Capítulo 10: Niñeros.
Jamás lo creyó real pero Otabek hablaba en serio con el hecho de quedarse con él en Rusia, después de que todo lo que pasó con el abuelo terminara finalmente el kazajo se contactó con su entrenador y prontamente cambiaron su lugar de entrenamiento al país vecino, Yakov no tuvo problema con ello para sorpresa de todos, el entrenador ruso dijo que le vendría bien a Yuri pasar tiempo con alguien tan correcto como Otabek, que espera que algo de la actitud de Altin se pegara en él. Aunque Victor y Yuri seguían sin tener problema de tener al amigo del rubio en su casa el moreno decidió rentar el apartamento del piso de arriba para mayor comodidad.
Yuri nunca le dijo que se sentía un poco solo, se había acostumbrado a la presencia de su mejor amigo todo el día en la casa, y aunque se veían todos los días en la pista y visitaba seguido el nuevo apartamento del mayor, el omega se sentía mucho más seguro con el kazajo a su lado todo el tiempo por lo que usaba como excusa a Victor y Yuuri para visitar todos los días el departamento del piso superior, donde Beka lo esperaba con comida deliciosa y una película en Netflix.
Su rutina de todos los días se volvió altamente alterada un viernes por la noche, coincidentemente el día del aniversario de bodas de la pareja Katsuki-Nikiforov. El matrimonio deseaba celebrar su aniversario a solas y la mejor idea que tuvieron para delegar el cuidado de su pequeño cachorro fue Yuri, después de todo el rubio adoraba al pequeño niño de ojos azules.
— Entonces te dejé una lista con todo lo que Haru necesita y sus horarios, cualquier cosa que pase llama a cualquiera de los dos, Victor ahora tiene dos celulares, dejé el número del segundo celular por su no contestamos el primero, hay medicina en la cajonera por si…
— Katsudon — Yuri interrumpió el discurso que el japonés estaba dando, Haru mientras tanto estaba en los brazos del rubio jugando con su cabello— Vivo aquí desde antes que mini-Katsudon naciera, creo saber varias de las cosas que aquí anotaste, y creo saber bien como cuidarlo, te prometo que llamaré si algo pasa pero por favor no te alteres tanto ¿Hace cuánto el viejo y tú no salen juntos? Calmate o yo mismo te subiré a patadas al auto para que disfruten su maldita noche de aniversario.
— Cuida el lenguaje cuando Haru está escuchando.
— ¡Váyanse ya o perderán su reservación! —Exclamó Plisetsky al japonés, quien después de chequear que el rubio estaba en lo cierto corrió fuera del apartamento, estaba en lo cierto, si no se apresuraba perderían la reservación en el restaurante. Ahora en el apartamento quedaba solo el omega y el pequeño Haru, quien aún jugaba con el largo y rubio cabello de su cuidador, sin entender realmente nada de lo que pasaba.
— Bien, vamos a darte de comer mientras escuchamos música. Tus padres tardarán en llegar.
Nunca antes había cuidado de niños, es más, antes de que naciera Haru Yuri era una persona de poco contacto con bebés y niños, recuerda que una vez le hicieron sostener un bebé ante algunos periodistas y este rompió en llanto, rápidamente lo devolvió a su madre e hizo como si nada pasara. Afortunadamente Haru era callado como el omega y Yuri parecía agradarle, o al menos eso mostraba el bebé sentado en su silla para comer.
— Cuando tengas dientes prepararé los mejores piroshki que alguna vez hayas probado, es una lástima que el abuelo no esté para que te prepare los suyos, pero haré mi mayor esfuerzo para que sean tan buenos como los de él —El pequeño claramente no entendía ni un poco lo que decía su "hermano mayor" pero de todos modos movió sus manos y se rió. Yuri rió un poco con él pero el momento fue interrumpido por un par de golpes en la puerta ¿Los padres del niño ya han regresado? ¿Tanto necesitan de su cachorro para estar afuera apenas una hora y volver?
Cuando abrió la puerta y vio a Otabek recordó que no le mencionó que esta noche no iría a ver películas a su apartamento — Beka, demonios, lo olvidé… No te dije que estoy cuidando a Haru, Victor y el Katsudon salieron por su aniversario y… Lo siento.
— No digas groserías cuando el pequeño está escuchando ¿Puedo pasar? —En silencio el rubio asintió, el kazajo se encargó de cerrar la puerta y Yuri volvió donde Haru, a terminar su tarea de darle de comer. Otabek saludó al pequeño desordenando su cabello y tomó asiento cerca de ellos, en completo silencio, simplemente contemplando — Él es muy tranquilo, recuerdo que cuando Aylin y Aysel eras así de pequeñas lloraban todo el tiempo, mamá nos dejaba con Serik cuidando de ellas mientras trabajaba y era todo un lío, ya que los dos éramos muy jóvenes, pero supongo que por eso me llevo bien con los bebés ahora, me gustaría decir lo mismo de mi hermana, pero no puedo.
— Aún no conozco persona que diga que le desagrades, Beka, creo que es algo que viene en tu persona más que en el hecho de que cuidaste a tus hermanas— Haru había terminado de comer por lo que pronto volvió a los brazos de Yuri quien comenzó a mecerlo de un lado a otro para ayudarlo con sus gases— Y hablo en serio, le caes bien hasta a Lilia, y Lilia odia a todo el mundo.
— Lilia no es tan mala, solo debes saber encontrar un tema de conversación con ella — "Y ahí está mi punto, Lilia no conversa con nadie" Pensó el rubio — ¿Vemos una película para hacer dormir a Haru? Juro que encontraré algo apropiado para niños en Netflix — No es mala idea, ya venía hora de hacer dormir al bebé y una buena distracción facilitaría el trabajo de hacerlo dormir, el niño había heredado la energía de Victor y Yuuri, juntos. Yuri caminó con el bebé en brazos hacia la sala y se sentó en el sofá, Haru en su regazo y Otabek al lado de Yuri. La verdad es que el kazajo no tenía ni la menor idea de títulos adecuados para niños así que simplemente puso la primera película que apareció en el género de Comedias Familiares, afortunadamente fue una buena elección para hacer dormir a Haru pues a los 15 minutos de iniciada ya se había dormido profundamente.
— Espera aquí, iré a dejarlo a su cuna — Habló bajito el rubio, dirigiéndose a la habitación de Victor y Yuuri donde mantenían la cuna del bebé. Se encargó de que quedara bien tapado y volvió a la sala, a su lugar en el sillón justo al lado de Otabek— ¿Quieres seguir viendo la película?
— ¿La verdad? Ni siquiera le estaba prestando atención, pero pensé que ayudaría a que Haru se durmiera —Rió el alfa, apoyando su brazo en el sillón, Yuri por su parte dejó caer la cabeza en el hombro del mayor. Desde el funeral de Nikolai que el contacto físico entre ellos se había hecho mucho más constante y cada vez más íntimo, pero nunca habían hablado del tema, simplemente comenzaron a estar más cercanos de lo que ya eran. Otabek rodeó con un brazo la menuda figura del omega y lo acercó a su cuerpo.
— ¿Te parece si vemos Black Mirror entonces?
— Creí que nunca lo pedirías.
Desecharon la idea de la película familiar y volvieron al menú de Netflix donde seleccionaron la serie mencionada, Yuri se había obsesionado completamente con esa serie pero había jurado al kazajo que solo la verían juntos y ha pasado ya más de una semana por verse todos los capítulos de una sola vez, pero el saber que vería los capítulos junto a él le hacía disfrutarlo mucho más es decir ¿Quién no disfrutaría de ver la televisión con baja luz y entre los fuertes brazos de alguien como Otabek? No puede ser culpado por sentirse así de bien en una situación tan doméstica con la persona que le gusta "Porque él me gusta en serio ¿Verdad? No es solo algo que me estén provocando mis estúpidas hormonas ¿Cierto?" Yuri nunca antes había sentido algo por una persona románticamente hablando ¿Cómo saber si ese algo que hay entre él y su amigo va más allá de lo que su segunda naturaleza les pide? "Debo hablar con Katsudon sobre esto" Pensó finalmente, no queriendo interrumpir el exquisito momento con el moreno debido a sus líos mentales además, el capítulo que reproducían era realmente bueno.
— Tierra a Yuri Plisetsky, repito, Tierra a Yuri Plisetsky, te preguntaba si quieres ver el otro episodio ¿Pasa algo, Yura? — Diablos, Otabek lo atrapó prestando atención a otra cosa ¿Qué decir ahora? Al parecer llevaba un buen rato preguntando si reproducir el otro capítulo de la serie o no. "Piensa rápido, piensa rápido Yuri, no digas algo estúpido, no digas algo estúpido"
— ¿Crees que deba hacer público el hecho de que soy un omega? — "Oh, mierda"
— ¿Por qué querrías hacer eso? Ya sabes cómo son los periodistas con ese tema ¿Recuerdas cómo fue con Yuuri? — Es cierto, cuando el mundo del deporte se enteró que el japonés era un omega (Antes que Victor fuese su entrenador) las cosas para él fueron mucho más difíciles, desde insinuaciones innecesarias de los patrocinadores hasta preguntas realmente indiscretas de los medios, finalmente se centraron en su condición de omega más que en su desempeño en el hielo. Afortunadamente Victor apareció para ayudar a Yuuri a callarles a todos la boca, lo que vino después de eso ya es historia conocida.
— Lo sé, así como también sé que soy capaz de callar de una patada a cualquiera que me diga algo estúpido, además soy un patinador genial, no hablar de mi asombrosa técnica es un delito —Claramente no era su idea inicial para desviar el tema de su distracción pero al parecer había funcionado y el tema de conversación había cambiado, a algo no muy cómodo para el rubio, pero definitivamente algo mejor que aclarar sus enredados sentimientos.
— Si está bien para ti, voy a estar ahí para apoyar lo que sea que quieras hacer Yura — A veces Yuri piensa que Otabek es irreal, pues no cree que alguien tan carente de defectos exista sin embargo no dijo nada, disfrutó de las palabras del kazajo y se acurrucó a su lado, siento recibido por sus cálidos brazos. Le agradaba la idea de pasar el tiempo libre con Otabek simplemente haciendo cosas domésticas como ver películas y acurrucarse en el sillón, pero no estaba seguro de si esto era alguna especie de señal para saber hacia dónde van sus sentimientos ¿Había una forma en específico para saberlo? Otra vez se había quedado atrapado en sus líos mentales, pero esta vez en vez de quedarse viendo al televisor se quedó pegado mirando el rostro del alfa, quien claramente notó eso, y su mano estaba en la mejilla del rubio "¿En qué momento?" Pensó cuando vio el rostro preocupado del moreno— Yura ¿Estás bien?
Además de ser absolutamente bueno en todo, Otabek también tiene la habilidad de lucir guapo en todo maldito momento "Demonios, debo resistir el impulso" El rubio en serio trataba de aguantarse las ganas de lanzarse a los brazos del más alto pero en cualquier momento la fuerza de voluntad se le iría por el caño. Para fortuna de la mente de Yuri, Haru despertó y su llanto se pudo oír en todo el apartamento.
— Demonios, ya vengo.
Haru parecía haber despertado por un mal sueño, sin embargo por más que Yuri lo intentara el pequeño no podía dejar de llorar, pronto Otabek apareció para intentarlo también sin resultado, Yuri comenzó a desesperar, Victor y Yuri no llevaban ni dos horas fuera de casa ¿Y si arruinaba su primera cita en mucho tiempo por no poder hacer dormir a Haru otra vez?
— Beka, no deja de llorar y no tiene hambre, su pañal está limpio, tengo que llamar a Victor.
— Espera, deja intentar algo, funcionaba todo el tiempo con mis hermanas, y créeme, cuando las dos lloraban al mismo tiempo era todo un problema —El kazajo tomó al bebé entre sus brazos con mucho cuidado, comenzó a mecerlo y después de un rato así comenzó a cantar una canción Somewhere Over The Rainbow pudo reconocer, Yuri había olvidado que a todas las cualidades de Otabek se le sumaba el talento musical, malo para la psiquis del menor pero muy efectivo con los bebés, si bien solo era la voz del moreno esta era suave y calmada lo que hizo que Haru dejara de llorar, con la misma calma su compañero patinador comenzó a pasearse por el apartamento, en ningún momento dejó de cantar y mecía suavemente al hijo de Victor y Yuuri, quien no dejaba de contemplar al kazajo cantar con sus enormes ojos azules "¿Cómo diablos se atreve a verse así con un bebé?" Se decía a si mismo Yuri siguiéndolos de cerca, cuando llegaron a la sala se decidió a mirarlos desde el sofá, fueron tal vez tres minutos los que se demoró en cantar toda la canción, pero fueron tres minutos que disfrutó de ver a Otabek con un niño en brazos.
— Sí que eres bueno en esto, cuando te retires deberías considerar dedicarte a cuidar niños— Haru no se había dormido pero había vuelto a su naturaleza tranquila, al ver a Yuri estiró sus brazcitos hacia él y el rubio respondió, ahora el bebé jugaba con su cabello como siempre lo hacía. Beka se rió un poco.
— Creo que me dedicaré a la música, después de todo ocupé varios años en la universidad con la música —Ambos volvieron al sillón para intentar hacer dormir otra vez al pequeño, esta vez no usarían la televisión— Puedo cantar otra para hacerlo dormir, si quieres, algo más tranquilo, menos Oz.
— Si pudiste hacer que dejara de llorar, definitivamente con otra canción lo puedes hacer dormir— Se acomodó con el bebé al lado de Otabek y este los abrazó a ambos.
— ¿Cómodo?
— Mucho… — Haru también parecía estar cómodo en los brazos del rubio, pues se acercó más a él luciendo completamente interesado en su "hermano mayor" y su amigo — ¿Vas a cantar o no? — El héroe de Kazajistán, antes de hacer caso a lo que Yuri le dijo rió un poco por la actitud del rubio, quien a pesar de estar en un ambiente completamente cómodo y familiar (Que en secreto Otabek disfrutaba mucho) No dejaba de lado su personalidad tan típica y entrañable. Conocía perfectamente la canción apropiada para hacer dormir a Haru, una que su madre cantaba cuando Serik y él eran más pequeños y así mismo lo replicaron ellos cuando cuidaban a las gemelas.
Comenzó a cantar "I'll Stand by You" en voz baja, pero con el volumen suficiente para que el rubio y el bebé escucharan su voz. La letra hablaba por sí sola, no había que pensar demasiado, era una canción que habla de la incondicionalidad y del interprete permanece al lado de esa persona en todo momento, sobre todo en los más tristes. Podría ser coincidente, pero la canción hablaba en parte de cómo se sentía hacia el rubio que descansaba entre sus brazos, Yuri no necesitaba esconder nada de él, fuese esto feliz, triste o vergonzoso, cualquier cosa que pudiera escuchar de Yuri estaría bien para él y siempre se mantendría a su lado para apoyarlo.
Para cuando terminó de cantar pudo ver que el pequeño bebé Nikiforov ya se había dormido en los brazos del patinador rubio — Yuri, se durmió, vamos a dejarlo a su cuna — Murmuró al omega moviendo un poco su brazo, pero este no reaccionó en lo absoluto, solo aferró un poco más al bebé en sus brazos— ¿Yuri? — Segundo llamado sin respuesta, estiró un poco el cuello y vio quizás la imagen más adorable que alguna vez ha visto en la vida, nada de lindos gatitos de internet ni pandas estornudando, de seguro no hay nada en el mundo más adorable que Yuri durmiendo con Haru acurrucado entre sus brazo. Se vio tremendamente tentado a tomar una fotografía pero si se movía un poco más despertaría al rubio, y no sentía deseos de romper la hermosa escena que tenía lugar entre sus brazos, lo que sí hizo fue acomodarse un poco mejor para tener mejor vista de ella. Desde hace un tiempo que Otabek tiene perfectamente claros sus sentimientos hacia el rubio que descansa entre sus brazos pero nunca se ha atrevido a decirlo por temor a arruinar la gran amistad que mantenían, y después de lo ocurrido durante el celo del menor ocultó sus sentimientos para evitar poner a su amigo incómodo, pero estaba bien así, mimaba a Yuri cada vez que quisiera y él parecía aceptarlo con gusto, pedir más sería ser demasiado ambicioso, o al menos eso pensaba.
Si el soñado día en que Yuri correspondiera sus sentimientos y forjaran una relación tan fuerte como la de Victor y Yuuri ¿Sería así como pasarían sus días libres? ¿Así sería si, hipotéticamente tuvieran sus propios hijos? Claro, aún eran extremadamente jóvenes y tener hijos no está en sus planes próximos al menos hasta tener más o menos la edad de Victor, pero si llegara ese día, con Yuri a su lado, le gustaría que las cosas fuesen de esa imagen mental que tuvo fue incluso más satisfactoria que la que tenía en frente.
El matrimonio Nikiforov-Katsuki volvió a su hogar pasadas las tres de la madrugada, algo tarde para ser una pareja con un cachorro esperando en casa, pero después de estas casi un año sin salir de casa a disfrutar el uno del otro perdieron la noción del tiempo estando juntos, sabían que en casa Haru estaría bien con Yuri.
— Yurio — El omega entró a la casa cargando un par de bolsas— Pensamos que tendrías hambre así que pasamos por Piroshki de camino ¿Quieres comer ahora o..? Oh. —En el sofá del apartamento Otabek, Yuri y Haru dormían plácidamente acurrucados entre sí, el japonés hizo un gesto a su esposo para que entrara en silencio. Victor al verlos casi grita de la emoción pero en lugar a eso sacó su celular y tomó una fotografía del momento — No vas a subir eso ¿Verdad? Yurio nos matará.
—Claro que no, pero admite que es algo que disfrutas contemplar, sé que en un futuro nos agradecerán por esta ¿Crees que deberíamos despertarlos? Hace mucho frío afuera — Yuuri negó y se acercó a ellos, Haru estaba tan dormido que no sintió cuando volvió a brazos de su padre, tampoco lo sintió Yuri quien solo se acurrucó más en los brazos del kazajo— Les traeré algo para que se cubran entonces.
Cuando Victor volvió con una manta y cubrió a los más jóvenes con ella se encargaron de apagar las luces y llevar al bebé a su cuna, dando por finalizado su día de aniversario. Mientras tanto en la sala de estar, Yuri despertaba al no sentir entre sus brazos al pequeño Katsudon, al ver que estaba cubierto por una manta y todas las luces apagadas supuso que Victor y Yuuri regresaron, cuando intentó levantarse para irse a su cuarto un par de brazos lo retuvieron, en ese momento recordó a Otabek, sintió como la sangre llegaba rápido a sus mejillas pero en vez de alejarse ocultó su rostro en el kazajo, respirando un poco de su aroma, que con el tiempo se había transformado en algo así como su relajante natural y antes de que se diera cuenta se había dormido nuevamente.
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Notas de la autora
Las cosas entre el héroe y el hada están más cercanas que nunca ¿La noche de amor doméstico será el pie inicial a lo que podría ser su futuro juntos? Al menos la pareja de casados lo piensa así ¿Cuál será el siguiente paso? ¿Podrá Yuri aceptar sus sentimientos y decírselo a Otabek o este último será quien tome el valor para abordar el tema?
Si conocen las canciones podrán notar que estuve viendo Glee (¿) Si alguien no conoce las canciones, estas son Somewhere Over The Rainbow de Israel "IZ" Kamakawiwoʻole y I'll Stand by You de The Pretenders.
Esta semana he estado muy enojada por muchas cosas y mi ansiedad alcanzó niveles "Yuuri Katsuki" sí, así de mal estoy (¿) Lamentablemente yo no tengo un Vitya que me ayude #penita. A este Fanfic le queda poco, si todo sale bien llegará a los 15 episodios + Un capítulo especial. Así que, afírmense a sus sillas y hagan sus apuestas, jeje. (SE VIENE EL +18 VIEJA NECESITO PREPARARME PARA ESTO)
El Otayuri doméstico me da vida y alimenta mi alma, así que les quise regalar un poco de este + Otayuri en paternidad, que es otra cosa que encuentro inmensamente… Linda.
Espero hayan disfrutado de este capítulo y nos vemos en unos días con la continuación.
