Se estremeció por el contacto, para su sorpresa los brazos de Eren le resultaron cálidos, firmes, casi protectores… masculinos.

Contra su pecho la respiración de Eren fue disminuyendo hasta que se volvió tranquila, sintió a su acelerado corazón calmarse hasta volverse un golpeteo normal. Levi no sabía bien qué hacer, pero optó por acariciarle su cabeza y dejarlo estar, seguramente necesitaba un abrazo para calmarse.

Escuchó que Hanji salía de la habitación. Tenía miedo de quedarse a solas con Eren porque no sabía bien cómo iba a reaccionar después de semejante ataque, pero Eren simplemente se quedó ahí, inmóvil, abrazándolo sin apretarlo demasiado, con la cabeza escondida en su pecho y el cuerpo inclinado. Cuando Hanji volvió a entrar Eren soltó el abrazo y suspiró, pasó su mano por su frente como si estuviera examinando su temperatura e hizo un gesto de dolor.

–Es normal que te duela la cabeza después de un ataque de pánico, pero con una buena noche de sueño se te va a pasar. – dijo Hanji, traía en sus manos un vaso de agua y un pequeño recipiente helado que parecía tener comida dentro. –Espero no te moleste que haya registrado tu refrigerador. –Eren negó y aceptó el vaso de agua, miró lo que había dentro del recipiente: gelatina… realmente no le apetecía, pero de todas formas comió un poco.

Cuando terminó de comer, miró de reojo a Levi, quien parecía hacer un esfuerzo para no mirarlo fijamente. De inmediato bajó la mirada, con las mejillas coloradas por la vergüenza de haberlo abrazado así. Había sido espontáneo e impulsivo, pero cuando sintió el calor de su cuerpo simplemente no se pudo separar.

–Te quedarás a dormir conmigo esta noche ¿Te parece? –Hanji volvió a hablar, sacando de sus pensamientos a Eren.

–…– Eren lo pensó, no sabía bien qué responder, pero al ver el rostro preocupado de Hanji y Levi supo que debieron verlo realmente mal, aunque en ese momento ya no se sentía tan mal, cuando estaba en su ataque casi sintió que iba a morir. No le quedaba alternativa más que aceptar. –De acuerdo…–

–¡Excelente! –Dijo Hanji con una efusividad que casi hace a Eren ponerse alerta otra vez.

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El apartamento de Hanji no era muy ordenado y tenía fotografías ampliadas de microorganismos colgadas en sus paredes en vez de cuadros. La habitación más cercana a la puerta era también la más grande y estaba abierta de par en par, tenía adentro un refrigerador enorme y dos microscopios. A simple vista se notaba que uno era más sofisticado que otro. Sobre un escritorio había una gran pila de fólderes llenos de hojas.

Parecía totalmente un lugar de otro planeta, Hanji era sin duda una mujer excéntrica. Ella le ofreció algo para cenar pero Eren se negó, tenía demasiado sueño como para comer, así que Hanji le dio algo de ropa, le indicó donde estaba el baño, el cuarto de invitados y su habitación por si necesitaba algo por la noche. Luego de cambiarse de ropa, Eren se durmió en el cuarto de invitados. Era pequeño y quedaba al fondo de la habitación.

Hanji le dio las buenas noches y se fue a su habitación.

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Levi estaba en su apartamento, a punto de dormir… pero estaba pensando en todo lo que le había ocurrido en ese día… parecía haber vivido demasiado en muy poco tiempo. Suspiró y decidió llamar a Hanji.

La voz que le contestó parecía estar adormilada y en probablemente en la luna, pero poco a poco se fue volviendo tan llena de energía como siempre.

–Escucha Levi, eso no tiene ninguna consecuencia seria.

–Pero se miraba realmente asustado ¿Estás segura?

–Levi, Eren paso dos días amarrado sin poder mover un solo músculo, sin comida ni agua, seguro acumuló ansiedad y se desató en un ataque de pánico, pero mientras eso no vuelva a ocurrir, el será el mismo de siempre y probablemente esté menos tenso si logra liberar un poco de esa mala vibra. Si estás tan preocupado deberías ayudarlo pagándole un día de descanso en un spa lujoso.

–Déjate de bromas. –Se escuchó la carcajada de Hanji al otro lado de la línea.

–Está bien, sé que necesitas partir cuanto antes, pero aunque no me lo creas, hablo muy en serio, Eren será tu guía en un camino para nada seguro que durará al menos un mes. Debes ayudarlo a sacar su ansiedad o verás otro de estos episodios en el camino. Además, los preparativos para el viaje durarán al menos una semana, él podría ir en uno de esos días ¿No?

–…– Levi lo pensó, Hanji tenía mucha razón en lo que decía. –Está bien, mañana por la mañana tráelo aquí. Ya veré cuando será el día apropiado para hablar con Petra.

–Como quieras, gato gruñón. ¡Buenas noches!

–¡Oye-¡ –Pero antes de que pudiera insultarla, la llamada se cortó. Suspiró de nuevo, ese sí que había sido un día pesado.

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A la mañana siguiente, Eren se despertó temprano, su primer impulso fue ir al baño y al encontrar ropa limpia y una toalla, decidió bañarse. Llevaba al menos tres días sin hacerlo. Se limpió de una manera tan profunda que su piel entera quedó roja y se tardó el doble de lo normal.

Al salir se encontró con Hanji sentada en la mesa leyendo el periódico y el cabello húmedo. Eren asumió que tenía un baño en su habitación. La mujer no demoró en notar su presencia y darle un sorprendido pero alegre "Buenos días".

–¿Dormiste bien?

Estaba adormilado, pero se sentía bastante relajado. –Sí.

–¿Tu cabeza ya no duele?

–No, gracias.

–¡Eso es perfecto! Escucha, tal vez esto no te agrade mucho, pero Levi me pidió tu presencia en su apartamento hoy. ¡Oh! Pero no pongas esa cara, te aseguro que la razón te va a alegrar.

No sabía qué expresión había puesto, pero la sonrisa de la mujer no le pintaba nada bueno. Sin embargo, no tenía opción, así que cedió. Supuso que el desayuno sería más tarde.

Se subieron al mismo carro en el que llegaron y emprendieron camino. Cuando Hanji le indicó que estaban a punto de llegar, Eren se sorprendió al notar que se aproximaban a un complejo de edificios también, pero más elegante que el anterior.

Eran cuatro edificios rodeados de un muro blanco y elegante, vecinos al edificio al que Eren había llegado la tarde anterior. El señor de la garita ni se molestó en pedir identificación a Hanji y con una sonrisa le abrió la puerta.

Se dirigieron al cuarto edifico y subieron hasta el último nivel. Un fuerte olor a Lavanda salió del apartamento. Blanco y elegante como los muros, impecable, sin ninguna cosa fuera de lugar o mal puesta. La decoración era simple, pero le daba vida al apartamento. Levi no lo parecía, pero tenía muy buen gusto.

Cuando pasaron la sala, fueron directo hacia la cocina, se sentía un delicioso aroma a panqueques. Eren notó que quien cocinaba era una señora algo pasada de peso, con una redecilla en su cabeza y una gabacha casi impecable. ¿Levi era así de estricto? Comenzaba a asustarse de trabajar para él.

La señora los saludó casualmente y preguntó si deseaban algo además de panqueques. Hanji contestó un "Lo de siempre" y Eren no pidió nada, no se atrevía.

Levi salió de su habitación poco tiempo después frotándose la cabeza y maldiciendo al aire. Hanji se rió.

–¿Y a ti que te pasó que pareces haber tenido 20 pesadillas en una sola noche?

–Ese no es tu problema. –Contestó secamente. Pero después suspiró. –Buenos días, cuatro ojos. –Hanji contestó sonriente como siempre, luego se dirigió a Eren.

–Buenos días, mocoso.

–B-buenos días…

Levi solo miró y se sentó en el comedor, Hanji y Eren lo imitaron.

–uumm…–Eren iba a preguntar el motivo por el que estaba ahí, pero Hanji se le adelanto

–¡Levi! ¡Cuéntale a Eren la buena nueva!

¿La buena nueva? ¿De qué estaba hablando? Pero al notar la expresión de Levi, se dio cuenta de que era cierto.

–Eren, debido a que serás mi guía y necesito que estés en las mejores condiciones, hoy te enviaré a un centro de relajación. No muy lejos de aquí. Pero eso sí, yo te acompañaré.

–¡! ¡Me niego!

–¿Qué? ¿Por qué? –Preguntó Hanji sorprendida.

–Él me vive acosando con la mirada, imagine de lo que es capaz si estamos juntos en un spa… ¡Me niego!

–Veo que sigues siendo el mismo, Eren. Pero estaremos aparte. Probablemente lo único que vamos a tener que compartir va a ser el baño.

–No le creo. –dijo con desconfianza.

–Tranquilo Eren, si Levi tiene una cualidad es que cumple lo que promete, y si no, yo me encargaré de castigarlo. Acepta ¿Si?

Eren los miró a ambos con desconfianza, pero en su mirada podía notar que hablaban con sinceridad, además recordaba sus rostros de preocupación de la noche anterior. A regañadientes aceptó.

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Durante el viaje no hablaron mucho, Levi no sabía bien qué temas tocar con Eren y Eren se sentía igual, a eso sumándole que estaba nervioso. Luego de dos horas de viaje, Eren y Levi llegaron a un spa de dos niveles.

El lugar era precioso y tranquilo, tenía un delicioso olor a flores y agua, las paredes eran de color tierra y el suelo blanco. Levi le dijo a Eren que esperara y que pronto lo iban a llamar, él se fue por las escaleras y Eren se tranquilizó al ver que iba a cumplir su promesa.

Por el resto de la mañana se la pasó recibiendo masajes y platicando con la masajista.

A la hora del almuerzo tampoco se topó con Levi y se alivió. Esperó a que se le bajara la comida viendo televisión en una mesa que estaba cerca de la piscina, en la cafetería. Luego de que el programa que estaba viendo terminó, se dirigió a las piscinas, pidió una toalla y se metió en la piscina de agua caliente.

Notó que alguien más se metió, pero no le prestó atención. Sin embargo lo miró de reojo, su sorpresa fue grande cuando se topó con los filosos ojos de Levi, tan amenazadores como siempre.

–¿Qué haces aquí, mocoso? Pensé que estarías en una sesión de masajes.

–¡Eso debería preguntarlo yo! ¡Prometió no toparse conmigo!

–Como sea, ya estoy aquí y no me iré.

Eren lo miró con reproche, pero como había mantenido su promesa hasta entonces, no le puso mucho importancia.

Sin poder evitarlo, miró a Levi quien tenía el torso desnudo y el cuello estirado, su piel blanca se enrojecía por el calor del agua y se humedecía por el vapor. Notó que tenía los músculos muy marcados, se miraba… "Hermoso". Sus pensamientos lo atropellaron y de golpe se sumergió en el agua.

–Oye ¿Qué te pasa? –Levi preguntó, pero Eren no iba a sacar el rostro hasta que la pena se le pasara.

Cuando ya no pudo contener más la respiración, sacó la cabeza e inevitablemente volvió a toparse con la mirada de Levi.

–Yo…

Sus miradas estaban fijas, Eren no podía apartar la mirada de Levi y Levi parecía querer sumergirse en los ojos de Eren. Sin embargo, la mirada de Levi bajó y exploró su torso. Eren sin pensarlo hizo lo mismo, examinó las masculinas líneas que definían la figura de Levi. Era la primera vez que Levi exponía tanta piel delante de Eren y estaba embelesado, no podía dejar de mirar cada porción de piel descubierta.

Sus cuerpos sin pensarlo se acercaron lentamente, hasta casi rozar sus brazos. De nuevo subieron la mirada, parecían sincronizados. Y antes de darse cuenta, sus labios se unieron en un beso.

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En el camino de regreso, no intercambiaron palabra de nuevo. Eren estaba hecho un revoltijo de emociones. Inmediatamente después de juntar sus labios con los de Levi, los había apartado. Se odiaba a sí mismo por semejante impulso. Él sabía que jamás debía fijarse en nadie y aun así voluntariamente había entregado sus labios a un hombre que conocía apenas hace dos meses.

Levi pareció querer reclamarle sus acciones, pero no lo hizo, solo hizo un gesto de enojo y salió de la piscina. Y ahora estaba ahí, a la par suya, en completo silencio.

–Lo siento.

–¿Eh? –¿Había escuchado bien? ¿Levi acababa de disculparse?

–Mira, acabas de pasar por una de las peores mierdas que un ser humano puede pasar, y es probable que aún tengas tu mente aturdida, así que lo lamento, no debí hacer eso.

Eren se conmovió al encontrarse con un lado más amable de Levi, pero sabía que no debía dejarse llevar por sus emociones, para eso había sido criado toda su vida.

–Solo no vuelva a hacerlo. –Respondió. Pero en el fondo, una parte de él deseaba que volviera a ocurrir.

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Eren se pasó toda la semana siguiente ayudando a Levi a hacer un listado sobre las provisiones y precauciones que iban a necesitar para durar un mes en ese camino hostil hacia el país sin nombre.

El día viernes, el día de la partida, Levi dijo que iría a visitar a su hermana, que no demoraría mucho, pero que necesitaba hacerlo. Eren había leído en una revista sobre el asunto de su hermana, sabía que ella estaba enferma.

–¿Cómo estás. Freih? –Preguntó Levi. Freih estaba sentada, era la primera vez que la encontraba en otra posición que no fuera acostada. Las marcas rojas en su piel estaban igual que siempre pero su rostro y sus labios parecían tener más color. Esperaba una respuesta positiva, pero no lo fue.

–¿Cómo crees que estoy, Levi? Igual que siempre. –Su hermana le dio una pequeña sonrisa.

–Supongo que sí, pero te ves mejor.

–Gracias.

–No vendré a visitarte por un mes, pero ya sabes que siempre puedes contar con Hanji.

Freih volvió a sonreír. –¿Y a qué se debe esa ausencia?

–Tengo unos asuntos que atender fuera del país, ya te contaré cuando regrese.

–Si eso era todo no debiste venir hasta acá, pudiste avisarme por teléfono.

La hermana de Levi tenía ese orgullo que no le permitía dejarse sentir como una molestia, pero Levi ya se había acostumbrado a ello.

–No, vine a decirte otra cosa.

–¿Qué cosa?

–…– Levi respiró tratando de pensar las palabras que iba a decir. –Petra está embarazada.

Su hermana ni siquiera hizo un intento en ocultar su sorpresa.

–¿¡Qué!? ¡Pero se suponía que ella no podía tener hijos! ¿Cómo es eso posible?

–Hanji me confirmó que es verdad…

–¡Pero se separó de ti hace dos meses! ¿Tan rápido tuvo un hijo de otra relación? –De repente su hermana hizo una pausa como si hubiera descubierto algo. –Espera, entonces ¿Eras tú el que no podía tener hijos?

A Levi no le cayó muy en gracia la pregunta de su hermana.

–Maldita sea, escucha hasta el final antes de hacer preguntas. Petra aún no tiene otra pareja que yo sepa y el niño es mío.

–¡Oh, Dios! ¡Levi vas a ser padre! ¡Voy a ser tía!

Su hermana parecía más contenta con la noticia de lo que él pensaba, pero recordó que a ella siempre le gustaron los niños, aunque era un poco fría con ellos.

–Pero… él va a nacer justo cuando tú y ella deshacen su relación… Es una pena

–No, de hecho es mejor, así él no va a tener que sufrir por nuestra separación porque su vida será así desde el inicio.

–¿Es varón?

–Si.

–¿Cuánto tiempo tiene?

–Tenía tres meses cuando ella y yo nos separamos, así que ahora tendrá unos 4 o 5.

Su hermana se acostó en la camilla donde siempre estaba.

–¿Sabes? Hanji últimamente me ha dado un té que me ha hecho sentir mejor. Y creo que con esta noticia, podrás irte un mes sin preocuparte por mí.

–Trataré de no hacerlo.

–No seas mentiroso, lo harás de todas maneras, aunque tu ceño fruncido trate de decirme otra cosa.

–tu cara tampoco es muy amigable.

–Siempre te pones infantil conmigo. Eso está bien, espero que siempre seas el mismo Levi. –Freih lo miró fijamente –cuídate y ven a visitarme en cuanto vuelvas.

–Como quieras.

Sin nada más para decir, Levi se levantó y se fue.

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Horas más tarde, él y Eren estaban listos para partir.