fandom: naruto
pairing:
sasuke uchiha & sakura haruno
title:
# demon call iii
author: kao ( O.o Kaoru–chan o.O)
rate:
T
status:
completo...?
disclaimer:
naruto no me pertenece. pero mi imaginación si.

notes:vuelvo a repetir, que esto va a ser un conjunto de drabbles.
no esperen que cada capítulo sea la continuación del anterior,
cuando haya continuación de alguna, se los haré saber.

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Este drabble contiene escenas de violencia, insinuaciones sexuales y de violación
A quien no le guste, puede cerrar la página ahora.

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demon call iii

'goodbye lenin !'

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Sakura agachó la cabeza cuando un guardia de seguridad miró hacia su lado. El sol estaba arriba en el cielo, y sabía que solo tenía que levantar la cabeza para beber de ella pero eso significaba exponerse frente a los Hombres y eso era lo último que deseaba. Se mordió el labio inferior hasta hacerlo sangrar para resistir las ganas de levantar la vista. El sol tendría que esperar, la supervivencia era más importante en ese momento.

Los Hombres habían conquistado su reino. Y los caminos, antes florales, ahora estaban limpios de verde y fragancias florales, en su lugar había tierra húmeda y descuidada. El transporte de los humanos era dañino para la tierra y Sakura sabía con solo mirarlo que de esa tierra ninguna flor nacería. Bajó los ojos ante el recuerdo de su reino, de las risas de sus hermanos y la paz que los envolvía. Hundidos bajo tierra habían quedado sus sueños, manchados en sangre habían sido ocultados, con lágrimas en los ojos habían sido encontrados.

Todo había sido perdido y sus hermanos habían escapado hacia distintos lugares. No muchos a decir verdad, los hombres habían luchado a sangre, sin dudas ni arrepentimiento. Sus hermanos intentaron hacerle frente, pero ninguno pudo detener sus armas de fuego. Obaa—chan lo había entendido y por eso no había puesto resistencia cuando entraron a su hogar para tomarla.

Sakura recordaba las lágrimas silenciosas que cayeron sobre sus mejillas cuando escuchó las risas de los bárbaros en lo de Obaa—chan. La risa había acabado cuando un Hombre de autoridad calló el resto. Escuchó una conversación. La voz de Obaa—chan resonando con seguridad en el silencioso reino. La voz del hombre se alzó y comenzó a hablar cada vez más rápido, Obaa—chan había quedado callada. Y luego, cuando el silencio entre ambos fue demasiado insoportable, un disparo en el medio de la noche se escuchó.

Sus hermanas, a su alrededor lloraron en silencio y los pasos de los Hombres se alejaron con seguridad.

Los hombres habían vuelto al día siguiente. Venían con armas y fuego, con una cosa en la mente: Destrucción. Su Hermano había estado haciendo guardia esa noche, cuando en el caos de la muerte de Obaa—san, sus Hermanos se había desesperados. Su Hermano, Naruto, había cometido una falta. Les había avisado a ella y a sus hermanas la presencia de los Hombres no muy lejos de su prado. Fue a quien les avisó primero y a quienes les dijo que corrieran por su vida. Los ancianos querían la paz, pero su hermano sabía quienes eran los hombres que venían. No sabía como, pero sabía que no iban a marcharse a menos que todo esté bajo cenizas.

Naruto había pecado contra su raza, había cometido traición al intentar salvar su sangre. Sakura pensaba, como haría si volvería a ver a su hermano, como haría para verlo a los ojos y decirle que había perdido a sus hermanas, que había fallado y que no estaba segura de poder volver a encontrarlas otra vez. Su recuerdo viajó a Ino, su hermana rubia de ojos del cielo. Kami quiera que nada les haya pasado y hayan llegado a las tierras vecinas.

Sakura ajustó la capucha en su cabeza dejando a su vista, la cicatriz que nacía en la palma de su mano. Con ojos duros recordó lo que había pasado aquella noche, con dedos suaves recorrió el contorno y su cuerpo tembló cuando un roce parecido al terciopelo le recorrió el cuerpo.

"Recuérdalo Sakura, eres mía."

Cerró su puño y ojos con fuerza, y deseo que su corazón se cerrara de la misma forma. Quería negar ese espacio negro que aguardaba en su corazón. Había estado débil, jamás lo hubiera permitido si ese fuese el caso. Se mordió el labio y miró el castillo delante de ella.

Konoha estaba destruida. Y delante de ella se levantaba con piedras de huesos y sudor de sangre, la nueva ciudad de los Hombres. La Ciudad del Fuego, que es como la llamaban los viajeros.

Sakura se removió inquieta. Había permanecido demasiado tiempo en la ciudad buscando información sobre sus hermanas y hermanos, poco había encontrado pero tenía un nombre. El contador interno resonaba furiosamente y los nervios que sentía sabían que decían que debía prestarle atención. Suspiró, era hora de irse. Se dio media vuelta y no percató la persona que estaba al lado de ella. La tomó por los hombres, manteniéndola de pie.

— Oi, fíjate por donde caminas –se quejó el Hombre.

Sakura se congeló en su lugar, su cuerpo inmóvil y su respiración entrecortada. ¿Cómo había sido tan estúpida, tan descuidada? La descubrirían, debía escapar de allí. Debía, debía—

— Hey, señorita, ¿está bien? Se la ve agitada. –pronunció el Hombre. Sakura tembló. Oh kami, no. – Tranquila. – dijo el hombre malinterpretando el silencio. – Respira, primero, quítate la capucha que no puedo verte.

Lentamente, el hombre con su mano tiró de la capucha para atrás y ella quedó descubierta. Alzó la mirada, sus ojos verdes chocando con unos marrones. La cara de sorpresa era idéntica en ambos. No, pensó Sakura desesperada cuando notó que el hombre que la había agarrado era un soldado y tenía un arma en el cinturón. No, pensó Sakura desesperada cuando vio que su pequeña conversación había llamado la atención de los guardias en la puerta.

"Corre."

Y eso fue lo que hizo. Dio un paso atrás y sin esperar respuesta, corrió por su vida. La habían descubierto, la habían visto. Todos sabían que había una de su especie en sus tierras y esta vez no tendría donde ocultarse. Sus cabellos rosados, ojos verdes y piel más blanca que el resto era suficiente detalle para que todos supieran quien es ella.

Escuchó los gritos a su espalda. Los hombres comenzaron a correr, escuchaba sus pasos retumbar sobre la tierra. Estaban cerca y eran tantos. Sakura apuró sus piernas, estaba segura que esta vez no lo lograría. No podría perderlos. Aumentó la velocidad de sus piernas y las obligó ir más rápido.

Algo se enredó en sus piernas y la hizo caer al suelo. Sus manos se rasparon contra las piedras al igual que sus rodillas. Alrededor de sus piernas había una especie soga negra que le ajustaba. Podía notar las marcas rojas sobre su piel blanca.

— Oh, pero miren lo que tenemos acá... – escuchó Sakura, la voz de un Hombre decir. – Levántenla y denla vuelta. – ordenó y Sakura sintió la manos de unos hombres en sus brazos y levantarla.

Sakura vio frente a ella, quien parecía ser el Hombre Mayor la miraba con ojos que ella no quería ver. Un frío sabor amargo recorrió su estómago.

— No habíamos visto una tan exótica ¿uh? Mira esos cabellos... ¿rosas? Y esos ojos. Mm.... creo que voy a tomarme mi tiempo para disfrutar esto.

— Raijuta – habló un Hombre, el mismo que la había sostenido en brazos y mirado con sorpresa cuando se tropezó con ella. – Tenemos órdenes del General de llevar al castillo a los que encontremos.

— Nadie dijo que fuese directamente. – respondió el hombre saboreándose los labios. Esta vez el temblor de Sakura fue evidente. El Hombre sonrió. – No te asustes flor, te prometo que te gustará.

— Raijuta—

— Shikamaru, vuelve al palacio. – Interrumpió el soldado a cargo cansado de escuchar a su subordinado. – Y no le cuentes al General de esto o le contaré de tus excursiones nocturnas.

El Hombre que se llamaba Shikamaru, arrugó sus labios en una delgada línea y Sakura notó que su cuerpo y mente pedían a gritos hacer algo, pero con los hombros tensos se dio media vuelta y se fue.

Sakura quiso llorar. Ese Hombre, Shimakaru, parecía ser el único que podía ayudarla. Miró a su alrededor. Los Hombres la veían hambrientos, y ella había corrido hasta el final de la ciudad y principio de la arbolada. No tenía lugar donde escaparse. Nadie le prestaría ayuda.

— Ahora, vamos a ver que tan rosa te puedes poner. – dijo el Hombre llamado Raijuta, sonriendo ampliamente. – Espero que no me decepciones florcita, tu raza no lo ha hecho todavía y sería una pena que tú lo comiences.

Oh Kami, es verdad, pensó Sakura cuando escuchó al hombre hablar. Sus hermanas, el resto de sus hermanas estaban en el palacio y eran... eran... Kami, por favor, no.

— No llores flor, te prometo que la pasaras bien y después volverás con el resto de tu peste. Pero antes, hay algo que me gustaría hacer con esa boca tuya.

Sakura no entendía de lo que hababa, ¿boca? Pero cuando el hombre comenzó a sacarse el cinturón y aflojarse los pantalones, su mente y cuerpo supo que era un conocimiento que no quería saber. Intentó desprenderse del agarre de los hombres a sus costados, movió las piernas desesperadas y forcejeó con fuerza.

— Atenla, — dijo el Hombre Raijuta perdiendo la paciencia.

Lazos duros se cerraron alrededor de sus muñecas y tobillos. Sus muñecas estaban atadas detrás de ella y la obligaron a ponerse de rodillas. Intentó forcejear y levantarse pero la mantuvieron en esa posición.

— Así está mucho mejor. – musitó Raijuta. Sakura cerró los ojos con fuerza. El hombre... el hombre estaba desnudo de la cintura para abajo.– Mmm, si, esos labios... – Con su dedo, Raijuta acarició el contorno de sus labios y Sakura se sorprendió a si misma cuando abrió la boca para morderlo. El hombre chillo y Sakura tuvo un segundo de satisfacción antes de sentir un ardor en su mejilla y cayera de costado al suelo.

— ¡Maldita perra, vas a pagar por eso!

Las lágrimas se estaban formando en sus ojos, pero maldito iba a ser aquel día si permitía que un Hombre le hiciera llorar así. Sintió el sabor metálico y salado de la sangre en su boca. Su sangre. Su labio estaba cortado Oh, no. Pensó Sakura asustada. Mi sangre. Mi sangre. No mi sangre. Nno, m

Tú no golpeas lo que es mío, Humano.

Los Hombres se dieron vuelta, tomando sus armas en defensa. El primer BAM se escuchó por todo el bosque. Y luego resonaron varias veces más. Pasaron varios minutos antes que el silencio volviera. El humo del polvo mágico de los Hombres flotó en el aire unos segundos más. Cuando se dispersó, varios Hombres se habían acercado en busca del cuerpo.

Sakura cerró los ojos. No encontrarían ninguno.

Tuvo un instante de aviso cuando el viento se alzó y un estremecimiento recorrió su cuerpo. Pero los Hombres no. Mantuvo los ojos cerrados, bien apretados para no ver nada, y le hubiese gustado tener las manos libres para taparse los oídos y no escuchar los gritos de terror.

Escuchó pasos acercarse apresuradamente a su lugar.

— M—Me toc—as, Me tocas y la mato. ¡La mato!

— Tocaste lo que es mío Humano. Nadie toca lo que es mío.

Una ráfaga de viento hizo que Raijuta, el hombre, ahogara un grito. Sakura abrió los ojos asustada. Suspendido en el aire estaba el hombre. Todavía con los pantalones bajos pero con una mirada de miedo en los ojos.

— Ustedes los humanos se creen fuertes. Se creen superiores entre ustedes y cualquiera, pero no son nada más que basura. Pequeñas e insignificantes basuras. Si tan solo fuese otra época...– musitó en voz baja el demonio con una sonrisa fría en su rostro. – No hay nada que deteste más que una basura que abusa del pecado de la carne. ¿Pero sabes algo? Mi mundo tiene un castigo para la basura como tu.

Con un grito el hombre desapareció.

El demonio se acercó a Sakura. Sus piernas y muñecas quedaron liberadas del agarre ajustado. Sin fuerza, Sakura intentó sentarse bien, pero sus piernas no respondían. El demonio se arrodilló frente a ella. Y Sakura no asustarse pero todavía no se acostumbraba a la forma de demonio de él. A él no pareció importarle o notarlo, porque tomó sus muñecas y miró las líneas rojas que el lazo le había causado. Sus ojos se volvieron rojos de la furia al notarla marcada. Ya regresaría a su mundo y haría pagar al maldito Humano que había tocado su propiedad. Nadie toca la propiedad de un demonio, (¡ni siquiera los mismos demonios!) a menos que quiera morir. Tocó suavemente las marcas dispuesto a curarlas.

— No, — dijo Sakura. – Yo lo hago.

Apoyando una mano sobre sus muñecas, emanó energía de la naturaleza para curarse. Repitió lo mismo para la otra muñeca. Y juntando fuerza, logró terminar de curarse las piernas. Estaba por cursarse la herida del labio cuando el demonio la detuvo.

— Esto me pertenece.

Y sin más, juntó sus labios. Sakura abrió los ojos sorprendida e intentó echarse para atrás pero una fuerza se lo impedía. Aquel, era su premio. El premio del demonio por haberla salvado. Aquello era lo que lo había llamado, su sangre, su necesidad y su temor. Finalmente, el demonio tenía su sangre. Nadia podía llamar más a un demonio que el olor a miedo y sangre de su evocador

Cuando Ino y ella invocaron al demonio, no lo invocaron completamente para que esté bajo su propio control. No, había tres formas de formar un vínculo con un demonio. La primera era la que ellas habían hecho, llamarlo dentro de un círculo. El demonio les haría un favor, en este caso ayudar a salvar su tierra; a cambio ellas darían información que el demonio preguntara. De esta forma, el demonio no tenía ningún poder sobre ellas. La segunda, era darle al demonio poder sobre el mundo donde ellas vivían. Y solamente podía tomar decisiones propias si conseguía sangre de su invocador. La relación entre los dos sería mucho más fuerte si la sangre de Sakura, era pura, fuerte y virginal... Lo cual era. Y la tercera... Sakura no quería pensar en ello.

Sakura cerró los ojos y dejó que las lágrimas que los Hombres no habían logrado hacerle caer, lo hiciera con el demonio. Solamente la sangre sellaba el pacto entre el demonio y su invocador. Ahora él podría salir cada vez que quisiera, podía hacer lo que quisiera con ella, podía... podía....

El demonio se apartó de sus labios, y con su lengua limpió la sangre de su boca. Su cuerpo estaba cambiando. El color azul desaparecía de su piel para ser uno más blanco. Su cabello largo ahora era corto y negro. Y su piel escamosa finalmente era piel humana. Con el poder de su sangre, ahora el demonio tenía apariencia humana. Ahora podía parecer un humano más.

Ahora eres mía, Sakura.

Sakura ahogó un sollozo porque esta vez tenía razón. Era de él.

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¿Están ahí?
Noto que los reviews dejaron de llegar y no se si es porque están todos ocupados o les dejó de gustar lo que escribo o se cansaron de mi o de este proyecto D: Diganme, porque publico fics para ustedes. No me gusta publicar en internet porque aumenta el riego del plagio pero soy una sucker del feedback, pero como ya no recibo eso... bueno, dejo de publicar por las razones que dije antes.

Acá está la tercera parte y ... final? de Demon Call, no me gusta este final y tengo más ideas de como seguirlo, pero creo que las voy a dejar para cuando lo pase a historia grande. Si, demon call va a tener su propio fanfic. No ahora, pero si más adelante. :D Capaz cuando ya llegue a la tercera parte de ABL o cuando se termine ABL.

Y para los que preguntan sobre a beautiful lie... voy escribiéndolo lento porque el capitulo va a ser algo largo y tanto el cap.11 como el cap.12 están muy relacionados y puedo terminar escribiéndolos al mismo tiempo. Lo bueno, es que ahora puedo escribir ABL en el colectivo (?) porque tengo una blackberry y es la gloria. Lo malo, es que probablemente empiece a trabajar, adelantaron los finales y además de mi carrera estoy estudiando francés. Asi que.... eso. Pero como siempre, me emociona muchisimo ABL así que lo quiero terminar pronto. ¡ No me abandonen, porque yo no lo voy a hacer !

Muchisimas gracias de todo corazón a: dany14-black8, setsuna17, ayd13, x.-kTa-.x (me inspiré en esa pelicula (: ),
¡ Hasta la próxima actualización !

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{ kao.-}