ADVERTENCIAS

ChicoxChico, Shonen Ai

NARUTO es propiedad de Masashi Kishimoto

Este fic no tiene ánimo de lucro

Antes de empezar informar que este Fic es un fanfic compartido! yo (usura-tialmant, AKA usura-tonkachi) haré el inicio y seguirá Solochely que podeis encontrar en el DA con el mismo nick. La idea nació de hablar de nuestras aventuras escritoras del pasado y decidimos intentar hacer un fic en que las 2 pudiéramos liarla y así divertirnos un rato!


Kizuna X

Todos se acercaron a preguntarle al rubio por su ausencia cuando finalmente pudo regresar a las clases, pasados los tres días de reposo que le aconsejó la doctora. Se intrigaron especialmente por la gasa que llevaba pegada en la frente, cubriéndole la mayor parte de ella.

-¿Te has metido en una pelea? -le preguntaban algunos-.

-No, que bah, que bah -respondió nervioso-. Me di un golpe tonto… jajaja

-Vaya, espero que te mejores -le dijo otro compañero-.

La puerta se abrió, dando paso al profesor. Cuando todos se hubieron sentado, después de saludarle como es menester, comenzaron con la lección. Era un alivio no tener que seguir respondiendo lo mismo una y otra vez. Si realmente supieran lo que pasó seguro que se burlarían de él.

-¿Así que un golpe tonto…? -le preguntó el Uchiha casi susurrando para que no le escuchara el profesor. Naruto giró la cabeza lo suficiente para poder mirar al moreno, sorprendido de que le dirigiera la palabra, así sin más-. Si sigues faltando a clase por golpes tontos, pronto te quedarás atrás.

-¿A ti qué mas te da? -le contestó también por lo bajo, malhumorado por el comentario-. Pensaba que no habías venido a hacerte amigo de chicos problemáticos.

Sasuke afiló la mirada y soltó un bufido, volviendo a centrarse en su tarea.

**¿Qué le pasa a éste?**, pensó el rubio mirándole aún.

-¡Ah! No puede ser… -cambió la expresión de su cara completamente y sonrió sarcásticamente, mientras el moreno volvía a dirigirle la mirada-. ¿No será que me has echado de menos…? -preguntó divertido-.

-¡Más quisieras! -espetó, agachando la cara de nuevo hacia su cuaderno en lo que Naruto interpretó como un intento de ocultar el sonrojo de sus mejillas-.

-¡Los dos de ahí atrás! -se interrumpió el profesor-. ¡Una palabra más y os váis al pasillo!

Todos sus compañeros empezaron a cuchichear y a reír por lo bajo.

-¡Silencio! ¿Por dónde iba…?

Permanecieron en tenso silencio observando los movimientos de Asuma-Sensei, los rumores decían que su pareja estaba embarazada y que estaba tratando de dejar de fumar, la ansiedad le ponía de un horrible mal humor...Pero eso no era lo importante.

Naruto desvió la mirada y descubrió a la pelirosa mirándole y esta giró de inmediato la cara, ruborizándose al verse sorprendida. Uzumaki sonrió complacido. Sakura-Chan sí que había notado su ausencia.

Tras la clase Sakura se acercó finalmente, colocándose el pelo tras la oreja nerviosa.

- ¿Hiciste los deberes de Anko- Sensei?- preguntó con timidez.

- Sí muchas gracias por los apuntes Sakura-Chan…- Naruto le hizo entrega del cuaderno que casualmente se dejó olvidado la pelirosa. - Por cierto, ¡tocando la batería eres impresionante! Me dejaste boquiabierto, ¡es muy difícil hacerlo!

- ¡Venga ya! No es para tanto...No es tan difícil…- dijo aireada la muchacha algo cohibida por la fija mirada del moreno sobre su persona. - ¿pa-pasa algo... Sasuke-kun?- quiso saber la pelirosa, su mirada tan penetrante le hacía dispara su delicado corazón.

- Me ha echado de menos …- Ambos miraron al rubio. Uchiha echando chispas por la mirada y la pelirosa con asombro ¿Naruto era amigo del chico de sus sueños?- ¿Ves? No lo niega.

- Paso de gastar saliva…- malhumorado se puso en pie y salió de clase-.

- Sasuke-kun aún no es el descanso! Si llegas tarde…

No hubo respuesta y Sakura miró al rubio unos instantes.

- ¿Qué pasa entre vosotros dos? ¿Sois amigos u os queréis sacar los ojos?

- No sé.. -se encogió de hombros despreocupado el rubio-. Él es el cretino…

- ¡Escucha, NARUTO! A Sasuke-kun lo tratas con respeto ¿ME OYES?

El tremendo tirón de orejas que le dió la pelirosa fue suficiente para Naruto para obedecer las instrucciones de la chica de sus ojos. El amor era cruel… Podría haberse enamorado de alguien mas cariñosa y atenta.

Sasuke regresó a tiempo para la siguiente clase, necesitaba ir al baño para refrescarse la cara, no quería parecer tan idiota. También llegó a tiempo para ver como Sakura le sacudía por defenderle, por lo que el rubio tuvo que tragarse su sonrisita de superioridad. Le escuchó rebuznar por lo bajo durante toda la clase de Anko-Sensei.

- Maldito Sasuke Perfecto Uchiha…- rebuznó una vez más con sus colegas en la azotea. Kiba empezó a reírse tan fuerte que empezaron a saltarle las lágrimas.

- ¿En serio? ¿Te sacudió como una estera?

- A ver Kiba, entiende la metafora…-

- Creo que conociendo a Sakura, no hay metáfora…- Así que siguió riendo provocando mas rubor en el rubio-. Ya viste cómo le daba a la batería ja ja ja.

- ¿Y si lo invitas a comer con nosotros?- Le propuso Lee con su habitual entusiasmo.

- ¿EHH? -no sólo se horrorizó Naruto, Shikamaru se dignó a mostrar una expresión que no fuera pasotismo-.

- No creo que Uchiha encaje con nosotros…- torció el labio.

- Dada su fama parece ser alguien inalcanzable ..- apuntó Shino- pero solo por lo que dice la gente, ya que eso no es posible….Todo lo que haga alguien…-

- ¡Y una mierda!- le cortó Naruto- A ese me lo como con patatas

- ¿Haciendo qué?- le picó la curiosidad a Choji.

- Gai-sensei dijo que sus notas de las pruebas físicas eran notables…-

- ¿¡Y que dijo de las mías!?- interrogó el rubio.

- No te mencionó, lo siento…-

Naruto sitió caer una roca encima suyo.

"PUTO UCHIHA DE LOS SGHGFJSJDGGSDRRTYUHGADFGAF"

- Asúmelo Naruto, no se va a interesar por ti…- insistió Shikamaru - busca provocarte y caes de cuatro patas.

- Eses tan combustible Naruto…- Negó con decepción Kiba.

- ¡Callate NEGADO! te dí la paliza de tu vida en los videojuegos.

- ¡Yo no soy tan descerebrado de partirme la cabeza con un rastrillo! ¡Idiota!- Ladró y gruño Inuzuka ante la las herejía de su compañero.

-¿Ves? Si quieres pelea ya tienes a Kiba…- suspiró cansado Shikamaru. - ¿Por qué tienes esa obsesión con Sasuke?

- ¡Pues porque!...- Realmente no se lo había planteado de aquella forma. Uchiha le daba vuelta a su tranquilidad. tenía amigos, Sakura al fin le tenía en consideración. Pero el que Sasuke no notara su presencia le perturbaba…- Simplemente, no me gusta que me miren a menos...lo odio…-

Naruto lo había decidido, haría que Sasuke reconociera su presencia aunque ellos significara tocarle los cojones a cada rato. Así pues, mientras todos se acomodaban en sus pupitres esperando que llegara el siguiente profesor, Naruto dio comienzo a su "táctica de acercamiento para tocarle los cojones a Sasuke Perfecto Uchiha".

-Ne ne… -le llamó la atención girado en su silla e intentando mirar qué estaba leyendo-. ¿Te has apuntado ya a algún club?

-¿Y qué si lo he hecho? -respondió el moreno sin apartar la mirada de su revista-.

-Nada, sólo tengo curiosidad… -realmente no se le daba muy bien eso de exasperar a los demás a propósito-. Hmmmmm… ¿Y?

Sasuke bajó la revista, dejando su cara al descubierto, y la cerró de golpe al ver que el rubio intentaba mirar el contenido de ésta.

-¿Por qué? -preguntó inquisitivo, algo molesto por la repentina incursión del Uzumaki en sus asuntos-.

-No sé… si es algo divertido, tal vez podría apuntarme también -sonrió honestamente, cosa que dejó descolocado al Uchiha-.

-... -por un momento pensó en decírselo, pero al pensar que pasaría todo su tiempo al lado suyo, decidió no hacerlo-. Hmff -bufó- más razón para no decírtelo.

-¡Venga ya! ¿¡Por qué!? ¡Dímeloooo!

Entre clase y clase, Uzumaki siguió insistiéndole. Pero no consiguió sacar ni media palabra más de él. Fue entonces que se le ocurrió la idea de seguirle. ¡Averiguaría a qué club iba a toda costa!

Sin saber cómo, Sakura e Ino se unieron también a la persecución. Escondiéndose en cada esquina de los pasillos, intentando ser lo más sigilosos posible. Se quedaron extrañados al ver cómo el moreno cada vez se alejaba más de los edificios de la escuela, más allá del campo de atletismo. Decidieron acrecentar aún más la distancia, por miedo a que el Uchiha les descubriera y los mandara a paseo.

Después de una larga caminata, llegaron a unas instalaciones que había ya casi en el límite de los terrenos del instituto.

-¡Ah! Es el campo de tiro… -dijo finalmente la rubia-.

-¿En serio? -Sakura parecía emocionada con la idea, cosa que molestó un tanto a Naruto-.

-Venid, vamos a quedarnos aquí detrás -les inquirió Ino, llevándolos hasta detras de unos setos, cerca del límite con el tatami donde se colocaban los tiradores-.

Después de un buen rato, comenzaron a salir los alumnos, ataviados con un kimono tradicional. La parte inferior era negra, mientras que la superior era de un blanco impoluto y, sobre ésta, lo que parecía una protección para el pecho.

Entre el tumulto de gente, por fin divisaron a quién habían seguido hasta ahí. Aunque Naruto de repente parecía enfurruñado y dejó de mirar.

Las chicas no hacían más que soltar elogios sobre lo bien que le quedaba el atuendo al moreno. Y cuando empezaron a practicar, se quedaron más expectantes aún si cabe.

-¡Mira, mira, Naruto! ¡Le toca a él! -le dijo emocionada la pelirosa-.

Aunque desganado, Naruto se levantó a mirar.

**Miro cómo tira esta, y me largo de aquí** pensó para sus adentros.

Pero pronto se retractó de sus pensamientos. Quedó completamente absorvido por lo que estaba viendo. La forma en la que aquel repelente se quedó parado un momento, cogiendo aire. Lentamente pero firme, puso recta su espalda y comenzó a tensar la cuerda, curvando el arco. Concentrado, con la mirada fija en su objetivo, sin mover ni un músculo mientras se cercioraba de la dirección que iba a tomar la flecha… Y cuando por fin la soltó... esa pose. Totalmente ladeado, mirando al frente, con la mano aún en alto por donde había dejado escapar la flecha. El rubio se quedó completamente abrumado por la belleza de los gestos. No podía quitarle la mirada de encima hasta que, finalmente, el Uchiha se apartó para dejar paso a otros compañeros.

-...sto, Naruto!? -le preguntaban las muchachas emocionadas-. ¡Ha dado justo en el centro!

-¿¡Eh!? ¡Ah, sí! -respondió algo desorientado-. Diana…

-¡Creo que vendré a verle tirar a partir de ahora! -añadió sonrojada su compañera-.

Sasuke esperó su siguiente turno sentado en seiza en línea con el resto de sus compañeros, eran sólo siete personas, al parecer era algo bastante exclusivo. Tras eso la diana fue alejándose hasta comprobar hasta que rango podían alcanzar y que nivel de tito tenían. Sasuke, como era de esperar fue el que más precisión y con más distancia.

Ino y sakura tuvieron problemas para retener sus suspiros de enamoramiento al ver el perfil del moreno concentrado en el tiro. parecía que no hubiera nada más que eso.

- Ah sin duda ha dado diana en mi corazón con esto…- comentó la rubia- hay que ver qué puntería. Ahora entiendo porque esa mirada tan penetrante.

- Sasuke- kun..- suspiró la otra - Podría mirarte eternamente haciendo esto…-

Suspiro duotonal. Naruto sintió palpitar las sienes ante la vergonzosa escena que estaba presenciando Sakura babeaba de lo lindo mirando al moreno. Lo peor es que no podía reprocharle nada. Él pasó a imaginarse el mismo con ese Kimono dando en la diana como hacía el moreno.

"-Venga ya, Naruto. Tú no tienes paciencia.-rememoró en su cabeza la voz de Iruka-niichan

-Pero seguro que mola un montón. Imagínate. Un kimono tradicional, con esos guantes -Naruto se levantó para hacer más épica la pose-. Con la espalda recta, estiras despacito pero seguro -dijo mientras simulaba los gestos a la vez que hablaba-. Y cuando has llegado hasta el tope… ¡Sueltas! Y… ¡Justo en el centro! Y mientras te quedas mirando la diana, ¡todo el mundo te mira a tí, con esa pose tan chula! -dentro de la cabeza del muchacho realmente se imaginaba haber dado con la flecha en el centro de la diana y hacía como si mirase ésta, allá en lo lejos-.

-Jajajajajaja sí… ¡Sería épico! -dijo Iruka llevándose las manos al vientre, que le dolía de tanto reír-."

"Jo.." pensó cabizbajo "Debí haberme apuntado…"

De nuevo clavó la mirada en el moreno que esperó turno con los ojos cerrados como si estuviera meditando mientras esperaba. Realmente no sabía si sería tan bueno como el Uchiha, pero parecía divertido.

-Pst…- Ino llamó la atención de los dos- Voy a irme, mi madre me espera para cerrar la tienda…-

- vale, nos vemos mañana Ino- Sakura se dignó a mirarla pero naruto continuó mirando el campo de Tiro. Ino pasó a Darle un coscorrón en la cabeza

- Oye! te digo que me voy- mostró su indignación colocando los brazos en jarra.

- Auch! vale vale…- Continuó a los suyo volviendo a mirar la pista de tiro.

- Hay que ver que interés tienes….cualquiera diría que estás interesado Sasuke- kun...he estado viendo que te lo comes con la mirada…- no puso su expresión más perspicaz.

- EH? Ni hablar!- susurró a gritos el rubio.

- SHHHHT- enfatizó la pelirosa que callara- Nos van a descubrir baka-Naruto…

- En fin que me voy...adios tortolitos!- Ino se despidió guiñandoles un ojo.

- No somos tortolitos! - se quejó sakura, mientras Naruto se rascó la nuca sonrojado y Sakura le sacudió amenazando que ni en sueños pensara aquello.

El sol empezó a ponerse y los arqueros empezaron a recoger sus utensilios y a cambiarse. Sakura se puso en pie y decidió Irse a casa. Naruto la quiso invitar a tomar algo pero la muchacha le ignoró y comenzó a canturrear el nombre del moreno. Naruto suspiró, pero no iba a darse por vencido.

Giró sobre sus talones cuando se chocó contra alguien, iba a rebuznar cuando se cercioró que conocía a esa horrenda persona.

- Hola ¿te acuerdas de mí?-

Naruto le reconocía. Era el abusón del templo que manoseó a una pobre muchacha. No estaba solo: estaba con tres amiguitos más lo que era un combate desigual. No habia que sacar un 9 en matemáticas para saber que venían con ganas de pelea. Instintivamente, se colocó por delante de Sakura, echándola hacia atrás con una mano, y levantando la otra, cerrando el puño.

-Oh… ¡Y mira con quién está! ¡Qué muchachita más linda…!

-¿¡Qué hacéis aquí!? ¡Está prohibida la entrad-!

-Ohhh… ¿Tenemos prohibida la entrada? -le cortó uno de los amigos del grandullón-. ¡Qué lástima que no nos hayan visto entrar…! -dió unos pasos hacía los chicos e instantáneamente éstos dieron unos pasos hacia atrás-.

**No puedo con ellos yo solo… Pero no voy a permitir que le hagan nada a Sakura-chan…**

Al rubio le caían las gotas de sudor por las sienes, a la vez que ponía un gesto bastante agresivo mientras baraja como un torbellino de qué manera podía salir de esa situación sin que le pasara nada a la chica.

-Sakura-chan… -le dijo ladeando la cabeza, sin quitarle el ojo a aquellos matones, intentando que no se enterasen de lo que decía-. En cuanto puedas, corre.

-Na-!

-¡Haz lo que te digo! -espetó inquisitivo el rubio-.

En un instante, Naruto se agachó y les tiró un buen puñado de tierra a la cara. En ese instante en el que los grandullones se cubrieron el rostro para salvaguardarse de que les entrara nada en los ojos, el rubio empujó a la pelirosa, y ésta salió corriendo de allí, como alma que lleva el diablo. Y cuando uno de ellos se giró a echar a correr tras ella, Naruto se tiró sobre ellos, cayendo al suelo, enzarzándose así a puñetazos. Pronto quedó reducido, pero al menos Sakura había podido escapar de allí.

Entre dos le agarraban por los brazos mientras otro se desquitaba pegándole en el abdomen, y el restante parecía estar buscando con la mirada a la muchacha que había conseguido huír.

Le pareció una eternidad cuando, a punto de caer desmayado, le soltaron, dejándole caer al suelo. Con los ojos entrecerrados, pudo avistar que alguien se acercaba hasta donde estaba él.

-Venga, venga… No hace falta ponerse tan serios… -consiguió oír que decía uno de los grandullones-.

-¡Largaos!

**Esa voz me suena…**, pensó el rubio, luchando por no perder la conciencia.

Pero fue cuando escuchó acercarse numerosas pisadas, cuando aquellos bravucones echaron a correr despavoridos.

Sintió cómo alguien le levantaba del suelo, pero lo veía todo borroso. Cada vez estaba todo más oscuro y no podía distinguir bien nada. Pero sí podía sentir como su cabeza reposaba sobre algo cálido. Fue en ese momento, cuando al fin se sintió seguro, que se dejó llevar por la inconsciencia.

Para cuando abrió los ojos, estaba tumbado sobre una camilla, en lo que le pareció la habitación de la enfermería del instituto.

-¿Tanto te gusté que has buscado una excusa para venir a verme? -le sonrió la doctora-.

Naruto, totalmente desorientado, intentó incorporarse. Pero la doctora se lo impidió en el acto, colocándole una mano sobre el pecho.

-¿Dónde estoy? -preguntó al tiempo que dejaba reposar la cabeza sobre la almohada-.

-En el hospital, cariño -le respondió con dulzura-.

-¿Y cómo he llegado hasta aquí?

-Tus compañeros llamaron a una ambulancia, seguro que están por llegar. Aunque uno de ellos está aquí, ¿quieres que le diga que pase?

Naruto ladeó su cabeza, para poder mirarla a los ojos. A penas podía recordar nada de lo ocurrido. Aunque los recuerdos comenzaron a llegar en forma de flashes en seguida.

"¡Largaos!", recordó de repente.

Después de un momento de titubeo, hizo un gesto a modo de afirmación y la doctora salió al pasillo.

Para su sorpresa, el que entró por la puerta no fue ni Kiba, ni Shikamaru, ni Lee… sino Uchiha Sasuke. Tumbado desde la camilla observó cómo se iba acercando, dejando su mochila y su arco por el camino.

Al ver el arco, le vino a la memoria cuando su compañero estaba practicando con él. Esa hermosa silueta que se dibujaba al soltar la flecha… Si existía la perfección, debía ser como eso. El moreno se sentó en una silla junto a la cama donde reposaba Uzumaki. Ambos se observaron atentamente durante unos momentos, hasta que finalmente el rubio apartó la mirada, hacia el techo, como observando el infinito.

-¿Qué… haces tú aquí? -preguntó en un hilo de voz-.

-La doctora que te está atendiendo… es mi madrastra -sorprendido por aquella revelación, el rubio volvió a posar su mirada en él-. Si venía contigo en la ambulancia podrían atenderte antes… -ahora era el moreno quien desviaba la mirada hacia la pared-. Cuando llegue alguien para estar contigo me iré, tranquilo.

-En verdad... soy problemático ¿eh? -casi no le salía la voz por lo débil que se sentía y el nudo que se había formado en su garganta por la impotencia de lo que había pasado-.

-¿¡Po-por qué lloras, idiota!?

-Porque soy patético… -respondió apretando los ojos con rabia-.

Sasuke se mantuvo en silencio mirando al rubio desmoronarse solo. Algo le carcomió por dentro, no era piedad sino la más ardiente rabia. No podía creerse que estuviera llorando. Quizás debería consolarle, recordarle que fueron cuatro contra uno y que era una batalla perdida. Cerró los ojos tratando de calmarse. No podía controlar su ira.

No pudo evitar cogerle de la pechera y acercarle hasta que sus ojos quedaron frente a frente.

- Escúchame. Voy a hacer un esfuerzo y olvidaré que estás pensando como un pringado más de la raza humana. Te creía alguien con más presencia como para desmoronarse por cuatro rasguños de nada.

Naruto no se quedó atrás y le sujetó también de la ropa con fuerza.

- ¿De qué vas? Me acaban de dar la paliza de mi vida y ¿me vienes con esas mierdas?. ¿Quién te crees que eres para decirme cómo me debo sentir? ¿¡eh!?

Las miradas se enfrentaron con ferocidad sin dejar que ninguna titubeara ante la otra. Sus respiraciones chocaban mutuamente conteniendo las ganas que tenían el uno y el otro para que algo sucediera en ese momento y dejaran de estar bloqueados en ese infinito bucle. Sin saber cómo reaccionar o qué pensar. Sólo los ojos del uno y del otro.

- Sí, está aquí…- Se pudo escuchar la voz de Rin en la distancia.

- Gracias por llamarme…- La voz apurada de Iruka se hizo presente.

Los dos adolescente se soltaron a la vez y apartaron la mirada evitando así que sus ojos se encontraran de nuevo. Los dos adultos se quedaron en silencio notando un ambiente enrarecido que no esperaban encontrarse.

- Naruto…- se adelantó Iruka - ¿Estás bien?

- Sí….Todo lo que se puede…- Aprovechó el momento que el Uchiha le soltó para apartarse sus lágrimas y apretó las manos con tal fuerza que los nudillos se quedaron en blanco.

- ¿Y tú eres…?- Quiso saber Iruka al ver al moreno a su lado-. La doctora Nohara me ha dicho que fuiste tú quien avisó a la ambulancia. Me llamo Iruka, soy el padrino de Naruto. Muchas gracias por hacerte cargo de él…

- Uchiha Sasuke…- Se presentó con tal formalidad que le puso los pelos de punta por la distancia que quiso guardar hasta en aquel momento.

Rin se mantuvo en silencio preguntándose que le ocurría. No había pasado mucho tiempo cuando preguntó por el estado de su compañero para que ahora mostrara esa frialdad tan repentina.

- Naruto, no te habrás vuelto a meter en líos ¿verdad?- le miró con preocupación temiendo que aquella fierecilla salvaje volviera a hacer de las suyas.

- Han ido a buscarle a él…- intervino el moreno-. Hasta donde yo ví no se defendió -dirigió una mirada de reproche hacia el rubio-.

- Naruto…- Iruka le miró aún más preocupado.

- Déjale- intervino una vez más - él ya lleva su penitencia por dentro…- se acomodó el arco sobre el hombro dispuesto a abandonar la habitación del hospital. - Ya nos vemos- fue su despedida al cruzar la puerta.

La doctora hizo hizo un diagnóstico al rubio tratandole con una sonrisa. mientras cambiaba algunos vendajes Iruka esperó fuera.

- Lamento el comportamiento de Sasuke, no entiendo porque ha hecho eso. - comentó la doctora Nohara- Se que es muy frío pero se que en el fondo es un buen chico, aunque a veces parezca que hay que buscar eternamente. ¿cómo te encuentras?.

- Algo dolorido aún…- comentó.

- Podemos dejarte en observación esta noche así no tendrás que moverte y descansas en la habitación y…

- No hará falta, la verdad es que tengo una ganas inmensas de irme a casa y comerme un bote de ramen al llegar a casa…- comentó con una sonrisa rascándose la nuca - Itte…- se quejó.

- Con cuidado…- rió la mujer. - Esta bien, si te ves capaz de moverte no tengo más que decir.

A la salida Iruka le acogió con una sonrisa y sorprendentemente no le pidió explicaciones de camino a casa. Mientras conducía el adulto, a Naruto le asaltó una duda.

- Nee, Iruka-niichan- enseguida que notó por un momento los ojos en el continuó- Cuando sientes que quieres alcanzar algo pero por mucho que lo intentas tienes la sensación que retrocedes más que avanzar…¿Tú que harías?...

- Lo que quieres alcanzar, ¿Vale la pena? ¿Vale todo el esfuerzo y el sufrimiento que estas teniendo por tenerlo?

- la verdad es que...No lo se…

- Entonces tienes que alcanzarlo. para saber si vale la pena tienes que alcanzarlo. Es contradictorio el pensar que debo sacrificar tantas cosas por algo que no sé si compensaría lo que esto haciendo...pero, siempre te quedaría esa duda. Quizás te des cuenta que ha sido un error hacerlo. Pero podrás ir con la cabeza alta de hacer lo que realmente querías hacer.- Se mantuvo en silencio al ver que Naruto no reaccionaba a lo que decía- Parece que sólo estoy diciendo sandeces para tí ¿verdad?

- No, la verdad es que ahora entiendo muchas cosas…- sonrió finalmente el rubio.

.

.

.

La ciudad estaba llena de luces y neones por todos lados, iluminando la noche con un gran abanico de colores. Los carteles publicitarios se reflejaban en los cristales del autobús donde Sasuke regresaba a casa. El transporte iba prácticamente vacío cuando sonó el movil del moreno. Suspiró pesadamente sabiendo quién podría ser. Descolgó sin decir nada.

- Uchiha Sasuke, me ha parecido fuera de lugar lo que acabas de hacer -la voz de Rin no era para nada amigable y que le llamara por su nombre completo le recordaba horriblemente a su madre-. ¿Por qué has tenido que ser tan descortés con ese hombre? Es una persona muy sacrificada por tu compañero de clase.

- Ya lo veía… -suspiró. No quería que la poca gente que había estuviera cotilleando su vida personal-.

- Espero que vayas a disculparte…

- ¿Perdón? ¿He escuchado bien?

-¡Me has escuchado perfectamente…! -nunca la había escuchado tan enfadada y mucho menos como para obligarle a hacer algo así-.

- No puedes obligarme…- le espetó-.

- No, pero espero que lo hagas por tí, más que por mí. Espero que cuando nos veamos de nuevo este asunto esté zanjado. Buenas noches Sasuke.

Sintió un horrible gusto amargo tras aquello, tanto que miró desorientado el telefono. Seguramente Rin le estaba devolviendo la vergüenza que había sentido or su culpa. Suspiró pesadamente de nuevo. Realmente sí que se sentía algo culpable. No por cómo se había presentado, sino por cómo había tratado al rubio. Aún no podía explicarse qué le había llevado hasta el punto de casi atizarle; de cómo se había dejado llevar tanto por la rabia. No le gustó nada ver en aquel estado al Uzumaki: desvalido, deprimido, hundiéndose él mismo…; pero nada de eso era excusa para su comportamiento.

-Tsk -chascó la lengua por la frustración de no poder encontrar una respuesta mientras miraba a través del cristal-.

.

.

.

- "Buenas noches" se dice… -le bufó su padrastro cuando le vió subir por las escaleras, sin saludar de nuevo-.

- Buenas noches… -contestó algo fatigado-.

-¿No vas a cenar hoy? - preguntó malhumorado al muchacho-.

- No me siento bien…

Y no mentía. Toda la tensión acumulada de lo que había ocurrido aquella tarde estaba aflorando de golpe. En cuanto llegó a su cuarto dejó los trastos en el suelo, cosa que no era habitual en él, y se dejó caer sobre la cama.

¿Qué era lo que le angustiaba tanto? No paraba de darle vueltas a esa sensación. Llevaban poco más de una semana de clase y todos sus planes de desvincularse de los demás se habían ido al traste completamente. Cuando volvió a abrir los ojos, ya había pasado casi media hora. Debía de haberse quedado dormido. Era casi hora de la cena, por lo que decidió dejarse ver un poco en la planta de abajo. Con suerte Itachi ya habría vuelto.

-¡Oh! ¡Itachi! -dio una voz sentado desde la cocina el padre de familia-. ¡El bello durmiente ya se ha despertado!

Sasuke miró de soslayo a Obito, pudo percibir que Itachi acababa de llegar de su trabajo, apenas que había quitado la chaqueta y estaba con camisa y corbata en la mesa.

- Trabajas mucho, Itachi…- bufó el más joven.

- Debo aprender lo máximo posible para poder llevar la empresa algún día Sasuke.- Comentó con calma y nada de maldad su hermano.

- Bueno hoy me ha tocado cocinar a mí, así que…- Obito empezó a servir los platos con su flamante delantal - ¡Inarizushi* para todos! -comentó con una entusiasta sonrisa.

Itachi parecía satisfecho, Obito sabía hacerlo especialmente bien, por algo era su favorita. A Sasuke le era indiferente, mientras no fuera dulce…

- ¿Cómo han ido tus clases de tiro? -comentó Itachi con normalidad-.

- Bien...He obtenido el rango más alto…

- Te has estado esforzando mucho por ello, es normal…- comentó el adulto en su afán por acercarse al inexpugnable adolescente-.

- Sí..- contestó neutro.

- ¿Ha pasado algo? -detectó enseguida su hermano-.

- ¿Hay algo de mí que no pases por alto?

Se sorprendió que le contestara así a su adorado hermano, alzó la vista y le miró con arrepentimiento, Itachi logró alcanzar a ver su cara pero devolvió la mirada al plato. No pudo pronunciar el 'Lo siento' que tánto quería decirle. ¿Cómo iba a decirle al padrastro de Naruto que lamentaba lo sucedido en el Hospital? Era estúpido. Para empezar no sabía donde vivía.

Itachi pasó a hablar de su trabajo y de sus compañeros de trabajo, como siempre era más formal que un traje cruzado y no despellejó a nadie, simplemente comentaba en lo que la gente tenía potencial; era un ser extraño Itachi, por eso todos ansiaban trabajar con él.

Acabó la cena y Sasuke fue interceptado por Obito. Un escalofrío recorrió su cuerpo aquella vez Itachi no iba a salvarle, ni tan siquiera le dirigió una mirada de apoyo. Apretó los dientes y se fue a enfrentar su reprimenda.

- Rin me ha llamado y me ha contado lo que ha sucedido en el hospital -Obito solía ser una persona seria, pero tampoco mostraba esa cara de severidad a menudo y como Rin no esperaba encontrarle aquella noche...- Ya es bastante que des rienda suelta a tu malos modos aquí en casa, como para que vayas molestando a la gente que no tiene nada que ver con tus problemas Uchiha Sasuke.- Los brazos cruzados del adulto le daban a entender que no había lugar para el diálogo ni para alzarse con pavonerías; debía afrontar aquella reprimenda. Por un momento le recordó a la severidad de Fugaku-.

Era raro en el Uchiha no enfrentarle a los ojos y mantenerse con cierta actitud sumisa delante de él. por una vez sintió que debía animarle, no tenía buena cara.

- Oye Sasuke, sé que no soportas que yo intente ocupar el lugar que dejaron tus padres, pero tampoco puedo dejar que hagas de tu dolor un motivo para hacer daño a los demás. Itachi también ha sufrido esta importante pérdida y no pierdas de vista que Mikoto era mi tía. Todos sufrimos nuestras pérdidas, pero eso no es motivo para atacar a los demás.- suspiró- Rin me dijo que parecían una familia bien avenida, ¿es acaso fruto de la envidia por lo que hiciste eso?-

- No…-

- ¿Entonces?- agachó la cabeza tratando de encontrar la mirada del menor.

- No lo se…-

Obito suspiró profundamente y se masajeó por encima de los lagrimales para tranquilizarse.

- Pon tus ideas en orden Sasuke, así no puedes continuar, si te sobrepasas en el instituto, te expulsaran de la escuela y eso sí que sería una mancha en tu formación académica.

Obito no añadió nada más y dejó al joven con sus pensamientos en el gran salón del dúplex que se dejó caer con pesadez sobre uno de los sillones sintiéndose ridículo. Suspiró profundamente hundiéndose en el sillón para luego mirar un lado y luego al otro comprobando que estaba solo.

Aún no entendía por qué odió tanto ver a Naruto llorando. Debería darle igual, en tan poco tiempo...no sentía ninguna atadura con el rubio, pero algo dentro de él le arañaba las entrañas pidiendo darle él mismo otra paliza hasta que espabilara. Jamás se había sentido así.

"Respeto"

Fue la palabra que le asaltó y aquello le sorprendió aun mas. ¿Podria haberse sentido decepcionado? Respetaba a Naruto de alguna manera que verle flaquear le produjo esa reacción que ni él mismo se esperaba ¿cómo estaba tan seguro que la fortaleza de Naruto era mucho mayor que todo eso?. Se sintió abrumado al darse cuenta que lo que realmente sentía por naruto era algo más intenso de lo que se esperaba; desde luego algo que no podría haber desarrollado en tan poco tiempo.

Su mente era algo aterrador…


*Inarizushi = comida japonesa. Bolsitas de tofu frito rellenas de arroz para sushi.


Muchisimas gracias a los que nos comentan! YAY nos hace mucha ilusión!

Zanzamaru

Por supuesto que te comentamos y te tenemos en nuestra mente! Muchas gracias por comentar! A Solochely le ha hecho mucha ilusion que casi te atragantes con el te por su redaccion a la torpeza de Naruto XDDD. Esperamos que sigas en primera Fila! Gracias de nuevo!

BluesoulRed

YAY me alegra que le encuentres gracia a nuestros estilos dispares, creo que así queda mas personal y hasta divertido y puede que la gente trate de adivinar que parte es la de cada una LOL! Gracias por comentar!