Es algo corto, pero aquí les traigo el siguiente capitulo, por cierto, me encanta leer sus comentarios n-n, dejen sus opiniones. Gracias.

La historia de Saint Seiya, Okane ganai y sus personajes, no me pertenecen, son obra y propiedad de sus respectivos autores, yo solo los utilizo con fines de entretenimiento.

CAPITULO 10

Shun aun recostado en la cama y arropado con el cobertor, podía escuchar el disparate que se estaba armando en la cocina, no entendía muy bien, pero se oían golpes de ollas, trastes, cajones, platos, utensilios metálicos cayendo y una sarta de maldiciones peor dichas que un marinero malhablado.

El sueño se estaba haciendo presente, se sentía muy cansado, estaba a punto de volver a dormirse cuando la puerta de la habitación se abrió, Shun abrió los ojos y se sentó en la cama. Se dio cuenta que Hades había entrado con una bandeja en sus manos, y sobre ella un plato humeante. Lo deposito en el regazo de Shun y se le quedo mirando.

Shun también se quedó mirando al pelinegro, y sorprendido bajó la mirada a la bandeja que estaba ahora en su regazo, el plato estaba lleno de una sopa caliente. Shun volteo la mirada a Hades y observó un puchero en el rostro del pelinegro. Shun entendió y tomó la cuchara para tomar un poco de sopa.

Hades observó atento cada movimiento del pequeño peliverde, quien se veía con las mejillas ligeramente sonrojadas por la fiebre alta. Observó como el niño servía un poco de sopa en el cucharón y lo sorbía sin hacer ruido con su boca. Las manos de Hades se movían impacientes observando la reacción de Shun al pasar el bocado.

El pequeño cerró los ojos y una hermosa sonrisa se dibujo en sus labios.

¡Esta Sabrosa!- Exclamó Shun y tomó un poco mas con la cuchara para volver a sorberla sin hacer ruido.

No tienes que fingir… la zanahoria no quedo muy bien cocida…- Hades frunció el ceño avergonzado.

La zanahoria es mi verdura favorita.- Shun sonrió al mirar a Hades y se llevó la cuchara de nuevo a la boca.

El timbre del departamento sonó y Hades adivinó que Radamanthys por fin había llegado con el encargo. Acarició con su gran mano los cabellos del peliverde, quien se sorprendió por el gesto y con la cuchara aun en la boca volteó a ver al alto pelinegro. Hades se sonrió satisfecho y se dirigió a abrir la puerta del departamento.

La encargada me dijo que si con esto no le baja la fiebre, lo llevemos con urgencia a un hospital.- En cuanto Hades le abrió la puerta, Radamanthys entro hablando con una pequeña caja de pastillas que acababa de comprar en la farmacia.

Bien, esta en el cuatro recostado.- Hades se encaminó con Radamanthys detrás de él hacia la recamara.

Entraron los dos hombres y vieron a Shun aún comiendo su sopa, el niño los vio y se sorprendió de ver al alto rubio, si bien Radamanthys ya se había familiarizado con el pequeño, Shun no lo había visto nunca. Pues cuando fue trasladado del casino al departamento, iba drogado y no recordaba nada.

Tranquilo pequeño, soy Radamanthys, el guardaespaldas del Señor Hades.- Radamanthys entendió que el niño no lo recordaba.

Radamanthys, trae un vaso con agua de la cocina.- Hades tomo la caja de pastillas.

¡Si!- Rada acató la orden de inmediato.

No necesitan molestarse tanto, me da fiebre muy seguido.- Shun aun con la cara enrojecida por la fiebre aclaró que eso era algo muy normal para él.

¿! Qué ¡?- Hades se acercó al niño con paso decidido con dos pastillas en su mano.

Y…yo…- Shun se asustó al ver acercarse a Hades con ese semblante tan sombrío.

Aquí esta el agua señor.- Radamanthys entro casi corriendo a la recamara y entregó el vaso con agua a su señor.

Hades se sentó en la cama de frente a Shun, quien aún estaba algo temeroso por la proximidad del pelinegro. El mayor le extendió las pastillas en la mano, y esperó. Shun se quedó mirando las pastillas y subió la mirada a Hades.

Con esto te bajará la fiebre.- Hades aclaró para qué servían las pastillas. Pues dedujo que el niño aún no olvidaba que había sido drogado.

Pero… no es necesario, yo…- Shun no acostumbraba a tomar medicamentos, mas que nada porque casi nunca tenían dinero suficiente para comprarlas.

Tómalas Shun.- Hades ordenó tajantemente.

Shun miró las pequeñas pastillas en su mano, agachó la mirada avergonzado y cerró la mano aprisionando la medicina. Hades no entendía a ese niño. Lo estaba volviendo loco, lo sacaba de sus casillas, lo hacia reaccionar como nadie jamás lo había hecho. Y sin embargo no quería verlo lastimado, no quería que se fuera de su lado.

Tomate las pastillas.- Hades volvió a ordenar.

Gracias… no debió..- Shun aun con la cabeza agachada intentó hablar.

¡YA TOMALAS!- Hades gritó exasperado, interrumpiendo al conejito.

Shun reaccionó rápido y temeroso, en un rápido reflejo, aventó las pastillas a su boca las tragó, y con los ojos llenó de miedo observó al pelinegro que no cambiaba su mirada fría.

Hades asintió satisfecho y recordó que tenía el vaso con agua en su mano.

¿Necesitas agua?- Hades miró detenidamente al niño y se dio cuenta que temblaba levemente.

Señor, creo que se esta ahogando.- Radmanthys se acercó unos pasos a la cama y observo mas de cerca al peliverde.

Shun no aguantó más y empezó a toser descontroladamente, Hades se sobresaltó al tiempo que Radamanthys corría a auxiliar al pequeño. Hades le acercó el vaso con agua mientras Radamanthys le daba leves golpes en al espalda y le tomaba del pecho. El niño tragó el agua y tosió unas cuantas veces más para respirar aliviado.

Hades y Radamanthys respiraron aliviados también. Se miraron ambos hombres y voltearon a ver a Shun, que mantenía un semblante de alivio con los ojos cerrados. Hades le tomó de la barbilla y le alzó el rostro. Shun abrió los ojos sorprendido.

No vuelvas a hacer eso.- Hades lo dijo con un tono cálido y preocupado, que Shun abrió más los ojos sorprendido. Hades sonaba preocupado.

Lo siento.- Shun no atinó a decir algo mejor.

Hades bajó la mirada, sabía que en parte él tenía algo de culpa, pero no quería que Shun siguiera descuidando así su salud y su vida. Debía aprender a cuidarse, no soportaba el verle en peligro, en verle enfermo, anteponiendo a los demás antes que él mismo; pero admitía que era encantador verle tan frágil y desamparado. Era excitante, si, ese niño le fascinaba.

Shun, debes aprender a cuidar de ti mismo.- Hades volvió a mirar al niño.

Si te sientes enfermo o te sientes mal, debes decirlo.- Radamanthys agregó.

Ahora me perteneces, y voy a cuidar de ti, pero debes decirnos lo que te pase, ¿Entendido?- Hades no soltaba la barbilla del peliverde.

S—si.- Shun asintió, pero no pudo evitar sentirse triste, las palabras de Hades fueron claras y tajantes. "ahora me perteneces".

Duerme ahora, descansa un poco.- Hades le entregó la charola concomida a Radamanthys. Luego recostó a Shun en la cama y lo volvió a arropar.

Gracias señor Hades.- Shun dijo eso, antes de errar los ojos y quedarse dormido casi de inmediato.

Radamanthys ya se había retirado con la charola a la cocina, Hades se quedó solo con el pequeño, lo vio quedarse dormido y posó una mano en su frente. Lo sentí aún caliente, era muy pronto para que la medicina hiciera efecto. Se sonrió al ver al niño tendido en la cama. Pensó para sí: "Me agradeces después de lo que te hice". Un niño extraordinario, un ángel hermoso, el ser mas puro de la tierra esta ahora en mi poder. No te dejaré ir,