó como las mejillas de Sakura se teñían de un color carmesí inocente-. Desde que... Sasuke murió, yo... no pude, es decir, yo... me había... enamorado de ti.

Itachi pestañeó, confundido, para luego sonreír. Si, Sakura seguía siendo inocente. Entonces... Por su mente pasó rápidamente imágenes que no debería tener. Kakuzu viendo con pánico cómo caía la nieve sobre él. Chouji de un ligero tono azulado, debido a la falta de aire. Sasuke convirtiéndose en una masa uniforme sobre el techo. Konan con espasmos en su cuerpo pálido. La hermana Kurenai quebrando todos sus huesos en la caída. La sangre de Ino derramándose sobre el suelo y sus gritos desgarradores. Hidan y los desgarradores chillidos a causa del ácido que carcomía sus entrañas. A Sai tosiendo incansablemente, lagando una especie de vómito con sangre. Y los escombros de el horfanato, aún encendidos fuego. Sintió una leve punzada en su pecho. Apoyó su cabeza sobre la de Sakura y suspiró. Sería dificil...

- Sakura, yo... tengo que decirte algo importante –dijo, sin cambiar de posición y tomando las manos de ella.

Sakura miró a Itachi y el como su rostro se había vuelto tenso y un aura sombría se extendía sobre él. Tuvo miedo, pero asintió, animándolo a segui. De todas formas, ¿qué podría ser eso tan malo que le podría decir? Itachi era su bote seguro... Lo uico lo suficientemente estable que le permitía sentirse segura ante los peligros. Era una persona buena.

- Yo soy... el castigador... –dijo, bajando la mirada.

Sakura no le quitó los ojos de encima. Itachi giró el rostro hacia ella, pudiendo ver la mueca de terror y asombro que ella llevaba. Se sintió fatal. Acercó su mano derecha al rostro de ella, solo para ver como ella lo retiraba. Esquivaba sus roces. Mordió su labio inferior, al ver como ella retrocedía a rastras alejádose de él. No, no tendría que haberle dicho. Tendría que haberse callado. Quiso acercarse a ella, pero Sakura se alejaba cada vez más. Ya había comenzado a llorar. e Itachi comprendió lo que sucedía... Sakura pensaba en todas las personas que murieron, solo por hacerle un poco de daño a ella. No buscaba la causa, la excusa perfecta. Ella, simplemente, veía lo hecho. Asesinatos. Sangre, asfixias, dolor... Sakura vivía eso en sange propia y no le agradaba. Podía notarse en sus ojos verdes. Itachi intentó acercarse a ella nuevamente, pero Sakura profirió un grito que lo dejó petrificado. En realidad le tenía miedo.

Ella salió corriendo. Itachi quedó quieto, observando a la nada completamente nervioso y aterrado. Se levantó rápidamente y echó a correr por donde supuso habría ido Sakura. 10 minutos, 20... No podía encontrarla. A los 45 minutos se dio por vecido. Cayó de rodillas, de frente al bosque. Estaba solo. Había perdido a Sakura. Sintió esa odiosa presencia detrás suyo... Y sonrió. Sí, ya descubría todo. Ahora entendía porqué, días atrás, le había rehuido a decirle a Sakura que la amaba. Era todo como una predisposición a perderla. La sombra era su instinto... Sus ansias de matar. Por eso, ella desaparecía cuando estaba con Sakura. Solo ella lo controlaba. Y él, era un ser monstruoso. ¿Dónde quedaba el enviado del cielo? En el mismo lugar donde cientos de inocentes murieron, entre esos escombros de cemento y fuego. Ahora era el monstruo que atosigaba la vida de Sakura. Por eso ella huía. Pero... ella era igual de malvada, ¿no? Ella lo inculcó en todo. Ella tuvo ligeramente la culpa... Porque la amaba había hecho todo.

Cerró sus ojos, agachándose sobre la tierra. No, podía perderla. La volvería a ver, fuese como fuese. Quería pasar su vida con ella y eso haría. Amarla solo él bastaba. Sí, bastaba. ¿Qué tan obsesivo sería? Tanto como se lo permitiera. Sakura le gustaba. No, había pasado a más que eso. Amaba a Sakura. Esa era la última sensación que tenía de haber estado vivo. La amó. Y todo lo que había hecho por ella, no bastó. Solo la alejó. Pero la volvería a encontrar... Sin importar qué dijeran los demás.

Owari