Advertencia: bueno, se supone que este es un fic clasificado como "M" así que habrá lenguaje soez y (como decía una amiga mía en el colegio) "escenas candentes" (XD!). Sin embargo, haré saber que hay un momento al final (muuuuuuuuuuuuuuuuuy al final) que podría perturbar a las mentes inocentes. Si no les gustan esa clase de eventos, absténganse de leer. Creo que estoy exagerando, no es ni muy fuerte…TT!... pero igual, es mi deber hacer la aclaración. Sin más, es hora de leer *risa psicópata*

Cáp. 10: "Despierta, Tigre dormido".

-Primero me despiden por culpa del imbécil de Sho; Tsuruga san me pidió que cocinara; Jefe le pide a Julie san que mande a senpai para presentarse… ¿Qué más me espera? Hoy ha sido el día más abrumador de mi vida- resoplando cansada, dirigió una mirada a los objetos que yacían sobre su mesita de trabajo: el regalo de cumpleaños de Tsuruga san; los chocolates para sus amigas, amigos y personas con las que estaba agradecida; y también…

*Flash back*

-¿¡Qué hacías durmiendo sobre ese tipo!?- Moko san estalló en furia después de encontrarla esa mañana, usando al "Beagle" como almohada. La pelilarga golpeaba un cinturón contra una de sus manos y sus ojos eran dos rendijas lanza rayos. Contrastaba mucho con Chiori chan quien no paraba de dedicarle sonrisas maliciosas.

-Nada… dormir, supongo-

-¡ESO YA LO SE, BAKA!- el suelo bajo ellas retumbó (tal vez el edificio entero) haciendo vibrar las ventanas y los platos en la alacena. ¿Por qué ese arrebato de ira? -¡QUIERO OLVIDAR LO QUE VI ESTA MAÑANA!-

-¿Tan mal me veo mientras duermo?- recordó que Tsuruga san una vez la vio en ese estado (peor aún, desde una perspectiva baja) ¡Qué pena!

-¡NO ES ESO!... ¡Mejor olvídalo!- ¡Pero sí era ella la que trajo el tema! –Veamos como quedaron esos chocolates…- recuperándose del griterío, se dedicaron a observar sus obras, todas muy satisfechas de sí mismas.

-Los de Kotonami san están muy decorados. ¡Qué bonitos se ven! Como son para un niño…- Chiorin, parada a un lado, miraba de soslayo el recargado contenido en las cajas de Moko san, obligándola a sonrojarse escandalosamente.

-¡Hiou kun no es un niño cualquiera! ¡Rayos!-

-Dime Kyoko, ¿A quienes les darás chocolates?-

-¡Ah! Pues: a ustedes, claro; a Okami san y el jefe; a Sawara san; a María chan; al presidente; algunas personas en "Box R"; a los chicos de "Bridge"; a Milu san; a Risa chan; al director Ogata; a Momose san y otros actores y actrices de "Dark Moon"; y Yukihito san; tal vez pueda enviar unos a Kuu otousan y su esposa. Creo que son todos…-

-¿"Crees"? ¡Es una muchedumbre!- Moko san no paraba de mirarla y mirarla, asombrada.

-Por eso sólo podré darle dos trufas a cada uno (estoy algo corta de presupuesto)-

-Lo que me sorprende es lo mucho que has sacado. Tantos chocolates con la misma cantidad de mezcla que nosotras…-

-Tsuruga san…- Moko san miraba pensativa el montoncito de cajas del lado de Kyoko -¿Has contado a Tsuruga san como parte del grupo de "Dark Moon"?-

-¡Ah! No. No voy a darle chocolates –nuevamente, miradas sorprendidas se fijaron en ella –Es qué… él no se ve del tipo que le guste mucho los dulces y de seguro recibirá cientos de ellos. Hice otra cosa, algo especial.-

-¡Claro que no!- ¿Eh? -¡¡Deben ser chocolates!- ¿Qué le pasaba a Moko? A veces le daba la impresión de que no simpatizaba con Tsuruga san (aunque viéndolo fríamente, serían una pareja ideal) ¿Por qué ese repentino ataque de obligación? -¡No es que me importe, claro!- giró el rostro a un lado, incomoda.

Sería… sería posible…

-"¿¡Podría ser que Moko san… MI hermosa Moko san esté enamorada de Tsuruga san!? ¡Oh, Kami sama en los cielos, has escuchado mi suplicas!"- Sí existía una pareja que haría brillar el firmamento, sería esa –"Moko san podría ser considerada una diosa entre diosas; su belleza no tiene límites… ¡Ambos encajan perfectamente! ¡Eso es lo que yo llamo "destino"! ¡Es como dicen "Dios los cría y ellos se juntan"!... ¡Bien por ti, Tsuruga san! ¡Eres tan afortunado!"- apretó los puños mientras lloraba de felicidad (cómo una madre que está a punto de ver a su hija casarse) –"¡Un momento!... ¿Sería acaso que Moko san es esa chica de la que Tsuruga san está enamorado? ¡Debe serlo! Tal vez sólo finge antipatía para no despertar sospechas… ¡No te preocupes, amiga, tu secreto está a salvo conmigo! ¡Ara! ¿Y sí Moko san sólo quería llamar la atención de Tsuruga san en el set? - mientras pensaba todas esas cosas, sus gestos y acciones se volvían sumamente extraños.

-¿¡Kyoko!?-

-¡Estoy tan feliz, Moko san! -

-¡DEJA DE BABEAR! ¿¡En qué rayos estás pensando!? ¡Pervertida!-

-¡Kotonami san, cálmate!-

-¡Sólo estoy mirando felizmente hacía el futuro! ¡Será un hermoso momento! ¡Dios de la dicha, por favor bendícelos!-

-Enloqueció… por fin llegó el día…- Moko san se llevó una mano a la frente, exasperada.

*Fin flash back*

Al haber descubierto la verdad, sintió una extraña mezcla de nostalgia.

-Así se deben sentir las buenas amigas cuando una de ellas va ser muy feliz; Sin embargo, creí que a Moko san le gustaba Hiou kun. ¿¡Pero que estoy pensando!? ¡Claro que no!- después de darse unas palmaditas en la cabeza, vistió la pijama; metiéndose bajo las cobijas hecha bolita –Será mejor que deje de buscar tanto a Tsuruga san. No quiero que mi Moko san piense cosas raras. Debo evitar pasarme por su casa y sólo dirigirme a él en el trabajo. Eso es lo correcto- extrañamente, esos pensamientos la ponían triste –Es increíble. Se suponía que hoy regresaría aquí después del incidente en TBM pero… mis piernas me llevaron hasta su apartamento. Y pensar que pasé dos horas sentada fuera de la puerta hasta que Julie san abriera- ya ahí, no pudo decirle la razón de su visita (estaba muy avergonzada); había dicho que confiaba en ella pero quizá no le creería (todos pensaban que había provocado a Shotaro, como siempre) pero lo más humillante, era la forma en que había sido despedida. Tsuruga san le confesó a "Bo" sobre los muchos trabajos en que lo botaron así que él comprendería como se sentía –No tuve valor… y terminé hablando de "Corn"- suspiró –A pesar de que no tratamos el tema de mi despido, al final, me hizo sentir más tranquila. La "Tsuruga – terapia" siempre me ayuda. Cada vez que hablo con él… me siento ligera- un rayo la partió en seco -¡Ara! ¡Eso no puede suceder de nuevo! La única que tiene derecho a esos privilegios es Moko san… ¡Dioses! Por lo tanto, nada de prácticas extrañas con senpai ni visitas nocturnas… ¡No señor! Pensándolo bien, mañana es el comienzo de mi perdición. La agencia debe estar enterada de mi problema en la televisora y dudo mucho que permanezca en secreto; recibiré un regaño magistral de Sawara san y cuando se enteren del concierto, tendré que cambiarme de oídos (de seguro el presidente se unirá). Pero lo peor…-tragó duro- … será el regaño de Tsuruga san… ¡Ah, el Rey de las Tinieblas me espera! ¡Por qué seguro descubre mi identidad como "Bo"! – un escalofrío le recorrió la espina dorsal. Esa imagen la aterrorizaría hasta en sus sueños.

*************************************LME***************************************

¡Qué sensación de placer!

-¡Sho! ¿¡Por qué hiciste algo como eso!? ¡Esto nos traerá problemas!- Shoko san no había parado de regañarlo desde que salieron de TBM. ¿Por qué debía de empañar ese fabuloso momento de gloria con preocupaciones sin fundamentos?

-¿Qué te preocupa? Nadie moverá un dedo por ella…-

-¡Debo recordarte que no es bueno buscar pelear con LME! ¡Y molestar a una de las favoritas del presidente no es sensato!-

-Ese vejete chiflado no es más que pura charla. No pasará nada. Conociendo a Kyoko, mantendrá la boca cerrada para evitar más vergüenza- rió divertido al imaginarse la cara de esa chica mientras es regañada cruelmente por sus superiores.

-¡Tsuruga san sabe la verdad!-

-¿Y qué? ¿Va ir por todos lados, defendiéndola? ¡Eso es demasiado anti genial!-

-¡Y también el problema con "Vie Ghoul"! ¡Dios! Aunque para serte sincera, jamás creí que ese sujeto fuera de de los que usan la violencia para resolver sus problemas. Es quien más me ha dejado impresionada. Debe sentir algo muy fuerte por Kyoko chan, ¿Por qué otra razón sería?- eso lo molestaba más que cualquier cosa. ¿Por qué esa ingrata iba a él para quejarse? ¡Ni siquiera el cabeza hueca de Ren sabía!

¿Qué había entre Reino y Kyoko que hizo al primero, regalarle la "llave" de su corazón?

-"¡Sólo recordarlo me da nauseas! ¿¡Por qué dijo que ella sólo pensaba en Tsuruga Ren!? ¿¡Lo hizo para molestarme!? ¡Bastardo infeliz!"- rechinaba los dientes por momentos y era consciente de la lúgubre expresión en su rostro (por poco y lo descubren el programa de ese día)

-Sho, ¿Qué es lo que te molesta? ¿Estás celoso?-

-¿¡Celoso!? ¿¡Yo!? ¿¡POR QUE!? ¿¡Por esa fea chica plana!? ¡Ja! Ya te dije que ella sigue siendo mi sirvienta…-

-Estás preocupado por perder el lugar que hasta ahora has tenido en el corazón de Kyoko- su manager le dedico una extraña mirada mientras hacían un alto en el semáforo –Si no estás celoso, debes dejar que ella haga lo que quiera con su vida- gruñó ante eso. Él tenía todos los derechos sobre ella –Con lo que hiciste hoy, ella te despreciará, seguro. Debes disculparte-

-¿¡Cómo!?-

-Sí, eso tienes que hacer o te borrará de su vida para siempre- eso no tenía sentido: EL era la razón de vivir de Mogami Kyoko (por su sed de venganza) Olvidarse de él equivalía perder las ganas de vivir. ¿Dejarlo atrás? ¡Eso no sucedería! Sin embargo, había muchas amenazas rondándola (Tsuruga Ren era la más grande) Sí ella se enamoraba de alguien, ¿Olvidaría la venganza?

-"No. Lo qué siente por mi es más fuerte que cualquier otro sentimiento. Reino tenía razón: el odio es mucho más poderoso que el amor"- una idea vino a su mente -¿Sabes? Creo que tienes razón: me disculparé. Le compraré un bouquet de flores de ciento cincuenta mil yenes-

- Es un poco exagerado pero está bien sí crees que eso la hará feliz…-

-Claro que lo hará…-

********************************LME******************************************

Set de "BOX R".

Dos de la tarde.

Cinco chicas se encontraban reunidas en un callejón. La que parecía su líder encaraba furibunda a una de sus camaradas.

-Yumika, ¿De verdad piensas dejarnos?-

-Natsu, sí me quedo, sabes que me llevaran a la cárcel. Aquella chica a la que casi matamos "cantó" a los policías. - la jefa sonrió fríamente, torciendo la boca.

-¿Haces esto para protegerme? ¡Eres patética!- girando sobre sus talones, caminó hacia la calle, con las manos en los bolsillos. Su andar grácil la distinguía de las demás, que sólo la seguían volteando a ver de vez en vez a su ex compañera –De todas formas, Satori promete ser muy útil… si… pronto comenzará otro periodo escolar…-

Yumika observó su ex banda, marcharse. Sonrió compasiva a la nueva miembra y no pudo evitar suspirar llena de nostalgia.

-Adiós, "jefa"-

¡CORTEN!

-¡Se imprime! ¡Buen trabajo a todos! Este fue el final de temporada- algunos aplaudieron entusiasmados; el joven director se acercó al quinteto, feliz de la vida -¡Estuvieron excelentes! ¡Qué suerte que vinieras antes de tiempo, Chiori chan! Pudimos filmar la escena final con Momose san. Pueden irse. Supongo que nos veremos esta noche en la fiesta, ¿Verdad?- todas asintieron enérgicamente. Makino san y su compañera pidieron disculpas para cambiarse; dejando a Kyoko, Momose san y Chiori comentando sobre el capitulo.

-Lo siento mucho, pero debo irme- Kyoko salió como exhalación, despidiéndose con una mano -¡Las veré en la noche!-

-Esta chica… ¡Siempre anda de un lado para otro! ¿De dónde saca tanta energía?- Momose san miraba el rastro de polvo tras los pasos de Kyoko.

-Quien sabe…- mirándola, Chiori dejó que su mente trajera la plática que recién tuvo con Kotonami san.

*Flashback*

-Oye, ¿Por qué le sugeriste a Kyoko que le regalara un chocolate a Tsuruga san? Dijiste que él comenzaba a gustar de ella y eso no era bueno- la pelilarga no contestó mientras leía una revista en el taxi que compartían de camino a su casa -¿Qué es lo que no te gusta de él?-

-Hay algo que no cuadra con su personalidad. Según lo que Kyoko comentara (algo sobre el "rey demonio"), hace que dude de sus intenciones- ¿Eso la afligía? Rió divertida. Ella empujó a Kyoko por las escaleras para saciar su envidia; comparado con la "máscara" que Tsuruga San pudiera haber creado para engañar a los demás, no podía ser tan grave. La mayoría de personas lo hacía a menudo.

-Todos tenemos algo que esconder. No creo que sea grave si ha logrado triunfar en el medio. Y si vas a protestar por su fama de "matador", debes saber que él no lo hace a propósito (sus compañeras de rol carecen de profesionalismo) A mi forma de ver, si Kyoko confía en él, no hay razón para preocuparse-

- Una vez, ella me preguntó qué pasaría si –HIPOTETICAMENTE- ella matara a la persona que más amaba con tal de salvarme-

-¡Qué pregunta más rara? ¿Era una actuación?- ella asintió -¿Qué le dijiste?-

-Qué la odiaría por metiche. Bueno, me he puesto a pensar y creo que estoy siendo entrometida…-

-No, Kyoko nunca se enfadaría contigo por eso; en su caso, preferiría mil veces abandonar un amante a perder sus amigas. Y más importante, ella se niega a recibir o dar esa clase de afecto- compasivamente, ofreció un abrazo a la pelilarga; siempre son su cara seria y tranquila pero cuando tocaban temas que referían a la miembra veterana de la sección "Ámame", perdía la compostura y sacaba todo su lado infantil: Moko san tenía miedo de perder el trato preferencial de Kyoko.

-No puedo evitar ponerme celosa, Chiori san. ¿Oíste lo que dijo? Hizo algo ESPECIAL sólo para él. No es justo. Nosotras somos las que más merecemos privilegios de su parte-

-Es comprensible. Yo siento igual pero no podemos acapararla. De algo si podemos tener certeza: nadie nos quitará nuestro puesto en el corazón de esa chica. Nadie –

-Más le vale. Quiero seguir presumiendo de ser una de las pocas personas en las que confía ciegamente-

*End Flashback*

-"Kyoko está feliz porque esta noche abrirá su corazón para alguien. No sé quien sea y dudo que lo sepa"- y ella no revelaría esa verdad (conociéndola, se asustaría)

**************************************LME************************************

Catorce de febrero.

Cuatro treinta de la tarde.

Mogami Kyoko se dirigía al camerino de Tsuruga san en el set de "Dark Moon" para darle su regalo de cumpleaños. Aunque según los itinerarios para la fiesta, debería estar en la villa del presidente para los ensayos.

-"Se supone que es una sorpresa mi participación así que está bien. De todas formas, hemos ensayado sin descanso"- sonrió satisfecha aunque tragó duro antes de tocar la puerta. Ese día cuando fue a la oficina, temprano en la mañana, nadie le dijo nada (ni Sawara san) fue como cualquier otra mañana de trabajo aunque escuchaba algunos cuchicheos por ahí –No entiendo, deberían haberme regañado hasta el cansancio. Quizá Tsuruga san sea el encargado de "castigarme"-Suspiró pesadamente- No hay más que hacer. Bien, ya estamos aquí"- con un suave movimiento, tocó la puerta. Una voz conocida la invitó a pasar –¡Buenos días, Tsuruga san; Yukihito san!-

-Buenos días, Kyoko san- senpai desplegó su aura sagrada por toda la habitación. Creyó que se carbonizaría por la luz, ¿No estaba enojado? -¿Qué te trae tan temprano?-

-Etto, pues… vengo a darle algo…- Yukihito san tenía juntas las manos y en sus ojos veía el brillo de quien espera ver lo más hermoso del mundo. ¿Qué le pasaba? –Aquí está… ¡Feliz cumpleaños, Tsuruga san!- no supo porque, pero el ambiente se volvió algo pesado (si tan sólo el mánager quitara esa cara de decepción)

-Muchas gracias- él estaba sumamente feliz mientras tomaba entre sus manos el enorme obsequio -¿Qué es? ¿Puedo abrirlo?- ¿¡Ehh!? ¿¡Por qué tan pronto!?

-¡NOOOOOOOOOOOOOOOOO! ¡Todavía no! ¡Hágalo cuando este solo en su casa! ¡Es tan vergonzoso!- ¡Dios! Sí lo veía desde ese momento, no podría volver a verlo a la cara en todo el día.

-Está bien. No te preocupes…- por lo menos no estaba enojado.

-Y ahora, Yukihito san- el de lentes señaló su pecho, algo consternado pero fue peor cuando puso la cajita con chocolates sobre sus manos -¡Feliz San Valentín!- jamás había visto un rostro tan deformado -¿No le gustan los chocolates?-

-¡No! ¡No es eso!- confidente, la haló a un lado para susurrar en su oído –Kyoko chan, ¿Sabes que para "esto", se debe tener un orden?-

-¿Cómo así?-

-Primero se los tienes que dar a la persona al mando, ¿No?- Lo sabía pero para su mala suerte, olvidó el "otro" presente. Avergonzada, sabiendo lo que diría si se enteraba de lo descuidada que era (agregando su despido y el evento de la noche), usó la primera excusa que se le ocurrió.

-¡Sí, debo buscar al director Ogata!- corriendo como loca, salió de ahí sin prestar oídos a los llamados del manager– "¡Lo siento! ¡Se lo daré después! ¡Lo juro! ¡Por mi honor como kouhai y mejor amiga de la futura novia, cumpliré mi deber!"-

¡Qué mala forma de comenzar el día!

************************************

Ogata san, Oohara san e Itsumi chan tenían sus chocolates (el director se los comió en el instante mientras hacía caras divertidas) Pronto comenzarían a filmar esos extras. ¿De qué se trataría?

-"Ojala no sea algo como lo que se le ocurrió a Yukihito san"-

*Flash back*

"-¡Kyoko chan! ¡Qué buena actuación! ¡Magnifica! ¿Sabes?- Yashiro san entrecerró maliciosamente sus ojos –Me dio la impresión que "Mío" se traía algo con "Katsuki". ¡Qué pareja más interesante! ¡Quien quita que entre las escenas adicionales, pongan un romántico momento entre ustedes!- ¿¡POR QUE ESTABA TAN ENTUSIASMADO POR UNA ABERRACION COMO ESA!?

-¡No diga eso, Yukihito san! ¡Está totalmente fuera de contexto! ¡"Katsuki" jamás miraría a "Mío" de esa manera, si tiene a "Mizuki"! Sí hiciera eso, estaría loco de remate- Tsuruga san no dijo nada, sólo sonrió incomodo. ¡Claro! Su personaje estaba siendo puesto en vergüenza.

*End FlashBack*

-"¡Me da escalofríos de solo imaginarlo! ¡A nadie se le ocurría una estupidez semejante!"- estaba tan ocupada pensando en ello que no se fijó en los murmullos que comenzaban hasta que Momose san sacudiera su hombro.

-Kyoko chan, mira…- girando el rostro, observó al bastardo de Fuwa Sho caminar hacía ella, pasando de largo a un sorprendido Tsuruga san. ¡Sólo verlo desataba en ella una sed de sangre imparable! ¿¡Y qué era eso que traía!? ¡Era enorme!

-Yo, Kyoko- ¿¡Cómo osaba saludarla!? ¡Esa falta de vergüenza la enervaba!

-¡TU!- pisando fuerte se acercó a él, encarándolo con toda la rabia que podía.

Correría la sangre en el set de "Dark Moon".

***********************************LME******************************************

¡El peor día de la historia!, definitivamente.

Primero, Kyoko chan le daba a Ren un regalo de CUMPLEAÑOS (bueno, ya le había dicho que lo daría el catorce) en vez de hacerlo pasar por el de San Valentín. Como si eso no fuera suficiente, a él… ¡A Yashiro Yukihito san, manager de Tsuruga Ren! –"¡ME DIO CHOCOLATES! ¡OH KAMISAMA, SALVAME!"- y no era exageración. Después de que la actriz saliera corriendo como antílope, Ren no dejó de darle miradas frías. Después…

"-Yashiro- estaban esperando a que el director Ogata terminara de supervisar las escenas extras que harían cuando el actor se colocó a la par. El tono de voz indicó que no le esperaba nada agradable –Te daré todos mis chocolates de San Valentín si me das esos que te regaló Kyoko san- creyó que la boca le arrastraba como un trapo.

-Etto…- retrocedió un tanto –Kyoko chan los hizo para mí… no sería correcto dárselos a otra persona- tenía miedo de Ren, pero prefería morir a cambiar algo hecho a mano por su hermanita.

-Ella no tiene porque enterarse, ¿Verdad?- ¿Por qué Ren usaba esa voz de maleante extorsionando a una pobre victima? Cada paso que retrocedía, era adelantado por el más alto –Tendrás mucho más. Incluso hay chocolates traídos desde el extranjero: todo será tuyo a cambio de dos trufas…- era verdad; entre los regalos de Ren, había una gran cantidad de chocolate traído de Francia. Una oferta muy tentadora pero él ya tenía una respuesta.

-¡No!- rápidamente, sacó la cajita de trufas y antes de que Ren pudiera quitárselas, se las metió a la boca. La sensación placentera del chocolate derritiéndose en su lengua compensaba todo el sufrimiento que un Ren vengativo pudiera darle y se veía bastante por la furiosa mirada que le daba –Están buenos…- ¿¡Desde cuando era tan cínico!? Pero era inevitable al sentirlo tan enojado.

-Uhmmm…- fue su respuesta antes de darle la espalda y marcharse cerca de la puerta."

-"Justo en el momento en que Fuwa entrara como "Juan por su casa"- estaba horrorizado, paralizado y conmocionado pues el mocoso idiota iba directo a Kyoko chan. ¿Acaso pensaba torturarla, burlándose de ella una vez más?

-¿Qué es lo que quieres?- la actriz encaró fríamente al que fue su amigo de infancia sin disimular el odio que sentía -¿Tienes algún asunto pendiente conmigo?-

-Sólo quería disculparme- ¿Estaba oyendo bien? ¿¡Fuwa realmente iba a pedir disculpas por ser el causante del despido de Kyoko chan!? ¡Debía ser una broma! –Me pasé de la raya anoche…-

-A mí no me engañas, ¿Qué vas a ganar con disculparte? ¿Qué te hizo cambiar de parecer?-

-Muchas cosas, entre ellas, el que TU "hombre" casi me arrancara un brazo por defenderte-

-¿De qué estás hablando? ¿Cuál hombre?-

-Quizá lo reconocerías mejor como tu "mascota"… "Beagle"- muy bien disimulado pero pudo sentir los celos emanar del cantante –Ese bastardo…-

-¿Reino? ¿Qué fue lo que hizo?-

-Eso no importa. Sólo quería disculparme y felicitarte por haber conseguido pareja. Creí que nunca lo harías… como eres tan plana- ¿Cómo podía existir en este mundo una persona tan pretenciosa? ¡Llamar "plana" a Kyoko chan! ¡Qué alguien lo bajara de su nube! Y era más molesto escuchar los murmullos de emoción por parte del staff, Oohara san y Kijima san. Momose san permanecía seria mirando a Kyoko.

-¿¡Pareja!? ¡Reino no es mi pareja! ¡Es mi amigo!- ¡Oh! ¡Esa fue una gran confesión! ¿Ya lo consideraba un amigo? Miró a Ren y tragó duro: el rey de las tinieblas comenzaba a resurgir -Y de todas formas… ¡No tengo porqué darte razones a ti!- antes de girar y regresar por sus pasos, Fuwa le lanzó el enorme bouquet de orquídeas -¡Oye! ¿¡Y esto qué demonios es!?-

-Es mi regalo de felicitación (incluso conseguir un amigo es un logro), me aseguré de ponerle todas las cosas que te gustan- en efecto, el arreglo estaba ricamente adornado con toda clase de piedras y listones. A pesar de odiar a quien lo regalaba, la actriz no podía evitar admirar los detalles. Quizá cayó en la cuenta pues de inmediato recuperó la compostura, lanzándolo de regreso.

-¡No quiero nada que venga de ti! ¡Llévate tus flores y tus excusas a otro lado! ¡Tengo que trabajar!- Fuwa volvió a insistir, obligándola a sostener el "regalo" entre sus manos.

-Acéptalo, es lo único que recibirás esté día de seguro ¡Pobrecilla! El "Beagle" estará rodeado de presentes hechos por fans bonitas. Sería muy malo para su reputación si supieran que le da obsequios a una chica como tú- ¡Eso era el colmo! ¡No iba a permitir que se burlara de ella! Giró el rostro una última vez en dirección a Ren, buscando una reacción. Nada. El actor sólo miraba al frente.

-¡Tampoco te importa si recibo regalos o no o sí le doy algo a otras personas! ¡Pero si tanto quieres saber, sí les he dado chocolates a mis amigas, amigos y personas con las que estoy en deuda!- en mal momento, el director comenzó a llamar a todos al set, obligándolos a dejar el extraño drama entre esos dos. Mientras se alejaban, Kyoko y Fuwa continuaron discutiendo.

-Tsuruga Ren…- escuchó claramente -… ¿Le has dado chocolates a él?- observó como Kyoko se sonrojó levemente.

-¡No! Fue otra cosa…-

-¿Qué?-

-¿¡Qué te importa a ti!?- el rojo de sus mejillas aumentó considerablemente, enfadando al chico. Luego… todo fue tan rápido… Fuwa murmuró algo muy cerca de Kyoko chan; él tuvo que ir tras Ren justo en el momento en que llamaron a "Mio"; Ren ofreció buscarla sólo para encontrase con la escena más traumatizante de su vida: Fuwa sostenía a Kyoko por el frente de la blusa, besándola apasionadamente.

-"¡JODER! ¡NO! ¡ESTO NO PUEDE ESTAR PASANDO EN VERDAD! ¡ES UNA PESADILLA!"- ese era el peor día de San Valentín de la historia –"¡Ren! ¡HAZ ALGO!"-.

¡Ese desgraciado le estaba dando el primer beso a Kyoko chan!

***************************************LME*************************************

Trató de contenerse lo más posible pero resultaba difícil: la chica que amaba estaba siendo besada por otro hombre (sujeto que seguía teniendo el mayor espacio en el corazón de ella) con tanta vehemencia que cualquiera diría que eran dos amantes enamorados.

Pero notaba que no era el caso. Kyoko luchaba con todas sus fuerzas por separarse al mismo tiempo que Fuwa la obligaba a permanecer unida a sus labios.

-¡Nunca había visto un beso tan largo!-

-Ni siquiera en las actuaciones vi algo semejante-

Yashiro san y Ogata san quedaron paralizados (aunque sus rostros desencajados eran terriblemente cómicos) nadie hacía nada por detenerlos. Miró de nuevo la escena y sintió ganas de asesinar al cantante. No iba tolerarlo más. Después de eso, ella consideraría el beso como primero (al no acordarse de "Corn" y no tomar en cuenta su beso de "actuación") ¿Por qué siempre que conseguía algunos avances con ella, Fuwa tenía que reaparecer y botarlo todo?

-"No. No permitiré que lo haga"- adelantándose, cerró los puños, listos para estrellarse contra el rostro que materializaba toda su rabia. Mas fue demasiado tarde, Kyoko logró empujar lejos al agresor, destilando furia por cada poro de su cuerpo.

-¿¡A que estás jugando, cabrón!?- con asco, limpió sus labios con el dorso de la mano. Creía que se abalanzaría sobre la yugular de su enemigo -¿¡Cómo te atreves a besarme!?-

-¿Besarte?- indiferente, el chico arregló su abrigo y entre sacó de los labios un trozo de chocolate masticado –Lo único que hice fue darte a probar un poco de esto. Es un chocolate muy caro y sólo te permití probarlo, no comerlo. Eso es todo, ya me voy- el ramo de flores se estrelló contra su espalda. Kyoko lo lanzó con todas sus fuerzas (esperando matarlo, quizá)

-¡Llévate esa basura que trajiste! ¡No quiero nada tuyo!-

-Quédatelas… son mi regalo de compensación por robarte el primer beso- Kyoko quedó pasmada –así que tómalo para que no me molestes después, llorando de tristeza- regalándole una risa de superioridad, comenzó a caminar hacía él, retándolo con la mirada. Era una lucha silenciosa y pudo ver claramente sus intenciones en la mueca de desprecio en sus labios: "Ella jamás olvidará su primer beso y cada vez que piense en ello, pensará mí". ¡Maldito narcisista egocéntrico!

-Tú no has sido mi primer beso…- esas palabras dejaron en silencio a todos los presentes, pero quieres tenían las expresiones más impactadas eran Yashiro san, Fuwa y él.

-"¿Podría ser…?"- pensó ilusionado. ¿Habría recordado?

-¿¡Qué dijiste!?-

-Lo qué oíste, cretino. ¡Tú no has sido mi primer beso! ¡Mi primer beso… me lo dio un hada llamado "Corn"!- los ojos se le iluminaron, llenos de estrellitas y sus mejillas estaban sonrojadas deliciosamente. Todas esas reacciones causadas por su mero recuerdo. Notaba comenzar a sonreír.

-¿¡De qué demonios estás hablando!? ¡Eso no existe! ¿¡Te has besado ya con alguien que no sea una estupidez creada por tu imaginación!?- extrañamente, Kyoko movió levemente el rostro en su dirección. Fue a penas un tic pero para él, significó un momento de distracción por parte de la actriz que Fuwa no pasó por alto, mirándolos a ambos furioso. No pudo evitar devolverle una sonrisa superior; podría no saber que era "Corn" pero sí haber besado a Kyoko antes que él.

-Kyoko…- Fuwa desvió la mirada y caminó de nuevo hacía la actriz, lo suficientemente cerca para murmurar, lleno de rabia –Eres una cualquiera, igual que tu madre…-

-¿¡Cómo dijo!?-

-¿¡Cómo se atreve!?- Momose san adelantó unos pasos, furiosa. El director Ogata dejó su expresión agitada para cambiar a una de molestia; Yashiro vociferó una grosería. Si alguien hubiera prestado atención, hubiera presenciado el ascenso del "rey demonio" en todo su esplendor. Llamar a una mujer "cualquiera" era una ofensa imperdonable. Mucho menos si era Kyoko el objeto del calificativo.

-¡Sho!- Shoko san apareció por la puerta lateral, alarmada y molesta -¡Dijiste que tardarías un segundo! ¿¡Qué estás haciendo!?-

-Nada importante. Sólo que desperdicié miles de yenes en nada- ¿¡Hablaba de Kyoko como si fuera un mueble barato!? ¡Qué atrevimiento! Estaba listo para atacarlo.

-¡Fuwa…!- de la nada un zapato salió volando en su dirección, golpeando la cabeza del susodicho.

-¿¡Qué te pasa, perra psicópata!?-

-¿¡A quién le dices "cualquiera", hijo de perra malagradecido!? ¡Vete antes de que se me olvide que puedo ir presa si te parto la madre hasta dejarte lisiado! ¡Tú, la carga de toda mi vida! ¡Fuera de mi vista!- quitándose el otro zapato, lo aventó nuevamente; fallando penosamente. Probablemente por tener los ojos anegados en lagrimas -¡Y no hables de mi madre! ¡Deja de echarme en cara lo poco que sé sobre ella!-

-Lo… lo lamento - la madre de Kyoko era un tema delicado e inmencionable. Fuwa debía saberlo pues de verdad estaba arrepentido. Con la cabeza gacha, tomó unos mechones de su cabello rubio, halándolo desesperado –Mira, si quieres puedes darme un puñetazo en la cara…-

-Vete…- era una advertencia –Vete… no quiero verte-

-Está… está bien… recuerda que debes ir pasado mañana a "Queen Records" para grabar tu parte…- una mirada impaciente bastó para callarlo y hacerlo huir con la cola entre las patas.

-Kyo... Kyoko chan… realmente… yo… lo siento mucho… Sho de seguro lo lamenta- la manager ofreció una pronunciada reverencia a modo de disculpa, siendo ignorada despectivamente.

-Deja de disculpar todo lo que hace… no me interesa si lo siente o no. Retírate- el tono de su voz fue recalcitrante y de inmediato, Shoko san dio la retirada, llorando asustada. La actriz permaneció unos momentos quieta en su sitio. Pasaron exactamente diez segundos antes de obtener una reacción de ella.

-¿Kyoko san?- cauteloso, la tomó por los hombros, tratando de encontrar sus ojos. Ella sonreía amable, como si nada hubiera pasado.

-Estoy bien- eso era mentira –Vamos, que hay trabajo por hacer-

-¿Segura?- apurada, buscó los zapatos y los devolvió a su puesto inicial.

-No ha pasado nada, Tsuruga san- con unas palmadas de alivio en su hombro, quiso convencerlo pobremente y fallando. Claro que pasaba algo, ella no podía oír hablar de su madre sin alterarse. Siempre fue su punto débil. Pero, también estaba intrigado, ¿Qué sabían los Fuwa sobre la familia de Kyoko? ¿Quién era su padre? Era claro que fue una hija no deseada, pero entonces, ¿Por qué su madre no la dio en adopción? Muchas preguntas le venían encima y estaba seguro que Kyoko también pensaba lo mismo pero lo disimulaba con todas sus fuerzas -¡Bien! ¡Vamos por esas escenas!- ¿Por qué Kyoko sabía tan poco de su madre?

-Ren…- Yashiro san seguía con la vista a la actriz (discutiendo con Momose san y Oohara san con mucho entusiasmo) pero lo sorprendió mucho recibir un destello de furia por parte de él –Eres un cobarde-

-¿Disculpa?-

-¡Lo oyes! ¡Eres reverendo cobarde! ¡Tuviste la oportunidad de moler a golpes a ese idiota pero tú sólo te quedaste parado, mirando!-

-Eres muy injusto, ¿Querías que lo enviara al hospital? ¿Qué pasaría con mi imagen?-

-¡Sí! ¡Ofendió a tu chica! ¡Y le robó un beso! ¡Eso es acoso sexual! ¡En ese momento, podías mandar al infierno tu imagen y los buenos modales!- él sabía, pero…

-Ella no es mi chica…- Yashiro dejó caer a un lado ambos brazos y tenía la expresión de quien mira por primera vez la verdadera cara de una persona.

- Y tú no eres lo que yo creí que eras. Pensaba que tenías más agallas- suspirando pesadamente, el de lentes caminó unos pasos, alejándose de él –Quizá, ella estaría mejor con alguien como Reino…-

-¿¡Cómo se te ocurre…!?-

-¡Por lo menos a él no le importa que los demás lo vean perder la cabeza! ¡Incluso Fuwa hizo lo mismo en Karuizawa! Dime, Ren, ¿Qué has hecho tú?- ¿Por qué estaba tan enfadado con él? ¿¡Qué no veía que en esos momento, deseaba usar al cantante como pera de boxeo!?

-¿Qué quieres que haga? ¿Qué golpee a todos los que se le acerquen? No puedo acapararla…-

-Entonces, sal con ella…-

-¿Cómo?-

-¿¡Ves!? ¡Eres demasiado pasivo, Ren! Quieres que ella no sea de nadie más pero no tomas compromisos y dejas pasar las oportunidades… ¡Lánzate de una vez! ¿¡Qué sería lo peor que pudiera pasarte!? ¿No vale la pena arriesgarse un poco?- Yashiro lo tomó por las solapas de la camisa. Su tono era tan… desesperado. Era un ruego, prácticamente.

-No si ella me borra por completo de su existencia- aún era muy pronto. No pensaba jugarse el poco espacio que ocupaba en su vida tan apresuradamente. Tenía mucho que perder –"A menos que confiese ser "Corn". Aún es muy pronto"- repitió, pero su corazón dio un brinco cuando ella cruzó una mirada con él, sonriéndole dulcemente; llamándolo.

La culpa hizo presencia pues si alguien lo ofendiera, a Kyoko poco le importaría poco perder su "máscara de actriz" porque saltaría de inmediato en su nombre. El manager tenía toda la razón: era un cobarde y de "caballero" no tenía nada.

-"¿Cuándo me convertí en algo que no soy? Yo quería ser el único que la protegiera y cuando pasan los problemas, no hago nada. ¿Qué pasó con "Kuon"?- buscó en su interior la respuesta y la obtuvo, como un susurro asqueado –"Todo es tu culpa, "Tsuruga Ren. Por ti, estoy más limitado que nunca"…"-

*********************************

Eran las ocho en punto de la noche y la casa del presidente Lory estaba llena de gente, la mayoría, personas relacionados al medio y pertenecientes a otras agencias; muchos ojos fijos en él. Huyó de quienes lo llamaban a sus grupos para tomar una copa pues buscaba con la mirada algún camarada: Yashiro estaba a lo lejos, platicando animado con una chica de cabello rojo muy alta. Cruzaron miradas pero el manager giró el rostro a un lado.

-"Creo que me lo merezco"- después de la discusión de la tarde, casi no hablaron y fue abandonado inmediatamente después de terminar la filmación (ni siquiera le permitió llevarlo en el auto) No sabía cuánto duraría esa "Ley del hielo" pero le dolía ser ignorado –"Hablaré con él. Cuando se entere de mi plan, no podrá evitar lanzarse y ayudarme. Ahora, ¿Dónde estará Kyoko?"- por más que cabeceaba por todas partes, no la encontraba –"Estoy preocupado. Actuaba con normalidad pero estaba algo tensa"- era inútil, no había rastro de ella por ninguna parte. En busca de información, optó por acercarse al manager y a la chica; de cerca, le era conocida.

-Sí, ayudé a Kyoko con la ropa. La deje sola con el peinado (dijo que ella misma lo arreglaría) ¡Espera a verla, Yashiro san!-

-¡No puedo aguantar más! ¡Tengo la cámara lista!- del interior del saco, extrajo el móvil (asegurándose de colocarse antes los guantes) Alguien pasó a su lado, golpeándolo un poco. Descubrió que se trataba de Amamiya san; tras ella, Kotonami san y Momose san cerraban la marcha. Ninguna reparó en él.

-¿Qué pasa?-

-¡Risa chan, es terrible!-

-¿¡Qué sucedió!?- fue turno del manager para espantarse.

-¡Alguien le ha hecho una travesura a Kyoko! Cuando aplicó el fijador de cabello, comenzó a decolorarse… ¡Y faltan cuarenta y cinco minutos para la presentación!- Risa, mordió desesperada su labio inferior, buscando por todas partes hasta que descubrió a Jelly Woods* (¡Ni imaginaba que ella estuviera en el evento!)

-¡Jelly san!- la pequeña estilista espabiló al llamado, sonriendo -¿Has visto a Kiri chan? ¡Es una emergencia!-

-Creo que sí aunque sabes que a ella no le gusta mostrar la cara por estos lados, ¿Qué necesitas? Yo puedo ayudarte…-

-¡No! ¡Debe ser Kiri chan! ¡Sólo ella es capaz de trabajar tan rápido!- cada vez más afligida, continuó hurgando entre las filas de invitados hasta que una chica menudita y con cabello esponjado apareció de la nada, masticando despreocupada un pincho de frutas -¡Kiri chan!- no hubo tiempo para ella en responder: fue tomada de la cintura y llevada tras el extravagante escenario -¡Necesitamos tu magia!- y de esa manera, desaparecieron.

-¿Qué fue todo eso?- Jelly notó su presencia, saltando emocionada -¡REN CHAN! ¡Tanto tiempo!

-¿Cómo has estado, Jelly san?-

-Sabes que conmigo no debes ponerte tan serio…-

-¿Quién era esa chica?-

-¿Ella? ¡No puedo creer que no la conozcas! ¡Es Koshiba Kiri*!- eso lo sorprendió bastante. Ese nombre era legendario hasta en su tierra natal (aunque no la conocía de vista) –Ella fue mi mentora y hasta la fecha, nadie ha igualado sus habilidades. Sin embargo, lleva años lejos de Japón. Quizá "mi querido" la obligara a regresar- ambos guardaron silencio un rato, observando las platicas ajenas y el ir y venir de algunos jovencitos pretenciosos (creyó ver a Fuwa rodeado de mujeres algo mayores para él) –Ella está aquí-

-Ah…-

-¿¡Cómo qué "Ah"!? ¿Qué es eso? ¡Te buscará! Ya sabe que estás aquí…-

-¿Qué puedo hacer? Si me habla, le responderé. No pasa nada…- la estilista lo miró exasperada, suspirando molesta.

-Esa actitud te causará muchos problemas. Deja de ser tan amable. Si alguien no te agrada, demuéstraselo-

-Lo sé pero esa no es excusa para ignorarla. Fue mi mejor amiga hace mucho tiempo- sonrió para evitar que comentara más. Si su ex novia se acercaba para hablar, por cortesía, él no la rechazaría –Creo que te preocupas de más-

-A mi no me agrada…-

-Esa ya es cuestión tuya- algo ofendida, caminó a grandes zancadas, buscando al presidente Lory –No entiendo porque el arranque de ira…-

-Es obvio; has menospreciado su advertencia. Yo te diría lo mismo pero de seguro no me harías caso- Hizuri Kuu y Julie caminaban juntos hacía él acaparando las miradas admiradas y ansiosas de muchos invitados -¿Has visto a mi hija? ¡Quiero saludarla como es debido! No he podido verla por ayudar al jefe-

-Calma, querido- su madre acarició el antebrazo que la guiaba galantemente –Te aseguro que pronto la verás y te sorprenderás, ¿Verdad, Ren kun?- él no tuvo más opción que asentir.

-Me molesta cuando guardas secretos con "Ren"…- la rubia rió melodiosa y propino un suave beso en la mejilla de su esposo. Tuvo que contenerse para no sonrojarse. ¡Era tan vergonzoso verlos darse muestras de afecto!

-Ren…- un susurro en su oído y una mano deslizándose por sus hombros lo sobresaltaron pero al descubrir quién era, permaneció serio –No has cambiado mucho desde la última vez…- sin ninguna vergüenza, le fue propinado un suave beso en los labios. Lo recibió como un saludo no grato después de años sin verse.

-Mei, eso no se hace en público- era inútil regañarla, ella siempre fue así: coqueta y atrevida. Era un espíritu libre y eso le atrajo aunque lo defraudara como ninguna otra.

-¿Y? En ese caso, llévame a tu apartamento- observó los rostros horrorizados de sus padres y comprendió que no veían con buenos ojos la sugerente propuesta -¡Ah! ¡Kuu-ojisan! ¡Julie san! ¿Hace cuanto no nos vemos?-.

-¡Jovencita! ¿Se te olvida que fuiste visita de la casa cuando eras una mocosa? ¿¡Qué es eso de ir al apartamento de Ren!?-

-¡No te ofusques! ¿Te recuerda lo que hacías con Julie san cuando comenzaban de novios?- esa pregunta sacó los colores de sus padres –Ren sabe que conmigo puede estar cómodo. Yo sé quien es realmente…-

-No lo creo…- la rubia la interrumpió, dándoles la espalda – No hables como si fueras especial- por primera vez, ambas mujeres se miraron feroces. Jamás había visto tan hostil a su madre y comprendía perfectamente sus razones.

-Eso ya lo veremos- Julie dirigió una última mirada. No supo porque pero sintió ser regañado. De inmediato, Kuu se disculpó para poder seguir a su esposa y saludar conocidos –Tu madre ya no es la de antes…- enojada, echó para atrás su largo y sedoso cabello negro, tan ondulado como había sido siempre. ¡Qué descaro de su parte! ¿Acaso esperaba que la recibieran con los brazos abiertos? –Bueno, arreglaré el asunto con ella. Dime, ¿Cómo has estado? ¿Ren?- quedó ido por un momento: Risa y Koshiba san regresaban con grandes caras de suficiencia y felicidad, de seguro arreglaron satisfactoriamente el problema -¡Kuon!- reaccionando, clavó su vista en las ofendidas orbes pardas que deseaban quemarlo vivo -¿En qué estás pensando?-

-En alguien…- podía ser sincero con ella y de paso, hacerla entender que entre ellos, no volvería a ser lo mismo –Estoy buscando a alguien. Y no me llames así en medio de toda la gente-

-Pues deja de buscar, estás hablando conmigo- ahora recordaba una de las razones por las que comenzaron a fallar en esa relación -¿Quién es para empezar? ¿Alguna de esas tontas insignificantes que babean al verte? ¡Ninguna de ellas vale la pena! Sólo quieren utilizarte-

-¿Y eso no te es familiar? –Incomoda, soltó el agarre en su brazo -Estás en un error. Esa chica, es única en su especie y créeme, deja una fuerte impresión ahí por donde va. Y lo más importante: su sentido del honor y lealtad es inquebrantable- ofreciéndole una sonrisa, quiso hacerla participe de la decisión tomada después de horas de darle vueltas y vueltas al asunto –Estoy enamorado de ella y voy a decírselo… a mí manera claro -

-¿No has llegado a nada con ella aún?… ¡Qué infantil! Si así están las cosas, mi propuesta no era una broma- ¿Acaso no entendía? –Llévame a tu apartamento y deja las chiquilladas para esa otra-

-Sabes que no lo haré- comenzaba a enfadarse -¿Qué parte de "estoy enamorado" no entiendes?-

-Ni siquiera le has confesado tus sentimientos, mucho menos te atreverías a tocarla. Eres demasiado correcto; sin embargo, has llegado al punto en que ya no puedes contenerte, ¿Verdad?- ¿Era tan obvio su deseo reprimido? –sólo mirar no te bastará y si la has besado, estás perdido…-

-¿A qué te refieres?- en respuesta, le dedicó una sonrisa llena de superioridad.

-Una vez que tengas al alcance de tu mano aquello que nunca deberías de haber tocado, será imposible no caer en la tentación- ¡No! Él besó a Kyoko pero… podía contenerse, todavía podía mantener la compostura –Ya verás. Te arrepentirás de ello. Yo te propongo una forma de satisfacción que nos beneficie a ambos…- ¿"Satisfacción"? ¡No aspiraba a una relación tan superficial como esa! Estaba harto de relaciones vacías que no iban a ninguna parte –Yo obtengo lo que quiero y tú puedes seguir fingiendo ser un caballero. Sí no le has confesado tus sentimientos es porque ella no siente lo mismo por ti- era un tanto perturbador como le conocía. Incluso lo estaba haciendo titubear. Sí ella, que no estaba siquiera enterada de su situación, sacaba conclusiones con grandes cotas de posibilidad…

-Quiero arriesgarme. No pienso seguir huyendo - la respuesta salió sola de su boca. Al escucharse a sí mismo, pensó en Fuwa y Reino; determinado, no permitiría que tomaran ventajas, arrebatándole lo poco que lograra avanzar –Esta vez, las cosas serán diferentes- Mei no daba crédito a sus palabras. Podía entenderla, él aún no creía lo mucho que cambiara hasta el punto de batallar por el corazón de una mujer. Pero lo haría; con sutileza y perseverancia porque las cosas a la fuerza nunca terminan bien.

-Has cambiado. Hubiera sido muy bueno que lo hicieras antes, así yo no hubiera tenido que tomar medidas extremas-

-No utilices eso como excusa. De todas formas, ha quedado en el pasado- girando a un lado, dispuso acercarse más a la tarima del escenario pues ya iban a comenzar. Cerca de él, apenas separados por unas diez personas, Yashiro san y las amigas de Kyoko observaban impacientes. María chan corrió hacía ellas junto al presidente Lory, Sawara san y un niño actor muy conocido (si no se equivocaba, su nombre era Hiou) Aunque los cuatro últimos no supieran quien cantaría junto a "Vie Ghoul", no dejaban de buscar con la mirada (De seguro preguntándose donde estaría Kyoko). Algo lejos, un bloque de particulares (personas invitadas a través de pases obsequio en radio y televisión) gritaban a entusiasmados y los periodistas no paraban con las cámaras; una que otra entrevista, todos deseando descubrir el nuevo ritmo de la banda después de un año en el extranjero –"Pero eso no se comparará con ella"- la excitación aumentó en su pecho, ansioso por verla desplegar sus talentos.

Sus ruegos fueron escuchados: la banda entró a escenario en medio de vítores (era increíble la captación que tenían entre tantos actores y actrices jóvenes)

-No sabía que te gustara el "visual kei"- el hombre que le hablaba era nada más y nada menos que Sakuya kun, acompañado de su adorada Aine san. Ambos sonrieron felices, rodeándolo junto a su grupo –Si quieres puedo permitirte entrar a "Lucifer" como mi segunda voz. Podríamos hacernos pasar por hermanos- suspiró cansado, ese parecido creo algunos problemas y comentarios indiscretos en algún tiempo –Aine quería ver este espectáculo. Me puso celoso su insistencia…-

-Bueno, no todos los días una banda decide hacer cambios drásticos. He oído interesantes comentarios fugados por ahí. Entre ellos, hay uno muy fuerte sobre introducir otro miembro- esa información lo dejó helado, ¿ Kyoko? ¿¡Irse de LME!? –No estoy segura, claro - Aine debía estar enterada: no sólo era novia de Sakuya; también la representante de la banda, compositora adjunta y con muy buenos contactos en el medio.

-¿Otro miembro? Me pregunto quién será…- Yuki san miró pensativo como los chicos daban los últimos afinamientos. La composición no parecía alterada la única excepción fue Reino, acompañado de una guitarra. La actriz no se veía por ninguna parte. La duda lo embargaba. No… Kyoko no dejaría LME. El presidente no lo permitiría.

-"Ni yo tampoco"- pensó, egoísta.

-Me pregunto qué clase de chico será y que instrumento utilizaría… ¿O quizá una segunda voz?- Aine no disimulaba sus deseos por ver las sorpresas que esa banda pudiera mostrar, ¿Sería fan de ellos?

-Aine, deja de mirar tanto a esos tipos…- Sakuya la tomó posesivamente de la cintura, abrazándola y murmurando rabioso en su oído –Sólo mírame a mí, ¿O debo castigarte como la noche pasada cuando mencionaste que Fuwa sho había mejorado su imagen y que debía cuidarme de Reino con su voz sexy?- giró el rostro a un lado, incomodo. Debía referirse antenoche. ¡Vaya forma de "castigar"!

-¡Sakuya!- Towa y Yuki disimularon la carcajada que por poco los pone en evidencia gracias a la turbación en la chica -¡Ren san está presente! ¡No digas cosas tan privadas cuando somos vecinos!-

-Puedo escucharlos perfectamente desde mi habitación, por sí quieres saber…- ella casi muere de vergüenza y los chicos estallaron en carcajadas. Sakuya le dio unas palmadas en la espalda, ¿Eso era lástima?

-¡Ah, Ren! ¿Cuándo escucharemos ruidos de tu lado? Eso no es saludable…- pues perdón por no hacer escándalo. La próxima vez, llevaría una banda de paz en la madrugada – Nos preocupa que algún día amanezcas muerto y nadie se dé cuenta o peor aún, que vuelvas a ser virgen después de tanto tiempo-

-Si eres tan considerado, entonces no seas tan "enérgico" en los castigos que utilizas. No sé tú pero yo debo levantarme temprano todos los días y sueles despertarme en plena madrugada- el aludido rió divertido sin dejar de abrazar a su novia (sonrojada más allá de lo humanamente posible) Él también; era difícil enojarse con Sakuya, ha sido su amigo desde los quince años (justo cuando llegó a Japón), era uno de los pocos que estaba enterado sobre su verdadera nacionalidad (aunque no de quien era hijo en realidad)

-Damas y caballeros, estamos a punto de comenzar- Reino habló desde el micrófono frente a él –Sin embargo, tenemos una pequeña sorpresa para todos…- Aine dio un respingo – es un placer para mí traer a este mundo terrenal una voz sin igual; una verdadera diosa de la noche…- gruñó molesto, ¿Por qué ese tipo tenía que describir a Kyoko con tanta pasión?

-Entonces, ¿Una chica es quien se une a "Vie Ghoul"?- Aine abrió desmesuradamente los ojos, impactada.

-¡Genial! ¿Qué clase de chica será esa? ¡Debe ser una autentica belleza!- Santa, interesado, dejó de lado su bebida para no perder detalle. Le dedicó una mirada furibunda muy bien disimulada. Pero no hubo tiempo para hostilidades; acercándose desde atrás, una solitaria y estilizada figura caminaba hacia el frente, cargando una guitarra. Su andar era cadencioso y atrapó de inmediato los ojos de todos.

¿Esa era Kyoko?

-¿Qué hace ella con una guitarra eléctrica? ¿Piensa tocar? ¡No me hagas reír!- escuchó el desagradable comentario de quien reconocía como la compañera de Kyoko en el video de Fuwa -¡Bájate de ahí! ¡No eres cantante!- como ovejas que siguen sin razonar, algunos invitados abuchearon a la chica sobre el escenario. Pese a todo, fueron ignorados totalmente mientras la actriz exhalaba un suspiro y comenzara a tocar.

¿Cuándo habría aprendido a hacerlo? ¿Reino le enseñó también?

-¡Debe ser "playback"!- eso era engañarse a sí misma.

-¡Esperen! ¡Es la chica que hace de "Natsu"!- alguien gritó desde atrás, aumentando los murmullos. Era como un panal de abejas -¡También salió en el video de "Vie Ghoul"!-

-¿¡Es ella!?-

-¿Entonces los rumores de su relación con Reino san no eran más que una farsa? ¡Ella es parte de la banda!-

-No lo creo… pero igual, me encanta el ritmo…- las palabras iban y venían de boca en boca, guardando silencio para prestar oídos y corazones. ¿Qué más sorpresas guardaría Kyoko?

-Es hora del espectáculo…- murmuró Reino, con una amplia sonrisa en los labios.

**********************

Su fuerte nunca fue la música y por más que su padre presumiera de sus habilidades inigualables, jamás puso real entusiasmo en ello. Al comenzar carrera en Japón, como parte de los requisitos básicos, debía tomar clases de canto (así como de danza y otras más, aunque no eran sus favoritas) En resumidas cuentas, su voz era mediocre pero no lo haría pasar grandes vergüenzas (por lo menos no para oídos demasiado críticos) Y estaba bien para él, no es como si quisiera incursionar en el mundo musical.

Pero, esa chica… ¿Era normal?

Hasta donde sabía, tenía poco tiempo de haber aprendido a cantar y no es que fuera un experto en el tema, pero desde su respiración hasta la entonación… su voz era como un rugido desgarrador.

En aquel tiempo, cuando fui oscuridad,

Con labios estremecidos

Llorando en la esquina de mi habitación

Entre más lucho, más se clavan estas heridas

Aquella promesa quebrantada me lastima

¿A eso se refería Reino cuando le dijo sobre lo que ella tenía que decirle? Por donde mirara, la letra ajustaba perfectamente en sus lúgubres emociones de hace cinco años, como si hubiera sido testigo de ese momento.

Nadie puede salvarme

Dios, sólo te pido una cosa

Detén este amor que me desgarra

¿Cómo supo todo eso? ¿Fue su madre quien le informara? No, era imposible; de alguna manera, se las ingenió para leer a "Kuon". Pensándolo bien, ellos compartían vivencias semejantes: ambos habían sido traicionados por las personas en quienes más confiaban, haciéndolos odiar y olvidarse de cómo amar.

Sí, Mogami Kyoko podía entenderlo perfectamente y él la conocía mejor que nadie (Quitando del camino a Fuwa).

Soy una rosa marchita, necesito tu amor

La tristeza de tu canción me aplasta

Mi vida es solitaria y no tengo a donde ir

Soy una rosa marchita, necesito tu amor

Oh, baby, sálvame del congelante dolor

Con tu sonrisa, tus ojos

Y canta sólo para mí

Hacía algún tiempo, esos sentimientos de necesidad habían sido volcados sobre su mejor amiga Mei, a quien consideraba la única capaz de amarlo. Después conoció a Kyoko; pero para cuando regresó a casa, lo que había imaginado que sería ser fue derrumbado por completo gracias al proteccionismo de sus padres y su incapacidad para tener paciencia. Quería ser reconocido de la noche a la mañana, empresa imposible que lo obligó a frustrarse. Su amiga de infancia se convirtió en un apoyo y en quien lo liberara del tenso ambiente familiar que lo agobiaba. Pronto, pasó a ser su novia, con quien aprendió muchas cosas. No duraron mucho juntos y dedicó sus días a vivir de forma nihilista. Quiso alejarla de su lado pero ella siempre regresaba, tratando de ayudarlo; pasaron buen tiempo de esa manera hasta que tocó fondo, rescatado por Takarada Lory.

-"Prometo que nunca te daré la espalda, Kuon. Siempre serás mi persona especial"- le había dicho mientras lo despedía en el aeropuerto. Fue feliz con esas palabras y creyó en ellas. Tiempo después, Mei lo alcanzó y estuvieron juntos mientras iniciaban carrera (ella como cantante y él como actor). Todo iba bien, incluso pensó en casarse cuando debutara exitosamente. No importaba si era una decisión precipitada o que ella fuera tres años mayor; sólo quería vivir a su lado y pensó que ella también compartía la idea. Grave error.

Sí compartía ese deseo, pero no precisamente con él.

Nadie puede salvarme

Nadie puede amarme

Soy una rosa marchita

Él creía en eso: nadie podía salvarlo y nadie lo amaría jamás; dentro de él, aquello que alguna vez estuvo lleno de esperanzas, se marchitó y pudrió sin reparo.

La mujer que amaba estaba interesada en otra persona, su mismo padre.

-"Ella dijo que era una venganza por no prestarle atención, pero según mi madre, llevaba algún tiempo tras él; nunca le creí y preferí enojarme con ellos por difamar a mi novia. Sólo fui un maldito idiota"- maldiciéndose por haber sido timado, juró que nunca volvería a caer en esa trampa mortal, más conocida como "enamorarse".

Hasta que reencontró a Kyoko.

Después de años sin poder llenar el vacío existencial que lo agobiaba; pese a estar ya con una carrera estable en otro país donde nadie conocía su salvaje pasado, nunca permitió que otras personas fueran cercanas a él o cosechar sentimientos profundos. Ahora veía esa chica, dedicándole un concierto a él; la energía de sus manos sobre las cuerdas combinaba con la lirica en cada palabra; había dolor, necesidad e ira pero también esperanzas.

-"Tú y yo nos sentimos de la misma manera: dos rosas marchitas luchando por sobrevivir, ¿Verdad?"- no supo en qué momento, pero sus ojos se humedecieron y comprendió que ella lo conmovía. Siempre lo hizo; desde que era una niña lograba mover su corazón y derretirlo. El pecho dolía pero no por tristeza, era una mezcla alocada e indefinida que sólo Kyoko podía provocar.

La canción terminó y para la segunda, había gente bailando o sólo saltando, pidiendo más (encontró a Fuwa muy cerca de él, con la cara desencajada y dejando caer un vaso que llevaba en las manos), llamándola pues Reino quedó en segundo plano. Había logrado ganarse al público.

-La siguiente canción…- dijo entre jadeos –es un mensaje que me han encomendado darle a mi "hada" favorita- tosió incomodo, ¿Hada? La gente creería que se trataba de una chica –Así que por favor, donde quieras que estés, espero que lo recibas- dando un último sorbo de agua, exclamó con un sonoro grito -¡Yeah, yeah, yeah, yeah; sigue adelante!- aplausos y flashes secundaron la noción, en medio del escándalo que acompañaba la potente melodía mientras la chica repetía la misma frase sin dejar de saltar sobre el escenario.

Baby, yazco solo

Incapaz de despertar, pasando los días

Sin poner fin a mi miseria

Ahora sé que no debo mirar atrás

La vida da vueltas y vueltas

Sólo el silencio me rodea

Renaciendo como un Fénix

Estoy cayendo, he sido arrebatado

-¡Esto es increíble!- Aine gritaba a todo pulmón para hacerse oír en medio del gran griterío -¡NO PUEDO CREERLO! ¿¡QUIEN ES ESA CHICA!? - el sonrió, sin dejar de mirar al frente.

-También es buena estrategia- Sakuya acarició distraídamente su mentón –ahora, no sólo las mujeres seguirán al grupo, muchos hombres podrían volverse fans. La verdad, no creía que ella cantara… esa es Mogami Kyoko, ¿Verdad? La conozco por "Box R" pero me es difícil mirarla a detalle (porque siempre se oculta de mí)- asintió levemente. Para alguien que no la conociera bien, sería difícil reconocerla por el negro sombrero militar que ocultaba su cabello; aunque en el grupo de Yashiro, todos gritaban extasiados tomando fotos o simplemente emocionados. La cara del "jefe" de LME no tenía precio (no estaba seguro si era de felicidad, sorpresa o enojo) Algo más lejos, su madre sonreía satisfecha, orgullosa de su "hija", con lágrimas en los ojos; aunque Kuu…

No necesito mentir más

Desearía poder vivir

Como las ondulantes olas, seguiré adelante

-¡Déjame, Julie! ¡Debo ir a taparla! ¡ESTA CASI DESNUDA! ¿¡Qué si algún depravado va a husmear tras el escenario mientras se cambia!?- escuchó que protestaba enojado sin dejar de girar el rostro a todas partes, dispuesto a sacarle los ojos a cualquiera que la viera de más. No es como si él no quisiera hacer lo mismo y maldijo a Hiroki por esa creación tan… sexy: el top era un corsé de satén negro con detalles en encaje del mismo color al frente, semi cubierto por un bolero de cuero muy ajustado y la parte inferior era apenas unos centímetros más largos que las pantaletas convencionales, con un brillo satinado. Estaba con su padre pero… la vista que ofrecía era muy tentadora y el conjunto destaca todos sus atributos físicos pero el más notable, eran sus largas piernas, interminables; revestidas casi en su totalidad por unas altas botas que no impedían sus alocados saltos y algunas piruetas. ¿De dónde sacaba tanta energía?

-"¿Es ese el mensaje de mis padres, Kyoko?"- no pudo evitar cruzar miradas con Julie, entendiendo perfectamente lo que esas letras significaban: "Sabemos por lo que pasaste, lamentamos no habernos dado cuenta. Sigamos adelante. No estamos enojados contigo" -.

Es mejor que avances

Es mejor que lo captes

No cambies, sé tú mismo

Te mostraré mi fuerza

Te mostrare mi amor

Te mostraré todo, yeah

Baby, no tengas miedo

-"Siento que me está jalando las orejas. Pensándolo bien, esa letra podría apegarse a ella de igual manera. Kyoko ha renacido y está creciendo, en todos los sentidos posibles"- ¿Era consciente de ello? Quizá no. En ese momento, estaba muy ocupada dándolo todo en escena, interpretando un papel y cada vez que ella entraba en personaje, era poseída por alguna clase de fuerza superior –"No, esa es parte de su verdadera naturaleza también: cuando de verdad le gusta algo, pone todo su empeño"- obligándolo a sonrojarse levemente –"Supongo entonces que "Corn" le gusta mucho. Inspirarse en "él" para esta clase de ritmo …"- Ahora entendía el porqué del alboroto e intriga: de ser una banda inclinada al rock deprimente; pasar a un ritmo más pesado, alborotado y vigoroso, prácticamente "punk"; agregando el hecho de incluir una voz femenina en perfecta armonía, era un cambio de trescientos ochenta grados.

Al parecer, iban a dejarlo sólo en dos canciones pero los gritos del público exigieron que no era suficiente. Con una rápida mirada al presidente Lory, buscaron su aprobación, recibiendo un forzado encoger de hombros (el muy hipócrita había permanecido con los ojos iluminados y sonriendo como un niño mientras ella cantaba. ¡Qué hombre más infantil!) Kyoko agradeció con una luminosa sonrisa, esa que provocaba sus deseos irrefrenables por abrazarla.

-"¡Maldición! Se suponía que nunca debía mostrarla a otras personas…"- muy tarde, la mayoría permaneció ida, perdiéndose en ese gesto adorable –hasta ahora- exclusivo de quienes se consideraban sus más allegados.

-Espero que para esta canción, mis amigas quieran acompañarme…- Kotonami san y Amamiya san se miraron extrañadas, para después lanzar una carcajada, dándole a entender que lo harían –Saben muy bien cuál es, ¿Nee?- tomando de nuevo su instrumento (abandonado después de la primera canción), comenzó a rasgar las cuerdas como si fueran su peor enemigo. Podía imaginar a quien iba dirigida y no le gustaba la idea de una dedicatoria para Fuwa.

-"Ni siquiera a mí me ha dedicado una. Después de todo, se supone que no soy "Corn"- era ridículo sentir celos de su yo de diez años, pero al final de cuentas, era a quien ella más quería.

Mi realidad es algo extraña

Mi socarrona sonrisa sobresale

Nada nuevo en este día aburrido

Esté mundo está lleno de narcisistas

Los vestidos de las chicas son sólo fachada

Ups! Soy muy sincera, no soy como tú

Como lo imaginó, no era una letra agradable. "Lleno de narcisistas", esa frase era la que más resonaba en su cabeza y no pudo evitar girar el rostro al objetivo de semejante calificativo. Fuwa Sho, quedó imposibilitado para emitir sonido u movimientos corporales.

Todos abusan de mí. Todos me mienten

Todos me miran. Todos se ríen de mí

Y qué!? No me importa lo que la gente diga

-Eso es tan típico de Kyoko…- escuchó a Kotonami san comentar –"¿¡Y qué!?" Eso es algo que ella diría…- también lo creía así, era una de las pocas personas que de verdad hacían "oídos sordos" a comentarios desagradables o personas que trataran por todos los medios de humillarla –Aquí viene, ¿Recuerdan la letra del coro?- el grupo asintió bajó las extrañadas miradas de los hombres que lo conformaban; a tiempo pues la cantante, acercó el micrófono al grupo, convirtiéndolo en su coro (debían haberle dicho la letra a María chan porque también participó al igual que Momose san)

Voy a mi manera, creo a mi manera

Soy mejor que ustedes

Me voy por mi bien, no por el de ellos, Yeah!

Busco mi camino, busco el amor

No soy estúpida como tú

Todo lo que necesito es, sólo necesito un amor desinteresado

Todo lo que no necesito es, sólo necesito un amor desinteresado

-¡Genial! ¡Excelente canción para patearle el trasero a cualquier bastardo!- Aine, apoyada en su novio, grababa lo que podía con el teléfono móvil, al igual que muchos más. El ambiente era perfecto, respaldado por el espectáculo visual lleno de luces que atravesaban todo el salón, dando la sensación de estar dentro de un pandemonio. Admiraba como Kyoko modulaba la voz para darle cambios significativos hasta convertirla en un escupitajo despectivo –Junto con Reino kun hacen un dúo increíble…- a regañadientes, tuvo que darle razón: combinaban de una manera muy rara.

Con una reverencia, la banda dio por terminado el sorpresivo concierto, despidiéndose y agradeciendo el apoyo ofrecido. Con lo que no contaban era con otra tanda de fuertes reclamos, solicitando más.

-¡Coro!-

-¡Coro!-

-¡Onee chan, obedece a tu hermano mayor y canta otra!- Yashiro brincaba como un adolecente junto a María chan (de seguro a partir de ese momento, mandaría a esculpir una estatua conmemorativa) Kyoko giró el rostro a Reino y a Miroku, los tres sonrieron cómplices.

-Bueno, creo que hay que terminar con estilo- el lugar estalló (por poco y casi les cae el techo encima), aplausos y silbidos se oyeron al bajar las luces hasta la semi oscuridad; aumentando (sí era posible) al empezar un agresivo ascenso de acordes mientras ella retiraba el sombrero (lanzándolo a un lado, rebelando un cabello más corto y rubio) con un hábil movimiento de su mano –Otra dedicatoria, pero no diré para quien- ¿¡Cómo!? ¿Pensaba echarle en cara que "Tsuruga Ren" no merecía ni una estrofa en todo el concierto? Bufó molestó, deteniéndose al cruzar miradas con ella por unos segundos. Y lo supo…

Ellos no pueden cambiarnos, solo intentar

Comprendernos

Mira, no haremos

Lo que tú quieras que hagamos

Si nos dices que caminemos directo hacer lo que tú quieras

No nos moveremos para ti

Nadie puede detenernos

Nadie puede alcanzarnos. ¿Están listos para nosotros?, búscanos lado

-Qué pretenciosa…- Sakuya cubrió su boca con la mano, como cada vez que experimentaba alguna situación incómoda –Es mi versión femenina- Aine rió con ganas al igual que sus otros compañeros.

-No lo creo, Kyoko san no es una pervertida que acosa sexualmente a su pareja todas las noches- debía hablar o estallaría por la euforia –"Al final si pensó en mí para una canción. Pero me alegra más que ella se incluya también… ¿Dónde quedó esa chica insegura de sí misma?"- miró de reojo a Hiroki, cerca del bar con la vista clavada en su pupila sin parar de sonreír –"Veo que alguien está muy satisfecho"-

¿Qué hiciste cuando eras joven?

Nunca serás perfecto. ¡Pero puedes ser mejor de lo que eres ahora!

En serio, ¿Tan obvios eran sus defectos? Siempre pensó que podía ocultarlos de todos, pero era imposible, tratándose de Kyoko. Bajo la máscara de "Bo" pudo ver mucho de él y también como ella misma, pues varias veces fue víctima de sus bromas pesadas. Eso no podía olvidarse fácilmente. Lo bueno era que no daba la impresión de estar enojada, más bien, lo alentaba a mejorar aún más. No le importaba que fuera el caballero perfecto, hacerlo todo bien o sí cometió tonterías en el pasado; era un ser humano y tenía derecho a equivocarse.

-"Gracias, Kyoko"- murmuró en sus adentros, pensando en lo mucho que le debía a la actriz.

Listo! Derriba a tu rival! Esta es tu oportunidad!

Ahora es el momento. Eres libre para luchar

Rompe las reglas. Tenemos muchos sueños

No es momento para comportarse. Toma la oportunidad

Quién dijo que ellos mandaban?

Son humanos. Oh, baby, piensa en ti mismo

Acumula toda tu fuerza; sacude con todo tus cadenas, ahora mismo!

¡Es tu vida!

-"Después de esto, no puedo quedarme sin hacer nada. No después de semejante reto"- no estaba seguro si ella lo notaría pero por si las dudas, le dedicó una mirada entusiasta. Esperó que la sonrisa en sus labios fuera en respuesta a su motivación. No dudaría más ni dejaría que nadie lo detuviera; no permitiría que Fuwa, Reino o cualquier otro arrebatara su oportunidad. Lucharía y justo como ella lo dijo, no era el momento para comportarse. Había esperado mucho tiempo –"Te tomaré la palabra, Mogami Kyoko. Prepárate"- más pronto de lo que hubiera querido, la canción terminó.

-¡Muchas gracias a todos!- siguieron habiendo quejas pero esa vez era definitivo: "Vie Ghoul" y Mogami Kyoko dieron por terminado el espectáculo en medio de la aceptación general y cientos de flashes estrellándose contra sus rostros.

-¡Onee sama estuvo increíble!- María chan guardó su cámara en una bolsa de mano sin dejar de gritar; Sawara san murmuraba muy serio al lado del presidente (quien, extrañamente, cargaba la expresión idónea de quien ha visto un fantasma) Podía decirse que la actriz (y cantante) estaba en GRANDES problemas.

-Ren…- Mei trató de atajarlo pero tenía un objetivo en mente y ese era, llegar a Kyoko antes que cualquiera de los que planeaban abordarla (Fuwa, Sawara san y quien sabe más) Pasó con facilidad entre los invitados, todos comentando sobre la banda y su nueva "integrante".

Sigiloso tras el escenario, entró por una puerta que conducía al "camerino" (parecía más una mini bodega) descubriendo a Hiroki, Reino y los demás integrantes del grupo esperando tras un denso biombo de madera.

-Kyoko, ¿Estás lista?- preguntó el peli plata, con su clásico tono indiferente.

-Sí, ya voy- salió por fin, revelando su típica indumentaria de la sección "Ámame".

-¿¡Puedo saber qué demonios significa esto!?- el manager de "Vie Ghoul" y –no podía ser nadie más- su productor, aparecieron hechos una furia; tras ellos, Sawara san y el presidente Lory (un poco menos enojados); terminando la comitiva: Fuwa, su representante y Akatoki san, con el grado máximo de ira.

-¡Nosotros también queremos saber! ¿¡Es una broma, verdad!?- el ex amigo de Kyoko lanzaba fuego por la boca y los ojos -¡Lo has hecho para vengarte!-

-¿Vengarme?- preguntó con un frío tono sarcástico -¿Qué razones tendría para hacer cosa semejante? ¿Me has hecho algo malo recientemente, acaso?- ante eso, él guardó silencio, apretando los puños.

-¡Lory!- el rival de LME encaró al hombre más alto (vestido de pirata mediterráneo) -¡Te responsabilizo de todo! ¡Tú y tus ideas locas!-

-Lamento informarle que Takarada san no tiene nada que ver- Kyoko fulminó con la mirada al sequito conflictivo, dejándolos quietos al instante –Estoy cumpliendo con mi deber a escondidas de la agencia- ante las miradas extrañadas, Reino "abrazó" su compañera cantante aunque en verdad, lo que hizo fue alcanzar la libreta de la sección "Ámame" celosamente guardada en su estuche; sonriendo, colocó un sello al igual que todos los otros miembros de la banda –Como pueden ver, era un favor especial para mi amigo-

-¿¡Crees que vamos a creerte esa farsa!?- Fuwa corto distancia, amenazando a la actriz. Reino y los demás lo bloquearon, sirviendo de escudo dejando en claro que allí nadie se metería con ella -¿Qué significa esto?-

-¿No es obvio?- respondió el tipo de cabello largo y rubio –Si te metes con Kyoko, te metes con "Vie Ghoul"- los demás asintieron –Si tienen algo que reclamar, siéntanse libres de hacerlo. Escucharemos todas sus quejas pero no permitiremos que le hagan daño a nuestra "hermana"- escondido como estaba, no podía mostrase repentinamente pero sintió una oleada de simpatía por ellos; no era lo correcto pero había que ser sincero y aceptar que la lealtad es uno de las muestras de amistad más importantes. Kyoko lo sabía porque sonrió gentilmente, calmándolos.

-Gracias por su apoyo, pero no hay razón para volver esto una batalla campal- mirando retadora a su némesis, ofreció sus huesos a las fieras que la rondaban –Estoy dispuesta a hacerme responsable de mis acciones pero de antemano, les digo que no pienso disculparme- Akatoki murmuró un furioso "¡Impertinente!" – si esperaban reverencias, suplicando, pueden irse por donde vinieron. Las únicas personas con las que rendiré cuentas son el presidente Lory y Sawara san- los mencionados sonrieron, probablemente divertidos por su osadía y falta de diplomacia.

-Mira, jovencita, no sé quien seas y no me interesa conocer a ninguno de los mediocres talentos que trabajan en LME bajo las ridículas órdenes de Lory, pero tú tienes un contrato con mi muchacho antes que cualquiera y tengo entendido que conoces la situación entre "estos" y Sho. ¡Puedo demandarte si quiero!- algo extraño sucedía: la sensación de ira desmedida impregnaba el aire y supo, que emanaba de la actriz –Que… ¿Qué es lo que pasa?-

-¿Está insinuando que la agencia carece de criterio y buen ojo para detectar talentos?-

-¡Claro! ¡Cualquiera que tenga como su máxima estrella un bruto con sólo una cara bonita no tiene nada de que alardear! ¡Además de una mocosa sin talento y modeles que trabaja con imitadores baratos!- con un gemido de sorpresa, tuvo que cerrar la boca: la actriz (hizo lo que cualquiera consideraría como un suicidio profesional) tomó por las solapas del traje al hombre, amenazándolo ante las horrorizadas miradas de los testigos (Shoko san llevó sus manos a la boca y Fuwa permaneció sin poder creer lo que veía)

-Recomiendo guardar un poco la lengua, señor. Hablar mal de otros es una gran responsabilidad si no se tiene la capacidad de hacerlo mejor- soltándolo, dio unos pasos atrás –No permitiré que se usen esas palabras despectivas para referirse a quienes considero camaradas; la agencia donde trabajo y mucho menos para calificar a mi senpai- no pudo evitar una punzada de felicidad clavarse justo en la boca del estomago, obligándolo a sonreír; Yashiro hablaba constantemente de la forma en que ella lo defendía pero nunca fue espectador de dicho fenómeno. Era difícil de imaginar la fiera expresión en sus ojos y esa aura de indomable poder. No pudo hacer más que admirarla y agradecerle porque nunca en su vida le habían mostrado esa clase de "afecto"; era algo nuevo que provocaba incomodidad y euforia –Para empezar, no he firmado un contrato de esclavitud: puedo trabajar con cualquiera que solicite mi ayuda. En ningún lugar se ha escrito en piedra que soy propiedad de Fuwa Sho-

-Te arrepentirás de esto- sonrojado por la vergüenza de ser regañado por una menor de edad, bufó nervioso, haciéndole señas a su gente para marcharse de ahí -¡No verás nunca la luz del día en el medio! Haré que te hundas en lo más profundo - Kyoko sonrió retadora y con un ademán de su mano, le indicó que podía lanzarle lo que fuera.

-Hágalo; inténtelo, puede que funcione. Pero le diré que no importa cuántas veces me entierren o corten mis alas, siempre regresaré y lo intentaré cuantas veces sea necesario. Acepto su propuesta, Akatoki san- por un segundo, dio la impresión de ganarse la simpatía de su rival pues devolvió una mínima sonrisa; arrepentido, giró el rostro a un lado, sacudiendo la cabeza, dando por terminada la discusión.

-Bueno, creo que hay todavía un pequeño inconveniente- Takarada san encaró a "Vie Ghoul" sin la cota de hilaridad que usualmente lo envolvía.

-Si va a despedir a Kyoko, ella vendrá con nosotros- el tecladista saltó de inmediato, cortando cualquier regaño o reclamo.

-¡Bien dicho!- el guitarrista apoyó la noción, abrazando por los hombros a su compañero.

-¿¡Quieren dejar de tomar decisiones que no les conciernen!?- el histérico representante trataba por todos los medio de para las incoherencias de esos chicos. Apretó los puños, nervioso; el presidente no podía despedirla, ¿Verdad?

-No es mala idea- todos giraron sus rostros al productor muy ensimismado acariciando su barbilla y mirando fijamente a Kyoko.

-¡No!- Sawara san se interpuso entre ellos (como un guardaespaldas protegiendo de un disparo) -¡Mogami san no va a ningún lado! ¡Ella es de LME!-

-Etto, creo que eso me toca a mi decirlo, Takenori…-

-¿Sawara san?- Kyoko tembló un poco, asustada por el arrebato en su honor –Yo no voy a ninguna parte…-

-¡Claro que no! ¡Si lo haces, seré yo quien te persiga por cuatro días y cuatro noches!- ¿En qué momento hizo eso Kyoko? ¿Era una acosadora, acaso?

-Lamento decir que mi jefe de talentos tiene razón: Mogami kun es parte de la familia de LME y no permitiré que nos abandone; sin embargo, hay que hablar en términos de negocios y creo que ya tienen una idea de a que me refiero- Takarada Lory adelantó unos pasos, hablando directamente a Reino.

-Sí y he pensado en lo siguiente: será un trabajo de colaboración. Si hacemos una gira de promoción, Kyoko nos acompañará y por supuesto, cuando el álbum salga a la venta, le daremos lo que le corresponde en ganancias; tal vez la mitad- ¿¡Cómo dijo!? ¿Hablaba en serio? ¡Estaba seguro de que sus canciones triunfarían! ¡La mitad sería mucho dinero! –Después de todo, ella nos ha ayudado y es quien ha hecho posible nuestro renacimiento. Es lo menos que se merece- la actriz miró sorprendida al cantante pero no tanto como Sawara san y el productor de la banda –Espero que estén todos de acuerdo con mi idea-

-¿¡Quién te ha dado autoridad para decidir eso, Reino!?- pobre manager -¡Es tu culpa por apoyar alguien que no es de la misma agencia! ¿¡Qué pasaría si la gente la prefiere a ella!? ¿Qué harás con "Vie Ghoul"?- ante eso, el susodicho sonrió conciliador, encogiéndose de hombros.

-Pues entonces tendré que mejorar el doble mi voz. Así de sencillo- ¿Era eso real? La imagen que tenía del cantante era una de suma antipatía con todo lo que se refiriere a esfuerzo. Ahora, dejaba en claro que pasara lo que pasara, trabajaría por alcanzar el nivel de la actriz. Sonrió un poco; él también era vivo ejemplo de lo mucho que Kyoko podía cambiar a una persona –No veo problema en ello-

-Está bien…-

-¿¡Productor Ishida!?-

-Estoy de acuerdo. Takarada san recibirá el contrato para ser revisado y luego firmado por Kyoko san ¿Así quedamos?- todos asintieron satisfechos –Bueno, hay una fiesta ahí fuera, ¿Nos vamos?- el representante salió con él pero los demás permanecieron en sus puestos.

-Kyoko, creo que hay algo que me debes- algo confundida, levantó una ceja –Vi claramente como Fuwa dejaba caer su vaso. ¿Sabes lo que significa?- Hiroki (hasta ahora ignorado por todos) pasaba la vista de un lado a otro, emocionado.

-¡Ah! Ahora recuerdo cierto trato- Takarada Lory, incapaz de estarse quieto cuando había intrigas de por medio, mecía su cuerpo adelante y atrás, impaciente –Esta bien, creo que es lo justo aunque no quedáramos en nada- el cantante ladeo el rostro, riendo divertido mientras ella depositaba un beso en su mejilla.

-"¿¡Qué demonios es eso!? ¿¡Por qué lo besa como si nada!?"- los celos regresaban con más fuerza que nunca, ¿Por qué siempre debía haber otro que se adelantara?

-¿En la mejilla?- ella asintió suficiente, riéndose de su decepción –No soy un niño, dame un beso en los labios…- Sawara san llevó sus manos a las sienes, impactado por lo que veía y oía. El presidente estaba en el séptimo cielo.

-El trato fue UN beso. Es tu culpa por no ser específico-

-Tigresa astuta- llevándose las manos a los bolsillos, dedicó una última sonrisa antes de salir de ahí –Nos vemos luego…-

-Bueno, supongo que ahora ya puedes ponerte el otro traje- Hiroki depositó una caja roja en las manos de la actriz –Cámbiate y me buscas ahí fuera, ¿Ok?- Kyoko asintió feliz.

Cuando el diseñador siguió a los demás, dejando solos a los tres de LME, la chica depositó las cosas sobre una silla para erguirse al máximo, esperando.

-¿Sabes que esta travesura justificaría tu despido?- ella asintió -¿Sabes que has pasado por encima de mi autoridad?- volvió a asentir -¿Por qué lo hiciste?-

-Porque era conveniente y necesitaba darle una elegante paliza moral a una persona molesta; además, descubrí que mi voz es un instrumento para transmitir mensajes y realmente, necesito que llegue hasta alguien - su mirada enternecida sorprendió al presidente y al otro hombre –No tengo excusas y no merezco consideración, estoy más que dispuesta a recibir mi castigo- arrodillada en una posición perfecta de un samurái a punto de recibir la orden de "harakiri" , esperó las reacciones de sus superiores. Debía aceptar que era valiente.

-Tienes suerte, porque estoy de humor y recibí, además, esas deliciosas trufas de San Valentín. También me di cuenta que ya no eres la misma de hace un año- sonrió paternalmente mientras ayudaba a la chica a ponerse de píe –dices que esto fue como parte de una "venganza" pero no pude sentir energía negativa en tu voz (quizá un poco a lo lejos) y actuación sobre el escenario. A mi criterio, pensabas más en el sentimiento de esa persona a quien le dedicaste la mayoría del concierto, ¿Verdad?- sonrojada en toda expresión, apretó sus muslos. Por su parte, casi corre a besarla y de paso, confesarle que era "Corn" -¡Ah! ¡Lo sabía! Ahora sólo queda saber, de quién se trata…- ella giró el rostro a un lado, evitando su mirada -¿No lo dirás?- ella siguió ignorándolo, obligando al mayor a sonreír como el gato de "Cheshire" –Ya veo… - horrorizada, parecía hundirse en el mar de la desesperación –Bien, creo que aún tienes que hacer. Apresúrate. Hay gente esperándote- saliendo por una de las puertas laterales, se despidieron con un animado batir de manos.

¡Esa era su oportunidad, al fin!

-Kyo…- adelantado unos pasos, con la mano estirada a ella, pensó en tocar su hombro. Tuvo que parar en seco: esa chica descuidada (en realidad, estaba en todo su derecho) comenzó a desnudarse justo frente sus ojos. La visión de su espalda desprovista de resguardo y la suave silueta de sus pechos, lo acompañaría de por vida. Corriendo, como un gato asustado, volvió a su escondite, sonrojado y con un bien conocido burbujeo en el vientre.

-"¡No! ¡No debo mirar! ¡No debo mirar!"- mantenía los ojos apretados, deseando perder la memoria.

-¿Por qué no? No se dará cuenta que su senpai adorado está teniendo pensamientos impuros por ver su cuerpo semi desnudo- callando el sonoro gemido de susto que de seguro saldría de sus labios, miró furioso a Hiroki por sorprenderlo -¿Qué te pareció mi vestuario? No creas que no me fijé en como babeabas al verla bailar- avergonzado por haber sido tan obvio, tosió suavemente, girando el rostro a un lado.

-¿Para dar unos cuantos pasos antes del concierto necesitabas enseñarle a modelar?- mordiéndose los labios, el ex modelo echó una última mirada a la actriz (¿¡Qué tanto le veía!?)

-¡Ya, deja los rencores! ¿Te acuerdas cuando tenía catorce años y decidí que lo mío era la ropa de mujer, no sólo hacerla sino, vestirla también?- después de eso, comenzó a vivir en su casa pues sus padres no apoyaron la decisión –siempre quise ser diseñador pero no tenía dinero para pagar los estudios y no quise aceptar que tus padres me financiaran. Tu mamá me dio la idea de modelar. Fue mi maestra pero yo no tomaba en serio el modelaje- sonrió nostálgico –Ella me dijo, "Hiro, tienes la habilidad pero te falta algo muy importante: seguridad". Con Kyoko, pasó lo mismo: veía en ella mi pasado y me sentí muy molesto y avergonzado. Quise ayudarla como Julie san lo hizo conmigo y mira, ¿Viste como estuvo? ¡Fue increíble! – igual que un niño, comenzó a sonreír ampliamente y bajo todo ese maquillaje, pudo ver los vestigios de aquel chiquillo alocado siempre vestido a la moda y con aura de superioridad –Sólo quería ayudarla a sentirse más cómoda consigo misma-.

-Hicieron un buen trabajo, tú y mi madre-

-Kyoko san no sabe que eres Hizuri Kuon, ¿Verdad?- asintió pesadamente –bueno, tus razones tendrás pero déjame decirte que sí quieres profundizar tu relación con ella, debes dejar de sentir tanto temor y sincerarte-

-Lo sé, pero aún no ha llegado el momento… a penas y… voy a…- ¡Dios! ¿Por qué era tan difícil confesarlo? –No le he dicho lo que siento…- los ojos grises de su amigo se clavaron asombrados en su rostro (de seguro ardiendo) Una mueca de burla dibujada en sus labios.

-¿Me estás diciendo que en todo lo que llevas de conocerla, no has siquiera dado muestras de lanzarte sobre ella?- como él lo decía, se escuchaba sumamente patético -¡Quién lo diría! ¿Este es el mismo chico que conseguía novias a cada rato y pasaba ligando en oscuros bares de Nueva York?-

-He cambiado-

-Ya me di cuenta, realmente vas en serio, ¿Nee? ¿Sabe cómo eres en realidad?-

-Sí-

-Debió asustarse muchísimo. ¡Pobre! Semejante ogro está enamorado de ella…-

-Gracias por el apoyo moral y por si te interesa, la mayoría de veces, ha pasado por celos-

-Me lo imaginaba. Y por lo visto, vas a mostrar esa cara mucho más seguido. Por los comentarios que he oí entre algunos miembros masculinos, tu chica se convertirá en una especie de fantasía sexual- ¿¡Hablaba en serio!? ¡Eso era terrible! –Veo ira en esas pupilas, ¿Qué? ¿Vas a mandarlos a todos al hospital, como hacías antes?-

-No seas ridículo. Y si ella se convierte en "eso", será por tu culpa. ¡Tú y tus indecentes vestuarios!- aguantando la risa, el peli morado encorvó su cuerpo hacía adelante, sujetando el estomago y tapando la boca -¡Deja de reírte! ¡Va a descubrirnos!- calmándose un poco, volvió a mirar sobre su hombro.

-Está lista. Ven, vamos… ¡Tienes que ver lo que hice para ella! ¿Sabías que fui yo quien diseñó el uniforme de la sección "Ámame"?- debía haberlo notado: sólo él se atrevería a utilizar un color tan escandaloso -¡Kyoko! ¡Mira a quien encontré por aquí!- empujándolo, lo hizo tropezar unos pasos casi dejando los dientes en el suelo -¡Ups! Creo que ya está algo tomado…-

-¡Cállate, idiota!- levantándose, tardó unos segundos en encontrar los ojos de la actriz: su vista recorrió entera su atuendo que, en resumidas cuentas, era una versión sexy del overol rosado. Claro, había diferencias: era negro con detalles fucsia; tan corto como el pantaloncillo del concierto; como centro, llevaba otro corsé (¡Maldito Hiro y sus fetichismos de lencería!) combinado con el uniforme; las mismas botas negras del concierto –Buen… buen trabajo, Kyoko san- trató de sonreír dulcemente pero los nervios lo delataban. Aunque ella estaba más nerviosa.

-Tsu… Tsuruga san…- imaginaba lo que esperaba de él –Supongo que ahora usted…-

-Felicidades…- eso la obligó a mirarlo, sorprendida –Tienes una gran habilidad. Para serte sincero, creo que seré uno de tus fieles seguidores. Sólo no le digas a Yashiro, es muy celoso con su lugar de "fan número uno". También te felicito por haber mejorado tanto tu pronunciación en inglés- quizá fuera muy atrevido de su parte, pero tomó una de sus manos entre las suyas, llevándola a sus labios para depositar un suave beso en el dorso. Sorprendido, descubrió que la piedra que él le regalara hace tantos años, ahora ostentaba el titulo de anillo, de seguro hecho por ella misma pues el soporte era una compleja enredadera de alambre galvanizado (justo como la cadena de la "princesa rosa") Sonrió como el ganador de una maratón –Claro que si hubieras salido con alguna mediocridad que no gustara al público…- ella palideció horrorizada, cayendo en la broma (no del todo mentira) como siempre que él utilizaba ese tono con ella –Pero como no es el caso, sólo puedo decirte que estoy muy orgulloso –la actriz sonrió, complacida y sonrojada.

-¡Muchas gracias, Tsuruga san!- retirando su mano del agarre, se abalanzó sobre su cuello para abrazarlo. Petrificado sólo por unos segundos, reaccionó envolviéndola con sus brazos –Etto… ¡Lo siento! ¡No debí ser tan atrevida!- ¡No! ¡Al diablo todo eso! ¡Él quería permanecer así todo el tiempo que fuera posible! -¿Tsuruga san?-

-No tiene nada de malo. Me gusta que me abraces - moviendo un poco la cabeza, quiso descubrir su reacción ¿Estaría sonrojada? Contradictoriamente, ella lo miró severa -¿Qué es esa expresión? ¿Quieres pelea?-

-Ya le dije que no debería andar ofreciendo su afecto tan abiertamente; alguien podría enfadarse muchísimo…- poniendo distancia, apoyó sus manos en las caderas, típico de cuando comienza a sermonear -¡No pienso permitir que esa relación se pierda!- ¿¡De qué demonios hablaba!? -¡Su chica especial está en la fiesta! ¡Debería buscar su afecto y declarársele frente a todos; luego llevarla entre sus brazos como la hermosa princesa que es!- los ojos brillaban febriles, fantaseando con su tópico favorito.

-¿De quién estás hablado? ¿Qué chica?- Hiro pasaba de Kyoko a él, intrigado. Podría ser… ¿Sabría ella sobre Mei? Después de todo no era un secreto su relación con la pelinegra (catalogada como la única que resistió más de seis meses a su lado)

-"Ella" está aquí, Hiro…- sin captar al principio, bastó una mirada para dar entender a quien se refería –Pero… ¿Cómo supiste?- alzó el mentón, sonriendo con altanería.

-Las señales son muy obvias. Soy experta en el tema (porque en las posadas es donde se ven verdaderos idilios románticos) y con seguridad, he visto el brillante futuro. Tsuruga san debe ser valiente y confesar sus sentimientos- no de nuevo… no los malos entendidos…¿Qué tenía que hacer para darle a entender que era ella la mujer de la que estaba enamorado? A ese paso, incluso si lo confesara abiertamente, ¡Capaz y no le creía! –Bueno, iré a buscar a las chicas… ¡Nos vemos!- si la dejaba ir ahora, probablemente las cosas empeorarían, ¿Qué podía decirle para retenerla?

-Kyoko san…- ella se detuvo al instante -… ¿Quieres ser mi acompañante?- ah… fue lo primero que se le ocurrió.

-¿No le dije que…?-

-Quiero que Kyoko san me acompañe, como amiga- la actriz clavó, critica, sus ojos en los de él. Indecisa de que respuesta darle.

-Seremos dos, Kyoko chan- Hiro adelantó unos pasos, obligándola a pasar un brazo por entre el suyo – Yo tampoco traje acompañante y como Ren es tan necio conmigo (¡No encuentro manera de hacerlo entender que "no" es "no"!) puedo darle el gusto aunque sea una vez en la vida, ¿Qué dices, "Renchi"?- como odiaba ese tono meloso tan falso y ¿Qué era ese diminutivo de mascota?

-No puedo rechazar semejante oferta- apoderándose del brazo restante, caminaron galantemente al lado de la chica. Con una mirada de soslayo, descubrió a Kyoko observarlo detenidamente -¿Qué pasa?- ella sonrió divertida -¿Qué? Si es un chiste, hazme participe- dejando salir una suave risa, le dedicó una mirada a modo de disculpa.

-Tsuruga san se ve tan serio y genial… pero Milu san lo llamó "Renchi"…- la risa vibraba en sus labios, deseando salir con todas sus fuerzas –Es difícil unir ese nombre a su imagen- ¡Hiro y sus estupideces! Bueno, era una excelente forma de divertirla y relajarla en su presencia –Me hizo pensar cuando se porta como un niño-

-¿Me estás diciendo infantil?- el otro hombre agachó un poco más la cabeza, acercándose curioso -¡No soy infantil!-

-¡Claro que lo es!-

-No…-

-¡Sí!-

-¡Kyoko!- Amamiya san y las demás corrían hacía ella; María chan liderando el grupo. Por un momento, creyó que se lanzaría a los brazos de su hermana mayor, contendiéndose.

-¿Qué pasa María chan?- con un suave movimiento, dejó atrás a sus acompañantes.

-Onee sama se ve genial. Si María le cayera encima, ya no sería tan impresionante- Kyoko sonrió y extendió los brazos lo más que pudo.

-Sí María no lo hace, voy a enojarme y buscaré otra hermana menor- petrificada con la idea de perder el afecto de quien admiraba y quería, la niña retrocedió unos pasos, tomando impulso.

-¡Tú lo pediste!- la actriz la recibió feliz mientras caían al suelo, riéndose como niñas; las demás acompañándolas, avergonzándose un poco.

-¡La "demonia oscura" está atacando esa pobre niña!-

-Hiou kun, no creo que sea eso…-

-¡No la cubras, Kanae!-

-¡Respeta a tus mayores, mocoso!-

-¿¡A quién le dices "mocoso", bruja!?- después de una leve discusión, Kotonami san los forzó a una reconciliación superficial pero suficiente para permitir que muchos comenzaran a visitar al grupo para saludar y felicitar a Kyoko; otros, como el director de "Box R", comentaban entusiasmados sobre las canciones y cual le gustaba más y si pensaba sacar un álbum; Ogata san, nervioso, competía con Yashiro en ansiedad y un tanto impresionado de que su "Mio" diera un espectáculo así. Mientras todo eso pasaba, aprovechó para halar a su manager, lejos de oídos indeseables.

-¿Qué sucede?-

-Voy a decirle a Kyoko lo que siento por ella- los lentes del hombre casi caen al suelo de la impresión –Lo haré a mi manera y con mucha paciencia, te diré. Pero de que lo haré lo haré…-

-¿No más "no puedo hacerlo porque es menor de edad"?- asintió decidido –Pues, ¡Ya era hora! Dime, ¿Fue esa sexy actuación lo que te hizo cambiar de parecer? ¿Ehh? ¿Tuviste ganas de encerrarla en tu habitación? ¿Uhmm?- suspiró cansado: Yashiro sería Yashiro hasta el final.

Extrañamente, ya le hacían falta sus molestos comentarios.

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¡Qué maravilloso giro de eventos!

-Eso es a lo que yo llamo "despertar al tigre dormido". No hay duda de que esto podría volverse grande… muy grande…"- hacía años que no experimentaba tanto entusiasmo y expectación sobre una persona. O personas –"Al principio, creí que el escogido era Reino kun… si no fuera por la letra de esa canción…"- sonrió sin dejar de sorber el oscuro brebaje de la copa dispuesta por su fiel sirviente -¿Imaginabas que algo así sucedería?- el silencioso hombre negó lentamente –Sí… Yo tampoco esperaba esta clase de talento. ¡Sabe cantar! ¿Te gustó?- algo sonrojado, giró el rostro a un lado evitando la socarrona mirada con la que era castigado –No te avergüences, no eres el único que se dejó llevar por su encanto. Cómo una sirena. Para serte sincero, yo también fui una de sus víctimas- una mirada sorprendida lo recorrió entero, sin podérselo creer –Hacía años que no escuchaba una voz así. Me hizo perderme por completo…- suspiró cansado –A las chicas de la sección "Ámame", nunca te aburres de mirarlas, ¿No te parece? En especial esa Mogami kun. A este paso, me quedaré sin excusas para mantenerla en donde está. Ni siquiera ha salido de ahí y ya hay quienes quieren llevársela de mi lado. ¿No crees que es injusto?- negando con la cabeza, sirvió más vino en la copa semi vacía –Quizá tengas razón, soy muy egoísta. Pero sabes, los padres nunca desean dejar ir a sus hijos- desde su estratégico lugar, podía espiar a cada uno de los invitados: Reino y su banda habían "secuestrado" a Mogami para una improvisada sesión fotográfica; el cantante no dejó de abrazarla por la cintura ni un momento; soltando una risa burlona, enfocó su atención en Ren, algunos metros más lejos pero atento a los movimientos de la chica. Reconoció a la mujer a su lado: Amane Mei –Esto podría ponerse interesante. No es que ella me agrade, pero puede ser útil- el actor trataba por todos los medios de no perder de vista las manos de Reino kun, enfadando a su improvisada compañera (claramente, reclamándole su falta de interés) -¡Oh, sí! La cosa podría agitarse un poco…- levantándose, decidió que era momento de conversar con sus invitados.

-Padre-

-¡Ah! ¡Qué bueno es verte! María te esperaba-

-Sí… ya hablé con ella- ¿Por qué ese tono de frustración? -¿Sabes lo que me dijo? "Papá, prometo no portarme mal nunca y jamás pedirte nada para mi cumpleaños. Por favor, ¡Haz que mi onee sama sea en verdad mi hermana". No ha dejado de insistir con el tema, ¿Quién es esa chica?- con unas palmaditas en la espalda, confortó a su hijo, demostrándole que comprendía a la perfección –Será… ¿Podría ser que María desee tener una figura materna?- hacía algún tiempo, también pensó lo mismo.

-Es muy probable pero María no aceptará a nadie que no sea Mogami kun. Y lamento informarte que ya hay muchos ojos puestos en ella-

-¡Padre! ¡No diga tonterías, por favor!- ¿Por qué su hijo debía ser tan formal?

-¿Por qué es una tontería? Cuando te casaste con Lina, apenas tenías veinte años y ella dieciocho. No le veo la tragedia-

-¿¡Está diciendo que la seduzca para complacer a mi hija!?-

- No te ofusques por una bromita así. Anda, relájate un poco y disfruta de la fiesta…- dejándolo atrás, disponía juntarse con Ogata san y su hijo.

-El tío quiere ver si es posible llevársela…- esa información lo obligó a parar en seco –Desde que la conoció en la fiesta de navidad no ha dejado de pensar en ella-

-Mogami san no va ninguna parte. Aún le falta aprender mucho y carece de algunas cualidades necesarias para sobrevivir en el medio. Lo siento, pero dejar Japón no es una opción aceptable por el momento- ¿¡Dejarla ir cuando las cosas se ponían tan interesantes!? ¡Ni hablar!

-Para otras personas, ella estaría lista. Eres demasiado perfeccionista y al final, la gente pierde el interés y los ánimos. ¿Qué razones tienes para mantenerla atada aquí? No pierdes nada con dejarla ir-

- Hay algo en ella que no me deja de intrigar y mientras no descubra de qué se trata, no voy a permitirle marchar. Y no compares a esa chica con todas las demás actrices que has conocido. Ella es del tipo que entre más exigente seas, más fuerte se vuelve. Carece de vergüenza y temor- los ojos de su hijo reflejaban gran sorpresa -¿Comienzas a enamorarte de ella? De seguro te recuerda a alguien…- dejándolo fuera de combate, siguió su objetivo inicial –"Algo salió mal con esté muchacho. Tan estoico… "- saludando a sus buenos conocidos, sonrió -¡Buenas noches? ¿Qué les parece la fiesta?- cerca de ellos, Mogami kun, Kotonami san, Amamiya san y Momose san charlaban tranquilas.

-¿Qué te dijo Hiou kun por los chocolates, Moko san?-

-¡Eso no te importa!- por su sonrojo, era claro que le habían gustado.

-¡Qué linda! ¡Esta toda rojita, como una colegiala!- Amamiya haló una de las mejillas de la susodicha, enfadándola más de lo que estaba -¡Esa cara de nerviosismo te luce mucho! ¡Hay que tomarle una foto!-

-¡Déjame ya! ¿¡Y tú!? ¿A quién le diste los chocolates?-

-Pues, al director de "Box R", claro. A mi mamá y…- sacando de su bolso una cajita blanca, lo deposito en las manos de Mogami Kyoko (rígida de la sorpresa) –Para mi amada "jefa"- dedicándole una atrevida mirada, acercó su rostro al de ella, depositando un breve beso sobre sus labios –Quería que fuera una sorpresa- podía ser un grosero desmedido, pero esa conversación comenzaba a llamar su atención. Giró el rostro para disculparse, deteniéndose: padre e hijo también husmeaban al cuarteto.

-"Bueno, de tal palo tal astilla"- y conocía muy bien al viejo director: adoraba todo lo que tuviera que ver con intrigas.

-Gracias, Chiori chan. No tenías porque hacerlo- su amiga la abrazó por los hombros, dejando con la boca abierta a las demás (Momose san no podía verse más sonrojada)

-Debía hacerlo, todo sea por mi amada "hermana mayor"- ¿Quería seducir a Mogami kun? No era prejuicioso pero ella nunca dio indicios de poseer esas preferencias –Y dime, ¿Ya le diste el regalo a tu senpai?- cayendo en la cuenta, buscó con la vista al mencionado, descubriéndolo cerca del escenario, a pocos centímetros del rostro de Mei san (¿¡Pensaba besarla frente a todos!?)

-"No. De seguro cayó el alguna treta tonta… a veces puede ser tan ingenuo, ese idiota"- lo qué pasó después, fue todavía más extraño que ojala alguien lo hubiese grabado para la posteridad.

Mogami Kyoko, también descubrió a Ren en esa posición tan sospechosa. Furiosa, dirigió una rápida vista en dirección a Kotonami san (asustándola levemente) murmurando algo como "No lo perdonaré".

Y frente a la mirada de muchos y sorprendidos comensales, bailarines y demás; con la determinada y severa mirada en su rostro, subió sobre la mesa más cercana y tomó entre sus manos lo primero que encontró (una ciruela).

-¡REN!- el mencionado, dio un respingo en su dirección sólo para recibir el proyectil justo en la frente ante la horrorizada mirada de la mujer a su lado. Mogami kun, dándose cuenta de lo que había hecho, emitió un curioso gemido (como el chillido de un ratón), petrificándose en la extraña posición de lanzamiento.

-¡Mira, Asano!- dijo una chica a su novio -¡Está haciendo la técnica de Goku*!-

-¿Qué le pasa a esa psicópata? ¡Se atrevió a lanzarle una fruta! ¿Es acaso algún espectáculo cómico? ¡Está avergonzando a Tsuruga kun!-

-He oído que esa sección a la que pertenece está dedicada a estos tipos de entretenimiento-

-Ya veo, ¡Qué estupidez!-

-Las jóvenes de hoy en día no respetan a sus mayores-

-¡Kyoko! ¿¡Qué es lo que te pasa!? ¿¡Estás demente!?- Kotonami san trataba por todos los medios de bajarla; Amamiya san ocupaba todas sus fuerzas por contener la carcajada que de seguro se le escaparía si protestaba; Momose san llevó sus manos a la boca, impactada y sonrojada.

-Kyoko san- Ogata kun suspiró un pesado lamento.

-Mogami san…- Ren, con esa sonrisa descarada que tanto detestaba, comenzó un grácil andar hacía su atacante (fruta en mano), obligando a muchas de las asistentes a suspirar maravilladas. La actriz, por otro lado, tenía la cara pálida y asustada de quien ve a su peor pesadilla, murmurando con voz temblorosa "El rey demonio… el rey demonio se acerca". Sonrió malicioso: su horror contrastaba terriblemente con los ojos ilusionados de todas las demás.

-"Bueno, ellas no saben lo que se esconde en realidad tras esa dulce falsa sonrisa"- bajando de la improvisada tarima, la chica comenzó a retroceder cada vez más rápido. Eso era el fin, conocía a Ren y sabía que no la perseguiría (iba contra la imagen de su personaje) Sin embargo, aumentó la velocidad de sus grandes zancadas, hasta que eso se volvió una especie de carrera de obstáculos pues saltaba con gran agilidad todo lo que se interponía a su paso. Pero fue la infantil expresión de su rostro (la misma que utilizara cuando jugó con "Mizuki" durante su prueba de "Katsuki" o quizá, todavía más divertida*) lo que llamó su atención.

-¡NOOOOOOOOOOOOO!- escuchó a la actriz gritar; girando de cuando en cuando la cabeza, pendiente de la poca distancia que la separaba del posible inminente desastre.

-¿Por qué Tsuruga kun persigue a esa chica?-

-Sólo le sigue el juego… él jamás haría algo como eso. Quizá sintió pena de ella por hacer el ridículo. Él es esa clase de persona, ¡Tan amable!-

-¡Es tan injusto! Esa loca está acaparando toda la atención. Mira: Mei san fue dejada atrás por su culpa…- no importaba cuanto se quejaran; ese que veían era la verdadera cara del actor y sólo existía una persona capaz de sacar todas esas emociones de él.

-"Gracias por mostrarme el espectáculo de mi vida, Mogami kun"- rápidamente, desaparecieron de su vista –"¿¡Dónde diablos se metieron!?- ¡No! No podían…

¿¡Iban a dejarlo sin saber el desenlace!?

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¿¡Por qué siempre debía mirar lo que no debía!? ¿¡Era su destino ser maldecido con el título de "mirón"!?

-"¡No fue mi intención, yo sólo pasaba por aquí!"- desesperado, trataba de excusarse con un ser imaginario. Y es qué la mala suerte lo perseguía por doquier, obligándolo a encontrarse con esos dos en las situaciones más extrañas y comprometedoras.

Sucedió después de que desaparecieran. El presidente Lory cabeceó por todos lados, buscándolos y exclamando "¡No! ¡Quiero saber que pasará! ¿Dónde se metieron? ¡Los encontraré!"; dejándolo a él y a su padre con la espinita de la duda. También quería enterarse pues le interesaba mucho esa relación entre Tsuruga kun y Kyoko san, pero tampoco le gustaba pecar de metiche así que optó por buscar algo para tomar y relajarse en un lugar apartado. Buscando estaba en uno de los solitarios balcones cuando los vio… ¡Haciendo "eso"!

-"Sabía que su relación avanzaría para bien… pero esto… ¡Oh, Dios!"- iba a disculparse cuando fue halado a un lado, obligado a esconderse junto a su captor.

-¡Shhhh, Ogata kun! ¿Quieres estropear la atmosfera?- agazapados tras una maceta cubierta de un espeso matorral; Takarada Lory, Yashiro san, Sawara san y ese sujeto que siempre acompañaba al presidente; trataban de enterarse de lo que ahí pasaba.

-¿Puedo saber por qué estamos espiando a Mogami san y a Ren?- Sawara Takenori habló con cierto tono exasperado, posiblemente arrastrado a la fuerza al igual que él –Es de muy mal gusto-

-¡Deja de ser tan aburrido, Takenori! Si fueras una persona de sentimientos más visionarios, te darías cuenta de cómo va la cosa…-

-La verdad, presidente, creo que aunque lo fuera, tampoco lo vería con buenos ojos…-

-Eres libre de irte- pero no se movió. Avergonzado, murmuró "Ahora me ha picado la curiosidad" –Ogata kun, ¿Lo viste, cierto?- sonrojado, asintió -¿Por qué te pones así?- ¿¡Cómo podía preguntarle eso!?

-Etto… pues… ellos…-

-Eran sólo cosquillas, Ogata san- el manager del actor suspiró aburrido –Para ponerte al tanto; Ren quería sacarle información a Kyoko chan y como no daba lugar a nada… terminó en un ataque de cosquillas…-

-¿No es lindo?-

-¡Ya lo creo! Aunque hubiera preferido un beso…-

-¿¡Cómo pueden pedir semejante locura!?-

-¡Baja la voz, Sawara san!-

-¡Es que eso no está bien! ¿¡No lo ven!? ¡Esos dos no podrían estar juntos!-

-¿Cómo puedes decir eso? ¡Claro que sí! ¡Son el uno para el otro!- Yashiro saltó de inmediato, defendiendo esa relación con un brillo febril en los ojos.

-¡Ella no es un persona normal! ¡Persigue taxis en bicicleta y habla sola! ¿Cómo puede eso combinar con Ren? Además, ¿Qué no se supone que a ella le gusta Fuwa Sho?- Yashiro san era, prácticamente, aplastado por el otro hombre que defendía su ideología a toda costa.

No entendía sus argumentos; a su criterio, Kyoko y Ren complementaban perfectamente y Fuwa kun volvía más interesante las cosas.

-¡Baka!- guardaron silencio al instante, asombrados de escuchar esa palabra salir de los labios del actor. Tsuruga kun, JAMAS había llamado de esa manera a nadie por más que arruinaran una escena decenas de veces -¿¡Cómo se te pudo ocurrir eso!? ¡A mí no me gusta Kotonomi! ¡Ni siquiera es el tipo de chica que me atrae!-

-Es que… a mi me pareció que ambos hacían una linda pareja- Kyoko san juntaba los dedos índices, mirando al suelo como una niña a quien se le ha negado un juguete. Ren suspiró, acercándose lo suficiente para acariciar la rubia cabellera de su kouhai.

-No está ni cerca de la chica que me gusta- ella lo miro fijamente por un rato para después sonreír apenada –Veo que eres una mujer alentada, Kyoko san. Dijiste mi nombre y lanzaste una ciruela contra mi rostro; sin embargo me alegré (porque al fin me considerabas un amigo cercano) pero sólo lo hiciste como una amenaza- la actriz gimió asustada por la sombría expresión que le era dirigida.

-¡Lo siento mucho, Tsuruga san!- con lagrimas en los ojos, inclinó su cuerpo, lista para una "dogeza" -¿¡Qué hubiera pasado si le hiciera daño!?-

-No es para tanto… era una fruta… sólo…- dolido, sonrió de lado –me gustaría que dijeras mi nombre libremente. ¿Podrías intentarlo?-

-Pero no sería correcto… usted es mayor y es mi senpai-

-Somos amigos y compañeros de trabajo. Tenemos un año de conocernos y (de muchas maneras) nos hemos ayudado mutuamente, ¿No es suficiente para tenernos más confianza? – con las manos en los bolsillos, encaró la indecisa mirada de Kyoko san; acercando su rostro al de ella. Tuvo que sonreír en sus adentros y conmoverse por las palabras del actor.

-¿De verdad está bien?- él asintió enérgicamente –En ese caso…- tomando el bolso que cargara, sacó un paquetito, extendiéndolo a un sorprendido senpai –Feliz día de San Valentín, Ren san- recuperándose del impacto de sus palabras, tomó el obsequio entre sus manos, sonriendo extasiado.

-Muchas gracias, ¿Puedo abrirlo?- alentándolo con sus manos, Kyoko esperó paciente –Esto… es increíble… ¿Cuándo lo hiciste?-

-Anteayer: mientras practicaba en la casa de Reino y las chicas dormían. Sé que no es fanático de los dulces así que pensé en esto, "jalea de vino"*- Yashiro san, sonrojado, lloró de emoción diciendo "Bien por ti, Ren. ¡Tu sufrimiento ha sido recompensado!". El actor tomó una larga cuchara ya dispuesta, no sin antes examinar la copa de vidrio –Etto… busqué mucho por todas partes para encontrar ese recipiente con rosas, ¿Recuerda? Se parecen a la "Reino Rosa"…- Kyoko san era la persona más detallista que había conocido. Cuando de verdad quiere a alguien, pone todo su esfuerzo. No pudo evitar sentirse celoso: Kyoko san pensó en un postre especial sólo para él.

Agradecido, Ren dio un bocado, guardando silencio, mirando al techo -¿Está buena? Yo la probé varias veces para comprobar si estaba a punto-

-Quizá te faltó probar una vez más – después de otra cucharada, tomándola por sorpresa, unió sus labios a los de ella.

-¡Lo hizo!- exclamó Takarada Lory, más entusiasmado de lo que jamás lo había visto en su vida.

-¡Tengo que tomar una foto!- Yashiro san era un mar de lagrimas.

-¡No puede ser! ¿¡Es una broma!?- Sawara san llevó sus manos a la cabeza, para halar su corto cabello -¡Tantas mujeres en el mundo y va por la menos cuerda de todas!-

-Ah… ¡Qué pena!- por su parte, sentía estar violando la privacidad de la pareja.

-Y bien, ¿Cómo estuvo?-

-Si quería que probara, podía haberlo hecho por mí cuenta. Tengo suficiente de "traspasos de alimentos vía oral" por esté día -¿Se refería a Fuwa san?

-Mogami kun es tan poco romántica…- con los brazos sobre su pecho, el presidente exhaló frustrado –cualquier chica estaría derritiéndose en los brazos de Ren-

-¡Por eso les dije que no es normal!-

-¿Sigues pensando en Fuwa?- era claro que la idea lo molestaba muchísimo.

-No como esperaba; si hubiera sido mi primer beso, otra cosa sería. Pero gracias a ello, recordé a "Corn"- ¿Quién era ese? Kyoko san lo mencionó esa tarde, ¿Algún amigo de la infancia? –También. Lo siento… yo, cometí un error al voltear en su dirección cuando preguntó sobre... No fue correcto-

-No te disculpes; además, no es como si él tuviera derecho a recibir explicaciones de por qué te besé antes…- ¿¡No era su primer beso con Ren!? ¿¡Qué otras cosas esconderían esos dos!?

-¡Ese Ren! ¿¡Qué barbaridades hizo con mi onee chan!?-

-¡Silencio, Yashiro! ¡No dejas oír!-

-Eso es cierto- sonrojándose levemente, giró el rostro a un lado cambiando drásticamente a una tristeza desolada –Fue una actuación, claro. Pero me pregunto si es suficiente para llamarme "cualquiera"-

-No prestes oídos a lo que ese tipo te dijo. No eres… tú no… -incapaz de utilizar una ofensa tan grande, tartamudeo sin éxito –No eres nada de lo que él dijo-

-En el pueblo siempre murmuraban sobre mi madre y el hombre con quien tenía una relación, dejándola cuando supo que estaba embarazada. Yo escuchaba a escondidas y me enteré de pocos detalles. Nadie me decía la verdad; sólo les oía decir "es una cualquiera"…- ¿¡Ella tenía un pasado así!? ¿Qué clase de persona era su madre?

- La gente siempre tiene mucho que decir sobre las conductas de los demás. Tal vez tu madre tenía sus razones para ocultar la verdad. Sin embargo, no tienes porque cargar con la culpa de las malas decisiones que tomara- en respuesta, obtuvo una sonrisa etérea.

–Gracias. Siempre que hablo con usted, no importa lo que sea, hace que me sienta mucho mejor. Pero basta de charlas tan desagradables. Mejor hay que regresar a la fiesta…-

-Espera…- halándola de regreso a su lado, Tsuruga kun la obligó a quedarse -… prefiero estar aquí…- una mirada crítica por parte de la actriz, incomodó sus facciones pero sin dejarle menguar su agarre.

-Me he fijado en algo, No le gustan los lugares llenos de gente, ¿Verdad? – Él asintió levemente, sin verla a la cara –Me lo imaginaba, siempre busca lo más oscuro y donde no sea visto-

-Debes creer que soy aburrido…-

-Entiendo que hay momentos en los que no se soporta estar en medio de una muchedumbre pero tampoco es bueno alejarse de los demás- tomando asiento sobre la baranda de la terraza, lo invitó a ocupar un lugar a su lado. La música dentro se volvió más frenética, haciendo retumbar el suelo y los vidrios –la fiesta se oye animada, ¿Me pregunto que estarán haciendo mis amigas? ¿Estarán bailando?-

-¿Te gusta bailar?-

-Eh… ¿Y usted?- por alguna razón, evitaba la pregunta a toda costa, contestando con evasivas.

-Yo no sé bailar- ¿¡Cómo!? ¡No podía ser verdad! –Nunca fui de los que participaran en las pistas de baile. Me gustaba ver bailar a los demás, pero nunca me animaba hacerlo. Creo que una vez en una discoteca comenzamos a dar brincos… ¿Eso cuenta como baile?-

-Etto… no lo sé…- mirando al cielo estrellado, acarició distraídamente una de sus mejillas.

-¿Cómo es eso? ¿No sabes bailar, entonces?-

-Sí sé… pero…-

-¿Qué?-

-¡No! ¡Se burlará de mí!-

-No lo haré…-

-¡Sí! ¡Es muy vergonzoso!-

-No me reiré. Dímelo…- seguía negándose, como una niña de cinco años que no desea comerse las verduras de la cena -… si me cuentas, te diré algo muy personal. Nadie lo sabe…- curiosa, lo miró fijamente -¿Es un trato?-

-Hablaré: sé bailar pero sólo…- susurró tan bajo que casi parecían palabras sin sentido.

-¿Cómo dijiste? No se escuchó- como un brabucón, llevó una mano a su oído, alentándola a gritar a los cuatro vientos su confesión.

-¡BAILES DE SALÓN! ¡Arg! ¡Qué pena!- Tsuruga kun debía estar muy impresionado pues no decía nada -¡Fue un tío de Sho! Llegó a vivir a la posada unos meses. Decían que era gay porque era profesor de danza pero nunca hubo pruebas. Me caía bien porque siempre me decía "¿Qué te gustaría hacer, Kyoko chan?" Nadie me preguntaba eso. Fuwa ojisan lo detestaba y trataba de sacarlo de la casa cada vez que podía. Él me enseñó los bailes que utilizaba en su escuela pero como a ella sólo asistía gente de la tercera edad, eran más bien, "swing" y esas cosas. Bien, ahí está, ¡Puede burlarse si quiere!- cerrando los ojos, como si esperara un golpe en el rostro, aguardó para la segura burla que caería sobre ella.

-¿De qué está hablando esa chica? ¿Es conocida de Fuwa Sho? ¿Son como amigos?- Sawara san expresaba las mismas dudas que él tenía. ¿Eran amigos de infancia? Por cómo escuchaba, habían vivido juntos, incluso. ¿Cuál era la relación entre ellos?

-Kyoko san…- Ren estaba muy serio, hablando sin dar un parpadeo –podrías… ¿Podrías enseñarme?- ella dejó caer las mandíbulas hasta el suelo –Algo a nada, es peor no saber bailar- recuperándose de la impresión, sonrió bajando del improvisado asiento.

-La música de fondo no es la adecuada, pero por el momento servirá- tomándolo de la mano, lo llevó de un lado a otro; mostrándole los pasos más significativos mientras tarareaba famosas canciones de la época. Tuvo que usar una mano para tapar su boca y no reír de la escena, poniendo en evidencia al sequito de espías: ambos trataron de dar una vuelta sin soltar las manos, fallando rotundamente -¡Ren san es muy alto!- con ambas espaldas pegadas, apenas podían moverse –Creo que es mejor soltarse…-

-Me parece buena idea, ¿A la cuenta de tres?- fue muy tarde, ambos quedaron enredados entre sus piernas, perdiendo el equilibrio y cayendo al suelo -¡Lo siento!- levantándose, estuvo presto para ayudar a Kyoko san quien reía a carcajada limpia -¿Te burlas de mí?-

-Es que…- limpiando una lágrima que caía sobre su mejilla, recuperó algo de aire – He descubierto que es algo torpe para ciertas cosas… sin ofender…- de un jalón, le ayudó a recuperar la postura - creo que no soy buena maestra-

-Es mi culpa; sí decido dedicarme a la danza, lo pensaré dos veces…- riendo con ella, ambos guardaron silencio, mirándose –¿Sabes? También tengo un regalo para ti- hurgando una bolsa de papel (¿¡De donde la sacó!?), extrajo una caja no muy grande –Carezco de creatividad para hacer regalos personalizados; sólo espero te guste-

-No debía haberse molestado-

-Quería regalarte algo. No consideré correcto esperar a recibir; sino también, dar- eso tenía lógica; Tsuruga kun era siempre al que daban obsequios pero jamás había escuchado que él le diera algo alguien –acéptalo, por favor; mi regalo del día de San Valentín-

-Está bien… muchas gracias, ¿Puedo abrirlo?-

-Claro- lentamente, deshizo el listón blanco que adornaba los flancos de la caja. Al quitar la tapa, emitió un gemido de sorpresa y felicidad –Supuse que te gustaría algo como esto-

-No… no… ¡No puedo aceptarlo! ¡Es muy caro!- tomando entre sus manos el frasco en forma de cisne, como si fuera un tesoro invaluable, reconoció de inmediato la característica forma de ese maquillaje tan codiciado en esos días. Kyoko san parecía babear sobre el presente, desechando, avergonzada, la posible idea de conservarlo -¡No puedo!-

-Sí puedes. Si quieres saber, no lo compré: me lo encomendaron- ahora tenía toda su atención – Es maquillaje mágico-

-¿En verdad?- los ojos le brillaban, como cientos de perlas. Lo que oía parecía entusiasmarla -¿Qué clase de poderes tiene? ¿Hay que decir un hechizo?-

-Me dijeron que cualquiera que lo use, podrá hacer realidad su mayor deseo. No es necesario un hechizo en voz alta, con sólo pensarlo lograrás tu objetivo. ¿Sabías que el "Royal Snow" es fabricado por hadas? Nadie dice nada por temor a que traten de aprovecharse de la situación…- ¿Era necesario inventar esa historia para que Kyoko san aceptara el regalo? ¡Era tan inverosímil! Sin embargo…

-¡Lo sabía! ¡Un maquillaje tan maravilloso no puede ser obra humana! ¿Qué clase de hadas lo hacen?-

-No puedo decírtelo- antes de que comenzara un puchero, agregó severamente – de esa forma, el secreto de su receta mágica jamás será robado-

-¡Qué mal! Pero entiendo, no quiero que por mi culpa pase una desgracia- guardando el regalo en la bolsa, sonrió dulcemente a su senpai –Gracias por hacer llegar el encargo, ¿Era este el secreto que me contaría?-

-No, exactamente. Bueno, la verdad…- incomodo, buscó en los bolsillos internos del saco blanco un móvil pequeño bajo la extrañada mirada de la actriz -… no es que sea secreto, simplemente no he querido decirle a nadie. Ni siquiera Yashiro san lo sabe-

-¿¡Qué es lo que me has escondido, Tsuruga Ren!? ¿¡A mí, TU manager!?- el hombre a su lado estalló, indignado, murmurando venganzas contra el "traidor".

-¿De qué se trata?- ¡Sí! ¡También quería saber!

-De esto…- colocó unos audífonos en los oídos de la chica mientras buscaba algo en el menú del teléfono –la gente cree que no tengo ningún gusto musical. Considero que esa es información muy personal y no es necesario que las personas se enteren- pasó un rato en el que –probablemente- una canción era reproducida. Kyoko abrió desmesuradamente los ojos y pasó la vista de Ren al teléfono, incrédula. Poco a poco, deslizó su cuerpo hasta quedar repantigada en el suelo de la terraza, arrastrando a su senpai (indiferente si ensuciaba el nítido pantalón a juego con el saco) Ella comenzó a mover el píe al ritmo de la música. Parecía gustarle -¿Qué tal?-

-Ahora entiendo un poco porque le gustó el concierto. Conozco esta banda. Recuerdo que nunca tuve gustos musicales propios así que busqué aleatoriamente grupos al azar y este fue uno de los primeros… tenían un nombre morboso… "Sex-algo"…-

-"Sex Pistols*", Kyoko san. Creí que sería la primera vez que los escuchabas- retirando un audífono, compartieron el aparato. Para él, era la primera vez que veía al actor comportarse de esa manera tan… normal, incluso cantando partes, a veces acompañado de Kyoko san. Y supo que sería con la única con quien podría mostrar ese lado -¡Ah! Este es otro de mis favoritos…-

-¡También sé quiénes son! Aunque no son mi estilo… los considero algo deprimentes…-

-¿Cómo puedes considerar "deprimentes" a "Radiohead*"? Simplemente son… sinceros…- Kyoko expresó claramente su incredulidad con una mirada que hablaba por sí misma -¡Es verdad!-

-¡Le creo, le creo! Es sólo… que yo pensé que tendría otros gustos…- Tsuruga kun preguntó a que se refería con un gesto de los hombros; ella giró el rostro a un lado, nerviosa –Algo así como "enka*"- la respuesta hizo reír al actor sin ninguna inhibición, asustándola levemente -¿¡Qué!?-

-¡Dioses, Kyoko san! ¿Cuántos años crees que tengo?... ¡"Enka"!... ¡Esa es la música favorita de mi padre!- nunca antes había oído mencionar sobre la familia de Tsuruga kun. Parecía ser que Kyoko san también –Tiene un altar en su despacho dedicado a Kaji Meiko. Te llevarías bien con él: adora los bailes de salón pero harías bien en enseñarle algunos pasos; sólo le gusta fingir que es Fred Astaire*. Es un poco vergonzoso, para serte sincero…- juntando sus piernas al pecho, abrazándolas, guardó silencio un rato sin dejar de mirarla. ¿Por qué Tsuruga kun hablaba sobre su vida personal de repente?

-Espero conocerlo algún día y con gusto le daré algunas clases. Y su mamá, ¿También le gusta esa música?-

-Sólo si él baila con ella. De lo contrario sus gustos están más inclinados al "new age". Su habitación de relajación parece la carpa de una gitana. Me gustaba entrar y recostarme en los cojines, mirando las decenas de "atrapa sueños" colgando del techo y olfatear el aroma a incienso-

-Debe ser una mujer muy interesante. Siento que es con ella con quien más se conectaba, Ren san. Cuando habla de ella, es como sí guardara un profundo cariño y simpatía…- ella imitó la posición de su senpai completamente perdida en la atmosfera tan intima que comenzaba a rodearlos. Hasta él sentía esa sensación de trance, incapaz de quitarles la vista de encima.

-Ella fue quien me enseñó la dialéctica desde muy temprana edad. Cuando uno es un niño ve la vida sin ninguna preocupación y me molestó mucho que quisiera quitarme ese derecho pero después, al crecer, tuve que agradecerle por el esfuerzo. De los dos, fue siempre la más estricta- Kyoko removió un poco el flequillo que tapaba parte del rostro frente a ella, sonriéndole y acercándose un poco más. Su corazón dio un tumbo con la idea de si lo besaría o no.

-Ahora entiendo porque Ren san es como es. Sus padres hicieron un excelente trabajo aunque, si los viera cara a cara, me cohibiría totalmente- reparando en las acciones de su mano, trató de retirarla rápidamente siendo detenida por la muñeca hasta entrelazar los dedos. Nunca pensó que ver a dos personas juntas de esa manera, provocaría tal emoción en su interior; como una novela en vivo y siendo fiel espectador, la ansiedad provocaba estragos en su estomago.

-No tienes de que preocuparte. Estoy seguro que te adorarán. Serás como una hija para ellos, créeme - ¿¡Kyoko san entendía lo que significaban esas palabras!? ¡Tsuruga Ren prácticamente afirmaba que la presentaría como parte de su familia! Y eso, sería posible sí él y ella… -Deberás tener cuidado; cuando alguien les gusta, son capaces de "secuestrar". Son terriblemente posesivos…- no, definitivamente Mogami Kyoko no captaba el mensaje; esa sonrisa ingenua era muestra. Suspiró un lamento y se preguntó seriamente si no estaría siendo afectado por las malas influencias de Takarada Lory.

-Yashiro san, evita que esto se sepa- el presidente miraba atento la escena, entre feliz y consternado –no sería bueno que la imagen de "Tsuruga Ren" se viera manchada por una de "chico punk" o "deprimido". Estoy de acuerdo con que tenga sus gustos, pero por ahora, debe seguir manteniéndolos al margen - ¿Por qué decía eso? Él no veía nada malo, a él mismo le gustaba parte de esa música –Nadie aquí presente debe comentar lo que ha visto u oído esta noche- la mirada seria del presidente lo asustó como nunca, ¿Qué era ese recelo a ocultar todo sobre esos dos, en especial, sobre Ren? Pese a todo, asintió junto a los demás.

-¡Ren!, ¿Estás aquí?- la mujer que estuviera con él hace ratos, asomó la cabeza por la puerta de la terraza, interrumpiendo el momento entre ellos. No pareció gustarle la escena y, como una esposa que descubre en el engaño a su marido, cruzó los brazos sobre su pecho lista para un escándalo -¿¡Qué haces ahí, sentado!?-

-¿No es obvio? Oyendo música, claro- ¿Era ese el mismo actor que hizo de "Katsuki" en su programa? El hombre hablaba, vestía y portaba la apariencia pero su comportamiento, era muy diferente, ¿Quién era "él"? -¿Se te ofrece algo?- la pelinegra dejó caer los brazos a un lado, furiosa por el notable sarcasmo en el tono con que era atacada.

-¡Tú y tu estúpida música! ¡Siempre utilizas eso como excusa para aislarte del mundo!- Kyoko miraba uno y otro, incapaz de entender que pasaba. Al final, decidió levantarse y dejarlos solos -¿¡A dónde crees que vas!?- señaló a la actriz, quien la miró como si fuera un animal extinto.

-¿No me esperas?- decepcionado, Ren secundó a su kouhai. Kyoko afianzó el agarre del regalo y giró el rostro en su dirección.

-Sí. Parece que entre ustedes, tienen cosas que discutir. Con permiso- caminando segura hacía la puerta, fue detenida por un largo brazo -¿Eh?-

-¡No te iras de aquí hasta que me expliques QUE diablos eres tú!- hubo un largo minuto de silencio en el que Kyoko observó a Amane san con una expresión de ausentismo muy divertida -¿¡No eres normal!? ¡Responde!-

-¿Quién eres tú?- esa sencilla pregunta provocó el estallido de una ira irrefrenable en la mujer –No, en serio, ¿Quién eres? No te conozco de ningún lado pero pareces conocer a senpai, ¿Eres su novia o algo?-

-¿Y qué si lo fuera?- altiva (aventajada por unos centímetros sobre su "rival"), echó para atrás al melena, sonriendo superior -¿Qué harás al respecto?-

-¿Felicitarlos?- ¿¡Hablaba en serio!? ¿¡En verdad no estaba SIQUIERA un poco celosa!? ¿¡De qué planeta venía esa chica!? –Sí me disculpas, quisiera irme, ¿Podrías quitarte de la puerta?-

-¡No! ¡No pienso dejarte escapar!- sin embargo, la joven hizo algo muy extraño: examinando el frente de su "muro", apretó un poco uno de sus pechos, provocando el silencio en la pelinegra.

-¡Guau! ¿¡Son reales!? ¡Se sienten muy bien! ¡Qué envidia!- cualquiera que viera esa escena, pensaría otra cosa muy diferente (dada la iluminada y feliz mirada sobre la voluptuosa figura)

-¡DEJAME, ASQUEROSA PERVERTIDA!- amenazando con un puño a Kyoko san, la susodicha dio la huida gritando un "gusto en conocerte" muy inocente (al parecer, no percibió las ondas negativas que emanaban de Amane san) Tsuruga kun –prácticamente- se retorcía de la risa - ¡Y AUNQUE NO TE IMPORTE, SI SON REALES! ¿¡De qué te ríes, "Ren"!?-

-"¿¡Son de verdad!?" ¡Sólo a ella se le ocurriría algo así! ¡Incluso dijo que sentía envidia de ti!-

-¿¡No me digas que esa es la chica que te gusta!? ¡Pero si es una RARA! ¿¡La viste!? ¡Me tocó descaradamente!-

-¿Qué te molesta? Si es rara o no, es mi problema- esa fría respuesta la obligó a callarse y encogerse como si la mirada del actor provocara electrochoques –Acabas de arruinar un momento importante. Deberías hacer como te dijo mi madre, Mei: sigue adelante con tu vida y déjame vivir la mía. Nuestro momento ya pasó. Es hora de avanzar- listo para seguir a Kyoko san, pasó al lado de ella sin siquiera regalarle una vista de reojo. Llevó sus manos al pecho para evitar soltar un gemido de sorpresa. Nunca vería a Tsuruga Ren de la misma manera después de eso. ¿Así era él en realidad? Daba miedo. Comenzó a temblar como siempre que entraba en pánico.

-"¡No! ¡Tsuruga kun debe tener sus razones para ser tan cruel con esa mujer! Y él siempre me consuela y me apoya cuando tengo dudas… me ayudó mucho. No hay motivo para temer. Él nunca haría daño a nadie"- no importaba, sí esa fuera su verdadera naturaleza, lo aceptaría.

-Lo dices como si tu no hubieras tenido la culpa… ¡Qué fácil! ¿Verdad? Echarme toda la carga… Ahora resulta que por un pequeño error, vas a menospreciarme toda la vida…-

-¿Llamas "Pequeño error" a tratar de seducir a mi padre? ¿¡Al hombre que te recibía en casa y cuidaba de ti cuando tus padres no estaban!?- esa confesión lo sorprendió enormemente, ¿Así que por eso se dejaron? Sí eso era cierto, ¿Quería decir que se conocían de mucho antes?

-Creo que es mejor que nos vayamos…- Takarada san hizo un ademan con las manos, indicándoles que debían seguirlo. Ninguno protestó. Y cada quien, parecían pensar seriamente en los sucesos de esa noche. Sawara san caminó meditabundo al igual que Yashiro san –Recuerden, nadie debe enterarse de lo que aquí sucedió- asintieron sin entusiasmo, dejando a esos dos, discutir en paz.

*************************************LME*****************************************

-"Espero que las cosas terminaran bien"- saludando a las personas que le hablaban, caminó por la pista de baile, buscando algún indicio de Moko san y las demás –"Tal vez alguna de ellas sepa quién es esa mujer… ¡No tengo la más mínima idea! Pero…"- apretó un puño –"… tal parece que conoce desde hace mucho a Tsuruga san"- algo de ese razonamiento, provocaba sentimientos encontrados y dolorosos -¿¡Pero qué estoy pensando!? ¡Claro que debe conocerlo! y si él tuviera que confiar en una mujer, sería en alguien de su misma edad, ¿Verdad"- a pesar de que eso siguiera a la lógica, el recuerdo de haber descubierto un detalle de su senpai que nunca antes le había revelado era buen comienzo. Ella misma, poco a poco, dejaba atrás la inseguridad de acercarse más a él –"Quiero… quiero conocerlo mejor. Saber quién es realmente. Desearía ser "Bo""- esperaba que algún día pudiera llegar a confiar tanto en ella como para contarle más sobre su pasado. Distraída, acercó la mano que hacía poco, sostuvo la de Ren, examinándola detenidamente, recordando la calidez entre sus dedos –Tal vez pueda acercarme a él tanto como esa mujer pelinegra. Sin embargo, será difícil si aún no me acostumbro del todo a llamarlo por su nombre. Debo superar esa barrera, somos amigos, ¿Nee?- de espaldas a ella mientras hurgaba en la mesa dispuesta con toda clase de bocadillos y bebidas, Momose san degustaba un plato compuesto por toda clase de frutas tropicales (La torre de mango era visible desde cualquier ángulo) -¡Momo chan!- la aludida dio un respingo y devolvió el saludo, llamándola a donde estaba -¿Por qué estás sola?-

-Las chicas siguen bailando; necesitaba un descanso y vi las frutas… típico del presidente de LME- la rubia suspiró pesadamente –pero hay que aceptar que tiene buen gusto. Y dime…- cambiando el tono a uno de "interrogación", la señaló con el tenedor -¿Qué pasó entre Tsuruga kun y tú?-

-Nada- no era verdad pero tampoco revelaría los secretos de su senpai –platicamos un rato. Es todo. Además, apareció esta mujer…-

-¿Platicar?- ¿Por qué la miraba como si mintiera descaradamente? Por fortuna, la mención de una tercera persona desvió su atención -¿Mujer? ¿Qué mujer? ¿Una ex novia? ¿Cómo era?- explicó que no tenía idea. Por fortuna, la mencionada pasó cerca de ellas, marchando furiosa hacía la puerta.

-¡Es ella, Momo chan!- Momose san quedó con la boca abierta –Gritó y dijo cosas extrañas. No entiendo la razón de ese escándalo: Ren san y yo sólo estábamos sentados uno al lado del otro, ¿Crees que es razonable enojarse tanto por eso?- su amiga parecía impresionada por alguna causa oculta pues clavó su vista en ella por un rato, incapaz de hablar -¿Qué sucede?-

-Dijiste "Ren san"…- ah… bueno, ¿Tenía eso algo de malo? –No está prohibido pero, lo has hecho de repente… eso quiere decir que SI pasó algo…-

-No realmente. Me autorizó tratarlo con más familiaridad…-

-Eso es bueno- sonriendo misteriosamente, depositó un trozo de mango en su boca. Agradeció que no intentara pasarlo "boca a boca". Ahora entendía que entre amigos podían darse esa clase de situaciones (Sí Chiori chan no hubiera actuado así, probablemente hubiera estallado enérgicamente contra su senpai por "besarla" sin permiso igual que el idiota de Sho. Aunque en ese caso, ESE no era siquiera un amigo. El sólo recuerdo provocaba gastritis) –Y no te preocupes por ella. Su nombre es Amane Mei y fue la primera novia de Tsuruga kun- ¿¡Su primera novia!? Podía entenderlo, era bellísima aunque sus facciones eran mucho más mediterráneas que japonesas –De seguro sólo quería acapararlo pero él, te persiguió a ti- mirándola bondadosamente, sonrió complacida -¡Alégrate, Kyoko chan!-

-¿Por qué? ¡Arruiné el momento entre ellos con mi estupidez! ¡Dios! Y todo porque creí que era Moko san la chica que le gusta- su compañera actriz estalló en carcajadas, importándole poco que llamara la atención de los más cercanos a ellas. Incluyendo, un impactado Kijima san… ¡Abrazando a otra mujer! –Momo… Momo chan…- ¿Debía hacerlo notar? ¿Sería correcto? –Te… te has… ¿Te has fijado que Kijima san está…?-

-¿Amasándose descaradamente con ese mondadientes humano? Sí. La razón es simple: él y yo ya no tenemos nada que ver- sorprendida por la confesión, admiró la frialdad con la que Momose san sonrió a su ex pareja, alzando una copa en su dirección –él es de esos hombres que cuando ven problemas, huyen como cucarachas, alegando sentirse "presionados" e incomprendidos- abrazándola por los hombros, depositó un beso en su frente –Te doy gracias, Kyo chan. Esa canción que compusiste (es demasiado apegada a ti para pensar lo contrario) me animó como no tienes idea. Dejarme con él no me afectó tanto como imaginé pero me puso muy pesimista. Cantar ese coro fue como una terapia. En realidad, todo lo relacionado a ti, vuelve mis problemas en temas triviales, incluso risibles. Eres mi fuente de positivismo- alejándose, dejó la copa vacía en la mesa, sin dejar de sonreír. ¿Cómo podía tener tan alto concepto de una persona que vivía en honor a la venganza? ¡Debía aclararle las ideas o mantendría esa falsa imagen de madurez! ¿¡POSITIVISMO!? ¡Pero si era el epitome de la negatividad! –Por eso, estoy ansiosa de volverlo a intentar. Esta vez, miraré mejor y acertaré; "voy buscando el amor", justo como dijiste-

-Itsumi chan… ¿No sientes… no sientes ganas de vengarte?-

-¿Para qué? No pienso perder mi tiempo con un caso perdido. Quiero enamorarme de nuevo y lo haré todas las veces que sea necesario hasta encontrar a quien quiero- despidiéndose con un símbolo de "amor y paz", dejó a una devastada actriz, mirando fijamente por donde su amiga desapareciera.

-"¿Por qué?... ¿Por qué ella quiere volver a salir lastimada? ¿No tiene miedo de sufrir?"- no entendía la forma de pensar de la rubia -¿¡Por qué quiere volver a caer en una trampa tan repugnante!? No comprendo…- sus piernas no podían sostenerla, así que buscó una silla. Esa conversación era la más traumática de su vida, y lo peor, es que una parte muy en lo profundo de su ser, concordaba con esas palabras –"¡NO!... ¡Mis razones son diferentes! ¡Mi caso es mucho peor! ¡Tengo derecho a desconfiar! ¿¡Cómo podría siquiera desear volver a enamorarme después de que ese cretino me utilizara!? ¡Y todavía se atreve a besarme sólo para fastidiarme! ¿¡Qué recuerdo memorable puedo tener del primer amor de mi vida!? ¡TENGO DERECHO A ODIAR!"- trataba de justificarse por todos los medios posibles. La verdad, lo que menos deseaba era seguir dándole vueltas al asunto; entre más lo analizaba, más conjeturas encontraba. No deseaba perder su objetivo fundamental: VENGANZA TOTAL.

-Señorita- un mesero acercó a ella una bandeja llena de bebidas -¿Desea tomar algo?- no había comido nada desde el almuerzo y su estomago rugió al sentir el dulce olor de un liquido amarillo lechoso, adornado con un trozo de piña y una cereza.

-Gracias- tomando la copa, la bebió de un solo trago. Su sabor le encantó, ignorando el ligero toque de alcohol –Tomaré otra…- pronto tubo una hilera de copas vacías en la mesa. La cabeza daba vueltas y creyó que caería al suelo. El mesero brillo por su ausencia obligándola a bufar –Creo que buscaré otra bebida por mi cuenta- caminando entre la masa de humanos, vio a lo lejos una figura masculina conocida, bebiendo un vaso de algo que parecía leche –Ese Ren… ¡Tomar leche en una fiesta! ¿Es un niño, acaso?- vio que muchas mujeres de todas las edades se acercaban a él, pegándose lo más posible y riendo falsamente –Esas resbalosas…- molesta, se dirigió al grupo -¿Por qué no pueden mantener al margen las hormonas? ¡En serio! Estás mujeres parecen andar en "primavera" todo el tiempo… ¡Esa vieja de ahí podría ser su abuela!- los demonios reaparecieron, girando alrededor esperando ordenes de su ama.

-"¡Jefa, jefa; déjeme ahorcar a esa mujer!"-

-"¡Cállate, "odio", ¡Es mi turno! Yo, "celos", me aseguraré de dejar en claro quién manda aquí"- una caballería completa se formó de la nada, creando una ventisca misteriosa interrumpida únicamente, por la aparición de un demonio purpura cuya cara podía compararse sin duda, a la de "Natsu".

-"Mejor, déjame a mí"- apoyando un diminuto y diabólico codo sobre su hombro, susurró seductoramente en su oído –"Deja que "lujuria" lo haga a su modo"- y ambas sonrieron maquiavélicamente mientras fijaban su objetivo, tronándose los nudillos.

-¡Oye!- un chico de cabello corto y en punta le salió al paso, fastidiándola como nunca -¡Eres la que cantó con "Vie Ghoul", ¿Verdad? ¡Te conozco! ¡Eres "Natsu" de "Box R"!- muchos rostros se clavaron en ella al oír el comentario, acercándose más, acorralándola en un circulo -¡Me gustó mucho tu voz! ¿No quisieras cantar algo más para nosotros?- los demás asintieron –Mira, hay un karaoke…-

-No… tengo que hablar con alguien…-

-¡Anda!- y muchas manos halaron en diferente direcciones, rogando por su atención -¡No será mucho tiempo!-

-Está bien… ¡Pero sólo una canción!- con un grito de entusiasmo, entre chicos y chicas la guiaron a otro salón llenó de gente y una gran pantalla.

-¡Miren a quien traemos!- unos aplaudieron y la invitaron a tomar asiento –Veamos… una canción conocida…- le costaba enfocar la vista en el listado… sólo pudo reconocer una (más que nada por la foto en el encabezado)

-Esta… esta canción es la que quiero…-

**************************************LME**************************************

Odiaba cuando era interrumpido pero odiaba más aún, manchar una velada agradable con una pelea sin sentido.

-¿Hasta cuándo dejaremos de discutir sobre el pasado?- el hecho de que su ex novia y amiga siempre lo buscara para hablar del mismo tema, lo agotaba emocional y físicamente –Sí tan sólo me dejara en paz…- sabía que profesionalmente, Mei se desenvolvía perfectamente, ¿Por qué no hacer lo mismo con su vida personal? –No que viene y hace un escándalo frente a Kyoko- recordando el suceso, contuvo la risa –en verdad, Kyoko chan, eres todo un caso… creo que has aprendido malas costumbres de Hiro- un mesero le ofreció una copa pero no deseaba nada de alcohol así que optó por un batido de banano, uno de los pocos brebajes dulces que en verdad le gustaban, obligándolo a recordar el regalo de su kouhai -¿"Jalea de vino", eh? Jamás escuché sobre un postre semejante. Sus habilidades culinarias me sorprenden cada día- una sonrisa angelical se apoderó de sus labios, incapaz de removerla – lo hizo especialmente para mí. No me dio chocolates, pero creó algo sólo por mí. Aunque haya sido parte de su plan como "amiga de la novia"… ¿De dónde sacaría esa idea desquiciada? ¡Kotonami san y yo! ¡Qué tontería!- observó su mano por un momento, memorando haberla utilizado para entrelazar los dedos con los de ella. El contacto provocó choques eléctricos en todo su cuerpo –Jamás hablé tanto de mi mismo, creo que hasta revelé demasiado. Dios bendiga su ingenuidad- con la vista, trató de ubicarla para volver a revivir el momento… quizá podrían volver al balcón y seguir platicando por horas, daría lo que fuera por ello. Nunca caía en el aburrimiento cuando Kyoko estaba cerca.

-¡Tsuruga kun! ¡Hoy te ves mejor que nunca!- ¡Oh, no! Lo que menos deseaba en ese momento era ser acosado por esas mujeres. ¿Por qué no podían dejarlo en paz? Por compromiso, aceptó los comentarios y las miradas lascivas, sonriendo como un idiota hasta que la vio: Kyoko marchaba al lado de un nutrido grupo de jóvenes hacia la sala lateral.

-Con permiso, debo buscar a alguien- escabulléndose eficazmente, sorteó a muchas y muchos hasta alcanzarla observando impresionado, como bailaba sobre una mesa, micrófono en mano y moviendo las caderas con exagerada energía. Nunca había visto a esa actriz tan desinhibida.

-¡Así es como lo hace mi chica, "Tina"!- si quería emular a Tina Turner*, lo había logrado perfectamente. Pero cuando sus movimientos comenzaron a llamar la atención masculina, supo que debía detenerla.

-¡Mogami san! ¡Baja de ahí!-

-¡Ren!- gritó, trastabillando un tanto, riendo como loca -¡Ven a bailar, Ren!- desde su improvisado escenario, se lanzó a sus brazos, aferrándose a su cuerpo con sus largas piernas. Tuvo que utilizar toda su habilidad actoral para no sonrojarse -¡Buena atrapada, Ren!- murmuró en su oído, riendo juguetona.

-¿Estás borracha?- esa era la única razón que podía existir para esa falta absoluta de modales. Olfateó un poco en dirección a su boca y pudo sentir el típico aroma del alcohol -¿¡Qué fue lo que tomaste!?-

-Esto…- tomando una bebida de un camarero que pasó cerca de ellos, la llevó a su boca -¡Un brindis por mi senpai y por Tina Turner!- los demás (quizá un poco menos ebrios que ella) secundaron la noción, brindando sin sentido.

-¡Eso es una "piña colada" y tiene alcohol! ¡Eres menor de edad!- arrebatándole la copa, la dejó en la mesa mientras la obligaba a ponerse en píe para llevársela de allí -¡Ven, nos vamos!- hubo protestas y quienes trataron de hacerlo cambiar de opinión -¡Vamos!- pero ella gemía quejumbrosa; un murmullo apenas audibles que sonó como: "¡Cárgame otra vez, Ren no baka!". Tuvo que halarla para sacarla del salón, encontrándose en el camino con Momose san y Amamiya san –Parece que Kyoko tomó de más…- ambas chicas examinaron atentamente como la actriz se tambaleaba –La llevaré a mi casa, por favor, ¿Podrían decirle al presidente?-

-Puede quedarse en mi casa- anunció la rubia.

-O en la mía…- ofreció la otra.

-Ustedes todavía están divirtiéndose en la fiesta. Además, la espera una resaca que deseara estar muerta- ellas asintieron, reparando en la poca experiencia que tenían para tratar esos casos –No se preocupen. Para mañana al mediodía estará como nueva o eso espero…- ambas se despidieron de él –En serio, Kyoko san, ¿Cuánto tomaste?-

-No tengo ni idea… ¡Ni siquiera recuerdo porque comencé a beber!- y soltó una larga risotada mientras esperaban a que trajeran su auto del estacionamiento. Debía procurar pasar inadvertido y que nadie fuera testigo del estado de la chica -¿A dónde vamos?- preguntó desorientada después de subirla al asiento del co-piloto y colocar el cinturón de seguridad –Quiero ir a la playa…-

-¿A la playa? ¿Y qué harás ahí? ¿Ahogarte? No digas tonterías. Vamos a mi casa, claro…- las luces de la calle parecían herir terriblemente sus pupilas pues usaba el brazo como escudo -¿Ves como has terminado? Esto te enseñara a no tomar de más… jovencita descuidada- estaba muy enojado, ¡Cómo no sabría él lo que era emborracharse hasta perder el sentido de la realidad!

-Cierra la boca, Ren…- escandalizado por lo grosero de su comportamiento (¡Le sacó el dedo de en medio, por todos los dioses! ¡Era la segundo vez que lo hacía*!), giró su rostro a ella, listo para otra retalía de regaños; pensándolo mejor pues, era conocido que pelear verbalmente con una persona tomada es una pérdida de tiempo.

El viaje al apartamento fue el más largo de su vida y para cuando logró abrir la puerta, la actriz pasó adelante como si esa fuera su casa. ¿¡A dónde fue la educada y dulce Mogami Kyoko!?

-¿Qué te pasa, Ren?- cerrando la puerta tras él, clavó su vista en la chica que lo miraba ida y con claras muestras por esforzarse en focalizar su rostro. Sus labios estaban tan cerca –No quise ser pesada…- ¿Cómo? -… te dije cosas muy feas pero es que… estaba tan enojada…- poco a poco, cerró distancias hasta estar casi sobre él, tambaleándose de atrás a adelante –Porque siempre tienen que interrumpirnos cuando estamos a solas…- ella sonrió, provocadora, acariciando sus hombros, deshaciéndose del saco. ¿¡Qué diablos estaba pasando ahí!? Y peor aún, ¿¡Por qué no protestaba!? –Pero aquí, nadie nos detendrá…- con violencia, arrebató un beso de sus labios. Para ser sincero, lo devoraba con tanta hambre que sólo la impresión fue lo suficientemente fuerte para desequilibrarlo y tirarlo al suelo alfombrado.

-¡Kyo… Kyoko san! ¿¡Qué estás haciendo!?- esa era una pregunta necia, sabía perfectamente lo que ella planeaba; la forma en la que luchaba con los botones de su camisa lo decía todo al igual que la notable excitación que aumentaba en su parte baja y en lo agitado de su respiración, ¿Cuántas veces soñaba despierto, ideando esa escena; imaginando como sería sentir sus manos por todo su cuerpo? Sin embargo, como adulto (y persona sobria), debía poner algo de razón -¿Sabes lo qué haces? Debes detenerte… no es correcto…- pero mandó al demonio la charla filosófica al sentir que el cinturón de su pantalón comenzaba a ceder, horrorizándolo y fascinándolo al mismo tiempo- ¡NO!- protestó, pero fue silenciado con otro beso y muchos más. Era sometido por una chica de diecisiete años con nula experiencia sexual a la cual podría quitarse de encima con facilidad de no ser por su persistente deseo por ella.

-¿Por qué no?- preguntó entre inocente y coqueta.

-"Es el efecto del alcohol… nada más… el alcohol desinhibe a la gente. Mañana volverá a ser la misma de siempre…"- tuvo que abandonar su exhaustivo análisis para emitir un gemido: con notable insistencia, una suave mano rozaba su creciente erección por sobre la tela –Deja… no toques ahí…- ella rió de su turbación, lamiendo su mentón y labio inferior; jugando y mordiendo suavemente, ¿Cómo aprendió hacer eso? ¿Quién le enseñó? La imagen de Fuwa apareció de pronto y sintió los celos hervir, junto a la lujuria. Una mala combinación. Tomando el control, invirtió los papeles, declarándose triunfador–Kyoko… te estás portando muy mal…- regalándole una mirada seductora, fue su turno para probar el dulce sabor de la piel femenina; el cuello era, para él, la zona más erótica de la anatomía humana. Sentirla estremecerse por la caricia de sus labios no tenía nombre; sus manos sobre su cabello, acariciándolo y halándolo tiernamente –Eres tan tibia… y hermosa…- murmuro excitado, indeciso de si permitirse llegar hasta el escote del uniforme o qué pasaría si tocaba más de la cuenta.

-¿En serio?- algo en su mirada le indicó que la batalla apenas comenzaba y quedó clara su estrategia al sentir la piel de su mano perderse dentro del pantalón y la ropa interior.

-¿¡Qué demonios…!?- pero no pudo decir más: un jadeo permaneció en su garganta, quitándole el aire al ser masturbado lenta y dolorosamente por falta de lubricación. Sin embargo, el sólo saber que era ella quien lo llevaba inexorablemente a la locura, fue suficiente para ayudar a soportarlo, ¿Hacía cuándo que no estaba con una mujer? ¿Años? No estaba seguro pero era imposible de ocultar lo mucho que extrañaba esa clase de contacto. Nadie lo pondría en duda al escucharlo gemir como lo hacía.

-Esa expresión que tienes…- murmuró muy cerca de su oído como si supiera lo mucho que le gustaba sentir el aire caliente chocar contra su lóbulo; más aún, si lo tomaba entre sus labios o usando su lengua. La humedad y el calor comenzaba a estimular sus caderas en un movimiento instintivo que conocía muy bien pero que trataba por todos los medios de contener -… me encanta esa mirada, Ren… no dejes de mirarme a los ojos… sólo mírame a mí, Ren…-

-Eres… muy cruel, Kyoko… pero… siempre serás la única… a quien mire… no es necesario…que me digas- casi no podía coordinar sus movimientos (hablar requería casi toda su concentración) pero cumplió el pedido: clavó sus ojos en los de ella, manteniendo la mirada y aceptando la derrota que desde un principio, era para él. No importaba la posición de sus cuerpos, la actriz era quien controlaba la situación. Sabiéndose cerca del inminente placer, fue imposible ocultar el vaivén de su parte inferior. Quería durar más, llegar mucho más lejos pero la visión de tenerla bajo él, entre sus piernas… la imaginación fue su enemiga. Apoyando el cuerpo sobre sus manos, aferró con fuerza la alfombra al sentir como una fuerte luz nublaba su vista, provocando un jadeo intermitente acompañado de gemidos –Lo… lo siento mucho…- avergonzado, pidió disculpas mientras se dejaba caer a un lado. La creciente humedad dentro del pantalón le indicaba los vestigios del orgasmo, sonrojándolo fuertemente, tratando de recuperar el aliento –Kyoko…- no obtuvo respuesta. Preocupado por su salud mental después de algo como "eso", la observó admirar su propia mano manchada como si se tratara de un objeto nuevo, digno de ser estudiado… -¿Qué haces?- ignorándolo olímpicamente, olfateó un tanto alejándose de inmediato pero fue el intento de probar que lo obligó a levantarse como si llevará un resorte en la espalda -¡NO! ¡ESO NO SE HACE!- tomándola de la muñeca, la llevó a grandes zancadas hasta el baño para lavarle las manos con abundante agua y jabón.

-¿Por qué no?- preguntó como si fuera lo más normal del mundo.

-¡Porque no se puede! … ¡No es comida!-

-Eso no importa… una vez, en el cuarto de Sho, descubrí unos mangas donde una chica lo bebía con toda libertad -¡Dios! ¿¡Qué clase de pervertido era ese Fuwa y qué clase de fetichismos tenía!?

-¡Claro, por eso es un manga! En la vida real no es correcto…- debía pensar una excusa que la asustara - … si lo tomas, quedarás embarazada…- ante esa afirmación, ella lo escruto con la mirada. El significado de su silencio era indefinido hasta que por fin, habló mientras secaba sus manos en una toalla.

-¿Y qué tiene de malo? Tengamos un bebé…-

-¿¡Sabes lo que dices!?- incapaz de comprender a la "ebria-excitada" Kyoko y sus frases despreocupadas, trató de mantener la compostura.

- No me importa quedar embarazada. Eres tú después de todo. ¡No hay problema! - si esa fuera una situación experimentada por terceros, de seguro reiría de buena gana por la broma. Lamentablemente, no era el caso y pasaba que esa situación la estaba viviendo junto a su kouhai; la chica que amaba y que tanto temía confesarle sus sentimientos; la misma que –en pocas palabras- se lanzó sobre él para besarlo y acariciarlo gracias a los efectos del alcohol -¿Y ahora…?-

-¿Qué es lo que quieres?- sin tapujos, colgó de su cuello y lo atrapó con sus piernas como hiciera en la fiesta. Tropezando por la poca visibilidad que ofrecía el besarla y caminar por la sala con ella encima, buscó como pudo el camino a su habitación donde la dejó caer en la cama, dándole la oportunidad de quitarse la camisa y la corbata medio puesta.

-Anda…- dejó caer entre sus manos, una de sus piernas. Extrañado, le preguntó con la mirada a que se debía esa acción…- quítame las botas…- suspirando aburrido, no tuvo más que obedecerla; a cada broche de plata, maldecía el nombre del diseñador de semejante calzado tan difícil de quitar. Para cuando se deshizo de ambas botas, Mogami Kyoko yacía dormida, abrazando una de sus enormes almohadas. La imagen era tan tierna que lo hizo reír.

-Eres una caja de sorpresas, Kyoko. Debo evitar que tomes demasiado y te conviertas en una "atacante pervertida"- la idea provocó un escalofrío… de emoción. Mejor enfocaría sus pensamientos en otra cosa –Todavía tienes el maquillaje puesto…- de su baño personal, sacó un paquete de toallitas limpiadoras y con toda la paciencia del mundo, removió los residuos –Espero me disculpes por lo que voy hacer…- incomodo, retiró poco a poco cada una de las prendas del vestuario negro. Al llegar el turno del corsé, quiso hacerlo con los ojos cerrados pero al ser imposible, tuvo la decencia de sonrojarse y apretar los labios sin poder evitar admirar su anatomía al descubierto –No lo hago por morbo…- rezó para sí mismo, colocando una de sus camisas a modo de pijama –Es mejor que estar con toda esa ropa apretada…- mirando su obra, asintió satisfecho, listo para retirarse a la habitación de huéspedes. Antes de salir, reparó en la bolsa sobre la mesa de noche: era el regalo de cumpleaños –Me pregunto… ¿Qué será?- había dicho que no lo abriera frente a ella pero ahora, estaba dormida. Bajo la única luz de una lámpara de mesa, rasgó el papel de regalo y abrió la caja -Esto es…- con la boca abierta, giró el rostro en dirección a la durmiente –No puedo creerlo…- entre sus manos sostenía una almohada de tamaño mediano (ideal para llevarla a todas partes) Era mullida pero eso no era lo interesante sino su forma –Una almohada de "Doraemon*"… sólo a ella se le ocurriría…- era posible que se tratara de un error de entrega pero igual, agradeció el gesto –Gracias, Kyoko. Pero no puedo evitar pensar que es una indirecta para que no vuelva a recostarme en tu regazo…- suspirando cansado, decidió que era mejor tomar un baño antes de dormir (sentía una molesta sensación pegajosa)

-¿A dónde vas, Ren?- la voz floja era indicio de su estado semi consiente, más evidente al ver sus ojos entreabiertos.

-A darme una ducha. Sigue durmiendo-

-¿Puedo ir contigo?- ¿Por qué debía utilizar ese tono tan adorable?

-No es correcto que una señorita en medio de una borrachera tomé la ducha con un hombre soltero en un apartamento donde están absolutamente solos. Cosas terribles pasarían y la señorita me odiará por aprovecharme de ella…- acercándose nuevamente a la cama, acarició su frente.

-No podría enojarme contigo. Jamás me harías daño; después de todo, eres "Corn"- esa revelación casi hace que caiga al suelo. Era peor que una pesadilla.

-¿Cómo puedes estar segura?- prefería mil veces que hablara sola o que confesara ver elefantes rosas a que hubiera descubierto la verdad. No debía perder la calma o sospecharía (A pesar de estar más allá que acá, debía ser cuidadoso) -¿Cómo puedes pensar eso?-

-Papá pitufo me lo dijo mientras bebíamos una copa - ¿Qué clase de incoherencia era esa? - … el alcohol es la bebida de la sabiduría, Kuon… recuérdalo…- después de eso, cerró los ojos y guardó silencio. ¡Qué alivio!

-Espero que no recuerdes nada, Kyoko…- mientras dormía, seguía murmurando palabras sin sentido –Hasta en tus sueños tienes que ser tan rara…- tomó asiento en el borde de la cama –Sólo la miraré un rato y luego me iré- consideró que no era suficientemente cerca, recostándose, dejando algo de distancia –Quizá sólo un poquito más…- al final, terminó casi sobre ella, durmiendo a su lado.

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-"Uhmmm… esta almohada es taaaaaaaaaaaaaaaaan cálida- sentía su cuerpo flotar en el vacío; su dirigible era ese pedazo de nube –Pero… es muy dura…- con unos golpes de sus puños, quiso ablandarla sin resultados. Es más, la nube emitió un suave quejido -¡Ah! Te atreves a protestar, ¿No? ¡Verás, nube subversiva. Voy a ponerte en tu lugar!- con las manos, apretó aquí y allá. La nube intento alejarse -¡No! ¡Vuelve!- con todas sus fuerzas, se aferró a ella, incluso usando sus labios para sujetarla -¡Quédate! ¡Mogami Kyoko se prepara para babear esta almohada rebelde!"- sin embargó, una luz segadora la envolvió, trayendo a su mente la lógica. Comprendió entonces que las nubes no son para dormir y tampoco se quejaban -¿Qué…?- nada más recuperar la conciencia, un fuerte dolor de cabeza martilleó contra su cráneo -¡Ouch! ¡Mi cabeza!- gimió sin dejar de sujetar sus sienes -¿¡Qué rayos me pasa!?-

-Estás pasando por el agradable proceso de la resaca matutina. Prepararte a sufrir…- con mucho esfuerzo, giró el rostro a un lado encontrándose cara a cara con Tsuruga Ren (De seguro una aparición divina) quien la miraba como si fuera la pieza da arte más conmovedora de la creación. De pronto reparó que esa no era su habitación en el "Daruma Ya" y que el hombre acompañándola en la cama no era un sueño sino su senpai de carne y hueso… tan cerca… y ella no traía su ropa sino una camisa masculina… los dos en la misma cama; seguramente fue a quien golpeó con los puños, recién despertara… él dijo "resaca", ¿Había tomado en la fiesta? Entonces… ellos… ella…

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHH!- gritar fue muy liberador pero aumentó la jaqueca, taladrando hasta lo más profundo. ¡Maldito dolor! -¡Duele! ¿¡Por qué duele tanto!?-

-Son los efectos secundarios de una noche de excesos- ¿¡Hablaba en serio!? ¿¡Qué clase de excesos!? ¡Dios! ¿¡Qué fue lo que hizo!? –No recuerdas nada, ¿Verdad?- esa mirada del "emperador de la noche" no auguraba nada bueno. Si no fuera porque casi le estallaba la cabeza, ya estaría a metros de él –Con mucho gusto aclararé tu memoria, con una condición- desprovista de fuerza para protestar, asintió a cualquier cosa que le dijera –Este día…- con una rápida maniobra, colocó su cuerpo sobre el de ella. La expresión de "emperador" alcanzó el nivel máximo cuando acarició sus labios y sonrió como un autentico demonio -… me entregarás tu cuerpo y tu tiempo. Sin excusas. Hoy serás toda mía…-

-¿Eh?- una gota de sudor frío bajó por su frente.

¿¡A qué se refería con esas palabras!?

Cont.

N/A: NEEE! Y fue un mes… (o más, si no me equivoco…TT!) Lamento mucho la tardanza pero he tenido muchos problemas que van desde los financieros hasta los existenciales, eso bloquea mucho la inspiración pero al fin, está listo. Cabe decir que también me tardé por cambiar las canciones…XD!!... puse otro grupo pero cuando cinco personas (en la U) me preguntaron quienes eran….TT!... dije :"¿Tan rara es esta banda?" la gracia es que conozcan las canciones…XD!... eso le da más emoción…X3… Y, he aquí la "discografía": "Rose", "Lucy", "Zero" y "Knock Down", todas por Anna Tsuchiya…XD! Sí Aclaraciones, pero antes, responder los rw de las amigas que no tienen cuenta (si pudieran darme un correo, sería fantástico…XD)

Sakuraliz san: jejeje! Muchas gracias! Ese Ren es un pasivo…TT! En serio, hombres como él ya no existen… (Quizá un primo mío es peor que él, pero eso es ya un caso aparte…XD más clínico que otra cosa)… ¡Demonios! ¡El próximo capi sale hasta en diciembre!....XO!!! ¡Ren debe hacer lo que todas imaginamos que va hacer! ¿Crees que lo haga? ¡Espero que sí!

Ania Beta san: ¡Bienvenida al club de "ODIO MASIVO A FUWA SHO"! ¡Membrecía gratis!...XD!.. Lamento si me tardo mucho pero las musas se fugaron a parrandear por el vecindario…TT! ¿¡Dónde conseguiste el anime!? ¡Yo lo vi en "You T*censurado*E"! Por mi casa vendían series de anime y pregunté "¿Tiene "Skip Beat"?" y el tipo se me quedó viendo como si le hubiera pedido una película porno…XD!!... ¡JAJJA! ¡Quería poner a Sakuya junto a Ren! Parecen tan opuestos…XD!... además, Sakuya podría darle unos buenos consejos a Ren…TvT y Risa me encanta…XD…(me gustaría ver a Otani junto a Ren…XD!!! ) No desesperes, compañera, Sho las pagará y por las impresiones de él y Mimori, todo eso se explicará cuando Kyoko vaya a filmar el video. Habrá mucho espacio para ellos…XD!:…

Viviana san: Ne!...me alegro que te gusten los capis laaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaargos….XD!... (Aunque esta etapa de San Valentín me quedó más extensa de lo que esperaba..Oo!...) Pero igual, es una compensación por mantenernos en suspenso por tanto tiempo… ese juego de tira y afloja entre Ren y Kyoko; agregando el que nunca se vea la luz de la nueva temporada del anime… ¿¡Qué más se puede hacer!? Cuando vi la serie, pensé "¡NOOOOO! ¡Si va lo mejor! ¡LO MÁS EMOCIONANTE!"… ¡Arg!.... bueno ni modo, hay que seguir esperando… pero habrá mucho "Skip Beat!" para rato…;)

Y también a todas las demás camaradas que dejan comentarios o que leen; siempre responderé (tarde pero segura….*7*)

Y ahora, algunas aclaraciones:

*Jelly Woods: creo antes había explicado quien es pero por cualquier cosa, lo pondré de nuevo: es la estilista personal de Ren y una de las pocas personas que saben es un extranjero. Es muy pequeña (como Taiga de "Toradora"…XD!!!) y siempre espera que el presidente Lory le dé un beso (le dice "querido"…XD!!...)

*Koshiba Kiri: levante la mano quien ha leído "Beauty Pop"… bueno es un manga donde ella es la protagonista: una talentosa estilista con una habilidad única para crear cortes de cabello perfectos para cada quien. Siempre que actúa, dice "Pondré algo de magia en ti". Es un manga muy interesante (y ella es terriblemente estoica…XD!... es genial!)

*Siempre he querido ver a Kyoko haciendo el "Kame Hame Ha" en una situación muy embarazosa…XD!... (en vez de un rayo azul, enviaría a sus demonios X3)

*Esto fue parte de la prueba de Ren impuesta por el presidente para mantener su estadía en la producción de "Dark Moon". "Katsuki" convence a "Mizuki" de tocar junto a él una melodía infantil..XD!... capi 75 del manga…XD!

*Esto sale en cap. 148…XD!:.. antes había puesto "takoyaki" pero la idea de la jalea me gustó más …X3!...

*Seee…los "Sex Pistols" …XD!... cuando leí los capítulos 113 y 114 del manga (donde se habla algo sobre el caótico pasado de Ren) me imaginé al joven Kuon como un alma inestable y furiosa. El "punk" es ideal. "Radiohead", para quienes no lo conozcan, asemeja bastante con "Coldplay" (aunque quizá más oscuros) Lo opuesto a los "Sex Pistols" (definitivamente) y sin embargo, concordante con las frustraciones de su juventud…XD!.... no sé, pero me imagino a Ren en su cuarto escuchando "No surprises" después de un agotador día de trabajo….XP y el "enka" es esa música que vendría a ser el equivalente de las canciones al estilo de Camilo Sesto, José José, etc (por lo menos, yo lo veo así, no sé ustedes). Unen sonidos de instrumentos japoneses con estilo occidental. Meiko Kaji es una de sus representantes (pueden escuchar sus canciones en los OST de Kill Bill)

*Fred Astaire es un famoso actor, cantante y bailarín de los años treinta a sesenta. Se caracterizaba por sus bailes y es un icono de los mismos (frases como "es todo un Fred Astaire" hablan por sí mismas) Ren hace burla de Kuu, comparando sus pasos de principiante con los de un bailarín profesional…XD Ren es muy malo…=)

*Supongo que todas conocemos la historia de Tina Turner (utilizada, maltratada, abusada, explotada por su esposo Ike) Kyoko debería sentirse plenamente identificada con ella y la canción "Proud Mary"…XD! Los bailes de Tina Turner se caracterizan por un enérgico movimiento de caderas.

*En el capitulo diez del anime, después de que Ren la fastidiara al devolverle a "Corn" (al que había dejado caer cuando Sawara san la saludara), ella, muy enfada, le enseña el pulgar hacia abajo. En el manga, en realidad le saca el dedo de en medio (XDDDD!!! ¡Qué escena tan memorable)

*Sin comentarios…XD!... ¡Quiero ver a Ren usando esa almohada!...XD!

Bueno, creo que es todo.

Siguiente capi: la propuesta indecorosa de Ren (y su razón de casi besar a Mei); las impresiones de Kyoko sobre el concierto y el comienzo del trabajo con Sho. XD!... espero no tardarme tanto otra vez. Hasta la próxima.