Sora Tsumetai
ZoeUchiha
Capitulo 9. ¡Despierta!
Llevaba ya varios días pensando en aquella idea. Era la opción más logica, pero me daba demasiado miedo las consecuencias, aunque nadie me habia dicho que tuviese prohibido volver a verle. Durante la ultima semana habia intentado conseguir nuevos recuerdos sobre mi recientemente descubierta segunda vida, pero mis logros fueron escasos, imágenes poco nítidas y sin movimiento. Ino me dijo que puede que mi mente no guardase más recuerdos, o que solo pudiese alcanzar con nitidez aquellos momentos que más habian marcado mi vida anterior.
Esto me habia dado una nueva opción: tal vez Naruto tuviese recuerdos distintos a los mios, recuerdos que completasen la historia. Pero, ¿era posible adentrarse en la mente de otra persona? Según Ino era incluso más facil que la reminiscencia. O al menos para ella.
.-Veras, yo creo un vinculo mental contigo y tu me llevas a algun lugar donde pueda verme con ese tal Naruto. Estiendo mi mente hasta el, se queda incosciente un ratito y mientras yo transmito las imágenes de su mente a la tuya.
.-Incosciente…
.-Si, es como un minisecuestro, ¿Qué te parece?
.-¿Haces esto muy a menudo?
.-La verdad es que no. En el instituto lo husaba para sacar buenas notas. Me lige al empoyon y cuando intentaba besarme le dejaba incosciente y absorvia sus conocimientos – dijo con orgullo.
.-Sorprendente. ¿Y como es que no te has puesto a absorver las mentes de todos los tipos importantes del planeta?¿No te tientan los planes de dominación mundial?
.-La verdad nunca me lo he planteado…Bueno, volvamos a tu sujeto resucitado. ¿Crees que podremos llevarle a un sitio lo suficientemente privado como para eso?
.-Bueno…emmm…- me rasque la cabeza mientras la mirada impaciente de Ino me taladraba – Podemos invitarle a ir a algun partido de baloncesto o algo asi, después le invitamos a tomar una copa a mi casa y hay, catapunchinpun, ¿te parece bien?
.-Excelente – dijo dandose golpecitos con las llemas de los dedos.
Esta tarde tenia reunión de profesores. Compre por Internet las entradas para el partido del viernes siguiente entre el equipo de la ciudad y el de un pueblecito cercano. Al acabar las acaloradas discusiones entre departamentos espere a que Naruto se quedase solo en su despacho y me acerque a el.
.-Eh, Naruto kun.
.-¿Qué puedo hacer por ti, Sakura chan? – dijo con una de sus joviales y exageradas sonrisas.
.-Una amiga mia tiene entradas para el partido de baloncesto del viernes, ¿te gustaria venir?
.-¿Quién juega?
.-¿A quien le importa? Es gratis! – ante mi comentario se hecho a reir, tal y como esperaba. Y me miro sonriendo bonachonamente.
.-Esta bien, dime cuando y donde y me tendreis alli.
.-¿Vais a salir el viernes y no me habiais dicho nada? – Hinata estaba tras de mi, con su maletin en las manos y mirandome con falso enojo.
.-Iba a buscarte ahora mismo. ¿Te he presentado alguna vez a Ino?
.-Um, creo que no.
.-La conocí en aquel seminario que hice en el Tibet.
.-Recuerdo eso, pero no me dijiste que hicieras ninguna amistad importante.
Si algo habia descubierto es que mi nueva faceta como sujeto resucitado me daba permiso para inventarme todo lo que quisiera sobre un pasado que no recordaba.
.-¿Has estado en el Tibet? – pregunto Naruto alzando las cejas.
.-Si, en un seminario de medicina. El caso es que un primo de Ino juega en el equipo contrario y le ha dado entradas gratis. A las seis el viernes en el estadio, ¿ok?
.-Ok, baby – dijo Naruto alzando el pulgar mientras Hinata asentia con el rostro.
Esto no podia ser buena señal. Con Hinata en juego no tendriamos la misma libertad para llevar a acabo nuestro plan, pero debiamos intentarlo.
El vierne me puse unos vaqueros y una camisa celeste, me recogi el pelo en dos trenzas y me encaje una gorra de basket que no sabia por qué habia en mi armario de complementos. Como siempre, Naruto estaba puntualmente frente a la puerta del estadio hablando animadamente con Ino, para mi sorpresa. Hinata llego poco después y entramos a al estadio. Tras una patetica actuación de las animadoras de ambos equipos comenzo el partido.
.-¿Y quien es tu primo, Ino? – pregunto Naruto gritando para hacerse oir.
.-Emm…ese, el numero 9, ¡animo Yotsisune! – comenzo a gritar con efusividad.
El tal Yotsisune resulto ser todo un maquina del baloncesto y logro, tras un intenso y para lo que a mi me parecio interminable partido, que lo sacaran en bolandas. Salimos del estadio y, para nuestra sorpresa, el tal Yotsisune nos siguió, llamando a Ino.
.-Te llama tu primo – dijo Naruto señalandole.
.-A, si…hola Yotsi, ¡cuanto tiempo! – dijo mirandome de reojo mientras yo me quedaba congelada. Se acerco al muchacho para Naruto e Hinata no escuchasen la conversación. Volvio un par de minutos después, tras haber intercambiado los numeros de telefono.
.-Es que hace mucho que no nos vemos y se a cambiado de movil, ¡jajajaja! – dijo dirigiendose hacia mi coche mientras Hinata le clavaba sus claros ojos en la espalda de una manera que no logre entender.
.-Bueno, ¿os apetece venir a mi casa a tomar algo?
.-Por mi hecho.
.-Esta bien, si no hay mas remedio – dijo Hinata con una sonrisa cordial.
En mi casa me apresure a servir copas, con la esperanda de dejar a Hinata fuera de juego o lo suficientemente poco consciente como para darse cuenta de nada.
.-¿Qué te pongo, Hinata?
.-Oh, nada. Luego tengo que conducir hasta casa.
.-Una copita no mata a nadie – dijo Ino.
.-No gracias, de verdad.
.-Sakura, ¿donde tienes el hielo?
.-Em, si en, espera que te lo enseño – dije cogiendola del brazo mientras entrabamos en la cocina.
.-Hay que hacer algo para sacarla de aquí – me susurro.
.-¿Puedes inducirme sus recuerdos a distancia?
.-Creo que si.
.-Entonces te dare un toque cuando estemos lo suficientemente lejos.
.-Ok.
Volvimos al salon donde Naruto ya habia tomado uno de los vasos y le daba vueltecitas al hielo con un dedo.
.-Hinata, no queda hielo, ¿vamos a buscar y de paso compramos unas pizzas?
.-Vale. No tardamos.
.-Hasta ahora – dije saliendo apresuradamente.
.-¿Cogemos mi coche?
.-No, no, prefiero andar, y de todos modos no esta demasiado lejos a donde quiero ir – le menti. Empece a andar en zigzag por multitud de calles, seguida de mi querida amiga. Dejamos varias pizzerías a tras y comercios donde vendian hielo.
.-¿Buscas algun sitio especial?
.-Si, el otro dia cene en una pizzería por aquí, pero no estoy muy segura de donde estaba. ¡Estaban deliciosas! – calcule que ya llevabamos unos quince minutos de deambulación, por lo que tome el telefono con discreción y le dio un toque a Ino.
.-Pues espero que tengan un servicio rapido, empiezo a tener hambre – dijo Hinata antes de que me desmayase.
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.-Señorita Sakura – oi una anciana voz llamandome desde fuera de mi dormitorio – El señor Naruto se pregunta si podria ir usted a su casa, cuanto antes.
.-Por supuesto – me calcé y sali de la pequeña habitación. Estaba en lo que parecia un monasterio, pues habia multitud de chicas vestidas del mismo modo que yo rezando. Subida en una pequeña carroza me condujeron hasta el palacio de los Uzumaki, los señores del lugar. Aun no habian vuelto los padres de Naruto, que buscaban desesperadamente medicos que pudiesen ayudar a su hijo. Ahora recuerdo que yo misma habia sido llamada para recomendarle un tratamiento. Me llevaron hasta su dormitorio y nos dejaron a solas, no sin recelo.
.-Naruto san, ¿cómo os encontrais oi?
.-Peor que nunca. Ahora tengo pesadillas, una tras otra, y no logro descansar. Hoy a muerto mi caballo, y varios y antiguos objetos que decoran mi dormitorio han ido estallando noche si y noche tambien. Empiezo a pensar que verdaderamente existe una maldición sobre esto – dijo señalando la caja de la Kusanagi que mantenia sobre sus piernas – Y no me gustaria saber como termina, por lo que me gustaria pedirte un gran favor.
.-Quieres que me la lleve.
.-Si. Tu eras la guardiana del Magatama de Jade y sabes de hechizos. Seguro que eres capaz de contener el poder de este arma hasta que encuentres a quien debe empuñarla.
.-Esta espada, Kusanagi, esta destinada a matar demonios. No debe estar en manos de ningun mortal que no necesite usarla.
.-Te dire algo. Desde el dia en que la desenvaine en el templo no e logrado volver a hacerlo. Pienso que puede deverse a la maldición, o a que se dejo desenvainar solo en presencia de su legítimo portador. Dame este pequeño placer e intenta desenvainarla.
.-Nunca tocare ese arma, aunque la guarde. No desatare su furia y la de los demonios que puedan surgir con ello.
.-Esta bien. De todos modos prefiero que la tengas tu.
.-Hagamos entonces un intercambio. Tu guardaras el Magatama y yo la Kusanagi, ¿de acuerdo? – le pregunte.
.-…como quieras. Sabes que no se decirte que no.
Me tendio el estuche que contenia la espada mientras yo me descolgaba el Magatama del cuello.
Las escenas siguientes pasaron ante mi a toda velocidad hasta detenerse nuevamente en aquella misma habitación.
.-Madre, ¿nos dejarias solos un momento?
.-Claro hijo – dijo la señora Uzumaki, bellamente vestida, acariciando los cabellos rubios de Naruto. Pasaron unos segundos silenciosos y el ojiazul se llevo la mano al pecho.
.-Han pasado ya varios años desde que me diste el Magatama, Sakura san.
.-Si, y os prometo que la Kusanagi sigue a buen recaudo.
.-Te he hecho venir de tan lejos porque tuve un sueño terrible hace una semanas.
.-Cuentamelo. Lo interpretaremos juntos.
.-No hay demasiado que interpretar: los dioses me dieron una advertencia. Desde que guardo el Magatama de jade mi salud a mejorado. Incluso tenia la esperanza de poder llegar a casarme algun dia, tener hijos y continuar el legado de mi padre. Pero anoche un sapo visito mis sueños. Era un sapo azul con un extraño resplandor blanco a su alrededor y me dijo: "Uzumaki Naruto, no esta bien luchar contra el destino, y tu muerte esta marcada desde hace ya demasiado tiempo como para que intentes impedirla con armas como el Magatama. Debes dejar a tu alma partir".
.-¡No! ¡No voy a permitirlo! – grite sin darme cuenta – Era solo un sueño, Naruto. Nadie se merece más que tu vivir.
.-Sakura, si mi vida impide el transcurso del destino marcado por los dioses no podre vivir tranquilo. El Magatama es tuyo y yo llevo demasiado tiempo resignado a morir. Solo espero que los dioses no me deparen una larga y dolorosa espera antes del final. Te devuelvo lo que es tuyo – dijo extendiendo el Magatama que hasta ahora habia estado comodamente colgado de su cuello.
.-No voy a aceptarlo.
.-Te pertenece. Esto y la Kusanagi siempre te han pertenecido y no tengo derecho a intentar atar mi existencia a este mundo material. Solo quiero servir a los dioses y si puedo cumplir esto mejor estando muerto…que asi sea.
Con dedos temblorosos recogi el Magatama y me volvi a colgar al cuello. Habia traido la Kusanagi, no sabia muy bien por qué. A lo mejor esperaba que Naruto la reclamase, pues me parecia que su valor era mucho mayor que el del pobre Magatama de jade. Habri la caja utilizando el colgante y sopese la espada entre mis dedos.
.-Una vez me pediste que la desenvainase.
.-Si.
.-Tal vez tengas razon: no conviene luchar contra el destino.
.-Pense que no creias en el.
.-Y no lo hago, creo en las elecciones de la gente. Pero esta espada lleva atrayéndome como un iman desde que me la diste – toque la empuñadura, apenas distinguible de la vaina, y la atrape con los dedos, extrayendo suavemente la espada. Naruto contemplo sobrecogido el brillo del negro metal de la hoja mientras yo abria los ojos con asombro ante la ligereza del arma.
.-Te lo dije. Yo no podia desenvainarla. Es tuya y solo puede mostrase en tu presencia.
.-Esa es una idea que me da demasiado miedo – dije guardandola de nuevo.
.-Y, ¿que haras?
.-Volver a esconderla.
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.-Sakura – note un zarandeo de mis hombros – Sakura, despierta – y luego unas palmaditas en mi rostro.
.-Estoy despierta – dije lentamente, mientras abria los ojos. Estaba rodeada de gente en medio de la calle. Hinata estaba sobre mi, blanca por la preocupación.
.-¡Que susto me has dado! Dejame ayudarte a levantarte y vallamos a casa.
.-Estoy un poco mareada.
.-Te has desmayado – dijo. Debia de tener una pinta totalmente desorientada. El grupo de gente que me habia estado mirando tirada en la acera fue alejandose – ¿Te has sentido mal últimamente?
.-He…comenzado una nueva dieta – improvise – Supongo que necesito algo más de azucar.
.-Dieta. ¡Qué tonteria! Estas perfecta – bufo, pero su rostro se endulzo rapidamente – Vamos, apoyate en mi y volvamos rapido a casa.
La deje medio arrastrarme hasta mi hogar.
.-No les digas nada a Naruto e Ino, no quiero asustarles. Y ya me encuentro mejor.
.-Esta bien – dijo tras dudar un momento – pero come algo consistente, ¿entendido?
.-Si mama – dije con tono burlon.
.-¿Quieres que te prepare algo antes de irme?
.-No te preocupes, Ino probablemente se quede un rato más. Si eso puede ayudarme ella.
.-Voy a empezar a sentirme desplazada con esto de tu nueva amiguita –dijo sonriendo y le di un beso en la mejilla.
Entramos en mi piso y nos encontramos a Naruto desfallecido en el sofa mientras Ino le abanicaba.
.-Creo que no le ha sentado bien algo de la bebida –dijo levantando los hombros.
.-Naruto, ¿puedes andar? – como toda respuesta exalo un timido sonidito – Bueno, aupa! – dijo pasandose su brazo por el hombro – Ayudadme a bajarlo al coche y ya lo acerco yo a su casa.
La acompañamos hasta abajo y la ayudamos a tumbarlo en el sillon trasero.
.-¿Podras con el? – pregunte, algo preocupada.
.-Si. Creo que se espavilara por el camino. O eso espero…
.-Lo que sea llamanos – dije mientras ella cerraba la puerta del coche y lo ponia en marcha. La vimos alejarse por la calle y luego Ino me dedico una ansiosa mirada.
.-¿Y bien? ¿A valido la pena?
.-Creo que ya se por qué decian que yo podia matar a la muerte.
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Me senti arrastrar por un pasillo de un color marron caqui hasta una puerta de color similar.
.-¿Dónde guardas la llave?
.-¿La llave de que?
Una mano se introdujo en mi bolsillo y tanteo hasta quedar satisfecha con el contacto de algo. Intente enfocar el rostro de quien me sujetaba. Era Hinata, que con cierto esfuerzo abrio la puerta que teniamos frente a nosotros. Me siguió arrastrando y yo segui intentando despejarme. ¿Qué habia ocurrido? Solo recordaba que Tsunade habia ido a verme y…nada más. Me dejo caer en una cama y se sento a mis pies.
.-Te traere agua.
.-¿Para que quiero yo agua?
.-Te ayudara a sentirte mejor.
.-Soy un angel, eso no me hace falta. Aunque nunca me habia sentido tan mal en todos mis años de servicio.
.-¿Qué? – dijo mirandome con una mirada de asombro total y absoluto.
.-Me siento muy debil. Creo que ahora seria incapaz de aparecerme por mi mismo en el cielo. Estamos en el mundo de los vivos, ¿verdad?
.-¿Lo recuerdas todo?
.-¿De que hablas, Uriel? ¿Es uno de los extraños experimentos de Kakashi? Y no deberiamos estar solos en un dormitorio, es un tanto indecoroso, ¿no te parece?
.-Creo que tenemos un serio problema.
.-¿Por qué? – me enderece sobre la cama. La cabeza me iba a estallar. Identifique el baso de agua que Hinata me habia ofrecido en sus manos y extendi la mia para acerlo aparecer más cerca. Pero nada paso. Volvi a intentarlo. Que demonios…Intente invocar mi lista de muertos, pero tampoco aparecio.
.-Uriel, ¿¡me han degradado!?¿¡Ya no soy la muerte!?
.-Naruto…
.-¿¡Que a pasado!?
.-Estas…estas vivo.
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Me alegro de que aun alguien se acuerde de la existencia de mi fic, no me lo merezco después de dejarlo tan abandonado, pero ya tengo pensados todos los capitulos hasta el final y os los ire poniendo en un plazo de uno o dos dias, según de cuanto tiempo tenga para escribir. Gracias a todos los que me habeis dejado review, vuestras palabra siempre animan a continuar, aunque a veces se haga imposible nonU
