Capitulo 9
No sabía quién de los dos se había acercado a quién, o quién de los dos había dejado que él otro se acercase. Lo único en lo podía concentrarme es que estaba… ¿besándola? Oh, dios. Ese olor de nuevo, subiendo hasta mi nariz y nublándome los sentidos. Si seguía, acabaríamos mal.
-¿Qué..? –me miró confusa. ¿Es que no se daba cuenta?-.
-¡Fuera! –grité, frustrado porque empezaba a sentir que algo se afilaba en mi boca listo para usarse-.
-¿Pero qué…? –maldita…-.
-¡He dicho que FUERA! –me levanté. Por su cara supe que había entendido. Se levantó y se fue.
¿Qué había hecho? Agacharme. ¿Para qué? Para recoger unas malditas piezas. ¿¡Y entonces de donde había salido el beso!?
-Maldita sea… -susurré, sentándome y masajeándome las sienes, recordando el momento.
Íbamos por la quinta partida de ajedrez. 2 a 2. El desempate. Nos mirábamos con el desafío pintado en los ojos. Uno de los dos iba a ganar, en el ajedrez no hay empates, y quien perdiese tendría que limpiar las camisas manchadas de sangre durante un mes. Sí, habíamos hecho una apuesta –jejeje- el que ganase 5 partidas, no limpiaba camisas durante un mes, sangre que no habría porque me la bebería toda . Empezamos a jugar. A mitad de partida estábamos ambos en iguales condiciones. Se levantó para algo que no supe identificar, y, de repente, el tablero cayó, y con él, las piezas.
-¡Lo siento! –exclamó y se agachó a recogerlo. Yo hice lo mismo. Me miró a los ojos, estábamos muy cerca. La estaba deslumbrando, y yo lo sabía-. Sr. Todd… ya lo hago yo –estaba nerviosa.
Y entonces la fastidié. Nos olvidamos de las piezas y juntamos los labios.
Suspiré y me levanté. Admiré el cielo nocturno desde la ventana. Pronto rompería el amanecer, y con él, un nuevo y agotador día de trabajo. Perdón, un nuevo y alimentador día de trabajo. Pero no tenía ganas.
Quería probarme a mí mismo, alejarme un rato de Londres y de la amenaza del piso de abajo.
Abrí la ventana. Chirrió. Supongo que no se había abierto desde hace años. Me asomé. Ni un alma. Esto sería divertido…
Aterricé en el suelo, sin un rasguño. Menos mal que era tarde. Sí, había saltado desde la ventana y la había cerrado en el aire. Impresionante, ¿eh?
Comprobé que nadie me había visto y que la Sra. Lovett seguía dormida. Después, me lancé a correr, queriendo probar la velocidad que tuve en las escaleras cuando salvé a la Sra. Lovett.
-¡Oh, mierda! –jadeé en el agua. Sumido en mis pensamientos, había corrido tanto que al detenerme, estaba en medio del Tamesis. ¡Podía correr sobre el agua!
-Akaku akaku akaku yurete –canté, sentado en mi silla de la barbería-. Yumeno yumeno hate e… -la música sonaba en mi cabeza. Me había ido hasta Japón, nada menos, y un vagabundo había estado cantándola. Después de descubrir algunos trucos (como aprender un idioma entero mirando a un hombre a los ojos), había descubierto lo que significaba la canción y me pareció perfecta para mi-. Mou mando mo akiramete wa oshikorosu tabi… Ikiba no mai kanjou ga me wo samashiteku… -me había comido el desayuno (frio) de la Sra. Lovett, aun sintiéndome culpable por lo que pasó. El ruido de la puerta me distrajo de la canción-.
-Vaya, Sr. Todd. No sabía que cantase –mierda, me había pillado-.
-¿Qué quiere? –también me había alimentado de unos pocos japoneses incautos, así que de momento no había peligro para ella-.
-Creo que debería venir abajo. Hay alguien, y tenemos que hablar.
La canción es el Openin de Vampire Knight, un anime japones, y le viene perfecto. "Futatsu no Kodou to Akai Tsumi" es el titulo
La letra:
Akaku, akaku, akaku yurete
Yume no, yume no hate e
Mou nando mo akiramete wa, oshikorosu tabi
Ikiba no nai kanjou ga me wo samashiteku
Kegare no nai sono hohoemi, zankoku na hodo
Tooi sonzai da to wakaru yo
Ienai kizu kokoro mushibamu dake na no ni
Yami no naka ni ima mo yadoru omoi wo osaekirenai
Akaku, akaku, akaku yurete
Yume no, yume no hate e
Deatte shimatta unmei ga mawaridasu
Dare mo, dare mo shiranai himitsu
Ochite, ochite, ochite, mou modorenai
Tsumi wo kizande mo, kitto
La traducción de la canción entera es:
Temblando más allá de los rojos, rojos sueños… Temblando más allá de los rojos, rojos sueños
¿Cuántas veces nos habremos rendido a esta fuerte presión?
Esos sentimientos que no tenían donde ir,
comienzan a despertar.
Esa sonrisa perfecta es muy cruel.
Sé que ésta es solo una existencia distante.
Aunque las heridas ocultas están comiéndose mi corazón,
aún ahora, mientras permanezco en la oscuridad,
no puedo dejar de pensar en ti.
Cuando nos encontramos,
nuestros destinos comenzaron a cambiar.
Un secreto que nadie, nadie sabe.
Cayendo, cayendo, cayendo..
Ya no podemos volver
No importa cuánto arranquemos estos pecados.
Seguramente…
